ANUNCIO: Contiene Duro, especialmente Yaoi
CAPITULO 43
Dulce encuentro
POV
Entonces, ¿Está aquí?
¿Cómo voy a reaccionar al verlo?
Mi corazón ahora mismo está muy frenético, soy un hombre adulto pero sigo siendo el mismo chico que se enamoró de su asistente, el mismo chico que todavía haría lo que sea para seguir amando a su hermoso asistente.
Siento una punzada al recordar que fallé en esa ocasión pero eso es parte del pasado, aun así todavía no hemos cerrado el pasado por completo. Y es necesario para comenzar de nuevo, esta noche es la oportunidad.
Salí de mi habitación y caminé lentamente, mis piernas flaqueaban pero debía mantenerme fuerte. Cuando me paré en frente de las escaleras podía jurar que escuchaba mis propios latidos a mí alrededor como dos grandes altavoces.
Las personas se reunieron, esperando que bajara. Desde aquí aun no podía verlo pero era lo que más deseaba.
-Querido – Alex sonrío dulcemente cuando Shun bajo las escaleras, sosteniendo su brazo como su digna prometida. El pelinegro tan solo miro los rostros de a quienes tenía más cerca mostrando una sonrisa lo más sincera que podía. Mientras caminaban hacia la sala buscaba con su mirada a cierta persona pero era inútil cuando todos se le acercaban para saludar.
Llegaron a la mesa de las copas y se colocaron a conversar amenamente.
-Tenemos varios sitios para llevar a cabo la celebración, espero que en esta semana podamos visitarlos todos – dice la madre de Alex sosteniendo la copa de vino pero sin tomar.
-También me gustaría ir a escoger las flores – menciona otra mujer que era amiga de la familia Gehabich.
Mientras las mujeres hablaban Shun giró su cabeza y detuvo su mirada hacia el otro extremo de la sala.
Ace se levantó del sofá pensado en ir por otra copa de vino, pero recordó que en el otro sitio estaría el pelinegro, y es que cuando lo vio bajar las escaleras sintió que todo su cuerpo se derrumbaba y no podía seguir mirándolo sin sentir ganas de llorar o correr hacia él, le dio la espalda antes de que llegara al último peldaño y lentamente se sentó.
Pero justo ahora cuando volvía a levantarse del sillón, su mirada se había encontrado con la del otro y sintió que su corazón iba a explotar, sus manos temblaron ligeramente.
-Ace… - Su padre lo miró preocupado, pero no pudo decir nada más porque Ace se alejó lo más rápido, camino entre la gente hasta la salida y corrió hacia afuera, hacia el patio trasero.
-Shun… Shun…
El pelinegro estaba totalmente en shock, su apariencia relajada repentinamente había desaparecido y ahora tenía sus ojos un poco empapados de agua.
-¿Cariño? - Alex toca su hombro ligeramente y ese gesto hace que Shun vuelva en sí, rápidamente se disculpa.
-Lo siento, debo hacer algo. Denme unos minutos – dice en un tono apresurado y se aleja, camina hacia el otro extremo de la sala. Lo vio salir, sabía que iría hacia el patio trasero para seguramente encerrarse en la habitación de su padre. No podía dejarle ir porque tenía muchas cosas que decirle y la primera de esas cosas era rogar por su perdón.
Al girar en la esquina observó casi al final cerca de la puerta de la habitación, a este chico o más bien este hombre de espaldas acurrucado en sí mismo como un pequeño, caminó lentamente hacia él notando como cada vez que se acercaba más, los hombros del contrario se contraían ligeramente.
Ace sabía que los pasos detrás de él eran de solo una persona, no tenía el valor de girarse y verlo, se sentía asustado y más al recordar aquella vez que lo echó de la casa y casi lo humilló. Ahora sabía que todo había sido un error pero no podía olvidar aquel impacto de ver esa expresión de decepción en la persona que más ama.
-….- sintió ligeramente como una mano se deslizaba por su hombro y aquel contacto le hizo jadear suavemente aguantando el llanto que quería dejar salir.
-Ace… -susurra su nombre dulcemente, inclinándose cerca de su oído y deslizando su mano desde el hombro hasta la mandíbula del contrario.
Ace gira su rostro y al ver sus ojos no puede evitar dejar salir un sonido doloroso de su garganta, definitivamente iba a llorar.
Shun lo miró fascinado, al fin, después de tantos años lograba mirar otra vez esos ojos y ese rostro que le hace perderse en sus sentimientos.
-ah… ah -Ace no puede completar ninguna palabra, sus lágrimas caían de sus ojos pero no necesita palabras para expresar lo que siente. Inmediatamente lo abrazó escondiendo su rostro en su pecho gimoteando como un niño.
Shun tampoco puede decir nada, simplemente lo abraza fuerte acariciando su cabeza y tratando de consolarlo, tenía que decírselo. Tenía que decírselo ahora mismo o de lo contrario no habría otro momento.
-Perdón -susurra
Ace solamente niega moviendo su cabeza y tratando de secar sus lágrimas con el traje, pero ahora que lo pensaba no debería arruinar la ropa de Shun.
-Ace, perdóname -volvió a decir, esta vez sostuvo su rostro mirándolo fijamente Sin temor –perdóname.
Ace lo mira tratando de decir algo pero no puede, quiere decirle que no tiene que disculparse. Que no fue su culpa, que lo extrañó demasiado y que lo sigue amando. Se siente mal por no ser capaz de abrir su boca pero lo que las palabras no pueden expresar las acciones lo harán.
-Perdóname…
En ese instante Ave envuelve sus brazos alrededor de su cuello y le da un beso, un profundo beso lleno de amor.
Shun lo abraza fuerte como si nunca quisiera volver a soltarlo, correspondiendo su beso de la mejor manera.
Ace le deja tomar el control, dejando que deslizara su lengua en su interior y se frotara contra la suya, ahogándose en un frenético beso húmedo. Los dedos de su mano de aferraron a su cabello desordenándolo un poco mientras sus bocas no se separaban, chupando sus labios dejándose llevar por las ansias y la pasión.
-Haa -Ace jadea un poco tratando de recuperar el aire solo unos segundos, para volver a besarse ferozmente, devorando cada uno sus bocas en un lío de saliva y jadeos.
Shun le chocó contra el muro sosteniendo ahora su rostro mientras las manos de Ace hurgaban en su entrepierna, aflojando su cinturón y desabotonando su pantalón.
-Te extrañe mucho -le susurra Shun y comienza a besar su cuello mordiendo un poco su piel y chupando, lo deseaba tanto que quería hacerle de todo.
-Yo… también -responde Ace también besando su rostro y apretando suavemente sobre su miembro que estaba despertando más rápido de lo que el suyo ya estaba.
El pelinegro abrió su camiseta de un tiro, lamiendo y chupando sus pezones provocando que el otro gimiera un poco fuerte, no le importaba si había alguien cerca, no le importa ser descubierto quería hacerlo suyo después de tanto tiempo.
Aflojó también los pantalones del contrario y Ace tomo su mano para lamer y empapar sus dedos de saliva, lamiéndolos tan lascivamente mientras el otro seguía chupando la piel de su cuello y pecho.
En un movimiento rápido, ambos tenían sus pantalones hasta abajo y Ace se había colocado contra el muro apoyando sus manos, disfrutando de los besos que el otro regaba alrededor de su nuca y mandíbula.
-Te amo Ace -susurra mordiendo su oreja, mientras su mano separaba sus nalgas e introducía dos dedos en su agujero rosado.
-Aahw -No hubo dolor, o más bien el deseo suprimió cualquier rastro de queja por el dolor. Luego de jugar y estirar sus paredes internas, tomo entre sus dedos el pene del contrario dirigiéndose hacia su entrada -Ah Shun, ámame otra vez, hazme tuyo otra vez -susurra entre gemidos.
Al escuchar aquella suplica tan placentera, sin previo aviso introduce su miembro duro y caliente dentro de él, agarrando sus caderas fuertemente y comenzando a moverse frenéticamente.
-¡Oh! -Ace ahoga un gemido, todo su cuerpo tiembla por la intromisión repentina del contrario, la manera tan agresiva en que lo estaba tomando, metiendo y sacando su miembro sin importarle nada, Ace estaba enloqueciendo de placer, le gustaba aquello y quería gritar y pedir por más, pero temía que los encontrarán.
Al contrario de Shun, quien parecía haber perdido la razón, sostenía las caderas del contrario mientras movía sus propias caderas entrando y saliendo, dando estocadas fuertes mientras todo su cuerpo se estremeció por la manera en que Ace apretaba a su alrededor casi succionándolo vorazmente.
Si alguien llegará en estos momentos y los encontrará no le importaba, él seguiría follándolo hasta venirse dentro de él. Si el mismo Gus, o su prometida o incluso la familia entera lo encontraban no le importaría, seguiría haciendo de Ace un desastre y le haría gritar más fuerte.
-Aah ah – Ace gemía sin evitarlo, estaban detrás, en el patio trasero nadie los escucharía.
Repentinamente Shun sale de su interior y le hace girar, ambos se abrazan volviendo a besarse y se arrojan al césped, Ace envuelve sus piernas alrededor del cuerpo del otro y Shun vuelve a entrar en él sintiendo las contracciones por todo su cuerpo, ambos sudando y gimiendo de placer.
Besándose en un lío, mientras sus pieles chocaban una contra la otra y la humedad entre ellos se mezclaba en un solo punto, como si buscarán convertirse en uno solo a pesar de llevar todavía algunas prendas de aquella ropa elegante.
Ahora estaba sucia, pero no les importaba, solo quería estar así para siempre y no volver a separarse, huir de todo y vivir solo los dos juntos amándose.
-Aah me vendré -susurra Shun entre sus labios, sintiendo espasmos por todo su cuerpo.
-gnh ah -Ace era un lío de gemidos y jadeos, también estaba por correrse y su miembro ya estaba goteando y temblando ligeramente. Repentinamente al sentir que golpeaba su próstata comienza a eyacular abundante, un chorro de esperma ensucia su pecho sin parar, y las paredes internas se contraían alrededor de miembro del otro.
-Aah Ace -Shun muerde su labio al sentir aquella sensación, comienza a correrse en su interior mientras gime con satisfacción, saca su miembro frotándolo contra la entrada goteante del contrario, mirando al hombre debajo suyo mientras se inclina sobre él besándolo nuevamente.
-Te amo Shun, te amo
-Yo también te amo, no te voy a dejar nunca más otra vez -Le dice mirando sus ojos y besándose tiernamente, abrazándose sobre aquel césped donde tanto jugaron desde pequeños, detrás de aquella casa que los vio crecer y cultivar su amor.
Continuará ...
