Reseña:
Katsuki Bakugou sentía algo por Shouto Todoroki, y él sabía con certeza que era odio. Pero entonces, ¿por qué le molestaba tanto la nueva relación que Todoroki había desarrollado con todos sus compañeros, menos con él? No sabía por qué, y no le interesaba.
Shouto Todoroki se había dado cuenta que últimamente Bakugou lo observaba demasiado, probablemente era por odio, era lo más sencillo de pensar. Y así, él siguió con sus nuevas amistades ignorando completamente la atracción que ese chico explosivo estaba desarrollando.
Advertencia: Cambio constante de línea de pensamientos de un personaje a otro.
Posible OOC.
He modificado algunas cosas del manga para acomodar la trama de la historia. Esta historia comencé a escribirla a principios del 2018, así que es muy probable que algunas cosas sean distintas del manga.
Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Horikoshi Kohei. Excepto Yasujiro Reiichi, el cual es completamente mio.
La historia es completamente mía. No acepto que sea utilizada sin mi permiso por otras personas ni en otras páginas. Tampoco acepto adaptaciones ni plagio.
No sabía por qué
Capítulo 4
Las cosas volvieron a la normalidad, la academia Yuuei estaba más apurada que nunca en entrenar a los futuros héroes. La pelea había dejado débiles a los profesionales y no había suficientes héroes que se hicieran cargo de la ciudad.
Por tal motivo la U.A. se dispuso a realizar una nueva prueba para los estudiantes que no pertenecieran a la clase de héroes; los que pasaran esa prueba tendrían permitido unirse a uno de los grupos y convertirse en lo que tanto desearon.
Sin embargo, tras las grandes expectativas quedó una gran desilusión, fueron pocos los que pasaron esa prueba y de otra manera no podían permitirles entrar al grupo de héroes; no podían dejar que héroes no preparados lucharan poniendo en riesgo no solamente su vida, sino que también la de los civiles.
El edificio de dormitorios fue ampliado para que los nuevos alumnos pudieran integrarse y de esa manera pronto se formó una nueva rutina incluyendo a los nuevos compañeros.
Al finalizar las clases de ese día Bakugou salió del aula dispuesto a darse una ducha e irse a descansar a su cuarto, ese día no iba a entrenar y podría dormir lo que el día anterior no había podido.
Pero sus planes fueron interrumpidos por Yasujiro Reiichi, uno de los nuevos alumnos que habían pasado la prueba y que ahora estaban en el grupo A.
—¿Podemos hablar Bakugou? —preguntó parado frente a la puerta de salida e impidiendo el escape del otro chico.
—No, hazte a un lado.
—Solo será un momento —insistió Yasujiro.
—¡¿Acaso quieres que te quite?! —gritó exasperado.
—Por favor.
Bakugou lo empujó y aprovecho el espacio libre para continuar con su camino.
—Espera, escucha —Yasujiro lo seguía intentando alcanzarlo. Llegó hasta su lado y lo sujetó de un hombro.
Bakugou reaccionó automáticamente dándole un puñetazo en la cara que lo lanzó lejos de él.
—¡!Kacchan! —gritó Deku llegando al lado de Yasujiro para ayudarlo junto con Kendo.
—¡Bakugou! ¡No está bien tratar de esa manera a los compañeros, todos debemos llevarnos bien! —regañó Iida.
—Fue su culpa por tomarme desprevenido —sus reflejos reaccionaban instantáneamente ante los ataques, igual que los de todos los que anteriormente se vieron involucrados en el enfrentamiento contra la liga de villanos.
—¡Me gustas! —gritó de pronto Yasujiro ya de pie logrando el silencio inmediato de todos —… te lo iba a decir solo a ti, pero no me lo permitiste. Por esa razón te lo estoy diciendo ahora, quiero que lo sepas y pienses en una respuesta.
Nadie se atrevió a decir nada ni a moverse. Bakugou estaba rojo de furia, sin poderlo evitar sus ojos se desviaron hacia Todoroki, el chico solo lo miraba todo con su expresión imperturbable, Bakugou bajó la vista, por supuesto que no iba a encontrar ningún otro sentimiento, él era el único idiota enamorado. Frunció el ceño con coraje, pensó que se estaba comportando como una simple niña enamorada.
—Déjame tranquilo —gruñó antes de darse la vuelta y alejarse dispuesto a encerrarse en su habitación todo el día.
Ashido corrió tras él, nuevamente había visto lo sucedido entre esos dos: Bakugou y Todoroki. Pudo ver la expresión de Bakugou y se imaginó todas las ideas que pudieron pasar por la mente del chico explosivo mientras observaba al chico que le gustaba; Ashido se dio cuenta de que era su momento de intervenir, tenía que ayudarlos, aunque Bakugou le diera un poco de miedo.
Llegó hasta el edificio tras el chico y alcanzó a entrar al elevador antes de que se cerrara.
—Bakugou —dijo tomando aire después de la carrera.
—¿Qué es lo que quieres?
Ashido se sorprendió por la forma en que le contestó, su tono se escuchaba derrotado.
—¿Podemos ir a tu cuarto? —preguntó mirándolo con preocupación.
Bakugou levantó la vista y la observó un momento antes de asentir. Cuando el elevador se abrió Ashido siguió al chico hasta su cuarto; mientras entraba, ella observó la habitación con atención. Era un lugar simple, sin exageración de color ni muebles llamativos; una simple habitación masculina común y corriente.
—Siéntate donde quieras —escuchó que decía Bakugou.
Ella escogió la silla del escritorio que estaba a un lado de la cama, volteó la silla hacia el chico (que se había sentado en la cama) y se sentó observándolo.
—Sé que te gusta Todoroki —dijo con temor a equivocarse, sin embargo, sabía que no lo hacía.
—Y ¿qué? —contestó el chico con brusquedad.
—Nada. Solo… que pienso que ustedes deberían estar juntos y…
—¿Y?
Ashido se sorprendió. Bakugou no había negado nada, pero se mostraba a la defensiva, continuó hablando con esperanza de obtener resultados positivos —… y pienso que puedo ayudarte a que puedas confesarte.
—No me interesa.
Ashido se congelo en su lugar —¿Qué?
—Que no me interesan esas cosas de niñitas. Si me gusta o no es mi problema. No por eso significa que voy a hacer algo para conseguirlo.
—¡Pero Yasujiro se te declaró! ¡Le gustas y no va a descansar hasta que le contestes! ¡Tienes que declararte a Todoroki para que el chico te deje en paz! ¡Ya aceptaste tus sentimientos por Todoroki! ¡¿Cuál es el problema?!
—¡Ya te dije que no me importa ser o no correspondido! ¡Es más fácil rechazar al otro tipo! ¡Ya lo hice ¿no es así?! ¡Además! ¡Mis sentimientos no te interesan! —gritó Bakugou.
—¡Tienes miedo de que te rechace! ¡Por eso no te le has declarado! —Bakugou la miró con odio y Ashido temió haberse pasado de metiche —Lo siento —susurro.
Bakugou la tomó del brazo y la arrastró a la puerta, la abrió y la arrojó al pasillo —¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡No debí decir eso! —gritó ante la mirada atónita de los chicos que llegaban por el pasillo.
La puerta se azotó ante su cara.
Ashido resopló. El desarrollo de la relación entre Bakugou y Todoroki iba muy bien, ella lo había estado observando. Si tan solo Yasujiro Reiichi no hubiera aparecido.
—Oye, ¿qué paso ahí? —preguntó Kirishima sorprendido —¿Está bien Bakugou?
Ashido gruñó y se dirigió hacia el elevador dispuesta a bajar para decirle unas cuantas cosas a Yasujiro.
—¿A dónde vas Ashido? —la siguió Kirishima preguntándose qué es lo que tramaba ahora.
—Probablemente a hacer algo malo ¿no? —contestó Kaminari emocionado de presenciar algo que le quitara el aburrimiento.
Todos bajaron por el elevador hasta el primer piso.
Cuando llegaron encontraron a todos sentados en los sofás, las chicas platicando y los chicos repartidos en grupos.
Entonces Ashido se dio cuenta, Todoroki miraba con atención a Yasujiro, y su mirada no era de simpatía. Lo observaba con algo que ella podía nombrar como coraje. No llegaba a los celos, no podía llamar a ese sentimiento de esa manera, pero con algo de ayuda podría conseguir que evolucionara.
—Oye Yasujiro —llamó mientras se acercaba al chico que se encontraba en el sofá que comúnmente solía ocupar Bakugou.
El chico volteó a verla con curiosidad —¿Qué sucede? —contestó al llamado.
Ashido se sentó junto a él con alegría —Creo que puedo ayudarte a que Bakugou corresponda tus sentimientos.
El interés del chico pareció despertar, y el de Todoroki también a juzgar por la expresión que mostró su rostro.
—¿Estás segura? —preguntó Yasujiro.
Kirishima torció la boca desde el sofá en el que se había sentado —Ashido… no creo que debas meterte en eso.
—Olvídalo, yo creo que sí debería. Harían bonita pareja. Uno pelinegro el otro rubio. Uno con ojos azules el otro con ojos rojos. No podría haber mejor combinación ¿no es cierto?
—Kirishima tiene razón, no deberías meterte Ashido. Puedes ocasionar problemas entre compañeros y…
Yasujiro interrumpió a Iida —No importa. Ven, hablemos en otro lado —dijo tirando de Ashido para que lo acompañara. Ella volteó a ver a Todoroki, y lo encontró: el sentimiento que buscaba estaba reflejado en sus ojos. Pero el chico inmediatamente desvió la vista.
Ashido se prometió a si misma que lograría que Bakugou viera esa expresión, hiciera lo que hiciera falta.
