2º. Trampa.

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Nabiki iba con Ryoga hacía el dojo. Estaba furiosa, gracias al sentido de orientación del joven se habían equivocado de camino varias veces, Nabiki estaba dispuesta a cobrárselo al chico. Habían puesto en marcha su plan, a esas horas Akane tendría problemas. Faltaba poco para que ella tuviera a su premio. Ya se veía rodeada de lujos, gracias al que sería su esclavo, Ranma.

Ryoga iba al lado de la hermana mediana de las Tendo. Se volvía a ver con Akane y todo lo que era de Ranma y veía a este como un pordiosero sin nada. No le iba a dejar ni la familia, también se veía como el nuevo heredero de los Saotome y a Ranma desheredado, Genma y Nodoka lo cogerían como el hijo prodigo, "¡Ranma es tan poco digno", pensó el chico.

Los dos jóvenes se rieron como histéricos al pensar en lo que lograrían. La gente que se cruzaba con ellos los miraba como locos y se apartaban de ellos. Las madres alejaban a sus retoños del camino por donde pasaban esos dos idiotas. Incluso los animales los miraban como si esos dos humanos no estuvieran en sus cabales.

Ninguno de los dos se dio cuenta cuando se cogieron de las manos. Ninguno se dio cuenta de la calidez que sentían al ir cogidos de las manos. Ninguno de los dos consideró que el otro le atraía más de lo que quería confesar. Esos dos idiotas sólo escuchaban sus fríos cerebros, sin oír a su corazón. Ese error lo pagarían caro.

Al llegar a la puerta del dojo la vieron solitaria, no había nadie. Según sus planes, esa calle debía estar llena de periodistas. Algo debía haber pasado para que no hubiese nadie. Pero eso no trastocaba sus planes, por los gritos que salían del dojo, su plan había triunfado. Los dos chicos se miraron y sonrieron ¡Habían ganado! A partir de ahora todo iría como estaba planeado, como debía ser.

Y sin ser conscientes de que iban cogidos por las manos, entraron al dojo, entraron a la tormenta que creían controlada. Pero olvidaban que en el centro de esa tormenta estaban Ranma y Akane y con estos dos en medio, nada estaba controlado, si no todo lo contario.

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Al entrar en el dojo, los dos prometidos se encontraron que su familia esperaban respuestas, respuestas a cosas que otros se habían inventado de Akane.

Las respuestas que dieron los dos jóvenes no fueron creídas por sus mayores, que dieron más crédito a las falacias dichas por una locutora con fama de mentirosa que a sus propios hijos.

Akane rompió a llorar, a ver que su propia familia dudaba de ella. Y Ranma al ver como toda la familia se cebaba con su prometida y vio el estado de esta se fue enfureciendo hasta que ya no lo aguantó más y estalló de furia e ira.

-¡BASTA!, ¡BASTA! Y ¡BAAAASTAAAAA!- gritó muy furioso el joven, gritó con todas sus fuerza. Nunca había estado tan furioso- un insulto más, una impertinencia más y él que la suelte se las verá conmigo. Me importa poco quien la diga, ya me da igual todo. Un cabrón nos ha jodido hoy la vida a mi prometida y a mi. Y os aseguro que lo va a pagar caro, empiezo a tener idea quien ha sido, aunque no sé los motivos. Pero los averiguaré, y me lo pagará. Empezar a despediros de alguien, pues no sobrevivirá para alegrarse de lo que ha conseguido hasta hora- el joven miró a su familia con hostilidad- espero por vuestro bien que no estéis implicados en esto por qué no voy a tener compasión de nadie- miró a sus padres- ni aunque seáis mis padres- miró a Soun- ni seas el padre de mi prometida- miró a Kasumi que lo miraba asustada y negó con la cabeza, imposible, Kasumi era incapaz de montar algo así. Era la única que no había dicho nada. Y tal como los miraba era la única que creía en ellos, aunque debido al respeto que debía a su padre debía callar.

Todos lo miraron asustados y Soun fue a hablar, pero Ranma lo cortó, no consentiría que nadie dudase del honor de Akane.

-Tío Soun mide bien lo que dices,- Ranma miró a su prometida- no quiero que tus hija vean como te destrozo- amenazó Ranma, Soun lo miró con miedo, en el estado actual del joven cumpliría sus palabras- Akane es inocente, lo sé más que nadie. Hemos pasado las ultimas dos semanas encerrados estudiando, no hemos tenido tiempo para nada. Ha sido un trimestre agotador, entre la universidad y el trabajo, cuando teníamos un poco de tiempo libre lo utilizábamos para adecentar el apartamento donde vivimos y descansar, sin tiempo para salir a divertimos. Akane no ha podido engañarme… ni yo tampoco hubiera podido hacérselo a ella. – miró a la familia y vio que no lo creía. Se dejó caer al suelo, vencido por la estupidez de su familia- veo que creéis más a una mierda de programa de televisión más que a nosotros.-miró a su prometida, Akane seguía llorando, ella lo miró y asintió- por lo tanto nuestra presencia aquí no es necesaria. Mañana adelantaremos la vuelta a la Uni.

Todos los miraron asustaros.

-¿Pero y el dojo?. Debes hacerte cargo lo prometiste. Ya que Akane ha sido desheredada… - comenzó a decir Genma- unos segundos después había recibido la peor paliza de su vida. Ranma no tuvo piedad de su padre.

-Si para vosotros Akane no cuenta… yo tampoco cuento. Ya os podéis buscar otros herederos. – dijo serio Ranma.- desde mañana en adelante no tenéis hijos.

-Pero Ranma- empezó a decir Nodoka llorando- las pruebas indican…

-¡Y una mierda las pruebas!- contestó Ranma. Y miró a su madre- al menos tú deberías no caer en las tonterías que dice ese puto canal de televisión. Deberías creerme a mi...a Akane- suplicó con lastima- si piensas mal de mi y Akane- negó con la cabeza- si no merecemos tu confianza… tú tampoco mereces la nuestra.

Akane miró a su prometido, Ranma se había enfrentado a su madre por ella, la ponía a ella por delante de Nodoka. Se levantó y se alejó, no se sentía a gusto con esa gente.

-¿Dónde te piensas que vas?- gritó furioso Soun- no he acabado contigo.

-Pero yo contigo si- dijo Akane enfadada- me arrojaste a los brazos de un chico que no conocía- seguía llorando- era desagradable y se reía de mi… pero siempre que lo necesitaba estaba allí, arriesgando su vida por mi. Ahora se ha enfrentado a sus padres por mi. No pienso dejarlo solo. Los dos juntos superaremos esto, te lo aseguro. Nadie podrá con nosotros.-estaba desafiando a su padre- mi madre, te hizo prometer que protegerías a tus hijas… no lo has cumplido, has fracasado. Al dejar que ese viejo tarado, que tenéis por maestro, nos acosase. Y ahora… al no ponerte de mi lado haciendo más caso a un programa de televisión que ¡a tu propia hija!... eres un fraude como padre. De ahora en adelante has dejado de ser mi padre- dijo categóricamente la chica- sólo le seré fiel a mi prometido… como siempre lo fui. Si quieres que te vuelva s considerar mi padre deberás recapacitar, mientras...

Soun se puso a llorar, su hija, desagradecida, denegaba de él. Y el que ya consideraba ex prometido de su hija, la apoyaba y denegaba de los suyos. El chico debía recapacitar y coger a una de sus otras dos hijas, aunque conociendo a chico, no dejaría jamás a Akane.

Akane salió y su prometido la siguió. Un magullado Genma se dirigió al él furioso.

-¿Dónde piensas que vas? Vuelve inmediatamente- Ranma lo miró, hizo un gesto de despreció y siguió su camino-Debes elegir entre Kasumi y Nabiki. Ya has oído lo que han dicho en la televisión, lo que han dicho de tu ex prometi…

No pudo seguir, el miedo lo dominó. Ranma se acercó al él furioso.

-Ya que te gusta tanto la tele, se uno con ella- dijo el joven. El chico cogió la tele, la levantó por encima de su cabeza y se la incrustó a su padre por la cabeza hasta los hombros. Genma se movía sin ver nada. Parecía un humano que tenía un televisor por cabeza.

Ranma abandonó la estancia, dejando a todos mudos. La primera en reaccionar fue Kasumi. Cogió el mando de la tele…

-Pues sigue funcionando- dijo la chica.

-Genma, siéntate y no te muevas para que veamos el programa de cocina. Que hoy dan una receta de bacalao.

Y Genma se tuvo que sentar, mientras Nodoka y Kasumi anotaban como hacer esa receta. Mientras tanto Soun en un rincón con una aura negra y como un alma en pena lloraba desconsolado por la pedida de honor provocada por su hija.

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La cena transcurrió en tranquilidad. Los dos prometidos tenían la cabeza agachada, sus mayores pensaban por la vergüenza del acto cometido por ella. Los dos más jóvenes si sentían vergüenza… de sus padres. No se creían que sus mayores fueran así…de idiotas

Aunque todo estaba por ahora tranquilo, todo podía cambiar en un instante, la tensión en el aire era papable y en cualquier momento podía estallar la chispa que provocase la tormenta. Y él que invocó esa chispa fue…Genma. Que no vio la furia de su hijo y le intentó robar algo fe su cena, el resultado… un padre magullado, este furioso le dirigió a su hijo unas palabras que se tenía que haber comido y en el comedor estalló un ciclón de proporciones épicas. Nodoka intentó calmar las cosas y cuando todo parecía que se calmaba… Entró Nabiki y con ella Ryoga, todos supieron que habría sarao.

Nabiki y Ryoga se sentaron a cenar. Iban cogidos de las manos, aunque nadie pareció darse cuenta de eso.

Ranma miró a los recién llegados con desconfianza, algo le decía que eran los responsables del jaleo que estaban metidos. De repente se sorprendió, vio que esos dos iban cogidos de las manos. Miró a Akane un momento y con la mirada le indicó ese detalle. Akane al ver a su hermana y a su presunto amante así, cogidos por las manos, supo al instante que eran esos dos los que sumieron su vida y la de su prometido en el caos. Los dos chicos miraron a los recién llegados con rabia.

Nabiki vio como la miraba su hermana y pensó que eran celos lo que había en esa mirada, que Akane tenía celos de que ella estuviera con Ryoga. Entonces vio que Ranma miraba a Ryoga de igual forma que Akane la miraba a ella. Mentalmente sonrió, todo iban a salir como estaba planeado. Ella basaba su plan en que Akane estaba enamorada de Ryoga. Sacó esa idea de una foto que encontró en el cuarto de su hermana… si se hubiera fijado bien en esa foto se hubiera dado cuenta en un pequeño detalle, que casi no se veía, se hubiera dado cuenta que estaba totalmente equivocada.

Ryoga entró en casa como si fuera ya el heredero, miró a su rival con suficiencia. Demostrando una superioridad que en el fondo no sentía, se veía ganador de la batalla que se avecinaba. Miró a Akane, la joven tenía rastros de lagrimas, debería haber llorado. Él se encargaría de consolarla, y juntos serían felices. Lo primero era separar a Ranma de ella y una vez hecho su triunfo seria total.

-Akane- la llamó el joven de la cinta en pelo- mañana… mañana podríamos ir tú y yo… a tomar algo- el chico con falsa timidez.

Akane lo miró con sorpresa, disimuló el desagrado que le provocó la petición del chico. A Ranma le faltó poco para levantarse y romperle la cara a ese imbécil. Lo contuvo una cortísima mirada de Akane.

-¿Salir contigo?- preguntó Akane. Pensó un momento-si…- ante el asombro de todos estaba de acuerdo en tener una cita… lo había contestado con una tranquilidad pasmosa. Ranma dejó de comer y la miró la boca muy abierta, no se esperaba eso. Ryoga sonrió, ya era suya. Nabiki estuvo a punto de saltar de alegría.

-¿Estás segura?-preguntó Ryoga feliz

-Si, estoy segura- dijo Akane mirando a Ryoga riendo.- mañana saldré con un chico que le pone las paralelas a su novia, lo hace con una chica con la que se besa en el parque- Akane ponía mucha ironía en sus palabras- viene a casa de esa chica "cogidos" de las manos- Nabiki y Ryoga se miraron las manos y al ver como iban gritaron se soltaron y se pusieron rojos- y encima me propone salir, ¡a mi!, ¡a la hermana de la chica con quien se besa!- miró a Ryoga con maldad y furiosa- ¡tú estás loco!, no voy a salir contigo nunca. ¡ Eres un aprovechado y un mujeriego! ¿Con cuantas quieres salir?

Los dos recién llegados la miraron alucinados, no se esperaban esa reacción, Akane debía estar loca por salir con Ryoga, según sus planes. Pero Ryoga reaccionó. Fue para el lugar donde estaba Akane.

-Akane, ¡por favor! Dejadme explicarme- fue a donde estaba Ranma, le dio un puntapié en el culo al chico-¡Aparta! ¡Quítate de ahí! ¡Es mi sitio!-ordenó con toda la arrogancia del mundo.

Un segundo después Ryoga había atravesado el techo. Recibió dos puñetazos, uno de un furioso Ranma, ¡¿como un inepto como Ryoga se atrevía a tratarlo como un vulgar balón de futbol?! Y otro de Akane. La chica no consentía que nadie maltratase a su prometido, sólo podía hacerlo ella.

Ranma furioso no captó el ataque hasta que lo recibió. No se esperaba que alguien lo atáquese de esa forma, ese ataque era la especialidad de Akane.

Nabiki había golpeado a Ranma con un mazo. Todos la miraron asustado. ¡El ataque del mazo no era exclusivo de Akane!, eso demostraba que Nabiki sentía algo por Ryoga.

-¡Eso por atacar a mi Ryoga!- dijo una furiosa Nabiki. El miedo con que miraron a esa chica aumentó, ¡Nabiki tenía sentimientos! ¡Esa no era la Nabiki de siempre!

-¿Nabiki estás bien?- preguntó Kasumi, y le tocó la frente, la joven no tenía fiebre.

-Si, estoy bien- contestó Nabiki. Y miró a Ranma con furia- Como vuelvas a tocar a mi prometido sin…- y entonces se dio cuenta de lo que había hecho y dicho, y se puso roja- yo… solo bromeaba… yo…- decía riendo con falsedad.

Ranma la miraba dolorido desde el suelo, las hermanas Tendo se parecían más de lo pensaba, todas reaccionaban igual. Tuvo un pensamiento, miró a Kasumi y tuvo un escalofrío.

Akane miraba a su hermana con instintos asesinos, le haría pagar caro haberle pegado a su prometido y de paso haberle robado su técnica con el mazo..

-Tu novio ha empezado al golpear a mi prometido- respondió Akane- me ha intentado seducir, y encima golpeas a mi prometido,-y añadió de forma siniestra_ vuélvelo a hacerlo y te mato. Tú tienes que ver con el follón que estamos metidos Ranma y yo. Y te vamos hacer hablar- Akane sonrió con maldad- tú no aguantas el dolor, Ranma y yo te haremos hablar.

Nabiki los miró asustada, los veía capaces de tortúrala. Pero entonces Ryoga cayó y se estampó contra el suelo.

-Dejarla Akane- dijo Ranma y cogió a Ryoga por el cuello- este pajarito cantará antes y mejor, ¡DESPIERTA!- gritó y zarandeó al joven hasta despertarlo- ahora nos contarás todo o…- amenazó el chico.

-No tengo nada que contar- contestó el otro joven con ira, girando la cara. Ryoga consideraba que no debía dar ninguna explicación.

-Y tanto que si- respondió Akane y lo miró con afecto- tú quieres contármelo todo.-y le sonrió. Ryoga se sintió en las nubes al ver la sonrisa de Akane.

-¡No cuentes nada! ¡Es una trampa!- le pidió Nabiki alarmada al darse cuenta de lo que planeaba su hermana.

-Nos lo contarás- exigió Ranma, mirando a su rival- Si no…

-¿Si no que?- respondió con chulería Ryoga olvidando la sonrisa de Akane.

-Llamaremos a Akari y le pediremos que venga y delante tuyo le diremos que le eres infiel- dijeron a la vez Ranma y Akane. Ryoga se vino abajo y para horror de Nabiki, contó todo, explicó todo el plan hasta al mínimo detalle.

Esa noche toda la familia pidió perdón a los dos más jóvenes que no la aceptaron, harían sufrir más a su familia, esos incrédulos sufrían durante un tiempo.

Nabiki y Ryoga recibieron una regañina. Se pasaron el resto de la noche avergonzados, pero esos dos jóvenes estaban preparados para eso cada uno tenía un plan B.

Después de la cena Ranma y Akane se reunieron en el tejado, siempre lo hacían para ver las estrellas. Habían adquirido ese habito cuando se deshicieron definitivamente de sus rivales. Pero esa noche necesitaban tranquilizarse, habían jugado con ellos, Nabiki con tal de conseguir tener la fortuna de Ranma, había puesto entre dicho la reputación y el honor de su propia hermana. Ryoga había participado en ese plan sin dudarlo.

Ranma se movía por el tejado, no se estaba quieto, el chico se sentía frustrado. Akane sentada en el suelo miraba al chico, que al ver que el chico no se estaba quieto cada vez se ponía más nerviosa.

-¡Mierda! Vaya jugarreta nos han hecho esos dos- dijo Ranma furioso- Nos han fastidiado la vida. Nos han llamado de la Uni y el trabajo… puede que nos expulsen de ambos sitios, debemos aclarar todo o no podemos seguir estudiando.- Ranma echaba humo por las oreja del enfado que tenía- Esto no quedará así, tú hermana y su amiguito nos la pagaran.

-¡Cálmate de una vez!¡Estate quieto!- gritó Akane, ver al chico moverse la enfurecía. Ranma se giró hacía ella y la encaró. Los dos estaban furiosos y una pelea entre ellos, en el estado que se encontraban ambos, podía tener consecuencias castratoficas, los destrozos en el barrio podían enormes, Nerima pasaría a ser zona catástrofica.- calmémonos necesitamos tened la mente tranquila.

Ranma la miró, su prometida tenía razón, no era tiempo de estar furioso, aunque si podía pegar un par de gritos para desaguarse y eso hizo. Un segundo después una voz llegó desde el jardín.

-¡QUERÉIS CALLAROS! ¡AQUÍ HAY GENTE QUE QUIERE DORMIR!- gritó un furioso Genma. Que recibió por contestación una lluvia de tejas lanzadas por los dos jóvenes subidos al tejado.

Genma cayó desmayado al suelo, Nodoka lo cogió por el cuello del gi y lo arrastró hacía dentro de la casa, mientras murmuraba algo sobre la falta de virilidad de su esposo.

-¡Molestia!- dijo Ranma refiriéndose a su padre.- Tu hermana esta loca, me ve como una maquina de ganar dinero, y a ti como una barrera entre ella y mi supuesto dinero. Y te quiere apartar utilizando al idiota de Ryoga.

-¡Ranma! ¡No lo defiendas! Ryoga participó voluntariamente en esto. No creo que sea tan inocente como quiere aparentar. Siempre que ha querido te ha metido en líos.- el tiempo que defendía a Ryoga de Ranma había acabado hacía tiempo, ahora era ella la primera en atacarlo, no le perdonaba que la utilizarse como Pchan.

-Y todo por culpa de esa foto. Aquella en la que Ryoga se colocó a lado tuyo, y yo detrás. Tu hermana la vio y se creyó que estabas liada con Ryoga, como los dos sonreíais.

-Yo sonreía por que tú me cogías por las caderas y me hacías un poco de cosquillas.- se defendió la chica,-pero Nabiki no se dio cuenta de eso en la foto. En esa foto tus manos casi no se ven cogiéndome por las caderas. Tuve que usar una lupa para que las vieran.

- La cara de Nabiki y de Ryoga… y del resto de la familia al darse cuenta de ese detalle fue un poema. – dijo el chico y se rió, Akane también se rio- descubrieron que hacía meses que tú y yo estábamos… juntos.

-Creo que las maquinaciones de Nabiki se ido han la porra,- y se puso triste-como nuestras aspiraciones en el torneo, nos han suspendido hasta que se aclare todo.

-Pues yo no, tengo el presentimiento que esto no ha acabado- contestó el joven con pesar. Tuvo un escalofrío. Akane se acercó y le tocó la cara.

-¿Qué te pasa? ¿Tienes fiebre?- preguntó la joven preocupada.

-No, estoy bien, creo. Sólo que… tengo un presentimiento… uno muy malo. Creo que esos dos se guardan un as en la manga y lo utilizaran muy pronto.

Ella lo miró y se asusto, sabia que el chico no se asustaba antes casi nada. Sólo antes los gatos y… que a ella le pasase algo. Verlo así asustado, la asustaba también a ella. La chica se abrazó a su prometido temblando.

-Ranma, por favor, abrázame, necesito que me abrazase- él la miró y con torpeza la abrazó. El chico aún le costaba mostrarse cariñoso con la chica. Ella sabía que él era muy tímido, pero poco a poco, él se iba abriendo a ella, aunque aún no se atrevía a besarla, pero ella sabia que Ranma ardía en deseos de hacerlo.

Los dos chicos continuaron abrazados durante un buen rato. Ranma empezó a sentirse a gusto abrazando a la chica y la abrazó con más fuerza y confianza. Ella se alegró de la perdida de timidez del chico. Pero ninguno tuvo el bastante valor para besarse.

Esa noche se produjo el ataque de Nabiki y Ryoga, lo que no sabía nadie que alguien caería en esa trampa y todo cambiaría para siempre.

El silencio se adueño del barrio, sólo algún perro que ladraba de forma ocasional. Alguna ventana abierta o rota que era movida por el viento, causando a quien la oyera miedo. Pero nada parecía molestar a los residentes en el dojo que se habían encerrado para dormir y descansar, después de una tarde de perros.

En ese barrio, pero lejos, en otro extremo. En un colegio internado de señoritas, se encendieron las luces. Se había colado de nuevo el vejestorio ladrón de ropa interior. El hombrecillo huía contento y feliz, riéndose de sus victimas que lo perseguían para lincharlo, pero ese demonio de hombre huyó con su botín entre las manos. El perverso ser había conseguido un botín excepcional. La nueva maestra de literatura estaba para mojar pan, y su ropa interior era de la más sexy que se había encontrado nunca. Y la de la profesora de mates era de un encantador, meses después descubrió que esa profesora era en realidad un travesti. Un hombre que se había colado en ese internado, disfrazado de mujer, siguiendo a la directora de la cual estaba enamorado, aunque eso lo sabían todo ese colegio, pero no les importaba, todas alumnas y profesora lo veían eso muy romántico, ¡disfrazase para estar al lado de la persona deseada!.

En el dojo Tendo reinaba ¿el silencio? ¡No! En la habitación de Ranma, el chico se movía inquieto. No era sólo lo pasado esa tarde, Nabiki había colado en su habitación al cerdo de Ryoga, y este roncaba como una locomotora, Ranma tenía instintos asesinos contra el chico, si no había tenido que soportar por lo que le hizo pasar esa tarde, ahora tenía que aguantar los ronquidos de ese pedazo de marrano. Pensaba convertirlo en cerdo y dárselo a Kasumi para que hiciera con él cerdo a la plancha. Pero en lugar de eso se levantó y decidió bajar a la cocina a tomar un vaso de leche.

Pero antes se acercó a la habitación de su prometida y acercó el oído a la puerta. Oyó ruidos dentro y supo que Akane estaba escribiendo en su diario, al poco la oyó meterse en la cama y fue entonces cuando respiró tranquilo. . Después de unos instantes bajó para la cocina y…

Nada más salir Ranma de la habitación Ryoga abrió los ojos. Todo seguía como había planeado, había engañado a Ranma con unos ronquidos falsos, el chico de la trenza se fue hastiado de no poder dormir, con un poco de suerte podía llevar a cabo el cometido. Ese plan lo planeó a espalda de Nabiki, esta tenía en mente otro plan, pero no le gustó al chico.

Ryoga se puso una peluca acabada en una trenza y salió al pasillo y fue para la habitación de Akane, entraría y una vez dentro. Se haría pasar por Ranma y seduciría a la chica y al día siguiente cuando los descubriesen los harían casarse. Lo más seguro que Ranma le diese una paliza, pero él había vencido y Akane sería suya, aunque lo más seguro que ella también lo moliese con el mazo.

Llegó a la habitación en la que había un patito con el nombre de "Akane" y entró. Se acercó a la chica y la vio dormir girada a la pared, aún así le pareció hermosa. Desde que ella empezó en la universidad le había crecido un poco el pelo, y él la encontraba encantadora.

El chico se desnudó y se metió en la cama y la besó en el cuello, la chica se giró, y sin abrir los ojos los abrazó y lo besó en los labios y le acarició el pelo.

-Ranma- dijo la chica medio dormida y con una voz extraña- sabía que vendrías, que mi proposición no te sería indecente.

El chico sonrió había conseguido engañarla, pero eso que dijo ella que le había propuesto a su rival dormid con ella no le gustó, pero con las hormonas revolucionadas por lo sugerente y placenteros que eran los besos de la joven, pronto olvido todo. Desnudó a la chica y tuvieron unos momentos de amor y placer, lo que no sabían que esa forma de amar tan escandalosa había sido oída y que pronto serían descubiertos.

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Continuará...


Notas del autor:

Este fic Nabiki y Ryoga se alzaran casi como los protagonistas. Cada uno tendrá intereses en separar a la pareja, y no serán intereses nada sanos.

Entre Ranma y Akane ya hay algo más que amistad, ya se consideran pareja, y forman pareja deportiva que aspira a ser los mejores del mundo, pasando por completo de sus padres.

"PONER LAS PARALELAS": poner los cuernos, ser infiel a la pareja, aunque también he oído "poner las antenas".

¿La forma de que Ranma y Akane se deshicieron de sus rivales? Una muy rebuscada y cruel, que a esos chicos les entró gana de no volver a cruzarse nunca más con Ranma Y Akane. Lo malo que Ryoga estaba a medio Japón de distancia y de él no pudieron deshacerse.