NOVIO DE RELLENO

CAPITULO 03

— ¿Por qué lo sientes? —preguntó el Jacob sustituto.

—Ni siquiera sé tú verdadero nombre.

Se rio con una baja risa que pude sentir a través de su pecho. Luego se inclinó hacia debajo de modo que su aliento hizo cosquillas en mi oreja cuando dijo—: Mi nombre es Jacob.

Levanté la mirada con un jadeo.

— ¿Es en serio?

Él negó con la cabeza.

—Soy un actor de método. Tengo que convertirme en la persona.

— ¿Eres actor? —No debería haberme sorprendido. En realidad era evidentemente bueno en ello.

Levantó la mirada, pensando.

—No me dijiste eso sobre mí. ¿Lo soy?

Golpeé su pecho con una risa.

—Detente.

Él miró por encima de mi hombro, hacia donde mis amigos seguían de pie.

—Qué agradables amigos tienes allí.

—En su mayoría son agradables. Sólo Jessica está constantemente tratando de desplazarme.

— ¿Por qué?

— No tengo idea. Creo que piensa que soy la alfa de nuestra manada y que sólo hay espacio para una sin tener que recurrir al canibalismo.

—Voy a tomar tu extraña analogía de lobo y asumir que quieres decir que ella quiere ser la líder de tu grupo.

Me encogí de hombros y miré al otro lado de la habitación mientras Jessica enganchaba su brazo con el de Ángela y le decía algo.

—Es lo único que se me ocurre. Es la razón principal por la que te necesitaba aquí esta noche. Piensa que he estado mintiendo. No quería darle municiones. Ya encuentra suficientes sin que se las esté entregando en bandeja de plata.

Levantó las cejas; ya estaba descubriendo que le gustaba hacer eso.

—Entonces, ¿si se entera de que has estado mintiendo…?

—Sí. Lo entiendo. Eso es exactamente lo que estoy haciendo ahora y que no estaba haciendo antes. Pero ella cree que lo hacía. Y si entraba aquí sin ti, habría estado acabada.

— ¿No confías en agradarle a tus otros amigos lo suficiente para no dejar que ella haga eso?

—Les agrado. Pero desde hace dos meses ella ha estado trabajando en esto. En serio pensó que tenía algo contra mí. Creyó que estaba escondiendo algo. Necesitaba esta noche.

—Entonces, si realmente eres la alfa, ¿por qué no eres tú la que la echas?

Había pensado mucho en esa pregunta. La respuesta principal era que realmente no creía que yo estuviera a cargo, por mucho que Jessica pensara que lo estaba. Pero la otra respuesta, la que admitía sólo en mis noches más oscuras, era que estaba preocupada que si hacía que alguien saliera, ellos la escogerían a ella. Me preocupaba que sin importar cuánta confianza mostrara por fuera, en el fondo a las personas no les agradaba.

Y tal vez tenían razón por no hacerlo. Sin embargo, no iba a decirle a él eso. Ya había visto suficiente debilidad de mi parte esta noche.

—Porque simplemente soy un octavo malvado.

— ¿Qué?

—A veces llamo a Jules un cuarto malvado. Pero esa es la cosa… supongo que no quiero ser esa chica. La que necesita patear a alguien fuera de un grupo. He estado esperando que podamos solucionarlo, firmar un tratado de paz, encontrar un terreno neutral, no lo sé. —E independientemente de las otras razones, tenía miedo de causar problemas, estas razones también eran verdad. Sólo quería que todos nos lleváramos bien.

—Te gustan las analogías, ¿verdad?

—Sí. Las palabras son poderosas.

Él inclinó la cabeza como intrigado por esa respuesta.

—Bueno, todavía no lo entiendo. Si ellos han visto fotografías de él, ¿por qué no creen que existía?

Le di una risa carente de humor.

—Porque no hay suficientes fotos. Pero no es como si estuviéramos mucho juntos para tomarnos fotos. Tenemos… teníamos… una relación a larga distancia. Así que Jessica piensa que le pedí a un chico al azar en la calle que posara conmigo.

Él rio.

—No sé por qué ella incluso pensaría eso.

Mis mejillas se sonrojaron y miré hacia el suelo.

—Sí. Sí. —Era bastante patético que tuviera que traer una cita falsa esta noche. Una cita que no habría tenido que traer si mi muy real novio no hubiera terminado conmigo.

— ¿Estás bien? ¿Triste por todo el asunto de Capitán América?

Tomé una respiración profunda, asegurándome que mi voz no sonara temblorosa cuando dije:

—Nop. Estaré bien. Obviamente, no íbamos tan enserio. Era una relación corta, a larga distancia. Nada grande. —No estaba segura de sí estaba tratando de convencerlo a él o a mí con ese discurso.

Se quedó callado durante tanto tiempo que levanté la mirada para ver si todavía estaba escuchando. Sus ojos estaban sobre mí, buscando algo que no estaba segura que poseía. La canción terminó y una rápida tomó su lugar. Di un paso rápido hacia atrás.

Entonces. ¿Tu verdadero nombre es…?

—No podemos permitirnos ningún error esta noche, ¿verdad? Por lo que sabes, mi verdadero nombre es Jacob. —Finalmente desvió la mirada y pude respirar de nuevo. Extendió su mano hacia mí y cuando la tomé, me giró alrededor una vez y luego tiró de mí nuevamente en sus brazos, balanceándose con el ritmo.

—No eres nada malo en esto —dije.

— ¿En qué? ¿En la actuación o en el baile?

—Bueno, en ambos, pero estaba hablando del baile.

—Es porque eres la quinta chica que me pide que sustituya a su cita en la fiesta de graduación. Eso me ha obligado a refrescar mis habilidades de baile.

—Lo que sea.

—Así que, Isabella Swan.

— ¿Sí, chico sin nombre?

Soltó una risa entrecortada.

—No creo que me ofrecieras dinero por esto. ¿Vas por ahí a menudo ofreciéndoles a las personas dinero por servicios al azar?

—No, por lo general mi sonrisa me consigue lo que quiero. —En realidad había estado un poco sorprendida de que fuera tan difícilconvencerlo en ese auto.

— ¿Qué tipo de cosas has conseguido hasta ahora?

— ¿Además de a ti en un traje?

Bajó la mirada hacia su ropa como si la mención del traje le recordara que lo estaba usando.

—Esto no fue por tu sonrisa.

—Entonces, ¿por qué? —Estaba muy curiosa. Él había pasado de tratar de cerrar su ventana a aceptar ser mi cita en tan solo un segundo, al parecer.

— ¡Bella! —Me giré al escuchar mi nombre hacia una chica con largo cabello rubio que me saludaba—. ¡Voté por ti! —Señaló hacia el escenario donde una brillante tiara descansaba sobre un taburete, a la espera de su portador. Le sonreí y murmuré un "gracias". Cuando miré de regreso a mi cita, sus ojos brillaban con diversión.

— ¿Qué?

—No me di cuenta que estaba bailando con la realeza.

—Nadie ha sido coronado todavía, así que esa declaración es completamente prematura.

— ¿Quién era esa? —Hizo un gesto hacia la chica rubia.

—Está en mi clase de historia.

Tomó mi brazo en el suyo y dijo:

—Supongo que es mejor que regresemos con tus amigos.

Los demás se habían ido a una mesa abierta con varias sillas y estaban sentados alrededor hablando de irse temprano y hacer algo más emocionante. Era la parte de "más emocionante" en la que estaban tratando de ponerse de acuerdo. Miré hacia atrás hacia el escenario, sabiendo que no podría irme hasta que los reyes fueran anunciados. Sin embargo, a Jessica no le importaba eso. Probablemente era por eso que quería irse temprano. Estaba amargada por no haber conseguido ser nominada. No era algo que admitiría en voz alta, eso sería demasiado obvio, pero veía su labio crisparse cada vez que alguien lo mencionaba.

—Lo siento —susurró Kate cuando llegué a su lado. No estaba segura de qué era lo que sentía… ¿tal vez por los meses de no creerme sobre Jacob? Me deslicé por el lado posterior de la mesa, todavía sosteniendo firmemente la mano de mi cita, y nos sentamos frente a la pista de baile. Jessica se puso de pie y levantó su teléfono.

—Todos acérquense, quiero tomar una foto. —Lo hicimos, y cuando contó tres, sentí a mi falsa cita moverse detrás de mí un poco más, probablemente usando mi cabeza para bloquear su rostro. Jessica analizó la imagen pero no pidió una nueva toma. Luego volvió su atención al Jacob sustituto—. Entonces, ¿qué hacen los chicos universitarios para divertirse?

Además de conquistar a chicas de secundaria, claro está.

Él no se inmutó en absoluto por el comentario. Probablemente porque en realidad no aplicaba a él.

—Bueno, Bella y yo vamos a ir a una fiesta después de esto, pero es sólo con invitación así que supongo que no es muy útil. ¿Hay una sala de juegos o algo a lo que todos ustedes puedan ir? —Dijo esto en el tono más agradable posible de modo que casi parecía que estaba tratando de ser cortés. Pero apretó mi rodilla debajo de la mesa y tuve que morderme el labio para no reírme. Podría haberlo abrazado por decirle eso a ella—. No vivo por aquí, así que no estoy seguro de qué hay para hacer.

Juro que Jessica era como un sabueso, sus sentidos reaccionando ante la primera gota de sangre. Debería ser detective cuando creciera porque reaccionaba ante la más mínima inconsistencia en cualquier historia.

—Pero si no vives por aquí, ¿cómo conseguiste ser invitado a una fiesta aquí?

El sustituto Jacob fue tan rápido con su respuesta.

— ¿Quién dijo que la fiesta era por aquí? —Entonces fue como una batalla de voluntades, porque ambos se miraron fijamente entre sí. Jessica apartó la mirada primero y di un pequeño suspiro en alivio. Sólo tenía que conseguir pasar esta noche. Si ya estaba olisqueando por problemas, pronto se daría cuenta que el chico sentado a mi lado no era quien yo decía que era.

Mi cita debe haber visto la preocupación en mi rostro porque se inclinó con esa mirada de estoy-tan-enamorado que le había dicho que me diera y rozó sus labios suavemente contra mi mejilla. Mi garganta se cerró. En serio era un muy buen actor.

—No luzcas tan preocupada —susurró—. Nos delatarás. —Colocó un mechón de cabello detrás de mi oreja—. Ahora ríe como si hubiera dicho algo gracioso.

Lo hice. No era difícil de hacer, pero es ahí cuando vi algo en la pista de baile que detuvo mi risa plena en mi garganta. Su hermana. Mirando directamente hacia nosotros.