Disclaimer: La saga de crepúsculo, la serie TVD y Los originales no son míos. Solo la loca historia me pertenece.
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"Quizás te diga un día que dejé de quererte, aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida, que, aunque el amor nos une, nos separa la vida"
–José Ángel Buesa
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CAPITULO 6. PASADO
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Lo primero que vieron mis ojos al abrirlos fue a una Davina inclinada sobre mí, sonreí cuando fue desplazada a un lado con un empujón suave por Rebekah.
– ¿Qué sucedió? – Escuche la voz de Davina.
– ¿Qué hora es? – Evadí el tema
– Van a dar las 7 de la noche – Charlie llegaba en una hora, debía empezar a preparar la cena.
Rebekah me ayudo a sentarme en la cama y fue en ese momento donde me di cuenta que aun solo tenía una toalla sobre mi cuerpo, me sonroje al instante mientras me aseguraba apresuradamente a sostenerla en su lugar. En ese momento entro Klaus con el celular en la mano luciendo enojado, me miro de arriba a bajo antes de ir al closet y sacar una camisa negra, se acercó a mi recorriendo a su hermana de su lugar y me ayudo a ponerme su camina sobre la toalla.
La camisa era lo suficientemente grande como para cubrir hasta la mitad de mis muslos. Tome una posición más cómoda y mire directamente a Nick.
– Marcel a compartido información con las brujas – Sabia que surgirían muchas preguntas, pero ellos necesitaban saber.
– ¿Cómo lo sabes? – Davina se acercó asustada, mientras que Klaus dejaba mi lado y miraba por la ventana tratando de controlarse.
– No sé bien como sucedió… pero mi... – dude –… ¿mi alma? viajo hacia Nueva Orleans de nuevo, justo cuando Marcel y Sophie se encontraron hoy a hablar sobre nosotras… Pensé que las brujas ya no podían entrar en mi cabeza….
– ¿Que más paso? – Ignoro mi último comentario… yo sabía que tenía que decirles sobre mi visita a casa de los Cullen pero no pude, las palabras no salieron de mí.
– Nada mas – Baje la mirada mientras que suspiraba – Hablaron de Hayley
Me rodee con mis brazos, recordando a la loba que lo había perdido todo. Se hizo un silencio abrumador.
– ¿Exactamente que dijo Marcel? – Rebekah lo llevaba peor, ella aun amaba al Rey de Nueva Orleans, y el hecho de que el no quisiera renunciar a todo por ella aun le dolía.
Se suponía que él nos protegería desde allá, creando falsas alarmas de nosotras o deteniendo a las brujas como siempre lo había hecho. Pero en este momento no sabía si era amigo o enemigo.
– Que… – suspire tratando de recordar, aunque la voz de Carlisle aun rondaba mi cabeza – Klaus estaba enojado y dispuesto a… matar a cualquier bruja que se atreviera a encontrarnos… ¿Klaus? – Lo llame, el giro a verme de lado – Lo saben, saben que uno de los Hermanos Mikaelson han encontrado a su compañera en una de las del clan de las brujas…
El solo asintió mientras miraba fijamente a Davina, vi como su aura negra se expandía hacia los lados, inundando toda la habitación, siempre había podido ver su aura, es por eso que sabía muy bien cómo actuar cuando estaba enojado aun cuando él no decía nada, aunque jamás se lo había mencionado a nadie, suponía que se trataba de un efecto de nuestro lazo.
– ¿Por qué puede hacer esos… viajes? – Demando con voz profunda, un ligero escalofrió me recorrió y tuve el impulso irracional de ir hacia él y abrazarlo – ¡Se suponía que habías creado una barrera a su alrededor para evitar que las tuyas la controlaran de nuevo!
Sus ojos me sostuvieron la mirada, él sabía lo que quería hacer, pero sus ojos me detuvieron en mi lugar. Recordé que él no apreciaba mi afecto emocional de manera pública, por lo que mis brazos se tensaron a mi alrededor, respirando lo más hondo que mis pulmones me permitían. Mi instinto me pedía sentirlo cerca en ese momento, pero el lazo me mantenía en mi lugar dándole lo que él me pedía.
Cuando los Cullen se fueron, la "protección" que mi abuela Marie había colocado en mi para que ningún ser sobrenatural entrara en mi cabeza o cuerpo sin mi consentimiento, creó una brecha por lo intenso del dolor que sentía por la ruptura de mi compañero, lo que las brujas de nueva Orleans habían aprovechado para meter en mi cabeza imágenes de todas las muertes que un ser que no conocía estaba provocando. Cuando la protección se restauró el hechizo que habían usado quedo en mi mente atrapado también, manteniéndome en un estado de estupor que los médicos lo asociaron a un estado de shock por evento traumático… lo que no sabían era que estaba presenciando miles de muertes…
Muertes que habían provocado Klaus Mikaelson
La tatarabuela de mi abuela paterna, Cleo, era la última sobreviviente de un aquelarre de brujas poderoso que residían bastante cerca de la reserva la Push, se habían sacrificado para darle todo su poder a cambio de que Cleo creara una protección a todo alrededor de Fork, protegiendo a todas las familias de un mal que ella no pudo derrotar… El ser la había asesinado, y su poder había ingresado al cuerpo de su pequeña bebe recién nacida que había sido criada por un chamán de la reserva la Push.
Ese hecho no solo había provocado sus muertes, si no la extinción total de la fuente de su poder y la inhabilidad de trasferir a sus descendientes el gen de la magia. Solo los descendientes de la abuela Cleo, los Swan, eran capaces de llevar dicho poder, y no solo eso, si no que ahora nos consideraban una sub especie de Siphons, por la capacidad de también extraer la magia de otros seres para sí mismas.
La Abuela Marie, había intentado explicarme toda la historia cuando había cumplido 10 años, pero en mi inocencia había creído que se trataban de cuentos. Ella al ver la renuencia de Rene sobre que yo aprendiera magia, había creado una barrera a mí alrededor para evitar que el poder saliera a flote, y evitando que alguien tratara de controlarme para obtener dicho poder.
Barrera que había reforzado Davina, cuando estábamos huyendo.
Lo irónico del destino era que estaba ahora ligada y comprometida con el hijo del monstruo que mi ancestro debía derrotar… Mikael Mikaelson
Mi cuerpo se inclinó levemente hacia la derecha y me sobresalte cuando sentí un cuerpo a mi lado, Klaus había sentido mi cambio de humor y sabía que su cercanía siempre me ayudaba a recordar donde estaba y tranquilizarme. Me recargue en su cuerpo sin atreverme a mover mis brazos y relajándome al instante.
– Creo que es su habilidad manifestada – Dijo Davina levantando un grimorio y abriendo una página en específica, la dejo en la cama para que pudiera alcanzarla – Muchas brujas son buenas en la botánica… en los hechizos… otras son como Sophie que pueden saber cuándo una mujer está embarazada… yo después de la cosecha puedo sentir cuando las brujas hacen un hechizo… Bella puede hacer que su alma viaje a cierto lugar…
– Por un momento cuando sentía… mi alma… abandonarme… pensé que alguien me estaba arrastrando hacia nueva Orleans… – Dije mis pensamientos en voz alta, leyendo el grimorio
– Eso se debe a que no sabías lo que estaba sucediendo… y tú mismo poder y habilidad te estaban guiando hacia donde necesitabas estar, en este caso en la reunión de Marcel y Sophie, con practica puedes tu misma provocar el viaje hacia la dirección que desees…
– ¿Cómo un sexto sentido? – Pregunto Rebekah
– Si, eso es lo que supongo – Davina suspiro, se mordió el labio antes de mirar a Klaus, sabía que estaba ocultando algo a Klaus – Bella es bastante poderosa, y gran parte de ese poder está dentro de ella sin utilizar, ha estado encapsulado dentro de ella sin salir, acostumbrada a vivir así y el poder acostumbrado a manifestarse solo en casos de emergencia… sobre todo ahora que esta emparejada y…
– ¡KLAUS! – se escuchó un grito en el piso de abajo
Sentí como Klaus abandonaba mi lado, desapareciendo del cuarto junto con su hermana, Davina me espero mientras que me levantaba rápido y corría al closet, jale la toalla debajo de la camisa de Klaus y tome rápidamente una leggins de licra negra antes de ponerme los tenis y bajar rápido detrás de Davina.
En mi sala se encontraba Kol obligando y forzando a un muchacho a permanecer arrodillado. Klaus estaba enfrente de el con los brazos cruzados mirando al hombre mientras que Beck se acercaba a nosotras como protección. Sentí una presencia más en la casa, pero no tuve que concentrarme demasiado antes de que Elijah apareciera también en la pequeña habitación. Se acercó a su hermano menor para ayudarlo cuando observo que empezaba a tener dificultades. Una tela roja cayo hacia un lado y antes de pensar en lo que estaba haciendo mi mano se levantó y el objeto voló rápidamente hacia mi palma abierta. Mis mejillas se colorearon del mismo tono del objeto al darme cuenta que se trataba de una de mis camisetas que había dejado en el bote de la ropa sucia la semana pasada.
Davina me miro con ojos desorbitados antes de tomar la ropa y mirar a Klaus con angustia.
– Solo te daré una oportunidad para contestar – Dijo Klaus agachándose enfrente del tipo – ¿Por qué tienes una camiseta de Bella Swan?
Camine hacia el sabiendo que estaba protegida por todos, pero como protección extra, estire mi escudo físico a mi alrededor, una burbuja azul claro casi transparente me cubrió un alrededor de un metro, sabía que nadie podría verla más que yo y Klaus, quien asintió hacia mí.
De pronto ante mí se encontraba un muchacho de alrededor de 17 años, piel blanca y tensa, ojos negros completamente oscuros, colmillos a la vista y el veneno escurriendo por sus comisuras, automáticamente di un paso hacia atrás y un escudo extra color verde claro cubrió a Davina mientras me obligaba a no proteger a Klaus, sabiendo que no lo apreciaría.
El muchacho era un frio.
Él se negó a contestarle, pero cuando me diviso su mirada se trabo en la mía, mi cuerpo se estremeció y de pronto mi vista de oscureció un segundo antes de poder me vi a mi misma enfrente de mí, me sentía gruñendo, una presión impresionante me mantenía inclinada hacia el suelo y me apretaba los brazos que intentaba soltar a cualquier costo, me observe asustada mientras retrocedía de nuevo, mis ojos estaban desenfocados y mi respiración era lenta.
De pronto comprendí que estaba viendo atreves de sus ojos. Quise gritar de terror, pero ningún sonido salió de mis labios.
¡Ella!
Su pensamiento me llego de pronto asustándome
¡Es ella!
¡Mátala!
Preste atención cuando observe a mi cuerpo brincar asustado.
Victoria, Mi Amor, ¡Estarás tan feliz!
¡La encontré!
¡Mátala!
¡Ahora!
Sentí el cuerpo moverse desesperado por llegar a mi cuerpo mientras que las manos me seguían forzando a estar quieta y no moverme.
¡Victoria, mi amor! – Su amor y capricho me inundo de pronto, y supe que el de en verdad la amaba, aunque dudaba que ella le correspondiera.
¡Al fin serás feliz!
¡Solo hará falta terminar con ese tal Clan Cullen!
¡Ya no hará falta más neófitos!
¡Mátala!
Sacudí la cabeza despejándome y mirando a mí alrededor, ahora enfrente de mí solo se encontraba el tipo gruñéndome, mientras se removía en tu lugar para llegar hasta mí y matarme.
– Vaya… Eso fue nuevo y escalofriante – dije en voz baja, aunque no la suficiente como para evitar que los demás me escucharan.
– ¿A qué te refieres, Bella? – La voz educada de Elijah llego desde mi derecha, hablábamos poco desde de que tuvo que dejar a Hayley
– Él ha venido a matarme en nombre de Victoria – Dije simplemente sin explicar el cómo lo sabía.
Daba miedo el cómo mi poder poco a poco iba creciendo y manifestándose cuando menos lo esperaba, tendría que empezar a controlarlo, tomarme mi tiempo para saber mis limites, alce mi cabeza solo para encontrar la mirada intensa de Klaus, antes de sentir como su preocupación se extendía a lo largo de nuestro lazo. Mi corazón dio un vuelco, él muy rara la vez me dejaba ver ese lado de él. De pronto se giró y encaro al joven frio.
– Ese si es un problema – Dijo con burla mi prometido
Trague saliva, sabía que tenía que salir rápidamente de la sala, no debería de ver como el solucionaba mi problema, pero me obligue a ser fuerte, a respirar y a mantener mi boca cerrada, reforcé mis escudos y me hice a un lado donde no estorbaría, mantuve mi vista en los hermanos Mikaelson.
– Aquí no, Nick – Dijo de pronto su hermana Rebekah mirándome
Todos voltearon a verme en ese momento, Klaus estuvo enfrente de mí en segundos mientras sostenía mi mirada y sus manos intentaban aflojar mis manos que se ceñían a mi alrededor con fuerza, ni siquiera me había dado cuenta que me abrazaba, el dolor de mi pecho se extendió a mi cuerpo, lo mantuve para mí, lo encerré de nuevo en mi corazón, no queriendo que Klaus se enterara del dolor que aún me provocaban aquellas imágenes.
Mi cuerpo empezó a temblar en contra de mi voluntad y de pronto me vi rodeada de sus brazos, los sollozos escaparon de mi boca y me aferre a él como si mi vida dependiera de ese momento.
Metida en los brazos de Klaus no me di cuenta cuando sus hermanos salieron de la casa de mi padre, sabía que se harían cargo, que le matarían, pero ellos jamás lo dirían, y yo no preguntaría. Debía empezar a superar todo pronto, o jamás podría cuidarme en el mundo de enemigos de Klaus.
Sentí la suavidad de la cama a mi espalda y más pronto de lo que habría esperado sus labios reclamaba los míos, sabía que solo era una distracción, sabía que él lo estaba intentando, así que me aferre a su esfuerzo y respondí el beso con ganas.
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VECZOZ MASEN
