4º. Derrota.

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Toda la familia estaba en el dojo, miraban a esos dos luchadores que los habían retado. La chica había descolgado el rotulo de la puerta y lo dejó apoyado en la pared, al lado el chico puso un bulto tapado del mismo tamaño. Soun y Genma miraban a esos dos descarados con rabia, ¿Cómo osaban en cometer tal felonía? El cartel de un dojo era sagrado, sólo los muy ruines cometían el sacrilegio .

Toda la familia miró a los desconocidos, parecían fuertes y preparados, eran unos adversarios terribles.

-Ya sabéis las reglas. Si perdéis, que lo haréis, nos quedaremos con el rotulo del dojo… y pondréis el nuestro- dijo el chico- no os pediremos nada, todo lo que ganéis será vuestro- y puso un tono irónico- aunque visto los alumnos que tenéis sería mejor alquilar el dojo a actos de la comunidad.

Soun se enfureció y miró mal a esos chicos. Echarle en cara que era mejor cerrar el dojo. Miró a los dos chicos que defendían el honor del dojo Tendo. Ryoga parecía asustado, tenía un buen nivel y era fuerte. Pero desde que regresó de China se había estancado. Ranma había progresado mucho, pero ese chico parecía haber llegado a sus limites. En cuanto a Nabiki, no estaba asustada, estaba lo siguiente a asustada. Nunca había tenido actitudes para las artes marciales, le gustaba más vaguear. Mientras Kasumi se pasaba el tiempo en la cocina y Akane entrenando. Nabiki se pasaba el tiempo mirando la tele y revistas de cotilleos. Toda la familia suspiró, se llevaron las mano a la cara, y pensaron con pesar lo mismo, hoy perderían el cartel del dojo.

-Yo de vosotros me rendiría- aconsejó la chica- no tenéis nada que hacer contra nosotros.

Ryoga pareció reaccionar.

-Yo solo me basto para venceros- dijo el joven esposo de Nabiki.

Sus dos rivales se rieron a carcajadas.

-Te falta nivel. En el pasado fuiste muy fuerte, pero te has estancado. Todo tu potencial se ha ido por la cañería- le echó en cara la chica, esa mujer negó con la cabeza- no nos vencerás ni en años. Has llegado a un limite que no has sabido superar, por que te has dormido como artista marcial. Me pregunto si ese tal Ranma es tan bueno como dicen, lo único seguro que no se ha conformado con su limite y lo ha superado. No como ese inútil que tengo delante.

Ryoga se sintió humillado, esa insolente, descarada lo trataba como un inútil. El chico se enfureció, había estado a punto de ganar a Ranma varías veces, estuvo a punto de quedarse con Akane varías veces, aunque esto último sólo ocurrió en su imaginación. Esa pareja verían quién era él, sobre todo ella. No se volverían a reír de él. Ganaría y cuando volviese Ranma lo vencería y sería él el heredero del dojo Tendo.

Y empezó el combate. Ryoga atacó al chico, que esquivaba los golpes con demasiada facilidad. Ese chico era muy ágil y veloz. Ryoga era incapaz de seguirle el ritmo. Y de repente ese chico le dio un golpe en el estomago y Ryoga cayó al suelo de cuatro patas.

Desde el suelo miró a su rival, era muy fuerte, superaba a Ranma. No podía perder estaba en juego su reputación, se intentó levantar y cayó al suelo. No por ello se rindió e hizo otro intento de levantarse y no pudo.

-Deja de intentarlo ya, y déjate caer, es por tu bien. No estás a la altura.- dijo con sorna el chico y se rió- eres un inútil, no sé como te tienen en este dojo. El otro heredero ese tal Ranma, he oído que es muy bueno, no estará contento cuando vuelva y veas como has llevado su esfuerzo y el de su prometida a la ruina.

Ryoga se enfureció y se levantó, más por orgullo que por otra cosa.

-Te voy a demostrar lo fuerte que soy- contesto Ryoga- voy a ganarte y cuando vuelva Ranma lo superaré. Yo seré el heredero del dojo Tendo y Ranma trabajará para mi.

El chico de la mascara lo miró y se rió, ese combate estaba decidido desde el momento que la carta de desafío fue enviada.

Mientras Nabiki huía de su rival. Se sabia inferior a esa chica. La había esquivado por suerte. Aunque ella no sabia que su rival fallaba a propósito, la quería asustar y lo estaba consiguiendo. Nabiki miraba a su rival con mucho miedo, más que eso, la miraba con terror

-¿Tú eres la heredera de este dojo? Pues que vergüenza, no vales mucho- dijo la joven-dicen que por ahí que tu hermana pequeña es mucho mejor que tú, que es la verdadera heredera. Que lo único que haces es hacer la vaga y estafar… ¡es para lo único que vales!.

La familia Tendo-Saotome miraron a esa chica asombrados, estaba bien informada, eso era verdad.

-Yo tenía que ser la única heredera, yo tengo muchas ideas para llevar adelante este dojo. Pero mi hermana pasó por delante mío y se llevó a quien tenía que ser mi prometido. Ese chico y yo juntos hubiéramos conseguido todo.

-Yo he oído que entre tú y tu hermana mayor lanzasteis a tu hermana pequeña a los brazos de Ranma. Tu perdiste tu oportunidad. Ahora ese chico es de tu hermana y tú estás casada. Si tu marido es inferior al prometido de tu hermana es culpa tuya. El prometido de tu hermana sólo te interesa por el dinero que puedes ganar a su costa.

Nabiki miró con rabia a esa chica, la parecía conocer bien.

-¿Y tú que sabes?- contestó Nabiki. La reina de hielo había desaparecido, el miedo a esa chica, el enfrentamiento en un terreno que no dominaba, como era una lucha, la había trastornado. Ahora Nabiki era una mujer insegura y con miedo.

Nube decidió que ya era hora de atacar en serio y fue a darle el golpe de gracia y…

Ryoga estaba quieto en el suelo, había recibido algunos golpes de su rival y no podía levantarse, vio a Nabiki y a la rival de esta atacarla. Nabiki sería vencida, el chico se asustó. Su mujer no estaba preparada para un golpe así. Se levantó y corrió a defender a Nabiki. La protegería de esa loca. Si se daba prisa podía atacar a esa desconocida, se lanzó sobre la atacante de su mujer.

-¡Cuidado Nube!- le gritó el rival de Ryoga a su compañera, el chico corría para proteger a su compañera del ataque de Ryoga.

Nube reaccionó a tiempo y se dejó car al suelo y Ryoga pasó de largo, al caer al suelo se volvió a lanzar sobre la chica, pero el compañero de esta chica se interpuso y de un solo golpe lo dejó K.0.

-Sólo queda esa chica tonta- dijo el chico. Y los dos se acercaron a Nabiki, que eligió la mejor opción, desmayarse de una forma muy teatral.

Después despertaron a los dos chicos vencidos. El chico que se hacía llamar Caballo le puso en la oreja a Ryoga una trompeta y sopló. El pobre desmayado no tuvo un buen despertar. Aunque Caballo se rió mucho.

-¡QUE SE TE QUEMAN LOS AHORROS!- gritó Nube y Nabiki se levantó de un salto asustada y fue corriendo como una loca al lugar donde escondía su ahorros para asegurarse que todo estaba bien.

Al volver se la veía aparentemente tranquila, pero esos dos chicos, y que ahora estuviera metida en un terreno, como eran las artes marciales, la ponían nerviosa. Ella que nunca pedía la fría tranquilidad que la caracterizaba, en ese momento era otra persona, sin poder chantajear ni saber como manipular a esos dos chicos, se sentían desnuda frente a un depredador. Miró a su esposo, el joven estaba humillado, vencido. Ese chico lo había vencido con una facilidad pasmosa. Ryoga que siempre había plantado cara a sus rivales, ahora ese chico sentía el peso de su derrota. El joven estaba de cuatro pastas, hundido y avergonzado.

Los patriarcas, Nodoka y Kasumi miraban la escena horrorizados, su familia habían llevado al dojo Tendo al desastre y a su desaparición. De ahora en adelante el dojo tendría otro nombre. Cuando volviesen, si algún día lo hacían, Akane y Ranma se enfadarían mucho y ellos no lo pasarían bien. La desgracia se había cernido sobre su familia desde el momento que ese par de inútiles planeó separar a los dos prometidos.

Los dos vencedores, miraban a los dos derrotados, estaban muy decepcionados por el nivel de sus rivales. Vale que Nabiki fuese mala en artes marciales, pero su esposo, debería tener un nivel más grande que él que había demostrado, pero en lugar de eso parecía que su nivel como combatiente había bajado, y mucho, ese chico era pésimo.

Nube fue hacia el cartel del dojo Tendo, lo cogió y lo levantó sobre su cabeza con intención de romperlo.

-Habéis perdido, este cartel ya no es necesario… desde ahora ahí fuera, en la entrada, estará el nuestro y cada vez que lo veáis os avergonzaréis de dos cosas. Una de no saber defender vuestro dojo como es debido….

Y cando la chica fue a estrellar el cartel contra el suelo, Soun giró la cara y cerró los ojos con fuerza, Genma por una vez en su vida sintió compasión y sintió el dolor de su amigo como propio. A Nodoka se le escaparon las lagrimas ese acto de la chica le parecía cruel y Kasumi negaba con la cabeza, eso no estaba pasando.

-¡NOOOO!- gritó Kasumi que se arrojó a los pies de esa chica, Kasumi lloraba-no te dejaré que destroces el cartel, lo hicieron mi padre… y mi madre. Es muy importante para mi, ¡por favor no lo destroces!-suplicó la mayor de las Tendo.

La chica enmascarada la miró y sintió compasión, se volvió a su compañero y este asintió. La chica se acachó.

-No lo romperé el cartel, pero con una condición- le dijo a Kasumi con dulzura- esconderlo, que sólo tu sepas donde está.- todos la miraron asombrados- eres la única que te has movido y lo has defendido. más que lo que ha hecho tu hermana. Nadie de aquí es digno de él, sólo tu.

Kasumi la miró y sonrió.

-Gracias- murmuró la mayor de las Tendo. Y cogió el cartel que le entregó la chica como si fuera el mayor tesoro del mundo.

La chica enmascarada se levantó y se acercó a su compañero.

-Lo siento… no he tenido el valor de…

El chico la miró y le puso las manos en los hombros.

-Has hecho lo que debías. Has hecho bien – dijo el chico- yo esperaba que tu misma te detuvieras y no lo rompieras- el chico sabia lo que sentía su compañera, esa chica no aguantaba ver sufrir a otro.

Nube se abrazó al joven y metió la cabeza en el pecho del chico, sin dudas estaba llorando. El chico la abrazó y le susurró algo al oído durante un rato. Durante unos minutos estuvieron cogidos hablando entre susurros.

Todos se dieron cuenta que esos dos jóvenes no sólo eran pareja deportiva, debían ser novios.

Los dos vencedores se separaron, se giraron y cogidos de las manos se acercaron donde estaban los patriarcas y Nodoka, pasaron sin mirar a los dos vencidos. Kasumi seguía llorando agarrando con fuerza el cartel del dojo.

Se pararon delante de los dos hombres , se quitaron las mascaras y la tiraron a los pies de estos.

Todos los miraron horrorizados, esos dos chicos eran Ranma y Akane que lo miraban con mala cara.

-¡Akane, Ranma!- dijo Soun furioso-¿Qué significa esta mascarada? ¿Cómo os habéis atrevido a…?

-Ranma eres un mal hijo. Yo no te he educado para…

-¡CALLAAAD!-gritó furiosa Akane- no os atreváis a criticarnos, después de lo que nos hicisteis. No tenéis ningún derecho… ninguno.

Ranma se acreció a su padre y lo miró con rabia.

-¿Tú me educaste?- miró a su progenitor y negó con la cabeza- No fuiste nunca un educador, ni bueno ni malo. No te debo nada, tú me indicabas lo que tenía que aprender y yo debía aprenderlo de los pocos datos que tú me dabas.

Los dos jóvenes seguían enfadados con su familia.

-Dejarmos a cargo del dojo a dos que debían mantenerlo a flote y lo hunden- sermoneó Akane.- Cuando visteis lo que estaban haciendo debisteis haberos llevado a esos dos idiotas a un viaje de entrenamiento.

-Pero en lugar de eso os pasasteis todo el tiempo jugando y bebiendo.- siguió Ranma furioso- sois tan ineptos para llevar el dojo como esos dos.

Ryoga reaccionó, no aguantaba que Ranma lo insultase, es más no aguantaba que insultase a su esposa, se levantó y atacó a Ranma. Estaba harto que lo humillase y se lanzó sobre el chico de la trenza.

-No te perdono esto, no volverás a humillarnos, ni a mi ni a mi esposa.

No llegó a tocar a su rival. Akane reaccionó ante el ataque, se interpuso entre ese chico y Ranma. Y de un golpe hizo que el chico cayese de rodillas, desde el suelo Ryoga la miró asombrado.

-Akane, yo…- dijo el chico, no comprendía la reacción de Ranma. Akane lo miraba furiosa.

-No vuelvas a atacar a Ranma, hazlo y te destrozo.- dijo la chica- no te perdonó lo de Pchan, ni el problemas que me metisteis entre tú y mi hermana… pero toca a Ranma y te mato.- Y de un tortazo lo mandó al otro lado del dojo.

,-¡Eres una violenta!. ¿Cómo te atreves a pegarle a mi esposo? – dijo Nabiki, estaba furiosa y miraba a su hermana con rabia. no se lo perdonaría jamás que atacase a Ryoga.

-Atacó a Ranma, y a tu pregunta te contestaré con una pregunta- Akane miró a su hermana y muy furiosa gritó-¿COMO SE ATREVE RYOGA A INTENTAR PEGARLE A MI ESPOSO?- señaló a su hermana con un dedo- mi deber es defender mi marido, como el tuyo es defender al idiota de tu marido. Como Ryoga vuelva a atacar a Ranma lo transformo en el cerdo que es y lo hago al horno.- amenazó la chica.

Ranma miró a su esposa y sonrió, estaba orgulloso de ella. Pero debía aclarar lo de su matrimonio.

-Nos casamos el día de su cumpleaños, cuando los dos ya éramos mayores de edad y no debíamos pedir permiso para hacerlo.

Los dos patriarcas se alegraron, pero la alegría les dudo muy poco, Akane desenrolló el nuevo cartel y en él ponía el nuevo nombre del dojo " Dojo del Caballo Carmesi", haciendo alusión al nombre de los dos antiguos prometidos.

-No quisimos poner el nombre de Saotome- Tendo o al revés, hubiera sido un triunfo para mi padre y Genma. Así se sabrá que es un triunfo nuestro sobre nuestros padres-aclaró Akane.

Los patriarcas intentaron que cambiaran de opinión, pero entre Nodoka y Kasumi y una katana lo hicieron claudicar. Ni se atrevieron a preguntar ni pedir a el heredero.

-De ahora en adelante seremos Ranma y yo lo que nos haremos cargo del dojo.- comento Akane. No lo discutirían con nadie, era una orden. Miró a su familia- nos repartiremos los beneficios en tres partes, el 60 por ciento para Ranma y yo. Un veinte para Soun por ser el dueño y el otro veinte será para llevar la casa… comida, reparaciones, etc.

-De nuestro sesenta saldrán las reparaciones del dojo, su mantenimiento… y el sueldo de los empleados, que serán Nabiki y Ryoga, que será el profesor sustituto y encargado de reparaciones en el dojo y la casa.

Ryoga y Nabiki fueron a protestar pero Ranma los cayó.

-Si no estáis de acuerdo, entre Akane y montamos nuestros dojo y en dos días os dejamos sin clientes- amenazó con una sonrisa cínica el chico.

Ryoga y su esposa fueron a protestad, pero toda la familia se le echó encima.

-Aceptamos- dijeron todos con una sonrisa de circunstancias.

-Otra cosa, en dos meses empieza la competición, y participaremos- miró a sus cuñados- y esos dos no están a nivel para ser nuestros sustitutos…

-A partir de mañana empieza el entrenamiento- dijo muy sería Akane- dormid bien, por que a las cuatro de la mañana hay que estar en pie. -Ryoga y Nabiki se dejaron caer abatidos, y esos que aun no habían oído el horario de entrenamientos – de cuatro y quince hasta las ocho un fuerte entrenamiento, de ocho a nueve, un pequeño almuerzo y un poco descanso y de nueve hasta la hora de comer otro entrenamiento . Debemos poneros a punto por que estáis muy bajos de forma.

El matrimonio Hibiki se abrazaron y se puso a llorar, esos dos chicos eran monstruos, querían matarlos. Ranma y Akane sonrieron su venganza se estaba cumpliendo

Ese día Ranma trajeron sus cosas y se instalaron en la habitación de Akane, ahora eran los dueños del dojo. Eran los que decidían todo, aunque pedían consejo y opinión a Kasumi y Nodoka. De los otros no se fiaban.

Al día siguiente, a la cuatro y un minuto, en la habitación de los Hibiki

-¡EN PIE!-bramaron dos voces. Ranma y Akane estaban allí cada uno con una espada de bambú, que usarían sin duda.

Nabiki se desperezó miró a su despertador y guiñó.

-Sólo son las cuatro- dijo la joven- déjame dormir unas horas más- y se giró e intentó dormir, su esposo la imitó.

-¡HE DICHO EN PIE Y ES EN PIE!-gritó furioso Ranma, y golpeó la cama de sus cuñados por un extremo, mientras Akane golpeaba con la suya el otro extremo.

-¡OS LENVATAÍS VOSOTROS, Y YA... OS LENTAMOS NOSOTROS POR LA FUERZA- gritó Akane-¡ VENGA, NO TENEMOS TIDO EL DÍA!

Ryoga y su esposa se miraron asustados, conocían a esos dos chicos, no pararían hasta que se levantasen.

Quince minutos después, y con un fugaz almuerzo en el cuerpo, estaban en la puerta de entrada dispuestos a empezar un entrenamiento que sería una sección de tortura. Los patriarcas también estaban, Ranma y Akane consideraron que esos dos viejos debían someterse también a dicho entrenamiento.

-Empecemos a entrenar, cuanto más tardemos en salir más tardaremos en volver- dijo Akane.

-Si, y no habrá descanso y si uno se atrasa, atrasará a todos- continuó Ranma- no permitiremos escaqueos- continuó Ranma mirando a su padre, lo estaba advirtiendo.

Y los dos jóvenes hicieron salir a la calle a sus cuatro alumnos, para estos el entrenamiento se volvió una salvaje tortura, pero para Ranma y Akane fue una dulce venganza.

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FIN


Notas del autor:

Este fic debía formar parte "Cuando anochezca", pero me pareció más divertido subirlo de forma independiente y dividido varías parte. Cuando lo subí ya lo tenía prácticamente acabada, sólo quedaban unos retoques en lo que es el último capítulo.

Gracias a todos lo que han leído, seguidos y han puestos reviews.