APUESTA
Disclaimer: Todos los personajes reconocibles pertenecen a J. K. Rowling. "Esta historia participa en el juego de quidditch de marzo de la Copa de la Casa 18/19"
MATERIAL UTILIZADO: Escoba
—¡Evans!
—Ya te lo he dicho una y mil veces Black. No, no voy a tener una cita con Potter bajo ninguna circunstancia
El chico la miró con una sonrisa pícara en su rostro
—No te buscaba para eso Evans
—¿Ah no? ¿Y entonces para qué me buscabas Black?— preguntó la chica con desconfianza
—Me dijeron que eras la bruja más inteligente de Hogwarts, pero la verdad es que yo lo dudo
—¡¿Cómo que tú lo dudas?!
—Simple Evans, se supone que una bruja inteligente hace de todo y sabe de todo ¿no?
—Así es Black y, quiero que sepas que yo domino perfectamente cada materia de la escuela
—No, yo te gano en una
—¿En cuál?
—Antes de decírtelo, te propongo un trato
—Te escucho
—Si demuestro que soy mejor que tú en una de las materias, tendrás una cita con mi amigo James, si tú me ganas en todas las materias hago que te deje en paz
—Me parece un buen trato. Ahora ¿en qué materia dices que eres mejor que yo?
—En vuelo desde luego
Lily tragó saliva ya no tan segura
—Y ¿qué quieres que haga para demostrar que soy mejor que tú en todo?
—Fácil, la próxima semana durante la práctica de Quidditch, atrapa la snitch antes que James
Lo miró con los ojos desorbitados; James era el mejor buscador de toda la escuela y ella no sabía volar pero aceptó.
Aquél mismo día Lily salió al campo con una escoba del colegio lista para practicar.
Grande fue su sorpresa al ver ahí a James, Sirius y otros compañeros montados en sus escobas mientras jugaban a pasarse la quaffle entre ellos
—¿Qué haces aquí Evans?
—Voy a practicar en mi escoba Potter
—¿Sabes volar?
—Claro que sé
—Bueno, chicos. Despejen el campo para que Lily pueda volar tranquilamente— indicó el chico
Los intentos de Lily por despegar fueron lamentables y, cuando ya estaba con la escoba a poco más de un metro del suelo, su miedo a las alturas le ganó y cayó de su escoba.
—Déjame ayudarte Lily— dijo James al tiempo que le ofrecía la mano para que se levantara
Lily la tomó y, por primera vez se fijó en los ojos de James; como en un sueño dejó que la guiara hacia su escoba y, antes de que pudiera darse cuenta ya estaba montada frente a él mientras ambos volaban. El resto de la tarde transcurrió con James abrazando a Lily enseñándole a manipular la escoba.
Al anochecer, Lily ya sabía volar en escoba y James dejó de dirigirla él, limitándose a apoyar sus manos sobre las de ella. Lily llevó la escoba por encima de las nubes y ambos contemplaron la luna que les acompañaba aquella noche, la primera de muchas veces que volarían juntos sobre las nubes y contemplarían abrazados al astro de los amantes.
Aunque eso no impediría que Lily ganara la apuesta con Sirius, después de todo, ella era la bruja más inteligente de Hogwarts.
