Reseña:

Katsuki Bakugou sentía algo por Shouto Todoroki, y él sabía con certeza que era odio. Pero entonces, ¿por qué le molestaba tanto la nueva relación que Todoroki había desarrollado con todos sus compañeros, menos con él? No sabía por qué, y no le interesaba.

Shouto Todoroki se había dado cuenta que últimamente Bakugou lo observaba demasiado, probablemente era por odio, era lo más sencillo de pensar. Y así, él siguió con sus nuevas amistades ignorando completamente la atracción que ese chico explosivo estaba desarrollando.

Advertencia: Cambio constante de línea de pensamientos de un personaje a otro.

Posible OOC.

He modificado algunas cosas del manga para acomodar la trama de la historia. Esta historia comencé a escribirla a principios del 2018, así que es muy probable que algunas cosas sean distintas del manga.

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Horikoshi Kohei. Excepto Yasujiro Reiichi, el cual es completamente mio.

La historia es completamente mía. No acepto que sea utilizada sin mi permiso por otras personas ni en otras páginas. Tampoco acepto adaptaciones ni plagio.


No sabía por qué

ESPECIAL SAN VALENTÍN

Febrero había llegado y con ello San Valentín; ese día era una fecha que emocionaba a todas las parejas, ese día los chicos esperaban recibir algún chocolate que su novia les hubiera preparado o incluso aceptaban algo que les hubiera comprado, todo eso para saber que su pareja pensaba en ellos en todo momento.

En cambio, los chicos de la clase A del departamento de héroes esperaban esa época con resignación. Sabían que ninguna chica se fijaría en ellos, ni pensaría en ellos lo suficiente como para darles por lo menos un trozo de chocolate.

—Maldito Kirishima —se quejó Mineta desparramado en un sofá de la sala —, debes estar muy feliz por recibir un chocolate de parte de Ashido.

—Bueno, yo no estoy seguro de que ella me vaya a dar uno, así que no puedo decir nada.

—Claro que te lo dará —intervino Kasunari con lágrimas en los ojos —, eso es más que seguro. Por eso y por la amistad que tenemos, te pido Kirishima, que ese día te mantengas alejado de mí.

—No exageres —dijo Kirishima dando una fuerte palmada en la espalda a Kaminari.

—Por otro lado —dijo Tokoyami —, Todoroki recibirá un montón de chocolates como el año pasado.

Bakugou gruñó.

Mineta sonrió con burla antes de hablar —Me pregunto si Bakugou también le dará un chocolate a Todoroki. Todos sabemos quién es la chica en su relación.

—¡TE VOY A ASESINAR MALDITO ENANO! —gritó Bakugou saltando sobre Mineta, el cual corrió despavorido a refugiarse con Midoriya.

—¡Bakugou, ya es suficiente! —gritó Iida intentando poner calma.

Y mientras todos intentaban detener a Bakugou, Todoroki se había quedado pensando; imaginándose a Katsuki dándole uno de esos chocolates con forma de corazón, con su rostro completamente sonrojado. Una sonrisa se instaló en su rostro; deseaba de verdad que eso pasara, pero lamentablemente solo eran deseos, ya que era lo más improbable del mundo.

—¿Por qué estás sonriendo Todoroki? —preguntó Sero extrañado de ver esa expresión en el rostro del chico que nunca mostraba ningún sentimiento.

Todoroki levantó la vista y lo miró extrañado —¿De qué hablas?

Sero parpadeó confundido, la sonrisa había desaparecido tan rápido como había llegado —¿Estabas pensando en Bakugou? —preguntó. Todoroki lo observó con seriedad y luego asintió —Últimamente Bakugou saca un montón de expresiones de ti —comentó, luego sonrió —, eso es algo bueno.

Todoroki le mostró una de esas sonrisas que tenía reservadas para sus amigos.

—¡No tengo porque demostrarte nada maldito enano! ¡La próxima vez que te vea te asesinaré! —escucharon el rugido de Bakugou al fondo.

—¡Sálvame Midoriya! —lloriqueó Mineta.

—K-Kacchan, no creo que sea bueno que te metas en problemas —intentó Midoriya, el cual a pesar de haber reiniciado su amistad con Bakugou aún sentía temor del chico.

—¡Y UNA MIERDA…!

—Katsuki, ¿puedes venir un momento? —preguntó Todoroki parándose a un lado del chico.

Bakugou se quedó quieto, de pronto captó la mirada burlona de Mineta y su ira explotó —¡NO VOY A IR A NINGÚN LADO MALDITO MITAD-MITAD! —después de decir eso abrió los ojos asombrado. Ni siquiera volteó a ver a Todoroki antes de salir corriendo del edificio.

—Bakugou… ¡Bakugou no quiso insultarte Todoroki! ¡Fue por Mineta! —excusó Kirishima.

—Cr-Creo que no debemos buscar culpables. Lo que sucedió fue algo llevado por el momento —Midoriya intentó tranquilizar todo.

—No estoy molesto —dijo tranquilamente Todoroki. Y era verdad, estaba acostumbrado a ser llamado de esa manera, a ser insultado y a los arranques de ira de Bakugou; si le molestara su forma de ser, entonces jamás habría aceptado salir con él. Pero ahora tenía que buscarlo para tranquilizarlo.

—¿De verdad no estás molesto? —preguntó Kirishima expectante.

—No lo estoy.

Kirishima suspiró aliviado.

—Me alegra mucho Todoroki —dijo Midoriya con una sonrisa.

—Ahora voy a buscar a Katsuki —se despidió Todoroki caminando en dirección hacia donde Bakugou se había dirigido con anterioridad.

—No vuelvas a decir idioteces Mineta, Bakugou es el hombre más varonil que he conocido. Y la próxima vez, no voy a detenerlo cuando intente darte una golpiza —escuchó a Kirishima amenazar antes de que saliera del edificio.


Buscó por todos los lugares en los cuales era probable ver aparecer a Bakugou, pero no estaba en ninguno y al final, volvió a la habitación sin ningún rastro de él.

Se sentía molesto, porque él sabía que Katsuki estaba preocupado y quería encontrarlo para consolarlo, abrazarlo y luego besarlo, pero no había conseguido lo que quería y ahora volvía a su habitación completamente frustrado.

Pensó que, probablemente, en la noche tendría más suerte y lo encontraría en su habitación.


"Me equivoque" pensó Todoroki al no encontrar ni rastro de Bakugou cuando visitó su habitación en la noche.

—¿No has podido encontrarlo? —preguntó Kirishima desde la puerta de su habitación mirándolo con preocupación.

Todoroki no dijo ni una palabra, había comenzado a sentir un miedo enorme recordando el tiempo en que Katsuki fue secuestrado; no quería pensar en eso, pero tenía demasiado miedo.

—Voy a ayudarte a buscarlo, estoy seguro que alguno de los dos debe encontrarlo —dijo Kirishima caminando hacia el elevador.

—De acuerdo —asintió Todoroki ocultando su preocupación para seguir buscando.

Bajó con Kirishima por el elevador y ambos se dividieron los lugares en la academia para buscar mejor.

Se saltaron las clases al siguiente día para seguir buscando, pero al final de ellas Bakugou aún no había aparecido.


—Kacchan, deberías regresar a la academia. Los profesores pueden expulsarte por faltar a clases.

—Lo se… pero no puedo.

Midoriya suspiró. El día de ayer, después del incidente había visto a Bakugou huir hacia su casa. No había mencionado nada porque sabía cómo debía sentirse Bakugou, pero confiaba en poder convencerlo de regresar antes de que su amigo se consiguiera más problemas.

—Estoy seguro de que Todoroki-kun no está molesto por lo que sucedió, sabe que fue un accidente —dijo Midoriya.

—No lo entiendes. No se trata solo de eso, son demasiadas cosas —Bakugou se ocultó más entre las cobijas.

—Bueno, explícamelo entonces Kacchan. Tal vez entre los dos podamos resolverlo.

Bakugou arrojó las cobijas bruscamente —¡No se puede resolver estúpido Deku! ¡Lárgate! —saltó de la cama y tiró del brazo de Midoriya antes de lanzarlo hacia afuera.

—¡Espera! ¡Kacchan! —Midoriya golpeó la puerta pero Bakugou ya no respondió.

—Me dijo que le gritó a Shouto-kun.

Midoriya volteó asustado y se encontró a la señora Bakugou parada al final del pasillo —Si, fue un accidente, pero Kacchan se niega a solucionar el problema. Todoroki-kun está preocupado.

—No conseguirás nada; Katsuki está extra irritable porque Shouto-kun no está con él, pero se rehúsa a hablar con él.

—¿Qué podemos hacer? —se preguntó Midoriya.

La señora Bakugou sonrió con orgullo —No te preocupes Izuku, ya arreglé ese problema —el timbre de la puerta sonó —¡Ya llegó! —se emocionó la mujer y corrió para abrir la puerta.

Midoriya curioso la siguió.

Cuando la puerta se abrió Shouto Todoroki observó con un poco de sorpresa a Izuku Midoriya.

—¿Qué haces aquí? —preguntó con curiosidad.

Midoriya comenzó a tartamudear con nerviosismo —Y-Yo… Vine- ¡Vine a visitar a Kacchan!

—¿Sabías que estaba aquí?

—Yo… Yo…

—Le dije a Izuku que viniera —intervino la señora Bakugou por fin —, como es su amigo creí que podría convencerlo de regresar a la escuela. Katsuki no quería que te hablara y opté por hablarle a Izuku, pero ya que no pudo convencerlo espero que tú si puedas, aunque se va a enojar mucho —la mujer suspiró con resignación.

—No se preocupe, yo lo convenceré —dijo Todoroki decidido.

—Muchas gracias. Está en su habitación, te deseo suerte —dijo la mujer haciéndose a un lado para que el chico pasara.

Cuando Todoroki entró miró de reojo a Midoriya un momento antes de dirigirse a su destino. El pobre chico suspiró después de sentirse juzgado de esa manera, no sabía que estuviera pensando Todoroki en estos momentos, pero no se lamentaba el no haberle dicho la ubicación de Bakugou, después de todo no había podido traicionar la confianza de su amigo.


Cuando Todoroki llegó hasta el cuarto de Bakugou tocó suavemente la puerta y esperó.

—¡Lárgate Deku! —escuchó que el chico gritaba.

Extrañamente eso lo hizo sentir una sensación de calma, sonrió un poco antes de decir —No soy Deku.

Un silencio fue lo que le contestó. Esperó durante un par de minutos, pero la puerta no se abrió y Bakugou no volvió a hablar.

—Katsuki, ábreme la puerta.

—No, vete —escuchó que decía Bakugou con la voz temblorosa.

—Katsuki, no estoy molesto. En realidad tengo muchas ganas de verte, de abrazarte y besarte. Así que abre la puerta para poder hacer todo lo que dije.

—No… —volvió a decir el otro chico con la voz temblorosa —, no lo haré. Tienes que irte.

Todoroki no comprendía, le había dicho que no estaba molesto con él, ¿entonces por qué no quería verlo?

Sintió una presencia tras él, al voltear se encontró a la señora Bakugou con unas llaves en la mano, le hizo una seña de silencio y abrió la puerta para dejarlo pasar.

Con un asentimiento de agradecimiento se introdujo en el cuarto del chico necio cerrando la puerta tras él.

Bakugou levantó la cabeza de la cama y lo observó con los ojos muy abiertos —¿Co-Cómo entraste?

Todoroki se encogió de hombros y avanzó con decisión hacia la cama. Bakugou se puso de pie con prisa y extendió los brazos para que se detuviera.

—Te dije que te fueras —dijo con el ceño fruncido.

Pero Todoroki no podía simplemente irse viendo lo tierno que Bakugou se veía con el ceño y los labios fruncidos, quería abrazarlo. Sonrió con ternura y decidió que su chico cedería después de ser besado y mimado, así que, con decisión acortó la distancia entre ellos y tiró de él en un apretado abrazo.

Bakugou se quedó muy quieto entre sus brazos. Todoroki amaba la forma en que Bakugou se quedaba en blanco cuando estaba con él, lo hacía sentirse lo suficientemente importante como para lograr que alguien tuviera ese efecto solo por él.

Sus pensamientos felices fueron cortados de pronto.

—Lo siento Shouto… creo que lo mejor es que terminemos —decidió Bakugou.

Todoroki fue quien esta vez se quedó muy quieto aun abrazando a Bakugou. Sus brazos fueron apartados lentamente y el otro chico escapó de ellos en dirección a la puerta. Todoroki reaccionó —¿Por qué estás diciendo eso?

—Porque así son las cosas. Tú necesitas a otra persona, no a mí. No alguien como yo.

—¿Lo estás decidiendo por ti mismo? —gruñó Todoroki molesto.

—¡No! ¡Si! ¡Yo solo…! —Bakugou pareció desinflarse de pronto —… solo quiero lo mejor para ti.

—¿Qué es lo mejor para mí?

—Yo no —dijo Bakugou con la mandíbula apretada.

—¿Por qué lo estás decidiendo por ti mismo? Tú eres lo mejor…

—¡No lo soy! —interrumpió Bakugou —Yo soy irritable, exploto con facilidad. ¡No soy alguien con quien tú puedas salir! —después de decir eso bajo la cabeza, pero Todoroki pudo notar sus ojos llorosos.

Todoroki decidió que era suficiente, necesitaba a Bakugou de vuelta —Claro que…

—Tú necesitas alguien como Deku o esa chica, Yaoyorozu —finalizó Bakugou, luego se dio la vuelta y salió corriendo del cuarto.

Todoroki corrió tras él, pero Bakugou ya había salido de la casa y desaparecido en la calle.

—¿Qué sucedió Todoroki-kun? —escuchó que Midoriya preguntaba tras él.

—¿Quién le metió eso en la cabeza a Katsuki? —preguntó en voz alta. Suspirando salió de la casa sin despedirse.

La señora Bakugou se asomó por la puerta de la cocina —¿Ya se fueron?

Midoriya asintió. En definitiva, pensó Midoriya, el único capaz de solucionar esto era Todoroki.


Al llegar a la escuela Todoroki ya no pudo hablar con Bakugou, con un suspiro decidió que en este momento sus esfuerzos serían inútiles así que, resignado, se sentó en el sofá de la sala.

Ashido entró al edificio junto a Uraraka y Asui, al verlo se acercó.

—¡Todoroki! —dijo alegremente —¿Ya te reconciliaste con Bakugou?

—Es cierto —dijo Uraraka como si lo recordara de pronto —, vimos a Bakugou entrando al edificio.

Todoroki suspiró —No me he reconciliado con él aún. Tiene algunas ideas tontas en su cabeza, y no sé cómo sacarlas de allí. No sé cómo hacer para que… se dé cuenta de que no me importa su forma de ser, lo quiero tal como es.

Ashido y Uraraka lo miraban enamoradas y con las mejillas completamente sonrojadas.

—Si el estúpido de Eijiro dijera cosas como esas —murmuró Ashido —, ya me habría casado.

—Tal vez solo necesitas conseguir que Bakugou-chan lo escuche —dijo Asui. Todoroki volteó a verla —; sé que en especial Bakugou-chan es de carácter fuerte, por eso es importante que te asegures que él escucha lo que le dices. Solo debes buscar una manera de conseguirlo.

Ashido levantó la mano y saltó en su asiento —¡Yo sé! —exclamó —Tienes que darle un chocolate de San Valentín. En ese momento puedes decirle todo lo que sientes y él verá cuanto lo amas.

—No creo que eso sea una buena idea… —comenzó Asui.

—Creo que es una buena idea —interrumpió Todoroki —, pero yo no sé hacer chocolates.

—¡Hagámoslo juntos entonces! —dijo Ashido emocionada, luego, bajando la voz continuó —Planeo hacer chocolates para Eijiro. Puedes juntarte conmigo y entre los dos prepararemos deliciosos chocolates. ¡Tsuyu-chan va a ayudarnos!

—Les ayudaré —concordó Asui.

—E-Entonces yo también —se incluyó Uraraka.

Todoroki asintió deseando que todo funcionara.


La elaboración del chocolate tardó toda una noche, en la cual se desvelaron junto con las otras chicas que también quisieron participar.

Yaoyorozu se mostró muy cooperativa, ayudando a Todoroki a darle forma al corazón de chocolate que las chicas le habían sugerido.

Cuando todo estuvo listo, lo ayudaron a envolverlo en un empaque muy femenino y se fueron a dormir, esperando que todo saliera a la perfección el día siguiente.


Bakugou se levantó pesadamente. Después de decidir que su relación con Todoroki debía terminar no pudo concentrarse y tampoco pudo dormir. Así que ahora tenía unas enormes ojeras.

Con un suspiro resignado se vistió. Ayer Kirishima lo había visitado y ahora estaba obligado a ir al comedor con él.

—¡Bakugou! —escuchó que gritaban al golpear su puerta —¡Date prisa!

Bakugou gruñó y abrió la puerta con enojo. Kirishima alcanzó a esquivar la explosión por muy poco.

Bakugou tenía el ceño fruncido —¡Deja de molestar cabello de mierda! —luego se dirigió al elevador pisando fuerte.


Kirishima no mencionó nada. Ashido le había contado que Bakugou había terminado con Todoroki, pero que ellos tenían un plan para resolverlo, lo único que necesitaban era que él llevara a Bakugou al comedor en la mañana. Y eso era lo que estaba haciendo justo ahora.


Llegaron hasta las afueras del comedor donde se podían observar un montón de chicas alborotadas con bolsas de chocolate tomadas firmemente entre sus manos. Bakugou gruñó. Odiaba toda esa ridiculez.

Un grupo de chicas se acercaron hasta él y se interpusieron en su camino de entrada al comedor.

Con timidez, una chica comenzó a hablar —Bakugou-kun. Um… ¿podrías aceptar estos chocolates? —luego todas se inclinaron y ofrecieron los chocolates con los brazos extendidos.

—No me interesan esas ridiculeces —gruñó, las rodeó y siguió su camino ignorándolas. Escuchó algunos lloriqueos y algunos gritos de emoción de las chicas antes de que la puerta se cerrara. Kirishima alcanzó a deslizarse en la apertura que Bakugou dejó al entrar.

—Eso fue cruel —comentó Kirishima.

Dentro también se amontonaban las chicas. Había chicos con sonrisas avergonzadas mientras recibían chocolates de las manos de unas sonrojadas chicas.

Bakugou recogió su comida y caminó empujando gente en el camino hasta que llegó a la mesa en la que Mineta, Sero y Kaminari comían con amargura mientras lanzaban miradas de odio y envidia a todos los chicos que recibían chocolates.

—¡Hey! —llamo Kirishima cuando se sentó a un lado de Bakugou —Anímense, no es el fin del mundo.

—Mira quién lo dice —se quejó Kaminari.

—Yo tampoco he recibido… —se calló al ver que la mirada de los chicos de dirigía hacia algún lugar tras él. Volteó con curiosidad y observó a Ashido sonriéndole con burla.

—Aquí tienes —dijo la chica colocando una caja roja envuelta con listón rosa frente a él.

—¿Q-Qué es? —preguntó tontamente.

—¡Si no lo quieres yo puedo tenerlo! —gritó Kaminari intentando tomar los chocolates, pero Kirishima los arrancó de la mesa y los protegió tras su espalda. Se sintió amenazado por las miradas depredadoras que los otros tres chicos lanzaban a sus chocolates.

—Katsuki —Bakugou volteó a un lado y se encontró a Todoroki de pie junto a él mirándolo con seriedad. Inmediatamente se sintió nervioso y luego se reprendió por ese pensamiento.

—¿Qué? —gruñó intentando mantener la calma.

Todoroki puso un pequeño paquete frente a él. Un corazón de papel rosado con listones plateados y rojos.

Bakugou entrecerró los ojos hacia ese objeto amenazante —¿Viniste a mostrarme uno de los tantos chocolates que tus admiradoras te regalaron? —preguntó con el ceño fruncido sin despegar la mirada de ese chocolate. Escuchó el quejido de Mineta a lo lejos mientras su mente zumbaba llena de ira.

—Claro que no tonto —se burló Ashido —, ese chocolate lo preparó Todoroki para ti. Hicimos nuestros chocolates juntos ¿no es así Todoroki-kun?

Bakugou volteo a ver a Todoroki el cual asintió con su expresión seria —¿Por qué? —preguntó sorprendido.

—Porque puedes llamarme maldito mitad-mitad todas las veces que quieras y nunca me va a importar, porque lo único que quiero es estar contigo. Te quiero tal como eres Katsuki, si no fuera de esa manera jamás hubiera aceptado salir contigo, pero no me importó ni me importa ahora ¿comprendes? Eres especial para mí.

De pronto se escucharon sollozos y al levantar la vista Todoroki observó a Ashido secarse los ojos con una servilleta mientras un amable Midoriya las repartía entre las otras chicas. Uraraka, Hagakure y Asui se abrazaban juntas mientras Jiro consolaba a una llorosa Yaoyorosu.

Kirishima y los otros chicos estaban petrificados en sus lugares con los ojos muy abiertos por semejante declaración.

—Maldito Todoroki —se quejó Mineta con la voz temblorosa —, eres un rompecorazones. ¡Te odio! ¡Yo también conseguiré que las chicas lloren por mí! —gritó y salió corriendo del comedor. Luego abrió la puerta de nuevo —¡Lástima que seas gay y todas las chicas que te regalaron chocolates solo los desperdiciaron en ti porque nunca vas a querer a ninguna! —luego salió corriendo nuevamente, pero el caos ya se había desatado.

Chicas desmayadas en algunos lados, otras más llorando y otras intentaban explicar a las demás que eso no podía ser cierto; pero Todoroki jamás había apartado la vista de Bakugou.

—Ya te había dicho que yo no soy bueno para ti —dijo Bakugou.

—Y yo ya te dije que si lo eres —contestó Todoroki.

—Estás equivocado.

Todoroki sujetó a Bakugou de la mano y lo sacó del edificio para llevarlo a un lugar más privado, donde las miradas no estuvieran sobre ellos.

—¡¿A dónde me llevas?! —se quejó Bakugou.

Todoroki no le contestó mientras caminaba con decisión. Se internaron entre el bosque y llegaron hasta un árbol en el cual se detuvieron.

Todoroki por fin soltó a Bakugou y se le quedó viendo fijamente.

Después de varios minutos en silencio Bakugou gruñó —¿Qué?

—¿No sabes que árbol es ese? —preguntó Todoroki señalando el árbol que estaba junto a Bakugou.

Él volteó a verlo y abrió los ojos sorprendido —Es el árbol…

—Sí, es el árbol que golpeaste cuando pensaste que te iba a rechazar. ¿Recuerdas cómo te sentías en ese momento? —Bakugou asintió —Bien, así es como yo me siento. ¿Debería simplemente golpear ese árbol también? Tal vez eso me haga sentirme un poco mejor ¿Lo hizo contigo?

Bakugou volteo a verlo —¿Qué estás tratando de decir?

—¿Qué fue lo que hizo que dejaras de sentirte rechazado? ¿Qué puedo hacer para que dejes de sentirte cómo te sientes justo ahora?

Bakugou bajó la vista recordando ese momento. Se había sentido tan mal hasta que Todoroki le dijo que estaba interesado en él. Hasta que comprendió que no iba a ser rechazado. ¿Por qué se estaba comportando de esta manera con Todoroki? ¿Por qué los estaba haciendo sufrir a ambos? —… ¿Estás seguro de que no te molesta que yo… sea mal hablado y… todo lo que dicen de mí? —preguntó con reticencia.

—No me interesa. Me interesas tú. Me interesa como me siento contigo y el sentimiento que aparece en mi cuando me abrazas. Quiero estar contigo Katsuki. Por favor, no me lo impidas —Todoroki lentamente dio un paso hacia Bakugou esperando que no se alejara. Cuando no lo hizo se acercó más y lo apretó entre sus brazos.

Bakugou se sujetó de su espalda rápidamente y ocultó el rostro contra su cuello —Siento ser una persona tan difícil de tratar. De ahora en adelante intentaré cambiar para no causarte problemas —susurró.

—No tienes que hacerlo. ¿No te das cuenta que si no fueras de esa manera probablemente jamás hubieras llamado mi atención? Eres todo tú el que me gusta —se alejó de él y sujetó su rostro entre sus manos —Te amo Katsuki, tal cual eres —afirmó, luego presionó sus labios contra los contrarios y se dejó llevar en un amoroso beso.

La marca del golpe que anteriormente Bakugou le había dado, fue iluminada por un rayo de sol mientras dos figuras junto a él comenzaban a besarse con pasión.


Ashido sonrió feliz cuando, el día blanco, un completamente sonrojado Kirishima le entregaba un chocolate.

Más lejos Bakugou lanzaba contra Todoroki un chocolate y se alejaba a veloces pasos.

Todoroki sonrió, porque aunque Bakugou se había prometido cambiar, no había podido hacerlo. Pero a él eso no le molestaba, porque Bakugou le gustaba tal cual era y esperaba que así permaneciera por siempre.

Con una sonrisa en el rostro fue hacia Mineta para restregarle en la cara el chocolate que, una vez más, él si había recibido.

FIN


Gracias por leer esta historia.