Capítulo 2: Una Charla motivacional.
Lincoln Agotado y ya de por si estresado de haber comenzado su día, lleno de inconvenientes mira el reloj de la oficina, faltaba mucho para poder largarse y más aún por el hecho de hacer las horas extras las cuales eran muy bien remuneradas.
Aun así, tenía ese asunto pendiente con el gerente de su departamento, el señor Morgan. Quizás solo sea otro regañadientes para fastidiarlo desde que entró a trabajar, él lo mira con desprecio o simplemente todo lo que hace no le es suficientemente bueno para sus estándares.
– Lincoln: ¿Como termine odiando mi trabajo? -Saca su teléfono y mira su galería de fotos- Aun sigo pensando en ella…debería dejarlo por ahora. -guarda nuevamente su teléfono.
Así empieza a su jornada laboral, tratando de contactar a tiendas de comic y super mercados para poder conseguir nuevas órdenes de comic y revistas de la editorial. Un trabajo que lejos de ser fácil podría ser demandante pues debía llamar a múltiples tiendas y recibir los reclamos por los pedidos que se habían tardado en llegar. Hacer balances de ventas y reclamos, llenar ordenes de pedidos, etc.
Transcurrió su día entre llamadas y papeleo, cada tanto miraba con afán el reloj de la oficina rogando para que el día terminara y salir de allí lo más rápido posible.
Era ya la hora de irse, había cumplido su jornada y así las horas extras. Su espalda lo estaba matando y ni decir de su trasero, estar sentado por horas, solo con la evidente excepción de levantarse para ir a tomar agua e ir al baño.
Lincoln suspira profundo, se levanta de tu asiento y se dirige a la oficina del gerente. Era el momento del día que más odiaba, ese hombre esta vez no parecía estar de buen humor, aunque era raro verlo feliz o alegre de todos modos eso no importa en este momento.
– Sr. Morgan: Llega tarde, señor Loud. -Mira a Lincoln con cierta molestia e incomodidad- ¿Inventara otra excusa, para decirme que tenía mucho papeleo o que tuvo que ir al baño?
– Lincoln: Disculpe mi falta de impuntualidad Señor. -Con un tono amable y sereno, pese a ese tono Lincoln solo deseaba maldecirlo en su cara, pero no podía. Él podría levantar cargos por agresión y mal comportamiento, podrían despedirlo y encontrar un empleo nuevo de por si es difícil en el Nuevo Royal Woods.
– Sr. Morgan: Me alegro que aun que sea, pudieras arreglar tu tono de voz -Le señala con la mano muy cortes uno de los asientos frente su escritorio- Tome asiento
-Lincoln: Con su permiso -Se sienta en los muebles frente al escritorio, Lincoln pensaba que diablos le sucede a este sujeto por su manera de abordarlo esta vez.
–Sr. Morgan: Señor Loud, como usted bien sabe – se levanta de su asiento y se dirige a mirar por la ventana- En esta empresa está prohibido que el personal fume. Sea cerca o dentro de las instalaciones. -Voltea a mirar a Lincoln- ¿Sabe por qué?
– Lincoln: Daria una mala imagen a la empresa, los padres no dejarían que sus hijos comprar nuestros comics y todos estaríamos despedidos -Lincoln estaba cansado de decir eso. Él no iba a dejar de molestarlo con ese tonto pretexto. ¿Realmente alguien le importaría eso? A quién diablos le importa que un trabajador de una empresa de comic fume, es estúpido por no decirlo de otra manera.
– Sr. Morgan: Que bueno que lo sepa. -Se acerca al lado de Lincoln- Señor Loud usted es muy inteligente -Se acerca a su oído- entonces, ¿Por qué sigue haciendo eso? -colocando su mano su mano en el hombro de Lincoln y aprieta con fuerza-
– Lincoln: S-Señor M-Morgan, ¿disculpe, pero podría no hacer eso? -Lincoln estaba cansándose de ese estúpido juego de abusar de él, ya era suficiente que su vida ahora fuera un desastre como para aguantar el estúpido abuso de un imbécil que odia a los fumadores-
– Sr. Morgan: ¡No has respondido mi pregunta! -Vuelve a apretar con fuerza el hombro de Lincoln-
– Lincoln: Porque es el único alivio que tengo antes de verte gordo imbécil, de llegar a mi aburrido puesto de trabajo y estar atrapado en esta miserable situación… ¿feliz? -Se siente frustrado, no quería estar ahí, pero sabía que ella le recriminaría el haberle respondido de esa manera.
–Sr. Morgan: Entonces detestas verme, muy mal señor Loud. -Suelta en hombro de Lincoln y vuelve a sentarse en su puesto- Me han dicho cosas peores Loud, no me enfadare por eso… Pero tendrás tu amonestación por llegar tarde, fumar en donde no es debido y alzarle la voz a un superior. -Empieza a imprimir algo, para posteriormente firmarla y sellarla-
– Lincoln: L-Lo siento señor, la verdad estoy muy frustrado... podría por favor omitir esa falta ¿Por favor? -en efecto era una treta para volver a molestarlo y caer en su trapa. Realmente es un bastado.
–Sr. Morgan: No puedo hacer nada por usted señor Loud, infringió las normas -le entrega la amonestación- cuantas amonestaciones van con esta, ¿cuatro este mes?
–Lincoln: c-cuatro señor -Toma la amonestación y la mira con tristeza y desdén.
–Sr. Morgan: Señor Loud, veo en usted a alguien despreciable a una persona sin ánimos y objetivos dentro de esta empresa, llevo mucho tiempo en este puesto y espero mucho de los trabajadores a mi cargo. No por nada soy el gerente con más tiempo en esta área, no es porque no me gustaría ascender, pero amo mi puesto y a usted lo veo y me da… ¿cómo podría decírselo? -Toma un respiro y mira a Lincoln seriamente- Lastima, demasiada lastima… Un hombre joven como usted y fumador, trayendo sus problemas a nuestra empresa, no es la idea de un trabajador eficiente para mí... ¿Me doy a entender?
–Lincoln: S-si lo comprendo -Realmente ya había escuchado eso, no es la primera vez que se lo dice. Aun así, jamás le había prestado atención-
–Sr. Morgan: Quiero que mañana se arregle y venga con otros ánimos u obtendrá otra amonestación. Puede retirarse señor Loud.
–Lincoln: Ok… señor mañana vendré con otra actitud -Se levanta y se retira de aquella oficina. Guarda la amonestación en su chaqueta- Otra actitud…
Lincoln luego de tomar sus cosas de su casillero y dirigirse a fichar su salida, saca su teléfono y pide un Uber, esta vez no se sentía animado a tomar el trasporte público. Quería llegar rápido a su casa y sentirse cómodo de una vez.
–Stella: ¿Lincoln? ¡Oye espérame! -Ficha rápido su salida y se acerca a Lincoln por detrás.
–Lincoln: Hola Stella… -Adiós paz momentánea, ahora tendría que atender a Stella, no era que le molestara su antigua compañera de primaria, solo quería estar solo un momento-
–Stella: Loud, ¿acaso no pensabas esperarme? -Le da una palmada en la espalda y le regala una enorme sonrisa cálida mientras le sigue el paso a Lincoln-
–Lincoln: en realidad quería irme lo más rápido de este lugar… -Sin ánimos y encogiéndose de hombros, mientras aparta la vista de ella.
–Stella: eso suena muy deprimente, ¿harás algo esta noche? -Se coloca frente a él y detiene su paso.
–Lincoln: Tomar una ducha y dormir un rato. -La rodea y mira como su Uber se acerca a la entrada de la empresa- si no es molestia, quiero de verdad irme a mi casa…
–Stella: Vamos Loud no seas aburrido -Lo toma de la mano y eso hace que Lincoln de un pequeño brinco y hace que se sonroje un poco- Te invito a ir a un bar cerca de aquí, quizás así podamos relajarnos… además, no aceptare un ¡NO! Como respuesta.
–Lincoln: De acuerdo vamos… -suspira pesadamente, se acerca al auto y abre la puerta dejándola entrar a ella primero-
–: Buenas noches jóvenes, la dirección a la que vamos es a la ¿St. Jonson 1134?
–Stella: Si, pero cambiaremos de dirección. Podría dirigirse a la St. Nort West 2390.
–: Claro señorita, no hay problema. -El conductor configura el GPS y empieza a conducir a la dirección indicada-
Mientras Lincoln se acomodaba en su asiento y miraba por la ventana del auto, por su lado Stella también se relajaba. Fue un día completamente agotador para ambos, aunque Stella trabajaba en un departamento de la empresa diferente como asistente, a veces se encontraba con Lincoln fuera del trabajo para conversar siendo esquivo algunas ocasiones el joven muchacho.
Stella estaba más o menos al tanto de los problemas y reportes que tenía Lincoln, pues era ella quien debía archivarlos en algunas ocasiones no los archivaba solo para ayudar un poco a su amigo de primaria.
Luego de 6 minutos llegas a su destino, Lincoln se asegura de puntuar al chofer y pagar el servicio. Stella vuelve a tomarlo de la mano, haciendo que Lincoln nuevamente se sienta incomodo y nervioso. Era raro para el que una chica lo tomara de la mano, bueno realmente desde de hacia tanto tiempo.
–Stella: este es mi bar favorito, sirven unos Daiquiris muy ricos y unos cocteles muy bueno, a decir verdad, casi envidiables o envidiables en todo Royal Woods -Se dirige a una mesa vacía, aun tomando de la mano a Lincoln.
–Lincoln: Eso he oído… -La verdad no, no le gustaba frecuentar bares. aunque iba a algunos de mala muerte a emborracharse más por pena y lastima hacia el mismo que al disfrute.
–Stella: Lincoln, esta vez porque te volvieron a amonestar -Toma asiento junto a Lincoln y lo mira- ¿realmente ese tipo te odia?
–Lincoln: ¿Pues tú que crees?… el solo gusta de molestarme y odia el olor de cigarrillo que tengo sobre mi… -Saca su celular y mira nuevamente la hora, eran las 8:23pm era temprano aun, quizás podría relajarse un poco con Stella.
–Stella: aun así, deberías tener más cuidado y evitar fumar antes de llegar al trabajo… ¿No has pensado en dejarlo? -Toma el menú de tragos- ¿Lincoln piensas pedir algo?
–Lincoln: Lo he pensado… -Toma el menú y mira la sección de tragos económicos, no quería gastar mucho, aunque ganara suficiente dinero con su empleo no podía darse el lujo de gastar mucho dinero ya que tenía deudas pendientes a su corta edad- Tomare esta cerveza…
–Stella: ¿Esa? No, no, ¡no! vinimos a divertirnos un poco, además esa cerveza es de mala muerte -Llama al camarero.
–: ¿Que se le ofrece señorita?
–Stella: ¿Podría darme dos de estos? – Le pide dos cocteles con vodka mezclado con un poco de jugo de limón, menta fresca y una rodaja de piña. Luego que el mesero anota su pedido se va- empecemos con algo frutal y refrescante… y dime has salido… ¿con alguna chica?
–Lincoln: No he salido, realmente no tengo ánimos o el tiempo para salir con alguien.
–Stella: Ya veo, al menos no has rechazado esa consideración… La verdad es que yo tampoco he podido salir con alguien… siempre salgo tarde de la empresa y diría que me pierdo en la misma rutina de siempre. -Suspira y trata de estirarse un poco- supongo que salir de vez en cuando ayuda a olvidarte de todo y te relaja.
–Lincoln: podría decirse que esa empresa nos está matando jejeje -Se ríe un poco y sonríe esta vez sí fingir nada, realmente se estaba relajando un poco con Stella, aunque notaba que pretendía algo, da igual lo ignoraría como todo.
–Stella: Oye Lincoln, ¿tus hermanas cómo están? -Se acerca un poco a él sin incomodarlo, sus intenciones eran obvias. Quería algo más esa noche con Lincoln.
–Lincoln: Pues, lo normal… todas ellas triunfan en lo que aman y dos de ellas aún siguen en la casa de mis padres… no puedo decir mucho de ellas… bueno Luna regresa el fin de semana de su gira por Europa.
–Stella: Interesante, me alegro que tu hermana vuelva… creo que te haría bien hablar con alguna de ellas. -Se acerca lo suficiente a él y coloca su cabeza sobre su hombro- ¿realmente te sientes bien Lincoln?
–Lincoln: s-si me siento bien… gracias -Ignoraría el hecho de que Stella se le aproximara así a él, pero se lo dejaría pasar esta noche le ayudaba a olvidar todo lo que le había pasado durante el día.
Luego de un momento, llega el camarero y le entrega las bebidas dando paso así a su noche. Lincoln empezaba a disfrutar cada bebida diferente y dulce que Stella ordenaba por él. ¿Quién lo diría? Ella si tenía buen gusto por las bebidas alcohólicas.
Pasada ya unas 3 horas, ambos jóvenes se preparaban para irse a sus respectivos hogares un poco ebrios, pero no del todo. Lincoln no le afectaba tanto el alcohol como a Stella así que estaba más consciente y tenía que cargar con ella.
–Stella: L-Lincoln gracias por acompañarme esta noche… -un poco mareada, se sujeta bien de Lincoln sintiendo confort en él.
–Lincoln: No hay problema, pediré un Uber para ti. -saca su teléfono y empieza a solicitar el servicio, cuando Stella toma su teléfono- ¡Oye!
–Stella: Q-Quiero pedirte un favor, ¿podría ir a dormir a tu casa esta noche? -Mira a Lincoln, sonrojada y haciendo un pequeño pero lindo puchero el cual pensaba que Lincoln no podría resistirse-
–Lincoln: No lo creo, es mejor que vayas a tu casa… además no tienes nada de ropa limpia contigo -se sonroja al mirar la cara de Stella, le traía nostalgia pues era algo que sus hermanas y su ex prometida usaban mucho con él para poder cumplir sus caprichos.
–Stella: No importa, podrías prestarme algo. Pero por favor déjame dormir en tu casa si… -Su miraba cambio a una realmente suplicante, Stella realmente quería pasar la noche con Lincoln.
–Lincoln: De acuerdo, solo esta vez -Suspira pesadamente y toma su teléfono nuevamente. Hace la solicitud del Uber- Supongo que no estaría mal dormir con algo de compañía.
–Stella: G-gracias Lincoln -Sonríe un poco y toma a Lincoln del cuello, para propinarle un beso en los labios. Algo simple, casi hasta infantil. Lincoln por su parte reacciono un poco por ese gesto de parte de ella. Esta vez no podía ignorar eso y la aparta con suavidad, tomando en cuenta que ella aun esta ebria.
–Lincoln: S-será mejor que no volvamos a hacer eso en público sí… por favor. -Mira hacia otro sitio y se ruboriza, no estaba molesto, pero no quería repetir ese beso de nuevo, aunque no significase nada para él.
–Stella: d-de acuerdo. -Baja la mirada un poco apenada y triste, por la actitud que tomo Lincoln.
Luego de esperar en silencio llega su transporte, nuevamente Lincoln deja entrar a Stella primero. Ya ambos dentro del auto el conductor se dirige a la dirección indicada por Lincoln.
Se había divertido con Stella, no podía negarlo. Conocer ese lado de ella pues le sorprendía, aunque le intrigaba el hecho del porque frecuentaba esos bares podría ser como ella decía, para divertirse y relajarse.
Al mirarla de nuevo, se veía realmente agotada y no la dejaría a merced de otra persona entonces si eran mejor que ella pasara esa noche en su casa. Tendría que dormir en el sofá, no podía dormir en la misma cama con ella. No era lo correcto para el después de todo aun le seguía siendo fiel a ella o eso creía.
Luego de llegar a su casa, Lincoln ayuda a Stella a salir del auto y con esfuerzo la ayuda a subir las escaleras para llegar a la puerta de su departamento. Para ella era la primera vez que visitaba a Lincoln en su casa, quería saber qué tipo de hombre soltero era, si era de aquellos que acumulaban basura y eran desastrosos o era de aquellos ordenados que muy poco desarreglo tenían.
Después de entrar a su casa, sus sospechas eran ciertas era del tipo ordenado, aunque si tenía un poco de desorden podría dejarlo pasar. Luego que Lincoln la dejase en el mueble y fuera a cerrar nuevamente la puerta con llave, este fue directo a su habitación. Para Stella era algo extraño, que iría a buscar aquel joven peli blanco.
Al regresar Lincoln le entrega una toalla, Una camiseta, unos pantaloncillos, además una barra de jabón, un shampoo y acondicionador, así como un cepillo de dientes. Lo miro extrañada, pero luego entendió para que eran.
–Lincoln: Puedes tomar una ducha si gustas -Señala en dirección a su cuarto- puedes utilizar mi ducha, preparare el sofá para mi… dejare que uses mi cama esta noche.
–Stella: O-ok gracias de nuevo Lincoln… -Se levanta tomando todas las cosas que le dio Lincoln y va hacia el baño. Pero antes de entrar al cuarto de Lincoln, se detiene- N-no me molestaría que durmieras junto a mi esta noche…
–Lincoln: La verdad, lo hago por mi… n-no estoy acostumbrado a dormir en la misma cama con alguien... lo siento… -Le dedico una vaga sonrisa y se dirigió a la cocina.
–Stella: E-esta bien… -Esto ultimo la desanimo bastante. Entonces Lincoln la vio como un estorbo, no deseaba pensar eso, pero así lo era, prácticamente lo había obligado a hacer cosas que lo quería esa noche.
Mientras Stella tomaba una ducha, Lincoln se preparaba un sándwich de mantequilla de maní y chucrut un platillo que solamente a Lincoln y quizás a Lily le gustaba y era su favorito.
–Lincoln: Supongo que fui algo cruel con ella… aun así, no quiero involucrarme con nadie ahora -Mientras se disponía a comer su sándwich tan peculiar, recibe un mensaje- ¿Quién podrá ser? -Bufo un poco y dejo su sándwich a un lado, al revisar el mensaje noto que era un mensaje de Lily- es Lily que sorpresa…
Dejo a un lado su teléfono y prosiguió a comer su sándwich en paz, luego vería el mensaje de su hermana menor. No era que no le importase, pero usualmente su hermanita menor le enviaba cadenas o simplemente algunos memes que para el no le daban tanta gracia.
Tomo nuevamente su teléfono y se dirigió al balcón mientras comía su sándwich, su apartamento era privilegiado pues era el único en su cuadra que tenía ese balcón con una hermosa vista de la ciudad envidiable por muchos.
Mientras terminaba su sándwich decidido ver el mensaje de Lily, quizás algún meme que le enviaría le haría gracia esta vez. En cambio, miro una foto de el con Stella saliendo del bar. Ya era tarde como es que su hermanita le había tomado esa foto.
–Lily: ¿Lincoln Quien es ella? ¿Es tu nueva Novia? ¡Quiero respuestas Hermano!
–Lincoln: Primero que nada, no es mi novia es una compañera de trabajo. ¿Segundo como demonios conseguiste esa foto?
–Lily: Una amiga me la envió, aunque ese no es el punto. ¿Por qué sales con esa chica?
–Lincoln: No salgo con ella, simplemente me arrastro a ese bar. Tu sabes muy bien que no frecuento esos lugares.
–Lily: Tienes razón, pero no es excusa para que salgas con ella… acaso olvidaste a Liberty…
–Lincoln: A veces desearía olvidarla, pero no puedo… Sabes aun lo que siento por ella… de hecho eres la única que lo sabe.
–Lily: ¿No hablaras con ella?
–Lincoln: Planeo algún día hablar con ella. Por cierto, Luna me dijo que volverá el fin de semana a Royal Woods.
–Lily: ¿Ya termino su gira por Europa?
–Lincoln: Si, eso parece… dice que les traerá regalos y estará una semana acá.
–Lily: estoy emocionada de que Luna pueda volver a Royal Woods, mama y papa estarán felices. Por cierto, Lincoln ¿podría ir a dormir mañana a tu casa?
–Lincoln: Sabes que mama y papa no te dejaran, me prohibieron estar cerca de ustedes.
–Lily: Obviamente lo sé, pero les diré que dormiré en la casa de una amiga. Ellos no me dirán que no, además tengo una nueva serie que quiero mostrarte.
–Lincoln: De acuerdo Lily, pero si surge algo tu asumirás la responsabilidad ya tengo suficiente con que nuestros padres me odien, no necesito que me odien aun mas por que le paso algo a su bebita por escaparse a mi casa.
–Lily: ¡Oye! No soy ninguna bebita, tengo 12 años se cuidarme.
–Lincoln: ¿de un degenerado como yo?
–Lily: ¡No eres un degenerado Lincoln Jamás lo serás, eres mi amoroso hermano mayor!
–Lincoln: Eso no es lo que mis padres y la mayoría de nuestras hermanas creen.
–Lily: si te hace sentir mejor, tratare de hablar con mis padres de lo que paso entre tú y Lucy solo fue un error y solo eso.
–Lincoln: prefiero que no lo hagas, Lily te quiero mucho como tu hermano… pero te pido que por favor no te metas en este problema, yo puedo arreglarlo.
–Lily: como tu quieras, pero recuerda que tu hermanita favorita siempre te va a apoyar.
–Lincoln: ¿Desde cuando eres mi hermana favorita?
–Lily: ¡Desde que yo lo digo!
–Lincoln: De acuerdo pequeña, eres mi favorita. Sera mejor que apagues tu teléfono y vayas a dormir... mañana tienes escuela
–Lily: Esta bien Linky, te amo hermano. Mañana te estaré molestando, que pases buenas noches.
–Lincoln: Dulces sueños hermanita, lo siento por no poder estar junto a ustedes.
–Lily: siempre estas con nosotras hermano.
Antes de poder responder algo más, Lily se desconectó. Guardo su teléfono y entro nuevamente a su departamento, se dirigió a su cuarto solo para ver si ya Stella se había terminado duchar y cambiar. Necesitaba darse una ducha también el realmente la necesitaba olía a alcohol y a vomito, aunque este último ni idea por qué.
Al entrar a su cuarto encuentra a Stella semi desnuda, lo único que tenia puesto apenas era su panty y aun se estaba colocando el pantaloncillo que le había dado para que durmiera esa noche. Salió rápidamente de la habitación y cerró la puerta.
–Lincoln: L-Lo siento Stella… D-debí tocar la puerta antes -Se sentía nervioso, en efecto hacia tiempo que no miraba a una chica desnuda ni siquiera recuerda cuando fue la ultima vez que miro una película para adultos, aunque porque diablos se estaba preguntando eso.
–Stella: N-no te preocupes Lincoln… No fue tu culpa, debí cambiarme mas rápido. -Se acerca a la puerta y coloca su frente contra ella- supongo que esta noche para ti fui un estorbo… lo siento…
–Lincoln: N-No lo eres -empezaba a calmarse y su voz se volvió serena, aunque un poco desmotivada- Discúlpame a mí por mi actitud.
Stella abre la puerta y abraza a Lincoln, este se sorprende y la abraza, aunque un poco nervioso por el hecho de que ella aun esta semi desnuda.
