-¡JA, te encontré!- hoy en la mañana recibimos un aviso del centro de llamadas de que una tienda había sido robada con lujo de violencia, así que junto con mi equipo fuimos a revisar, al llegar vimos que había un grupo de personas sentadas dentro de la tienda y estaba completamente desordenado, apenas llevaba un mes y la violencia aquí es increíble, tomamos algunos datos en el que resalto que el sospechoso traía un arma y entre ellos percibí un aroma muy fuerte de perfume de mujer, me acerque a quien sentía que lo portaba y pregunte sí en su bolsa robada llevaba ese perfume, ella me dijo que sí y con eso ya podía actuar, me acerque a Nakamura-san ,mi superior, y el dio su aprobación para hacer una persecución y así salí con uno de mis compañeros, Yoshida-san, y luego de oler y seguir su rastro por fin lo encontré en una esquina con tal ves su cómplice, es increíble como intercambian cosas en plena luz del día, pero al parecer decirlo en voz alta no fue una buena idea.
-¡Maldita ¿Cómo me encontraste?!-dijo para tocar su cintura y ambos salir corriendo en direcciones contrarias.
Salimos en su persecución separándonos siendo yo quien persigue al principal, pero el maldito tiene buen estado físico, mi estado no era tan mala por lo que le di pelea.
Las personas daban paso en la acera cuando los venían venir, Reika sentía que sus pulmones estaban a punto de explotar después de haber corrido por lo menos cinco esquinas, pero luego vio su salvación un chico estaba estacionado con su bicicleta por lo que no dudo en tomarlo.
-¡Oye a dónde vas con eso!
-¡Te la presto por un momento!
El chico ni le dio tiempo de protestar ella ya se había alejado.
Aquel hombre seguía corriendo cuando decidió ver hacia atrás y vaya sorpresa que se llevó aquella chica estaba a punto de atraparlo si no corría mas.
-¡Maldita vieja!-cuando volvió a ver hacia al frente se topó con un chico de cabellos grises estampándolo y cayendo al suelo, la chica al ver esto bajo rápidamente de la bicicleta y se tiro sobre el hombre sentándose sobre él y doblándole el brazo por la espalda.
-Jaja te atrape imbécil.-el chico debajo de el salió.-perdón ¿Te encuentras bien?
-¿Eh? Ah sí estoy bien.-la chica le sonrió y después se dispuso a hablar a su superior para decir que el hombre había sido capturado.
-Bien, luego vamos para allá las cosas se complicaron ten cuidado.-es lo que dijo a través de la llamada.
-¿Cuidado? ¿de qué?-se preguntaba de sí misma.-espero que no te haya pasado nada, ¿A dónde te diriges? Tal vez te pueda llevar luego de entregar a este mal hombre-se dirigía hacia el chico.
-A-a no tiene que, vine a recoger a una persona.
La chica estaba a punto de decir algo cuando el hombre hizo un movimiento rápido y tiro a la chica al suelo.
-¡Rayos! Me descuide.-aquel hombre corrió hacia uno de los callejones que cerca se encontraba.
-Porque siempre un delincuente entra a un callejón, acaso se sienten protegidos.-decía la chica levantándose.
-Es mejor que te vayas chico podría a ver grandes problemas.
-¿Estarás bien?
-Claro chico.-dijo para darle una sonrisa e irse.
Algo anda mal aquí, sabía que tenían más refuerzos después de apretar algo en su cintura, pensé que les avisaría para que ellos huyeran no para que le manden refuerzos y sean agarrados. Después de todo quien no se aleja de inmediato luego de cometer un crimen sin tener aliados.
Ella había escuchado como diferentes pasos venían a velocidad, era claro que venían sobre el techo y corriendo, entro por el callejón y empezó a ver dónde se había escondido aquel hombre.
Tres... cuatro... no son seis
-¡Bien amigo sé que tienes compañeros quien te respaldan así que por que no te entregas de una buena vez! Así ellos no saldrán lastimados.
-Maldita que puedes hacer tu.
-OH por fin saliste de tu escondite rata.
El hombre se abalanzo hacia la chica con un puño, está la esquivo y le clavo su rodilla en el estómago, sus 1.64 no le ayudaban tanto ante tal gorila, el hombre de camisa negra se quedó en el piso quejándose, pero la cosa no acaba ahí, aquellos que había escuchado con anterioridad ya estaban en el lugar, aquellos seis hombres se abalanzaron uno por uno contra la chica, Reika los ponía al límite pero el correr antes no le ayudaba sentía que los pulmones se les salía, pero de que se puede quejar es a lo que quiso dedicarse.
La defensa personal que estuvo casi todo su adolescencia practicando le rendía fruto, cuatro de los siete hombres ya estaban fuera de combate, pero en un descuido uno de los hombres agarro a la chica por la espalda llevando sus brazos por encima de la cabeza y llevándola contra su cuerpo.
-Por fin te tengo maldita, sí que das peleas.- unos de los hombres estaba a punto de proporcionarle un buen golpe en la cara cuando alguien grito.
-¡Señorita apártese!-el chico de cabellos blancos brinco sobre uno de ellos haciendo que Reika salga de su agarre.
-Bien hecho chico tigre.-le decía después de ver como las extremidades estaban completamente como un tigre.
-Tenemos que apresúranos los del suelo están por despertar del dolor y yo ya estoy lo suficiente cansada para pelear.
-OK pero que sugiere que hagamos.
-Puedes brincar lo suficiente fuerte con eso.-decía apuntando sus pies transformados.
-Sí.
-Bueno cuando yo te diga me agarras de la cintura y saltas hasta la salida de este callejón, no creo poder correr lo suficiente para salir.
-OK.
Reika se paró frente a los hombres y se rio alegremente mientras aplaudía dos veces y luego apuntaba su palma abierta hacia los hombres.
-¿Qué? Acaso nos vas a bailar bonito jajaja.-la chica tan solo frunció el ceño.
-Twinkle Sleepyhead.- anuncio mientras levantaba un dedo para que una estrella apareciera sobre su palma y se moviera sobre ella.-duerman bien espero no verlos mañana.- ella anuncio antes de dirigir la estrella a los hombres, dejándola caer y rodar hasta sus pies.
Aquellos se negaban a lo que estaban presenciando despreciaba mentalmente la estrella que brillaba a sus pies
-Que tonterías hac...
-¡Ahora!
El chico de cabello blanco la agarro y salto, aquella estrella estallo como si fuera un bomba arrojando un polvo dorado, casi alcanza aquellos chicos si no daba la orden en el tiempo indicado, el gas se extendió aproximadamente a cinco metros del área.
Por suerte no había nadie cerca por lo que ningún civil resulto afectado, en cuando a los siete hombres luchaban por no caer dormidos, aquel polvo los hipnotizaba haciendo caer en un profundo sueño, vieron como un hombre su cuerpo luchaba por el fuerte efecto de la bomba asomándose en la entrada del callejón balanceándose de lado a lado antes de finalmente colapsar.
-Bien con eso no ya está listo, gracias chico tu presencia ayudo mucho.-le decía tocando su hombro.
-Ah no fue nada.-decía rascando su nuca.-y ¿que harás con ellos?
-Bueno...-decía mientras serraba sus ojos y luego de unos segundos los abre.-parece que ellos se encuentran cerca.
-¿Quiénes?
-Mis compañeros, ellos están atrapando uno de sus cómplices ahora mismo y por lo que escuche tienen a un rehén.
-Wow ¿tus compañeros te lo informaron?
-No lo acaba de escuchar.
-Eh?
-Bueno el polvo ya se está dispersando ¿me ayudarías a cargarlos?
-¡¿A todos?!
-Claro que no, ni yo podría, solo a dos de ellos para que le mostremos que sus cómplices ya fueron agarrados y ya no tendrá a donde ir.
El chico acepto y mientras lo revisaban se dio cuenta de algo.
-¿Cómo es que traen un montón de armas sin ni siquiera lo usaron?
-Son falsos.-decía la chica mientras traía a rastras a uno de ellos a la entrada.
-¿Falsos?
-Si mira más de cerca, ni siquiera puedes sacar el cartucho, en la mañana nos avisaron de un asalto con lujo de violencia y cuando llegamos y los testigos nos dieron la información de que el hombre traía un arma pero que nunca los apunto. ¿Para qué quieres un arma si no vas a apuntar? Y durante su persecución ninguna vez me alzo la pistola sería más rápido si fuera de verdad y me diera un balazo.
El chico pareció entenderlo y dio una pequeña sonrisa pero no dijo más.
Reika se percató pero no dijo nada.-bueno creo que eso de cargarlo lo dejaremos, bueno mi nombre es Haru Reika y tu amigo ¿cómo te llamas?
-Es cierto no me presente mi nombre es Atsushi Nakajima, un gusto pero dime como los llevaras.
-bueno se acerca una patrulla.
-Eh no escucho nada.
La chica camino hacia la esquina y luego de unos minutos una patrulla se asomó Reika le levanto la mano y paro para luego meter a todos en la patrulla .
-Bueno este es el último.-decía cerrando la puerta de a tras.-seguro que vas a la misma dirección que esta patrulla.
-Sí voy en busca de mi compañero de trabajo y según lo que me informaron se encontraría junto a la policía.
-Ok entonces es hora que vayas.- le decía al chico dentro de la patrulla.
-Reika-san seguro que vendrá en eso.-decía uno de los oficiales.
-Sí, lo preste y tengo que devolverlo.-se refería a la bicicleta.
-Ok entonces la vemos después.-dijo para salir.
Reika se montó sobre la bicicleta pero estaba entre devolver la bicicleta o ir de una vez a la escena a unas cuadras de donde estaba.
-Tch lo daremos a votación fresa la devuelvo y chocolate me voy con el.- miro a un civil caminando.-¡Hey tú! ¡Fresa o Chocolate!
-Eh?
-¡solo dime que prefieres fresa o chocolate!
- ¡Chocolate!
-muy bien a pedalear.-se dijo para sí misma.
La chica se dirigió con la bici hacia la escena, anteriormente ya había escuchado las sirenas y gracias a sus oídos sabia en la situación en la que se encontraban así que sin pensarlo pedaleo con mayor fuerza siguiendo el sonido.
Mientras tanto en la escena Ranpo se encontraba escuchando desde la parte trasera de la patrulla el reporte de la radio de que los cómplices del sospechoso ya habían sido agarrados a unas cuadras de su ubicación, observaba el grupo policial de tras de sus patrullas apuntando hacia un punto, un hombre de camisa negra y jeans azules agarrando bruscamente a una empleada de una tienda de conveniencia mientras le apuntaba con un arma la cabeza, tomándola como rehén.
-¿Cómo podemos estar seguros que el arma no es de verdad?-Decía el jefe de escuadrón.
Mas patrullas llegaron al lugar pero no hicieron más que imitar a los demás al ver la escena y en uno de ellos bajo el chico de cabello gris acercándose al detective.
-Aun no lo agarran Ranpo-san?
-No, estos idiotas piensan que el arma es de verdad, parecen que dudan de mi ultra deducción.-decía algo molesto mientras comía unas golosinas.-no hubiera venido.
Nakamura se frotaba la frente a no saber qué hacer si ir en busca del sospechoso y arriesgarse de que tal vez no lleva un arma de verdad con él o ir y que luego suceda una tragedia.
-¡S-solo p-pido que bajen sus a-armas!
-¿Que debería hacer?-decía mirando a Ranpo.
-Ya nada.-decía llevándose una paleta a la boca.-será un atropello.
-¿Atropello?
Se escuchó unos ruidos acompañado con un fuerte "quítense" aquellos que presenciaron la escena solo veían las acciones de su compañera, el hombre solo veían como la chica venia hacia a él con gran velocidad y cuando por fin reacciono ya era demasiado tarde y como dijo el detective fue literalmente un atropello golpeando al sujeto en la cabeza al caer en la acera lo que lo dejo inconsciente instantáneamente, la chica que tenía como rehén al ver que el hombre estaba bajo la bicicleta salió corriendo hacia los oficiales.
Reika se encontraba a un lado del sujeto había rodado para amortiguar su caída, ¿pero qué fue lo que paso aquí? La chica había bajado sobre una calle bastante inclinada y como consecuencia de su fuerza de pedaleo los frenos no le sirvieron de mucho, dejándola sin frenos aparentemente y aunque trataba de frenar con los pies no lo logro pasando entre sus compañeros y dirigiéndose hacia el hombre.
-¡Reika-san!
-¿Eh?- miro con miedo a su superior, sabía que le iban a dar un buen sermón al llegar a la estación, pero luego se acordó de la bicicleta y se levantó rápidamente ignorando a su superior para ir a checar la bicicleta.
-Aaa que alivio, no te paso nada.-sabía que le iba costar caro repararla si se hubiera dañado.
-Buen atropello.-levanto la vista y se encontró con un hombre que llevaba un sombrero marrón y pantalones cortos del mismo color.
-¿Ah?-decía desconcertada por lo que había dicho y miro por detrás de él y se encontró con aquel chico de cabellos grises.- Ah hola Atsushi-kun.
-Hola Reika-san, ¿Se encuentra bien?
-Oh! Sí, gracias por preoc...
-¡Reika!-la chica sudo helado sabía que la iban a regañar por esto.
-Bueno después hablamos, fue un gusto.-decía para luego irse con la bicicleta, los oficiales agarraron al hombre inconsciente poniéndolo en la parte de atrás de la patrulla para llevárselos.
-¿La conoces?-preguntaba el detective.
-B-bueno la acaba de conocer, ella fue quien atrapo a sus cómplices a unas cuadras de aquí mientras venia por usted, ah y también se dio cuenta que las armas eran falsas así como que tenía cómplices.
-Oh...-Se limitó a decir.-bueno ya es hora de irnos.
Reika caminaba de tras de su superior sabía que de esta no salía viva, pero que más quería atrapo al ladrón ¿no?
