Reseña:

Katsuki Bakugou sentía algo por Shouto Todoroki, y él sabía con certeza que era odio. Pero entonces, ¿por qué le molestaba tanto la nueva relación que Todoroki había desarrollado con todos sus compañeros, menos con él? No sabía por qué, y no le interesaba.

Shouto Todoroki se había dado cuenta que últimamente Bakugou lo observaba demasiado, probablemente era por odio, era lo más sencillo de pensar. Y así, él siguió con sus nuevas amistades ignorando completamente la atracción que ese chico explosivo estaba desarrollando.

Advertencia: Cambio constante de línea de pensamientos de un personaje a otro.

Posible OOC.

He modificado algunas cosas del manga para acomodar la trama de la historia. Esta historia comencé a escribirla a principios del 2018, así que es muy probable que algunas cosas sean distintas del manga.

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Horikoshi Kohei. Excepto Yasujiro Reiichi, el cual es completamente mio.

La historia es completamente mía. No acepto que sea utilizada sin mi permiso por otras personas ni en otras páginas. Tampoco acepto adaptaciones ni plagio.


No sabía por qué

Capítulo 10

Todoroki se encontraba recostado en la cama de Bakugou. Desde que el chico había sido secuestrado él buscaba la forma de sentirlo cerca y había encontrado consuelo refugiándose en la habitación que le había pertenecido y que aún conservaba su olor.

Recordó lo último que había hecho con Bakugou, el beso que no le había dado, el abrazo que les faltó. Su relación no tenía tanto tiempo, pero aun así, había logrado un gran apego a él. Lo extrañaba demasiado.

Había logrado calmarse cuando la señora Bakugou vino especialmente a hablar con él, a ofrecerle su consuelo y, a ofrecerle su casa y familia cuando más lo necesitara. Se sintió feliz de poder compartir sus sentimientos con alguien que los comprendiera. Cuando ella se fue él había venido a encerrarse en este lugar.

La puerta de la habitación sonó. Solo Kirishima y Ashido sabían que él se encerraba ahí; también Shouji, el cual compartía piso con Bakugou y Kirishima, y había sido inevitable que se enterara. Por lo tanto, solo podía ser alguno de ellos.

—Adelante —dijo en voz alta.

Midoriya abrió la puerta y entró. Todoroki se incorporó en la cama, se le quedó viendo sorprendido sin saber la razón de su presencia en ese lugar.

—Todoroki-kun… creo que se dónde está Kacchan.

Los ojos de Todoroki se abrieron con impresión. Sintió su corazón comenzar a latir con adrenalina. —Tenemos que ir a salvarlo —dijo.


Midoriya, por primera vez, no había estado de acuerdo en que fueran solos, así que Todoroki había llamado a Endeavor para pedirle que fuera con ellos a verificar el lugar.

Ahí se encontraban, cubiertos por la oscuridad de la noche. Endeavor había apagado completamente sus llamas para no atraer la atención y ser descubiertos. En total eran ocho personas: Endeavor había llevado a dos héroes profesionales que pertenecían a su agencia. Kirishima y Ashido habían escuchado cuando Midoriya le contó lo averiguado a Todoroki y se habían apuntado sin el permiso de Endeavor que ahora tenía que cuidarlos a todos.

—Yo voy a ir por delante —informó el profesional —, ustedes permanezcan detrás de mí y cuiden mis espaldas. No quiero que hagan nada sin mi permiso, solamente van a tomar a Bakugou y a salir de ese lugar lo más pronto posible. Yo me encargo de los villanos. Más les vale que no salgan lastimados —ordenó a los estudiantes.

Midoriya y Ashido asintieron, pero Kirishima y Todoroki se resistían a hacerlo. Si Bakugou estaba en peligro, si Yasujiro le había hecho algo, no sabían cómo reaccionarían.

—¿Escuchaste Shouto? Si no entendiste no realizaremos este rescate y esperaremos ordenes de la academia —interrogó Endeavor endureciendo la voz.

—Si… entendí —contestó con reticencia. Kirishima asintió también.

—Muy bien. Aquí vamos.

Todos comenzaron a avanzar tras la voz de Endeavor. Uno de los héroes profesionales se encontraba al final del grupo para vigilar que no fueran tomados desprevenidos. Buscaron entre los escombros hasta que encontraron una puerta que abría un paso a unas escaleras que llevaban a un subterráneo. Todos entraron en medio de la oscuridad, con mucho cuidado de no caer ni hacer ruido alguno.

Llegaron a un pasillo que estaba iluminado por pequeñas luces, y muchas puertas estaban cerradas a cada lado. Dentro de alguna de ellas debía encontrarse Bakugou junto a Yasujiro.

Uno de los héroes que permanecía en el frente con Endeavor se abrió paso por el pasillo, caminando en silencio y observando cada puerta. Su quirk era "visión de rayos X"; podía observar a los que se encontraban en cada habitación, así ahorrarían tiempo y evitarían ser descubiertos tan pronto. Pero tenía un límite y solo podía usarla una vez cada cinco minutos antes de ser recargado nuevamente.

Se detuvo frente a la última habitación de ese pasillo, señaló la puerta con el dedo y esperó a que Endeavor se acercara.

El actual héroe número uno en el ranking cerró un puño junto a su cabeza y se acercó lentamente a la puerta, abrió despacio y entró con sigilo. Dentro de la puerta había otro pasillo que conducía a una puerta al fondo, había más puertas a los lados, pero el héroe, que continuaba tras Endeavor, señaló la puerta al fondo.

El héroe que caminaba al final se aseguró de cerrar la puerta para que no saliera ningún ruido que pudiera delatarlos.

Endeavor entró por la última puerta y encontró a Bakugou amarrado en la cama que estaba frente a ellos.

Al ver que se detenían Todoroki se asomó por un lado de su padre y se encontró con esa desgarradora vista para él: Bakugou amarrado de cada poste de la cama, con cinta tapando su boca.

Pasó a un lado de Endeavor e intentó llegar hasta Bakugou con Kirishima, Midoriya y Ashido tras él, pero de pronto no pudo moverse. Ni siquiera podía voltear a los lados, sus ojos estaban fijos en Bakugou.

—Me sorprendí cuando la alarma que puse en la entrada del cuarto me alertó de intrusos —escucharon una voz conocida para los chicos y desconocida para los héroes —No creí que me fueran a descubrir tan pronto. Pero no se preocupen, no saldrán de aquí. Katsuki es demasiado importante para mí como para permitir que cualquiera lo toque. Me subestimaron, coloqué esa alarma apenas llegué para evitar que Twice o Dabi vinieran a intentar divertirse con Katsuki, pero me sirvió para capturarlos a ustedes. Coloqué esa trampa para villanos y atrapé a unos héroes. ¿No es irónico?

En ese momento Bakugou abrió los ojos y observó a las personas que estaban atrapadas frente a él; de inmediato comenzó a forcejear en la cama y a intentar crear explosiones con sus manos, pero solo salían pequeñas chispas.

Todoroki se dio cuenta que la temperatura del cuarto era demasiado baja, seguramente para evitar que Bakugou sudara.

—No te preocupes Katsuki —dijo Yasujiro caminando hacia la cama —; tus amigos estarán en buenas manos, al igual que tú estás en las mías.

Bakugou hizo sonidos con la garganta, seguramente maldiciendo al chico que ahora se sentaba junto a él.

—Hiciste mal en venir Endeavor —habló alguien desde la puerta —Ahora el héroe numero dos caerá también y no quedará nadie que defienda la ciudad de nosotros: la liga del mal —luego soltó una carcajada.

—Shigaraki Tomura, también está este chico —informó Twice observando a Midoriya de cerca.

—Es perfecto, vamos a deshacernos de todos de una vez por todas. Tal vez sus quirk nos sirvan para crear mejores Nomu. Muy bien hecho Reiichi —felicitó Tomura —, tu quirk de parálisis es verdaderamente útil para nosotros. Nos has entregado a tantas víctimas que simplemente te has convertido en un miembro demasiado importante para nuestra liga del mal.

Todoroki tembló, ese chico: Yasujiro; su quirk era conocido por la academia, lo habían entrenado porque Yasujiro quería utilizarlo para ser un gran héroe, o eso era lo que decía; pero nadie nunca pensó que sería utilizado en su contra. Nadie había dudado de él, más que Midoriya que había dudado de todos por primera vez.

Yasujiro se acercó más a Bakugou y estiró la mano para acariciar su mejilla —Después de que se deshagan de ellos no habrá nadie que nos moleste de nuevo. Podremos vivir juntos y ser felices —dijo con nostalgia.

Bakugou soltó con rapidez su mano de las ataduras, sujetó a Yasujiro del cuello y lo llevó hasta él para darle un fuerte cabezazo que lo dejó noqueado.

Inmediatamente los héroes pudieron moverse y la lucha comenzó.

—¡Hagan lo que les ordené! —gritó Endeavor prendiendo sus llamas.

Todoroki congeló a Twist y a Dabi para que no interfirieran.

Kirishima corrió hacia Bakugou y liberó la mano que aún seguía atada, Ashido derritió las cuerdas de los pies y ayudó a Kirishima a ponerlo de pie.

Bakugou se quitó la cinta que cubría su boca e intentó avanzar, pero sus pies le temblaban; miró con impotencia a Kirishima que se puso de espalda para que su amigo subiera.

Midoriya había corrido hacia Yasujiro para cargarlo también en su espalda.

—¡¿Qué haces Deku?! —preguntó Ashido sorprendida.

—Voy a llevarlo con nosotros. A pesar de lo que hizo, no puedo permitir que se quede aquí. En la academia lo juzgarán y decidirán el castigo que deben darle.

Todoroki corrió hacia la puerta guiando el camino de los chicos que iban detrás; aparecieron más villanos que él se encargó de congelar y, teniendo cuidado de no resbalarse por accidente, pronto todos se encontraron fuera.

—¿Qué hacemos ahora? —preguntó Ashido confundida.

—Esperemos a que lleguen los profesionales. All Might me entregó un dispositivo que le avisaría en caso de que los villanos estuvieran realmente en este lugar. Lo accioné en cuanto pude moverme de nuevo, ahora mismo deben de venir para acá —dijo Midoriya bajando a Yasujiro al suelo.

Estaban a varios metros del lugar que ahora comenzaba a temblar.

Bakugou bajó de la espalda de Kirishima y se sentó en el suelo. Miró a su alrededor; respiró el aire fresco de la noche y disfrutó de la brisa que soplaba en su rostro. Volteó a ver a Todoroki y sus ojos se llenaron de lágrimas; lo había extrañado tanto, tanto que era doloroso. Frunció los labios intentando aguantar los sentimientos que tenía amontonados: desesperación, miedo, soledad.

—Te ves muy tierno cuando estas llorando —se escuchó una voz. Era Yasujiro que había despertado y observaba a Bakugou desde su posición recostado en el suelo.

Todos voltearon a verlo sorprendidos.

Bakugou se lanzó hacia él y comenzó a golpearlo. Kirishima se apresuró a detenerlo para evitar que se lastimara más a sí mismo.

En ese momento llegaron los héroes que velozmente se adentraron en el subterráneo. Junto con ellos venían los alumnos de la clase A, que no habían podido esperar a que llegaran sus compañeros para verificar que estuvieran bien. Iida estaba dispuesto a darles una merecida reprimenda, pero no pudo hacerlo al ver la escena que se estaba desarrollando frente a ellos.

—¡Maldito desgraciado! —gritó Bakugou intentando soltarse.

—No me arrepiento —dijo Yasujiro con el rostro ensangrentado poniéndose de pie —, volvería a hacerlo si fuera necesario.

Todoroki se acercó a él y lo tomó por las solapas —¿Por qué maldito? ¿por qué lo secuestraste?

Yasujiro le sonrió con burla —No soporté ver cómo, fácilmente, tú conseguías al chico que me gustaba. No debería ser así; tú no lo merecías, no luchaste por él cómo yo lo hice; y al final, no conseguí nada. Él nunca me amó como lo hace contigo. No importaban las veces que lo besara, ni lo tanto que lo tocara intentando que no te recordara...

—¡CIERRA LA BOCA MALDITO! —gritó Bakugou rojo de furia.

—…al final… al único que ama es a ti. ¡Por eso esperaba que te asesinaran! ¡Cuando ya no estuvieras tendría el camino libre en su corazón…! —Todoroki le cerró la boca de un golpe y lo dejó noqueado.

—Todoroki-san —susurro Yaoyorozu sorprendida.

Los héroes corrieron a arrestar a Yasujiro y Todoroki se alejó de ellos en dirección de Bakugou el cual sintió su corazón temblar. No sabía cuánto tiempo había estado encerrado, pero para él había sido una eternidad. Kirishima lo soltó y se apartó.

—Katsuki —susurro Todoroki estirando una mano hacia él —, ven.

Bakugou se lanzó a sus brazos y comenzó a llorar, sin importarle quién lo estuviera observando. Se sentía protegido, en esos brazos que lo abrazaban con fuerza y que desprendían un olor agradable. Unos brazos que no le daban una sensación asquerosa.

—Shouto —sollozo cerrando los ojos y dejándose llevar por esa somnolencia que lo arrastraba desde hace un rato, y que ahora que sabía estaba a salvo en esos brazos podía aceptar.

—Katsuki —dijo Todoroki preocupado, de pronto también se sintió cansado; no podría sostenerlo por mucho tiempo, todo su cuerpo se sentía débil.

—¡Kacchan! ¡Todoroki-kun! —gritó Midoriya corriendo hacia ellos.

—¡Bakugou! —se apresuró Kirishima logrando sostenerlos.

Todos los chicos corrieron hacia ellos.


Bakugou despertó en una cama. Rápidamente se sentó y observó a su alrededor. Era el hospital.

Su madre se encontraba sentada a un lado de él, cuando lo vio despierto inmediatamente se lanzó hacia él. Su padre, que estaba más lejos, se acercó a ellos para unirse al abrazo.

Entre lágrimas su madre le contó lo mucho que lo había extrañado y le dijo que su padre estaba al tanto de su relación con Shouto.

Su padre le dijo que él estaba de acuerdo, que el amor era amor, y mientras Shouto lo amara de esa manera para él no había problema con recibirlo en su familia.

Los chicos del salón lo visitaron después, Kirishima estaba especialmente feliz de verlo de nuevo. Cuando los demás se fueron yendo solo quedaron Ashido, Kirishima y Midoriya.

Kirishima le informó que Ashido y él estaban saliendo desde las vacaciones, Bakugou los felicitó y Ashido no pudo evitar lanzarse sobre su –aún no recuperado– amigo para demostrarle lo feliz que estaba de tenerlo de vuelta.

—¿Puedo hablar con Deku a solas? —pidió.

Kirishima asintió y junto a Ashido salieron del cuarto.

—Deku, yo… gr-gracias por… haberme encontrado.

Midoriya le sonrió —Aunque no lo creas de esa manera, tú fuiste mi único amigo en la niñez. Te aprecio mucho Kacchan. Constantemente me obligas a superar mis límites. No podría permitir que nada te pasara.

Bakugou se quedó congelado, bajó la vista y se sintió la peor persona del mundo. Se había burlado demasiado de Deku y, aun así, él lo salvaba constantemente.

—Lo siento —susurro con remordimiento.

—Kacchan —cuando Bakugou volteó a verlo Midoriya continuó —, la forma en que puedes pagármelo es siendo mi amigo. Seamos amigos de nuevo.

Bakugou lo observó con atención y pudo encontrar a ese pequeño de cabello verde que siempre lo seguía. Asintió, dispuesto a dejar atrás todo lo que había roto su amistad.

—Bueno, me voy Kacchan. Hay alguien desesperado por verte, pero quiso esperar a que todos se fueran para que no los interrumpieran. Mucha suerte —se despidió Midoriya sonriéndole a Bakugou. Él intentó sonreírle de vuelta.

Cuando Midoriya se fue Bakugou se puso nervioso. Iba a ver a Todoroki, iba a estar a solas con él de nuevo.

Después de varios minutos la puerta se abrió y Todoroki asomó la cabeza. Bakugou le regaló una de sus nerviosas sonrisas que le fue devuelta haciendo latir su corazón.

El chico entró y cerró la puerta tras él. —¿Cómo estás? —preguntó acercándose a la cama.

—Bien —Bakugou se le quedó mirando. La última vez no había podido apreciarlo bien, pero ahora, podía notar las enormes ojeras que adornaban su rostro —Shouto, ¿por qué estas así? —preguntó estirando la mano para atraerlo hacia él de la camisa.

Todoroki lo observó con seriedad —Estaba muy preocupado por ti. No pude dormir ni comer, porque solo pensaba en si estarías bien —apoyó sus manos a cada lado del cuerpo de Bakugou acercándose más a él —¿Qué te hizo ese tipo? Cuéntame —preguntó con voz oscura.

Bakugou apretó los dientes —No quiero hablar de eso.

—Cuéntame —insistió.

—…ese tipo me paralizaba… y luego me besaba. Decía que de esa manera lograría que te olvidara —Bakugou miro a los ojos de Todoroki que demostraban el odio que estaba sintiendo por Yasujiro —, pero yo nunca te olvidaría. Jamás —llevó las manos hacia el cuello de Todoroki y lo jalo hacia él para besarlo.

Todoroki se relajó inmediatamente, presionó más contra los labios de Bakugou y lentamente lo empujó hasta que quedó recostado en la cama. Duraron varios minutos de esa manera.

Bakugou despeinó el cabello de Todoroki, luego se separó para observarlo y comenzó a reír.

—¿Qué te causa tanta gracia? —preguntó el chico bicolor fingiendo enojo.

—Tu cabello —contestó Bakugou con una gran sonrisa.

Todoroki lo besó nuevamente borrando la sonrisa de ese rostro. Acarició la barbilla de Bakugou y luego bajó besando la zona que había tocado con anterioridad.

Levantó la vista y observó los ojos de Bakugou que lo miraban de la misma manera que él lo observaba.

—¿Dónde estabas? —preguntó Bakugou.

Todoroki subió a la cama y se recostó sobre el pecho del chico. Bakugou comenzó a acariciar sus cabellos; no lo hacía de forma suave, era demasiado tosco para eso, pero a Todoroki no le importaba, lo único que quería era sentir sus manos tocando su cabello y escuchar su corazón latiendo —Estaba en mi habitación. Después de que te desmayaste me desmayé también. Al parecer la fatiga y el hambre por fin hicieron su trabajo y lograron que me durmiera. Ambos estuvimos desmayados. Cuando me desperté tuve que luchar para que me dejaran salir. Lo primero que quería hacer era venir aquí, pero decidí esperar a que todos se fueran.

—Que bien. Me agrada que pienses en mi antes que en cualquier otra cosa.

—Siempre. Siempre pensare en ti antes que en cualquier cosa —dijo Todoroki restregando su cabeza en su pecho como un pequeño cachorro.

—Shouto —susurro Bakugou. Entonces le estiró una oreja.

—Au —se quejó Todoroki.

—Tonto.

La puerta se abrió y ambos voltearon a ver. Endeavor se encontraba parado en el hueco que ella dejaba. Estaba petrificado.

Todoroki se sentó lentamente quedando sobre Bakugou el cual se tapó la cara con sus brazos completamente avergonzado.

—Shouto, creo que tenemos que hablar —dijo Endeavor dándose la vuelta para irse.

—Espera —llamó Todoroki logrando que el hombre se detuviera. El chico se bajó de la cama y quedó de pie frente al héroe —, podemos hablarlo aquí, lo involucra a él así que no importa que esté presente.

Endeavor se dio la vuelta y entró al cuarto cerrando la puerta tras él. Se adentró más a la habitación y se cruzó de brazos dispuesto a esperar una explicación.

—Katsuki y yo somos pareja. Descubrimos que nos gustábamos mutuamente y decidimos comenzar a salir —la historia estaba un poco modificada, pero podía contarse como un resumen —, los dos somos buenos juntos.

—Es un chico —observó Endeavor.

—Lo sé, eso lo hace mejor. Nos permite ser una pareja más estable.

—¿Cómo piensas formar una familia con él?

Todoroki volteó a ver a Bakugou que lo observaba con seriedad —No es necesario pensar en esos problemas ahora. Cuando el momento se llegue lo resolveremos juntos.

—¿Cuando el momento se llegue? ¡¿Significa que piensas durar largo tiempo con él?! ¡¿Quieres que acepte esta relación sin sentido?!

—No te estoy pidiendo permiso —aclaro Todoroki —, solo te estoy devolviendo el favor que me hiciste. Te dije que te diría por qué era tan importante para mi salvarlo, ahora te lo voy a decir: Estoy enamorado de Katsuki Bakugou y no puedo soportar que esté lejos de mí.

Endeavor volteó hacia Bakugou con su mirada cargada de odio. Durante unos segundos lo observó con atención sin entender como ese chico extraño y agresivo había logrado robarse el corazón de su hijo, pero simplemente no encontró nada.

—Eso es todo —continuó Todoroki —, puedes irte si quieres.

Endeavor llegó con paso rápido hasta la cama y tomó a Bakugou de la camisa levantándolo hasta su cara.

—¿Qué le hiciste a mi hijo? —gruñó.

Bakugou le lanzo una mirada desafiante y colocó en su rostro una sonrisa prepotente.

—¡Déjalo! —gruñó Todoroki de pie a su lado, listo para atacarlo si era necesario.

Bakugou contestó con burla —No le hice nada anciano, solo le di lo que tú nunca le has dado. ¿Cariño? ¿Confianza? ¿Abrazos? ¿Amor? ¿Te suenan estas palabras?

Endeavor lo soltó y retrocedió unos pasos —Yo… estoy intentando ser un mejor padre… lo intento.

—Un buen padre se preocuparía por la felicidad de su hijo, no por si la pareja que eligió es hombre o mujer. A ti solo te interesa tu descendencia, anciano.

Endeavor observó fijamente a Bakugou. Ese chico desafiante que parecía una bestia y provocaba que todos quisieran domarlo. Su hijo, Shouto lo había logrado, era algo que podía decir con orgullo.

"Mi hijo tiene una pareja poderosa que incluso se atreve a desafiarme. Probablemente desafiaría al mismísimo demonio por él" pensó "Shouto nunca estará solo, entre ambos se protegerán", y tendría un nuevo integrante poderoso en su familia; pero mejor aún, que ese chico realmente amaba a Shouto, y eso era más de lo que él podía decir de la relación que había tenido con la madre de sus hijos.

—De acuerdo —dijo por fin —, te aceptaré. Pero espero que me demuestres que eres digno de estar con Shouto; de otra manera me encargaré de alejarte por la fuerza.

Bakugou chasqueo la lengua —No necesito demostrarte nada a ti. Se lo demostraré a Shouto —aclaró.

Endeavor estuvo conforme y se fue por fin, dejándolos solos de nuevo.

—¿Cómo puede atreverse a intentar elegir mi pareja? —gruñó Todoroki.

—Quería ganarse tu amor de nuevo —comentó Bakugou distraídamente —, pero no sabe cómo hacerlo.

—¿De qué estás hablando?

—¡Estoy preguntando si vas a seguir hablando de tu padre o vas a besarme!

—Te besaré —dijo inmediatamente el bicolor acercándose a él.

Bakugou se sentó a la orilla de la cama y se abrazó a Todoroki cuando el chico comenzó a besarlo. Subió sus piernas y las enredó en la cintura del otro chico atrayéndolo más a él. Todoroki apoyó sus manos en la cintura de Bakugou y profundizó el beso.

—Katsuki —susurro en secreto separándose un poco —, creo que me gustas mucho —el otro chico sonrió —. Y me encanta que ya no seas tan tímido cuando te beso, aunque también me gustaba tu timidez.

Bakugou se puso completamente rojo y comenzó a forcejear para alejarse. Todoroki lo abrazó entre risas y ambos pasaron el resto de la tarde juntos.


Todoroki caminaba con Bakugou hacia el edificio de clases. Por fin, un par de días después, les habían permitido asistir a la escuela. Sus compañeros también iban hacia ese lugar y cuando los vieron, todos corrieron hacia ellos con emoción.

—¡Bakugou! —gritó feliz Kirishima saltando sobre su amigo.

—¡Déjame en paz cabello de picos!

—Bienvenidos —saludo Midoriya sonriendo con alegría.

—¡Bakugou! —gritó también Ashido igualmente saltando sobre el rubio.

—¡Oye! ¡Aleja a tu novia chicle de mí!

Sero y Kaminari también se lanzaron sobre Bakugou. Todoroki se alejó un poco para permitir que jugaran entre ellos.

—¡Oye! ¡Oye! —llamó Mineta obteniendo la atención de los chicos que habían estado observando al escuadrón Bakugou —¿Bakugou y tú son novios? ¿Ya tuvieron sexo? —preguntó con emoción.

—¡MALDITO CABEZA DE BOLAS! —fue el grito de batalla que lanzó Bakugou antes de atacar con explosiones a Mineta y provocar un desastre entre los que intentaban detener al chico explosivo y los que protegían a un lloroso Mineta que corría por todos lados.

Todoroki encontró a Yaoyorosu observando desde lejos y decidió acercarse a ella.

—Yaoyorozu-san —saludo con una inclinación de cabeza que fue respondida —. Quiero disculparme contigo por la manera en que te traté hace unos días. No tengo justificación para haberte tratado de esa manera.

—N-No te preocupes Todoroki-san. Hice mal en expresarte mis sentimientos en un momento en el que estabas sufriendo tanto —dijo Yaoyorozu un poco nerviosa.

—No es tu culpa para nada, después de todo no sabías de mi relación con Katsuki. Yo estaba muy estresado por toda la situación y me desquité contigo —dijo Todoroki.

—Bueno, a mí no me molesta —Yaoyorozu bajó la vista.

—Respecto a tu confesión… —inicio Todoroki.

—¡Olvídalo por favor! —interrumpió Yaoyorozu —Finjamos que nunca pasó por favor. Creo que Bakugou-kun y tu serán felices juntos así que no tiene importancia pensar en cosas que nunca pasarán.

—De acuerdo.

—¡Es suficiente de juegos! ¡Tenemos que llegar al salón de clases! —se escuchó la voz de Iida a lo lejos.

Todoroki se dio la vuelta dispuesto a buscar a Bakugou, lo encontró golpeando a Kirishima así que se dirigió hacia él para llevárselo.

—Katsuki, vamos.

Bakugou inmediatamente soltó al chico y caminó tras Todoroki.

—Es como un perrito faldero —se burló Monoma.

—¡¿QUÉ DIGISTE?! ¡PEDAZO DE MIERDA! —el chico explosivo se lanzó hacia él.

Monoma, al verlo venir, intentó retroceder con tan mala suerte que tropezó y cayó de espaldas llevándose consigo a Bakugou que ya estaba sobre él. Al caer, los rostros de ambos chocaron y sus bocas terminaron juntas en un beso accidental.

Bakugou abrió los ojos con sorpresa y se puso de pie completamente rojo de ira.

Monoma se lamio levemente el labio —¿Chocolate? —se preguntó en voz alta por el extraño sabor que le habían dejado los labios de Bakugou.

—¡Corre Monoma! —gritaron Kendo y Tetsu tetsu preocupados.

Bakugou sintió una presencia tras él. Al voltear encontró a Todoroki con su común rostro inexpresivo, pero ahora emanaba un aura peligrosa. Tras él se encontraba el resto del grupo A observando atemorizados a su -normalmente serio- compañero de clases.

Si, Bakugou sabía a chocolate, porque como desayuno Todoroki había comido pan tostado con chocolate, por lo tanto, Bakugou sabía a chocolate.

—¡F-Fue un accidente! —gritó Monoma antes de salir huyendo.

—Ya vuelvo —avisó Todoroki caminando tranquilamente tras él.

—Bakugou —dijo Kirishima acercándose a su amigo —¿No deberías detener a Todoroki?

—¿Por qué debería hacerlo? A mí me parece perfecta la situación —contestó con una enorme sonrisa de lado, luego se dio la vuelta y se dirigió al salón de clases.


Se encontraba recostado en el techo del edificio de los dormitorios. Descansaba de ese cansado día.

A mitad de las clases lo habían llamado para informarle la decisión que habían tomado con respecto a Yasujiro. Al ser menor de edad no podían sentenciarlo a prisión, por esa razón, habían restringido el uso de su quirk e iban a mandarlo a una escuela especializada para alumnos problemáticos. Además, asistiría todas las semanas a una prueba para verificar que su mentalidad estuviera mejorando e intentar eliminar los malos pensamientos para intentar reintegrarlo a la sociedad.

Pero lo que más tranquilizó a Bakugou -a pesar de su renuencia a aceptarlo- era la orden de alejamiento que le habían dado a Yasujiro, ahora no podía pasearse en un lugar donde Bakugou pudiera verlo. De cualquier manera, la academia a la que el chico asistiría estaba en otro distrito.

Llevaba recostado en el techo desde hace varias horas. Solamente mirando a la nada sin pensar ni mover un solo musculo.

La puerta se abrió y escuchó como alguien entró. Sabía que era Todoroki, simplemente lo sabía. Desde la mañana Shouto había estado molesto con él, casi no le había hablado; y ahora ahí se encontraba, sentándose a un lado suyo en ese amplio techo que tenía demasiado espacio.

—¿Qué te dijeron de Yasujiro? —preguntó el recién llegado.

Bakugou se incorporó en su lugar para quedar a la misma altura que Todoroki. Le contó lo que le habían informado y luego se quedó en silencio de nuevo, simplemente observando la vista que esa altura le permitía.

—Estoy molesto contigo —dijo Todoroki atrayendo la atención de Bakugou.

—¿Por qué?

—Solo yo puedo besarte —contestó el bicolor sin voltear a verlo.

—Pues hazlo entonces. Borra los otros besos con los tuyos —Todoroki volteó a verlo fijamente pero no se movió, después de varios segundos Bakugou decidió que era suficiente espera —. De acuerdo —se puso de pie y caminó hacia la puerta dispuesto a encerrarse por lo menos hasta el día siguiente.

Cuando llegó a la puerta sintió que alguien lo volteaba con brusquedad y de pronto Todoroki lo besaba con fuerza. Bakugou se sujetó de los brazos que lo aprisionaban contra la puerta, pero luego de unos segundos decidió que quería sentirlo más cerca, así que se abrazó a él.

Todoroki retiró las manos de la pared y sujetó la cintura del rubio, apretó con fuerza y lo atrajo más hacia él.

Pasaron unos minutos de esa manera hasta que Bakugou se separó bruscamente.

—Deberíamos volver ya —dijo intentando alejarse, pero Todoroki se lo impidió atrayéndolo a un nuevo beso.

—Me gustas mucho Katsuki —susurró en su oído logrando que se estremeciera.

Bakugou se abrazó a la espalda del más alto y escondió el rostro en su cuello para ocultar su vergüenza. Todoroki aprovechó para besar su cuello y poder tocarlo todo lo que deseaba.

Una hora después estaban recostados de nuevo en el suelo observando las estrellas que tanto brillaban. La mano de Bakugou apretaba fuertemente la de Todoroki. Su pecho se sentía amplio, lleno y conforme.

Extrañamente sentía que tenía todo lo que hubiera podido desear; tenía a su familia con él, tenía a sus amigos, y lo más importante: tenía a Shouto Todoroki con él. No podía sentirse más feliz. Ahora solo tenía que convertirse en el mejor héroe junto a su novio para poder tener toda la felicidad del mundo.

Una sonrisa se abrió paso en su rostro; incluso después de ser héroes profesionales ellos iban a permanecer juntos.

Se había enamorado como un idiota de ese chico que ahora estaba a su lado y, contra todo pronóstico, era correspondido de igual manera. Si buscaba una explicación a su enamoramiento no podía encontrarla, solo sabía que lo que sentía en un principio había mutado hacia el amor, a pesar de llevar tan poco tiempo juntos. Lo amaba, y no sabía por qué, pero no le importaba. Lo único que sabía era que quería pasar el resto de su vida a su lado.

Bakugou se dio la vuelta y abrazó el torso de Todoroki el cual lo abrazó de vuelta y lo apretujó en su pecho, sintió un beso en su cabeza que lo hizo sonreír aún más. Y mientras observaban las estrellas, el corazón de ambos siguió latiendo al mismo ritmo y así seguiría por siempre.

FIN