02. — Fotografía (modern AU)

Al principio, Anastasia pone mala cara. Ya tiene suficiente con María como fotógrafa oficial y con sus otros tres hermanos habiéndose contagiado de su amor por las cámaras como para que ahora su mejor amigo se aficione también a la fotografía. Sabe por experiencia que eso nunca es bueno. Y tiene razón. Por supuesto, ella hace fotos de vez en cuando con su móvil, pero no tiene una obsesión como el resto. El último en caer fue Aleksei. En un golpe de aburrimiento decidió acompañar a la mayor del pequeño par a una de sus excursiones esporádicas por París, cámara en mano. Cuando Nastya se quiso dar cuenta, su hermanito ya tenía su propio equipo. Algo similar pasó con Olga y Tatiana, solo que ellas habían sido las que le habían contagiado la curiosidad a María. Sin embargo, las mayores de los hermanos Romanov no suelen tomarse tan en serio aquello y han decidido pasar de cámaras excesivamente caras porque, como bien dicen, "con las compactas y los móviles nos sobra".

Y ahora la historia se ha vuelto a repetir.

Al principio, Dmitri solo hace fotos urbanas. Al parecer, le gusta captar cosas que otros parecen no notar en absoluto y, a juicio de anastasia, es bueno en eso. Por supuesto, según le cuenta, solo lo hace por distraerse y despejarse de todos los apuntes de Derecho que debe de memorizar. Ella masculla para sí. Siente que una cámara de fotos puede lograr algo que ella misma no puede y le molesta.

Conforme María le enseña más sobre fotografía, los hábitos de Dmitri se expanden, para desesperación y frustración de la pelirroja. Más de una vez Anastasia acaba siendo captada por su cámara sin saberlo. Y ella se entera finalmente porque, a veces, María se las manda o, simplemente, las sube a las redes sociales sin preguntar. Ella gruñe, protesta y masculla. Les lanza miradas de molestia. María y Dmitri se lo toman a risa y la chica no entiende dónde está la gracia de todo el asunto. Pone los ojos en blanco. Le parece ridículo. No le ve el sentido, pero termina por dejarlos hacer, porque de nada sirve discutir con esos dos (y porque, en el fondo, le encanta esa sensación de calor aleteando en la boca de su estómago por ser el centro de atención del moreno). Así que simplemente le deja hacer y finge que no se da cuenta. Y, en cierto modo, es verdad: Muchas veces no lo nota.

A Olga no le gusta eso. Ni a Tatiana. Ellas saben lo que la mejor de sus hermanas siente, por mucho que ella lo niegue y se burle, y consideran inapropiado que el chico esté tan cerca de ella. Más de lo usual. Más incluso de un simple mejor amigo. Aléksei se mantiene al margen. Es un chico prudente.

Finalmente, Olga y Tatiana le dicen que le romperá el corazón y Anastasia solo se burla, aunque en el fondo lo sabe. Sabe que acabará herida. Pero ella siempre ha sido la bala perdida de los Romanov, la oveja negra, está en su naturaleza ir contracorriente, pero no lo está luchar contra sus propios sentimientos. Después de todo, siempre ha sido honesta consigo misma. Intenta superarlo con otras citas al ser demasiado consciente de su lugar como mejor amiga y eterna friendzoneada. Nada funciona. No cuando ve las instantáneas de Dmitri y la estúpida sonrisa de satisfacción que le cruza el rostro, tras sus gruñidos y quejas. Anastasia tiene que luchar contra el imulso de besarle, ahogando un suspiro en un sonido de insatisfacción.

A veces posa para él, igual que ha posado para sus hermanos (sobre todo para María) cuando se lo han pedido. Pero, por lo general, parece tenerle cierto gusto por fotografiarla sin que se entere y ella no lo entiende. Es torpe, nada grácil, siempre parece que camine bailando, dando saltitos, casi como si se fuese a caer en cualquier momento. Pone caras raras todo el rato, incuso cuando se esfuerza en no hacerlo, tiene una gama de expresiones faciales tan amplia que lo más común es pillarla poniendo alguna cara extraña. No es fotogénica, según ella misma. Solo logra parecer seria cuando baila, sobre las horribles puntas de ballet que oprimen y destrozan sus pequeños pies a cambio de mostrar una bella imagen de perfección y movimientos. Quizás sea por eso, porque le oprimen, o porque cuando se sube a las puntas todo a su alrededor parece desaparecer y ella misma parece ser otra persona. Olga le pide que tenga cuidado. Aleksei no se lo pide, pero se lo insinúa, Nastya solo asiente con una sonrisa despreocupada. Es tarde para eso. Ella lo sabe. Pero no quiere preocupar a sus hermanos más de lo que ya están.

Su primera vez usando una de esas cámaras réflex es realmente estúpida. Esta viendo una peli con María y Dmitri en el apartamento de éste último. Ellos duermen en posturas extrañas, Anastasia se aburre y la cámara simplemente esta sobre la mesa. Hay algo en Dmitri que impulsa a la pelirroja a hacer la foto. A los tres días se compra su propia cámara (mucho mas sencilla y compacta). Entonces, él descubre la foto en su tarjeta de memoria y la chica solo le ofrece una sonrisa liviana y burlona. La guerra de ha empezado. Los likes de ambas cuentas se disparan.

Anastasia espera que la primera foto "oficial" de ellos dos juntos en las redes sociales sea un selfie o algo así. No quiere nada rocambolesco. Sin embargo, María se adelanta. Atrapa a la pareja en un momento adorable. La mayor del pequeño par no duda en subir la foto etiquetando a ambos. La locura al divulgar su relación se expande. Anastasia gruñe y masculla, como de costumbre, aunque no está enfadada. Dmitri le pide la foto. Anastasia vuelve a gruñir. Sabe que acabará de fondo de pantalla de su móvil y eso le parece un gesto encantador, pero prefiere fingir que está molesta. Después de todo, su relación siempre ha sido así. Con o sin fotos.


Aquí el tercer Drabble de la colección.

¡De nuevo, muchas gracias por leer!