Capítulo 11

Sakura Pov

Sus problemas no habían desaparecido del todo. Se recordó a sí misma la mañana siguiente, mientras releía el contrato enviado por la empresa Uchiha y miraba el saldo de su cuenta bancaria.

Saldo total: 80.000 yenes

Incluso si aceptaba y firmaba, no cobraría ni un yen hasta el próximo mes, exactamente en 25 días. La media de sus gastos solo en alquiler, luz y agua equivalía a 100.000 yenes.

Se levanto hacia la cocina y reviso tanto la nevera como el congelador y todas las lacenas del lugar. En cuanto a comida, podría sobrevivir con lo que tenía, pero aun así seguía faltándole unos obvios 20.000 yenes y el bono de trasporte. Y aun así las pasaría un poco canutas.

"Si algún día tienes un apuro llámame"

Recordó las palabras de cierta persona, que realmente no quería traer a su memoria. Maldijo en sus adentros por ser al único que conocía en esa dichosa ciudad y que por desgracia para ella tendría que recurrir.

De camino a la habitación miro de reojo la puerta del baño, su vista se concentro en las gotas de agua que caían de la llave. Hacia unos días que no tomaba un baño en condiciones, lo había atribuido a los nervios, pero simplemente no lograba saber que le ocurría.

El sonido del teléfono fijo la abstrajo de sus pensamientos y corrió hacia él.

— ¿Estas bien mi niña? —le pregunto con verdadero tono de preocupación sin tan siquiera dejarle pronunciar media palabra.

—Tía Tsunade, si estoy bien—se apresuró a responder.

— ¿Segura? —volvió a insistir— He tenido un sueño muy extraño, ¿no tienes nada que contarme? —cuestiono con tono desconfiado.

Por un momento estuvo a punto de negarle su intranquilidad; no quería preocuparla. Pero sabía que su tía, era la única persona a la que incluso si le contaba la más disparata locura, tendría un consejo para ella.

—Me he estado sintiendo extraña—confeso— Es como si tocar el agua ya no fuera lo mismo—agrego tratando de describir la sensación, pero intentando no alarmarla.

La verdad era que la sensación era más que desagradable, iba más allá de una simple inconformidad.

—Entiendo—le comento y se hizo un largo silencio.

Por un momento estuvo apunto de creer que la llamada se había cortado, hasta que la escucho de nuevo.

—Recuerdas la pequeña caja que te di antes de irte, ábrela y llévalo puesto siempre contigo.

Después de eso, simplemente hablaron un poco mas y busco la caja. En su interior había un colgante, tenía una piedra blanca rectangular, con los bordes pulidos de manera dispar y una pequeña cuenca de cristal a cada lado. La cuerda que lo sujetaba todo, era negra de un trenzado muy fino.

Se lo amarro al cuello e impulsada por una extraña seguridad corrió al baño a tocar el agua.

Sonrió con verdadera alegría cuando el tacto se tornó agradable, luego simplemente se metió de lleno en la ducha.

No se pregunto que había pasado, solo disfruto de ese pequeño momento.

.

.

.

Sasuke Pov

18:30 de la tarde y el cuerpo de otra mujer más, estaba sobre la cama de una habitación, de un hotel cualquiera. Había disfrutado porque negarlo, pero cuando salió de la habitación la apatía se apodero de él. La satisfacción de obtener lo que le alimentaba, por supuesto era sumamente alentadora, pero nada más.

Cuando salió por la puerta principal un coche negro con los cristales velados y con la puerta abierta le esperaba.

Saludo con un leve asentimiento de cabeza al conductor, era un hombre de edad avanzada, aun recordaba el cómo lo había conocido con tan solo 25 años. Era enérgico, callado y perspicaz y a pesar de haber perdido la juventud conservaba lo demás.

La vibración de su móvil en el bolsillo de la chaqueta le hizo mirarlo y contesto.

—Espero que sea importante—advirtió

—Hace una hora salió de su apartamento y se reunió con un hombre en una cafetería, media hora después entraron a lo que parece una casa de citas.

— ¿Algo más? —pregunto pensativo.

—No soy una niñera—se quejó—Espero no tener que hacer esto más…

—Jump—dijo antes de cortar la llamada.

Lo menos que quería en ese momento era escuchar sus quejas, tenía suerte de que fuera benevolente con él.

Al ínstate le llego un mensaje de texto con una dirección, no lo había pedido pero el rubio se la había mandado igualmente.

Chasqueo los dedos y su figura despareció del coche.

.

.

.

Sakura Pov

Solo tienes que limpiar, nada más. Aunque si quieres algo más dependerá de ti.

Esas habían sido las odiosas palabras de su ex compañero de trabajo. Aun le costaba no enfurecerse con la mirada de superioridad que la había lanzado, apenas le había dicho que necesitaba un trabajo extra para las noches.

3000 yenes la hora le había prometido la mujer que le había proporcionado el uniforme y todos los productos de limpieza. Si trabajaba una media de dos horas durante 7 días le bastaría para sus gastos de este mes.

Era un trabajo bien pagado, pero un lugar de poca reputación. Incluso estando en el siglo XXI si alguien conocido la viera, sus oportunidades para el matrimonio estarían acabadas. Los rumores de ella vendiendo su cuerpo se extenderían, aunque en realidad solo fuera una simple limpiadora.

Una luz roja se encendió en la pared y salió del pequeño cuarto que tenía para esperar a que las habitaciones estuvieran vacías.

De lejos pudo ver a dos hombres y un grupo de mujeres cruzar a la derecha en el final del pasillo, rápidamente entro para hacer su tarea.

El lugar no estaba muy sucio, pero había ciertas cosas que llamarían la atención de cualquiera.

Al menos usan protección. Pensó al ver los botes de basura y por un momento compadeció a esas pobres mujeres que se prestaban para esas cosas.

Hizo oídos sordos a todo y se concentró en dejar el lugar impoluto. Por último, recogió todas las botellas de cristal vacío y cerro la puerta.

Camino con la cabeza gacha cuando vio a un hombre cruzar por el pasillo. Una vez tiro todo a un gran cubo, entro rápidamente al pequeño cuarto de limpieza, a la espera de que otra habitación estuviese vacía.

Lo bueno era que el edificio no era más que una casa con muchas habitaciones y todas ellas en el mismo pasillo. Girando a la derecha estaba la entrada de los clientes y a la izquierda una puerta trasera.

10 minutos después la luz se volvió a encender. De camino pudo ver a una mujer esperando fuera de la habitación y la reconoció en cuanto la distinguió. Era su jefa, la mujer que había hablado con ella cuando llego.

—Mas rápido niña—la regaño.

— ¿Ocurre algo? —pregunto temerosa.

Lo único que le faltaba es que ya tuviera una queja cuando llevaba menos de una hora allí.

—Hay un cliente que necesita que limpies urgente, entra ahora—le ordeno.

—Usted me dijo que nunca tendría que limpiar con nadie dentro—se quejó.

Sus ojos castaños, cargados de maquillaje y unas espesas pestañas postizas la miraron entrecerrados y la apunto con un dedo y se acercó a ella.

—Simplemente hazlo—le dijo clavándole su dedo en el pecho—O vete ahora mismo y no cobraras nada de lo que has hecho.

Resignada cogió el cubo de la limpieza y abrió la puerta. Y se juro a si misma que en cuanto se largase de ese trabajo le diría unas cuantas cosas a esa mujer.

—Siento la intromisión, seré rápida—anuncio.

Entrecerró la puerta y dejó el cubo en el suelo, sin mirar más que los lustros zapatos del hombre que había dentro, recorrió la estancia, pero no logró ver nada sucio.

—Aquí—le señalo la mesa que había al lado del sofá donde estaba sentado.

Cogió la bayeta y se negó a mirarlo, llevaba una mascarilla para ocultar gran parte de su rostro.

—¿Te gusta trabajar aquí?

Su voz enseguida le hizo levantar la vista y se quitó la mascarilla.

—¿Qué haces aquí?


Canutas: Pasarla mal de alguna forma.

Buenas a todas/os estoy aquí con otro capítulo. Espero que lo disfruten.

Mención especial para:

-marcelarodriguez1390

-Adrit126

Muchas gracias por sus comentarios y también a las personas que me leen y me agregan a favoritos o le dan a seguir.

¿Quién creen que es el hombre que está en la habitación?

Sayo