N1: Ni Once Upon a Time ni sus personajes me pertenecen si no a la cadena de televisión ABC.
Agradezco a:
Guest, kykyo-chan:quien no lo desearía, esa mujer es una bomba de sensualidad, NonSam: así tiene que ser la historia, puede que no te parezca pero eso sirvió para que Regina decidiera irse, herida, ya que encontrara quien la sane, a lo del bebe, es verdad Regina tiene magia, pero cualquiera no haría nada si vez que tu hijo lo tiene alguien más que aun conozcas no la reconoces y no te deja hacer nada, lo del hechizo no creo que sea posible ya lo veras en los próximos capítulos, a lo de Henry creo que en esta capitulo te darás cuenta que será muy difícil que Regina pueda ver a Henry como lo vio algún dia, a lo de Emma, no será fácil, realmente Regina estará lastimada y dolida, cuando regrese, puede que ayude a Emma, pero no quiere decir que intentara algo con ella, y no creo que podamos pasar a una relación polígama, este historia fue idea de alguien más, por lo cual es necesario que pase algo fuerte para el regreso de Regina, Farren Norieli:a lo de cada cuento actualizare, eso se deberá al tiempo que me tome revisarlo y ver que no haya fallas en alguna parte, además del tiempo que tenga por mis obligaciones y trabajo, y a lo de Hook, no te preocupes desaparecerá poco a poco,LyzzEQ,Aerumina Rampante, EvaZ.
Chapter 2: Encuentro
Acelero sin volver a mirar atrás, lo que no se espero es ser rodeada por una nube de color azulada y gris, sintió su cuerpo cambiar, no esperaba que eso pasara, el duendecito no le dijo que eso pasaría, no tardó mucho en que la nube se disipara y que sintiera cierta parte que no esperaba jamás ver.
Lo sintió, pero no quería creerlo, así que con mucho miedo bajo la mirada, abrió y cerro la boca, como un pez, sus ojos estaban abriendo a mas no poder, con miedo llevo su mano hacia esa parte y casi se desmaya, lo que le estaba pasando hizo que se olvidara por unos minutos del porque se estaba yendo, pero inmediatamente lo recordó.
Emma no la quería, habia preferido fingir que nada habia pasado entre ellas, andar con ese capitán delineador, que era lo que tenía ese idiota que ella no, por dios ella era una reina, en comparación del pirata que no era nada ante ella, pero lo habia preferido, y todo porque con él podía vivir una vida normal, por dios que era normal en Storybrooke
Se fijó una vez más en lo que ahora tenía en su entrepierna y suspiro, que más le iba pasar, aporreo su mano contra el volante, haciendo que el claxon sonara, eso le hizo recordar que estaba huyendo de ahí, que quería alejarse, quería tratar de encontrar lo que siempre se le habia negado.
Volvió arrancar el auto, ahora ya nada le impediría irse de ahí, siguió manejando por horas hasta que vislumbro los primeros indicios que estaba llegando a la ciudad.
Storybrooke…
Emma no podía dejar de pensar en Regina, en su mirada, en lo estúpida que estaba siendo por no ser capaz de aceptar que sentía mucho más por ella de lo que aparentaba, así que decidida hablar con ella, arranco hacia la mansión, era casi las siete de la noche, así que le sorprendió y preocupo a la vez, que las luces de la Mansión estuvieran apagadas.
Bajándose del escarabajo, inmediatamente entro en la casa, prendió las luces, esperando encontrarse con que la morena estuviera por ahí, pero su sorpresa fue mayor que al entrar y no encontrar a nadie, ni siquiera en la recámara de la morena el cual ya conocía lo que si le inquieto es que algunos cajones y el armario faltaban cosas, una maleta también no estaba, no quería pensar mal, pero al parecer Regina se habia ido.
Sintió su pecho doler al comprimirse al pensar que no la volvería a ver, que Regina se habia ido por su culpa, lo sabía lo era, pero es que tenía miedo, no sabía cómo afrontar los sentimientos que sentía por aquella morena, que la volvía loca, así que habia tenido que fingir que le atraía Killian que realmente sentía algo por él, cuando lo único le causaba los besos, las caricias eran repulsión y unas inmensas ganas de vomitar, pero tenía que fingir, tenía ser lo que sus padres querían.
Se sentó en la cama de la morena, comenzando a recorrerla con las manos acariciando las sabanas que sabían bien cubrían a la morena, con sus manos tomo las sabanas y la llevo hasta su nariz, tenía la necesidad de sentir a la morena aunque sea de esa morena, no quería extrañarla, pero lo estaba haciendo.
–Regina, mi Gina… soy una idiota, tengo tanto miedo que aceptar que te quiero, que me quite lo que he conseguido, una familia, temo que al decirlo ello me desprecien y me repudien, pero al temer por eso te pierdo, te pierdo…-se abrazó a la almohada de la morena y sin darse cuenta, se quedó dormida con lágrimas en los ojos.
Boston…
Regina manejo hasta que deslumbro las luces de la ciudad, manejo hasta un pequeño hotel que realmente se veía elegante y se registró, al estar ya en u cuarto sintió que neceitaba salir, no podía estar ahí encerrada, apenas eran la nueve de la noche, habia tiempo de disfrutar, no quería seguir siendo esa alcaldesa recatada, esa que no hacía nada que se saliera de su control, así que encontrando algo más acorde a ella, ahora por cuestiones no previstas no podía llevar vestidos, así que habia ido alguna tienda que estuviera abierta a esa hora, para conseguir algunos pantalones y porque no unas blusas, después de hacer sus compras regreso a su habitación.
Tomo una ducha, y con algo de asco lavo la nueva adquisición de su cuerpo, la verdad es que no le habia hecho gracias encontrar esa parte en ella, le daba cosa ahora tenerlo ahí, no sabía cómo lo iba a manejar, es mas no sabía qué hacer con él, cuando tuvo que ir al baño, con mucho asco lo saco y toco, habia manchado completamente el inodoro, ya que no lograba atinarle al interior del inodoro.
Casi vomitando tuvo que limpiar su desastre, después del baño, se cambió con su ropa nueva, se miró al espejo y se vio distinta, es como si el haber salido de ese pueblucho le haya funcionado para bien ya que su cabello se veía un poco más largo y lacio, sus ojos chocolates eran profundos, sus labios carnosos y rojos, ese lunar que la hacía lucir sexy, y porque no, esa cicatriz que el recordaba lo que su madre le hizo, pero que ahora la hacían lucir con madurez.
Dejo de verse, se maquillo, se alisto, para luego salir de ahí, no sabía a donde iría, pero poco le importo, habia rentado un auto, cuando salio hacer sus compras por lo que manejo por la ciudad, mirando las luces que la iluminaban, algo la hizo detenerse en un pub, no se veía en las mejores condiciones, pero algo la atrajo hacia ahí, algo la estaba jalando hacia ese lugar, así que dejo hacer.
Entro con algo de precaución, al entrar se encontró que el lugar era un bar de stripper, se sorprendió pero su mirada inmediatamente se fue hacia las chicas que bailaban sobre el escenario, nadie creería que Regina pudiera estar comiéndose con la mirada a esas mujeres que prácticamente estaban desnudas.
En ese momento Emma habia desaparecido de su mente, ya no estaba pesando en el dolor que le causo al verla con el hombrecito que se creía capitán, ni en las palabras hirientes de Henry hacia ella, ahora ellos estaba en segundo plano, ahora su mente estaba en otro lado.
Cuando dejo de ver hacia el escenario al darse vuelta, sintió como algo se estrellaba contra su pecho y como el líquido le mojaba todo.
–Oh lo siento, yo perdón…-la persona con la que habia chocado, y no pudo evitar sorprenderse, frente a ella estaba una rubia, de ojos verdosos que le miraba con vergüenza –No la vi, yo… usted salio de la nada-seguía la chica, la morena no dejaba de verla, porque se sentía atraía hacia esa rubia
– ¿Por qué no te fijas?… miraba como me dejaste-hablo fríamente, cosa que el sorprendió ya que ella habia sido tan culpable como la otra
–Yo…-intento eso un moreno cabellos oscuros, ojos cafés oscuros se acercó
– ¿Que pasa aquí?-pregunto con su voz grave
–Yo… yo choque con ella, y le derrame unos tragos encima-la rubia le hablaba con miedo, y eso Regina lo pudo percibir
–Eres una estúpida Taylor-le grito –Lo siento me disculpo por ella, para compensar esto, pida todo lo que quiera, corre a cuenta de la casa-dijo con una sonrisa, para luego mirar a la mesera que supo que todo lo que esa morena pidiera saldría de su salario –vamos-tomo del brazo a la chica, Regina iba hablar pero se cayó al escuchar lo que el hombre le dijo –Lo que ella gaste este noche se te será descontado de tu pago-le informo
–Mark, por favor… tú sabes que necesito el dinero, Zayn necesita rehabilitación, por favor…-suplicaba
–Eso lo debiste de pesar antes de hacer lo que hiciste-le recordó –Esta noche le servirás solo a ella, quiero que esa morena esté a gusto, he visto por como se ve… tiene dinero, y más te vale que regrese-sin más se fue de ahí
Regina no le gusto como ese hombre trataba a esa chica, jamás habia permitido que un hombre tratara a un mujer de ese modo, ni en sus años de reina en el bosque encantada, jamás le gusto que un hombre se creyera mejor que una mujer, y esto uno iba ser la excepción.
–Disculpe-le llamo al ver que se iba
– ¿Si?-le miro
–La señorita que usted acaba de tratar no de la mejor manera, solamente tuvo un accidente conmigo, lo cual quiere decir que yo soy tan culpable como ella-ella misma se sorprendió aceptando su culpabilidad, pero habia algo en esa mujer que le llamaba a ser así con ella, el hombre miro con el ceño fruncido –Lo que quiero decir es que no me parece justo que le descuente todo lo que yo consuma, así que le pido de la manera más atenta que acepte que yo pague lo que consuma, y además los gastos de lo que se ha caído-hablo, obviamente Mark torció la boca no le gustó nada el tono de esa mujer, y supo que no sería la última vez que la vería y si fuera el caso el traería muchos problemas.
–Está bien-contesto con muy feliz –Señorita…-dejo para que la morena contestara
–Mills, Regina Mills-le tendió la mano
–Un gusto soy Mark Stirling-no estaba nada contento –Les dejo tengo algunos asuntos que resolver-dijo y se dio la vuelta para irse
–Yo… gracias-dijo hacia la morena que simplemente le ignoro y se sentó en una de las mesas
–No me las des-contesto una vez sentada y ver que la otra no se iba
–Soy Taylor Cowell-se presentó
–Ya escuchaste el mío, así que no tiene caso que te lo repita, y como ya estás aquí tráeme una cidra de manzana-le ordenó, la otra vio sintió algo que no habia sentido jamás por nadie y no solo eso, le hizo sonreír al ver la cara dura y fría de la morena.
Se alejó de ahí para traer el pedido sin dejar de pensar que aquella morena era un misterio, y que estaba dispuesta hacer de todo para descubrir que ocultaba detrás de esa mascara de frialdad, porque por uno segundo que la miro a los ojos pudo ver que su alma estaba herida, y si ella podía ayudar lo haría, para que negarlo le habai gustado, desde que la miro cuando intento disculparse.
Storybrooke…
Emma despertó tres horas después aun abrazando la almohada de la morena, sintió sus mejillas aun húmedas por llorar, miro a su alrededor y supo que en verdad Regina se habia ido, y sabía que fue por su culpa, por ser tan cobarde, pero no podía hacer nada, simplemente seguir fingiendo.
Salio de la Mansión, se subio a su carcacha amarilla y manejo hacia Granny´s, al entrar escucho ruidos en la parte de atrás, por lo que desfundo su arma, camino despacio, y sin hacer ruido camino hacia donde provenían quejidos, pero grande fue su sorpresa, al encontrar a Ruby comiéndose prácticamente a Belle, al cual estaba empotrada en la pared.
La verdad es que jamás espero encontrarse con esa escena, digo de Ruby lo podía esperar pero de Belle, no ella estaba con el oscuro, no se quería imaginar que pasaría si este se esteraba de la aventura que su mujer estaba teniendo con la loba, sin hacer el mínimo ruido se alejó de ahí.
Cuando ingreso en el interior del restaurante, se encontró con sus padres en una mesa en la que Henry con Killian también compartían, así que con incomodidad se acercó ellos.
–Buenas noches-saludo
–Hola Love-contesto el pirata dándole un beso, que tuvo que corresponder, aunque las inmensas ganas de vomitar no las pudo evitar
– ¿Dónde estabas Ma?-pregunto Henry
–Eh, fui a ver a Regina-contesto como si nada, lo que captó la atención de todos
– ¿Como esta?-pregunto Nieves interesada, la verdad es que la de cabello corto realmente no le guardaba más rencor a Regina, sabía que la mujer solo hizo lo que creyó era correcto además habia hecho de todo para demostrar que estaba cambiando y ella le creía
–No lo sé-contesto, todos le miraron esperando una respuesta –Se fue-contesto con amargura
– ¿Qué?-casi gritaron todos
–Sí, la mansión estaba a oscuras cuando llegue, así que entre a ver si ella estaba bien, pero al hacerlo me di cuenta que no estaba, y que faltaban algunas de su cosas, y su mercedes tampoco estaba-decia recordando que lloro como bebe en la cama de una alcaldesa
–Eso no es verdad-Henry dijo antes de salir corriendo de ahí
Emma intento seguirlo, pero Hook y sus padres se lo impidieron, tomándola del brazo.
–Déjalo, el chico necesita estar solo, la noticia que su otra madre se haya ido es dura, puede que el aun este resentido con ella, pero eso no quiere decir que no la quiera, el chico vivió con ella por diez años, donde Regina lo lleno de amor y educación, es por eso-David hablo
–Coincido con tu padre hay que darle espacio, además tenemos que ver por Regina, no es normal que desaparezca así-hablo Nieves
–Se preocupan por esa bruja, después de lo que les hizo-hablo Hook molesto, todos le fulminaron con la mirada
–No hables de Regina de esa manera-Emma iba a defenderla pero se sorprendido al escuchar a su madre –Ni que tu fueras un Santo, te recuerdo que eras aliado de Cora-hablo seria, le pirata solo torció la boca
–Pensé que odiabas a Regina-hablo Emma
–Lo hice, pero fue a la Regina del pasado, la reina malvada, no la Regina que ha hecho todo por demostrar que ha cambiado, esta Regina me agrada, además ya es de la familia, es la otra madre de Henry-David miro orgulloso a su mujer, mientras Emma se lamentaba por su idiotez, y el pirata imaginándose que no era aceptado por los encantadores.
Henry habia salido corriendo de la cafetería para irse hacia la mansión y comprobar lo que Emma habai dicho, cuando lo hizo no pudo evitar llorar sentado en su cuarto, hecho un ovillo, mientras los recuerdos lo consumían, sabía que la partida de su madre habia tendió que ver con él, estaba seguro que era su culpa, nadie sabía lo que el habia hecho, y es que Regina jamás se lo reclamo, y jamás lo vio mal después de lo que hizo.
*****FlashBack*****
Regina se encontraba en la sala de la Mansión leyendo un libro, Henry no habia querido cenar de nuevo con ella, así que lo hizo sola, ahora que estaba relajándose sintió como una pisadas se acercaban a ella, miro hacia donde provenían y vio a Henry.
–Cariño ¿necesitas algo?-le pregunto mientras se levantaba
–Sí, que no te entrometas más-la morena le miro confusa
–Henry, no entiendo-le miraba
–Crees que Emma te puede amar, claro que no, tu no la mereces, ella jamás podrá quererte, asi que lo que único que deseo es que desaparezca de nuestras vidas, simplemente eres un estorbo, nadie te quiere, no eres nadie aquí, no voy a dejar que contamines a mi madre-sin que lo esperase el chico le clavo una daga, que no sabía de donde habia sacado, ella jamás imagino que su propio hijo pudiera hacerle eso.
Henry se asustó al ver como la sangre salía de la morena, por lo que soltó la daga y se fue corriendo de ahí, Regina lo uno que pudo hacer fue curarse ella misma, aunque la herida de su corazón jamás lo lograría sanarla con magia, sus ojos estaban derramando lágrimas.
*****Fin FlashBack*****
Henry lloraba por ser tan tonto, por no hacer las cosas bien, habia cometido esa estupidez que nadie más sabia y que no quería sabe cómo los demás reaccionarían cuando se enteraran, la decepción en la cara de su morena madre, era un castigo que siempre pagaría, no quería imaginar si Emma se enteraba, o sus abuelos, siguió llorando abrazándose a su mantada que Regina el habia regalado de bebe.
Boston…
Regina comenzaba a despertarse con un fuerte dolor de cabeza, miraba su al rededor y no recordaba el lugar, pero sus ojos se abrieron enormemente al ver entrar a la joven camarera rubia a la cual conoció la noche anterior con una bandeja.
–Qué bueno que despiertas-sonrio la rubia –te traje estas pastillas, te servirán para el dolor de cabeza, si te apuras y te das un baño, alcanzas a desayunar con nosotros-la morena la miro confundida
– ¿Nosotros?-pregunto
–Sí, si quieres saber apúrate-le dijo
Regina no sabía porque le hacía caso a esa mujer que ni siquiera conocía, es más jamás hacia casi, porque lo estaba haciendo ahora, dejo de pensar en eso, y se dirigió hacia el baño, bueno donde supuso que estaba, encontró que la mujer le habia dejado una toalla y algo de ropa que supuso era de ella, se bañó rápidamente, ya que se sentía incomoda, porque no era su baño.
Al terminar y salir, se dio cuenta que era demasiado humilde el lugar, camino hacia donde escuchaba voces, al llegar se encontró con algo que jamás imagino ver, en la pequeña mesa estaba ella, aquella rubia que le estaba llamando demasiado la atención, y enfrente de ella estaba un pequeño de no más de ocho años.
–Me alegra que ya estés aquí-le sonrio –siéntate aquí-le señalo el lugar junto a ella –Mira Regina, él es Zayn, mi hermanito, del cual te hable anoche-la morena le miro, y sin ma recuerdos de la noche anterior vinieron a su cabeza
–Hola Zayn-le sonrio –Tu hermana me hablo mucho de ti-dijo
–Hola-saludo tímidamente el pequeño rubio
Regina recordaba que Taylor la noche anterior le habia traído la sidra de manzana y sin más habían comenzado a platicar como si todo la vida se hubieran conocido, ella le platico que el chico habia tenido un accidente hacía dos años donde sus padre murieron, y el habia quedado en silla de ruedas, pero que los médicos dijeron que con rehabilitación el volvería a caminar, en cabio ella le dijo que estaba alejándose de una persona que la habia lastimado un montón, también le conto que con esa persona tenían un hijo, el cual no quería saber nada de ella, le conto de Emma y la chica le escucho como nadie lo habia hecho.
Ahora recordaba que habia bebido demás y la pobre rubia no sabía dónde se estaba quedando, así que él dijo que llevaría a su casa, por lo que ya sabía que no había pasado nada de lo que en un principio habia pensado en un principio.
Ahora viendo la interacción de las dos personas más en la mesa, no podía dejar de pensar cómo es que habia dejado que esa joven rubia que apenas conoció ayer entrara en su vida, como siendo quien era confió en ella, porque le fue fácil hablar con ella, cuando con nadie lo habia logrado, ni siquiera con Emma, eso la hizo pensar en la rubia, en cómo estaba desprecio sus sentimientos aunque no se los haya dicho, dolía, pesándolo ahora dolía en verdad, su corazón estaba roto, como es que pudo permitirse hablar con esta chica.
Y como es que puede convivir con el niño que le sonríe feliz, eso hace que recuerde a Henry y la sonrisa que tenia se desvanece, el solo recordar, al vez que su hijo habia desaparecido para dar paso a quien no reconoció, quien fue capaz de herirla de esa manera, no puede odiarlo, aunque nadie la juzgaría si lo hiciera, el chico intento matarle, la hirió con una daga, pero no lo hace, aunque eso no impide que lo pueda ver como antes.
Ahora no lo puede ver con ese cariño que le debería tener, jamás pensó que Henry pudiera hacer algo como eso, además el chico sabía que algo pasaba con Emma como es que lo supo, la Sheriff se lo habrá dicho o lo descubrió por sí mismo.
No lo sabe, pero ahora no quiere pensar en ninguno de ellos, así que aparta todo pensamiento de ellos, y se fija en la rubia le sonríe, ella se esfuerza y logra sacar una sonrisa sincera, tal vez después de todo este viajecito le traiga cosas buenas.
–Entonces Zayn ¿qué te gusta hacer?-pregunta interesándose por él, el chico ríe y comienza a contarle lo que en verdad le gusta.
Taylor no puede creer lo paciente que es esa mujer que platica con su hermanito, aun no entiende como esa mujer de nombre Emma, porque después de varias copas la otra logro decirle quien era esa mujer que le hacía daño, tampoco entendía como podía preferiría un estúpido hombre cuando tenía enfrente a semejante mujer, la miraba y se le hacía tan atractiva, además de condenadamente sexy.
Si esa Emma la desprecio, causando que este ahí, ella no iba hacer igual que la otra, le habia gustado y no descansaría hasta que la morena fuera suya, y que la amara más de lo que amaba a esa otra tonta, además del gran secreto que la morena guardaba en sus pantalones, el cual habai sentido, ya que durmió en la misma cama.
Regina no se imaginaba que ese encuentro con aquella chica, le traería felicidad como no pensó tenerla, pero también al cual también tenía un tiempo limitado.
N2:
Capitulo dos, espero este gustando, cualquier duda o pregunta, ya saben dónde contactarme, yo con gusto les responderé.
Próximo Capitulo… De Vuelta
