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CAPITULO 36

Manipulación

-¡Fuera!

Ace fue arrojado frente a la casa. Estaba muy nervioso, se sentía cansado pero ya no bajo los efectos de ese olor. Pero ahora tenía un ligero olor a cerveza encima, él no había tomado nada. Olio su ropa y efectivamente estaba humedad también de licor.

Se sintió preocupado y corrió para encontrarse con Shun, pero su padre lo detuvo antes de que entrara a la casa.

-Ace ¡¿Qué rayos hiciste esta vez?! – exclama su padre, con una expresión muy preocupada.

-¿Qué? – Ace lo mira confundido y asustado

-me ordenaron que sacara tus cosas

-…- Ace no lo entiende - ¿P-por qué?

-Ace dime que pasó, hueles a alcohol otra vez

-¡No he tomado! ¡No entiendo que pasa! Fui atrapado por unos hombres y me desmaye – responde Ace alterado

-Ace – el chofer se acerca – El amo lo está buscando, que vaya al estudio de inmediato.

-Eh… padre ¿Qué pasa? – Ace le pregunta como una súplica

-No lo sé, pero el Amo está furioso. Me ha regañado y mandó a llamar a Hiroshi también, dijo que lo que suceda conmigo y contigo es toda tu culpa – Akechi baja su mirada – no sé qué fue lo que hiciste pero… nunca lo había visto tan furioso

-Ha… ah… - Ace ahora sí estaba aterrado, sus manos temblaron ligeramente ¿Acaso? ¿Acaso se enteró de algo? Estaba tan nervioso que no podía pensar con claridad ¿Tan furioso como para regañar a su padre y amenazarlo de esa manera? ¿Acaso ese Gus le dijo algo? Quizás por eso lo capturaron por unas horas.

Ace entra a la casa, casi arrastrando sus pies porque sentía su cuerpo pesado.

Llega a la puerta del estudio, Hiroshi estaba afuera esperando.

-¡Ace! – Hiroshi lo agarra de los hombros antes de que entrada – Ace, no sé de qué se trata todo esto pero… tienes que ser fuerte Ace.

-Eh… - Ace lo mira mareado

-No te preocupes, tú solo intenta explicárselo ¿Bien? No pongas resistencia – le dice en voz baja

-Hm… Maestro no entiendo

-El Amo Shun está muy enojado, no lo hagas enojar más

Gus sale del estudio en ese momento, al ver a Ace le dirige una mirada de desprecio – Eres un chico muy indecente – le vuelve a decir – entra ya, bastardo

Ace frunce, no tenía por qué tratarlo así. Hiroshi gira sus ojos, apretó su puño y se alejó del estudio un poco mientras veía a Ace entrar.

Hiroshi se sintió triste, muy triste. Recordó cuando vio a Ace por primera vez, un chico tan sonriente y puro.

Hiroshi había visto esas fotos, no tenía idea de qué pensar pero sabía que Ace no sería capaz de hacer algo así, fue una trampa. Pensó.

-Hiroshi… - el abogado le dirige la mirada – más te vale no entrometerte en las decisiones del Amo Kazami – Esta vez no lo llamó por su nombre sino por su apellido, era algo extraño pero era claro. Las cosas iban a cambiar a partir de este momento y Gus estaba complacido.

-¿Cómo? ¿Así como tú interferiste? – responde Hiroshi

-¿Qué te hace pensar que gastaría mi tiempo en algo tan desvergonzado? Ese chico es un bicho de las calles, es normal que se entregara a sus impulsos depravados, solo vino a contaminar al joven Shun y tú no hiciste nada al respecto.

-Jum… él no es ese tipo de persona – Hiroshi responde

-Si tanto lo defiendes entonces puedes largarte con ellos o quedarte con el hijo del señor Kazami. Es tu decisión, o serás un traidor o serás un aliado.

-Uh… Shun es más fuerte que su padre

-Ja, conmigo a su lado lo será más y en el mejor sentido

-…- Hiroshi decide no responderle más, claramente esto era una declaración de guerra. Se va hacia afuera para hablar con Akechi y contarle de qué se trataba todo.

Akechi agarró el brazo de Hiroshi llevándolo hasta su alcoba.

-Dime ¿Qué está pasando?

-No estoy seguro, pero… parece que Ace cayó en una sucia trampa… de ellos

-¿Qué? – Akechi se molesta - ¡Sé más claro! ¿Qué le hicieron a mi hijo?

-verás, creo que Gus estuvo manipulando a Ace y lo empujó indirectamente a caer en varias trampas

-Dime ya Hiroshi ¡¿Qué hizo?! – Akechi estaba furioso y preocupado por su hijo, él sabía que esta familia haría lo que sea.

-Hm… le entregaron a Shun unas fotos… unas fotos donde Ace está teniendo intimidad con otras personas – Hiroshi no quería decirle algo así al padre, no era algo fácil de decir ni de escuchar.

-¡¿Qué?! – Akechi exclama y se aleja hacia la mesa más cercana golpeándola - ¡Mi hijo no sería capaz de eso!

-Cálmate

-¡Estoy… no pueden hacerle eso a mi hijo!

-¡Akechi cálmate! – Hiroshi lo sostiene – entiendo lo mucho que te enoja pero recuerda lo que te dije, ellos harían lo que sea para separarlos. Ahora mismo, solo nos queda confiar en ellos.

-Hiroshi… ellos, son solo unos chicos… ¿Cómo pueden hacerles daño de esa manera? ¡Es mi hijo!

-Akechi, lo sé… tú hijo debe superar esto, debe hacerse fuerte y tiene que pasar por esto, no estoy diciendo que estuvo bien pero… en el futuro, tiene que recuperarse.

Akechi suspira, se sentía frustrado por no haber protegido lo suficiente a su hijo.


Continuará ...