Hija del Caos
Capítulo 2: El Corazón Desbocado
Lutecia vio a través de la ventana de su pieza, que se ubicaba en el cuarto piso de uno de los gigantescos palacios de la capital de Midchilda, que daba al gran jardín trasero del mismo, que la empetratriz y su prisonera estaban caminando lado a lado mientras sonreían y hasta se reían.
– ¿Lutecia-Chan…?
Lutecia volvió al oír a Kyaro, que se desperezaba sentada en la gran cama que compartía con Erio. Lutecia se le acercó parsimoniosamente con una sonrisa, llevó una mano hacia el cachete de su novia y la besó en los labios.
– Ay no, ya sabes que no deberíamos besarnos antes de que ambas nos cepillemos los dientes o sería sucio…
– Ninguna parte tuya es sucia para mí.
Después de decir algo tan trillado Lutecia puso atención al durmiente Erio.
– Por lo que ronca parece que quedó muy agotado por lo de anoche…
Mencionó Lutecia largando una risita mientras que Kyaro se llevó ambas manos a los cachetes sonrojándose por el pícaro comentario de su novia. No era la primera vez que habían tenido un trío sexual pero sí que por alguna razón esta vez lo habían hecho demasiado intenso. O bueno, en realidad era porque Lutecia volvió a Midchilda después de meses enteros como espía en Alhazard sin haber sufrido ninguna clase de daño y eso había que celebrarlo a lo grande en algún momento y decidieron tener sexo salvaje anoche. Tras volver del baño y vestirse Kyaro le formuló la siguiente pregunta a Lutecia:
– ¿Todo resultó ser cierto, Lutecia-Chan…? ¿Aquella princesa podría llegar a curar a Alicia-Chan…?
– Sí, así es. No sólo lo investigué sino que lo comprobé yo misma... Pero eso no es lo que quiere la emperatriz Testarossa para con ella.
– ¿Y entonces qué tiene pensado para ella…?
– Ven a verlo vos misma.
Kyario se acercó a la ventana junto a Lutecia y vio hacia la parte del jardín que se alcanzaba a ver bien y allí vio cómo ambas estaban sentadas sobre un mantel mientras la emperatriz le confeccionaba con gran habilidad una corona hecha con flores rosadas a la prisionera (que ya poseía un collar hecho de las misma clase de flores). Las dos se sonreían y se hacían mimos varios…
– Oh…
Kyario se llevó cerca de la boca abierta una mano hecha un puño al entender la situación.
Con Nanoha y Fate…
– Fate-Chan, no me lo llegó a explicar del todo bien pero ya pasaron muchos días y nunca me dijiste por qué… me secuestraste…
Nanoha dijo lo último en un susurro pero que Fate alcanzó a escuchar con claridad. La rubia entonces le colocó la corona de flores a su amada y le respondió lo siguiente:
– Nanoha… ya sabes que los reinos oníricos son sistemas bastante cerrados en sí mismos… Pues bien, mis padres, los anteriores emperadores de Midchilda, querían unir los tejidos de todos los reinos oníricos por medio de nuestra Llama del Caos, que es el enlace del fuego mantenido durante incontables generaciones por las sacerdotisas del Santuario del Enlace del Fuego. Para ello debían enlazar nuestra llama primigenia con las llamas equivalentes de los otros reinos oníricos conocidos y eso sólo es posible sacrificando a las guardianas de aquellos enlaces del fuego mediante un simple pero atroz ritual… Bien, mi padre Leonardo inició las hostilidades para con Midoriya para llegar hasta la llama principal de ese otro reino pero falleció cuando intervino el ejército de Alhazard que rápidamente se enteró de sus intentos… Esto lo hacían porque querían mucho más poder del que ya tenían… Las llamas enlazadas por medio de la magia de las sacerdotisas purifica el cuerpo y una de las tantas cosas positivas que se logra con esto es rejuvenecerlo. Sí, Nanoha, mis padres querían obtener algo así como el elixir de la eterna juventud. Pero por fortuna no todos mis profesores y tutores me enseñaron a pensar solamente en mí… Me enseñaron ante todo a razonar y ser solidaria… Sólo te secuestré porque mi madre así lo ordenó… Ella quería extorsionar a Alhazard a enlazar su llama con la nuestra a cambio de devolverte con vida… Pero mi madre ya estaba muy enferma cuando me dio esa orden y muy poco después cayó en coma… Y bueno… el resto ya lo sabes…
Fate le mentía descaradamente pero la primera notaba que si le contaba toda la verdad a Nanoha las cosas no irían como ella quisiera. Simplemente la había secuestrado a fin y al cabo porque se había enamorado de ella… Cuando Nanoha la abrazó pudo notar la compasión que irradiaba su casi novia. Y entonces supo que la pelirroja se había tragado por completa esa gran mentira porque al fin y al cabo una verdad a medias no es más que una mentira… Por su parte Fate ya había hecho trizas el poco afecto que le profesaba a su madre y a su hermana mayor… Ahora, ante ella, tenía a su amada, a la que no quería soltar. Fate no sabía si alguna vez podría dejar de notar tanto enamoramiento hacia Nanoha pero eso no le preocupaba demasiado porque Fate era ahora ante todo una criatura del momento. En cuanto a sus funciones reales las tenía delegadas a Scaglietti Jail y a su hija mayor Quattro al menos por unos cuantos días más.
Cuando Nanoha terminó de asimilar todo lo que le había contado Fate la primera se expresó del siguiente modo:
– Ay Fate-Chan, es por esto que deberías dejarme volver a Alhazard… No, no te molestes. Déjame terminar de hablar: si no vuelvo pronto a mi reino podría desatarse una guerra y no quiero eso para nuestros reinos. Yo encontraría alguna forma de que nos viéramos de vez en cuando y hasta podríamos unir nuestros reinos de alguna otra forma en vez de hacerlo por el enlace del fuego…
Fate besó en la frente a Nanoha y para sus adentros sonrió con cinismo. Ya había dominado a Nanoha después de un mes y medio de haberla secuestrado y de ofrecerle una tortura sensual. Fate ahora podría pasar a la siguiente parte de su plan amoroso: soltar a Nanoha para que fuera a su reino pero que Nanoha por su propia voluntad volviera poco después a quedarse en el suyo de por vida. El viaje entre los espacios que separaban a los reinos oníricos eran extensos además de que a veces podían llegar a ser peligrosos y Fate no quería que Nanoha se desplazara entre el tejido onírico más de la cuenta… Nanoha sería su chica mimada y le ofrecería todo lo que tenía… y lo único que quería de Nanoha eran su lealtad y su amor… Ya estaba más cerca de lograr uno de los objetivos que deseaba para su vida: tener a una pareja estable. Lo siguiente sería firmar la paz con Midoriya y Alhazard. Acompañaría a Nanoha a Alhazard con una reducida escolta y tergiversaría la verdad que ante los oídos de sus vecinos sonaría a excusas pero a la larga ella haría de su mentira una verdad. Nada podía salir mal, ¿verdad?
Continuará…
