Por: Junkzi

Gracias por leer mi fanfic, cualquier falla ortográfica, agradecería mucho que me lo comentaras.

No soy autor de la novela "Overlord (オーバーロードŌbārōdo?)" creado por Kugane Maruyama.

La traducción del ENG-ESP que uso es la de ESPANIPON, favor de ir a su página a agradecerles por su trabajo.

Disfruta la historia.


Capítulo 3: Iniciando el contraataque

Parte 2:

Neia transmitió las preguntas de Momon a todos los presentes. Después del breve discurso, un pesado silencio envolvió la sala.

"…Entonces, ¿Qué propone que hagamos Momon-sama?"

Remedios dirigió su pregunta a Neia, que estaba a su lado.

"No, antes de eso, ¿Qué piensan?, Solo eh venido a luchas contra Jaldabaoth, no para guiarlos a todos. Si termino participando demasiado en sus sesiones de planificaciones estratégica, ¿no creen que las cosas se pondrán muy difíciles después de derrotar a Jaldabaoth?"

La conmoción irrumpió en la habitación durante un momento.

"… ¿o es que quieren decir que están dispuesto a seguir al Rey Hechicero?, en ese caso, creo que puedo usar métodos más apropiados para salvar a esta nación."

Eso debería ser la mejor manera de hacerlo, ¿no? Su Majestad podría ser un no-muerto, pero tiene a Momon bajo su ala, por lo que no debe ser tan malo. Si es Momon, seguramente se cumplirá los acuerdos que llegue a alcanzar. Ahora mismo, en este preciso instante, si quieren salvar a la gente que sufre, arrodillarse ante Momon, significaría arrodillarse ante el rey de otro país durante un tiempo, pero ¿esa debería ser la elección correcta, ¿no?

"La única que puede estar por encima de nosotros es Su Majestad, la Reina Santa. Lamentablemente no podemos aceptar órdenes del rey de otra nación, aun si usted es el mediador, Momon-sama."

Sin embargo, y aunque Remedios quería hablar, los sacerdotes rápidamente rechazaron la oferta.

"¡-.!"

¡Deberían estar dispuestos a hacer cualquier cosa para salvar al pueblo! ¿No fue esa la razón por la que pedimos ayuda al Rey de otra nación? ¿Y a su héroe?

Neia agacho la cabeza. Eso era para evitar mostrar las oscuras y nubladas emociones que brotaban desde su interior.

"¿Podemos preguntar qué curso de acción tomaría Momon-sama y su Majestad Ainz Ooal Gown en nuestra posición?"

"¿hm? Bien, lo lógico sería mudarse inmediatamente a un nuevo lugar, ¿no?"

"Una nueva ubicación…"

Todos en la habitación, Remedios incluida, tenían una mirada angustiada en su cara. Eso era porque no sabían de ningún otro lugar que fuera adecuado como escondite.

"A juzgar por su reacción, supongo que no lo harán. EN ese caso, necesitaran planear sus operaciones futuras bajo la suposición de que cuanto antes se muevan, antes el ejercito de Jaldabaoth los atacará… Entonces, como esto es todo, volveré a mi habitación."

Justo cuando Neia estaba a punto de seguirlo, Momon extendió su mano para detenerla.

"Discúlpame, pero me gustaría que te quedaras aquí y escucharas la opinión de los demás en mi nombre, Baraja-san."

"Entendido, Momon-sama."

Aunque no la había reconocido como su compañera, parecía que Momon la estaba tratando como un sustituto. En ese caos, si ella no cumplía esta tarea, el estaría decepcionado. Solo imagina a Momon decepcionado hizo que su corazón se revoloteara por alguna razón.

"¿Entonces puedo contar contigo? No te importa, ¿verdad, Capitana Remedios?"

"No, si Momon-sama lo permite, no nos opondremos."

Después de escuchar eso, Momon se giró para irse con el paladín asignado para ser su guía.

Una vez que desapareció en una esquina, un sacerdote habló.

"Asi que ese es el héroe oscuro Momon… Capitana Remedios, ¿Estará todo bien verdad? Espero que no hayamos traído un tigre para ahuyentar a un lobo. Eso sería… problemático."

"Efectivamente. Tomando veneno para escapar de la agonía actual… ¿no es eso lo que hacen los pobres?"

"Ya hemos hablado de esto antes, ¿no? No me hagan repetirlo, aunque Momon-sama está bajo el estandarte de los asquerosos no muertos, él es diferente. Es un humano, como nosotros."

"¿Cómo puede asegurar eso Capitana Remedios? Nunca se ha quitado el casco ¿verdad? ¿Por qué es que usted lo admira tanto?"

"Puedo sentirlo, ustedes también ¿verdad? –"

¿Eh? ¿No mostraran respeto?

Neia estaba disgustada por el dramático cambio de actitud que habían mostrado los sacerdotes en el momento en el que Momon se había ido.

Si uno entendía la actitud de los ciudadanos del Reino Santo hacía los No-Muertos, entonces esa actitud era de esperar. Más bien, el desagrado de Neia fue anormal. ¿Por qué se sintió infeliz de que cuestionaran a Momon?

"No quiero creer que esto sea cierto, pero, el sigue siendo útil por ahora, así que no podemos evitarlo… hemos visto cómo puede ayudarnos… Momon-sama es humano, por lo que aún si está bajo el Rey Hechicero por lealtad, podemos atraparlo en nuestras redes para que se quede."

¿Qué quiere decir con útil? Alguien se da cuenta de un error que cometimos e incluso nos da una solución, pero no solo son desagradecidos, sino que todavía están pensando en cómo usarlo… Ah, eso es todo. Eso es lo que sentí por Momon, algo que ahora le falta al Reino Santo… un sentido de pureza. Por eso me siento así. Incluso si puedo entenderlo porque Remedios es la capitana y tiene que ver todas las perspectivas… los sacerdotes y el pueblo… no tienen excusa.

¿Qué significa este sentimiento?

Después de compartir carruaje con él, se le había dado la oportunidad de darse cuenta de que, dejando de lado el que era un héroe, Momon era digno de respeto no solo como héroe y fuera, sino como persona.

Por lo tanto, lo que ella sentía por esta gente era en realidad lo que se conocía como piedad.

"A propósito, escudera Baraja, ¿Qué es ese arco que llevas?"

"Ah, sí. Momon-sama dijo que me prestaría este arco que se fabricó en el Reino Hechicero mientras dure mi misión."

"… ¿Puedo echarle un vistazo, escudera Baraja? Deseo ver si el arco está encantado con alguna magia siniestra…"

El sacerdote extendió la mano. Y Neia le entrego el arco.

"Gracias… [Evaluación]"

La magia se activó y el sacerdote se quedó en blanco. Su cara parecía más a la de una persona muerta que a la de una viva.

Neia, así como todos los que estaban en la sala sabían lo que era la magia de [Evaluación] pero solo los sacerdotes eran considerados magos por lo que eso era todo. No sabían si tenía algún otro efecto.

"¡Que significa esto! ¡Esta magia! ¡Es magia cercana al –No! ¿superior? ¡Este es un artículo legendario! ¡NO ES ALGO PARA QUE UNA ESCUDERA PUEDA POSEER! Este ítem debe ser usado para la evaluación de posible magia maligna, en nombre de la iglesia lo tomare para investigarlo adecuadamente…"

"Por favor, permítame rehusarme."

El sacerdote quedó atónito. Era una cara que decía que no esperaba que se le negara. Después de todo uso el nombre de la iglesia.

"Esta es un arma que eh recibido del Reino Hechicero por parte de Momon para proteger su persona. No permitiré que deje mis manos."

Ella no permitiría que alguien que solo pensaba en usar a un aliado, lo tocara ni siquiera por un momento. Neia bajo la cabeza mientras respondía para evitar que la ira en su corazón se manifestara en sus ojos.

"Capitana Custodio, ¿Qué significa esto?"

"¿No importa? Escudera Baraja, dame ese arco…"

"En otras palabras, ¿no le importe que informe de esto a Momon-sama, entonces?"

El aire de la habitación se congelo, Neia sabía que le había dado en el punto débil de su capitana ahora. Esto creo un poco de satisfacción en el corazón de Neia.

"… Suficiente. Lo entiendo. Sigamos hablando."

Así que al menos saben que las cosas les irán mal si Momon se entera.

"Antes de eso, Capitana Custodio, ¿no sería mejor dejar que la escudera Baraja volviera al lado de Momon-sama?"

Neia notó a uno de los sacerdotes mirando el arco por un momento.

Neia comprendió el significado que intentaba transmitir, pero a pesar de la ira que hervía en su corazón, no dejo que se extendiera a sus palabras o acciones.

"Pido disculpas, pero estoy aquí para escuchar las palabras de todos por orden de Momon-sama. Les agradecería mucho que me permitieran seguir aquí y escuchar sus palabras desde este lado."

"Es cierto… Gustav. ¿Qué crees que deberíamos hacer?"

"… Bueno, Momon-sama nos lo dijo en persona. Si la dejamos salir ahora, probablemente causara más problemas en el futuro."

"Eso es verdad. ¿Entonces la dejamos quedarse?"

¿Es esto algo que deberían estar discutiendo delante de la persona en cuestión? Mientras Neia pensaba esto, se inclinó en silenciosa gratitud.

"Ahora entonces, siguiendo lo que Momon-sama ha dicho, ¿Qué deberíamos hacer? ¿Alguien tiene alguna idea sobre dejar este lugar y buscar otro espacio seguro?"

Tal vez alguien con las habilidades de ranger de su padre, podría ser capaz de encontrar un lugar para que muchas personas puedan quedarse tranquilas. Sin embargo, aquí no hay nadie asi.

"El subordinado de ese No- Momon-sama dijo antes que, si no hacemos nada, Jaldabaoth tampoco hará nada. En ese caso, ¿Por qué no buscar un nuevo lugar antes de que tomen acción?"

Esa sugerencia, hecha por uno de los sacerdotes, recibió una aprobación dispersa. Sin embargo, Neia sabía muy bien que aplazar el asunto no resolvería nada. Al final, todo lo que haría sería causar un amontonamiento de problemas en el futuro.

"El problema no es solo encontrar un nuevo lugar, sino también la cuestión de las provisiones. Mientras que estamos en invierno y por lo tanto la comida es fácil de conservar, encontrar lo suficiente para comer durante toda la temporada no es fácil. Aunque no hayamos conseguido la cooperación de Reino, ¿no deberíamos al menos comprarles algo de comida? ¿No ayudaría eso a nuestra supervivencia?"

"Desafortunadamente, los precios son increíblemente altos por parte del Reino. Además, incluso si logramos comprar los alimentos, necesitaríamos una cantidad masiva para mantener a tanta gente durante varios meses, así que transportarlos sería muy difícil."

"Vice-Capitán-dono, entiendo lo que está tratando de decir. Sin embargo, no habrá nada que discutir sin esa comida. Al final, necesitamos una forma de conseguir raciones del sur, ¿no? O quizás cambiar nuestra base más cerca de la costa, para que podamos enviarla desde el Reino."

"Desafortunadamente, carecemos de los fondos para ello y no obtuvimos una buena respuesta de los comerciantes del Reino. En cuanto a conseguirla del sur…"

Gustav se río mientras respondía:

"Probablemente no se han dado cuenta del peligro que se les acerca. Nuestra flota se está desgastando lentamente, como si estuvieran dando un paso más cerca del trampolín con cada día que pasa."

"Asi que necesitamos producir algún tipo de garantía para que el sur esté dispuesto a ayudarnos, ¿es eso?"

"Después de todo, los problemas con nuestro campamento base y la comida están apilados como una montaña."

"… En cuanto a resucitar a la Reina Santa-sama… ¿puede hacerse? Después de todo, una vez que podamos arreglar eso, todo lo demás será discutible."

"Desafortunadamente, según lo que aprendimos de Blue Rose, incluso ese hechizo de quinto nivel tendrá dificultades para trabajar sin cadáver o si el cuerpo está muy dañado."

"… ¿Podemos contar con el poder de Su Majestad- El Rey Hechicero?"

"¿Quieres tomar prestado el poder de los no-muertos?"

"Siendo la situación lo que es, ¿Qué más podemos hacer? Si la Reina Santa-sama resucitara, el problema principal sería Jaldabaoth."

Los ojos de todos se voltearon hacía la cara amarga de Remedios.

"Entiendo, Escudera Baraja, ¿podría ayudarnos comentando este tema con Momon-sama? Él podría ser nuestro mediador."

"Si, hare lo mejor posible."

"Bien, entonces, dejemos eso a un lado. Discutiremos los detalles mientras viajemos, pero nuestro principal objetivo será atacar las prisiones y liberar al pueblo."

Muchas personas asintieron con la cabeza.

"Ya veo. Toda la gente del Reino Santo esta entrenada para el combate. En ese caso, liberar un solo poblado nos dará una cierta fuerza de lucha… asumiendo que estén dispuestos a ayudar, por supuesto. Sin embargo, en ese caso, ¿no empeoraría el problema alimenticio?"

"Por eso digo que deberíamos atacar las prisiones. Debería haber comida allí. "

"¡Ya veo!, ¿usted qué opina Capitana Remedios?"

Remedios sonrió mientras escuchaba a uno de los paladines decir eso.

Sin embargo, los ojos de Neia eran fríos mientras miraba a la presumida Remedios. Después de todo, ella sabía de quien venía esa sugerencia."

"Además, con la ayuda del pueblo, seguiremos atacando y liberando las prisiones en varios lugares. Así podremos encontrar nobles con lazos al sur. Reuniremos nuestras tropas antes de que Jaldabaoth nos destruya y le demos un duro golpe. Eso debería impedirles hacer algo también."

"¡Ya veo!"

Esta vez, hubo más voces de acuerdo.

"Seguiremos ese plan. En ese caso, escudera Baraja, también asegúrese de retransmitir esto a Momon-sama… Por supuesto si crees que es mucho lo que te estoy pidiendo, no se puede hacer nada, iré yo…"

"Por favor espere, Capitana. Creo que sería mejor que se lo dijera yo. Sería la cortesía básica que debemos mostrarse al héroe, así que yo mismo le informare sobre nuestras operaciones, usted no tiene que preocuparse…"

Gustav tenía razón, pero por alguna razón parecía un poco forzado.

Sin embargo, Neia no podía objetar esto sin saber lo que era.

"Pero… yo… no… Muy bien. Hazlo, entonces, te lo dejo a ti."

"Entendido."

Neia y Gustav volvieron juntos al cuarto de Momon. Aunque solo había un trozo de tela para servir de puerta, un paladín aún estaba frente a él. ¿Estaba allí para vigilar a las personas que pudieran dañar al huésped dentro o para vigilar al huésped en persona? A pesar de que es humano estaba bajo las ordenes de un no-muerto por lo que, para las personas del Reino Santo, esto podría ser traición racial… Neia no podía saber la respuesta y lo dejo pasar.

Después de que Gustav le ordenó retirarse, el paladín se fue.

Neia mentalmente arrugo sus cejas.

Desde que había retirado al guardia, venir aquí significaba que tenía algo más en mente además de contarle el plan. Era difícil imaginar que querrían asesinarlo. Sin embargo, si eso realmente sucediera, entonces necesitaría usar su arma como escudo para Momon.

"Momon-dono. Este es Gustav Montagnes; yo y la escudera Neia Baraja solicitamos su permiso para entrar."

Después de recibir la autorización, Gustav dio un paso en la habitación.

Cuando uno recortaba las posadas que habían visto en el Reino y el Reino Hechicero, este lugar parecía terriblemente austero. Este no era el lugar para que el héroe de una nación descansara.

No había nada que hacer sobre el hecho de que las paredes de la cueva eran roca desnuda, pero incluso los muebles estaban en ruinas.

Mientras que los paladines aprendían a coser durante sus días de escudero, no era suficiente para que ellos hicieran muebles.

Sin embargo, la cama donde se sentaba Momon era extremadamente hermosa. Brillaba con resplandor de obsidiana, como si estuviera hecho de ónix. Además, había una manta totalmente blanca encima.

Cualquiera más habría estado asustado por la vista de esta hermosa cama que se había producido de quien sabe dónde. Sin embargo, para Neia, hacía tiempo que había llegado a pensar que tales asuntos no eran para nada de qué preocuparse cuando se trataba de Momon, El Rey Hechicero y su reino en sí. Además, era posible que esa cama estuviera hecha con magia y todo el tiempo estuviera dentro de un carruaje, o que algún subordinado del Rey Hechicero la hubiera traído para Momon específicamente tele transportándose.

Sin embargo, era una cuestión diferente para Gustav, que no conocía tan bien a Momon como Neia.

"Momon-dono, ¿Qué, ¿qué es esto?"

"Oh, ¿esto?"

Momon indicó su cama.

"Venía dentro de los carruajes. En cuanto a esta manta, bueno, también venía dentro. Dicho esto, no tengo ni idea de cómo se hizo, me fue entregada como un artículo rúnico, pero se siente bien para tumbarse. Estoy seguro de que podrías tener un cómodo descanso en ella."

Incluso después de recibir esa propuesta como de vendedor, poniendo énfasis en que era un artículo rúnico, todo lo que Gustav pudo hacer fue contestar rígidamente "ah… Ahh…".

Sin embargo, Neia no tenía derecho a juzgarlo. Después de todo, ella también estaba mirando a lo lejos y pensando lo increíbles que podrían ser las herramientas rúnicas.

"Ahora entonces, entiendo por qué ha vuelto Baraja-san. Pero, ¿Por qué ha venido usted también, Gustav-dono?"

"¡Ah, ¡Ah, sí! Aunque no tengo ninguna intención de despreciar a la escudera Baraja, creo que sería más apropiado como vice-capitán, dirigir yo mismo la próxima exposición informativa; de ahí mi presencia aquí."

"Umu… si has hecho tales consideraciones, entonces yo como forastero no tengo espacio para desaprobarlas. Sin embargo, me gustaría decir algo."

Justo entonces, la rendija por donde miraba Momon, fueron impregnadas con algún tipo de oscuridad infinita, o al menos, así se veía para Neia.

"Le di esas órdenes porque sentí que podía cumplirlas. Sin embargo, interferir en el asunto por el peso de su posición como superior es comprable a menospreciar mi juicio, si bien no tengo peso político. Eso me desagrada hasta cierto punto."

Hasta ahora, no importaba como lo miraba, no importaba como la había tratado, Momon nunca le había mostrado a Neia su infelicidad. Sin embargo, por primera vez, mostraba su ira ante Neia. Esta ira nació de su confianza en Neia y causo que una corriente de calor pasara por su pecho y más abajo. Él era el único que tenía esa opinión de ella.

"¡Me disculpo sinceramente!"

"Esa disculpa debe dirigirse a ella. Aun asi, bueno, no importa. Adelante, infórmame."

Gustav resumió brevemente los detalles de lo que se había dicho, pero recibió un vago "Umu" a modo de respuesta.

"Ya veo. Entonces… ¿Qué esperas que haga? ¿O estas diciendo que has venido solo para informarme de esto? Por supuesto, acepto la propuesta para revi-, para informar al Rey Hechicero que reviva a la Santa Reina, pero lo otro…"

"Por supuesto que no; quiero preguntarle a Momon-dono si tiene alguna opinión sobre esta operación…"

Asi que eso era todo.

Quería tomar prestado el intelecto de Momon. Eso era lo que preocupaba a Neia de que insistiera en venir. Ordenar que el Paladín se fuera también fue por esa razón. Si escuchaba lo que Gustav decía, si se enteraba de que el vice-capitán había inclinado la cabeza fácilmente, las cosas irían muy mal.

Llegados a este punto, ¿para qué sirve encubrir las cosas?

Era evidente ver que estaban indefensos sin el poderío de Momon, y por ende, del Reino Hechicero. Siendo así, aunque tarde o temprano podría ser, la noticia de esto empezaría a difundirse por todo el pueblo.

Lo que la gente del Reino Santo debería haber hecho fue esparcir la palabra de la misericordia y compasión del Rey Hechicero, así como las hazañas de Momon. Después de eso, tratarlos con gratitud.

Aunque entiendo que se preocupan por él ya que sigue a uno de los no-muertos, aunque no creo que el Rey Hechicero sea ese tipo de ser… después de todo acepto enviar a Momon en nuestra ayuda.

Aun así, aunque Neia se lo dijera a todo el mundo, era probable que nadie le creyera. Podrían incluso pensar que ella había sido encantada o que había caído bajo la influencia de una magia similar.

¿Qué puedo hacer para que todos confíen en Momon? Y ¿En el Rey Hechicero? Parece que necesitare hacer algo para cambiar la primera impresión de ambos. Sin embargo, no puedo decir algo grosero como: "Por favor, Momon-sama, deje que más gente le acompañe."

Justo cuando Neia estaba reflexionando sobre el asunto, Momon seguía hablando con Gustav.

"… No, ya he dicho esto. No interferiré con su planeación estratégica."

"Te ruego que nos proporciones una solución en este punto, Momon-sama, no tenemos a donde ir. Quisiéramos evitar la posibilidad de fracaso, aunque sea leve."

"Y esa es la razón. Si escuchas mis sugerencias y la operación termina en fracaso, ¿Qué harán? No pretendo asumir la responsabilidad, mi misión solamente consta de derrotar a Jaldabaoth, nada más, nada menos."

"Si. Por lo tanto, siento que lo que discutimos aquí debe quedar en mi corazón, el de usted, Momon-sama, y en el de la escudera Baraja."

"¿Baraja-san también? ¿No sería mejor no dejarla oír esto?"

"No, por varias razones, sería mejor que hubiera un tercero presente. Además, con alguien de sus talentos a nuestro alrededor, podríamos encontrar algo mejor."

"… Hm, entonces podemos discutir el asunto. Baraja-san, ¿confió en que estás de acuerdo con esto?"

"¡Ah! Sí, estoy bien."

"En ese caso… había varios puntos en la operación que acabas de sugerir que me molestaron. La primera es la cuestión de las raciones. Estoy de acuerdo en que podría haber reservas de alimentos en los campos de concentración, pero no creo que haya muchas cosas allí. Cuando lo piensas, ¿crees que alimentarían a sus cautivos adecuadamente? Solo eso. Si dependiera de algunos de mis enemigos anteriores ellos disminuirían su ingesta diaria de alimentos y los debilitaría para que no tuvieran ninguna oportunidad de rebelarse. También se plantea la cuestión de ponerlos en servicio como soldados después de rescatarlos. ¿Qué hay de sus armas? ¿Las han transportado a esta cueva?"

"No, no lo hemos hecho. Me gustaría pensar que podríamos obtenerlas de las prisiones."

"Tu plan de apostar todo en estos campos de concentración es muy peligroso. Entiendes esto ¿verdad?"

"Si. Sin embargo, salvar a la gente que sufre allí es muy importante."

"En ese punto estoy de acuerdo. Cuando más tiempo pase, menos sentirán por este país. Sin embargo, lo mejor sería hacer algo con respecto a la situación alimenticia. En realidad, creo que buscar la ayuda del sur es la mejor opción en muchos sentidos. ¿Qué se puede hacer para lograr eso más fácilmente?"

"La familia real ayudará. Aunque Su Majestad ya ha fallecido, no creo que todos los de la realiza hayan sido eliminados, es por eso que por mínima que sea la posibilidad, necesitamos que Su Majestad, el Rey Hechicero, reviva a la Reina Santa. Sin embargo, también podríamos ayudar a los miembros de la familia real apoyados por los nobles del sur y luego hacer que pidan que cooperen con nosotros. Si lo hiciéramos, también tendríamos un refugio seguro…"

"… de acuerdo."

"¿En serio?"

"Gustav-dono, no recuerdo haber dicho una mentira antes, enviare una carta mágica al Rey Hechicero, este artículo es un poco caro por lo que me gustaría que pagaran por ello. Después de todo pague por esto personalmente."

Lo dijo en un tono can casual que Neia dudo de sus oídos por un momento. La magia para comunicarse con cartas inmediatamente podría ser considerado el secreto supremo de la comunicación. Muy pocos seres podrían usarlo, quizá ni siquiera exista fuera del Reino Hechicero, ¿Cuánta gente en el mundo podría decir esas palabras tan fácilmente?

"Entonces, permítanme hacer unas preguntas, ¿Dónde está el cuerpo? ¿En qué estado esta?"

"La ubicación del cuerpo es actualmente desconocida, al igual que su estado, En cuanto a la indemnización, pagaremos con gusto tanto dinero como Momon desee. Además del que su Majestad, el Rey Hechicero pida por la resurrección."

"La falta de cuerpo hará las cosas muy difíciles. Incluso con uno, la condición del cuerpo podría complicar las cosas. Sin un cadáver intacto, hay una posibilidad de que la magia de resurrección le haga perder muchos niveles… fuerza… le haga perder mucha fuerza…"

"Si, eso nos dijeron, pero, Momon-sama, parece que está muy bien versado en la magia de resurrección."

"Ah… Bueno… si… un poco… Una compañera aventurera me informo de varias cosas."

"Ya veo…"

Si la Santa Reina reviviera, nos ayudaría en muchas cosas. El Reino Santo podría levantarse de nuevo en conjunto para la guerra.

"¿No hay hechiceros mágicos en el Reino Santo que puedan usar la magia de resurrección de quinto nivel?"

"Me disculpo, pero no he oído hablar de ninguno."

"¿Y qué hay de los demás miembros de la familia real?"

"Probablemente están en uno de los campos de concentración. Después de tanto tiempo, dudo que alguno de ellos este escondido en las ciudades."

"¿Prisioneros entonces? … ¿Tienes alguna información sobre donde podrían estar?"

"En absoluto", contestó Gustav con un movimiento de cabeza.

Momon miro hacia el techo.

"Muy bien, enviare la carta con la información que me has proporcionado, pero… realmente están improvisando a medida que avanzan, ¿no?"

"De hecho, así es. Nadie en la orden de los paladines es hábil en recopilar información."

"Eso es tan…" Momon se contestó asi mismo.

"Como yo pensaba, una organización sólida que permita a cada subordinado tratar con todo tipo de situaciones es esencial. Además, uno necesita múltiples sistemas de inteligencia."

"Por lo tanto, esperábamos poder recurrir al poderío de Su Majestad y el suyo Momon-sama. ¿Puedo saber si puede ayudarnos?"

"Bueno, los ayudare con mi fuerza, pero en términos mágicos… incluso si llamo a mi compañera, la magia no es tan omnipotente… para empezar, necesitamos información detallada sobre los campos de prisioneros. Confió en que tengas un mapa detallado para que yo pueda leerlo…"

"Mis más sinceras disculpas…"

"No creo que haya uno aquí, ¿puedo traerlo?"

Neia interrumpió a mitad de camino.

Los mapas eran el tesoro de un reino. Cuanto más precisos eran, más útiles eran en la batalla. Permitir que una posible nación enemiga supiera tanto de su geografía causaría mucho más daño que bien. Por lo tanto, aun si fuera un héroe, Gustav debe haber planeado rechazarlo.

Sin embargo.

Neia no podía ceder en este punto.

No podía tolerar el uso descuidado y unilateral del Reino Santo hacia el Reino Hechicero.

Si quisieran sacar provecho de su sabiduría, tendrían que pagar ese precio.

Aunque Gustav la miraba fijamente, Neia fingió no haberse dado cuenta.

"Ah, en ese caso, déjame echarle un vistazo después. También pido disculpas, pero cuéntame todo lo que sepas sobre el terreno, Baraja-san."

"¡Entendido!"

Después de que los dos respondieron, Gustav aparto la cortina y se fue. Después de que los sonidos de sus pasos se desvanecieron, Momon murmuró.

"No tienes que preocuparte por eso. Vine aquí porque la gente me necesita, y en beneficio del Rey Hechicero, parece que así de valiosas son las Maids demoniacas de Jaldabaoth."

"Si."

Debe haber estado hablando de los mapas.

El pecho de Neia se sentía cálido. Realmente, era algo muy agradable sentir la sensación de que tu trabajo era reconocido por otros.

"Aun así, esto realmente lo empeora. Me sorprende que una organización tan fácilmente astillada haya aguantado tanto tiempo."

"Mis más profundas disculpas."

"¿Hm? No hay necesidad de disculparse… sin embargo, es bastante problemático cuando una organización no está unida. ¿No utilizan el voto mayoritario cuando se produce una diferencia de opinión? ¿Y por supuesto, una regla para no guardar rencores sea cual sea el resultado?"

"Que maravilloso sería si pudiéramos unir al grupo de esa manera. Suena como un equipo de ensueño…"

"¿Mmm… ¿Maravilloso, dices?"

Momon de repente miró nuevamente al techo, pero sus ojos…o donde deberían estar sus ojos, parecían estar mirando algo más lejos. Eso es lo que Neia creía, pues no podía verlos ya que tenía el casco puesto.

"Si, era un equipo de ensueño."

"¿Podría ser que la nación donde vive Momon, el Reino Hechicero este organizada en ese sentido?"

"Ah… Ahhh… No, no de esa manera. Desgraciadamente, el país no es un grupo asi, Aun asi… kuku…"

Momon se quedó callado y luego se rio calurosamente.

"Sería interesante si lo fuera."

"¿Interesante, dices?"

"Me eh entusiasmado, me siento con inspiración después de hablar de esos temas. Ahora entonces, ¿puedes hablarme del área circundante, Baraja-dono? Hare lo mejor que pueda."


¡Hasta aquí el capítulo! ¿Que les pareció? Recuerden comentarlo, me inspira bastante.

Ya volvimos con todas las ganas de seguir con este fanfic. Llegue de mi largo viaje astral, llamado vacaciones.

Estoy planeando conseguir una laptop pues en mi colegio ya estoy haciendo mi servicio, por lo que ahora rara vez estaré en casa. Por lo que necesitare uno para seguir con mis cosas. Entre ellas el fanfic.

Ahora bien. Los que leyeron la novela saben que se vienen los mejores capítulos. La guerra iniciara. Probablemente no en el siguiente, pero tal vez uno o dos después. Creo que lanzaré rápido los capítulos hasta que lleguemos a esa fecha (Espero). Además, mucha gente me lo ah estado preguntando, y si, el vol 12 y 13 estarán juntos en este fanfic, creo que el titulo lo deja claro haha. No haré una segunda historia ni nada parecido, todo ira en este.

Entonces. Hasta el próximo capitulo. Recuerden comentar.

¡Adiós!