Capítulo 4
1, 2, 3 retrocedió hasta caer sentada en la cama.
Su pelo, sus ojos, sus labios, su cuerpo envuelto en aquel simple atuendo negro. Eran el deseo, el pecado personificado ante ella.
—Solo lo preguntare una vez—le advirtió— ¿Tengo tu consentimiento para tocarte?
El aire que había estado conteniendo, salió de pronto por su boca.
Si, tocarla, pensó mientras le recorrían las ansias de ser complacida por él.
—Si—contesto sin duda alguna.
Sus ojos negros resplandecieron por un instante en una ráfaga carmesí. Un cosquilleo empezó a crecer por la punta de sus dedos hasta llegar a la punta de los pies.
—Que así sea—respondió mientras acercaba una mano y la poso en su mejilla.
Cerro los ojos, disfrutando de la cálida sensación y cuando los abrió ambos estaban desnudos.
— ¿Cómo? —susurro, pero al instante sintió un ramalazo que la empujo de espaldas y se entremezclo con la sensación de excitación.
—No te he dado permiso para hablar Sakura.
Su intimidad ardía, su cuerpo se hallaba inmóvil.
—Soy tu dueño—añadió con voz ronca y profunda—Vuelve a olvidarlo y juro que te hare suplicarme hasta que quede satisfecho—Puedes moverte.
La espera acabo, sus labios se sellaron con lo suyos. Sus prodigiosas manos hicieron su tarea, una se encargo de estimular y apretar sus pezones, la otra viajo hasta su intimidad metiendo, uno, dos y tres dedos a un ritmo lento, tortuoso. Cada vez estaba más y más mojada, dispuesta para alcanzar un nuevo orgasmo. Sus caderas se alzaban tratando de aumentar el ritmo y cuando creyó que alcanzaría tan anhelado placer, sus dedos salieron de su interior, sus labios se separaron de los suyos, quedando a centímetros. Todo se había detenido.
— ¿No creerías que sería tan fácil de nuevo?, ¿verdad? —le pregunto con supremacía.
Un chasquido de dedos y ya no estaban desnudos. Otro más y estaba sentada de nuevo en la cama. Todo volvía a ser igual, a excepción de su excitación que seguía en aumento.
— ¿Sorprendida? —le pregunto—Tengo el control de tu cuerpo Sakura, yo decido el cuándo y el cómo recibes el placer.
—Es imposible—articulo y volvió a caer de espaldas, solo que esta vez se retorció sobre la cama.
Las oleadas apretaban su cuerpo, lo exprimían.
—Por favor —pidió y vino una tras otras.
Flexiono las piernas y las dejo abiertas, sujeto su camiseta de botones y tiro de ella hasta soltar cada uno. Gimió, llena de desespero, jamás había experimentado tal grado de placer y dolor.
— ¿Sientes eso? Cada vez que abres esa boquita tuya, multiplico tu necesidad. Puedo llevarte al punto de perder la cordura. ¿Eso es lo que quieres?
No respondió. Y le vio sonreír.
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Le escucho chasquear los dedos y arqueo la espalda cuando sintió la punta de su miembro entrar, luego lo empujo por completo.
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Continuaron las estocadas unas tras otras. Su cuerpo vibraba, sus pechos rebotaban con el vaivén de los movimientos. Los gemidos se hacían cada vez más fuertes, más audibles, sentía que en cualquier momento su cuerpo explotaría al igual que sus cuerdas vocales.
Y se corrió, perdió la cuenta de las veces que lo hizo, las posiciones en las que entro en ella. La cantidad de suplicas que salieron de sus labios cada vez que detenía o cambiaba el ritmo.
Solo supo que hubo un momento de tal satisfacción que su cuerpo perdió el sentido.
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Estaba agotada, sentía mas que nunca el peso de su cuerpo. Miro la habitación en la que se encontraba. Estaba sentada en un sofá arropada con una manta. Alarmada se tocó, revisándose si se encontraba bien. Se levanto apurada y corrió hacia la salida. Camino por el pasillo, tenia la mente nublada. Distraída y tratando de recordar el cómo había llegado hasta allí, tropezó y cerró los ojos preparándose para el impacto de la caída. Pero nunca llego, solo sintió la calidez de unos brazos.
Alzo la mirada y se quedó encandilada.
—Lo siento—susurro y se soltó al instante, había sentido una especie de corrientazo.
Sus miradas se quedaron fijas.
— ¿Le conozco de algo? —le pregunto por impulso.
— ¿Su nombre es? —cuestiono él.
—Sakura—se presentó—Sakura Haruno.
—Sasuke Uchiha— contesto.
—Sasuke Uchiha —repitió y al instante su cuerpo tembló.
Tenía la extraña sensación de haber escuchado su voz antes.
...FIN...
Buenas noches, espero que hayan disfrutado mucho. El final da lugar a muchas interpretaciones. Pero es un final.
— ¿Quién era la persona que paso la noche con Sakura? ¿Sasuke o alguien más?
— ¿Sasuke era ese amor de su vida que iba a conocer? ¿O tal vez Sasuke se quedo insatisfecho y decidió seguir teniéndola para él y por ello la espero a que despertara?
¡Sayo!
PD: Coméntenme si les gustaría que hiciera un fic con esta trama en el futuro.
