First Love

Los personajes son propiedad de Grupo Clamp.

Este fic participa en el reto mensual navideño "Fic X-Mas" de la página de Facebook "Retos Randoms de randoms fandoms".


First Love

2- Clases Improvisadas

=Muñeco=

Deseaba conocer a la chica de hermosos verdes. Entablar una amistad con Sakura y ser algo más, porque él se enamoro. Su historia no era un cliché mas, puesto que todo comenzó de forma diferente. Nunca había escuchado de una historia romántica que naciera bajo una tarde invernal, por tal creía que él y ella podrían ser felices por toda la eternidad; sin embargo había un detalle que lo perturbaba.

¿Dónde vivía?

No lo sabia. Solo conocía su nombre y fue por mera casualidad; pero el no se rendiría hasta encontrar al bello cerezo que hacia su corazón latir como loco.

Busco y busco por dos días, hasta que en el tercer día su búsqueda lo llevo a un pequeño parque. Llego ahí por casualidad, vago por cada rincón hasta que llego a donde se alzaba un enorme pingüino y nuevamente por obra del destino se topo con ella.

La diviso cerca de la estatua de pingüino. Ella estaba sentada en un columpio y a juzgar por su expresión se notaba que sufría. A él se le encogió su corazón por ver la expresión de ella y se cegó por unos segundos, pues al verla sufrir se armo de valor para acercarse a ella y descubrir el por qué de su sufrimiento.

—H-hola —tartamudeó, ya que una de sus debilidades era el ser tímido— ¿estás bien? — Se animo a preguntar, tras ver que ella lo miraba curiosa.

—Si, gracias —respondió ella regalandole una sonrisa. Él sintió que el alma volvió a su cuerpo. ¡Su ángel estaba bien!— Bueno, en realidad, no.

Él parpadeo confuso, antes de cuestionar:

—¿Por qué? ¿qué te sucede? — Él estaba preocupado, tanto que poco importo ser considerado un entrometido.

—No es nada grave... —aseguro—simplemente que tengo que hacer un muñeco de nieve tejido y ¡no me sale! — Se quejo de manera adorable.

Él sonrió. Su ángel no sufría por un gran problema.

—Si quieres te puedo ayudar —ofreció —. Digo, yo tengo varias hermanas y pues... —Se sintió apenado por un instante—, ellas me enseñaron a tejer y a hacer otras cosas que un chico normal no haría.

—¡Serias de gran ayuda! —celebro ella— Gracias, gracias, gracias.

Él negó y pido que le prestara el extraño muñeco que estaba tejiendo.

—Intentaremos componerlo, va —Ella asintió eufórica y él agradeció el tener cuatro hermanas mayores—. Primero haremos esto.

Con la mirada atenta de ella, él comenzó a enseñarle como reparar el muñeco.

[...]

Varios minutos después, ambos a habían terminado el muñeco. Lo que parecía ser un extraño gato blanco, ahora tenía la forma de un muñeco de nieve con todo y bufanda incluida.

—Gracias, en verdad gracias. Sino hubiese tenido tú ayuda, nunca lo habría terminado.

Él negó.

—No fue nada. Todo lo hiciste tú, yo solo te dije lo que debías reparar.

Antes de poder rebatir al respecto, la misma chica de largos cabellos negros que la acompañaba la ultima vez hizo acto de presencia. Llevándose con ella al ángel, pero en esta ocasión él no tuvo ningún inconveniente, puesto que gracias a el extraño muñeco de nieve, él pudo pasar tiempo con ella.

Haciendo así que poco a poco, dos extraños se fuera acercando más y más.