Los personajes de este fic no son míos ni lo escribo con animo de lucro,


3º. Rencor.

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Ranma sonrió y subió al piso de arriba y se reunió con la familia en la puerta de la habitación, donde había dos amantes dándose placer.

Soun hervía de furia, alguien estaba ultrajando su familia. Corrió a su habitación y volvió a la puerta de la habitación de su hija y entró en ella.

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Dentro de la habitación la pareja estaba disfrutando de lo lindo, cuando se abrió la puerta y entró Soun armado con una escopeta que a Ryoga le pareció que era para cazar dinosaurios.

- ¿SE PUEDE SABER QUE HACES CON MI HIJA? -preguntó el patriarca enfurecido. -yo te he recibido en mi casa con los brazos abiertos y tú hijo del demonio te acuestas con mi hija, y no sólo eso si no engañas a tu pro…

-Señor Soun, estoy dispuesto a casarme con su hija y reparar el mal que ocasionado a su familia- dijo el joven de la falsa trenza.

-Eso espero. - contestó Soun, apuntando la cabeza del chico- en una hora te casarás con mi hija o eres hombre muerto.

Nodoka miró al que suponía que era su hijo y lo vio extraño. Nadie había visto a Ranma detrás de ellos riendo como un poseso.

-Puede contar que haré feliz a su hija y…- en ese momento se le cayó la peluca y todos vieron que era Ryoga, menos la chica que estaba en la cama que se tapaba la cabeza avergonzada.

-¡Maldito hijo del cerdo!. – rugió Soun-Te haces pasar por el hijo de mi amigo para estar con mi hija, y te acuestas con ella- Soun encañonó a Ryoga, que tragó saliva- pues antes de salir el sol estarás casado con mi hija, si no quiere que te mate o te vuele los...- y Soun apuntó la parte baja de Ryoga.

-Si de acuerdo- dijo Ryoga feliz. Hoy por fin sería el esposo de su amada Akane, llevaba deseándolo ser desde hacía años-entonces se llevó la sorpresa de su vida.

- ¡Nabiki! Asoma la cabeza, mala hija. Me has deshonrado, te casarás con Ryoga hoy en unos minutos.

Ryoga se sorprendió no se dio cuenta con quien estaba realmente, pensaba que era Akane. No sabia como se había equivocado. Pero en parte se sintió aliviado, desde que empezó a maquinar contra Ranma, se dio cuenta que Nabiki tenia un buen cuerpo. No se arrepintió de hacer el amor con ella, todo lo contario, ahora deseaba volver a estar con Nabiki.

Nabiki sacó la cabeza de debajo la sabana y miró a quién tenía a lado y se asustó después se enfureció., en apariencia, Ryoga en la cama le pareció sensacional, ¡un sementa!l. Con él podía cumplir sus sueños más húmedos, pero lo malo es que ese chivo carecía de la facultad que tenía Ranma para hacer dinero.

-Creía que era Ranma, te pusiste una peluca, tu plan ha salido mal, rematadamente mal, te dije que no lo hiciera, te lo prohibí, aunque no me lo constate- dijo la hermana mediana. - invite a Ranma a mi habitación lo seduciría y mañana me casaría con él, por tu culpa he fracasado y su dinero ha volado.

-Yo… mi plan estaba bien planeado, marqué la puerta de la habitación de tu hermana, me acostaría con ella, Akane pensaría que era Ranma y le haría el amor, cuando descubriese todo, sería tarde y la casarían conmigo. No sé como me he equivocado- miró a Nabiki y vio que tenía el pelo igual de largo que Akane, y entonces comprendió todo, a oscuras las dos chicas, según él, se parecían.

Los dos chicos aun encamados oyeron reír. Se giraron y vieron a Ranma y Akane apoyados en el marco de la puerta, los dos chicos lloraban de la risa y se aguataban el estomago por que les dolía de tanto reirá.

-El plan te ha salido mal cerdito- dijo Ranma- Cuando salí de la habitación, al no poder dormir por tus falsos ronquidos- se quedó un momento callado y descubrió la verdad- fue la forma que te deshiciste de mi, ¡maldito!-magulló furioso-pero gracias a eso salvé a Akane. Me acerqué a la habitación de Akane a ver si estaba bien, la oír escribir y acostarse. Fue entonces cuando vi la marca que dejaste en su puerta para no equivocarte, descubrí tu plan. Cambié el patito de Akane por el de Nabiki y puse tu marca en la habitación de tu futura esposa. Y bajé las escaleras, pero no del todo. Me quedé a la mitad. Al oírte salir de mi habitación, subí y vi como entrabas en la habitación de Nabiki, como yo esperaba, ella me había invitado a su habitación, pero no pensaba ir, me imaginaba algún truco de los suyos. Si te hubieras metido en la de Akane, hubiera entrado al instante …-Y puso un tono siniestro-. Y te habría matado. No te diste cuenta del cambio por qué eres idiota-y el chico se volvió a reír, Ryoga lo miró con rabia, pero se contuvo, sabia que no vencería a Ranma y que Akane defendería a su prometido.

-Cuando empezó el baile en la habitación de Nabiki. Ranma entró en mi habitación y me avisó. -continuó Akane, no dijo que estuvo a punto de darle con el mazo por asustarla, - bajamos en silencio al comedor, para escapar por si te dabas cuenta fe su error y decidías ir a por mi. Al oír el jaleo que montó mi padre, subió Ranma, y al poco yo. Ryoga eres un pervertido y esta no te la perdonamos, has intentado violarme y los pagarás caro- y la chica puso una cara siniestra-muy, muy caro.

Ryoga miró a los dos prometidos con miedo y trago saliva, no lo iba a pasar bien.

Horas después Ryoga y Nabiki, pasaron a ser marido y mujer. Durante toda la ceremonia se escucharon las carcajadas de Ranma y Akane. Durante la boda, Ryoga, varias veces dudó, pero allí estaba Soun escopeta en mano, apuntando a las partes nobles del chico, para que las dudas desaparecieran. La parte de Ryoga responsable de que estuviera metido en ese problema estuvo a punto de desaparecer, volada por Soun.

Unas horas más tarde Ranma y Akane se preparaban para irse de casa. La familia se había disculpado, pero ellos no aceptaron esas disculpas, su orgullo se lo impedía… y la estupidez de su familia se lo impedía aún más.

-Como dijimos ayer, no os hemos perdonado, ni vamos hacerlo durante un tiempo. Nos vamos. Tenemos que reparar nuestras vidas, todo lo que han estropeado estos dos imbéciles-dijo Ranma mirando con rabia a Ryoga y la esposa de este.- No sé cuando volveremos, pero no será pronto. Nos dedicaremos a la universidad y los torneos. No nos acercaremos aquí ni en pintura.

- ¿Y el dojo? ¿Y los heredados?- preguntó Soun.

Akane lo miró furiosa.

- ¿Los herederos? ¿el dojo?- preguntó irónica la chica- ¿Es lo único que os importa? - miró a los recién casados-Ahí tienes a los nuevos herederos y maestros del dojo- se acercó furiosa a su hermana y a su cuñado- de ahora en adelante vosotros os haréis cargo del dojo… pero será de forma provisional, tarde o temprano volveremos y recuperaremos lo que es nuestro, os lo dejamos en préstamo y nos os pagaréis intereses.

-No hundáis la reputación del dojo…os lo haremos pagar caro-Continuó Ranma mirando furioso a los recién casados. -La reputación de este dojo la hemos ganado Akane y yo con mucho esfuerzo y sacrificio. No nos gustará que nuestro esfuerzo no sirva para nada. Y a vosotros tampoco os gustará que a nosotros no nos guste.-la amenaza de Ranma fue clara, demasiado clara para esos dos confabuladores.

Y Ranma y Akane se fueron, dejaron a los recién casado a cargo de dojo, que perdía alumnos por día debido al bajo nivel de los nuevos profesores, bueno profesor, por qué Nabiki no pisaba el dojo, y le dejó esa tarea a esposo.

Y pasaron seis meses. Ranma y Akane habían recuperado su reputación. Con el engaño descubierto para ellos todo volvió a la normalidad. Akane saltó a la competición, con Ranma como manager, y no paraba de ganar competiciones. Se habían vuelto aun más famosos, ahora a nivel mundial, eran la pareja de oro de las artes marciales. Pero ni regresaban al dojo ni se ponían en contacto con la familia, seguían muy enfadados con ellos.

Ryoga y su esposa casi nunca se peleaban, eran todo lo contario de Ranma y Akane, el dojo era un lugar calma y paz, demasiada calma y paz para el gusto de su residentes. Era indudable que esos dos se amaban, en como se miraban o se sonreían lo decía todo. Por lo único por lo que peleaban era por dinero. Nabiki llevaba las cuentas del dojo y estaban en números rojo, más que eso, ¡rojísimos!. Todas las alarmas financieras familiares habían saltado. Cuando Ranma y Akane estaban al cargo del dojo no había pasado eso, con esos dos en el dojo gozaban de buena salud financiera. Nabiki tenía frecuentes pesadillas en que Ranma y Akane volvían… y su hermana la torturaba por llevar el dojo a la bancarrota. Al final Nabiki alquiló a su marido, a clubs deportivos, a escuelas de dibujo como modelo, incluso como conejillo de indias a laboratorios científicos. Todo era bueno si lograba sacar unos yenes.

Pero ni con las ideas de Nabiki, lograban salir de la crisis, todo iba a del mal a mucho más que peor para el dojo… hasta que llegó una carta. Donde unos jóvenes maestros los desafiaban. Se hacían llamar "El Caballo y La Nube". Si el dojo Tendo perdía se llevarían el cartel. Y ese dojo pasaría a cambiar el nombre. Ryoga y su mujer se asustaron. Era seguro que perderían y cuando volviesen Ranma y Akane… estarían peor que muertos.

El día del reto llegó. Esa tarde Ryoga y Nabiki decidieron salir de compras, en realidad huían para no enfrentarse a esos dos desconocidos. Desde que Ryoga estaba casado había cambiado, ahora para él lo prioritario era Nabiki, no quería poner en riesgo su integridad física por un combate que le dejará secuelas, y por ellas su mujer le pidiese el divorcio. Nabiki huía por qué se sabía que era una negada para las artes marciales, su rival la vencería sin problemas.

Cuando abrieron la puerta de la calle, enfrente se encontraron a los dos desconocidos. Eran un chico y una chica e iban enmascarados. Vestían unos quimonos negros y con unas letras amarrillas. Ryoga miró esas letras parecían un abecedario rúnico.

-¿Ibais de compras o huíais con el rabo entre las piernas?- dijo el chico de forma irónica.

continuará...