Capítulo 3

15:55 de un sábado, y ya llevaba tres tilas tratando de tranquilizarse. Miraba continuamente a todos lados y cada vez que alguien cruzaba el umbral de la puerta de la entrada sus ojos escudriñaban hasta al más mínimo detalle, en busca de alguna señal de que fuera su cita.

No una cita cualquiera, sino su futuro amante, el hombre que le había provocado la mayor excitación de toda su vida, con una simple, pero autoritaria carta.

Aun recordaba cada palabra, si se sentía tan atraída por un simple papel, ¿cómo se sentiría con él?

¿Y si al final resultaba ser una broma de mal gusto por parte del camarero? Le miro fijamente, era un hombre de unos 50 años, su cabello ya bastante caído y su barriga cervecera escondida tras el delantal, le hacían una figura entrañable. Simplemente le era imposible desconfiar de aquel señor.

Suspiro y miro el reloj, eran las 16:00 en punto.

El sonido de la puerta abriéndose dando tíntenos a la campana, llamo su atención de nuevo, como lo llevaba haciendo desde que había llegado. Solo que esta vez, la sensación e incluso el aire cambio por completo.

—Es el—susurro.

Su cuerpo se encendió al instante, su temperatura corporal subió a tal grado que creyó incluso tener fiebre. Pero no solo eso, su intimidad se mojó y a pesar de mantener aquella postura recta y erguida junto aun mas sus piernas, tratando de contener el más placentero orgasmo que la estaba pidiendo a gritos explotar y recorrer todo su ser.

Sus ojos negros se posaron en ella y esa sutil sonrisa que se formó en sus labios, le hizo perder el aliento. Cuanto más lo veía caminar, más bocanadas de aire cogía. Apretó sus puños sobre la mesa, conteniéndose, él se lo había prohibido, no podía correrse.

Por alguna extraña razón, sentía de desobedecer sería algo inaceptable.

—Hola Sakura—la saludo sentándose frente a ella.

Quiero correrme, fue lo único que pudo articular en su mente.

Le vio sonreír de lado, tan seductor, tan matador para su agitado cuerpo.

—Recuerda, solo te lo permitiré esta vez—le advirtió—Cuenta hasta tres y hazlo.

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1

Le faltaba el aire.

2

Le deseaba a él.

3

Y sucedió, sus duros pezones, su intimidad empapada, sintieron la liberación del orgasmo.

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Agitada y con la dulce sensación del placer y el éxtasis casi mareándola, lucho para normalizar su respiración, no quería llamar la atención de todas las personas allí presentes.

— ¿Lista para hablar? —la interrogo.

A pesar de la reciente liberación, su cuerpo aun hervía, la sensación de querer mas no desaparecía.

— ¿Quién eres? —formulo con voz temblorosa.

—Esa pregunta conllevara su castigo, pero ese es otro tema que retomaremos más tarde—le explico— Por lo que he podido presenciar nunca te han privado del placer. Nunca te han llevado al borde de la desesperación, esa en la que harías cualquier cosa, incluso obedecer cualquier orden para alcanzar el clímax.

La boca se le hizo agua y se pasó la lengua por los labios.

—Levántate, no hay tiempo que perder—le ordeno-Tengo mucho que enseñarte esta noche.

Y le siguió, lo seguiría incluso si él no se lo pidiera.


Buenas, tengo una buena y una mala noticia.

-La buena: Que al final el fic, tendrá cuatro capítulos.

-La mala: El final es retrasado para mañana.

Al parecer los astros se han alineado en mi contra y me han impedido subir este capítulo durante todo el día. Primero mi ordenador se reinició solo y se restauró y luego fanfiction no me ha dejado subir ni un solo documento para actualizar.

Si logran ver esto es porque logre ingeniármelas cambiando un archivo ya subido y utilizarlo como plantilla para el nuevo.

Y ahora sí, espero que hayan disfrutado del capítulo. Y valoren mi esfuerzo.

¿Comentarios/opiniones?

¡Sayo!