N1: Ni Once Upon a Time ni sus personajes me pertenecen si no a la cadena de televisión ABC.
Agradezco a:
Anaxis: eso lo iras descubriendo cuando regresemos al presente… pero creo que puede llegar a gustarte como se irá desarrollando la historia. LyzzEQ: lo descubrirás en los próximos capítulos… Kykyo-chan, Alexade, NonSam: me gustaría complacerte con lo de la novia de Regina, pero la historia ya estaba pensado desde hace tiempo, y no puedo cambiarla, tal vez no te guste, y a lo de que Megan Fox la represente, ammm… habia pensando en Kristen Stewart ahora como rubia, , farren norieli: no te desesperes aun no has leído la historia, poco a poco te iras enterando de la verdad, y solo puedo asegurar que habrá SwanQueen babies, Guest, Guest, Jblack, kirara1109: Para eso estamos para complacer las peticiones y me complace que te haya gustado y espero que lo siga haciendo, .
Chapter 1: Heart Break
Regina no entendía como Henry habia dejado de quererla, aun recordaba cuando era mucho más pequeño, como cuando tenía alguna pesadilla era en sus brazos se calmaba, ahora su pesadilla era ella, según lo que el chico le habia gritado en una de las tantas veces que intento llevarlo de nuevo a la mansión, ahora recostada en la cama del pequeño dejaba que sus lágrimas rodaron por ese mar chocolate.
Podía culpar a la familia de encantadores, podía echarle la culpa a esa salvadora de pacotilla que la tenía loca, pero sabía que la única culpable era ella, fue ella la que lanzo su maldición la que arrastro a todos a ese mundo, la que hizo que Emma no creciera con sus padres, que la rubia sufriera toda su vida, todos se daban cuenta de eso.
Pero quien se daba cuenta de lo que ella habia sufrido, quien se preocupaba por ella, quien pensaba en ella, cuando pequeña su madre le golpeaba por algún error que cometiera, llegando a tener la cicatriz de sus labios por un golpe con la fusta con la que golpeaban a los caballos, nadie se daba cuenta de esos hechos, estaban mas ocupados echándole la culpa que viendo que solo era una persona buscando algo que siempre se le fue negado.
Casi se quedaba dormida cuando unos golpes en la puerta la obligaron a salir de donde estaba, intento arreglarse pero realmente no le importaba ya nada, lo que si no espero es encontrarse con Emma en su puerta y Henry que miraba con fastidio hacia ella.
–Lo siento, Henry necesita más ropa, y…-la salvadora intentaba explicar
–No tienes por qué explicarle nada-hablo el chico –Voy por ella, no tardo-ni siquiera fue capaz de decirle algo a la morena, aunque se por educación
–Regina, en verdad lo siento… no sé qué pasa con el… lo conoces, ya sabes…-en verdad intentaba disculparse por la actitud del chico, la morena negó
–Yo si se, el me odia-contesto apretando la mandíbula –Felicidades, ha ganado como siempre-la rubia le miro con pesar
–Regina…-intento
–No diga nada señorita Swan-le corto –por favor cierre la puerta cuando se vayan-dijo son más dándose vuelta para irse hacia la cocina
La morena tomo la botella de sidra que tenía ahí y sin más comenzó a beberla, la verdad es que ya nada le importaba, ya no tenía fuerzas para seguir luchando cuando las batallas las iba perdiendo una tras otras.
Emma habia visto el dolor que la morena sentía al momento en que Henry se la pasaba ignorándola además de hiriéndola con sus palabras, sabía que tenía que hablar con el chico, pero no tenía ningún argumento para hacerlo, el solo estaba reaccionando a todas la mentira que se le fueron dicho en estos años, pero también habia algo que le decia que Regina la necesitaba.
–Ya está-Henry regresaba con una mochila llena de ropa, y miraba disimuladamente en busca de la morena –nos vamos-dijo cuándo no la encontró
–Sí, Regina me dijo que cerrara antes de irme-el chico hizo como si no le importara y salio de ahí con la mirada fría
Regina que bebía en la cocina, escucho la puerta cerrarse, y se dejó caer de nuevo, sus lágrimas brotaron en sus ojos color chocolate, no sabía como pero se encontraba en la sala con cuatro botellas de alcohol junto a ella, tampoco sabía que la habia llevado a marcar el número de la Sheriff, solo lo supo cuando la misma tocaba a su puerta.
– ¿Qué quieres aquí Sheriff?-Emma no esperaba encontrársela de esa, digo habían pasado cuatro horas desde que se fue de la Mansión, y ella hacia sus rondas de la noche, así que cuando recibió la llamada de la morena, le sorprendió mucho, ya apenas podía pararse de lo borracha que estaba, su miraba apenas y logra enfocarla
–Regina-la sostuvo ya que estuvo a punto de caerse al dar un mal paso.
Emma la sujeto bien para meterla dentro, no podía creer encontrarse así a la alcaldesa, no todos los días tenías esa oportunidad de verla así, diciendo incoherencias.
–Es hermosa señorita Swan-esas palabras le hicieron abrir los ojos como platos jamás pensó que esa morena pudiera decirle algo así, sabía que era producto del alcohol, pero algo dentro de ella le gusto eso
–Regina-la sujeto más fuerte –Vamos a su cuarto-la trataba de ayudarla a subir las escaleras
–Que rápida Swan-le miro –Pero no voy aponerme-decia con la voz pastosa por el alcohol, la rubia no lo creía, de donde salía ese lado de la morena
–Deja Regina-intentaba llegar a la habitación sin ningún accidente y así fue, entro con Regina casi resbalándosele.
La coloco mejor y la subio a la cama, sabía que no era bueno dejarla dormir con esa ropa, que se sentiría incomodo, pero también sabía que si lo hacia la otra podía incinerarla, aun con miedo comenzó a sacarle los zapatos.
–Pervertida Swan-dijo la morena mirándola con ese para de ojos color chocolate que brillaban con algo que la otra no supo descifrar
–Regina no es…-no pudo terminar decir cuando la otra ya la habia jalada hacia ella y estampado su boca con la de ella.
Emma abrió los ojos cuando sintió los labios de la morena, en un principio intento alejarse, pero algo le hizo comenzar a corresponder el beso, así es como es que las dos terminaron sin ningún rastro de ropa, recorriéndose de arriba hacia abajo, dejando algunas marcas en ellos, dándose placer, conociéndose de una manera tan íntima, Regina tenía una enorme sonrisa al caer rendida tras alcanzar el orgasmo, Emma no podía creer lo que habia pasado.
Las horas fueron pasando la morena dormía profundamente, y la rubia apenas habia logrado conciliar el sueño, cuando el despertador sonó, lo que ocasiono que Regina abriera los ojos y se encontrara entre los brazos de la Sheriff que la miraba asustada, la morena comenzaba a recordar lo que habia pasado, por lo que comenzaba a formarse una sonrisa la cual no logro llegar a serlo completamente ya que Emma lo rompió.
–Esto fue un error-se levantó de la cama alo más rápido posible y comenzó a vestirse
–Emma… intento
–No Regina, fue un puto error acostarme contigo, no sé en que demonios pensaba, dios, si la gente se entera de esto, no, no, debemos olvidarlo, jamás volverá a pasar, por dios, somos dos mujeres, digo debo odiarte, me has hecho tanto daño, no…-ella seguía hablando sin percatarse lo que sus palabras ocasionaban en Regina.
La morena pensó que con lo que habia pasado entre ellas, Emma por fin se daría cuenta de lo que realmente ella sentía por ella, pero no fue así, aquí estaba ella diciéndole que todo fue un error, que nunca debió pasar, despreciando lo que habia pasado, Regina sintió su corazón dolor a tal grado de comenzar a cuartearse.
–Me voy, yo… no quiero volver a verte…-salio lo más rápido de ahí, dejando a la alcaldesa con lágrimas en los ojos, hecha una ovillo en la cama.
/SwanQueen/
El tiempo comenzó a pasar, y para Regina fue muy lento, no habia visto a Emma desde la vez que la dejo en la habitación, ella tampoco intento buscarla, un conservaba su orgullo, pero tampoco habia salido de su Mansión, el dia que decidió hacerlo, fue le dia que su corazón agrietado se rompió.
Después de semanas sin salir, ahora la hacía necesitaba cosas en la despensa, así que iba al supermercado, lo que no espero fue ver la escena que la rompería de una vez por todas.
Caminaba con la cabeza en alto, quien la veía no veía a la alcaldesa que se pasaba todas las noches llorando por su hijo o por la idiota de la Sheriff, no sé que como si lo supieran, estaba por entrar al supermercado, cuando risas, risas que conocía muy bien la hicieron voltear, y lo que vio hizo que su pecho se oprimiera.
En la acera de enfrente se encontraba Emma y Henry, eso le hizo sonreír, pero la persona que estaba ahí, abrazando la cintura que ella tuvo el placer de acariciar sin nada puesto, ahí estaba el, ese maldito manco, ese que reía con ellos, el que caminaba, quien ahora besaba los labios de la rubia que se dejaba hacer, mientras Henry reía por la escena.
En un momento Emma subio los ojos topándose con ese mirar chocolate que les miraba con impotencia, la rubia tenso el cuerpo, sintió ganas de vomitar, su estómago estaba haciéndole malas jugada, desvió la mirada, sintió su corazón doler, por qué negarlo más, sentía cosas por Regina, que jamás iba a ser capaz de aceptar y menos por el miedo de ser rechazada de nuevo, que sus padres la repudiaran, y Henry, no quería perder nada de lo que ahora tenía, cuando volvió alzar la vista no la encontró por ninguna parte.
–Emma… amor ¿estás bien?-el pirata preguntaba, al ver que miraba a todos lados
–Sí, solo que me pareció ver a alguien…-dijo tratando de no tomarle importancia, Henry también miro hacia todos lados pero no vio nadie.
Siguieron su camino tratando de volver a lo de antes, pero para Emma no era fácil, y más al ver la mirada herida de la morena, ver cómo les miraba con anhelación.
Regina no pudo soportar más, salio lo mas rápido hacia su Mansión, se echó a llorar sobre su cama, lloro lo más que pudo e iba a volver a beber, pero algo en su cabeza le dijo, por que hacerlo, si no tenía a nadie ahí que la quisiera, porque no irse, salir de ese maldito pueblo que solo la condenaba a ser infeliz, porque no buscar una oportunidad fuera.
–No más-se dijo –No puedo seguir así-se levantó de la cama
Sin pensarlo más busco una pequeña maleta, donde metió algunas prendas de ropa, alguna cosas que le podían servir, y son más tomo su cartera, salio hacia su Mercedez, subio sus cosas ni se preocupó en prender la luces de la Mansión, solo salio de ahí lo más rápido que pudo, manejo hasta la línea que mostraba el límite de Storybrooke, miro hacia atrás por última vez antes de arrancar, dejando atrás a Emma y Henry.
N2:
Y así comenzamos con esta historia, espero que sea de su agrado, cualquier cosa que no les agrade o algunas dudas, háganmelas saber.
Próximo capitulo… Encuentro
