Reseña:

Katsuki Bakugou sentía algo por Shouto Todoroki, y él sabía con certeza que era odio. Pero entonces, ¿por qué le molestaba tanto la nueva relación que Todoroki había desarrollado con todos sus compañeros, menos con él? No sabía por qué, y no le interesaba.

Shouto Todoroki se había dado cuenta que últimamente Bakugou lo observaba demasiado, probablemente era por odio, era lo más sencillo de pensar. Y así, él siguió con sus nuevas amistades ignorando completamente la atracción que ese chico explosivo estaba desarrollando.

Advertencia: Cambio constante de línea de pensamientos de un personaje a otro.

Posible OOC.

He modificado algunas cosas del manga para acomodar la trama de la historia. Esta historia comencé a escribirla a principios del 2018, así que es muy probable que algunas cosas sean distintas del manga.

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Horikoshi Kohei. Excepto Yasujiro Reiichi, el cual es completamente mio.

La historia es completamente mía. No acepto que sea utilizada sin mi permiso por otras personas ni en otras páginas. Tampoco acepto adaptaciones ni plagio.


No sabía por qué

Epilogo

Habían pasado dos meses desde el secuestro de Bakugou, la calma había regresado por fin al grupo y todos se encontraban más tranquilos debido a que la liga del mal había sido capturada al completo por fin.

Todo había sido gracias al actual héroe número uno: Endeavor.

Actualmente contaba con una fama inmensa, incluso algunos llegaban a pensar que era mejor que All Might, pero solo eran unos pocos.

Sin embargo, al contrario de lo que Todoroki esperaba, Endeavor se estaba comportando muy bien, llegando a declarar que nunca podría superar lo que All Might fue, pero que daría todo su esfuerzo para acercarse lo más que pudiera.

Ese era otro suceso extraño: Endeavor se estaba comportando bien. Había ido a visitar a la familia Bakugou a su hogar y, cuando se encontraba con Katsuki en los pasillos de U.A. lo saludaba con una media sonrisa.

Todoroki no sabía cómo sentirse acerca de ello.

La relación entre Bakugou y Todoroki marchaba muy bien. Sus compañeros de clase ya habían aceptado que ambos chicos estaban en una relación, ayudaba que la pareja era discreta y siempre permanecían separados cuando estaban con algún compañero de clase.

En realidad, casi parecía que no estaban saliendo.

Los únicos que tenían oportunidad de observar las interacciones de la pareja eran Kirishima, Ashido y, sorprendentemente, Midoriya. El chico había sido incluido en el grupo debido a la amistad que tenía con Todoroki y la que estaba desarrollando con Bakugou.

En la privacidad que representaba compartir con los amigos cercanos, Todoroki se permitía molestar a Bakugou acariciando sus mejillas, abrazándolo intempestivamente, o besando su mejilla o cabello sin aviso; con eso obtenía un gran sonrojo del chico y una tanda de gritos y quejas que él se encargaba de tranquilizar.

Ese día todos habían asistido a clases normales, y al terminar las clases salieron dispuestos a disfrutar el viernes.

Kirishima y Ashido se fueron tomados de la mano hacia los dormitorios dispuestos a cambiarse a una ropa más informal y salir a pasear por ahí. Kaminari y Sero habían planeado ir al centro de videojuegos a divertirse. Todos tenían planes. Menos Bakugou y Todoroki; ellos tenían pensado quedarse en los dormitorios y disfrutar la soledad que por fin iban a tener.

—Oye —llamo Bakugou —, atrás del edificio hay una máquina de refrescos. Pusieron uno que me gusta. Vamos a comprarlo —ordenó.

Todoroki no puso objeción y siguió al chico. Bakugou sacó dos botellas de refresco y le ofreció uno al otro chico.

Todoroki negó con la cabeza —No la necesito para probarlo.

Bakugou se encogió de hombros, abrió su refresco y le tomó. Lo saboreo con alegría; realmente le gustaba ese sabor.

De pronto sintió como Todoroki lo tomaba de la mano y lo jalaba hacia él, sus labios se unieron y compartieron un beso tranquilo.

Bakugou quería abrazarse a Todoroki, pero tenía las manos ocupadas con los refrescos. Se alejó del chico, dejó en el suelo las botellas y luego se abrazó a Todoroki quien gustoso lo aprisionó entre sus brazos volviendo a besarlo con más entusiasmo.


Se dirigía hacia atrás del edificio dispuesta a declarar sus sentimientos nuevamente. Había visto a Todoroki dirigirse hacia ese lugar y ella estaba dispuesta a no descansar hasta que aceptara sus sentimientos.

—La victoria no es de los que se rinden —se dijo a sí misma. Lo había visto caminar con otro chico, ese mismo que le había sonreído horriblemente cuando fue rechazada, pero no le importaba que estuviera presente, simplemente se encargaría de hacer que Todoroki lo corriera y entonces sería todo suyo.

Llegó por fin a la esquina, se arregló un poco la ropa y el cabello, entonces salió a la vista con toda la seguridad que podía reunir... la cual se desinfló al ver a Todoroki besando con brusquedad a ese chico rubio.

Se quedó pasmada en su lugar.

Solo podía observar como ese chico molesto acariciaba los delicados cabellos del chico que le gustaba.

Solo podía ver como Todoroki acariciaba suavemente la espalda del chico rubio.

De pronto los ojos escarlatas de su declarado enemigo se abrieron, ella se sorprendió y retrocedió un paso con precaución, pero el chico solo se separó un poco de Todoroki y le sonrió con burla mientras el más alto besaba su mejilla.

Ella no lo soportó más y salió corriendo dispuesta a no buscar más a ese tipo Todoroki.


Bakugou sonrió con presunción, por fin había logrado que esa tipa se diera cuenta que Todoroki no era alguien a quien ella pudiera acceder. Era suyo. Solamente suyo y de nadie más. Y él era de Todoroki.

—Katsuki, ¿por qué estás sonriendo de esa manera? —preguntó Todoroki mirándolo fijamente.

Bakugou frunció el ceño —¿Qué te importa? Vamos a la habitación. Recuerda que te voy a enseñar a jugar videojuegos —se agachó, tomó las dos botellas y caminó en dirección de los dormitorios.

Por supuesto, Todoroki lo siguió.


Bakugou se encontraba en su habitación. Era viernes nuevamente y estaba aprovechando su día con Todoroki ya que su madre le había dicho que el fin de semana se quedara en casa.

Entre besos el timbre del celular de Bakugou sonó. Contestó molesto por ser interrumpido.

—¿Qué quieres?

#¡¿Esas son formas de contestarle a tu madre?!# —Bakugou hijo gruñó —#De cualquier manera, ¿Está Shouto ahí?#

—¿Para qué quieres saber?

#Pásamelo#

—No.

#¡Pásamelo Katsuki!#

—¡De acuerdo! —entonces le dio el teléfono a Todoroki.

—¿Bueno? —contestó el otro que había estado observando con atención a su novio mientras hablaba.

Bakugou intentaba escuchar cualquier cosa de la conversación, pero no lo lograba.

Todoroki estiró una mano, lo atrajo hasta su pecho y se recostó contra las almohadas abrazando apretadamente a Bakugou.

El chico sintió sus mejillas arder por un momento al pensar que su madre estaba del otro lado del teléfono, luego se acomodó mejor en el chico dándose cuenta que era ridículo y cerró los ojos.

Cuando Todoroki colgó el teléfono lo dejó a un lado de la almohada y comenzó acariciar con suavidad los cabellos rubios.

—¿Qué te dijo mamá? —preguntó Bakugou sin moverse.

—Que me espera este fin de semana en su casa para comer juntos.

—¡¿Qué?! —se sentó de golpe apartándose de la comodidad en el pecho de Todoroki —¡¿P-Por-Por qué quiere que vayas?! ¡Ella no me ha dicho nada acerca de eso!

—Si ella me invita no puedo rechazarla, así que este sábado iré contigo a visitar a tus padres.

Bakugou lo pensó seriamente. Esa invitación significaba presentar formalmente a Todoroki como su novio frente a su familia. Él no se lo había planteado hasta ahora, pero esa idea le parecía genial, aunque nunca lo admitiera.

Sintió que unas manos acariciaron su estómago con gentileza —Aún me sorprende lo suave que es tu piel. Debido a que eres alguien explosivo y gruñón das la imagen de que tu piel no está cuidada, me alegra ser el único que sabe que eso es un mito —susurró Todoroki.

Bakugou gruñó —¡Ya te dije que yo no hago nada para cuidarla…!

Las manos de Todoroki metiéndose en su camisa lo silenciaron de golpe. Aún no se acostumbraba a la facilidad que tenía Shouto para hacer esas cosas, él aún se avergonzaba. Las manos acariciaron más arriba y no pudo evitar cerrar los ojos.

—Me gustas mucho Katsuki —susurró Todoroki besando su cuello —Mucho. Demasiado —con cada palabra un besó.

—Shouto —susurró Bakugou cuando esta vez una de las manos se encaminó más al sur. Volteó la cabeza y se encontró con los labios de Todoroki esperando los suyos con ansiedad.

Su mente se desconectó de todo pensamiento y solo quedaron los sentimientos que estaba por demostrarle a su novio.


Ambos chicos se detuvieron frente a la puerta de la residencia Bakugou. Katsuki se sentía nervioso. No sabía que iba a pensar su familia de Shouto, aunque su madre ya lo conocía, no era lo mismo que hablar en un lugar personal, sin ninguna otra preocupación interponiéndose en sus pensamientos.

También le preocupaba lo que pensara Shouto de su familia.

Todoroki levantó la mano y tocó el timbre de la residencia.

La puerta se abrió inmediatamente, como si hubieran estado esperando que el timbre sonara; la señora Bakugou apareció en el umbral con una brillante sonrisa.

—Mi hijo y mi querido segundo hijo acaban de llegar —dijo con alegría.

—Solo tienes un hijo mujer —obvio Katsuki.

—Cuando Shouto y tú se casen pasará a ser mi hijo, así que puedo empezar a llamarlo hijo desde ahora.

—¡¿Casa-Casar?! —tartamudeo Katsuki con el rostro completamente rojo.

La mujer mostró su dentadura en una sonrisa —Pasen, no se queden en la puerta —inmediatamente tiró de Todoroki hacia adentro —Dime Shouto, cuando Katsuki y tú se casen ¿qué apellido será el que llevaran? Me imagino que querrás mantener el apellido Todoroki, después de todo es más reconocido y prestigioso que nuestro humilde apellido Bakugou.

—¡¿Q-Qué?!

—¡Katsuki, deja de tartamudear! ¡Intento mantener una conversación con Shouto!

—¡¿Qué clase de conversación es esa, vieja loca?!

—¡¿A quién llamas vieja loca?!

Todoroki sintió que alguien tocaba su hombro, cuando volteó se encontró con un hombre de aspecto bonachón, las gafas que llevaba le daban un toque de gentileza.

—Ya empezaron nuevamente —comentó —; siempre son así, no te preocupes, en un rato volverán con nosotros. Vamos a sentarnos por allá —indicó señalando unos sofás que estaban en medio de la sala.

Todoroki asintió y lo siguió, se sentó frente al hombre y aprovechó para observarlo con disimulo. Era muy diferente a Katsuki, su cabello era más obscuro y las facciones de su cara eran distintas.

—Te habrás dado cuenta que Katsuki se parece más a su madre —comentó el hombre con una amable sonrisa.

Todoroki se sonrojó un poco por ser descubierto en su análisis —Lo siento.

—Oh, no te preocupes. En realidad, cuando nació me alegró mucho que se pareciera a Mitsuki, era un bebe hermoso, con su pequeño cabello rubio. Era como si ambos estuvieran hechos de oro, por eso los dos son mi más grande tesoro.

Todoroki bajó la mirada pensando en lo feliz que sería si Endeavor tomara por lo menos un poco de los sentimientos de ese padre amoroso. Agitó un poco la cabeza para quitarse esas ideas, recientemente el hombre lo estaba intentando.

—Que tierno eres Masaru —dijo la señora Bakugou apareciendo tras su esposo y otorgándole un pequeño beso en la mejilla.

—¡Qué asco! ¡Dejen de ser tan asquerosos! —se quejó Katsuki sentándose a un lado de Todoroki.

—¡¿Qué?! ¡No me digas que Shouto y tú son monjes y nunca se besan! —discutió la mujer.

Katsuki se puso completamente rojo —¡¿Q-Qué?!

La mujer río con burla.

Katsuki gruñó y se puso de pie —¡Voy a matarte!

—¡¿Quieres intentarlo mocoso endemoniado?!

—Y-Ya es suficiente, los dos. Tenemos visitas, deberían comportarse frente a Todoroki-kun —intentó tranquilizar el señor Bakugou.

—¡!Tu cállate viejo…!

—Katsuki, ya vasta —interrumpió Todoroki con su usual voz monótona logrando silenciar al chico a su lado.

—Bien hecho Shouto —felicitó Mitsuki —, te mereces un premio por haber apaciguado a la bestia.

—¿D-De que estás hablando? ¿Quién se apaciguó? —gruñó Katsuki en voz baja regresando a su sitio.

Todoroki volteó a verlo con tranquilidad. Bakugou lo observó de reojo y entonces Todoroki le sonrió logrando que el rubio menor se sonrojara.

Masaru los observó con una sonrisa, volteó a ver a su esposa y se encontró con la misma expresión en su rostro. Ambos estaban felices de que su hijo encontrara alguien como Shouto, alguien que ellos sabían lo protegería en el futuro y sabría cuidar de él. Alguien que por supuesto soportaba el carácter difícil del pequeño Katsuki.

—Bueno —aplaudió la señora Bakugou —, es hora de comer.


El día pasó tan rápido que Todoroki se sorprendió por ello. Se divirtió mucho con la familia Bakugou. La comida estuvo deliciosa, se encargó hacérselo saber a la señora Bakugou ganándose en agradecimiento una ración más de postre, la cual compartió con Katsuki debido a sus quejas.

Vieron películas en la televisión. Se divirtió mucho con los comentarios de la señora Bakugou y Katsuki acerca de los personajes y sus actuaciones.

En la noche tuvo permitido desvelarse con Katsuki jugando videojuegos, aunque no eran mucho de su agrado se divirtió viendo la expresión de Katsuki ante la victoria.

—Ven, vamos a mi habitación —dijo Bakugou apagando la consola.

Todoroki lo miró con sorpresa, pero inmediatamente siguió al chico sin poner objeción.

Al entrar se encontró con un cuarto bien ordenado, no había nada que no tuviera un lugar. Observó todo alrededor. La habitación daba una imagen de alguien tranquilo que gustaba de disfrutar los momentos de ocio haciendo cosas interesantes en vez de gritar y pelear.

Sin embargo, destruyendo todo ese ambiente se encontraba una figura de All Might sobre un mueble. All Might, con su enorme sonrisa, mirándolo con orgullo. Era algo incómodo.

—Me la compro mamá cuando era un niño —aclaró rápidamente Bakugou mirándolo avergonzado.

—No he dicho nada.

—Pero lo estabas pensando.

—Tampoco he pensado nada —dijo Todoroki mirándolo con tranquilidad.

Bakugou lo escaneó de arriba a abajo buscando alguna señal de burla, cuando no encontró nada se dirigió a su ropero —En ese entonces era fan de All Might, mamá vio esa figura de acción en una juguetería y decidió que era un buen regalo de navidad para un niño idiota. Eso es todo —contó mientras escogía varias prendas, cuando tuvo unas en sus manos volteó de nuevo hacia Todoroki —Ponte tu pijama, yo voy a cambiarme al baño.

—Creí que… ¿para eso me hiciste venir a tu cuarto? —preguntó Shouto extrañado.

—Claro, ¿para qué creías? Mamá dijo que te dejara dormir conmigo en la cama; es lo suficiente grande para que ambos durmamos, y además, no hay otro lugar donde puedas dormir. Por supuesto que mamá no te iba a dejar dormir en el sofá —se dirigió al baño y cerró la puerta.

Todoroki fue por su pequeño bolso a la sala y trajo su pijama, cuando terminó de cambiarse se acostó tranquilamente en la cama. Observó de nuevo hacia el mueble que estaba frente a la cama.

—Con All Might observando creo que no podré portarme mal esta noche.

—¿Qué dices? —preguntó Bakugou saliendo del baño con su común camisa de tirantes.

—No es nada, solo ven a acostarte.

El chico se recostó a un lado suyo e inmediatamente se dio la vuelta hacia la pared —Buenas noches susurró.

Todoroki se le quedó mirando atentamente, se acomodó mirando hacia Bakugou y pasó un brazo por su estómago sintiendo como el chico se tensaba. Metió la mano bajo su camisa y acarició suavemente el pecho del chico, dejó la mano en ese lugar y pegó la frente al cuello de Bakugou —Buenas noches —susurró por fin y se dispuso a dormir.

Sentía el corazón de Bakugou latir fuertemente contra la palma de su mano. De cualquier manera, no podía hacerle nada, no con All Might mirando.


Cuando despertó en la mañana Katsuki ya no estaba en la cama. Se desperezo con tranquilidad y volteó a ver hacia All Might con rencor —No me gusta que estés en todos lados. Interrumpiste mi primera noche durmiendo al lado de Katsuki —nunca habían dormido juntos porque Bakugou no se animaba a quedarse en su cuarto ni a dejarlo dormir en el suyo, pensaba que podían descubrirlos.

All Might pareció sonreír aún más.

Todoroki se puso de pie y después de un buen baño salió de la habitación.

Los Bakugou lo esperaban sentados a la mesa mientras la señora Bakugou servía el desayuno.

—Shouto, buenos días. ¿Dormiste bien? —preguntó la mujer sirviéndole un abundante plato de comida.

—Muy bien. Muchas gracias.

—Me alegra mucho.

Durante el desayuno la señora Bakugou se encargó de avergonzar a su hijo contando anécdotas graciosas de su niñez. El teléfono sonó y Katsuki respiró aliviado viendo el tema olvidado por el momento.

—¿Cómo vas con tus estudios Todoroki-kun? —preguntó Masaru rompiendo el silencio en que habían quedado.

—Creo que bien. Aunque su hijo también es bueno con los estudios, creo que ambos vamos bien en eso. Aunque hay otros alumnos que también se esfuerzan mucho.

—Pero tú eres el primer lugar —interrumpió Katsuki.

—Por muy poco —desestimó Todoroki.

—Oh no —dijo la señora Bakugou apareciendo en el comedor de nuevo con rostro preocupado —, me acaban de avisar que tu prima se lastimó un brazo, tengo que ir al hospital a visitar a mi hermana.

—Yo te llevo —dijo Masaru saliendo en busca de las llaves del auto.

—Ambos vamos a salir así que quédense aquí. No hagan travesuras. Y Katsuki, cuida bien de Shouto, espero que le prepares una buena cena. Volveremos en la noche —dijo la mujer.

—Si mamá.

—No se preocupe señora, estoy seguro de que Katsuki me cuidará bien.

—Perfecto, entonces nos vamos.

—Cuídalo bien Katsuki —se despidió su padre desordenando sus cabellos ganándose un gruñido de su hijo —, nos vemos Todoroki-kun.

—Que tengan un buen viaje.

La puerta de la casa se cerró y ambos chicos se quedaron observándola en silencio hasta que escucharon el auto alejarse.

—¿Vemos una película? —preguntó Bakugou.

—Sí, pero primero ¿qué tal si me muestras esa figura que tenías en tu cuarto? —respondió Todoroki volteando a verlo.

Bakugou gruñó —¡Ya te dije que es una tontería! ¡Mamá me la compró cuando era un niño! No es como si aún fuera fan de All Might.

—Aun así, quiero verla —Todoroki dio la vuelta y se encaminó a la habitación del chico.

—¡Oye, espera! ¡Ya te dije que solo tengo la figura porque mamá me la compró! —se quejó Bakugou siguiéndolo.

Cuando Todoroki entró a la habitación tomó la figura y la guardó en uno de los cajones del mueble.

Bakugou lo miró extrañado —¿Qué haces?

—No me sentiría a gusto si All Might nos estuviera observando todo el tiempo.

—¿Todo el tiempo por qué? —cuestiono con confusión.

Todoroki volteó a verlo con tranquilidad, se acercó a él, lo sujetó de la cintura y se acercó a su oído —Porque voy a hacerte el amor —susurró.

Las mejillas de Bakugou parecieron explotar. Él mismo pareció explotar —¡¿Q-Qu…?!

Todoroki lo besó silenciando sus quejas. Duraron varios minutos así, no había tiempo que los detuviera. Luego, lentamente se encaminó hacia la cama y recostó a Bakugou suavemente sin que él se diera cuenta.

Siguió besándolo con tranquilidad mientras, con lentitud quitaba las prendas que comenzaban a sobrar.

Bakugou sentía las caricias de Todoroki por todo su cuerpo, ese suave toque estaba enloqueciéndolo. Utilizó sus brazos para sujetarse fuertemente del otro chico y lentamente se dejó llevar.

Momentos después ambos estaban unidos y se movían al mismo ritmo; Bakugou intentaba sofocar los sonidos que intentaban salir de su boca, pensaba que eran demasiado vergonzosos como para ser escuchados. Sintió una mano acariciando suavemente sus mejillas y al abrir los ojos se encontró con otro par heterocromático; había deseo en ellos, y otra cosa: amor.

—No intentes ocultarme nada —susurró Todoroki muy cerca de su boca —, quiero escuchar todo de ti, quiero saber todo de ti.

Un movimiento especial hizo que Bakugou cerrara los ojos fuertemente y se mordiera el labio intentando guardar esos sonidos para sí mismo.

Todoroki acortó la escasa distancia que los separaba y mordió los labios de Bakugou logrando que los abriera, entonces se apoderó de ellos para impedir que intentara cerrarlos nuevamente.

Aumentó la velocidad y pronto Bakugou no pudo impedir que los gemidos salieran de su boca siendo amortiguados por la boca de Todoroki que gemía junto con él.

—Katsuki —llamó Todoroki sin detenerse haciendo que el chico explosivo abriera los ojos con esfuerzo —, me alegro de haberte gustado. Si no hubiera sido así yo hubiera sido tan idiota como para nunca darme cuenta de lo hermoso que eres. Te amo Katsuki. Quiero que estemos juntos por siempre.

—Yo -también te -también te amo —respondió Bakugou luchando por decir esas palabras en medio de los gemidos que Todoroki le provocaba.

Todoroki cerró los ojos con felicidad, besó a Bakugou con fuerza y dejó que el acto de su unión culminara.


Todoroki abrió los ojos y miró el reloj. Habían pasado tres horas desde que los señores Bakugou se habían ido. Al parecer ellos se habían quedado dormidos.

Volteó hacia Bakugou y lo observó con atención. Su piel aún se veía sonrojada y había algunos chupetones en algunas partes de su cuerpo. Tiró de la sabana y lo cubrió, se encargó de arroparlo bien, luego se puso de pie y tomo algo de ropa para darse un baño. No es que quisiera eliminar el olor que Katsuki había dejado en su cuerpo, pero era necesario ese baño.

Al salir se dio cuenta que Katsuki ya no estaba en la cama. Salió del cuarto y se dirigió hacia la cocina en donde escuchaba sonidos; en efectivo, en ese lugar estaba el chico explosivo cocinando tranquilamente.

—Te tardaste tanto bañándote que me bañé en el cuarto de mis padres y comencé a cocinar —dijo Bakugou sin voltear a verlo.

—Ya estás vestido —observó Todoroki.

—¿Qué esperabas? ¿Que anduviera desnudo por toda la casa? —gruñó el otro chico.

—Esperaba salir del baño y tener una buena vista.

—Te voy a… ¡No creas que no me he dado cuenta de todos los moretones que me dejaste! ¡Me los vas a pagar!

—De acuerdo —contestó Todoroki tranquilamente sentándose a la mesa y observando la cara completamente sonrojada de Katsuki.

Bakugou le sirvió la comida mientras gruñía cosas inentendibles, luego se sentó al otro lado de la mesa con su propio plato.

Todoroki se puso de pie y se acomodó a un lado de Bakugou sorprendiendo al otro chico. Volteó a verlo con seriedad y acarició la mejilla sonrojada —De ahora en adelante voy a estar a tu lado siempre que me sea posible. Te lo dije, no pienso alejarme de ti ni permitiré que nadie nos aleje. ¿Te quedarás a mi lado?

—Te amo —contestó simplemente Bakugou sin apartar la vista de sus ojos.

Todoroki le sonrió cálidamente y lo besó con dulzura.

Quién sabe que pasara más adelante. Tal vez se casaran, tal vez se mudaran juntos, tal vez formaran una pareja de héroes, tal vez adoptaran algún niño. Tal vez, tal vez.

Pero de lo que si estaban seguros era de que lo que fuera que hicieran, lo harían juntos.

Porque se amaban, y nadie podría separarlos jamás.

-FIN-