NOVIO DE RELLENO

CAPITULO 02

Sonreí. No pude evitarlo. En realidad estaba usando un traje: negro, con una corbata gris claro. Sus gafas se habían ido y era alto. Esto era exactamente lo que necesitaba. Seríamos vistos. Y luego podía romper conmigo al final de la noche. Sin miradas engreídas de Jessica, sin suspiros de compasión de Ángela, y sin la cabeza inclinada de sólo-di-la-verdad de Kate. Y estaría cerca de la verdad. Mi chico sustituto estaba reorganizando un poco el orden de los eventos de esta noche para mí. No había nada de malo en eso. Sobre todo si mantiene al malvado círculo de Jessica a raya.

—Hola —dije, acercándome a su auto, en donde se quedó parado junto a la puerta abierta como si no estuviera completamente comprometido aun con esta idea—. Luces genial. —Mis ojos fueron hacia su cabello, el cual podía ver mejor ahora que estaba más cerca. Era un desastre. Un desastre, al parecer, que trató de domesticar—. Siéntete un segundo. —Señalé al asiento de su auto. Él levantó una ceja pero obedeció. Saqué un pequeño peine de mi bolso de mano y lo usé para arreglar su cabello. Cuando estuvo fuera de su frente y bien moldeado, asentí satisfecha—. Te arreglaste muy bien.

Dejó escapar un suspiro.

—Terminemos con esto.

Se puso de pie y me ofreció un codo. En su lugar tomé su mano y lo empujé hacia el gimnasio.

—Whoa. Espera ahí —dijo, mi cuerpo deteniéndose en seco, lo cual no era muy divertido en tacones—. Necesito un poco de trasfondo aquí.

Estás tratando de convencer a tus amigos que en realidad nos conocemos, ¿no?

— Oh, cierto. Veamos.

— Un nombre sería un buen comienzo.

Me reí. Ni siquiera le había dicho mi nombre.

—Soy Isabella Swan. Diecisiete años. Último año aquí en la encantadora Secundaria Freemont. Estoy en el consejo estudiantil y normalmente no tengo que rogar por citas. A decir verdad, nunca lo había hecho antes de hoy.

—Anotado.

—Y por las siguientes dos horas, tú eres Jacob Black. Estudiante de tercero en UCLA, por cierto, es por lo cual mis padres lo desaprueban.

Piensan que eres demasiado viejo para mí.

—Lo soy —dijo.

No estaba segura si estaba hablando sobre Jacob o de él mismo.

Pensé que había dado a entender que estaba en la secundaria.

— ¿Cuántos años tienes?

— Si estoy en tercer año, tendría al menos, ¿qué? ¿Veintiuno?

Estaba hablando de Jacob. Puse los ojos en blanco.

—Sí, pero solo son cuatro años más que yo.

—Lo cual no sería el fin del mundo si no estuvieras en la secundaria. Y menor de edad.

—Sólo estaré en la secundaria durante cinco semanas más y ahora suenas como mis padres.

Se encogió de hombros.

—Suenan como buenos padres.

—Bueno, ya no importa. Al final de la noche romperás conmigo.

Preferiblemente frente a mis amigos. Trata de no hacer un gran espectáculo. Rápido y silencioso. Entonces, como el verdadero Jacob, puedes alejarte para siempre y esto habrá terminado. —Un nudo se formó en mi garganta mientras decía eso, mientras imaginaba a Jacob alejándose de mí, como si fuera la cosa por hacer más fácil del mundo.

Alejé la imagen y le ofrecí una sonrisa.

—Puedo hacer eso.

— Bien. Entonces, ¿qué hay de tu hermana? ¿Va a causarnos problemas ahí dentro? ¿Correr por el gimnasio gritando tu nombre?

—No. Mi hermana no esperará que esté ahí dentro, luciendo así. Y en realidad, seguro estará concentrada en su cita. Pero si la veo venir, me aseguraré de informarle. Ella es genial. Seguirá la corriente.

— ¿Por qué no le envías un mensaje? Solo por si acaso.

—Lo haría, pero al cambiarme rápidamente olvidé mi teléfono. —Le da unas palmaditas a sus bolsillos para demostrarme que hablaba en serio.

— ¿Estará bien?

— Estará bien.

—Bueno, entonces, creo que estamos listos.

Él me sonrió como si me perdiera algo obvio.

— ¿Qué?

—Nada. Vamos. —Tenía un paso lento y confiado mientras caminó conmigo hacia al gimnasio. Ni siquiera pareció que le importara sostener mi mano. Justo al pasar la puerta, entregué al profesor detrás de la mesa los boletos que había comprado para Jacob y para mí, y continuamos hacia el salón principal. La música sonaba alta, una banda en vivo, y no muy buena. La banda era la ganadora de las audiciones que habíamos tenido para este evento, así que eran los mejores de lo peor. El año pasado habíamos contratado a una banda popular local, pero con los precios de los boletos "más asequibles", el Sr. Lund nos dijo que no teníamos presupuesto para eso este año.

Vi a mis amigos y sus citas a través de la habitación, de pie alrededor de una mesa alta. Cerré los ojos por un momento y canalicé cada onza de habilidad de actuación que tenía en mi cuerpo, lo cual no era mucho pero tenía que hacerlo. A mi lado, mi cita sustituta ni siquiera parecía nervioso. Por supuesto no lo estaba, no tenía nada que perder.

—Mi hermana está bailando, así que creo que estamos bien, por ahora —dijo.

Seguí su mirada hacia una chica vestida de azul, —la falda de su vestido llena de capas infladas. Era linda: cabello marrón largo, cara amigable. Nunca la había visto antes en mi vida así que debe ser más joven que yo. Aunque él había dicho que se acababan de mudar aquí, por lo tanto, tal vez se habían mudado hacer poco. Sin embargo, tampoco reconocí a su cita, así que volví a la teoría de que era más joven.

—Bueno. Así que, ¿vas a tratar de verme como si estuvieras locamente enamorado?

— ¿Capitán América y tu estaban locamente enamorados?

Abrí mi boca, mi primer instinto fue decir "por supuesto", pero me detuve porque no era cierto. Jacob y yo estábamos… bueno, éramos felices. Al menos pensé que lo éramos antes de esta noche. Puse mi mejor sonrisa burlona, feliz de que mis sentimientos, que habían tratado de hacerse cargo en el estacionamiento, estaban de nuevo bajo mi control.

— ¿No tienes un punto de referencia para esa emoción?

Se concentró por un momento y luego me dio una ardiente mirada.

Guau. Él era bueno.

—Tal vez eso es un poco intenso.

Suavizó la intensidad de su mirada y por primera vez me di cuenta que sus ojos eran azules. No era bueno. Jacob tenía ojos marrones.

—Así de mal, ¿eh?

—No. Tu mirada es genial. —Lo que significa que él sabía lo que se sentía estar enamorado. Era yo la que no tenía un punto de referencia—. Tu color de ojos es frustrante.

—Nunca antes me habían dicho algo así. Gracias.

—Lo siento. Estoy segura que las chicas te dicen que son de ensueño o lo que sea. —Y lo eran—. Es sólo…

— ¿Jacob tiene ojos verde esmeralda? No, ¿chocolate suave?

Me reí porque él había agarrado su pecho al decirlo con voz melodramática.

—Sí. Muy suave.

Se encontró con mi mirada.

—Como los tuyos.

—Bueno, los de él son más chocolate, los míos son más sepia, pero…

—Sacudí con la cabeza, tratando de retomar el tema—. Solo trata de no hacer contacto visual con nadie.

—Ya que eso no será espeluznante. ¿Crees que tus amigos recuerdan el color de ojos de un chico que nunca han conocido? ¿De verdad hablabas tanto de sus ojos?

—No. Quiero decir, bueno, han visto unas cuantas fotos.

— ¿Han visto fotos? —Sus ojos se abrieron un poco más—. ¿Y de qué forma crees que nos saldremos con la nuestra?

—Bueno, fueron a distancia. Y una era sólo de la mitad de su cara. —

Para mi gran frustración, él no era fan de tomarse fotografías—. Ha pasado un tiempo desde que ellos las vieron. Creo que luces lo suficientemente similar para que funcione. Pero trabaja en la versión no espeluznante de ningún contacto visual.

Él tomó mi mano entre las suyas, la besó, dándome su mirada más ardiente, y dijo:

—Bueno, de todos modos solo tengo ojos para ti.

Él era muy bueno. Me reí.

—Veo a mis amigos. Vamos.

— ¿Por qué tus amigos no creen que existo si han visto las fotos? —preguntó mientras nos habríamos paso a través de los cuerpos en la pista de baile.

—Porque ibas a UCLA y yo era la que normalmente te visitaba.

Cuando venías, querías pasar nuestro tiempo juntos, y no con mis amigos.

—Así que, soy un snob. Lo tengo.

—No dije eso.

—¿Cuándo ibas a visitarme, pasábamos el rato con mis amigos?

—No. Nos vimos pocas veces. Y no queríamos lidiar con otras personas cuando lo hicimos.

—Bien, así que eras mi secreto.

—No, también es como yo lo quería. Y además, manejaste tres horas para venir a mi graduación, así que obviamente estabas planeando conocer a mis amigos. —Me estaba asustando que estuviéramos hablando como si él realmente fuera Jacob. Sacudí mi cabeza—. Él tenía la intención de conocer a mis amigos.

—Y sin embargo, él rompió contigo en el estacionamiento antes de que realmente lo hiciera.

Me mordí el interior de mi mejilla. Diez pasos más y llegaríamos al grupo, así que no le podía explicar que había tratado pesimamente a Jacob. Que la primera cosa que le había dicho después de no vernos por dos semanas era que mis amigos iban a morir cuando lo vieran. Era porque se veía tan asombroso. Pero en su lugar debí haber dicho eso. No debí haberme preocupado por lo que mis amigos fueran a pensar. Sin embargo, era difícil no hacerlo cuando había pasado dos meses respondiendo preguntas sobre su existencia, dos meses contándoles todo sobre él. Todo por culpa de Jessica. No debería haberla dejado llegar a mí como lo hice.

Ángela me vio primero y sus ojos parecieron iluminarse en alivio cuando vio a mi cita. Éramos las más cercanas, así que ella era la que siempre me defendía.

— ¡Bella! —Ante su exclamación todo el mundo se dio la vuelta.

La mirada de Jessica no tenía precio. Era una mirada de suficiencia seguida por una ligera caída de mandíbula. Y por una vez, Kate no tenía la cara de lastima. Sonreí abiertamente.

—Todo el mundo, este es Jacob.

Él levantó su mano en un pequeño gesto y no supe si era para ser gracioso o si no era intencional, pero cuando dijo—: Es un gusto conocerlos a todos — su voz fue baja y ronca.

Ángela abrió mucho más los ojos hacia mí como diciendo qué-manera-de-elegir Bella.

Jessica recuperó su snob interior rápidamente mientras lo miraba de arriba abajo. Contuve la respiración, esperando que dijera que no se parecía nada a sus fotos o nada a los chicos con los que normalmente salía.

—Me sorprende que quisieras venir a una fiesta de graduación de secundaria —dijo en su lugar.

Él me miró directo a los ojos y deslizó su brazo por mi espalda baja, sosteniéndome alrededor de la cintura.

—Era importante para Bella. —Con las palabras, me atrajo a su lado.

Mi espalda hormigueó con su toque. Mi primer impulso fue alejarme, pero esa no habría sido mi reacción con Jacob. Me habría apoyado en él.

Habría suspirado felizmente. Me obligué a hacer ambas cosas. Jessica sonrió.

— ¿Ese es el tema de su relación? ¿"La importancia de Bella"? —

Realmente hizo las comillas al aire.

Mike, la cita de Jessica, se echó a reír, pero entonces, rápidamente se detuvo cuando otro de los chicos lo golpeó en la espalda.

—No —dijo mi cita antes de tener la oportunidad de responder—.

Pero tal vez, debería.

Con esto, todos se rieron. Estaba demasiado ocupada mirando a Jessica para reír.

—Vamos a bailar —dijo mi cita. Y al guiarme hacia la pista de baile, me di cuenta que no sabía su nombre real. ¿De eso se trataba la sonrisa de superioridad que me dio cuando estábamos caminando hacia el gimnasio?

Por eso, cuando el chico-cuyo-nombre-no-sabía puso sus brazos alrededor de mí, apoyé mi frente contra su pecho y susurré—: Lo siento.