Capitulo 3: Buzón
-Mediados de Mayo-
Mientras terminaba de corregir las ultimas notas antes de final de curso la mente de Claire volvió a la duda que le asaltaba desde más o menos un mes.
¿Dónde estaría ahora su carta?
Empezó a divagar sobre donde podría haber acabado. ¿En un país extranjero?, ¿Acaso se había hundido en el fondo del mar? O la peor idea de todas: Que si la hubieran encontrado, la leyeran y se rieran de sus frases antes de tirarla a la basura o quemarla en una hoguera. La tercera opción no era muy descabellada, recordaba vagamente que había divagado mucho en sus frases y muchas de esas divagaciones iban dirigidas a la religión y a Santa Claus.
-¿Claire?
La chica se asomó a la puerta, allí parado con una bolsa de la compra estaba Piers, el cual iba a en pantalones vaqueros, zapatillas de deporte y una camiseta negra. Le dedicaba una de sus amistosas sonrisas.
-¿Has podido encontrarlo todo sin problemas?- Pregunto mientras le quitaba la bosa de la compra y la ponía en la isleta de la cocina.- Espero que no haya supuesto mucha molestia.
- Para nada, ha sido fácil de recordar porque Sherry come los mismos bombones que tu.-Rio Piers, en la otra mano tenía un puñado de sobres.- Por cierto, aquí está tu correo, espero que no te suponga una molestia que lo haya recogido.
- Paran nada, muchísimas gracias.- Dijo comando los sobres en su mano y percatándose de uno de ellos que resaltaba, ya que lo poco que se podía ver era que era uno de esos sobres con los filos en color azul y rojo, señal de correo aéreo.
- Te esperamos en un par de horas para cenar, ¿Nos acompañara tu hermano?
-Emmm.- Claire quito la vista del sobre a lo que le había preguntado Piers.- No, está en una operación encubierto, no lo veremos en un par de días.
- Vaya, espero que todo vaya bien. Nos vemos en un rato.
En el momento que Piers salió de la cocina la chica se lanzó hacia el correo y tomo ansiosamente en sus manos la carta. No era muy grande pero daba igual.
Al mirar el remitente de la carta solo pudo decir una palabra.
- Inglaterra.- Sonrió emocionada.
Su carta había llegado a Inglaterra, rio ante la ocurrencia de que no necesitaría un traductor. Así que sin esperar demasiado abrió el sobre y vio unas cuantas páginas, similar en número a la que había escrito ella y con una muy hermosa caligrafía masculina. Era genial que hubiera escrito la carta a mano en vez de usar el ordenador, las cartas a mano eran muchísimo mejor que algo mecánico.
Querida Claire Redfield:
Mi nombre es Leon Scott Kennedy. Vivo en Londres, Inglaterra, soy editor de una muy conocida casa editorial. Tengo 31 años y ahora mismo también estoy soltero.
Encontré tu carta en la playa cercana a la casa de mis padres, que está a una hora de Londres, y al principio no podía creérmelo, ya que pensé en un primer momento que era una botella que había sido arrojada a la playa como basura dejada después de un picnic. Pero al mirar dentro me emocione cuando llegue a casa y vi que lo que había dentro era tu carta. Para serte sincero, ahora mismo te mantengo en secreto, mi amiga Jill está aquí en casa de sus padres y tuve que darles esquinazo a todos para poder leerla con tranquilidad.
Déjame decirte que me has asombrado completamente. Como bien te he dicho arriba estoy soltero, pero en esta carta te contare por qué.
Tenía a mi novia desde hacía nueve años, Catherine, un amor y la que yo pensaba que sería mi futura esposa y la madre de mis hijos… JA, que equivocado estaba. Al volver a recoger unos papeles al apartamento que compartíamos en el centro de Londres descubrí que me estaba siendo infiel: Para ser más exacto los encontré en pleno acto de mancillarían de la cama conyugal y sencillamente no me lo podía creer.
Y ya no era solo eso, era también el descaro con el cual se deshizo de mí, como si los nueve años que habíamos pasado juntos no significaran nada… Se aburría con mi idea de una relación. ¿Puedes creerlo?, porque yo a día de hoy no se en que momento de nuestra relación todo se torció.
Así que ahora, mientras escribo esto y rememoro los momentos dolorosos me doy cuenta de cuanto me has asombrado. En tu carta resumes todo lo que alguna vez he sentido. Como tú, ahora veo que he tenido todas las experiencias en pareja, sé que se debe hacer en cada momento, pero me doy cuenta de que aún tengo que enamorarme. Como tu dijiste, la gente con la que me relaciono y yo mismo se convence a si misma que el amor es lo que tienen ahora y es lo que tienen y necesitan, Yo mismo pensé que lo tenía y me quede completamente destrozado por que pensé que había perdido ese sentimiento verdadero… para darme cuenta ahora que no era el verdadero. Y en mi entorno pasa eso mucho. Dicen con mucha facilidad esas mágicas palabras para luego darse cuenta de que no era la persona adecuada para decírselo.
Bueno como veo que tú y yo estamos perdidos en esto, veamos si somos capaces de definir esto, esta estúpida cosa llamada amor. Tú y yo parecemos estar encaminados. Tal vez hay en algún lado un juego de reglas que todo el mundo tiene y nosotros no conocemos, ¿Pero sabes qué?, al infierno, crearemos las nuestras, ¿Qué te parece? Haremos una lista de exigencias sobre la más poderosa emoción en la existencia no debe ser tan difícil, ¿No?
Siguiendo con los puntos expuestos en tu carta. No me hagas empezar con dios. Mi familia es muy católica, pero debo reconocer que desde que me mude a Londres no he practicado mi religión más allá de lo estrictamente necesario, véase en pascua/ navidad. Pero supongo que sigo siendo cristiano aunque menos practicante, lo cual me hace darme cuenta de lo aterradoramente acertado que es tu punto de vista.
Pobres de ustedes los estadounidenses que su gobierno no se porta bien con ustedes, ¿Quieres venirte a Inglaterra? JAJA. A menos que seas de esas personas que disfrutas de la lluvia, porque si disfrutas de la niebla y de la lluvia Londres es tu ciudad.
No creo en Santa desde que no me dio esa bicicleta a los diez años, ha perdido todo el respeto que le tenía. Ahora en vez de dejarle galletas, le dejo una carta explicándome mi enfado y por qué en aquel momento de mi vida quería esa bicicleta además de un trozo de carbón, para que vea que donde las dan las reciben también. Lo único bueno es que en el trabajo solemos hacer una gran colecta de navidad y se lo damos a los pobres.
Ojala viviera en una casa en la playa como tú o mis padres. En cuanto vuelva a la ciudad debo buscarme un nuevo hogar por la desafortunada situación que te conté arriba. Aunque le tengo echado un ojo a un gran dúplex en el centro que si todo va bien en la reunión que tengo mañana con el agente inmobiliario, será mi nuevo hogar en breve. Es una zona con parques y la oficina de correos cerca, tranquila y en una zona relativamente segura donde no hay mucho tráfico. Cruza los dedos para que sea mi nuevo hogar.
Como aun no tengo vasa a la fecha en la que te estoy escribiendo esta carta y como pienso que nosotros dos podemos tener conversaciones muy interesantes detrás del último folio te dejo mi dirección de Skype. Sera muchísimo más fácil y tolerable si no tenemos que esperar semanas para oír las respuestas del otro. Aunque, tal vez una carta de vez en cuando sería muy bueno. Yo también disfruto de otros correos que no se limiten a las facturas.
Puedes esperar hasta que hablemos por Skype para hablar de música, ya que ceo que hemos gastado mucho papel con nuestra charla, pero el amor es un sujeto delicado y necesita atención detallada entre dos extraños. Es la única manera fácil de hablar sobre él, con alguien a quien no conoces.
Esperando impaciente por escuchar o leer de ti pronto, ya sea en pc o en papel, estaré esperando.
Sinceramente:
Leon Scott Kennedy, de Inglaterra.
- ¿Sinceramente? Kyaaaaaaa.- Medio grito Claire llevándose las páginas de la carta al pecho.-¡Inglaterra!
Su carta había llegado nada más y nada menos que a Inglaterra. A las manos de un chico con un fabuloso trabajo y una vida algo más complicada que la suya estaba esperando impaciente su respuesta.
Rápidamente se dirigió hacia su ordenador, el cual descansaba en el escritorio que estaba cerca de la cocina, rápidamente movió el ratón e hizo doble clic para abrir su Skype, metió rápidamente el nombre de usuario que estaba buscando y después de unos tensos segundos apareció el Nick del chico, enviándole una solicitud de amistad, con el siguiente mensaje:
Claire Redfield: ¿Hola?, soy Claire y acabo de recibir tu carta.
Sin querer pararse a esperar a que respondiera se dirigió a su dormitorio y se vistió algo más cómoda para ir a la barbacoa de Sherry y Piers. Se vistió con unos vaqueros ceñidos, una blusa holgada de media manga u tomo un jersey fino. En ese momento sonó la familiar alarma de mensaje recibido de Skype, lo que hizo que volviera rápidamente al salón con los zapatos en la mano.
Leon Scott Kennedy: ¡Oh Caramba! Eres Claire de Estados Unidos? ¡No me puedo creer que me hayas escrito, pensé que mi carta había quedado muy creepy, pero el que me estés hablando por aquí quiere decir que no era tan espeluznante después de todo.
Claire se rio ante el comentario, ella pensaba que su carta era la creepy y allí estaba ese chico que le decía que le preocupaba que la suya si hubiera sido más creepy.
Claire Redfield: Al revés, estoy muy feliz de que alguien acabara encontrando mi carta, estaba preguntándome que había pasado con ella.
Leon Scott Kennedy: Estaba muy sorprendido cuando la encontré, pero ahora estoy muy feliz de haber sido yo el que la encontrara. Además, te ahorraste los gastos de envió. Sencillamente no dejar de contestarla.
Claire Redfield: Vaya, me encantaría poder seguir hablando contigo un poco más, pero tengo que irme. Voy a cenar a casa de mis vecinos y tengo que terminar de prepararme.
Leon Scott Kennedy: Pues entonces pásalo bien, espero poder seguir hablando contigo en breve.
Claire Redfield: ¿Estarás más tarde?, realmente me apetece hablar mucho con mi nuevo amigo que está al otro lado del mundo.
Leon Scott Kennedy: Claro, he acabado mi mudanza. Tengo que llevar unas cosas a correos para enviarlas y luego estaré en mi nueva casa leyendo un manuscrito.
Claire Redfield: ¿Conseguiste el fabuloso dúplex?
Leon Scott Kennedy: Si, llevo una semana viviendo aquí y casi acabe de guardarlo todo. Así que aquí estaré hasta tu vuelta.
Claire Redfield: Entonces, ¿Hablamos en un par de horas?
Leon Scott Kennedy: Hablamos en un par de horas. Hasta después Claire.
Claire Redfield: Hasta después Leon.
Realimente no lo quería admitir, pero prácticamente estaba gritando de felicidad de camino a casa de Sherry y Piers. Sabía que ellos lo podían tomar como el estar feliz de que toda la pandilla se reuniera para cenar, que también era ese parte del motivo. Pero sentía que al fin había encontrado a alguien con quien compartir sus inquietudes. Y deseaba de todo corazón que esa amistad floreciera a lo largo del tiempo y ver donde les llevaba.
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Bueno domingo de actualización.
Espero de corazón que todos estéis bien. Subo capítulo de across porque aún no estoy muy conforme con lo que llevo escrito de one sided love, así que su actualización se vendrá esta semana.
En cuanto a novedades en la actualización de este su creadora puede que me haga cambiar el modo en el que ellos se conocerán en persona en el futuro, así que ya estoy haciendo planes por si ese momento llega.
Me alegra de que, aunque pocos, sigáis leyendo esta adaptación, demasiada suerte tengo de que pasado el tiempo la estéis leyendo XDD. Asi que desde el fondo de mi corazón muchísimas gracias.
Y poco más, no hay novedades bajo el sol, así que con suerte nos veremos en la actualización de one sided love a mediados de la semana ^^.
Y dejad reviews eh, quiero saber vuestra opinión de lo que os va pareciendo la historia.
