ANUNCIO: Contiene Duro, especialmente Yaoi


EXTRA 6

Keith x Lync

-¡Keith-Senpai! ¡Me gustas mucho! – exclamó Lync mientras usaba un lindo uniforme de secundaria.

-¿Eh? ¡No me gustan los hombres! - exclamó Keith empujándolo, también usaba un uniforme de secundaria

-¡P…pero Senpai! – Lync estaba sorprendido y dolido, pero no se iba a rendir. Frunció y se lanzó sobre el cuerpo de Keith

-¡¿Qué haces?! ¡Quítate! ¡Qué asco! – Keith intenta alejarlo entonces Lync le aprieta su entrepierna - ¡Ah… ah jajajaja ah… espera! – de pronto el rubio comienza a reír.

-¡Ah! ¡Lo acabas de arruinar! – exclama Lync haciendo un puchero.

Estaban jugando un pequeño juego de rol en donde Lync era un chico de segundo año de secundaria enamorado de un chico de último año, Keith.

-Lo siento, simplemente no me apretaste tan fuerte así que solo sentí cosquillas – le revuelve el cabello - ¿Por qué no pasamos directo a la parte en la que tu querido Senpai te enseña una lección?

-Ughh… ¡Lo arruinaste! ¡Hagámoslo de nuevo! – Lync se pone terco y Keith suspira, igual volvería a complacerlo, siempre está haciendo lo que Lync le pide.

Al final no pudieron terminar el juego de rol porque Keith siempre se reía en algún momento.

Le gustaba ver cómo Lync se tomaba con tanta seriedad la actuación, lo habían hecho otras veces pero con este tipo de juego previo.

Una tarde cualquiera, Lync tuvo otra idea.

-¡Keith, Keith! – Lync se acercó a él mientras este preparaba la cena, le mostró algo desde la tableta que le había comprado y regalado el día de su cumpleaños, aunque claro, Lync no tenía idea de cuándo cumplía años así que Keith le dio una fecha - ¡Mira, hagamos esto!

Keith se sorprende al mirar las imágenes de Bondage, chicos atados y completamente desnudos, amarrados con diferentes tipos de estilos, "¡Ah! Esto es lo que buscas por internet, chico desvergonzado" pensó Keith.

-¿Por qué quieres esto…?

-Quiero esto… ¿Sabes cómo hacerlo?

Por supuesto que Keith lo sabía, en ocasiones en su vida desordenada y libertina asistió a fiestas sadomasoquistas, y participó de las actividades algunas veces, le gusta mucho la posición de dominio.

-Comamos primero, ¿Bien?

Lync frunce, no le gustaba cuando Keith intentaba cambiar de tema.

Más tarde, después de darse un baño.

Lync vuelve a insistir, esta vez había encontrado unos trozos largos de cuerda en el cuarto útil, se subió a la cama y comenzó a desvestirse.

Keith entró a la habitación y al verlo sonrió, bueno, si tanto quiere hacerlo, no se iba a detener por mucho que él suplicara.

-¿Seguro quieres hacerlo? – pregunta una última vez.

-Sí

-Bien, pero no te quejes luego… - Keith le toma del tobillo arrastrándolo y toma la cuerda para comenzar a atarlo. Empezaría con algo simple ya que tampoco quería excederse sabiendo que Lync solo quería hacerlo por curiosidad.

-Ah… Keith – Lync estaba un poco preocupado, le había amarrado de ambos tobillos y abrió sus piernas para amarrar el otro extremo de la cuerda firmemente en la pata de la cama, su parte inferior estaba totalmente expuesta – Ngh…

Luego amarró sus muñecas en un nudo mariposa y ató la cuerda en la cabecera de la cama, no pudo amarrar más su cuerpo debido a que tenía muy poca cuerda.

-Shh… nada de quejas – Susurró Keith con una sonrisa seductora. Debido a que no tenía los implementos para la práctica de Bondage decidió improvisar, así que acarició los muslos del chico con sus dedos y luego besó la piel haciendo que Lync se estremeciera.

-Uhm….

Keith siguió besando el interior de sus muslos, lamiendo despacio hasta llegar a su trasero y mordisquear un poco, luego deslizó su lengua por ese pequeño orificio de color rosa.

-¡Ah…! Keith… - Lync no tenía manera de mover sus piernas, así que al moverse solo hizo que Keith fuera más profundo, presionando su lengua y chupando suavemente – Ha… ah…

-Te limpiaste bien, ¿Eh? – Keith deslizó sus labios a sus testículos chupándolos y con su mano libre comenzó a acariciar su pene para ponerlo duro.

-Ah… eso… - Lync no tenía palabras, simplemente decidió no decir más nada y solo gemir.

Keith lo notó, deslizó su lengua a lo largo de su erección, besó su abdomen hasta sus pezones besándolos y chupándolos suavemente sin dejar de masturbarlos.

-Ah… aah… - Lync se sonroja mirando al rubio.

Keith se sienta a un lado, lame y humedece sus dedos mirando el rostro de Lync de manera lasciva, haciendo que el chico atado de manos y pies se sonrojara hasta las orejas.

Con sus dedos lo suficientemente húmedos, comenzó a acariciar y presionar la entrada del chico.

-¡Agh! ¡Keith…Dolerá…! – Exclamó Lync estremeciéndose.

El rubio presiona y logra meter un dedo, haciendo que Lync gritara.

-¡Duele…! Keith, ah…duele – Lync muerde su labio pero seguía sonrojado y su respiración se agitaba.

-Shh… nada de quejas, te dije – Keith se inclina sobre su cuerpo, besando sus labios. Profundizó el beso cada vez más, al mismo tiempo que movía su dedo en el interior del chico. Forzó un segundo dedo de repente y Lync rompió el beso para volver a gritar.

-¡Aaah! Keith… - su cuerpo se tensiona, le dolía pero poco a poco comienza a acostumbrarse, aun así Keith nunca cambió su ritmo. Movió esos dos dedos profundo en él, presionando sus paredes internas hasta encontrar su punto dulce y jugar en ese sitio - ¡Oh…! ¡Aaawh!

-um… ¿Te gusta ser follado por mis dedos, eh? – Keith sonríe, vuelve a capturar sus labios, introduciendo su lengua en la cavidad bucal del chico y, presionándose contra el delgado y hermoso cuerpo de Lync.

-Haa… - Lync seguía retorciéndose. Sus labios estaban enrojecidos, tenía sus ojos brillantes por el placer y su piel estaba sudorosa.

En un momento, Keith se aleja sacando sus dedos.

-Mira lo duro que me pusiste – dice el rubio bajándose su ropa interior hasta sus muslos, revelando su dura erección que goteaba pre seminal, desesperado por entrar en el chico.

-Ah… ha… - Lync se estremece, no podía moverse demasiado pero se sentía ansioso.

-Ven aquí… - Keith agarró su cadera levantándola aun con los pies atados, frotó su pene erecto contra el trasero de Lync, y se hizo camino hasta penetrarlo de repente.

-¡Aaah! ¡Ah! – Lync grita, sus dedos apretaban la cuerda que ataba sus manos y la punta de sus dedos se retorcían por la repentina intromisión.

Todo su cuerpo temblaba, y su pecho ruborizado subía y bajaba - ¡Keith…!

El rubio entrecerró sus ojos con una sonrisa en sus labios, comenzó a moverse en un ritmo frenético, sin importarle los gritos de Lync pidiendo que se detuviera o que fuera más lento, pero a la vez sus palabras se perdían por sus gemidos.

-Haa… hm increíble – Keith susurra, moviendo sus caderas, golpeando el trasero de Lync, penetrándole profundamente y rápido, el sonido de chapoteo inundó la habitación junto con los gemidos dulces de Lync y los jadeos del rubio.

Más tarde.

-Ngh… - Lync se había desmayado cuando le llegó su orgasmo y Keith se encargó de desatarlo, limpiarlo, quitándole el sudor y los restos de semen, luego lo arropó acostándose a su lado.

-Ya ves Lync. Siempre haré lo que me pidas – Keith lo abraza, dándole un beso en la frente – Te amo Lync.

Al día siguiente.

-¿No quieres volver a hacerlo? – le preguntó Keith en el desayuno.

-¡Todavía me duele! – exclamó Lync y Keith se ríe abrazándolo.

-Te adoro, te amo

-Ugh… yo también, pero… no vuelvas a atarme – dice Lync sonrojado, realmente le había gustado y había sentido uno de sus mejores orgasmos, al recordar el dolor en su parte inferior no quería volver a hacerlo de esa manera.


Fin. Final de Fin jajaja

Bien, subiré el otro fanfic, pero ya no me gusta, así que lo mejorare primero, a propósito es un fanfic infinito xD ¡Más de 100 mil palabras y todavía no le tengo final!