Por: Junkzi
Gracias por leer mi fanfic, cualquier falla ortográfica, agradecería mucho que me lo comentaras.
No soy autor de la novela "Overlord (オーバーロードŌbārōdo?)" creado por Kugane Maruyama.
La traducción del ENG-ESP que uso es la de ESPANIPON, favor de ir a su página a agradecerles por su trabajo.
Disfruta la historia.
Capítulo 3: Iniciando el contraataque
Parte 4:
Aun así, eso me hizo pensar. ¿Qué tipo de batallas tuvo que pelear Momon para aprender tales tácticas?
Un ser con la piel dura de un demihumanos no llevaría armadura encima. Con garras afiladas, uno no necesitaría espadas. Los humanos llevaban armadura y portaban espadas por sus frágiles cuerpos.
Si no hubiera necesidad de confiar en el ingenio, entonces las tácticas serían naturalmente innecesarias también. Entonces, ¿Qué tipo de batallas peleo Momon? Neia realmente quería escuchar sus hazañas de valor.
"Momon, ¿puedo preguntar dónde adquiriste ese conocimiento?"
"¿Hm? Por conocimiento quieres decir- ¿Mis predicciones de ahora mismo? Umu. Esas tácticas vinieron de la larga influencia de uno de los amigos que mencioné antes. Después de eso, las probé en combate en vivo. Bueno, hay una gran cantidad de tácticas, pero no esperaba que fueran prácticas aquí."
"… Ya que era tu amigo, seguramente debe haber sido muy fuerte."
"Oh sí. Bueno, su fuerza no consistía en la lucha cuerpo a cuerpo o la magia, sino en otro campo. En ese sentido, no podré alcanzar su nivel de fuerza en poco tiempo."
Huhu, Momon se rio alegremente. Era el tipo de risa que uno tenía cuando recordaba el pasado.
En este momento, parecía agradablemente feliz.
¿Podría ser que Momon ansia encontrarse con sus amigos...?
¿Quizás… ¿El Rey Hechicero alguna vez fue humano y fue amigo de Momon…?
Nono… Ellos deberían haberse conocido después…
Pero quizás se había transformado en un no-muerto, pero ese sería un asunto sorprendente. Eso no debería haber sido posible. Según el conocimiento de Neia, los no-muertos no eran cosas que ocurrían naturalmente. Sin embargo… Al ser amigo de Momon, no debería haber ninguna dudad de sus habilidades…
El mundo es grande, después de todo.
El viaje de Neia con la delegación de embajadores le permitió darse cuenta de lo pequeño que era el mundo que alguna vez conoció.
Al otro lado del océano, más allá de las montañas y en las profundidades de los boques, debería haber algo ahí fuera. Los sabios que podrían burlarse de los problemas de Neia y decirle las respuestas que deberían estar ahí también.
Mientras Neia divagaba eso, sintió un gran calor inflándose en su pecho por Momon y un gran respeto por El Rey Hechicero, aun cuando ella no se dio cuenta de ello.
"¿En qué estás pensando?"
"Ah, mis disculpas."
"No, no te estoy culpando. Estaba un poco preocupado cuando te vi perdida… la batalla está a punto de empezar y entiendo si te sientes preocupada."
"Muchísimas gracias."
Justo entonces, Remedios vio a Momon y después plantó su estandarte en el suelo y desenvaino su espada sagrada. Como asegurándose de que Momon la viera.
"¡Escuchad todos! ¡La primera batalla para salvar esta tierra de Jaldabaoth está a punto de comenzar! ¡La justicia triunfara!"
Hubo una acalorada respuesta de "¡La justicia triunfara!" al grito de Remedios. Una vez que se reunieron comenzaron su carga.
"Asi que ha comenzado. Baraja-san, ¿no debería ser mejor avanzar por si deseas luchar?"
"No, tengo el deber de ser tu escudera. Aunque mis capacidades sean pobres… abandonar mi deber…"
"Es algo que no puedo hacer" Neia agitó la cabeza.
"Hm, hm si es así. Entonces, hablemos de otra cosa… No le has prestado esa arma a nadie más, ¿verdad?"
"¡Ni una sola vez! ¡Es un arma que Su Majestad me confió por medio de ti, Momon!, No me atrevería a permitir que nadie más que yo la toque."
"Ah… de verdad. Umu, supongo que te lo agradezco."
Su voz sonaba deprimida, pero no había forma de adivinar sus intenciones.
¿He hecho algo que lo ofenda? … No estoy muy segura- Ah. Ahora que Neia recordaba Momon dijo algo sobre un arma rúnica… Neia creía que para Momon y el Rey Hechicero sería bueno como publicidad que ella les hable sobre el arma a los demás… Momon antes dijo algo parecido… pero ¿quizás debería disculparme?
Mientras Neia debatía en su cabeza, Momon cambió el tema.
"Ah… esta es una rara oportunidad. Miré alrededor de nuestro entorno, pero no descubrí a ningún demihumano escondido. Quizás deberíamos avanzar un poco para observar las condiciones del campo de batalla. Dudo que haya problemas con dejar a los sacerdotes aquí… ¿Qué te parece?"
"Entendido."
Sería muy irrespetuoso decirle a Momon, quien poseía una fuerza sin igual que superaba con creces la suya propia que moverse hacia el frente sería peligroso.
Mientras el sonido de las campanas resonaba por el campo de prisioneros, ella permaneció cerca del Rey Hechicero mientras el avanzaba. Y así, la batalla comenzó en estas condiciones.
Los ángeles atacaron las torres de vigilancia en lo alto de la puerta y los Bafolk se encontraron allí con sus lanzas.
Los arqueros en las torres dispararon flechas. No estaban apuntando a los ángeles, sino a Remedios mientras ella dirigía la carga. Era natural apuntar a ella, dado que no llevaba un escudo y no había ninguna posibilidad de fuego amigo.
Sin embargo, su fuerza estaba por encima de todos los demás.
Fácilmente cortó todas las flechas que se le acercaban mientras mantenía su velocidad en carrera.
Como si de un contraataque se tratara, varios ángeles se precipitaron en la torre de los arqueros. Poco después de eso, tres cadáveres de Bafolk cayeron de la torre.
Fue entonces cuando los paladines llegaron a la puerta y comenzaron a golpearla con el ariete.
Las puertas de madera empezaron a temblar y se oyó un leve crujido desde dentro, junto con los gritos de los paladines que decían: "¡Una vez más!"
La puerta volvió a temblar, más violentamente que antes.
Y entonces el ariete golpeó de nuevo.
Uno de los troncos que formaba la puerta estaba fuertemente doblado y desde aquí podían oír los gritos de triunfo de los paladines. Aunque no era lo suficientemente grande como para dejar entrar a la gente, deberían ser capaces de romper la puerta completamente después de varios intentos más.
Varios ángeles pasaron volando por la puerta. Neia no podía ver lo que hacían desde aquí, pero probablemente intentaban detener a los defensores Bafolk.
"¡Todos ustedes retrocedan!"
Todos los ojos se dirigieron a la fuente del agudo grito.
Venía de una torre de vigilancia sobre la puerta. Los ángeles deberían haber tomado ese lugar. Sin embargo, un solo Bafolk apareció allí. No obstante, el problema residía en lo que llevaba el Bafolk.
"¡Atrás!"
Gritó el Bafolk otra vez.
El Bafolk sostenía a una niña, de unos seis o siete años de edad y tenía una hoja afilada en su garganta.
"¡Si no retroceden, mataré a esta humana!"
La niña estaba vestida con ropa algo sucia- su cara también parecía mugrienta, y su cuerpo temblaba de un lado a otro. ¿Todavía estaba viva? No podían detectar ningún signo de vida en ella. Parecía decir el estado de todos los que estaban dentro del campamento.
"¡Eres despreciable!"
Gritó uno de los paladines.
"¡De prisa y retrocedan! ¡Mira!"
Hubo una conmoción entre los paladines, ¿Qué había pasado? Ni siquiera Neia podía ver lo que estaba sucediendo a esta distancia y por la noche. Sin embargo, fue diferente para Momon.
"… La garganta de la niña parece estar sangrando."
"¡Podría ser!"
"Nada más fue un rasguño; aún no está muerta. De lo contrario…"
"¡Todos ustedes, retrocedan!"
Los paladines obedecieron la orden de Remedios y retrocedieron.
Aunque a los sacerdotes de la retaguardia les costó trabajo entender la situación, entendieron lo que estaba pasando y retiraron a los ángeles. Al mismo tiempo, los sacerdotes corrieron hacia Neia y Momon. Probablemente se habían acercado para ver lo que estaba pasando.
"¡No es suficiente! ¡Más atrás!"
Después de que el Bafolk lo dijo, los paladines comenzaron a retroceder lentamente.
Pudieron ver a los Bafolk intercambiando posiciones apresuradamente sobre la torre de vigilancia. Sustituyeron a los heridos en la batalla anterior con los ángeles por nuevos combatientes.
"Esto es malo."
"Si, muy malo."
Neia lentamente desenvainó el arco que le fue entregado. El Bafolk parecía estar usando a la chica como escudo. Por lo tanto, tenía un espacio muy pequeño en el que apuntar. Matarlo de un golpe sería muy difícil.
Aun así, si ella no lo hacía, ¿Quién lo haría?
Ojalá hubiera practicado más mis habilidades de arco, pensó Neia mientras sacaba una flecha.
Justo entonces, Momon levantó rápidamente una mano, como para bloquear su disparo.
"No quiero decir esto, pero será mejor que pares. Ya no tiene sentido."
Justo cuando ella estaba a punto de preguntar lo que él quería decir, Momon se dirigió a donde estaban reunidos los paladines.
Ahí había una discusión sobre cómo salvar a la chica.
La magia sacerdotal podría congelar al enemigo en sus posiciones. Mucha gente lo aprobaba, pero los hechizos tenían un alcance efectivo. Aunque muchas ideas fueron propuestas y mezcladas, nadie tuvo el indicio de una solución que les permitiera acercarse lo suficiente como para evitar que la rehén fuera asesinada, aunque hubiera resistencia.
Justo entonces, Momon y Neia llegaron.
"¿Cuánto tiempo esperaran? La situación se ve mal."
Después de que Momon habló, los otros se giraron para mirarlo como uno solo.
"Por supuesto que sabemos que-"
"Capitana… por favor cálmese. El enemigo está allí."
"No, Capitana Remedios. Tú no sabes nada. Como el enemigo sabe que los rehenes son efectivos demostraran que esto no es una amenaza y la usaran como prue…"
Como si esperara esas palabras, la cabeza de la rehén fue cortada. Podían ver su sangre roja y brillante chorreando incluso desde aquí. El Bafolk tiró el cuerpo de la niña a un lado y el cuerpo sin vida cayó al suelo como una marioneta cuyas cuerdas habían sido cortadas.
Todo el mundo estaba en silencio.
Sus mentes se negaron a aceptar lo que acababa de ocurrir.
Remedios fue la primera en recobrar los sentidos y mientras gritaba, Neia también se recuperó.
"¡Bastardo! ¡Realmente lo hiciste! ¡Incluso después de que obedeciéramos tus demandas!"
"¡Hmph!
El Bafolk arrastró a un chico delante de él esta vez.
"Es por eso que ahora tengo otro, ¿ves? Ahora, ¡retrocedan!"
"¡Basura sinvergüenza!"
"Hmph. Realmente eres estúpida, ¿verdad? ¿Quizás lo entenderás después de que traiga a otro?"
El puño apretado de Remedios tembló intensamente. Entonces, como si quisiera expresar sus sentimientos, ordenó.
"¡Todos, retrocedan!"
¡Además, reúnan a la gente a caballo por los costados! ¡Muévanse!"
Podía oír el sonido de los dientes rechinando de Remedios. Era lo suficientemente fuerte como para pensar que estaba aplastando sus dientes.
"Vice-capitán. Ordénales que se reúnan aquí:"
"Pero…"
"Si no lo haces, el niño morirá. ¡Muévanse!"
"¡Todo el mundo retroceda!"
"Que mala jugada acaban de hacer. Le han mostrado al enemigo que los rehenes son efectivos y les han dado tiempo para prepararse. SI el enemigo los desmoraliza de nuevo, ¿no causara más daño?"
Una Remedios de cara roja miró a Momon como si estuviera mirando al enemigo. Incluso ella, aunque respetaba a Momon no podía permitir que se expresará así.
"Si esto continua, sus próximos ataques serán inútiles. Además, puedo ori los sonidos de algo moviéndose por allí. Si establecen controles de carretera, romperlos llevará más tiempo y las cosas serán más problemáticas."
"¡LO SE!"
Remedios interrumpió a Momon.
"¿Quién tiene una idea? ¡Una forma de resolver esto sin que nadie muera!"
Nadie dijo nada.
Por supuesto, nadie tenía una solución tan conveniente. Si hubiera alguien que fuera bueno en la infiltración, por ejemplo, esta situación podía no haber surgido. Sin embargo, no había nadie así alrededor.
Incluso Remedios debería haberlo entendido. Si sus instintos animales analizaban la situación de batalla y le decían que no había manera, entonces tal método no existía.
Aun así, ¿Por qué se negó a admitirlo?
¿Por qué estaba obsesionada por no dejar morir a nadie?
Las palabras de Momon resplandecían por su mente, ¿no era este uno de esos sacrificios necesarios que él menciono? No había manera de salir de esto sin perder a una sola persona sin una ventaja abrumadora en fuerza o mucha suerte.
"Capitana Remedios,"
La voz de Neia sonaba anormalmente fuerte.
"En este momento, ¿no podemos terminar la pelea con pocas bajas?"
La intensa mirada de Remedios se desplazó hacia Neia.
Las poderosas emocionas que brotaban del cuerpo de esa poderosa guerrera la hicieron temblar, pero Neia estaba segura de que tenía razón.
"¡No hay justicia en eso!"
Gritó Remedios.
¿Justicia? Que justicia—
Los paladines circundantes permanecieron en silencio. Parece que nadie estaba preparado para decir nada. Neia sintió como si estuviera rodeada de enemigos y se echó atrás inconscientemente y luego sintió que la mano de alguien la apoyaba desde atrás.
"¿Justicia? Capitana Remedios, ¿Qué es la Justicia? Ah. No respondas. Responderé lo que es la justicia para mí. La justicia es poder. Si eres lo suficientemente poderoso podrás hacer valer tus propios ideales, sin que nadie se interponga, ese pensamiento me llevo a ser fuerte y me llevó a estar donde estoy ahora (aunque fue dentro de un juego), ahora mismo fuiste débil y por eso no pudiste salvar a la niña, y ellos fueron fuertes porque pudieron descubrir su punto débil. Por eso ellos ganaron y ustedes perdieron."
Momon estaba hablando, para Neia y para los paladines esa revelación era algo increíble. Incluso Remedios no sabía cómo contestar… el poder es justicia… esa frase resonaba en el corazón y mente de Neia.
"¡Eso es-!"
Remedios volvió a gritar. Sin embargo, esto no era algo que debería estar haciendo frente a alguien que dio su honesta opinión y que había venido aquí para ayudarla. Había acciones que eran aceptables y acciones que eran inaceptables.
La ira brotó en el corazón de Neia.
"Lo que necesitamos en este momento es cambiar la situación, no sentarnos y frustrarnos… Ah, ¿Qué voy a hacer contigo? No hay más opción… Remedios, esta vez, yo cambiaré las cosas."
Después de decir eso, Momon se apartó de ellos –hacia la puerta- y comenzó a caminar. Debido a su movimiento repentino, nadie pudo llamarlo.
(Naberal.)
(Si. ¿Qué desea Ainz-sama?)
(Trae unos demonios sombra y utilízalos en los Bafolk. Haz que los paralicen a todos y después de que derrote al primero que usen Aura de desesperación I, miedo.)
(Entendido.)
Mientras Ainz/Momon caminaba, daba órdenes a Naberal quien estaba oculta en el cielo con magia de vuelo e ítems para ocultar su presencia. Si fuera en su papel de Ainz, el no dudaría en matar al niño por bien de la mejor estrategia, sin embargo, ahora se encontraba en el papel de Momon, y como tal debe actuar como un verdadero héroe.
"¡Tú, el de la armadura! Les dije que se retirarán, ¿no?"
"¿Y eso que? No obedeceré a un sucio demonio."
"¡¿Q- Que?"
"Nuestro objetivo es matar a cada uno de los Bafolk de aquí. Así que ¡Muere!"
Momon lanzó una de sus espadas hacia el Bafolk. Rozando al niño. El Bafolk estaba sorprendido. Después de eso, Momon rápidamente corrió con su velocidad y salto sobre-humano y llego rápidamente a la torre de vigilancia, asesinando a los Bafolk que estaban cerca y rescatando al niño.
Para los demás este acto fue sorprendente. Seguramente los Bafolk fueron sorprendidos y no pudieron moverse, realmente un héroe. Este era el pensamiento que venía desde el fondo de los corazones de los paladines, sacerdote y por supuesto que el de Neia.
Todos los de arriba habían sido asesinados por ese ataque. El Bafolk cayó sobre el lado de la muralla donde estaban todos. Momon saltó desde la atalaya hacía la puerta con sus espadas de fuera, y con un movimiento rompió las puertas medio destrozadas. Además, dispersó a los Bafolk que erigían barricadas detrás de él, haciendo un enorme agujero en sus defensas.
"¡Vengan, paladines! ¡Atacad! ¡Maten a los Bafolk adentro, hasta el último de ellos!"
Sin embargo, Remedios no pudo decir nada. Más bien, era imposible hacerlo. Un guerrero que la sobrepasaba por mucho, hizo algo que ella no podía. A pesar de que no compartían la misma justicia, si los mismos ideales, esto es lo que Remedios pensó.
Gustav al ver a la embelesada Remedios, decidió dar la orden por ella.
"¡ATAQUEN!"
Los paladines avanzaron en respuesta a las palabras de Gustav. O más bien, podría ser más preciso decir que habían sido cargados de fuerza por las acciones de Momon.
"Ese hombre será mío… lo juro"
Mientras los paladines avanzaban, Remedios susurro débilmente esas palabras, asegurándose que nadie la escuchara. Rápidamente se unió a los paladines.
"¡GRACIAS, MOMON-SAMA!"
Gustav dejó esas palabras y siguió adelante. Después de eso, los paladines y sacerdotes— dirigieron miradas agradecidas a él. Remedios asintió con la cabeza mientras seguía su camino, sin dejar de ver a Momon.
Momon se dirigió a Neia en voz baja.
"Baraja-san. Al final ayudé en la guerra…"
Ciertamente, el pensamiento de pedirle ayuda nuevamente había cruzado por la mente de Neia. Sin embargo, tuvo miedo de ofenderlo si le preguntaba nuevamente lo mismo.
"Gracias. Momon, salvaste a ese niño. Aún si dijiste que no participarías en esta guerra para que aprendiéramos de nuestros errores, al final rompiste tu palabra, sin embargo, no creo que eso sea algo malo."
Momon asintió hacia las palabras de Neia.
"Sin embargo, fue completamente riesgoso, Salvar a ese niño y la niña era una tarea trivial. Pero no podía salvar a la niña, no podía hacer eso. Eso es porque no podía permitir que el Bafolk me viera rescatar a una niña. Tenía que esperar el momento adecuado."
(Aunque si pude haberlo hecho… quería verme genial para ganar a los altos mandos de aquí para que compren armas... ¡Si! Debería decirle a Naberal que puede retirar a los demonios…)
Neia escucho murmurar algo sobre su compañera Naberal, pero no pudo ponerle atención. La duda que cruzó por primera vez la mente de Neia, fue respondida gentilmente por Momon.
Si les permitiera saber que los rehenes eran tan efectivos contra nosotros, los prisioneros de adentro serían utilizados como escudos de carne para bloquear a nuestros ataques en la batalla. Debido a nuestra terrible mano de obra, incluso un paladín menos constituiría una gran desventaja… al menos, según las leyes de Lanchester.
(Nota: Las leyes de Lanchester son ecuaciones que permiten modelar choques entre fuerzas armadas y obtener predicciones de bajas y poder de fuego en función del tiempo.)
Momon se dirigió a la puerta y Neia corrió tras él.
"Por otro lado, una vez que sepan que los rehenes son inútiles, se volverán inservibles para los Bafolk. Ahora, cuando están siendo atacados y el enemigo está a punto de atravesar las murallas, ¿crees que tengan tiempo para matar tranquilamente a sus prisioneros? Asesinar gente que no puede resistirse debería ser su prioridad más baja."
"Es como dices."
Después de todo no tiene sentido tener un rehén que puede ser fácilmente rescatado.
"Efectivamente. En vez de perder el tiempo matando gente, se dispondrán a detener la incursión enemiga. Por lo tanto, era necesario usar un método que ilustrara claramente la falta de sentido de tomar rehenes.
Tenía razón, si Remedios hubiera seguido con sus demandas, ella podría terminar siendo incapaz de salvar a alguien al final.
Momon lentamente levantó el cuerpo del niño que había dejado en el suelo.
"Momon… él…"
"Está bien, solo esta desmayado por la presión… parece que le di un gran susto con mi espada."
Neia acompaño a Momon quien acababa de hacer una broma que saco una pequeña carcajada a Neia pensando "Realmente no sabe hacer bromas". Llevaron al niño al lugar donde Remedios había colocado su estandarte, lejos de la pelea y junto con algunos sacerdotes.
Momon dejó al niño en el suelo. Neia mojó un paño con agua de una bolsa en su cintura y limpió la suciedad de la cara del niño.
Sus mejillas, muñecas y muslos eran sorprendentemente delgados.
Ilustró claramente las duras condiciones en que vivían.
"Esos bastardos Bafolk…"
"Quizás no debería decir esto, pero permítanme decirlo de todos modos. Si la situación se diera, yo elegiría salvar las vidas de mil personas en vez de una sola vida. Este niño tuvo suerte, no necesitan pensar mucho sobre ello."
Los sacerdotes sonrieron ante la humildad de Momon, aunque sus palabras decían una cosa, las acciones decían una completamente diferente.
"—No, muchas gracias. Puedo entenderlo, Momon-sama, la niña no pudo ser salvada, pero este niño si… usted es justo."
"… ¿Hm? ¿Qué quieres decir?"
"Mis disculpas, pero… como debería decir esto… esta es su justicia Momon-sama, como dijo, usted tuvo el poder para hacer esta elección, nosotros no teníamos elección."
"¿Es esta tu justica, Momon-san?"
Lo que dijo Neia, no podía evitar preguntárselo, se le hizo un poco raro añadir un honorifico, pero estaban frente a los sacerdotes por lo que no se pudo evitar.
Aunque sintió que esto le dejaba sin nada con lo que responder, el misericordioso y compasivo Momon le contestó.
"… ¿eh? Ah, no, es decir, es correcto. Y francamente hablando, la justicia debe ser determinada por otros. Los motivos de todo lo que hago son muy simples, mi justicia es mi justicia, así como ustedes pueden tener un concepto diferente de justicia.
"¿Esa también es la justicia de Su Majestad, El Rey Hechicero?"
Neia siguió preguntando a Momon mientras recordaba el asunto de las estatuas.
"Parece ser que es así, pero él también tiene el objetivo de extender su reputación…"
¿Querer extender su reputación significa que el Rey Hechicero es un ego-maníaco después de todo?
"Dicho esto, ahora siento que no hay necesidad de pensar tanto en ello… terminé hablando de cosas sin sentido. Todo lo que deseo es vivir en felicidad con mis hijos en un futuro. Eso es todo lo que quiero, pero al mismo tiempo, es todo para mí."
Neia estaba sorprendida ante el hecho de que Momon pensará que en un futuro tendría hijos… pero, de hecho, ¿qué maravilloso mundo sería si Momon y ella tuvieran hijos y pudieran vivir en felicidad?
Mientras miraba el perfil de su casco, Neia se ruborizó y empezó a pensar en otras cosas.
¿Qué habrá sentido al dejar morir a esa niña?
Mientras miraba el perfil de su casco, vio algo parecido al dolor que uno sentiría después de matar a un niño. Aun cuando él no lo había hecho.
"Bueno, eso no tiene sentido. En ese caso, dejemos el tema aquí. Baraja-san, aunque no estoy capacitado para hablar con palabras bonitas, espero que encuentres la justicia que te pertenece."
"¿Puedo hacerte una pregunta más? Si tus amigos hubieran sido tomados como rehenes, ¿hubieras hecho lo mismo?"
"… Bueno, esto podría ser una queja de mi parte, pero mis amigos son muy problemáticos en más de un sentido."
"¿Qué quieres decir con eso?"
"En el pasado, estábamos conscientes de que eso podría pasar y uno de ellos hizo esa pregunta. "Que harían ustedes si los tomarán como rehenes para obligarnos a negociar?" En ese momento cada uno de ellos dijo que prefería suicidarse antes que molestar a los demás." Supongo que esperaba una respuesta diferente, algo como "¿No pueden decir que esperarían a que los rescatáramos y cosas así?" Aunque en ese momento me complació ver su incondicional devoción, esto es todavía…"
(Aunque nunca tuvimos esa charla y estoy hablando de Albedo y los guardianes… Ellos realmente son unos fanáticos… Ahora que lo pienso… ¿Qué diría Touch-Me-san o Ulbert? Peroro…)
Mientras giraba su muñeca, Momon pareció estar cansado.
Justo cuando Neia empezó a pensar que había hecho una pregunta innecesaria, Remedios apareció en la puerta, llevando una espada manchada de sangra junto a su armadura salpicada de rojo. Aunque se había quitado el casco, su pelo estaba pegado a la frente por el sudor. Parecía totalmente exhausta.
Después de decirle algo a Gustav, Neia sintió que, por un momento, los ojos de Remedios se encontraron con los suyos. No, no era precisamente que hubiera puesto la mirada fija en Neia, sino que había estado mirando a Momon y Neia estaba en el camino.
Remedios no dijo nada, simplemente volvió a entrar.
Gustav, por otro lado, se acercó dónde estaban. Dio órdenes para que los sacerdotes que se habían quedado atrás para curar a los posibles heridos entraran a la batalla. Los sacerdotes fueron con una obvia cara de renuencia, pero terminaron yéndose. Dejándolos a solo ellos tres.
"Momon-sama, deseo expresar mi agradecimiento. Aunque hubo algunas perdidas leves, pudimos minimizarlas gracias al poder de Momon-sama. Mientras que la Capitana debería estar agradeciéndole en persona, ella está ocupada liberando al pueblo que está en trágicas condiciones, así que ruego que me perdone por tomar su lugar."
Gustav en realidad sabía que la Capitana se había obsesionado con Momon y ella quería venir, pero Gustav la detuvo antes de que empezara a caminar hacia ellos, después de todo no sabía lo que la Capitana haría con Momon… era la primera vez que ella se comportaba así frente a alguien.
"Está bien. Ve a ocuparte de la capitana."
"Muchas gracias."
"Ahora que lo pienso, ¿Cuáles son esas trágicas condiciones?"
"Si. Interrogamos a varias de las personas que rescatamos y dijeron que estaban despellejando a los prisioneros. Parecía que no eran demihumanos, sino demonios enviados por Jaldabaoth."
Mientras que sentía que el hecho de que la Capitana estuviera consternada era una excusa, no sabía que es lo que Gustav intentaba prevenir.
Justo cuando Neia empezaba a sentirse sorprendida, Momon a su lado inclino la cabeza en desconcierto.
"¿Por qué la piel? ¿Por qué es eso? ¿Se la van a comer?"
"No, tampoco lo sabemos… aunque los demihumanos no parecían haber participado en estas actividades… ¿Momon sabe algo de esto? ¿Podría ser algún tipo de ritual demoniaco?"
"No, me disculpo. Yo tampoco lo entiendo. ¿Por qué Jaldabaoth haría tal cosa?"
El desconcierto de Momon parecía provenir del fondo de su corazón y después de eso todos se miraban entre sí, pero aún asi no podían desentrañar el misterio. Aun así, como era obra de demonios, podrían haberlo hecho solo para hacer sufrir a los humanos.
"Les preguntare a los sacerdotes después. Ahora, Momon-sama, estamos intentando descubrir sus escondites de los demihumanos para saquearlos, así que me disculpo por monopolizar su tiempo."
Después de decirlo, Gustav volvió a entrar por la puerta.
Unos diez minutos después de eso, comenzaron a aparecer en la puerta formas humanas dispersas.
Eran los cautivos. Al igual que los que habían sido tomado como rehenes, estaban vestidos con ropas rotas y desgastadas que no parecían capaces de resistir el frio invernal. Los paladines que deberían haberlos escoltado a la puerta simplemente volvieron a pasarlos y desaparecieron detrás de la puerta. ¿Habían hecho esto porque tenían muy pocas personas para manejar a los prisioneros o porque el trabajo de supresión aún estaba en marcha o ambos?
Los prisioneros tenían una mirada de alegría en sus rostros mientras corrían hacía Neia.
Sin embargo, de repente se detuvieron en su camino.
Rápidamente se inclinaron ante Momon, dándole sus más sinceras gracias.
Un hombre corrió desde las multitudes que se acercaban.
Jadeando pesadamente, el hombre se arrodillo junto al niño que Momon había puesto a los pies de Neia. No, sería más exacto decir que se derrumbó como una marioneta cuyas cuerdas habían sido cortadas.
El hombre acarició la mejilla del niño y después de confirmar que estaba vivo, rompió en lágrimas de alegría.
Evidentemente, era el padre del niño.
Neia se mordió el labio para evitar llorar también.
Mientras el padre gritaba sus gracias hacía Momon, él dijo tranquilamente.
"Tu hijo es fuerte, por soportar esos tratos, cuando crezca recuérdale lo valiente que fue, arriesgando su vida para salvar la de los demás."
Neia miró sorprendida a Momon. Aunque claramente era una mentira, ella creía que era para hacer sentir bien al padre.
"Gracias... gracias…"
El padre y los demás empezaron a llorar nuevamente.
Momon, simplemente soltó un suspiro cansado y continuó hablando.
"Pero… yo fui quien mató a esa chica."
Momon señalo a la otra niña que murió.
Los refugiados se sorprendieron ante las palabras de Momon. Y rápidamente preguntaron.
"¿Por qué?"
Claro, Neia pensaba que eso era obvio, ella haría la misma pregunta si estuviera en esa situación.
"Para salvarlos a ustedes, por supuesto."
"¡¿Qué, que dijiste?!"
Por un momento los ojos de todos volvieron a ver al cuerpo de la niña. Antes de que pudieran decir algo, Momon habló primero.
"Como pueden ver, salve a ese chico, pero deje morir a esa niña, no me den las gracias. Ella fue traída como tu hijo como rehén, si las cosas hubieran ido mal, quien estaría muerto sería el chico, o en el peor de los casos, ambos."
Momon, soltó una pequeña risa.
"Déjenme preguntarles ¿Por qué siguen vivos?"
Las personas no supieron responder y se quedaron helados.
"Tú eres el que falló en proteger al niño. Pudo haber muerto. Tú, que eres débil, tienes la culpa por ponerlo en esa situación. Además, parece que te equivocas sobre algo… te das cuenta de que soy mucho más poderoso que el Bafolk que es más fuerte que tu sin embargo después de decir esto, algunos de ustedes me miran con reproche, díganme ¿Por qué es eso?"
"Eso… eso es porque eres fuerte… ¡por eso puedes decir eso! No todos pueden ser tan poderosos como tú."
"Bien dicho. Puedo decirlo precisamente porque soy poderoso. Entonces, es precisamente porque eres débil que estas en esa posición, ¿no? El fuerte que se alimenta de los débiles es una secuencia muy natural de los eventos.
Momon volteó a ver hacía la gente que lo rodeaba.
"¿Acaso no han experimentado también el sufrimiento porque los Bafolk eran más fuertes?"
Los ojos de todos, pasaron de ser de gratitud a ojos de odio.
"¿Estás diciendo que los fuertes pueden hacer lo que quieran?"
"Exactamente. Los fuertes hacen lo que quieren y los débiles sufren lo que deben. Esta es la verdad del mundo. La misma regla se aplica a mí. Frente a un oponente poderoso, no tendría más remedios que sufrir. Pero es precisamente porque se esto que puedo decirlo, de ahora en adelante, ustedes, deberán dejar de ser los abusados y deberán ser los abusadores, no contra sus compatriotas, sino contra los demihumanos que les hicieron esto. Si alguien los golpea, no den la otra mejilla y golpéenlos dos veces. Esa será su misión de ahora en adelante."
Todos empezaron a sentirse con más vigor, pasaron de estar agradecidos con Momon, a sentir un odio por sus palabras y finalmente entendieron que ellos debían pelear contra los demihumanos por venganza.
Neia por su parte comprendió porque el Rey Hechicero buscaba a las Maids de Jaldabaoth, así como la voluntad de Momon y su justicia.
Su majestad debe buscar la fuerza porque quiere proteger a su nación, y Momon para proteger a la gente. Asi que la fuerza es lo más importante después de todo…
Todo el mundo estaba gritando alabanzas hacia Momon.
Estaban de acuerdo en proteger a su pueblo, sus conocidos, Neia se sintió sorprendida pensando que Momon era increíble por convencerlos tan fácil y rápido que los refugiados se levantaron en armas.
"¿Puedo preguntar su nombre?"
Uno de los hombres se armó de valor e hizo la pregunta que todos querían saber. El nombre del valiente guerrero que los salvo.
"Mi nombre es Momon, soy un aventurero de rango adamantita, del Reino Hechicero."
Todo el mundo a su alrededor estaba en silencio.
"Tu… ¿No es ese un país que gobierna un no-muerto? … ¿Qué hace..."
El hombre no podía decirle nada a Momon, quien los había salvado, así que dirigió sus dudas ante Neia, que llevaba el símbolo del Reino Santo.
Sin embargo, antes de que Neia pudiera responder, Momon respondió por ella, como se esperaba.
"Para ayudar a tu país, por supuesto. Y el hecho es que todos ustedes fueron salvados por el subordinado del no-muerto del que hablan. Si no están contentos con eso, ¿Por qué no salvan a esta nación ustedes mismos?"
Al oír eso, todos interrogaron a Neia con los ojos. Sin embargo, no podía decir nada.
Eso fue porque todo era verdad, ellos seguían teniendo sentimientos de gratitud hacia Momon, pero el hecho de que trabajaba con los no-muertos fue un duro golpe a la recién creada moral.
Si la gente de este país fuera suficientemente fuerte para derrotar a Jaldabaoth, no hubieran tenido que pedirle ayuda al Rey Hechicero y, por lo tanto, Momon no estaría aquí.
"Es por eso, que dije que sean fuertes. No dependan de nadie a menos que sea necesario. Ahora, liberen a sus hijos, sus familiares, sus esposas y déjenle saber a los demonios que ustedes no volverán a caer nuevamente."
El hombre abrazo a su hijo que seguía inconsciente y lo dejo donde estaba, luego giro y corrió. Dándole fuerza a la demás gente para que corriera a liberar a sus compatriotas. Recogieron armas que estaban tiradas en el suelo y fueron a la batalla.
Neia oyó a Momon decir algo, pero no sabía si se dirigía a las personas o a sí mismo.
"Incluso yo estaría oprimido si fuera débil. Por lo tanto, uno no puede olvidar buscar la fuerza. Necesito grabar en mi corazón el hecho de que los seres de poder comparable a mí, existen definitivamente.
Neia pensó que hablaba sobre Jaldabaoth y sobre El Rey Hechicero, por lo que no le prestó mucha atención.
Después de atacar el primer campo de prisioneros y liberar a las tropas del ejército de liberación encarceladas en su interior, no perdieron tiempo en ir tras el siguiente campo de prisioneros.
No se trataba de que estuvieran presionados por hacerlo, sino más bien de varias razones que les impidieron organizarse. La más apremiante era debido a que las existencias de alimentos en los campos de concentración eran inferiores a lo que habían estimado.
Esto, a su vez, fue el resultado de las políticas paralelas de los demihumanos que no habían alimentado lo suficiente a sus cautivos y que los alimentos regularmente solo eran enviados desde una pequeña unidad cercana.
Además, los demihumanos que escoltaban los envíos de alimentos también se encargaban de inspeccionar los campos de concentración para detectar cualquier anomalía.
Incluso si mataran a todos estos demihumanos y se llevaran su comida, la oposición definitivamente concluiría que algo había salido mal en los campos de prisioneros.
Por supuesto, Jaldabaoth también se enteraría de eso. Siendo así, era muy probable que enviara una enorme fuerza con la que Neia y los demás tendrían problemas para enfrentarse.
Después de estar de pie detrás de Momon y participar –pero obviamente sin hablar- en las reuniones, después de una larga discusión que hizo que le dolieran las piernas, Neia finalmente había llegado a dos posibles líneas de acción.
La primera era huir hacia el sur con los frutos de los campos de prisioneros liberados, arrojándolos a su suerte con los ejércitos que deberían estar repartidos allí. Esto era un demerito ya que gracias a Momon, los prisioneros liberados ahora tenían toda la voluntad de pelear. Incluso entre ellas había algunas mujeres y niños, siendo estos los que se deberían dejar a su suerte en el sur.
El segundo fue atacar primero y conquistar esa ciudad.
Mientras que ambas opiniones eran completamente contrarias, tenían sus propios méritos y defectos, finalmente se decidieron por la segunda, después de que Remedios Custodio, la capitana de la orden paladín pidiera el consejo de Momon. Aunque él no habló, Remedios solo asintió a su voluntad y dio la orden.
Remedios tenía una razón concreta para atacar la ciudad lo más rápido posible.
Después de interrogar a los demihumanos – y naturalmente, de matarlos después – la ciudad que era su blanco, aparentemente contenía a un noble con sangre real en sus venas.
Si realmente eran de la estirpe real, era muy probable que la situación mejorara. Aunque no fueran de la realeza, sería una bendición de Dios si fuera un gran noble con cierto grado de estatus y conexiones. Podían contar con el hecho de que le habían salvado la vida para pedir a los ejércitos del sur que ejercieran presión y posiblemente pedir refuerzos.
Sin embargo, Neia tenía sus dudas.
"Momon, ¿crees que habrá un miembro de la familia real o un poderoso noble allí?"
A Neia se le había permitido montar un caballo por respeto a Momon. De lo contrario, el tipo de caballo que una escudera de rango bajo como Neia habría podido montar habría sido un animal de carga.
"Probablemente es una trampa. Incluso si no lo es, la ciudad será guarnecida con muchas tropas dependiendo de la situación podría haber demonios presentes. La Capitana Custodio debería saberlo. Aun así, ha decidido librar una batalla tan difícil como esta. A veces, tienes que arriesgarlo todo en una apuesta."
Si no buscaban la ayuda del sur, la gente empezaría a pasar hambre pronto. Si eso sucediera, Neia sabía que el Ejército de Liberación no podría continuar.
Pronto vieron a lo lejos su objetivo, la pequeña ciudad.
Desde su caballo en el final de la columna, Neia miró a los soldados civiles que marchaban delante de sí misma.
Eran los ciudadanos del Reino Santo que habían sido rescatados de los campos de prisioneros. La razón por la que los habían empujado al servicio militar, incluyendo a las mujeres y algunos niños cuando deberían estar descansando era porque descubrieron que había muchos más demihumanos en la ciudad que en los anteriores campos de prisioneros, y aunque habían dicho que no les importaba, Neia cargaba un gran peso dentro de su corazón.
Había mucha más gente debilitada de los esperado, así que no se esperaba que ellos sirvieran como soldados. Aun asi, era mejor que nada y por eso su solicitud como ellos lo consideraron, fue aceptada.
Con el nivel de habilidad de Neia sería difícil ocultar una fuerza tan grande a los ojos de los exploradores demihumanos, así que necesitaban moverse lo más rápido posible.
Y el resultado fue que la gente se cansaba cada vez más y el número de adultos sentados en vagones de carga creía. El hecho de que pudieran dormir en las camas de vagones, incomodas e irregulares, solo sería para demostrar lo cansados que estaban. A su vez, los niños corrían con energía. Los sacerdotes probablemente tampoco estaban acostumbrados a los largos viajes a pie, ya que de vez en cuando veían con envidia los vagones de carga.
Incluso en este estado, van a ser lanzados directamente a la batalla una vez que lleguen. ¿De verdad esto está bien?
Durante sus sesiones de estrategia en ruta, habían decidido atacar inmediatamente la ciudad al llegar a ella. Eso se debía a que carecían de provisiones y tiempo.
Atacar una ciudad con enemigos esperando durante el día era extremadamente peligroso.
Sería más fácil acercarse de noche, pero sería muy desventajoso para los humanos, que no tenían habilidades de visión nocturna. En particular, las batallas nocturnas eran muy peligrosas para los ciudadanos, que solo tenían el entrenamiento de combate que habían recibido como reclutas.
Con eso en menta, habían decidido atacar al amanecer.
Las líneas de batalla ya se habían formado delante de ellos. A la cabeza estaban los paladines. Detrás de ellos había milicianos sosteniendo muros de madera que habían sido hechos después de destrozar los campos de prisioneros y atrás estaban los sacerdotes.
El plan era el mismo que la última vez, usando los ángeles para reprimir a los enemigos en las murallas mientras los paladines rompían las puertas, una táctica que dependía de la fuerza bruta para todo. El trabajo de los soldados-civiles se limitaba en gran medida a asustar al enemigo con el peso de los números. Por lo tanto, habían ordenado a los civiles que evitaran pelear y si tenían que luchas, que se amontonaran contra sus oponentes, entre otras cosas.
"… Ahora entonces, muéstrenme como harán esto."
Momon murmuró para sí mismo.
Como observador, Momon no participaría en la batalla.
Mientras que ellos querían aprovechar su fuerza para un asedio como este, y le preguntaron en las reuniones, el solo respondió que no y que si participaba en lo decidiría en medio de la batalla. Momon no presto atención a las miradas suplicantes que le dirigían y ahora estaba situado en la parte trasera.
La batalla comenzó como la última vez.
Podría ser una ciudad pequeña, pero era muy grande para la región. Sus puertas de madera estaban reforzadas con bandas de hierro y encima había estaciones de asedio, mientras que las murallas no eran de madera, sino de piedra. Los muros y las puertas también estaban mucho mejor construidos que los de los campos de prisioneros, que en su mayor parte habían sido sacados de los materiales que se les habían quitado a los aldeanos. Sin embargo, debido a que esta ciudad tenía menos de diez mil habitantes, aun no era inexpugnable.
Los atacantes lo consideraban problemático, mientras que los defensores se sentían incomodos. Probablemente esa fue una evaluación más apropiada de la situación.
Remedios llevó a los paladines al ataque, mientras que los ángeles atacaron a los demihumanos en las murallas.
Sin embargo, los ángeles ocasionalmente desaparecían después de ser golpeados por ataques enemigos.
Parecía que los demihumanos eran los mismo Bafolk que habían encontrado anteriormente en los campos, pero como era de esperar, los que defendían la ciudad eran tropas extraordinariamente hábiles.
El más notorio de ellos era un Bafolk en las murallas –escondido tras una almena- y sosteniendo una lanza muy larga. Ya había derrotado a muchos ángeles.
Ese Bafolk emitió un rugido.
Quizás era algún tipo de habilidad, pero no afectó a los ángeles o a los paladines que rompían las puertas debajo de él. Tenía un área de efecto reducida o solo era efectivo para los aliados. Los detalles no estaban claros. Sin embargo, sería bueno recordar que poseía algún tipo de habilidad.
Mirando hacia abajo, ambos bandos estaban luchando ferozmente fuera de las puertas.
Los Bafolk lanzaron sus largas lanzas desde el otro lado de la puerta – desde dentro de la ciudad- hacia los paladines, quienes las bloquearon con escudos de púas, impidiendo que el enemigo atacara a los paladines con arietes. Remedios por otro lado, cortó directamente las lanzas que le apuntaban.
Los demihumanos arrojaron agua hirviendo a través de la muralla. Sin embargo, los paladines ya tenían magia protectora lanzada sobre ellos en anticipación de esto y asi que no importaba cuando agua les llegara, los paladines estaban ilesos.
Por supuesto, ya que era invierno, las cosas serían problemáticas si estuvieran empapados y luego bajara la temperatura, pero por el momento estaba bien.
Si hubiesen usado aceite hirviendo en vez de agua, sus espadas se hubieran deslizado fácilmente de sus manos. Tal vez el aceite era precioso para los demihumanos, por lo que ellos no hicieron tales preparaciones.
Los civiles, que avanzaban lentamente, llevaban los muros de madera que habían sido traídos como escudos. Aunque hubiera sido mejor que hubieran sido de metal, no se podía evitar por la falta de armas adecuadas. Puede que no hubieran sido terriblemente resistentes, pero era mejor que nada y los soldados –civiles- escondido tras ellos empezaron a lanzar piedras con sus hondas. Apuntaron a los demihumanos luchando con los ángeles. Por supuesto, como no estaban acostumbrados a combatir, las piedras que arrojaban golpeaban a los ángeles con más frecuencia que a los demás.
Aunque estaban recibiendo fuego amigo, los ángeles se resistían a los ataques gracias a su nivel de resistencia física, así que no era un problema para ellos. Por supuesto, era una mera resistencia, no inmunidad, pero, aun así, los soldados –civiles-no hicieron tanto daño a los ángeles. Fueron usados simplemente porque les harían más daño a los demihumanos si golpeaban.
Cada vez que un ángel caía, los sacerdotes invocaban a un ángel nuevo y lo arrojaban a la batalla. Mientras que había muy pocos, este suministro inagotable de tropas nuevas seguía derramándose y la resistencia demihumana empezó a vacilar.
"…Mm. Después de considerar que el enemigo podría usar magia defensiva, deberían haber derramado agua fría sobre ellos. Combinado con el frio del invierno, haría que la temperatura corporal de su oponente cayera… después de todo, la mayoría de la gente solo lanzaría hechizos para protegerse del fuego."
Mientras Momon miraba al campo de batalla, murmuró para sí mismo como si lo estuviera analizando.
Fue difícil responder a esas palabras. Aunque todavía no había muerto nadie, había algunos que ya estaban heridos, por lo que no podía hablar.
"Hablando de eso, ¿está bien que no participes en la batalla, Baraja-san? Deberías ser capaz de hacer una buena contienda con el arco que te di."
Neia fue asignaba a velar al lado de Momon. Usar su propio cuerpo como un escudo para él era su deber. Por lo tanto, no se le había ordenado luchar. Sin embargo, al igual que antes, Momon parecía muy ansioso por que ella usara su arco.
¿Quiere que use el arma que me dio? Podría intentar disparar desde aquí, pero perder el primer disparo enfrente de él… sería un poco deprimente...
Justo cuando Neia estaba dudando sobre cómo responder, un poderoso ruido vino de las inmediaciones de las puertas de la ciudad. Mirando al otro lado, parecía que la puerta se había roto. El ruido era una combinación de los regocijos de los paladines y los gritos ansioso de los demihumanos.
Una vez que la puerta de la ciudad cayó, los paladines inundaron la ciudad como una avalancha.
Después de ver las habilidades de Remedios, las bestias agitadas se volvieron cada vez más frenéticas.
Después de eso, los paladines retrocedieron en medio de un gran clamor.
La aguda visión de Neia vio lo que estaba dentro de la estrecha abertura de las puertas antes de que los paladines llegaran allí.
Era igual que antes.
Un Bafolk estaba agarrando a un niño, aún más joven que la niña de antes y dando órdenes a los paladines del otro lado de las entradas de la ciudad. Mientras que su voz no les llegaba, uno podía imaginar las ordenes que habían sido dadas.
Los paladines comenzaron a retroceder y liderando el retiro estuvieron Remedios y Gustav. Después de eso, les dijeron a los sacerdotes que "hagan que los ángeles retrocedan, de lo contrario mataran al niño."
"Aquí vamos de nuevo. Aunque les mostré una estrategia antes… No puedo escuchar desde aquí, quiero ir allí y participar en su conversación. ¿Qué te parece?"
"No necesitas pedir mi opinión, te seguiré."
Neia y Momon se dirigieron hacia Remedios, que estaba situada a cierta distancia- Entre Momon y las puertas de la ciudad- y discutieron algo a los ojos de los inquietos soldados civiles.
"Deberíamos negociar con ellos, después de todo." Dijo Remedios, pero el que frunció el ceño después de quitarse el casco era otra persona. Tal vez fue porque sabían lo que había sucedido en el primer campo de concentración, pero todos ellos tenían escrito en su rostro "¿Cómo podemos aprobar eso?"
Después de la llegada de Momon, todo el mundo mostró un rostro con esperanza sobre él.
Pero el simplemente negó con la cabeza, negándoles sus esperanzas. Todo el mundo estaba tratando de pensar en cómo hablar con Remedios sobre pedir ayudar oficial a Momon. Pero parecía improbable.
Después de proponer algunos vagos planes de conciliación que en última instancia fueron una pérdida de tiempo, varias personas intercambiaron miradas y pronto Gustav levanto la voz para gritar: "¡CAPITANA!" mientras vertía fuerza en sus ojos.
"¡Ya hemos repasado esto innumerables veces! Incluso entonces, sin importar como discutamos las cosas, ¡no funciona! ¡No podemos salvar a ese niño!"
Después de escuchar las líneas de Gustav, Neia supo que la Capitana había continuado la reunión de estrategia incluso después de que Momon había dejado la tienda de mando. Al mismo tiempo, ella sabía que los paladines no podrían resolver este problema sin derramar sangre.
Remedios se mordió el labio y permanecieron en silencio. Sin embargo—
"¡Capitana! ¡No podemos ganar esta batalla sin sacrificios! Ahora mismo, debemos sacrificar a unos pocos para salvar a muchos."
Neia vio los ojos de Remedios brillar con una llama carmesí hacia esas palabras.
"¡Esa no es la clase de guerra que Su Majestad libraría! ¡Somos las espadas de Su Majestad! Servimos a la Reina Santa, ella que quiere que el pueblo de esta nación viva y trabaje en paz."
"Pero la Reina Santa-sama esta…"
Está muerta, pero antes de que Gustav pudiera decir eso, Remedios gritó para interrumpirlo.
"¡El próximo Rey no ha sido designado todavía! ¿No deberíamos proteger los ideales de la Reina Santa-sama a la que habíamos prometido nuestras espadas hasta entonces? ¿Qué significa un voto de lealtad que hicimos cuando lo rompemos nosotros mismos?"
Ah, ya veo. Neia lo entendía.
Remedios se encontraba obligaba, atada por los deseos de la persona a la que había prometido su lealtad.
Un caballero de la Reina santa que amaba al pueblo no podía hacer nada que pudiera dañar al pueblo. Eso fue lo que la ataba.
La única persona que podía romper sus lazos era la siguiente persona a la que ella le ofreciera su lealtad.
"¿Qué hay de malo en eso? ¿A quién le prometieron sus espadas? ¡Todos ustedes pasaron por la ceremonia para ser ordenados como paladines! ¿A quién creen que sirve la orden de los sagrados paladines?"
Cuando un escudero se convertía en un paladín, se reunían con el Rey y le ofrecían ritualmente la espada que llevaban consigo. De la misma manera, cuando hubo un cambio de Rey Santo, los paladines se reunían con él y le ofrecían sus espadas al Rey Santo reinante mientras juraban su lealtad. Por lo tanto, todos en esta banda de paladines habían prometido sus espadas a la Reina Santa.
"¿O no?"
Su tono cambio en un instante. Después de hervir en rabia, inmediatamente se calmó y su voz se llenó de un frío helado.
"¿Estaba equivocada la Reina Santa-sama al querer dar felicidad a los pequeños y construir una nación donde nadie tuviera que llorar?"
"¡No estaba equivocada! Pero… dependiendo de la situación… las cosas podrían tener que cambiar."
"¿Quién? ¿Quién necesita cambiar? Dime, entonces, dejando de lado las creencias de Momon-sama, para nosotros ¿existe un ideal más justo que "no tener que sacrificar a nadie?"
Gustav cerró la boca.
Neia se dio cuenta de que acababa de cometer un error.
Ella no estaba sometida a su obediencia a su lealtad a la Santa Reina, a quien había prometido su lealtad.
Remedios dijo que uno debe hacer justicia. Por muy espinoso que sea el camino, por difícil que fuera de andar, hay que superar todas las dificultades en el camino y seguir adelante sin prestar atención a lo que estaba a nuestro alrededor.
Sacrificar a unos pocos para salvar a muchos y salvarlos a todos sin importar que; ¿Cuál de estos principios era verdaderamente justo?
Eso era obvio.
Claramente era el último. Sin embargo, sin poder, ese objetivo era demasiado idealista y una persona normal se daría por vencida inmediatamente. Es por eso que los paladines se rindieron, y también es por esa misma razón, por tener poder, aunque sea poco, que Remedios insistía en su justicia.
Se aferró firmemente a un ideal que una persona normal abandonaría inmediatamente.
Por eso era la capitana de los paladines, el mejor paladín de todos ellos.
Remedios era la única que entendía su noble definición de justicia; los que no podían entender esto eran miserables. Con la excepción de Momon.
Quizás la entendieron, pero varios paladines bajaron sus cabezas avergonzados.
Si uno consideraba que la justicia de Momon de "matar a uno para salvar a mil" era la justicia de alguien justo, entonces la justicia de Remedios era de "uno o mil, todos son iguales." Era un ideal, una brillante forma de justicia, que ni el más poderoso guerrero que Neia conocía, Momon, podía llegar a eso.
Ambos lados eran justos. Ninguno de los dos estaba equivocado. Pero, aun así.
¿No hay justicia sin fuerza?
Por ejemplo, como dijo Momon, si Remedios fuera más fuerte, si ella poseía un poder divino que Neia no podía comenzar a imaginar, podría salvar a ese niño y a los habitantes de la ciudad. En ese caso, no habría habido ningún problema, como el caso en el que Momon salvo al niño la primera vez.
Ella quería pedir la ayuda de Momon.
Sin embargo, eso no era posible, Momon no había participado desde entonces, y aunque Remedios y los paladines junto con los sacerdotes imploraran, él decía que tendrían que aprender por ellos mismo.
Por eso mismo, Remedios se quedó estancada aquí porque no había forma de continuar sin sacrificio.
(Llevar a cabo la justicia requiere fuerza. Ah, quiero volverme más fuerte… de esa manera, puedo limpiar toda la suciedad que Jaldabaoth representa en este país.)
"… perdónenme por interrumpir mientras están en un punto muerto, pero no llegarán a una conclusión de esta manera."
Esa voz excepcionalmente fría soplo el calor del lugar en el aire."
"Momon-sama…"
"Remedios… No, Capitana Custodio. SI esto sigue así, solo servirá para que los enemigos sepan la eficacia de los rehenes. En mi opinión, no podrá conquistar esta ciudad sin sacrificar a nadie."
"Ciertamente no. Peor debería haber una mejor manera de hacerlo. ¡Una manera en la que nadie necesita ser sacrificado y nadie necesita ser herido! ¡Por favor Momon-sama, deme una respuesta!"
En respuesta a esa voz, que sonaba como si la estuvieran desangrando, Momon le dio una respuesta negativa, pero también algo que no esperaban.
"No puedo asegurar que nadie saldrá herido. Sin embargo, se han olvidado de la fuerza de los débiles. Si no pueden ganar con fuerza, háganlo con estrategia."
Remedios se mordió el labio firmemente. Un pequeño torrente de sangre fluyó por él. Ella quería una respuesta concreta, algo que nadie pudo dar, sin embargo, ella creía firmemente que, si era ese hombre, él podría dar una solución a este problema.
"… entonces. Capitana, paladines, sacerdotes, vean por última vez mi estrategia. Les ayudare por esta vez. Sin embargo, será la última, quemen lo que hare en sus ojos y recuérdenlo."
Neia sintió un calor indescriptible en su pecho por las palabras que Momon dijo.
"Mm. Déjenme el resto a mí. Como ha pasado tanto tiempo, dudo que puedan resolver esto con un pequeño sacrificio."
"¿¡Realmente está bien?!"
Fue Neia quien no pudo evitar gritar.
"¿Momon-sama no debería descansar hasta la lucha contra Jaldabaoth? Si por alguna razón peleas y te agotas; si aparece Jaldabaoth… ¿no te pondrá en una situación desfavorable?"
"Es como dices, Baraja-san. Sin embargo, no hay otra forma de salvar a más personas, no hay otra manera de abrirles los ojos a todos ustedes. Mientras que no puedo garantizar que no habrá perdidas, al menos, no será ese niño. ¿Qué les parece eso? ¿Me lo dejarán a mí?"
"Momon-sama… por favor, salve a ese niño."
"Entiendo, sin embargo, Capitana Custodio. Quiero aclarar algo, ni tu ni yo, somos dioses, no todo nos saldrá como queremos. No debemos ser arrogantes ni cegarnos por nuestros ideales, está vez, será por el bien de ayudarlos a crear estrategias, pero, y aunque no me gusta repetirme, no habrá una segunda vez."
Remedios inclinó la cabeza, jurando que no dejará que su vista pierda la figura de Momon ni un segundo.
Los demás también, bajaron sus cabezas agradeciéndole, jurando pagarle algún día.
"Muy bien. Entonces, pacificaré la ciudad yo solo. Caballeros, deberían estar atentos a cualquier pez que se deslice por la red y en consecuencia lo maten o lo tomen prisionero. Personalmente, preferiría tomarlos cautivos para interrogarlos a modo de información. Pero espero que la Capitana Custodio pueda tomar una buena decisión. Además, usaré un ítem que me brindó Ainz Ooal Gown, invocará algunas bestias, así que no se alteren demasiado."
"¿EH?"
Momon simplemente les dio la espalda, sin contestarles y fue directamente al campo de batalla, Neia entendió la inquietud en los corazones de todos, saber que había alguien capaz de salvar a todos, pero decidiendo no hacerlo, les puso una carga mental enorme, además dijo algo sobre convocar bestias, esta era la primera vez que Neia escuchaba de un ítem así.
Mientras Neia pensaba esto, siguió a Momon, como si fuera natural.
Dicho esto, Momon murmuró algo y saco dos objetos de su capa. Se dirigió a las puertas de la ciudad sin esperar una respuesta.
[MENSAJE]
(Shalltear)
(¡Si! Ainz-sama, ¿Cuáles son sus órdenes?)
(Escucha, necesito que actúes con rapidez, habla con Aura y trae a dos bestias mágicas con portal a mi ubicación. Además de-)
(¿Con la moco-)
(¡Shalltear! Creo que dije que actuaras con rapidez, así que apúrate...)
(Ah, ¡sí! Mis disculpas, cumpliré sus órdenes al pie de la letra.)
(Entonces cuando de la señal-)
"Invocar."
Neia estaba sorprendida. Momon sacó dos objetos de quien sabe dónde, dijo algo acerca de una invocación y de repente, un gran lobo salió de la nada, así como un gran conejo de Angora, bastante grande y lindo…
Ambas bestias empezaron a destrozar al ejercito enemigo. El gran lobo barría con todo a su paso y el conejo puso su pelaje bastante duro y atacaba con ello. Neia no podía creer que estas dos bestias estuvieran bajo el dominio de alguien, pero la evidencia dejaba ver lo contrario.
Momon no dejó de caminar mientras las bestias derrotaban a los Bafolk como si estuvieran hechos de papel.
Después de invocar esas dos bestias, levantó una mano con otro objeto y salieron unos Goblins que tenían una gorra roja.
Había diez en total.
Irradiaron un aura única, que Neia sabia era por su poder.
Era fuertes. Neia había sabía que los goblin no eran para nada un problema, pero no sentía lo mismo de estos que estaban en frente de ella.
"Gorras rojas."
Los goblins que al parecer se llamaban "Gorras Rojas" siguieron a Momon mientras caminaba. La hierba a sus pies no dejaba rastros, como si las estuvieran escondiendo rápidamente. Ya frágiles desde el invierno, aun así, no se rompían por sus pisadas.
"Vayan allá y esperen mis instrucciones."
Todos se movían al perfecto unísono, como si el peso de su cuerpo no fuera un impedimento, corrieron rápidamente y desaparecieron sin dejar rastro. En segundos, los goblin se esfumaron en la tierra marrón y el hecho de que ella no podía verlos con sus ojos, de los que estaba tan orgullosa, solo intensifico su conmoción.
Mientras que ella se preguntaba si estaba realmente bien no ordenar en detalle a los goblin convocados, Momon, quien era tan grande y que podría hacer planes de batalla tan perfectos seguramente no habría pasado por alto ese punto."
"Esos, esos eran…"
"Gorras rojas. So podría decir que pueden hacer algo de infiltración, por supuesto no son perfectos sin embargo en contra de los demonios no debería haber ningún problema… bueno, las bestias… son parte de mis preparativos para tomar la ciudad. Ahora bien, por favor, espera aquí, Baraja-san."
"- Por favor, permítame acompañarle."
"Mm… en ese caso, por favor usa este articulo alrededor de tu cuello."
"¿Esto, esto es?"
Momon produjo un collar, de nuevo, de quien sabe dónde, pero tenía una estrella de cinco puntas, decorado con un rubí grande en el centro.
"Este articulo otorga inmunidad al miedo. Los Gorras Rojas tienen la habilidad de sembrar el terror… asi que es necesario prepararte primero. Una vez dentro de la ciudad estaremos en un completo caos. Las personas impulsadas por el miedo a veces pueden mostrar una fuerza aterradora. Incluso yo no podría ser capaz de protegerte, así que si todavía deseas seguir…"
"Por favor, permíteme acompañarte."
"MM, mm. Si es así. Entendido."
Neia sujetó el collar alrededor de su cuello.
"Aún asi… por Dios, están en guerra. ¿Cómo puede haber una guerra sin bajas?"
Neia sonrió amargamente en respuesta a los tonos ligeramente joviales del Rey Hechicero. Ella aprendió a leer la voz de Momon, pues ella jamás había visto su rostro.
Pero, al comentario, por supuesto, Remedios no hablaba de eso. Momon no podría no haber comprendido el significado de sus palabras. Probablemente era la forma de Momon de hacer bromas… pero aún asi…
Momon no parece ser particularmente talentoso para hacer bromas.
Quizá Neia había descubierta una debilidad de Momon y se sintió feliz por ser ella la que primero descubrió esto. Justo cuando llego a ese pensamiento, habían llegado a las cercanías de las puertas.
"Escúchenme, retrocedan. Voy a conquistar esta ciudad ahora. Muévanse a la retaguardia… creo que deberían retroceder un poco más que eso, vamos."
Momon indicó a los paladines más retrasados y luego, entró por las puertas de la ciudad, como si estuviera paseando por la tierra de nadie.
"¡Retrocede! Si no te apresuras, este mocoso- "
Pronto, Momon se encontró con el Bafolk que tenía al niño como rehén.
Era difícil decir qué clase de expresión estaba haciendo el demihumano. Probablemente fue un shock. Los demihumanos de los alrededores del Bafolk probablemente tenían las mismas miradas en sus caras. Bueno, incluso Neia se sorprendería si se encontrara en esa situación en la que desecharon al niño—
"¡¿Quf- ¿?"
Con esa última cosa que parecía ser una palabra, el Bafolk cayó muerto. Nadie se enteró de lo que paso.
Neia solo pudo captar que un Gorra Roja pasó rápidamente y lo asesinó, sin embargo, eran solo suposiciones, en realidad solo vio una sombra con la punta roja y después el Bafolk cayó.
Rápidamente los otros Bafolk empezaron a caer, uno tras otro. Viéndonos como unos monstruos.
"¿Qué-Qué? ¿Qué estás diciendo? ¡¿Qué demonios está pasando?! Un guerrero… espera… ¡¿Una maga?!"
Los ojos de uno de los Bafolk se encontraron con los de Neia.
"¡Ella! ¡Ella es la que nos está matando! ¡Que tipa tan espeluznante!"
Pensamientos como: "¿No soy una hechicera? O "¿No estas siendo grosero?" pasaron por la mente de Neia, pero ella se quedó callada.
"Siento interrumpir mientras están en desorden, pero…"
"¡Regresen! ¡Tenemos muchos más rehenes!"
El Bafolk dio una señal, parecía que estaba llamando a sus compañeros, cuando Neia empezaba a preocuparse, Momon como si fuera natural, destrozo esos sentimientos de Neia, respondiendo las palabras del Bafolk.
"¿Hm? ¿De qué compañeros estás hablando?"
Los ojos del Bafolk se abrieron de par en par. Su expresión era un poco desagradable y Neia pensó que la razón por la que tenía tal comportamiento altanero era porque confiaba en que los demás Bafolk saldrían en su ayuda, pero cuando se dio cuenta de que no sería así, empezó a impacientarse.
"¿Qué? ¡¿Qué esta pasando?!
"Como dije, ¿de qué compañeros estás hablando?"
"¡Humana! ¡Ordénale al humano que pare!"
No es que lo pueda controlar…
"Umu. Entonces, ¿continuamos?"
"¿Qué? ¡Atrás! ¡Retrocede!"
Quizás había sentido algo, pero el Bafolk dio un paso hacia atrás mientras aseguraba una ruta de escape.
Cuando ella observo de cerca a su alrededor, podía ver las formas de otros niños; ¿también habían sido traídos aquí como rehenes?" Aun así, no parecían querer matar a sus rehenes para darles una lección, ¿probablemente pensaron que los rehenes vivientes trabajarían realmente bien en ese estado? Los niños estaban inconscientes, pero Neia desde aquí podía oler el olor de heces y orina, entendiendo que los niños no habían sido aseados o probablemente se zurraron del miedo.
Neia sintió algo así como un viento negro que la pasaba. En ese momento, todos los Bafolk restantes se congelaron. Desde que Momon y los Goblins aparecieron, todos los presentes se quedaron quietos, estudiándolo para no perderse ni un solo movimiento que hiciera, pero este cambio fue demasiado extremo. Sus ojos y sus bocas se abrieron de par en par, sus rostros se retorcieron de una manera fea. Además… no eran solo los Bafolk. Incluso los niños despertaron rápidamente y mostraron una respuesta dramática. El miedo estaba escrito en las caras de los niños. Y era un miedo inimaginable, frágil y que puede hacer que te desmorones.
"¡Aiiiieeeeeeeee!"
El Bafolk gritó de una manera extraña—
"…Hmph. Mátenlos."
Una sombra extraña apareció detrás de los Bafolk y una especie de aire se podía distinguir tras de ellos. Los niños salieron corriendo para refugiarse detrás de mí y de Momon. En el momento siguiente, los numerosos demihumanos se congelaron como estatuas horribles, con caras aún retorcidas. Sin embargo, no parecían muertos. Podía oír los tenues sonidos de su respiración – bastante irregular al parecer.
Y entonces, por encima de ellos – incontables gritos resonaron cerca de la muralla. Después de eso, los ruidos estruendosos de la carne que estaba siendo cortada llovieron sobre Neia.
"Muy bien. Sigamos."
Estaba distraída por ese sonido, así que cuando volvió a mirar hacia adelante, en la puerta-
"¡Iya!"
Sonó un ruido estridente. Era el sonido de las piezas de la puerta pulverizada cayendo como pedazos de pastel.
"Como pensaba, destruir edificios de esta forma drena mucha energía… aunque no lo usé así… supongo que todo lo que puedo hacer es aceptar el hecho de que necesito escoger mis objetivos para obtener un mejor resultado. No puedes despreciar las cosas pequeñas, después de todo."
Momon murmuro para sí mismo mientras caminaba por la montaña de restos de la puerta y pasaba por la entrada de la ciudad, sin que nadie le bloqueara el paso.
La situación rápidamente cambiante dejó a Neia confundida e incapaz de moverse. Una vez que recuperó la calma, se sonrió a sí misma.
Momon había destruido en segundos la puerta que había dado tantos problemas a los paladines, y lo que es peor, con una espada.
La fuerza es realmente injusta…
Neia corrió tras Momon y se giró frente al inmóvil Bafolk y dijo:
"Entonces, ¿Qué hay de ellos?"
Mientras señalaba a los demihumanos inmóviles y a los niños que los seguían, probablemente intentando refugiarse.
"Es solo temporal, sabes. Aprovecha y ata a todos aquí, además dejemos a los niños."
"Entonces, llamaré a los paladines."
"Correcto. Desafortunadamente, el efecto de aura de miedo de los Gorras Rojas sigue irradiándose. Todos los que se metan en ella estarán llenos de terror. Por lo tanto, les agradecería que tomaran las medidas oportunas. Creo que los sacerdotes deberían tener [Lion's Heart] mientras que los paladines tienen… hm, pídeles que usen [Under Divine Flag], ¿Qué tal eso?"
"De verdad sabías sobre eso…"
Momon se rio entre dientes y luego caminó entre los Bafolk, aprovechando los espacios entre ellos.
"¡Gooooooohhhhhh!"
Un Bafolk de aspecto fuerte cayó arriba con un gruñido, sosteniendo una lanza. Probablemente había saltado desde el muro del castillo.
Tenía los ojos rojos y espumaba por la boca. Ciertamente no estaba en un estado mental de normalidad. Parecía que había caído en la locura.
"Ya veo. Salvajismo… no, ¿berserking? Ciertamente, eso negaría el miedo y otros efectos mentales."
Momon esquivó la punzante lanza con movimientos prácticas. Era un movimiento nítido y eficiente, único para individuos entrenados. Sin embargo, la evasión de Momon significó que un Bafolk que se había convertido en una estatua acabara siendo apuñalado por la lanza de su compatriota, en su lugar, atravesó directamente a través de él y cayó al suelo, rociando sangre por todas partes. Los niños salieron corriendo hacía el lugar donde estaban los paladines.
El berserk Bafolk ya no parecía contener el concepto de aliados en su cabeza.
"Dame un respiro."
El Bafolk levanto su lanza. ¿Acaso intentará un barrido? Sin embargo, Neia no pudo lanzar una flecha.
Momon se acercó al Bafolk, como si quisiera bloquear su ataque.
Ciertamente, era sabio cerrar la distancia dada la longitud de la lanza. Sin embargo, el siguiente movimiento de Momon se desvió del sentido común.
Con un movimiento rápido, presionó la cabeza del Bafolk de izquierda a derecha.
Tal vez fue porque Momon era sorprendentemente, tal vez era porque con la distancia cerrada tampoco podría usar sus espadas, tal vez ambas, pero el Bafolk no podía escapar de las manos de Momon sin importar como se moviera. Al darse por vencido en eso, el Bafolk pensó en otra cosa; agarró la parte delantera de la lanza y la condujo a través de Momon. No, para ser exactos, a Neia le pareció que lo había atravesado.
Sin embargo, Momon permaneció impasible.
"No eres como ese Troll, después de todo. Ah, déjame decirte algo, esta armadura no es algo que puedas romper con esa débil lanza."
Con un crujido asqueroso, los ojos del Bafolk volaron de su cráneo, una herida claramente letal. No, se podría decir que esto era peor que una herida fatal.
Momon lo soltó y el Bafolk se desplomó en el suelo. Sus miembros se movían por el suelo, pero era difícil decir que esos movimientos eran conducidos conscientemente.
"¿Podría saber qué hiciste?"
Neia pregunto nerviosamente por detrás y Momon agitó su mano mientras respondía.
"Le aplaste el cráneo, por supuesto. A veces, los individuos berserk no mueren cuando los matan. Aun así, si destruyes el cerebro, debería estar bien… Aun así, era muy débil. Apenas más difícil que una cascara de huevo… ¿me están tomando el pelo?"
La cara de Neia se estremeció.
Momon no tiene ningún don para hacer bromas…
Pero también, el corazón de Neia se llenó de un calor increíble, porque Neia pensó que Momon se había enojado con los Bafolk por haber utilizado niños y por eso se desquito de esa forma. Neia se convenció de que esto era cierto.
"Muy bien, Baraja-san, llama a los paladines. Diles que aseguren esta zona para que podamos seguir adelante juntos, aunque los niños deben haberles avisado, es mejor que te asegures."
"¡Si!"
Neia corrió hacia el exterior a máxima velocidad, hasta donde estaban los paladines. Cuando miró allí vio a varios Bafolk caídos a sus pies.
Como no podían haber salido corriendo por las puertas, probablemente los mismos Bafolk que, en su intento de huir de la fuente de miedo que habían malinterpretado que era por Neia, habían decidido saltar de los muros, y este fue el resultado.
Después de llegar a los paladines, Neia se apresuró a transmitir las instrucciones de Momon a la capitana Remedios. Después de eso, volvió a toda velocidad, escuchando levente a Gustav diciéndole a Remedios que no podía juntarse con Momon ahora, que seguramente podrían hacerlo después. Pero Neia no le prestó mucha atención.
Cuando Neia regresó, Momon dijo:
"Entonces, vamos."
Y entraron en las calles de la ciudad.
La pregunta de porque no había llegado ningún nuevo Bafolk después de que las puertas de la ciudad se hubiesen roto inmediatamente desapareció.
Neia oyó gemidos esparcidos por todos lados. Le hizo pensar que esta ciudad viviente estaba llorando.
"Esto, esto es…"
"Ordené a los Gorras Rojas que convoqué que esparcieran el miedo. Este es el resultado. Algunos rehenes podrían haber sido envueltos en la confusión, pero no creo que nada de gravedad."
Ella miró hacia afuera y un Bafolk corría hacia ellos con todas sus fuerzas (probablemente). Parecía un animal de presa acosado y Neia incluso lo encontró un poco lamentable.
Debe haber estado expuesto a un miedo extraordinario. De lo contrario, ¿Por qué correría hacia un desconocido que parecía ser más fuerte que el monstruo del que huía?"
"¿No hay señales de humanos? En tal caso –"
Momon disparó una rayó en la sección media del Bafolk, y este fue quemado rápidamente. Después de eso, las partes del cuerpo del demihumano desaparecieron. Como si hubieran sido tragadas por su propia sobra.
¿Qué? ¿Momon acaba de usar magia? ¿Qué? Eso escapa todo el sentido común…
"Que…"
"¿Hm? Ah, eso, no te preocupes es un ítem rúnico, me permite usar un hechizo, desafortunadamente solo se encuentra en el Reino Hechicero, pero…"
"Ah…"
"Bueno, dejando eso de lado… Esperar aquí podría ser lo mejor que podríamos hacer… pero el enemigo parece tener un líder. Está esperando en una plaza cerca del centro de la ciudad y ha resistido el miedo a los Gorras Rojas, así que sigamos… ¿Qué te parece?"
¿Qué me parece? Ah, si tuviéramos esos ítems… quizá la gente… Realmente me gustaría preguntarle más pero no creo que sea correcto… ¡Ah! Paso demasiado tiempo…
"Creo que todo irá bien si hacemos lo que Momon quiera."
Como si Momon no hubiera notado las discusiones mentales de Neia contestó como si nada.
"En serio… Entonces vamos."
Cada vez que daban un paso al frente, los escalofriantes gritos parecían resonar por todas partes, como si se estuviera produciendo una gran matanza. Además, debido a la falta de higiene de los demihumanos, sus basuras y desechos estaban por todas partes, lo que hizo que Neia se bloqueara la nariz.
"… Hablando de eso, Baraja-san, ¿Qué debemos hacer con ellos?"
Miró en la dirección hacia donde Momon apuntaba. Había un grupo de gente totalmente desnuda allí.
Sin importar el género, sus manos habían sido clavadas a estacas de madera que habían sido enterradas en el suelo. En sus esfuerzos por la oportunidad de huir en el escándalo, habían luchado violentamente y sus brazos estaban cubiertos de sangra fresca.
Con toda probabilidad, esas eran cercas hechas de seres humanos.
Estaban exhaustos, con huesos delgados, pero sus vidas no parecían estar en peligro.
Ella había venido a esta ciudad para liberar al pueblo. Aunque continuara siguiendo a Momon, Neia no sería de ninguna utilidad. En ese caso, ayudarles ahora y llevarlos a un lugar seguro era lo correcto. Sin embargo, había una cosa que la preocupaba.
¿Qué debe hacer si la gente era atacada por demihumanos mientras evacuaban?
Que broma… ¿Por qué lo dudo? La capitana habría decidido ayudarlos sin dudarlo. Y la razón por la que no puedo es… ¿es por mi fuerza… después de todo?
"Estas dudando… Entonces, déjalos aquí por ahora. No debería haber ningún demihumano cerca, además de que los Gorras Rojas los protegerán por el momento. Dejarlos aquí debería ser más seguro para ellos mismos. Vamos."
"¡Si!"
Mientras aún tenía sus dudas, Neia continuó siguiendo a Momon hasta la plaza de la ciudad. ¿Por qué Momon podía avanzar sin el menor retraso? Aunque tenía sus dudas, se convenció diciendo "Debe ser por el bien de la gente."
Pronto, los dos llegaron a una plaza que parecía ser un mercado con calles por todas partes.
"Mm… como pensaba, no había forma de resolver esto sin pérdidas de vidas."
Siguió a los ojos de Momon y había cadáveres humanos mezclados con cadáveres demihumanos. Todos desnudos. Probablemente eran personas que habían muerto antes de que el Ejercito pudiera llegar.
"… no se puede evitar."
Mientras que Momon decía esto, atacar esta ciudad por la fuerza bruta probablemente habría causado un número mucho mayor de bajas. Además, dejar que Momon usara su poder abrumador para conquistar la ciudad minimizó el número de vidas que se perdieron. Esas personas no podían haber sido salvadas, ellos no llegaron a tiempo. Neia se lamentó brevemente esto.
Momon se encogió de hombros ante el ánimo de Neia y luego indicó el centro de la plaza con su barbilla.
Ahí había un demihumano que era más grande que todos sus pares.
Sus cuernos rizados se asemejaban a los de una cabra de montaña y estaba cubierto de un pelaje plateado. Su excelente físico demostró claramente que no era un demihumano mediocre.
Las puntas de sus cuernos estaban envueltas en una concha de oro que llevaba joyas y vestía una coraza con estampados de concha de tortuga. Llevaba una capa marrón rojiza hecha de piel de animal labrada. Su mano izquierda sostenía un gran escudo con un topacio clavado en él, mientras que su mano derecha sostenía una pesada espada cuya hoja era de color amarillo claro. Su porte ilustraba vívidamente el valor y la ferocidad de un guerrero listo para atacar.
Era el más temible y bien entrenado de los demihumanos. Probablemente era un Señor o algún tipo de ser especial de rango similar.
Si Neia estuviera sola, habría huido de su oponente con todas sus fuerzas.
"Maravilloso. Me pregunto de cuál de sus artículos detuvo el miedo."
Las palabras de Momon se referían a los objetos mágicos que adornan al demihumano. Tenía anillos en ambas manos y joyas colgando de su cuello que cubrían todo su pecho. Había cosas colgando de ambos lados de su cintura, cosas que podrían haber sido un juego de tres cráneos de bebé ensartados.
El demihumano de ojos verdes estudio a Momon mientras se acercaba y entonces su mirada se desplazó hacía Neia.
"Un gran guerrero recién aparecido… y ¿una maga la que está por detrás?"
El demihumano se ocultaba detrás de su gran escudo, como si desconfiara de un ataque mágico.
"Nada mal. Has logrado devastar esta ciudad, así como hacer que mi tribu llegue a este punto… Tú, que controlaste la muerte de los Bafolk, gran maga ¡Di tu nombre!"
El Bafolk apuntó con su espada a Neia.
"… No, espera un momento. Lo has entendido mal. ¡No fui yo!"
"… ¿Qué?"
Ella miró a Momon en busca de ayuda y él se cruzó de brazos y miró a Neia.
"Veo que lo entiendes. Es verdad. Mi maestra es impresionante, demihumano."
"¡No, no! ¡Espera un momento! ¡Momon!"
¿Qué demonios estaba diciendo? En verdad, no tenía talento para hacer bromas.
¿Yo? ¿La maestra de un gran hombre? ¡¿YO?!
Cuando vio como Neia agitaba las manos con pánico, Momon se rio entre dientes.
"Mm… ¿te sientes relajada ahora?"
"¿Eh?"
"Ah… Fue una broma tonta."
Revoloteando su capa con los movimientos de un héroe, Momon se volvió para mirar al demihumano que tenía ante él.
"Yo soy la entidad que envió la muerte a tu lado. Soy aquel que conocen como Héroe Oscuro que reside en un país al noreste, gobernado por un Rey No-Muerto, mi nombre es ¡Momon! Subordinado de Ainz Ooal Gown, El Rey Hechicero, ¿Y Cuál es tu nombre?"
"Mi nombre es Buser- El Gran Rey Buser… Oh Héroe Oscuro, ¿Qué tal de la mujer a tu lado?"
"Ella es mi compañera. Entonces, ¿Qué quieres hacer? ¿Preferirías que te mate yo? ¿ella? ¿suicidio? Escoge lo que quieras."
"¡Con mi nombre como Señor en juego, el suicidio es una señal de que abre perdido!"
Buser levantó su escudo y avanzó, levantando su espada en posición horizontal. Parecía una cabra a punto de cargar.
"Entonces ven, jugaré contigo un rato. Baraja-san, tu siéntate y mira. Hablando de eso, cabra. Estas equipado con todo tipo de objetos mágicos, pero no detecto magia en tu cintura. ¿Es algún tipo de artículo especial?"
"Fuhahahaha. Lo llaman moda. Son huesos."
"Eso me recuerda a alguien…"
Neia se estremeció por detrás al oír eso. ¿A quién le recordará esa "moda"?
"Están muy bien hechos, ¿no? Los elegí cuidadosamente de esta ciudad, ¿sabes?"
"… ya veo. Lo entiendo. Simpatizo con tus sentimientos. Parece que esta "moda" es muy importante. Algunas Maids me lo han enseñado muy bien… bueno, empecemos."
Después de decir esto, Momon saco una de sus espadas.
¿Por qué solo usa una?
Momon tenía dos espadas, pero Neia jamás lo había visto usar las dos. En el combate contra Remedios, no se sintió como si las usara.
En ese caso, el arma solo la usaría después de que no tuviera otra opción. Contra un oponente que lo hiciera usar todo su poder.
Quizá esa era la estrategia de Momon.
O ¿Podría estar guardando fuerza para la pelea contra Jaldabaoth? Eso también estaría bien. Quizá solo no quiere mostrar sus estrategias, por lo que solo utiliza una espada, ya que, si usará dos, su estrategia y fuerza podría ser leída…
Después de las repetidas ayudas, y el haber convocado a las bestias, además de esos Goblins… quizá esto era lo que Momon quería mostrar desde un inicio…
El hechizo para convocar a las bestias y Goblins debe haber sido de un nivel alto… pero dado que estaba en un ítem, no debió gastar nada de energía o mana. Al igual que el rayo que lanzó hace un rato.
Aunque ella no sabía lo poderosos que eran los Gorras Rojas, eran definitivamente más poderosos que los demonios normales. Por lo tanto, convocar a tantos, habría requerido un enorme poder.
Bajo circunstancias normales, cada vez que un sacerdote lanzaba un hechizo para convocar ángeles, solo podía convocar uno al mismo tiempo. Si estuvieran dispuestos a convocar ángeles más débiles, podrían llamar a múltiples entidades. Por esa lógica, debe haber usado un ítem de alto nivel… probablemente un hechizo inimaginablemente potente del sexto nivel.
… El sexto nivel…
Neia dio un suspiro.
El sexto nivel era un reino donde nadie había explorado antes. Según la leyenda, la Reina Santa podría usar hechizos del cuarto nivel. Esto estaba dos niveles encima de ella.
Podría haber sido un reino más allá del conocimiento común, pero en el Reino Hechicero, esto podría ser verdad….
El Reino Hechicero en verdad es genial… por ser capaz de crear esos ítems…
Tal vez, si ese hechizo de convocación fuera de sexto nivel, ese enorme gasto de magia sería comprensible, pero al ser un ítem debería usar poca mana para usarse, o prácticamente nada. En ese caso, ¿no es mejor que Momon los ahorre para su lucha contra Jaldabaoth?
Neia miró la espalda de Momon mientras se enfrentaba al demihumano. El demihumano que podía ver sobre el hombre de Momon era muy fuerte e incluso un ejército de Neia's no serían útiles. Sin embargo, Momon se comportó con una actitud abierta y directa, sin señales de que estaba escogiendo una pelea que no podía ganar.
¿Sera que Momon es un caballero místico de algún tipo?
Había beneficios al mejorar la esgrima y la hechicería. Los beneficios incluían poder usar muchos métodos de lucha, y como en el caso del rayo, ítems variados, pero los inconvenientes eran que era difícil alcanzar la verdadera excelencia en ambos.
Entonces, ¿Qué tan poderosa es la magia de Momon? ¿Lo poderosa como para ser utilizada como carta del triunfo?
Los dos se estudiaron el uno al otro y luego avanzaron lentamente.
Cerraron la brecha entre ellos, hasta que estuvieron a tiro de espada. Buser fue el primero en hacer un movimiento.
"[Shield Bash]"
Una descarga repentina, hecha con un escudo frente a sí mismo. Y Momon lo atacó de frente con su espada.
Como era de esperar, no había forma de detener la fuerza de ese inmenso cuerpo que de repente avanzaba. Momon fue mandado a volar. No, sus pies aún estaban firmemente plantados en el suelo cuando aterrizo, así que esa descripción no encajaba del todo. Más bien, lo habían derribado.
Mientras que el hecho de que Momon, que podía aplastar el cráneo de un Bafolk con las manos, y destruir una puerta de una ciudad como si fuera papel, había sido derribado, era bastante sorprendente, pero seguramente un cuerpo de huesos y carne, no sería capaz de defenderse completamente contra ese ataque. Por lo que Neia sabía, había un arte marcial avanzado llamado [Fortress] que podía anular completamente la fuerza de un impacto, pero era una técnica que solo un guerrero veterano podía usar. Quizá… No, seguramente Momon puede usarla.
Los dos se adelantaron y ambas armas chocaron.
Su movimiento de ida y vuelta era demasiado rápido para que los ojos de Neia los siguieran. Lo único que podía ver era el breve momento en que sus espadas se golpeaban entre si y se congelaban en su lugar.
Si Neia se uniera a esta batalla, seguramente moriría mutilada.
El acero chocaba contra el acero a altas velocidades y el sonido penetrante del metal resonaba por todas partes.
Ambos tenían una fuerza de brazo equivalente, por lo que cuando cruzaban las armas, sus ataques y defensas tenían lugar simultáneamente.
¿Debería ella estar impresionada por como Buser podría balancear una espada tan pesada con una mano o mostrar respeto a Momon por usar una espada y aguantar el peso de tan grande criatura solo con su brazo?
Esta era una batalla de alto nivel del tipo que nunca antes había visto y Neia estaba segura de que no podía interferir.
Para no interponerse en su lucha, Neia lentamente se movió detrás de un pedazo de escombro y se escondió.
Se están golpeando entre sí, pero ninguno de los dos tiene alguna clase de herida… hablando de eso, Momon parece un poco demasiado fuerte… es como si estuviera jugando.
El cerebro de Neia ya no podía reaccionar ante un humano que podía luchar con una espada hasta este punto. Incluso su Capitana probablemente tendría problemas en ver la batalla que se está llevando a cabo.
¿Tendrá más ítems mágicos?
Todo lo que Neia podía hacer era pensar que Momon usó algún tipo de ítem con una magia increíble que lo hizo poder pelear de esa forma.
Incluso así—
Si esto sigue así, no hay duda de que Momon ganará. No, ¿estará planeando alargar la batalla con ese objetivo?
Si en verdad usó un ítem, entonces lo más seguro era usar uno contra la fatiga. Si esto era cierto, todo esto era desfavorable para Buser. Aunque Buser pareció darse cuenta de lo que extraño que era el que no Momon no se cansará, después de todo, su cara empezó a retorcerse.
Si tuviera algún tipo de carta de triunfo—
Neia estaba conmocionada. Momon había lanzado repentinamente una espada contra Buser.
Después de eso, un cono de luz apareció alrededor de Buser y bloqueó el arma lanzada.
La burbuja de luz desapareció y la espada lanzada solo rasguñó ligeramente a Buser.
¡Esto es malo!
Neia se preparó para salir corriendo de detrás de su cubierta. Momon había perdido una de sus armas.
"¿-Eh?"
Momon dejó caer su otra espada, y en algún momento, una alabarda negra azabache había sido sacada de quien sabe dónde.
Buser debe haber sentido lo mismo que Neia. Sus ojos eran tan amplios como platos.
"No hiciste un hechizo, guerrero, ¿Cómo lo hiciste? ¿Y a donde fue la espada que tiraste y como desapareció la que clavaste en el suelo?"
¿Qué? Neia miró el lugar donde Momon anteriormente había clavado su otra espada, solo para encontrar el agujero donde la espada había sido insertada.
"Utilice un ítem mágico. No te preocupes por eso… Está bien, un conocido me enseño esto, pero no estoy muy seguro de mis habilidades cambiando de arma. Me disculpo por adelantado si termino haciendo algo tonto."
Momon preparó su alabarda. Irradiaba una extraña sensación de opresión.
Los guerreros a menudo favorecían las armas con el mismo tipo de alcance. Espadas, hachas, mazas, ese tipo de cosas.
Momon usó el impulso para balancear su alabarda. Atacó a los pies de Buser—que eran difíciles de defender—con un movimiento arrollador. Era una técnica que solo se podía realizad con un arma de balanceo.
Así como Buser bajó su espada para intentar bloquear el ataque, la alabarda saltó repentinamente.
Era una finta.
Era un movimiento que requeriría una considerable fuerza de brazo para funcionar, pero Buser levantó su espada para bloquearla en un instante.
Como era de esperar, Momon favorecía la espada y no parecía muy hábil con la alabarda. Aunque replicó con elegancia los ataques de libros de texto, parecía algo extraño en sus ataques e incluso Neia podía notarlo con sus ojos.
Tras bloquear el impulso de la alabarda, Buser dio un salto hacia atrás.
"[Sandstorm]"
Las partículas de arena procedentes de la espada se extendieron como una pared, corriendo hacía Momon. Probablemente habían oscurecido la visión de Momon completamente.
Mientras dudaba si Momon tenía alguna contramedida, ese tiempo con la visión bloqueada era una tremenda desventaja.
"[Brief Seal] [Grand Power Strike]"
Uno era un arte marcial que Neia no entendía, mientras que la otra era una técnica avanzada, un golpe de poder que infligirá daño adicional. Después de usar ambos, Buser ataco, más rápido que antes.
Las decoraciones del cuerno de Buser brillaban con una extraña luz y parecían estrellas fugaces.
"¡Yeeeeeeeeeeeeart!"
"¡Hmph!"
Momon recibió el golpe con su alabarda.
"¡Haha!"
Y Buser se rio.
Sonó el sonido del metal que estaba siendo triturado.
Los ojos de Neia se abrieron de par en par.
"¡Podría ser! ¡Un ataque contundente!"
Los ataques contundentes dañaban directamente las armas de él enemigo, pero la cantidad de daño influyó en gran medida de la composición de ambas armas y su potencial de daño. El arte marcial de Buser probablemente tenía la intención de fortalecer esos dos atributos.
Neia comenzó a sentirse ansiosa, pero en el siguiente momento, se quedó inmóvil al ver a Buser mirando fijamente con los ojos abiertos.
"¡Esta ilesa!"
Buser gritó con asombro.
"¿Qué demonios es esa arma?"
Mientras Buser se recuperaba, su expresión cambió por completo y sin ninguna intención de presionar la ofensiva, Momon giró su alabarda, trazando un hermoso arco en el aire.
"… como dije, esta arma es por un ítem rúnico, en otras palabras, fue hecha con magia, entonces ¿Cómo podría romperse tan fácilmente?"
"Pero las armas hechas por magia son frágiles."
"Parece que has tenido experiencia luchado contra oponentes con armas invocadas, pero es peligroso estar atado por una visión del mundo tan fija, ¿no? En otras palabras, podría haber oponentes que puedan hacer armas que no puedas romper."
Momon soltó su alabarda. La alabarda desapareció entonces, como si se estuviera derritiendo en el aire. Lo mismo debe haber pasado con la espada hace un momento. Después de eso, Momon metió su mano entre su capa y saco una espada negra en cada una de sus manos.
"…Ahora entonces, ¿Qué vas a hacer? ¿No me digas que ese ataque fue tu as bajo la manga? ¿Puedes ayudarme a ganar más experiencia?"
Momon dio un paso adelante, acortando la distancia entre ellos.
"… Si tienes más cartas de triunfo, será mejor que te apresures y las usas, ¿no? No soy tan amable como para dejar vivir a un enemigo inútil."
"¡Ku, Kuku! ¿Qué estás diciendo, guerrero? De hecho, estoy muy impresionado por cómo te las arreglase para defenderte de mí ataque. Muy bien hecho. Sin embargo, eso fue porque estabas centrado en la defensa. Aunque no entiendo por qué, parece que no te cansas, así que estas planeando acabarme si cuando me canse."
¡Vio a través de él!
Neia se sentía nerviosa de nuevo. Incluso ella lo había notado. Buser, un guerrero mejor que ella, no podía no haberlo no notado.
"Ya veo. Eso fue lo que pensaste. De hecho, estarías en lo cierto al pensar eso. Pero desafortunadamente, eso no es todo."
Momon devolvió sus espadas a su espalda.
"Mira—"
Buser acuchillo ese cuerpo desprotegido más rápido de lo que Neia podía gritar.
Después de eso—
"… ¿Qué?"
Buser frenéticamente y repetidamente balanceó su espada.
"¡Por qué! ¡Por qué! ¡Por qué! ¿Qué es esto?"
Gritó con cada oscilación que hizo. Eso era porque Momon estaba ileso a pesar de recibir cada agolpe, incluso su armadura seguía teniendo ese misterioso pero pulcro color negro.
"En ese caso…"
Buser sujetó su escudo y usó un arte marcial. Sin embargo, Momon permaneció impasible a pesar de recibir la embestida del escudo.
Al contrario, fue Buser quien tropezó.
"¿Por qué… ¿Por qué…?"
A los humanos les costaba mucho leer expresiones faciales demihumanas, pero ahora mismo era muy fácil.
En su cara estaban las emociones del terror y desesperación.
"… las artes marciales son una técnica desconocida para mí. ¿Las artes marciales derivan de las habilidades o son la magia de un guerrero? Hasta ahora, no lo sé. De donde vengo, no existen. Aun así, ¿no crees que cuando luchas contra un oponente de igual habilidad, la victoria puede ser decidida por la experiencia y el conocimiento de las artes marciales? Por eso decidí tomar tus ataques de frente. Sin embargo… ya has usado todos tus movimientos, ¿no?"
Momon se encogió de hombros de manera exagerada y al mismo tiempo, metió su mano nuevamente en su capa, sacando un anillo.
No pasó nada más. Ese fue el único movimiento que Momon había hecho. Sin embargo, un aire anormalmente pesado y frio llenó toda el área.
Neia miró rápidamente el cielo. Casi había pensado que el sol en el cielo se había congelado y se había roto.
Sin embargo, el sol seguía allí, derramando su resplandor.
Entonces, ¿esta emanación pesada y fría podría ser algo liberado por Momon? ¿Era ese anillo el que producía el efecto? ¿Podría un solo individuo producir una presencia como esta?
No… Este es Momon. Esta es la verdadera forma y poder de Momon, quien se dice es el héroe más poderoso que ha existido. Capaz de pelear uno a uno con alguien que parece ser un Dios Demonio…
"Al parecer ya no hay necesidad de pelear contigo."
Dio un ligero paso hacia Buser.
Buser, por otro lado, dio un tembloroso paso hacia atrás. Era como si le hubiera empujado una presión invisible que irradiaba el increíble Momon.
Buser podía sentir esa presencia anormal más agudamente que Neia. Tenía muy claro que Momon no era un oponente contra el que podía oponerse. La forma en que su piel se erizo al final lo demostró.
"Espera un momento. No, espera un segundo. Te lo ruego, ¡espera un poco!"
Buser levantó su mano derecha y dejó caer al suelo la espada que sostenía.
"Me- Me rindo."
"mm."
"Tengo información sobre Jaldabaoth. ¿Qué le parece eso? Eso debería ser muy útil, ¿no? Definitivamente será útil."
"Ya veo."
"… Además, hay más. Quieres pelear con Jaldabaoth, ¿verdad? Soy mucho más fuerte que los seres humanos- ah que la mayoría de ellos. Puedo arreglar que mi tribu les ayude a luchar contra Jaldabaoth, ese pedazo de mierda de Jaldabaoth, ¿Qué te parece eso?"
"Oh."
"… ¡Espere, por favor, espere! ¡Eso no es todo! Si quiere, puedo darle una parte, ¡o mejor, todo mi tesoro reunido! Eso debería ser suficiente para pagar mi vida, ¿no?"
"¿Eso es todo? ¿Terminó la venta?"
"Oh, uwah, eh."
Buser miró frenéticamente a su alrededor y luego miro una vez más a Momon.
"Si, sí. No, no es eso. Yo, tengo más, mucho más que ofrecer. Puedo ayudarle a conseguir lo que quiera… no. ¡Definitivamente se lo conseguiré! ¡De verdad! ¡Por favor, créame!"
"Mm. Lo que realmente quiero es algo que nunca podrás conseguir."
Neia sintió la infelicidad en el tono de Momon. Naturalmente, Buser, quien lo miraba fijamente debió sentirlo aún más fuertemente.
"Espera, espera, espera un minuto. En serio, espere un poco. Hehehehehe"
Se estaba riendo como un pececillo. La actitud real que había mostrado cuando los había enfrentado en la plaza no se veía por ningún lado.
"Siento si dije algo equivocado. No, me disculpo. De verdad. Fue culpa mía. En serio."
"Hm…"
"Entonces, entonces, ¿Qué opina? Yo. Yo, yo, este siente, que puede serle útil. Hehe. Que estúpido fui al convertirme en enemigo del gran guerrero negro. Por lo tanto, si me diera la oportunidad de compensar ese error, no te arrepentirás, serviré incluso al país de donde provienes."
Buser se puso de rodillas y agarro sus manos mientras rezaba pidiendo misericordia.
Que pose tan patética. Sin embargo, Neia no pensaba eso en absoluto. No, ella ya había aceptado que esta era la acción apropiada que un enemigo debería estar tomando cuando se enfrentaba a la verdadera forma de Momon. Al mismo tiempo, recordó vívidamente las palabras de aquel Naga que habían conocido en el reino hechicero: "Los que viven aquí, los que más los harán sentirse inseguros, probablemente- no, con toda seguridad, son los subordinados de su Majestad. Cualquiera de ellos haría que te arrodillaras inmediatamente a sus pies y rogaras misericordia."
En ese caso, el destino de los que no se arrodillaron era…
"Ya veo… bueno, me gustan los que entienden que se han equivocado y trabajan duro para corregir sus errores."
"¡Eso, eso significa!"
La cara de Buser se iluminó de alegría. Sin embargo, esa alegría fue arrebatada en un instante.
"Sin embargo, esta no es mi guerra. No dispondré de ti, además siento que sería un fastidio hacerlo. Ahora muere."
Dijo Momon mientras se acercaba a Buster.
"¡Aiiiiiiiieee! ¡No, no noooo! ¡No quiero morir! ¡Espere! ¡Se lo ruego! ¡Por favor, se lo suplico! Yo, yo todavía tengo algo de valor… ¡Soy lo suficientemente útil para hacerle feliz! ¡De verdad! ¡Créame!"
"Todos los seres vivos deben morir. La diferencia está en cuan temprano o tarde se encuentran con su destino."
"¡No! ¡No me mires de esa manera! ¡No me mates!"
Buser se puso en pie, luego se giró y huyó.
Neia miró atónita a la velocidad con la que los vivos podían correr cuando la muerte se acercaba.
Sin embargo, Momon era aún más rápido.
"Inútil."
Rápidamente llego con Buster y le corto los brazos y las piernas, como si fueran simples pedazos de papel.
Buster no pudo soportar el dolor y rápidamente se desmayó, con una cara de terror inmenso en su rostro.
"Bueno, Baraja-san. Llama a la Capitana Remedios, quiero que se encargue directamente de él, la información es valiosa, y la riqueza será de ayuda, intente presionarlo para que nos dijera algo que tuviera escondido, pero parece que no tenía nada."
"¡Entendido!"
"Diles que me he ocupado del líder de los demihumanos. Aunque… esto es algo malo…"
¡Hasta aquí el capítulo! Espero que lo hayan disfrutado, este es por lejos, el capítulo más largo que eh escrito. Por lo que si encuentran algún fallo, ¡por favor! Dejen un comentario y yo lo arreglare lo más pronto posible. Además de dejar un comentario dejando su opinión sobre el capítulo. Creo que pude encajar bien las partes que deberían haber sido de Ainz con Momon. Además de Buser, creo que para el papel de Momon fue mejor usar sus riquezas e información para el Ejército en vez de matarlo, pues recordemos está en papel de "heroe".
Entonces, me despediré aquí, y de nuevo ¡por favor comenten! Eso me impulsa a sacar capítulos más rápidamente.
¡Cya~!