Por: Junkzi

Gracias por leer mi fanfic, cualquier falla ortográfica, agradecería mucho que me lo comentaras.

No soy autor de la novela "Overlord (オーバーロードŌbārōdo?)" creado por Kugane Maruyama.

La traducción del ENG-ESP que uso es la de ESPANIPON, favor de ir a su página a agradecerles por su trabajo.

Disfruta la historia.


Capítulo 2: En busca de la Salvación

Parte 8:

Unos pasos resonaron en la habitación, mientras que Neia tenía la cabeza agachada y no podía saber de quien se trataba, eso era en su mente, pero su corazón lo sabía, uno de esos pasos pertenecía a la Primer Ministro, Albedo, y los otros pasos…

"Su Majestad, Ainz-sama, como lo ordeno, por su voluntad eh traído a el guerrero Momon."

Neia hecho un pequeño vistazo y vio a un gran hombre, vestido con una armadura completa de un color tan negro, que incluso la noche misma le tendría envidia, sin embargo, lo que más extraño para Neia es que seguía usando su casco. A pesar de estar frente a su Rey.

"Umu, lo has hecho bien Albedo, y tu Momon, cuento con que Albedo te haya explicado brevemente la situación."

"Si lo hizo, sin embargo, no sé si debería aceptar."

Antes de que el Rey Hechicero pudiera hablar, casi pude escuchar el grito de nuestra estúpida capitana.

"Momon-dono ¿verdad?"

"¿Hm y tú eres?"

"Mi nombre es Remedios Custodio, la capitana de los paladines en el Reino Santo, es un honor conocerlo."

"¿eh?"

Sin ser conscientes de ello, todos los paladines, incluyendo al vice-capitán Gustav y yo, dejamos escapar un sonido indigno, que incluso en el Reino Santo sería castigado con arresto domiciliario, si te iba bien.

"Ya veo, un placer conocerla Remedios Custodio-dono, como usted sabe, mi nombre es Momon."

"Entiendo, sé que podría ser un problema para usted, que sirve como guardián para la gente de E-Rantel, sé que estoy haciendo una petición egoísta e irresponsable, pero- "

Es imposible, es completamente imposible que ella sea nuestra estúpida capitana, estos pensamientos nacieron desde el fondo del corazón de Neia, y con sus habilidades, dio un vistazo a los demás paladines, y sabía que al menos, ella no era la única que pensaba esto.

*CLAP*

Se escuchó un ruido lo bastante fuerte como para que todos volteáramos a la fuente de sonido.

"Momon, se lo que quieres decir, se lo que estás pensando, y quiero decirte que no tienes de que preocuparte, ¿Por qué no vas solo y dejas a tu compañera aquí, de esa manera te sentirás más tranquilo ¿no?"

"¿Eso está bien?"

Momon a pesar de que llevaba un casco y Neia no podía ver alguna de sus expresiones, notó un claro sentimiento de desconfianza por parte de Momon a través de su voz.

"Por supuesto, después de todo comprendo el daño que Jaldabaoth significa. Esto es simplemente una prevención para el futuro."

"Ya veo, entonces, Su Majestad, permítame ir al Reino Santo para derrotar a Jaldabaoth."

Neia quería hablar con todas sus fuerzas, quería agradecerles tanto a Momon, por aceptar venir a ayudarnos, tanto como a Su Majestad, Ainz Ooal Gown por aceptar enviar a Momon, a pesar de todos los problemas que podría causarle. Neia estaba a punto de gritar infinidad de veces, gracias, pero pudo contenerse gracias a que, la persona más benevolente que hubiera conocido, Ainz Ooal Gown, habló.

"Entonces, daré por terminada la reunión, orgullosos paladines del Reino Santo, vayan a descansar el día de hoy, prepárense, tengo entendido que se hospedan en el Pabellón Dorado, por lo que más tarde, enviare a Momón ahí. Asegúrense de que alguien esté presente para recibirlo."

"Si, Su Majestad, estoy eternamente agradecida con usted."

Remedios Custodio volvió a arrodillarse ante Ainz Ooal Gown, todos, bajamos la cabeza una vez más.

"No es ningún problema, pero ya que están aquí ¿Por qué no visitan mi país y descansan un poco?"

Remedios dejo de hablar, ya veo, ese parece ser su límite, pensó Neia. Y mientras pensaba en ello Gustav tomo las riendas de la conversación nuevamente.

"Muchas gracias por su generosa oferta su majestad, sin embargo, no podemos relajarnos mientras nuestros compatriotas están en nuestro país sufriendo."

"Ya veo, entonces, pueden hacer lo que gusten."

"Si, gracias por su benevolencia, su Majestad..."

"De verdad. Entonces eso será todo. Este ha sido un dialogo beneficioso."

"Anunciando la salida de Su Majestad, el Rey Hechicero."

Neia y los demás paladines inclinaron la cabeza en respuesta a las palabras de Albedo.

Una vez más el bastón golpeo a lo largo del suelo a tiempo con sus pisadas, de la misma manera que lo hizo cuando había entrado. Esos sonidos se alejaron cada vez más, y pronto oyeron el sonido de la puerta cerrándose. El Rey Hechicero probablemente había salido de la habitación.

"Entonces- "

Cuando Neia levanto la cabeza, vio a una Albedo de mejillas rojas sonriendo y diciendo:

"Entonces, por favor, permítanme acompañarlos afuera, Momon, tú también, tienes que prepararte para llevar a cabo las ordenes de Su Majestad."

Neia y compañía se prepararon para la llegada de Momon cuando llegaron a la posada. Dicho esto, no sabían cuando llegaría por lo que tomarían algunos turnos, por supuesto a Neia le toco limpiar las armaduras.

"Es impresionante, capitana."

Neia escucho a Gustav hablar a través de la habitación mientras llevaba agua para y un trapo para limpiar las armaduras.

"¿Qué es impresionante?"

"Jamás pensé que pudiera controlarse de esa manera, permítame pedirle perdón."

"¿Hah? ¿De qué demonios estás hablando?"

Neia no se dio cuenta de que inconscientemente había pegado su oreja a la puerta, y cuando esta se abrió, Neia no pudo reaccionar a tiempo, haciendo que cayera dentro de la habitación.

La cara de Remedios estaba roja, cuando Neia se levantó, la capitana Remedios Custodio procedió a darle una bofetada, sin embargo, antes de que pudiera dar la segunda, el capitán Gustav se apresuró a levantar los brazos y se interpuso entre Neia y la Capitana.

"¡Capitana Custodio! ¡Un momento, por favor!" No se puede negar que las acciones de la escudera Baraja fueron las de una sinvergüenza, pero compréndala por favor, al igual que usted y yo, así como a los otros paladines, tenemos curiosidad sobre cómo se llevaran a cabo los planes para asi, servir de una mejor manera."

Neia estaba sosteniendo su mejilla mientras Gustav continuaba.

"Lo que hizo fue por el bien de su país, ¿No es eso algo digno de alabanza?"

"¿De qué tonterías estás hablando desde hace un rato?, ese tipo de actos no son dignos de alguien que si quiera aspira a convertirse en un paladín algún día. ¿Quieres que la elogia por ese tipo de actos? ¡No me jodas!"

"La culpa recae en su sirviente"

Neia ya recuperada, se disculpó desde el fondo de su corazón mientras inclinaba la cabeza, sabía que lo que había hecho era vergonzoso, no solo para un escudero, si no para cualquier persona.

Mientras estaban discutiendo, llego un paladín para hacerle saber que su turno de espera había terminado y que ahora saldría a la ciudad.

"Bien, quizá eso te sirva de algo para refrescarte escudera Baraja, ve a la ciudad y revisa cualquier movimiento extraño, ¿eso está bien verdad? Capitana."

Remedios asintió, mientras que Neia la agradecía con su cabeza a su capitán Gustav.

"Bien, pero, escudera Baraja, esta vez ¿serás capaz de recolectar información de manera eficiente?"

"Tu sirviente no lo sabe, pero estoy segura de que incluso si fallo en mi misión, ustedes serían capaces de pensar en algo, Capitán-sama."

"¿Y qué hubieses hecho si no podíamos pensar en nada? ¿Qué hubiera pasado si atacamos ese barco fantasma?"

En efecto, como dijo la Capitana, era muy probable que si hubiera reunido una mejor información no se hubieran llevado un susto de tal manera, y en el peor de los casos si hubiéramos atacado ese barco fantasma las cosas podrían no haber salido como salieron. Sin embargo, Neia sabía que se había esforzado, no solo en la recopilación de información del Rey Hechicero, sino, desde que salieron del Reino Santo, ella ha estado dando todo de ella misma, Neia se enorgullecía de poder decir esto.

¿Podría ser que la capitana todavía siguiera sorprendida por ver a Su Majestad Ainz Ooal Gown? ¿Por qué se desquita conmigo? ¿A pesar de que todo salió bien? Sabía que la vida del pueblo del Santo Reino estaba en juego, y eso no solo le pesaba a la capitana, si no también me pesaba a mí y seguramente a todos los paladines, es lo que Neia pensaba sinceramente.

¿No estaba bien mientras hubiera un buen resultado? ¿Podría ser que la capitana en vez de estar sorprendida, tuviera miedo? No no no no, eso es imposible.

Neia se quedó callada, tenía una buena idea de lo que pasaría si realmente le respondiera a su capitana. Por lo tanto, permaneció callada y simplemente bajó la cabeza.

"Capitana, eso debería ser suficiente. Gracias a ella pudimos llegar a salvo al Reino Hechicero, eso debería bastar para pasar una ofensa de ese grado. Las recompensas y el castigo deben ser utilizados en equilibrio. Tal vez debería alabarla en la misma medida, Capitana."

"…Cheh"

La Capitana parecía que no se había cansado de regañar a Neia mientras se giraba y se iba de la habitación.

Gustav suspiro y luego se giró hacia Neia.

"Es cierto que hiciste un buen trabajo trayéndonos aquí a salvo, tu trabajo es realmente admirable, y la Capitana debería darte el crédito por ello, así como lo que acabas de hacer es vergonzoso y la capitana un está en estado de shock por ver a ese Rey Hechicero. Sopórtalo, simplemente viniste en un momento equivocado."

Neia no pudo decir nada, solo asintió, sin embargo, un sentimiento de ira en su corazón no pudo ser removido.

"En cualquier caso, iré a hablar con la Capitana sobre esto. Sin embargo, si te topas con ella ahora, las cosas se pondrán un poco calientes. ¿podrías cumplir la orden que te di antes y salir a caminar un rato? Ah, no te preocupes por las armaduras, además de la capitana, los otros entenderán tu posición."

"Tu sirviente lo entiende. Gracias, Vice-capitán."

Una vez fuera de la posada, Neia se encontró incapaz de moverse en los fríos vientos del invierno.

"Me siento… hahhhhh…"

Aunque le habían dado permiso de salir y saltarse sus deberes como escudera, ¿adónde debería ir en este país?

Neia toco sus bolsillos y saco una pequeña bolsa de cuero. Había un poco de dinero adentro, unas monedas de cobre y plata del Reino Santo. Si no podían ser utilizadas, Neia todavía tenía una moneda de oro comercial. Sería más que suficiente para conseguir una comida. Sin embargo, esta moneda de oro era el último rastro de dinero que los padres de Neia le habían dado. ¿Dónde debería gastar este valioso dinero de bolsillo?

Neia miró la tierra extranjera ante ella.

"Que molesto… hah…"

"Bueno, suenas deprimida."

La repentina voz de cerca hizo temblar los hombros de Neia, mientras se volteaba para ver de quien se trataba, se encontró un caballero vestido de negro.

"¡¿Momon-sama?¡"

"Ven, hay algo que me gustaría hablar contigo."

"¡¿CO- ¡¿CO- ¡¿CO- ¡¿CONMIGO?!"

Neia no podía articular bien, después de todo, ¿de qué quería hablar este poderoso guerrero que fue enviado para derrotar a Jaldabaoth? Ella era un simple escudero, esta presencia era demasiado para ella.

Después de caminar según las indicaciones, llegaron a un callejón, sin embargo, Neia obedeció en silencio.

El callejón estaba sorprendentemente limpio, sin transeúntes, Neia dudaba de porque Momon la había llevado ahí, de repente recordó lo que su madre le había dicho mucho tiempo, acerca de hombres salvajes que secuestraban mujeres para violarlas. Neia se sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos fuera de ella, después de todo, Momon era un gran guerrero y por lo que sabía una mujer insuperablemente hermosa lo acompañaba, asi que, ¿Por qué quería a alguien como Neia?, ella intento alejar esos pensamientos, pero ante la anticipación de lo que sucedería no podía estar en paz.

Una vez que Momon se paró y dio la vuelta, Neia hablo.

"Momon-sama, me atrevo a preguntarle ¿Por qué me llevo aquí? Si desea mi cuerpo ¿pedirlo no hubiera sido más fa- "

De los nervios Neia dijo exactamente lo que estaba pensando y mientras tenía la cara completamente roja, Momon habló."

"¿Hm? ¿Tu cuerpo? ¿Cómo llegaste a esa… no, no importa, si pensabas eso, por que eras tan buena chica?"

Neia no sabía que responder por lo que bajo la cabeza. No solo en forma de disculpa, sino también para que Momon no viera su cara completamente roja.

"Bueno, no importa, tengo algo de qué hablar contigo, esa mirada… ¿Su majestad te hizo algo?"

"¿No? ¿No lo cre- ah ya veo, Momon-sama está en un malentendido, mis ojos son así desde que nací? Por lo que no hay necesidad de preocuparse."

"Ya veo, entonces era así, cuando entre a la habitación y vi tu mirada pensé que el Rey Hechicero había hecho algo y me preocupe, después de todo es mi obligación seguir de cerca sus acciones."

"Gracias."

Neia se avergonzó aún más, un gran guerrero, se había preocupado por ella, Neia por un instante pensó que quería convertirse en su subordinada, y pedirle que se convirtiera en capitán en vez de su estúpida capitana. Pero esto solo fue el deseo egoísta de Neia por lo que dejo a Momon hablar nuevamente.

"Hay algo de lo que me gustaría hablar, y es la situación del Reino Santo. Me gustaría escuchar tu opinión."

Ya veo, pensó Neia, ella creía que Momon probablemente. No, seguramente quería comparar las versiones de la situación del Reino Santo de ella, una plebeya y luego discutirla con la capitana, lo más parecido a una noble. El corazón de Neia se agito, ella no comprendió él porque, pero procedió a explicarle todo lo que ella sabía del Reino Santo y si situación desde el fondo de su corazón.

En estos momentos, nadie se dio cuenta, ni siquiera Neia misma, de que, dentro de ella, nació un nuevo sentimiento, el sentimiento parecido a la lealtad.


Bueno, hasta aquí el capitulo de hoy, yo se que leyeron todo eso y posiblemente esperaban mas... o no... pero bueno, ¡Por favor! Esperen con ansias el siguiente capitulo! Como saben el siguiente capitulo es para hablar con Remedios acerca del plan, es bastante largo por lo que puede que me tarde un poco, ya que quiero que toco quede en orden. Entonces, ¡Hasta la próxima!