Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer, la historia es mía.
Importante: Leer nota al final de página.
Broken: VII
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"Ser invisible es algo bueno, ellos no saben quién soy y yo puedo mirar tranquilamente. Todas suben fotografías y sé exactamente lo que están haciendo, pero tú… tú eres escurridiza, a ti tengo que observarte de cerca".
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Estaba en la comisaría, otra vez. Sin embargo, las cosas eran diferentes a como fueron durante la mañana, cuando vio a sus padres destrozarse mutuamente. Ahora estaba con Bella, contándole al jefe Swan lo que ocurrió en su casa. Cuando salió enfurecido de la comisaría, luego de escuchar lo que la policía tenía que decir del caso de su hermana, no pensaba que las cosas terminarían así. Su plan era ir a casa, alejarse de sus padres y tratar de encontrar algo que pudiese ayudar a la búsqueda de Alice. Pero mientras manejaba rumbo a su hogar recordó como Bella sacaba la llave de su casa de la maceta y aquello le enfureció: Cualquier estúpido sería capaz de abrir su casa. Le enojó saber eso y en un movimiento improvisado decidió darle hacerle una visita a Isabella Swan para decirle lo que pensaba de su estúpido escondite.
El plan original fue ese. Sin embargo, cuando la vio hacerle una seña desde la ventana y demorarse en bajar, Edward decidió que la mejor forma de hacerle entender lo peligroso e imprudente de su escondite era mostrándoselo. Así que repitió las acciones que vio realizar a Bella un par de horas atrás: Fue tan fácil como lo imaginó y aquello le molestó. ¿Cómo era posible que la casa del jefe de policía fuese tan vulnerable…? ¿Qué quedaba para el resto de los ciudadanos? Entró a la casa de los Swan irritado, y decidido a hacerle pasar un mal rato a Bella…
El resto era historia.
Bella llorando en el suelo de su habitación, paralizada del miedo, la carta y luego el oso de peluche…
Por un momento Edward olvidó cual fue su objetivo al entrar a casa de Bella, al verla tan asustada, sus pensamientos fueron desechados y se centró en lo que ella le decía: Alguien entró a su casa y le dejó una carta. No fue sino hasta que salieron de la casa, cuando Bella le agradeció su visita que Edward recordó por qué fue en primer lugar y observó la maceta con enojo…
Entonces vio el oso de peluche que definitivamente no había estado allí hace unos pocos minutos atrás cuando él entró a la casa y sus sentidos de supervivencia se activaron. Lo único que pensó fue en sacar a Bella de allí y mantenerla lejos y segura…
Y ahora estaban aquí, siendo interrogados por Charlie mientras Edward escuchaba a su madre llorar a sus espaldas.
—¿Esto tiene que ver con nuestra hija? — preguntó Carlisle Cullen, sosteniendo la mano de su exesposa—
Edward vio al jefe Swan dudar, sabía que sus pensamientos estaban girando y girando, tratando de analizar qué demonios estaba pasando.
—No lo sabemos— dijo él— Mandé a analizar tanto la carta como el peluche para ver si logramos obtener algunas huellas…
—Alguien estaba allí— dijo Edward interrumpiéndolo— ¿Es importante, cierto?
—Lo es. No sé si para la investigación de la desaparición de su hermana, porque hasta la fecha no tenemos ninguna pista de su secuestrador. No ha habido llamadas, ni contacto de ningún tipo.
—No quiere dinero…—musitó Bella sentada junto al lado de Edward— ¿Entonces qué quiere?
—No lo sabemos. Iremos con tus padres a tu casa a revisar las cosas de Alice, necesitamos ver si tenía algún novio o pretendiente que estuviese enojado con ella…
—Alice no sale con chicos— dijo Edward de inmediato— No le gustan.
—Cielo, Alice pudo tener algún enamorado secreto del cual tú no sabes…—dijo Esme a su espalda en voz suave— Es por eso por lo que vamos a revisar sus cosas para ver qué podemos encontrar.
—No entienden, quiero decir que a Alice no le gustan los chicos—
—Oh…—dijo el jefe Swan— De todas formas, tenemos que revisar sus cosas. ¿Tal vez algún chico estaba enojado porque ella le era indiferente? — ofreció el jefe. Edward dejó escapar el aire, porque de pronto estaba recordando muchas escenas de su melliza riéndose mientras veía su teléfono y diciendo en tono jocoso: "Mira Eddie, los chicos me aman… lástima que yo no los amo a ellos". —¿Edward…?
—Alice tenía pretendientes— dijo Edward— Muchos.
—¿Tu hermana era abiertamente homosexual? — preguntó el jefe Swan
—No—dijo Edward— Solo lo sabía yo y un par de amigas de la escuela…
—¿Alice es lesbiana? — preguntó Carlisle— ¿Sabías esto Esme? —
—No…—
—Mierda— murmuró su padre— Mi hija es lesbiana—Edward se sintió incomodo ante el tono de malestar con el que se expresó su padre.
Odiaba estar revelando el secreto de Alice, pero era necesario para la investigación, ¿cierto?
—Bueno. Iremos a revisar las cosas de tu hermana, creo que sería bueno que nos acompañes Edward dado que eres la persona que mejor la conoce. Isabella, tu vendrás con nosotros—ordenó el jefe Swan—
—¿Es parte del protocolo? — cuestionó Carlisle— No sé si Edward se sentirá cómodo con ella teniendo en cuenta lo que tu hija hizo… o, mejor dicho, lo que no hizo.
—No es parte del protocolo, pero prefiero mantenerla cerca. Es mi hija, Cullen— dijo el jefe Swan con seriedad, dejando en claro que no cambiaría de opinión.
Carlisle no dijo nada, pero fulminó la cabeza de Bella con la mirada.
—Otra cosa—dijo el jefe Swan— No pueden seguir saltándose clases y estar deambulando de un lado a otro—añadió mirando tanto a Bella como a Edward— Esto llegó hasta aquí. Ambos deben estar en la escuela hasta que la jornada termine, no pueden seguir yendo de aquí para allá. Sobre todo, después de lo que pasó hoy.
—Estoy de acuerdo con el jefe—dijo Carlisle— Edward, te expusiste demasiado al ir a casa de los Swan. No tenías nada que hacer allí.
Edward apretó los puños, irritado con su padre.
—Han perdido el día de clases de hoy, pero mañana ambos irán a la escuela— ordenó el jefe.
—¿Y luego de la escuela qué? — preguntó Bella con voz temblorosa— ¿Qué hago después? Tú estás todo el día aquí, no tengo a nadie que me cuide… —
El jefe ni Carlisle dijeron algo y Bella dejó escapar un suspiro, hundiéndose aún más en la silla. Lucía derrotada y triste.
— Creo que deberías viajar con Edward—dijo Esme, logrando acaparar la atención de todos—
—¿Qué? —cuestionó Edward— ¿Es una broma?
—Es lo más razonable. Tú vendrás de todas formas a la comisaría después de la escuela, Bella no puede estar en su casa sola, lo mejor es que ambos estén aquí. Bella no tiene coche y no usa el autobús, ¿cierto? —
—Cierto.
—Charlie tendría que ir a buscarla todos los días al salir de clases y perdería tiempo. Ese tiempo podría utilizarlo en atender otras diligencias…
Edward no era tonto. Comprendió las razones de su madre, pero aun así se sintió incomodo al imaginar que tendría que viajar y compartir tanto tiempo con Isabella. Las cosas estaban yendo sin control. Pero lo entendió. Lamentablemente ambos estaban en una encrucijada: Isabella era el único testigo del secuestro de su hermana, era la hija del Jefe de Policía y estaba siendo acosada por un desconocido. Él era el hermano de Alice Cullen…
No eran papeles que querían jugar, pero debían hacerlo e intentar que las cosas funcionasen de la mejor manera.
—Entiendo…—murmuró con desgano Edward—
—Me parece una sugerencia apropiada—dijo el jefe Swan— Gracias Esme. Sé que Isabella no es la persona más grata para ti y tu familia, pero sigue siendo mi hija.
—Papá…—murmuró Isabella incómoda—
—De verdad les pido disculpas por los inconvenientes que les hizo pasar y les juro que estoy dando lo mejor para traer de vuelta a su hija.
—Lo creo, Charlie— dijo Esme limpiándose las lágrimas— Solo… hazlo. ¿Sí? Trae de vuelta a mi bebé.
—Lo haré—dijo el jefe Swan—
—Estaré en el coche—masculló Carlisle con enojo, saliendo de la sala— No aguanto estar aquí adentro…
Edward vio a Bella mirarse las manos con gesto pensativo, parecía estar ajena, perdida en alguna dimensión. El jefe Swan salió de la habitación, diciendo que se encontrarían en quince minutos en el estacionamiento.
—Gracias—dijo Bella girándose hacia la madre de Edward— Gracias por ofrecer a que Edward me lleve…
—No lo hagas— la interrumpió Esme con voz dura— No lo hago por ti. Me da igual lo que pase contigo, pero no soy estúpida. Por alguna extraña razón, tu padre te quiere, y no trabajará bien sabiendo que estás deambulando sola. Necesito a Charlie concentrado— dijo Esme taladrando a Bella con la mirada—
Bella se hundió aún más en la silla y Edward tuvo el impulso de decirle que se quedara tranquila, que su madre estaba enojada pero que pronto se le pasaría, pero se frenó. No estaba bien ir en defensa de Isabella, no después de lo que ella hizo. Ella se merecía esas palabras…
—De todas formas, gracias—
—Solo no molestes a mi hijo— dijo su madre— Si llega con una sola queja sobre ti, te juro que te arrepentirás y ese golpe que te dio la chica Hale no será nada con la paliza que te daré yo, ¿Entiendes?
¿Su mamá sabía del enfrentamiento de Rosalie y Bella? ¿Cómo? Edward se sintió un tanto avergonzado al ver a su madre amenazando a Bella, pero la defendió diciendo que solo lo estaba protegiendo…
Estaba bien…
—Estaré afuera con Carlisle, tampoco soporto estar aquí— escupió su madre haciendo sonar sus tacos sobre el piso y cerrando la puerta con mayor fuerza de la debida.
Edward y Bella se quedaron en silencio, ambos sentado sobre las sillas, sin mirarse.
—No soy la persona favorita de tu familia…—musitó Bella—
—Tenemos motivos… sigo sin entender cómo fuiste capaz de dejar a mi hermana y no llamar a la policía.
—Mi cerebro no funciona como el del resto. Cuando me asusto me paralizo—dijo Bella en voz baja— Pero da igual, no importa cuántas veces lo diga, de todas formas, me odian.
—Hiciste algo muy horrible—
—Lo sé, pero intenté remediarlo— dijo ella—
—Pues lo hiciste demasiado tarde— sostuvo Edward con enojo— Debiste hablar de inmediato. Esas horas fueron cruciales para lograr recuperar a mi hermana…
—Lo siento, de verdad lo siento…—
Nuevamente ambos se quedaron en silencio, hasta que el teléfono de Edward comenzó a vibrar. Le habían enviado un vídeo: Edward lo reprodujo y jadeó al reconocer a Bella en él. Estaba en el piso mientras Rosalie estaba sobre ella. Bella tenía la mirada perdida, esa mirada que Edward estaba llegando a odiar, como si no estuviese allí… ajena a los improperios, los puntapiés que Rosalie le daba…
—No me dijiste que Rosalie te pateó— dijo Edward enseñándole el teléfono—
Bella observó el vídeo con el ceño fruncido. Se llevó las manos a las piernas, donde Rosalie la había pateado.
—No lo recuerdo…—dijo ella— Pensé que había cerrado los ojos…—musitó en voz baja con la vista pegada en el teléfono— Pensé que solo me empujó contra el casillero…
Se mostró honesta y aquello molestó a Edward. Le molestó porque era otra señal de que Isabella Swan no era una persona normal y hacía que su historia sobre el "bloqueo mental" que sufrió después de ver el secuestro de Alice fuese creíble…
Edward la odio por ello.
Hola, subí un capitulo rápido para compensar un poco las semanas que no publiqué. Espero les guste el capitulo y comenten la historia, nos vemos la proxima semana.
LadyStarlight.95
