First Love
Los personajes son propiedad de Grupo Clamp.
Este fic participa en el reto mensual navideño "Fic X-Mas" de la página de Facebook "Retos Randoms de randoms fandoms".
First Love
12. ¿Interrogatorio?
=Guirnalda=
La única cosa que odia de la época decembrina es el tener que colocar la guirnalda, pues para poder hacerlo normalmente se necesita de dos personas. En el pasado, lo hacía junto con su hermano, pero ahora que él se encuentra en Tokio por cuestiones de estudio, tuvo que recurrir a Tomoyo.
Le pidió ayuda a su amiga. Mientras ella amarraba la guirnalda en el lugar indicado, Tomoyo le guiaba para que las ondas que quería quedarán a la misma distancia.
La tarea era fácil. Sólo debía mover la guirnalda a donde le indicaban, amarrarla con cintilla verde —para que no sobresaliera mucho el color—, avanzar a la siguiente distancia y repetir el proceso.
Además la compañía era buena, ya que ambas amigas solían platicar de cualquier trivialidad.
—¿Aquí? —preguntó Sakura. Estaba a punto de hacer la cuarta onda con la guirnalda.
—Un poco más arriba —Sakura obedeció la instrucción—. Otro poco... Ahí. — La castaña amarró la guirnalda en el lugar indicado y dió por terminada esa onda.
La castaña bajo de la silla en la que se encontraba y la cambio de lugar para seguir con la siguiente onda de la guirnalda.
—¿A esta distancia? —indagó. Tomoyo emitió un suave "si"— Bien.
—Sakurita —llamó Daidouji a su amiga— ¿Te han tomado alguna foto en los últimos días? —cuestionó de manera inocente, pues no estaba segura si lo foto de la que hablaba el chico de mirada bonita tenía que ver con Sakura.
La aludida palideció e incluso tiró la cintilla con la que amarraria la guirnalda. ¿Foto? La única que recordaba fue la que él le tomó.
Y Tomoyo, ella sonrió. Había dado en el clavo.
—¿P-por qué lo preguntas? —Por más que lo intento, su voz la traiciono— Yo voy por la cintilla. —emitió, teniendo un excusa para estar en la seguridad del suelo.
—No lo sé, me lo dijo un pajarito —Sakura se planteó que nunca haría nada malo, porque todo indicaba que nada se le escaba—, pero dime, ¿te han tomado fotos?
Sakura guardó silencio. No sabía cómo decirle la verdad a su amiga, ya que conociendola seguramente mal interpretaría la foto que él le tomó, mientras estaba a un lado del trineo.
—Esperame —pidió Sakura, comenzado a buscar en su celular la foto que tenía —. Está fue la única. — Le mostró a Tomoyo la evidencia.
Tomoyo miró la foto en la que se apreciaba su amiga con el trineo que habían en el parque y murmuró:
—¿Este año fue un trineo? —cuestionó. La castaña asintió— Recuerdo que el año pasado hicieron un de taller de santa.
—¡Sí! Y este año me pareció linda para una foto.
—¿Y quién la tomó?
Sakura se sonrojó. Venía la parte difícil. Confesar quién la tomó.
—Él —murmuro despacito y añadió para evitar mal entendidos—, pero... la borró.
Tomoyo ennarco una ceja. ¿Eso que se apreciaba en la voz de su amiga, era decepción? Supuso que sí.
Y se sintió satisfecha, porque ese par era tal para cuál.
