Reseña:
Katsuki Bakugou sentía algo por Shouto Todoroki, y él sabía con certeza que era odio. Pero entonces, ¿por qué le molestaba tanto la nueva relación que Todoroki había desarrollado con todos sus compañeros, menos con él? No sabía por qué, y no le interesaba.
Shouto Todoroki se había dado cuenta que últimamente Bakugou lo observaba demasiado, probablemente era por odio, era lo más sencillo de pensar. Y así, él siguió con sus nuevas amistades ignorando completamente la atracción que ese chico explosivo estaba desarrollando.
Advertencia: Cambio constante de línea de pensamientos de un personaje a otro.
Posible OOC.
He modificado algunas cosas del manga para acomodar la trama de la historia. Esta historia comencé a escribirla a principios del 2018, así que es muy probable que algunas cosas sean distintas del manga.
Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Horikoshi Kohei. Excepto Yasujiro Reiichi, el cual es completamente mio.
La historia es completamente mía. No acepto que sea utilizada sin mi permiso por otras personas ni en otras páginas. Tampoco acepto adaptaciones ni plagio.
No sabía por qué
Capítulo 5
A la mañana siguiente todos desayunaban juntos en la cafetería, solo faltaban algunos integrantes que aún no habían llegado.
—Oye Yasujiro… —comenzó Kirishima, que había llegado al comedor sin su usual compañía —, ¿de verdad te gusta Bakugou o solo estás jugando?
Yasujiro volteó a verlo ante la mirada atenta de Ashido que no se quería perder ni un solo detalle de las expresiones de Todoroki, el cual continuaba comiendo sin aparentemente prestar atención a su alrededor —¿A ti te gusta? —preguntó de vuelta.
—Es uno de mis mejores amigos; no lo conozco tan bien como quisiera, pero sí lo suficiente como para decirte que si solo estás intentando burlarte, no solo él te masacrará, también yo lo haré.
Ashido sintió un escalofrío de emoción, nunca había visto a Kirishima comportarse de esa manera. Volteó a ver a Todoroki y encontró una pequeña sonrisa en su rostro que rápidamente ocultó tras su vaso de té.
—Yo también… —habló Midoriya con nerviosismo —, tal vez no le caigo bien a Kacchan, pero yo lo considero un amigo. Lo conozco desde niño y sé que no es totalmente como aparenta, por eso yo… no querría que te burlaras de él.
Todos los demás chicos y chicas asintieron. Ellos estaban unidos al estar juntos en el mismo grupo desde el principio y todos se sentían lo suficientemente familiares como para protegerse unos a otros, incluso a Bakugou que, aunque siempre estaba gritando a los demás, era valorado por su trabajo duro y sus deseos de ser el mejor.
—Vaya —dijo Yasujiro con una sonrisa —, el ver que tiene tantos amigos que lo aprecian me hace quererlo más.
Todoroki frunció el ceño y Ashido se sorprendió.
—¡¿Qué tanto están parloteando ustedes desde temprano?! —gruñó Bakugou entrando.
—¡Apareció! —gritaron Sero y Mineta asustados.
—¡¿Qué?! —les gritó Bakugou.
—¡Bakugou, siéntate por aquí! Te guardé un lugar —Kaminari señaló el lugar en medio de Kirishima y él.
Bakugou gruñó de nuevo y se sentó entre ellos con su plato de cereales, inmediatamente lo atacó con la cuchara y comenzó a comer.
Todos continuaron desayunando tranquilamente.
—¡¿QUE MIERDA QUIERES IMBÉCIL?! —gritó de pronto Bakugou hacia Yasujiro que no le había quitado la vista de encima.
El chico sonrió —¿Te molesta que te observe?
—¡Claro que si maldito! —Bakugou se detuvo y volteó a ver a Todoroki con cara de asombro, sus ojos se abrieron impresionados al descubrir algo de lo que no se había dado cuenta. Se puso de pie y se fue dejando su plato en la mesa.
—¡Bakugou! —gritó Kirishima poniéndose de pie para seguirlo. Yasujiro hizo el amago de levantarse también.
—Déjenlo —detuvo Iida —, cuando Bakugou se molesta lo mejor es dejarlo solo para que se calme.
Todoroki se puso de pie tranquilamente y recogió su plato para llevarlo a la mesa de lavado, luego caminó hacia la salida. Iida no lo detuvo pensando que era imposible que Todoroki fuera a molestar a Bakugou, pero esta vez se equivocaba.
Al estar fuera de la cafetería miró a ambos lados del pasillo, dejó que su intuición lo guiara y se dirigió hacia la derecha. Buscó a Bakugou por todo el camino, salió al patio trasero y siguió buscando hasta que lo encontró sentado contra el tronco de un árbol.
—Bakugou —mencionó.
La cabeza de Bakugou giró demasiado rápido en dirección a esa voz, se puso de pie inmediatamente —¿Qué es lo que quieres? —dijo intentando ser intimidante.
—Después de que te fuiste me quedé pensando, ¿por qué te fuiste después de que nuestras miradas se encontraron? Luego de pensar un poco me contesté a mí mismo esa pregunta —Bakugou había comenzado a tensarse conforme Todoroki hablaba con su monótona voz —Cuando Yasujiro te mira te irritas, en tu interior piensas que odias que te observe; pero luego sacaste la conclusión de que si tu odias a Yasujiro porque te mira a cada momento y porque sabes que le gustas, entonces yo también debo odiarte.
—¡¿Qué es lo que estás tratando de decir bastardo?! —gruñó Bakugou para intentar ocultar los nervios que comenzó a sentir.
—Antes no me daba cuenta de nada, lo siento por eso, pero ahora puedo ver claramente que la razón por la que tanto me miras es porque te…
—¡CÁLLATE! ¡ESO NO ES VERDAD! —Bakugou retrocedió unos pasos intentando alejarse del inevitable rechazo que le esperaba.
—Cuando me tomaste de la mano el otro día, cuando caíste sobre mí. Odias a Yasujiro porque él te mira igual a la manera en que tú me miras, sus miradas comparten los mismos sentimientos.
Bakugou golpeó con todas sus fuerzas el árbol que estaba junto a él, luego bajó su mano escurriendo sangre —No es necesario que me rechaces… ya se la respuesta —luego de decir eso se dio la vuelta dispuesto a faltar a clases ese día.
Todoroki lo detuvo sujetándolo de un hombro —¿Sabes la respuesta? —preguntó. Bakugou no volteó pero sus puños se apretaron fuertemente —Estoy confundido… —continuó Todoroki —… porque a pesar de que no me gustan los hombres siento una extraña atracción hacia ti.
Bakugou volteó a verlo con los ojos muy abiertos —¿Que… mierda estás diciendo? —preguntó mirándolo con confusión.
Todoroki tomó la mano que aún chorreaba sangre ante la atenta mirada de Bakugou —Que me atraes.
Las mejillas de Bakugou se pusieron rojas —E-E-Eso significa…
—Ven, vamos a que te curen esta mano —Todoroki tiró de él y tomados de la mano caminaron hasta la enfermería bajo la mirada impresionada de todos los que se cruzaban en el camino.
Cuando llegaron, Recovery Girl regañó a Bakugou por descuidado, luego la mano estaba curada y ambos salieron juntos en dirección al salón de clases. Al entrar todos se les quedaron viendo, especialmente Ashido, que se moría por conocer los detalles.
Bakugou gruñó y se dirigió a su lugar frente a Midoriya.
—Parece que Bakugou sigue enojado —secreteó Kaminari que platicaba con Sero, el chico asintió.
Pero en realidad Bakugou se sentía feliz, y eso lo molestaba; sentía su pecho inflado por alguna clase de aire cosquilleante que le daba felicidad. En su rostro se dibujó una sonrisa que hizo que todos temblaran de miedo.
Yasujiro se puso de pie y se dirigió hacia Bakugou con decisión.
Kendo lo miró preocupada —¿Qué crees que haces Yasujiro? Ya deja en paz a ese chico, vas a hacer que te maten —susurró intentando detenerlo.
Él la ignoró y continuó en dirección a su meta esquivando alumnos en el camino, llegó hasta su objetivo, lo tomó de la mano y tiró de él hacia la salida.
—¡¿Qué crees que haces?! ¡Suéltame! —gritó Bakugou tirando de su mano bruscamente, luego gruñó —Te he dicho que me dejes en paz. ¡¿ACASO NO HAS ENTENDIDO?!
—Déjame demostrarte que puedo protegerte —pidió Yasujiro, le preocupaba no obtener resultados con el chico que le gustaba.
—¡¿CREES QUE NECESITO PROTECCIÓN?! ¡NO SOY UNA NIÑITA! ¡SOY EL QUE SE CONVERTIRÁ EN EL MÁS FUERTE HÉROE!
—¿Qué pasa aquí? —preguntó Aizawa al ver todo el desastre del salón.
—¡Lo siento! ¡Es mi responsabilidad, no me hice cargo! —justificó Iida.
—También es mi culpa —intervino Yaoyorozu —, no detuve esta pelea antes de que iniciara.
—Bien, espero que no vuelva a suceder. Vuelvan a sus asientos —Aizawa caminó hacia el pizarrón para dar inicio con la clase.
Bakugou lanzó una mirada de muerte a Yasujiro, luego miró a Todoroki y regresó a su lugar.
Yasujiro miró a Todoroki sorprendido, no se había dado cuenta de en qué momento había llegado a su lado; Todoroki le sostuvo la mirada durante unos segundos antes de darse la vuelta en dirección a su banco.
Cuando las clases teóricas terminaron tuvieron un par de horas libres para descansar antes de continuar con su entrenamiento físico.
Yasujiro salió del salón con prisa y esperó a que los alumnos bajaran por las escaleras; cuando escuchó la voz de Bakugou acercarse inmediatamente estiró la mano, lo sujetó y corrió con él intentando alejarse de todos.
Llegó hasta los campos de entrenamiento y por fin lo soltó. Volteó a verlo con desesperación, necesitaba tenerlo a su lado. Lo deseaba tanto. Pero sus ojos se abrieron asombrados al no encontrar lo que buscaba.
Kirishima le sonrió con diversión soltando la mano de su agarre —Lo siento, creo que no soy quien buscabas.
—¿Dónde está Bakugou? A él fue a quien yo atrape—preguntó molesto.
Kirishima se puso serio de pronto —Oye escucha —Yasujiro frunció el ceño —, a mi hermano no le gustas. Ni siquiera le llamas la atención. Así que deja de molestarlo, espero que entiendas y no te vuelvas a acercar a él con esas intenciones.
—¡¿Eso a ti qué te importa?! ¡No tiene nada que ver contigo!
—¡Claro que tiene que ver conmigo! —Kirishima levantó la voz logrando que Yasujiro retrocediera —¡Bakugou es como un hermano para mí! Y a él no le interesas, ¡ya te lo dije! Aléjate de él o yo haré que te alejes.
—¿A tu amigo "varonil" no le molestará que te metas en sus asuntos? —gruñó Yasujiro.
—No si se trata de ti —Kirishima mostró una de esas sonrisas engreídas que había aprendido de mejor amigo —, él solo se hace cargo de asuntos importantes, no de asuntos "mierda" —Kirishima se dio la vuelta y se alejó sonriente.
Kirishima recordó los sucesos de hace algunas horas. Cuando vio llegar a Bakugou con Todoroki, pudo observar la alegría en el rostro de su mejor amigo. Nunca lo había visto de esa manera, pero Todoroki tenía algo que ver, por esa razón decidió apoyar a su amigo de la manera que fuera, porque si él estaba feliz, Kirishima también. Los últimos meses lo había visto distinto a lo normal, eso lo había preocupado, y ahora, al verlo sonreír de esa manera se había dado cuenta que por fin podría volver a la normalidad.
Cuando vio a Yasujiro escondido a un lado de la pared imaginó lo que tramaba, así que cambió el lugar a Bakugou y las cosas terminaron de esa manera. No quería que interfiriera en lo que sea que su amigo tenía planeado con Todoroki.
Kirishima se fue en busca de su amigo para contarle que al fin se libraría de Yasujiro.
Cuando llegó a los dormitorios con Kaminari se encontró a Todoroki en la entrada, cuando sus ojos se encontraron el chico se acercó a él.
—¿Podemos hablar Bakugou? —preguntó con su habitual rostro inexpresivo.
Bakugou gruñó e hizo una seña con la cabeza para indicar que lo seguiría, cuando Todoroki comenzó a caminar en dirección al elevador caminó tras él.
—No vayan a pelearse ¿de acuerdo? —advirtió Kaminari huyendo antes de que a Bakugou se le ocurriera golpearlo por su atrevimiento.
Todos los demás chicos descansaban en la sala así que nadie los molestó en el camino. Ambos chicos subieron hasta la habitación de Todoroki.
Cuando entraron Bakugou observó alrededor con disimulo y le agradó el estilo clásico japonés que le hacía sentirse como en una de esas películas del Japón antiguo.
Todoroki cerró la puerta tras ellos y volteó a ver al chico frente a él.
A Bakugou nunca le había importado estar en una habitación solo con otro chico, pero extrañamente, al ser consciente de que solo estaban Todoroki y él, su corazón comenzó a latir más fuerte y se puso un poco nervioso.
—¿Qué es lo que quieres? —gruñó para ocultar su nerviosismo.
Todoroki dio unos pasos hacia él y Bakugou retrocedió, cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo se quedó quieto con las mejillas inevitablemente enrojecidas y el ceño fruncido.
—En la mañana te dije que me atraes —comenzó Todoroki deteniéndose a solo unos pasos de Bakugou —, sé que te atraigo. ¿Por qué no vemos si esto funciona?
Bakugou preguntó nervioso —¿De qué manera?
Todoroki se acercó más a él, Bakugou se esforzó para evitar retroceder; Todoroki levantó la mano y acarició una mejilla de Bakugou logrando que su ceño se desfrunciera.
Un suspiro tembloroso escapó de los labios de Bakugou, abrió los ojos asustado y empujó a Todoroki intentando escapar, pero el chico lo abrazó por la espalda y evitó que huyera.
Todoroki retrocedió y lentamente se dejó caer en el suelo con Bakugou entre sus piernas —Tranquilízate —dijo sin soltarlo.
Bakugou dejó de forcejear y se quedó quieto por fin. Su respiración se fue tranquilizando, sus mejillas seguían inevitablemente sonrojadas. Sintió como Todoroki recargaba la barbilla en su hombro, su respiración golpeó en su mejilla y él se estremeció.
—Realmente te gusto ¿no es así? —preguntó Todoroki.
—¡Si estas intentando burlarte…! —comenzó a gritar Bakugou, pero fue interrumpido.
—Es tranquilizante… —Bakugou se calló escuchando la calmada voz de Todoroki en su oído —, estar así, contigo, a pesar de que nunca hemos sido tan cercanos. Creo que eres el único con el que podría estar así.
—¿Y Deku qué? ¿No te la pasas pegado de él? —gruñó.
—¿Estás celoso?
En ese momento comenzó a forcejear otra vez: —¡Suéltame! —gritó intentando sacar sus brazos de las ataduras que lo atrapaban.
—Cálmate. Midoriya es un amigo importante para mí. Pero solo es eso, un amigo. En realidad, nunca me fijaría en ningún otro chico, no podría verlos de manera romántica.
Bakugou dejó de forcejear de nuevo, bajó la cabeza mientras pensamientos tristes comenzaban a llegar —Entonces ¿por qué… yo…?
—Ya te lo dije, tú me atraes. Creo que… si tu no me hubieras mirado tanto, yo no te hubiera mirado tanto a ti. Y nunca me hubieras llamado la atención.
—Significa que solo estás conmigo… por curiosidad.
Todoroki suspiró —Algo que me agrada de ti es que eres una persona muy difícil de convencer.
—¡Yo no soy…!
—Lo eres. Pero eso está bien, te hace más fuerte. No es bueno dejarte convencer con facilidad y confiar ciegamente en las personas.
—Deku diría que es algo bueno.
—No siempre tiene la razón.
—¡Nunca la tiene!
—Bien.
Todoroki acomodó un poco su postura en el suelo y Bakugou recordó que lo estaba abrazando. Podía sentir el corazón de Todoroki a su espalda, y pensó que probablemente podía el sentir el suyo martilleando en su pecho. Estaba comenzando a ponerse nervioso de nuevo.
—O-Oye mitad-mitad, ¿por qué no me sueltas? —dijo nerviosamente.
—¿Qué quieres ocultar de mí?
—¿Por qué tendría que intentar ocultar algo de…?
—¿Es acaso tu corazón latiendo fuertemente contra mi pecho? —Bakugou frunció las cejas —No comiences a pelear de nuevo ¿de acuerdo? —dijo Todoroki abrazándolo más apretadamente contra él y sobando su pecho para tranquilizarlo.
El rostro de Bakugou se convirtió en una llama humeante, y cuando explotó, solo quedó un chico rendido a las atenciones de quien estaba a su espalda.
—Se está muy bien así ¿no es verdad? —comentó Todoroki rompiendo el silencio pacífico que se había instalado —Creo que podemos hacer esto más seguido. Creo que sí funcionaría… el que estemos juntos.
El corazón de Bakugou latió aún más fuerte y pensó que pronto iba a morir por alguna enfermedad del corazón provocada por Todoroki.
—Maldito mitad-mitad —gruñó con las mejillas sonrojadas.
—Shouto.
—¿Eh? —preguntó extrañado al escuchar a Todoroki mencionar su nombre.
—Dime Shouto. Si vamos a mantener una relación de ahora en adelante deberías llamarme Shouto, y yo te llamaré Katsuki —aclaró Todoroki asomándose por un lado de su cara.
Bakugou volteó a verlo y sus ojos se encontraron —Shou-to —susurro. Su vista no se apartaba de la del otro.
Entonces alguien tocó la puerta rompiendo el mágico momento.
Bakugou se puso de pie tan rápido que se mareo un poco y tuvo que sostenerse de la pared.
—Quédate aquí, voy a ver quién es —dijo Todoroki caminando hacia la puerta. Cuando la abrió se encontró a Midoriya al otro lado.
—Todoroki-kun, los chicos van a hacer una reunión y… me mandaron para que te avisara —dijo el chico con su nerviosismo común.
—Sí, enseguida bajo.
—Te esperare afuera —avisó Midoriya con una sonrisa.
—No es necesario. Um… —Todoroki pensó que debía ser un poco más amable —…gracias por el ofrecimiento —dijo mostrándole una sonrisa al chico que había sido amable con él.
—No es nada Todoroki-kun. Entonces, te veo abajo —se despidió Midoriya.
—Si —contestó Todoroki aun sonriendo. Cuando el chico se perdió de vista cerró la puerta.
Al voltear se encontró con el rostro de desprecio de Bakugou —Que asco, gente asquerosa siendo amable con otra gente asquerosa. Solo me hace querer vomitar —gruñó.
Todoroki se acercó a él, acercó su mano a una de las mejillas de Bakugou pero él la apartó de un manotazo.
—No me toques maldito mitad-mitad.
—Solo haces esto porque estas celoso. Creí que ya lo habíamos aclarado.
—¡YO NO ESTOY CELOSO NI UNA MIERDA! —gruñó sacando explosiones amenazantes de sus manos.
Antes de que pudiera impedirlo Todoroki se lanzó y lo abrazó de nuevo, cubriendo su espalda con sus brazos.
Bakugou se tensó e intentó apartarse, pero luego se tranquilizó y apoyó su frente contra el hombro de Todoroki colocando sus manos en la cintura del chico —No lo estoy, es una mentira —susurro.
—De acuerdo —permanecieron algunos minutos en esa posición —¿Sabes? —dijo Todoroki rompiendo el silencio —, hace mucho que no abrazaba a nadie de esta manera… pero como ya te había dicho, se siente bien… estar así contigo.
Bakugou se mordió el labio recordando la historia que había escuchado de contrabando durante el festival deportivo escolar. En ese momento lo había ignorado, pero luego había pensado que admiraba a Todoroki por continuar su camino de héroe. Él no hubiera podido seguir sin su familia.
Con sus brazos rodeó la cintura de Todoroki apretándolo un poco más hacia él, luego lo soltó y caminó en dirección a la puerta.
—¿Ya te vas? —preguntó el chico observándolo abrir.
—Tienes que ir a esa reunión ¿no? —preguntó volteándolo a ver —Además, seguro Kirishima y Kaminari también van a buscarme.
—De acuerdo Nos vemos abajo —se despidió Todoroki sonriéndole cálidamente.
Cuando Bakugou cerró con un portazo Todoroki rio un poco; se sentía feliz al haber visto el sonrojo que una simple sonrisa provocó en el chico que, a partir de ahora, sería su pareja.
—¿Por qué? Yo lo quiero. ¡Me gusta mucho! Solo quiero que sea mi novio, ¡que esté conmigo!… Quiero que me ame —se lamentaba Yasujiro.
—No te preocupes. Si tú nos prestas tu quirk para ser más fuertes, entonces no veo problema alguno porque tengas al chico que quieres.
—¿Puedo tenerlo? ¿Todo para mí?
—Puedes tenerlo. Por supuesto.
Los ojos de Yasujiro soltaron las lágrimas que había estado aguantando; pero ahora lloraba de felicidad, porque por fin encontraba un lugar en donde lo comprendían. Un lugar donde comprendían su forma de amar y la intensidad con la que lo hacía. Un lugar donde podría ser él mismo sin miedo a ser juzgado.
Y por supuesto, Bakugou, su amado Bakugou, formaría parte de este mundo y viviría para amarlo y ser amado de vuelta.
