RAYO DE SOL
Disclaimer: Todos los personajes reconocibles pertenecen a J. K. Rowling. Este fic participa en el minirreto de marzo para la Copa de las casas 18/19 del foro "La Noble y ancestral Casa de los Black"
Esta historia fue beteada por Mis Lefroy Fraser.
Victoire abrazaba a Dominique que aún lloraba, Victoire ya no lloraba. No porque no le doliera, sino que las lágrimas ya se le habían secado.
El lugar estaba lleno de gente que les daba sus condolencias por la muerte de Fleur. Victoire no podía creer que su madre hubiese muerto; eso no era posible. Juntas habían planeado todo su futuro y aún quedaba mucho que debía de aprender sobre Francia, sobre moda y sobre todo. No estaría con ella el día que entrase a Hogwarts, el día que comprase su primera varita; no estaría a su lado el día de su boda, ni conocería a sus hijos. Aunque ella había creído que ya no le quedaban lágrimas, una vez más echó a llorar.
Al final del día, había recibido más abrazos y condolencias de lo que podría imaginar. Regresaron a La Madriguera, donde se encontraban sus abuelos, todos sus tíos e incluso Harry, Hermione y Teddy Lupin.
Cuando Teddy la vio llegar con los ojos llenos de lágrimas no dudó en abrazarla tiernamente. La relación entre ambos niños era sumamente extraña, peleaban todo el tiempo, pero siempre estaban ahí el uno para el otro cuando se necesitaban
—Vic, lo siento mucho. —Ella no pudo responder nada, los sollozos ahogaban su voz.
—Sé cómo te sientes. ¿Recuerdas lo que me dijiste el día que entendí que nunca vería a mis padres?
La niña asintió aún con lágrimas en los ojos.
—Sí, cómo olvidarlo. Ese día lloraste como mi hermano Louis.
Teddy sonrió por el recuerdo y siguió hablando.
—Me dijiste que no estaba solo, que ellos siempre me cuidarían y que estarían conmigo en cada instante de mi vida. Lo mismo pasa con tu madre, Vic, ella estará ahí contigo cada instante de tu vida.
La niña consiguió esbozar una sonrisa triste antes de despedirse. Definitivamente, Teddy Lupin había logrado consolarla.
Muchos años después, el día de su boda con Teddy, supo que su madre estaba ahí junto a ella: durante los votos sintió su sonrisa emocionada junto a ella.
—Te amo, Teddy —le susurró al oído antes de marcharse—. Supe que me casaría contigo desde el día que te volviste un rayo de sol en mi vida.
Teddy la miró sorprendido y emocionado a la vez.
—¿Y cuándo fue eso?
—El día que murió mi madre, sentí que la vida había perdido su sentido y tú me devolviste la esperanza.
