Wile llevaba al menos un minuto rascándose la barbilla, con expresión absorta. Estaba sentado en un gigantesco sofá que, sumado con su propia enormidad, le daba aspecto de alguna figura divina sentada en su trono o tal vez al monumento a Lincoln. La tensión en el lugar se volvía mas palpable a cada minuto que pasaba.

-A ver, Syl, dímelo de nuevo. Creo que me doy una idea.- demandó con autoritaria voz de marcado acento ingles. El nombrado suspiró, claramente incomodo por tener que revivir otra vez el recuerdo de lo que él y su grupo habían visto dos días antes.

-Cráneo hecho mierda. Mandíbula rota. Un putero de sangre...¡¿Es que quieres que te haga jodido dibujo o qué?!- gritó.

-Bueno, tampoco hay que actuar como si encontrar un muerto en las calles fuera algo sorprendente- dijo Taz, recargado en el marco de la puerta.

-Si, claro...Con balas en el cuerpo o algunos golpes, ¿Pero esto? Esto ya es puto salvajismo.

-Sylvester tiene razón- volvió a tomar la palabra Wile- Esto ya es algo enfermo, digno de un verdadero asesino.

-¿A que te refieres con "verdadero asesino"?- preguntó Ralph.

-Me refiero a Dahmer, a Bundy, a Gain. No a gente que mata por sobrevivir o por saldar una deuda, como los nuestros, sino a alguien que lo hace por...no sé...algún demente deseo suyo...yo que sé...

Pesaba en todo lo que sabia de asesinos seriales, en realidad no mucho más que algunas cosas que había visto en televisión, pero también pensaba en Bugs. Lo que Syl había encontrado en aquel callejón le recordaba a lo que había investigado del llamado "Caso Oprienko". Un...¿Como se decía? Modus operandi bastante similar.

Existía una remota posibilidad de que él pudiera ser el asesino. Sin embargo ¿Por qué?

-Creo que es una razón mas para que nos larguemos de este agujero infernal de una vez por todas- dijo Syl por lo bajo.

Los demás asintieron. A Wile también le hacia ilusión la idea de mudarse de Detroit y cambiar a nuevos aires, aunque no le gustaba el dejar aquello sin resolver. Hasta donde sabia, los chicos atacados (porque habían sido mas de uno) hacía dos noches no estaban haciendo nada mas que divertirse. Según la información que habían podido reunir de otras pandillas, ellos no tenían enemigos de peso, no traficaban, no hacían cosas totalmente ilegales, ni siquiera portaban armas. Uno de sus contactos en la policía incluso los había llamado "Niños jugando a ser malos porque beben y fuman". Entonces ¿qué?.¿Que motivaba un ataque tan brutal? Y aun más extraño ¿Por qué ninguno de los testigos había querido hablar sobre lo que sucedió? Cuando Wile dio la orden a Tweety y a Taz de ir a verlos uno por uno y sacarles información (a Tweety por su capacidad de persuasión, a Taz como refuerzo y seguridad), todos los hombres les habían cerrado la puerta en la cara. Según Tweety, todos parecían avergonzados, sobre todo los que tenían alguna lesión. El chico que estaba en el hospital les había gritado que se largaran nada mas verlos llegar.

No le extrañaba que se sintieran avergonzados sobre la paliza que les habían dado, después de todo era un sentimiento muy compartido por aquellos lugares cuando alguien demostraba sus superioridad física de esa manera. Pero de eso a cerrar la boca ante la muerte de un compañero era muy diferente. Eso lo hacia pensar que tal vez los tuvieran amenazados.

-Hablando de largarnos, ¿A que hora comenzamos a cargar los camiones?- preguntó Ralph.

-En una hora- dijo Wile- Sylvester, ve a traer a Daffy.

El nombrado bufó con irritación, pero asintió de todas maneras.

Ya no iba a darles mas vueltas al asunto. La mudanza comenzaba hoy y tenia otras cosas en mente, aunque le quedaría un vació al no poder averiguar que era lo que había ocurrido esa noche, donde Le Chat Noir había tenido su noche especial. Se preguntaba si ambas cosas estaban conectadas.

Todos empezaron a irse, volviendo a lo suyo. Syl salio a buscar a Daffy, mientras los demás iban rumbo al cabaré. Él mismo también iría haya a supervisar en ausencia de Duck.

Antes de salir por la puerta tras los otros, Ralph hizo amago de querer decirle algo. Dio medio vuelta y se quedo pensando unos segundos, para luego decidirse y no hacerlo. Había estado muy extraño últimamente. Un poco serio y callado.

Pero atareado de cosas por hacer como estaba, Wile olvido todo para el medio día.

XxXxXxX

Un suspiro largo y sonoro retumbó por cada diminuto rincón de aquella blanca habitación reluciente, pudiendo pasar desapercibido de no ser porque ahí no se oía otra cosa. Lola Banney, sin su usual traje de enfermera y cabello recogido en una coleta, se había reportado enferma y había decidido no ir a trabajar ese día. Necesitaba estar sola, necesitaba aclarar su mente y pensar, pero lo ordenado y pulcro del sitio que llamaba hogar no era otra cosa más que una distracción constante. Tras haber vivido tres años allí, parecía que era la primera vez que realmente veía el apartamento: estaba demasiado limpio, demasiado organizado, demasiado resplandeciente como para verse siquiera como un sitio normal donde vivían dos jóvenes adultos. Parecía sacado de una sesión fotográfica de una revista de Estilo y Hogar, algo prefabricado e impersonal que parecía querer guardar las apariencias y ocultar cosas solo para impresionar.

Su hermano era quien mantenía la casa así todos los días, así que no le sorprendió que ésta reflejara todo aquello que él mismo era. Por ningún lugar en la sala se veían indicios de las personas que vivían allí: sin fotografías, ni alguna colección de discos ni libros en el estante. La relación que su hermano llevaba con las personas era exactamente igual de superflua. Podía ser una persona agradable, inteligente, cortés y hasta amigable, sin embargo, nada de lo que decía revelaba algo de sí mismo, nada parecía ser verdadero. Ni siquiera la forma en la que lucía mostraba quien era. Todo en su persona era estándar; parecía que estaba obsesionado por guardar las apariencias y controlar cada minúsculo detalle de su vida y por consiguiente, de la vida de Lola.

Por eso ella estaba tan devastada ahora.

Él iba a dejarla. La abandonaba.

Se lo había dicho así tan de pronto, como si en realidad no fuera nada importante o como si le diera igual lo mucho que ella lo necesitaba. Había pasado toda su vida junto a él. Habían soportado el infierno juntos. Él había hecho hasta lo imposible e inmoral por la felicidad de ella y ella se lo había agradecido quedándose a su sombra. Al parecer ya nada del pasado significaba algo ahora. Eran paginas en blanco en su propia memoria, pero en la de su hermano no y tal vez por eso él ya no quería tenerla cerca. A lo mejor ella le recordaba cosas terribles que él habría preferido olvidar y que revivía cada vez que la miraba. Incluso tal vez en el fondo la odiaba. Se lo había dicho una vez hacia mucho tiempo, que la odiaba e iba a matarla. Fue justo después de eso, cuando ella tuvo que contarle toda la verdad a la policía para que pudieran ayudarlos. A él no le había gustado que ella hablara.

Pero todo eso eran simples conjeturas. Podría ser que él simplemente se había olvidado de ella porque había encontrado algo mejor, alguien mejor. Que estaba tan ciego de deseo por ese hombre que había hecho las mismas locuras inmorales que había hecho por ella en el pasado y que ahora ella le había ayudado a hacer. Estaba tan obsesionado que hasta habría podido pelear contra Dios mismo por conseguir lo que quería. Al principio Lola se había enternecido, porque creía que su querido hermano al fin había experimentado el amor, pero estaba tan equivocada como él, no solo porque ahora se daba cuenta de que una persona como Bugs era incapaz de tan siquiera comprender lo que era algo como el amor, mucho menos sentirlo en carne propia, sino porque las cosas horribles que él había hecho y ella había interpretado como tal sentimiento no era ni jamas serian por amor, sin importar que él quisiera creer lo contrario. El amor no se trataba de poseer y controlar. El amor no podía ser ni asesinato, ni engaño ni ninguna cosa ruin. Eso era algo que él jamas lograría entender, pero en cambio ahora Lola lo veía con claridad, cuando él le dijo que la dejaba así sin más, ella sintió como si una parte de sí misma moría. Había querido llorar, arrastrase y suplicar.

Por fortuna, no lo hizo.

Y por fin se daba cuenta de todo lo que la decisión de su hermano significaba para ella: libertad. Adiós al miedo, adiós a las cadenas, adiós a la cautela, adiós a fingir. Al fin podría empezar a tener una vida propia. No negaría que aun amaba a su hermano y lo echaría de menos, pero por primera vez podía ser egoísta y pensar solo en sí. Dejar ir el pasado y avanzar.

Su primer "gesto de rebeldía" fue desordenar toda esa habitación y rehacerla como a ella le gustaba. Con bonitos y estramboticos muebles, flores de colores, pinturas con personajes de grandes ojos, cojines de figuras en los sofás. Consiguió un tocadiscos y puso todos los vinilos que consiguió de artistas que le gustaban. Mando a ampliar una foto de ella y Bugs (la única que tenían juntos) para ponerla en un marco muy kitch y que fuera el centro de atención en la sala. Esparció libros por aquí y por allá. Cuando lo hacia, tomó uno que le llamó la atención, era una colección de poesía de un autor que a ella le encantaba.

Amaba ese genero literario y la manera que tenia de interpretar sentimientos que eran difíciles de expresar. Sin embargo, Bugs odiaba la poesía. Ahora ella sabia que era porque los sentimientos eran un concepto indiferente para él.

XxXxXxX

¿Qué hora era? A juzgar por la intensa iluminación que entraba por la ventana, a lo mejor ya era poco mas de las doce. Le importaba una mierda, él solo quería dormir, cosa que era difícil con la molestia de cabellos grises que tenia encima.

Estaba acostado en su sillón, hecho un ovillo con una gruesa manta de lana cubriéndolo hasta la cabeza, cuando Bugs entró a su casa y, tras no conseguir que Daffy se levantara o tan siquiera le diera la cara, se recostó sobre él. Lo había estado fastidiando los últimos quince minutos, picandolo y llamándolo por su nombre repetidamente cual niño pequeño y sin embargo el moreno no daba la menor muestra de querer ceder.

-Eeeh, vamos, Daff. Ya es tarde para que sigas invernando como un oso. Te vas a perder toda la diversión.

Sus palabras no le provocaban interés, probablemente no eran nada más que un truco, así que Daffy solo se sujetó con fuerza a la manta. Sintió que Bugs se sentó sobre su estomago, con una pierna a cada lado de su cuerpo. Se movió un poco y luego el moreno escuchó algo caer al suelo con suavidad.

-Daaaaffyyy- canturreó con voz melodiosa.- ¿Estas seguro de que no quieres despertaaaar?

Bugs puso ambas manos en el pecho de Daffy y se recorrió un poco hasta estar sentado sobre su entrepierna.

-Oye, do-oc...Tal vez estés dormido, pero estoy seguro de que tu "pequeño amigo" no lo esta.

Acto seguido comenzó a mover la cadera, frotando su trasero sobre el miembro de Daffy. Tal y como habia dicho, éste no tardo mucho en ponerse duro. Ya no podía seguir fingiendo y su idea de dormir todo el día acababa de irse súbitamente al carajo. Apartó la manta con su brusquedad característica y se incorporó.

-¡¿Es que jamas te rindes o qu-...-Se calló de golpe al darse cuenta de lo que veía. Frente a él estaba Bugs, con una sonrisa triunfante en sus labios pintados de rosa, con rubor en sus pálidas mejillas y rimel sobre las pestañas. Se encontraba sin nada más que un sostén negro con encaje rosado, una falda escolar, medias y claro, sus guantes. Lo que había caído al piso era una blusa purpura.- ¿Hay alguna razón para que traigas ese sostén puesto?- preguntó Daffy apretándose el puente de la nariz. escolar, medias y claro, sus guantes. Lo que había caído al piso era una blusa purpura.- ¿Hay alguna razón para que traigas ese sostén puesto?- preguntó Daffy apretándose el puente de la nariz.

-Yo creo que es lindo. ¿No te gusta?- dijo el pálido, pasándose las manos como si de verdad tuviera pechos.- Quería ponerme la lencería completa, pero está diseñada para chicas y tengo problemas ahí abajo.

-Bueno, gracias a tus "jugueteos", yo también estoy teniendo problemas ahí abajo.- Con una media sonrisa en el rostro, el moreno jaló el brazo de su amante hasta tenerlo cara a cara- Vas a tener que solucionarlo.

Bugs le dio una leve mordida en el labio inferior antes de sonreír también. Retrocedió, gateando con lentitud, rozando con su nariz el pecho hasta el viente de Daffy. Se detuvo en el zipper de los jeans del moreno, deabrochandolos y bajándolos tan despacio que parecía que lo hacia adrede, como forma de exasperar a Daffy. Todo esto sin dejar de mirarse fijamente. Ojos violetas contra ojos verdes. Quien parpadee primero pierde.

Una vez que sacó el miembro duro de su prisión de tela, procedió a masturbarlo con una sola mano. Susurró algo que Daffy no pudo entender debido a la excitación que le provocaba el tener el aliento cálido de Bugs tan cerca de su polla. Este inició dándole un beso en la punta, dejando una mancha rosada debido al pintalabios que traía puesto, pero fue borrada inmediatamente por la primer lamida. Bugs estaba jugando con él y eso lo cabreaba. El pálido sabia que era solo en esas situaciones de cama donde lo podía tener completamente a su merced. Si en ese momento Bugs le hubiera pedido que iniciaran un gran incendio a lo largo de la ciudad o que le dispararan a transeúntes al azar, no habría podido negarse a ninguna de sus demandas. Por eso le jodía tanto. Odiaba sentirse vulnerable, odiaba que alguien más tomara el control.

Se sentó de improvisto y tomó la cara de su pareja entre sus manos. Él no se sorprendió al verlo repentinamente violento.

-¿Te mataría hacerlo más rápido?- preguntó Daffy, dedicándole una mirada que le habría puesto los pelos de punta a cualquiera.

-Eh, ¿Por qué rápido? ¿Acaso eres precoz?- dijo el otro con sorna.

-Mejor cállate y aprende a usar esa linda boquita para algo bueno.

Le dio un beso, de esos que son lentos y tiernos y que suelen aparecer en las películas de romance. Sin importar su personalidad, le gustaba aunque sea ser un poco meloso en ocasiones. Lo había sido con Tina, lo había sido con Melissa e incluso lo había sido con Daphne, porque la consideraba una amiga cercana por mucho que ambos quisieran creer lo contrario. Y ahora lo era con Bugs, quien había aceptado estas muestras de afecto con cierta reticencia y desconfianza, pero a las que se había vuelto adicto como un junkie a un buen gramo. Tal vez pensaba que al fin todos sus intentos por tener el cariño del moreno habían dado frutos y así era.

Pero habría sido tedioso si su relación se basaba solo en palabras dulces y putas cursiladas.

Se sentó y obligó a Bugs a posicionarse entre sus piernas incoado en el suelo, este no dio protesta alguna, dejándose hacer por el mayor, quien le tomó por el cabello y lo hizo chupársela metiendole la polla de golpe, casi haciendo que se atragantara. Después de toser, fue el propio Bugs quien manejo el asuntó, haciendo el trabajo como solo él podía hacer, metiendo y sacando el miembro de su boca con frenesí, como si se le fuera la vida en ello. Mientras lo hacia, tenia las caderas levantadas, dejando que la falda acentuara su trasero.

Daffy estaba en el puto paraíso ahora mismo. La imagen de Bugs con su pene en la boca, el cabello desordenado y un rastro de saliva cayéndole por la barbilla no tenia precio. Por un rato, en aquella habitación no se oyó nada más que el sonido de succión y los roncos jadeos del mayor ante tanto placer.

Hasta que, de imprevisto, alguien abrió la puerta de entrada.

XxXxXxX

Ya no estaba molesto con Daffy. Después de poder gritarle algunas de sus verdades a la cara el día que tuvieron el pleito y de que el propio Daffy se hubiese disculpado (o algo así) regalandole el nuevo disco de Blondie (que no era tan bueno como los anteriores, pero lo que contaba era la intención), ya no creía tener motivos para seguir con su enojo. Claro que aun le guardaba cierto rencor a su primor por cosas pasadas, sin embargo, como hombres adultos que eran, creía que las cuentas habían quedado pagadas. Aún así, no le gustaba el tener que ir a hablarle al moreno sólo; no era nada más porque le tenia un poco de miedo, sino por el propio origen de ese miedo, que podía ser mejor interpretado como incomodidad. Duck le hacia sentirse incomodo de un modo muy extraño.

Por supuesto, no siempre fue así, solían ser muy unidos cuando niños. El padre de Syl solía ponerle a Daffy como ejemplo, ya que debido a la estricta educación de su madre, Daffy era un buen estudiante y parecía que iba a tener un brillante futuro. Aún en esos tiempos, su primo ya era un narcisista arrogante, pero a pesar de eso, se le podía seguir considerando un niño normal. Jugaban basquet, andaban en bici juntos e incluso Daffy lo obligaba a acompañarlo a la biblioteca y terminaba dándole a leer libros de preescolar. Hasta que lo-que-sea-que-haya-pasado pasó y Daff y su madre desaparecieron por un tiempo. Syl fue todos los días a tocar la puerta a la casa de los Dodgers para ver si alguien había regresado, sin obtener respuesta alguna hasta tres semanas despues, cuando encontró a Daffy sentado en el escalón de la puerta trasera, manchado de tierra y con una pala. Eso no era lo mas raro, sino que su primo tenia todo el aspecto de no haber dormido y comido en días. El jardín trasero estaba lleno de agujeros, algunos ya tapados y otros aun abiertos; cuando Sylvester le pregunto a Daffy la causa, este no le contesto, parecía como ausente. No fue hasta que Syl quiso mirar dentro de uno de los hoyos abiertos para ver si Daff pretendía enterrar algo cuando su primo reaccionó.

Lo golpeó en la pierna con la pala.

Syl cayó al suelo, sin poder contener las lagrimas de dolor, pero antes de poder preguntarle siquiera porqué lo había hecho, Daffy habló.

-Lárgate antes de que seas tú quien termine en ese agujero.

No lo entendía. Se suponía que eran amigos, se suponía que eran familia ¿Por qué le estaba haciendo esto? ¿Por qué lo amenazaba?

¿Por qué su primo parecía ser una persona completamente distinta?

Quiso decir algo, sin embargo se quedó paralizado de dolor y de un repentino miedo. Parecía que Daffy iba muy en serio. Ademas -y esto solo acrecentó su terror- se dio cuenta de que Daffy, entre todas las manchas de tierra que tenia en el overol, también tenia pequeñas manchas de sangre. No supo que hacer, su mente se quedo en blanco por un rato, pensando solo en ese detalle.

-¿Quieres terminar en el fondo un maldito hoyo?- le preguntó Daffy con voz carente de toda emoción. Sylvester por fin pudo huir.

Después de ese día Daffy ya no volvió a actuar tan aterrador o a amenazar con lastimarlo, pero definitivamente había cambiado y un deje del niño psicópata que Syl había visto esa vez había quedado en él. Por eso Daffy, aun hoy en día, le ponía algo nervioso.

Cruzó su jardín de entrada, que le hacia falta una buena podada, hasta la puerta. Estaba entre abierta, así que Syl creyó que no había ningún problema si entraba.

Ah, vaya si lo hubo.

Lo que encontró casi hizo que se cayera para atrás de la impresión, aunque solo atinó a desviar la mirada, avergonzado. Lo que a primera vista parecía ser una chica muy mona y que ya viéndolo bien era el jodido "noviecito" de Daffy, estaba arrodillado frente a su primo haciéndole un oral. Ambos lo miraron un instante antes de decidir que su presencia era una insignificancia y seguir en lo suyo.

-¿Y ahora que?- preguntó Daffy con fastidio, mientras tenia los ojos cerrados y la cabeza echada hacía atrás.

-Wile t-te llama. La mudanza ya casi va a e-e-empezar...-contestó, mirando el mosquitero de la puerta como si de repente se hubiera vuelto muy interesante. Su rostro ardía.

Bugs se dio cuenta de ello y sonrió con burla, sin dejar de hacer lo que estaba haciendo, clavando su afilados ojos en Syl, quien sintió una repentina furia por ese gesto. Cerró de un portazo, pensando que ya había cumplido con su misión y no tenia que quedarse a presenciar tal "espectáculo".

XxXxXxX

Habían llegado ya al menos seis camiones de carga, Pepe le había dado una hoja con el inventario y a pesar de que sabia que podía hacer un buen trabajo y lo estaba haciendo, sentía que todo eso aun era responsabilidad de Daffy. Por algún motivo creía que tomar aquel papel en ausencia de su líder real era una falta de respeto; si bien el propio Daffy lo había encargado como su relevo cuando no podía hacerse cargo, el moreno ya estaba en camino y Wile no quería seguir dando ninguna orden, por mucho que todo el mundo estuviera preguntándole que hacer.

Se calmó un poco cuando vio llegar a Syl, pero al preguntarle por Duck él solo se encogió de hombros con gestó de hastío. Wile entendió que tal vez tardaría en llegar.

No fue tanto así, Duck llegó veinte minutos después de Syl, aunque por desgracia acompañado de Bugs, a quien Wile no pudo evitar notar que lucía muy diferente. Ya era habitual verlo rondar por ahí con ropa vieja de Daffy en lugar de los trajes carisimos que solía usar y esa vez no era la excepción: llevaba puesta una playera gris de Daffy que le quedaba inmensa, en cuyo frente se leían las palabras Im upside down y tenia metida debajo de los desgastados jeans rotos, que dejaban ver parte de sus delgadas piernas. Sobre la playera tenia una camisa a cuadros rojos y negros, igual de enorme, botas de cazador y lucía un hematoma en su ojo izquierdo. A pesar de que su cabello cubría la mayor parte, también eran visibles cardenales repartidos por su cuello y tenia el labio roto. Lo único que le recordaba que la persona que estaba viendo seguía siendo Bugs eran los guantes, totalmente fuera de lugar en su apariencia. Iba fumando, con su típica actitud de una playera gris de Daffy que le quedaba inmensa, en cuyo frente se leían las palabras Im upside down y tenia metida debajo de los desgastados jeans rotos, que dejaban ver parte de sus delgadas piernas. Sobre la playera tenia una camisa a cuadros rojos y negros, igual de enorme, botas de cazador y lucía un hematoma en su ojo izquierdo. A pesar de que su cabello cubría la mayor parte, también eran visibles cardenales repartidos por su cuello y tenia el labio roto. Lo único que le recordaba que la persona que estaba viendo seguía siendo Bugs eran los guantes, totalmente fuera de lugar en su apariencia. Iba fumando, con su típica actitud de not my problem.

Wile trató de ignorarlo lo más que pudo, centrando toda su atención en las explicaciones que Daffy estaba dando sobre como iba a proceder la mudanza, pero apenas entendió algo, intimidado por las miradas que Bugs le lanzaba.

Se suponía que lo de Bugs y Daffy había terminado. Daffy ahora sabía el secreto. Entonces ¿Por qué estaban juntos todavía? El mismo Duck parecía indiferente ante la creciente incomodidad de los demás por tener al más joven ahí, los que no tenían nada que ver solo se preguntaban quien diablos era ese chico escuálido sentado sobre una caja detrás de Duck, pero quienes lo sabían, solo despreciaban su presencia, sin ser capaces de decir nada debido a Daffy. Wile no pertenencia ni al primer o al segundo grupo, sin embargo, no le gustaba tener a Banney tan cerca, por muchas razones.

Cuando la perorata termino y todos comprendieron sus funciones dentro de la misión, volviendo a sus deberes, Wile se quedó aparte. No debía preocuparse, pero estaba en su naturaleza después de todo y no pudo evitar acercarse a Daffy a preguntarle.

-¿Que le ocurrió?- dijo haciendo un movimiento de cabeza hacia Bugs, quien seguía sentado fumando, distraído de su alrededor. Duck debió advertir el tono de sincera inquietud en Wile.

-Pregúntale tú mismo- respondió con voz suave.

Oh, por supuesto que no iba a hacerlo, aunque el tono que había usado Daffy le daba a pensar que se trataba de algo serio. Algo...¿relacionado con qué?...

-¿Cuando le pasó? ¿Hace tres días?- Su mente comenzó a relacionar cosas con rapidez. Sus sospechas contra el chico aumentaban.

El semblante de Daffy cambió de pronto, ensombreciéndose de una manera un tanto inquietante.

-¿Eso importa?

-Pues, ya que lo mencionas...si. Han pasado cosas raras últimamente, Duck.- bajó su voz, para que nadie más pudiera oírles- Cosas que no aprobarías.

El moreno se quedó mirándolo, invitándolo a continuar.

-Tal vez será mejor hablar en privado.

A duras penas consiguió convencerlo de entrar al local para charlar. Wile ya tenia en mente el contarle a Daffy sobre lo que habían encontrado en uno de los callejones cerca de Le chat noir, sin embargo, a pesar de haber pensado en Bugs inmediatamente como sospechoso, no lo creía en serio o eso era hasta que la reacción del moreno le había hecho pensar que le había dado al clavo. Ahora solo tenia que averiguar que tanto sabía Duck del asunto.

Entraron a lo que antes habían sido camerinos para las coristas, pero que ahora eran simples cuartos vacíos.

-No sé como decirte esto...o tal vez debí hacerlo desde antes...-inició una vez cerrada la puerta.- El caso es que hace dos días, en la mañana, Syl y los suyos encontraron el cadáver mutilado de un chico, en condiciones...bueno, brutales... y siéndote sincero, hermano, sospecho de Bugs.- dijo sin rodeos. Con Daffy mas valía ser directo.

Este, por su parte, frunció el ceño, manteniendo su seriedad.

-Bugs...-repitió.

-Ambos sabemos que no seria la primera vez.

Daffy le desvió la mirada, sin ver hacia algún punto fijo, pensativo. Coyote estaba preparado para cualquiera que fuera la violenta reacción del otro, no obstante ésta nunca llegó. El moreno se mantuvo estoico y reflexivo. No sabia si interpretar esto como buena o mala señal.

Aunque estaba preparado para un ataque de ira propio de su amigo, con los que ya había tenido que lidiar antes, nunca en la vida hubiera estado preparado para oír lo que el moreno le reveló.

-No seas estúpido. El asesino soy yo.

Tuvo que detenerse un momento para asimilarlo. De hecho, le pareció que todo se detuvo. Dejó de escuchar las voces y sonidos del ajetreo detrás de la puerta, incluso le pareció que el moreno también se detuvo, quedándose de brazos cruzados sin mirar nada en concreto.

-¿Es en serio?

Daffy asintió.

-¡Joder, Duck! ¿Y ahora que hiciste? ¿P-por qué...?

-Hice lo que tenia que hacer- contestó antes de que Wile pudiera recriminarle algo. Lucía sereno, serio y ciertamente no parecía que se alegraba o enorgullecía de lo que había hecho, pero tampoco parecía arrepentirse.

-No puedo creerlo.- Wile se pasó una mano por las rastas recién hechas, dejando caer su peso en la pared más cercana. Conocía a Daffy desde niño, había sido su fiel seguidor cuando este comenzó a tomar el control en los barrios del oeste de Detroit, era su mano derecha y conocía los métodos del moreno para llevar su reinado tanto como su moral. Por eso no podía acabar de asimilar el que Daffy hubiera matado a alguien y se lo dijera así tan tranquilo.

-¿Qué pasó?- terminó preguntando.

Daffy dejó de mirar la nada para cruzar sus orbes verdes con los de Wile. Aquella ferocidad inquietante volvió.

-Esos bastardos tocaron a Bugs.

A pesar de no habérselo dicho de forma explicita, Coyote entendió de inmediato, pues la situación no era ajena en sus barrios. Él junto con Daffy habían tenido que resolver varios casos y no fueron pocas las veces en donde alguno de los tantos miembros o aliados de la pandilla llegaba pidiendo venganza porque alguien había "tocado" a alguna mujer de su familia. En esos casos ellos iban a por el violador y lo golpeaban en la entrepierna con un tubo y le quebraban una pierna hasta dejársela inutilizable. Ese era el protocolo que Daffy había establecido. A decir verdad, nunca les había importado en realidad, solo lo hacían por el dinero que recibían por la venganza y el miedo que generaban entre la escoria, nunca se habían parado a pensar que lo que hacían era justicia y no tenían porque hacerlo, les daba igual. Sin embargo, era muy diferente que algo así le pasara a alguien cercano. A alguien a quien Wile había apreciado. le pasara a alguien cercano. A alguien a quien Wile había apreciado.

Tanto la confesión de Daffy como lo que le acababa de decir le habían caído como un gancho al hígado dado por un boxeador profesional.

-Por Dios, ¿Y él está bien?

-Ya lo has visto, aun tiene algunos moretones, pero se repone.-Por mucho que el moreno quisiera actuar como el tipo a quien todo le importaba un carajo,Wile no pudo evitar notar un rastro de preocupación en su voz. No obstante, eso cambió a un tono más sardónico.- Aunque, parafraseandote: "No sería la primera vez" "No sería la primera vez"

-¿De que hablas?

-Olvidalo.

Sin importar la razón por la que lo hubiera hecho, Wile seguía pensado que Daffy se había ido a los extremos, aunque eso nunca se lo diría. Ya no era tan solo por el asesinato en sí, sino la forma en que lo había hecho, completamente bestial.

Ni siquiera se había puesto así cuando los de la vieja pandilla rival habían asesinado a Melissa, a pesar de que en esa ocasión si tenia todo el derecho de hacerlo. Había actuado con diplomacia, justo como un líder tenia que hacerlo y había llegado a un tipo de acuerdo de paz entre todas las pandillas de Detroit, para después romperlo y obtener su tan ansiada vendetta. Y aunque la vida que esos sujetos llevaban ahora apenas se le podía llamar vida, seguían respirando.

Daffy había actuado como un loco en ambas ocasiones. Había intentado proteger a los que quería de la única manera en la que sabía. Técnicamente, había actuado por amor.

Su amor por Bugs debía ser mas fuerte que cualquier cosa que hubiera sentido por Mely para terminar haciendo una cosa así.

Aunque obviamente,esa era otra cosa Wile que jamas le diría.

XxXxXxX

Ralph había esperado al menos cinco minutos junto a la puerta, antes de que Daffy saliera, sin darse cuenta de su presencia, hacía la calle. Entonces entró decidido con su hermano.

-¿Qué te dijo?- preguntó de forma directa, tomando desprevenido a Wile, quien parecía perdido en sus propios pensamientos.

-Él lo hizo.

No le sorprendió en realidad y no solo porque había escuchado la mayor parte de la conversación; siempre había relacionado la imagen de Daffy con un escenario así y sabia que solo era cuestión de tiempo para que se volviera tan loco como los asesinos que su hermano había mencionado en la mañana.

-Oh

-Dice que tocaron a Bugs, que por eso lo hizo.

-Está mintiendo- dijo con una seguridad que hasta a él le tomó desprevenido.

Wile miró con los ojos muy abiertos.

-¿Qué dices, Ralphie?

-Es mentira. Yo estuve allí esa noche.-empezó, un poco avergonzado por las cosas que había pensado esa vez en torno al chico de cabello gris- El niño ese fue al callejón por su propia voluntad y cuando se fue no tenia ninguno de los moratones que tiene hoy. No parecía haber sido atacado, tampoco estaba asustado o algo así. Creo que sabía perfectamente lo que estaba haciendo.

Al principio se lo había callado. Había preferido no decirlo porque no era su asunto y creía que en realidad no sabia nada. Sin embargo, la charla de su hermano con Duck lo había cambiado todo y pensaba que era su deber aclarar las cosas, aunque sea solo para Wile.

-P-pero...entonces...¿Qué es lo que pretende?

-Tú dimelo, Wile. Lo conoces mejor que yo.

Su hermano sacudió la cabeza, como queriendo disipar todo lo que había descubierto ese día. Entendía como se sentía.

-Ya estoy harto. Debería dejar correr todo esto.- dijo Wile más para sí mismo. Ralph sabía todo lo que había intentado hacer para convencer a Duck de alejarse de ese niño y aunque no estaba enterado al completo de la historia, de lo que estaba seguro era que su hermano se había esforzado más de lo que debía. Después de todo, la basura solo se sentía a gusto con la basura.

- Esos dos son tal para cual.

NOTAS DE AUTOR:

Solo pasó para recordarles que estamos a dos capítulos de llegar a nuestro final. Animo chicos, ya falta poco! Y que tambien sigue abierto lo del concurso, ya que desafortunadamente aun nadie ha dado con la respuesta, aunque algunos han estado bastante cerca, pero pueden participar las veces que quieran, que adoro leer sus comentarios 7w7

Para que se den una idea de lo que van a obtener si ganan, les dejó una prueba con este fanart de la escena del oral:

(.) twitter (.) com (/) DannyDonowitz. (.) /status/ 957307575871000578

denle follow a su twitter si quieren seguir viendo baffy humanizado sukulemto.

Nos leemos a la proxima.