Yo Soy Yo
El Guerrero del Bosque
Extraño.
Así era como se sentía Hyuta en estos momentos.
Estaba caminando por el bosque en busca de comida, como normalmente sería.
Pero esta vez había una diferencia con respecto a las anteriores.
Y esa era la Glaceon que tranquilamente caminaba a su lado.
¿qué tenía eso de extraño?
Para empezar, él es un Absol, una de las especies pokémon más marginadas, si es que no ocupa ya el primer puesto.
Como tal, él se había acostumbrado a estar por lo general solo en sus viajes, siendo la mayor proximidad a la que puede estar de otros pokémon el intervalo en el que estos notan su presencia, momento en el que se alejan sin dudarlo.
Sin embargo, Lily, la Glaceon que camina junto a él, no tenía ese prejuicio con el pokémon catástrofe. Más bien, no tenía ni idea sobre lo que se decía de su raza en general, hasta apostaría que es la primera vez que ve uno.
Estas cosas, además, le hacían dudar si ella realmente era una viajera como antes afirmó.
Aun así, su compañía se sentía… bien.
No era como las otras veces que se encontraba con otros Absol, en esos casos el sentimiento era como de fraternidad, pues todos pertenecen a la misma especie y saben que pueden confiar entre sí.
Quizás la disfrutaba debido a que, al ser de una diferente raza, su compañía se sentía más cálida.
Soltó algo de aire debido a su bromita, cosa que fue oída por su compañera.
– ¿pasa algo? – preguntó esta al oír eso.
– oh, nada, sólo pensaba – respondió Hyuta.
– hmm, casi no has hablado desde que empezamos a caminar – comentó pensativa – se ve que eres bastante cayado –
– sólo llevamos caminando 20 minutos – pensó con una gota de sudor en su nuca – puedes verlo así si quieres – contestó tranquilo.
– fuuuu – infló las mejillas algo molesta – vamos, sé un poco más expresivo – deja de caminar, provocando que Hyuta haga lo mismo – vamos ¿a ver una sonrisa? – le pidió tomándolo desprevenido, otra vez.
– ¿eh? – preguntó confundido.
– vamos, no seas un gruñón y sonríe un poco – pidió Lily sonriendo, como in quisiera darle un ejemplo de cómo hacerlo.
El pokémon catástrofe, al ver que ella no lo dejaría en paz hasta que sonriera, le hizo caso y sonrió, aunque era notoriamente forzada.
– nooo, una sonrisa de verdad – le reclamó.
El Absol dejó de sonreír para sólo mostrar una mueca de fastidio, se empezaba a arrepentir de aceptar ir con la pokémon de hielo.
– te tendrás que conformar con eso – comentó.
– pero antes te reíste ¿recuerdas? – le recordó astutamente, provocando algo de silencio en el pokémon siniestro.
– … – no tenía como refutar eso, así que sólo tomó silencio. Lily consideró esto una victoria frente a su compañero.
Siguieron caminando por un rato hasta que un aroma alcanzó sus narices.
– ¿eso es…? – empezó a decir Hyuta, pero fue interrumpido por la pokémon nieve fresca.
– ¡bayas! – festejó animadamente mientras corría siguiendo el olor de esas frutas.
– ¡oye! ¡espérame! – gritó el pokémon catástrofe mientras la perseguía.
No tardaron mucho en llegar hasta el origen del aroma, siendo esta una pila bastante grande de bayas aranja.
– ¡genial! ¡a comer! – seguía con su emoción mientras iba velozmente hacia las bayas.
Sin embargo, su compañero no compartía el mismo entusiasmo, más bien se encontraba pensando en otra cosa.
– es extraño, tantas bayas juntas en un único lugar dentro de un bosque en el que los árboles no las generan, aquí hay Meowth encerrado – pensaba desconfiado, no hizo que Lily se detuviera debido a que sabía que no hay peligro en ese tipo de bayas, pero aun así se negaba a acompañarla debido a sus sospechas – la única forma en que esto esté aquí es que le pertenezcan a alguien más o sea una trampa – terminó su tren de pensamientos, fue entonces que lo sintió.
Un escalofrío recorrió su cuerpo, iniciando en su lomo y terminando en sus patas, en ningún momento llegando hasta su cabeza.
Sabía muy bien lo que eso significaba, los Absol poseen la habilidad no sólo de detectar catástrofes naturales, sino también de detectar los peligros. La forma de diferenciarlos era en dónde iniciaban las señales en su cuerpo, siendo en este caso su lomo el lugar de origen.
Originado en el lomo, eso significaba un ataque pokémon.
No tenía mucho tiempo para pensar en de dónde provenía, por lo que hizo lo único posible.
Corrió hacia Lily y la embistió, alejándola de las bayas.
Antes de que esta pudiese quejarse, un objeto rodeado por un torrente de agua golpeó el lugar en el que ella se encontraba hace unos segundos, sorprendiéndola de lo cerca que estuvo.
El impacto generó una nube de polvo de la que ambos se cubrieron.
– vaya, es la primera vez que alguien esquiva uno de mis ataques sorpresas, eres hábil lo admito – habló una voz algo joven desde la nube de polvo.
Al desvanecerse, se vio al dueño de aquella voz.
Era una criatura similar a una nutria bípeda de color azul. Poseía dos pequeñas orejas con forma cónica de color gris oscuros, ojos grises y una nariz pequeña de color rosa, unos pequeños bigotes blancos y una cabeza esférica. Además, en la parte superior de la cabeza tiene una aleta dorsal. Posee una cola muy parecida a la de un castor y en la cintura una especie de pantalón azul oscuro donde cuelgan dos conchas.
Hyuta lo observó mientras se levantaba junto a Lily. Había reconocido su especie, era un Dewott.
– ¿qui-quién eres tú? – preguntó la pokémon de hielo algo temerosa luego de ver ese ataque, el cual estaba claro que iba dirigido hacia ella.
– jeje, veo que no me reconocen – comentó con una sonrisa orgullosa, pero al mismo tiempo como si fingiera sentir pena por ellos – yo soy "The Reaper", y todo este bosque es mi territorio, y eso incluye, claro, las bayas que iban a robarme – continuó mientras cruzaba sus brazos.
– e-espera, n-no sabíamos que estas bayas tenían dueño, lo-lo sentimos mucho – respondió algo nerviosa Lily.
– si claro – respondió con ironía – encuentras una pila de bayas "convenientemente" abandonadas en medio de un bosque, claro que no iban a tener dueño ¿verdad? – contradijo.
– emm, bueno… – la pokémon nieve fresca no sabía cómo responder, pues el pokémon nutria tenía un punto.
Afortunadamente para ella, su compañero si había mantenido la calma en esa situación e intentaría resolverlo pacíficamente. No quería tener una batalla en este momento, principalmente porque su hambre crecía a medida que pasaba el tiempo, y ese montón de bayas no eran precisamente una ayuda para olvidarse de su hambre.
– escucha, no fue nuestra intención robar tus bayas – comenzó a decir Hyuta, atrayendo la atención del pokémon de agua – pero estábamos hambrientos dado que no hay más comida en este lugar, y al ver esas bayas nos emocionamos e ignoramos que podrían ser de alguien más – terminó de hablar, esperando que el Dewott entendiese.
– ¿y por qué debo creer en lo que un pokémon "malvado" diga? – respondió, provocando sorpresa en la Glaceon y un tic en el ojo del Absol – eres un siniestro, ustedes son conocidos por engañar, manipular y por más cosas ¿por qué debería creerte entonces? – completó.
Lily al escuchar eso se sorprende ¿su nuevo amigo era alguien malvado? Le echó una mirada y pudo ver su aún presente rostro neutral, aunque esta vez era diferente. No sabía por qué, pero al ver su rostro presentía que estaba molesto.
– entonces no me crees – finalmente dijo Huyta, el si se lo decía a Lily o a The Reaper era desconocido, aunque fue este el que le respondió.
– para nada – confesó.
– no arreglaremos esto pacíficamente ¿no es así? – continuó el pokémon catástrofe, más cono declaración que como pregunta.
– ni hablar, además – tomó con ambas manos las conchas que tenía en su "pantalón" – no suelen pasar siniestros por este bosque, así que esta puede ser una oportunidad única para enfrentarme a uno – finalizó, corriendo a gran velocidad hacia Huyta.
En su carrera, sus conchas brillaron en un tono celeste y se alargaron, formando así dos cuchillas muy afiladas. Está usando Concha Filo.
Al llegar hasta el Absol, dio dos tajos con sus armas. Sin embargo, este saltó sobre él esquivando así el ataque.
Con lo que este no contaba, era con que el pokémon de agua daría un giro horizontal y lo golpearía.
Aprovechando lo desorientado que estaba su oponente, la nutria se rodea de agua y lo embiste como si fuese un torpedo, enviándolo a chocarse contra un árbol cercano.
Huyta sacudió su cabeza para recuperar sus sentidos, en ese momento volvió a sentir el escalofrío desde su lomo a sus patas.
Sabiendo que iba a ser atacado, rodó por el suelo, evadiendo un corte doble de las conchas de su oponente. Pudo notar que las cuchillas esta vez era de un color verdoso en lugar de ser azules.
Fue un ataque de Tijera-X.
Apretó los dientes, si ese golpe le llega a dar, no iba a poder resistirlo muy bien.
Notó entonces que The Reaper utilizó aquel árbol como impulso para ir hacia él con mayor velocidad, mientras preparaba un nuevo ataque de Concha Filo.
Harto de servir como bolsa para golpear, el pokémon catástrofe decidió defenderse.
Su cuerno adquirió una tonalidad púrpura al tiempo que se alargaba. Con un buen movimiento, bloqueó el embate del pokémon de agua.
La Concha Filo y el Tajo Umbrío se anularon entre sí, alejando a sus usuarios el uno del otro.
The Reaper volvió a cargar contra el pokémon catástrofe, esta vez con su Tijera-X, a lo que su oponente no se movió. Sonrió, pensando que lo había intimidado hasta el punto en el que no podía moverse.
Lily también se había asustado al ver que su amigo no se movía y tenía un pensamiento similar al de la nutria.
Sin embargo, justo antes de que este pudiera conectar su golpe, el pokémon siniestro desapareció repentinamente de su vista. Pero no tuvo tiempo para pensar cuando sintió una fuerte patada en el lado izquierdo de su abdomen, alejándolo unos metros, pero no llegando a impactar a un árbol.
Vio entonces al causante del ataque, el mismo Absol que vio que no se movía en un inicio ¿cómo fue que se movió tan rápido?
Aparentemente, el Dewott desconocía completamente el movimiento Golpe Aéreo, un movimiento que te permite moverte a una tremenda velocidad y así tomar desprevenido al oponente.
La nutria se levantó y volvió a cargar contra su oponente, pero esta vez usando su Aqua Jet para disminuir el tiempo en el que alcanzaría su objetivo.
Tal plan pareció funcionar pues Hyuta no tuvo el tiempo suficiente para repetir su hazaña anterior, siendo golpeado por el fuerte ataque, para que luego su oponente usada su Concha Filo aprovechando la corta distancia y el impulso del Aqua Jet.
Lily se preocupó por su amigo, pues estaba recibiendo muchos golpes mientras este sólo había logrado dar uno.
El separarse de su oponente, The Reaper juntó ambas manos, entre ellas empezó a juntar bastante agua para que luego esta se comprima en una esfera. En seguida atacó al Absol con un potente Hidropulso.
Huyta vio esto con preocupación, pero por suerte él también tenía su propio ataque a distancia.
Se levantó con dificultad mientras se concentraba. Empezaba a respirar cada vez más y más rápido, sintiendo cómo en su interior se empezaba a elevar la temperatura.
En el momento en el que sintió arder su garganta supo que estaba listo, y a buen tiempo pues su oponente estaba lanzando su esfera.
Su boca se llenó de llamas que luego fueron expulsadas de allí también como una esfera. Poco tiempo duró así, pues en seguida esta explotó, formando una estrella de 5 puntas hecha de fuego. Había efectuado su Llamarada.
Cualquiera pensaría que el movimiento de agua fácilmente sobrepasaría al de fuego, sin embargo, esta vez no fue así. Ambas técnicas chocaron y se anularon entre sí, formando una gran capa de vapor que rápidamente cubrió todo el panorama, imposibilitando a los dos combatientes el verse el uno al otro.
Mientras The Reaper se encontraba atento a su entorno, Hyuta decidió aprovechar el tiempo para tomar su segundo aire y recuperarse, aunque fuera un poco, de paso tomando fuertes bocanadas de aire.
– por Arceus, aún no me acostumbro a usar la Llamarada – pensó mientras respiraba con algo de dificultas, su garganta ardiendo por el intenso calor al que aún no se acostumbraba.
Afortunadamente logró calmar su garganta al tiempo que el vapor se dispersaba.
La nutria se encontraba lista para seguir peleando, demostrándolo al cargar hacia el pokémon siniestro con sus "espadas" listas para cortar.
Preparado, el Absol también corrió hacia su oponente, con su cuerno brillando y alargándose para así bloquear como pudiera el asalto de la nutria.
The Reaper dio un salto y juntó ambas conchas para dar un fuerte tajo vertical, a lo que Huyta respondió usando su cuerno para bloquear el golpe. El pokémon de agua aprovechó el contraataque para dar un mayor salto, alcanzando un árbol. En cuanto sus pies tocaron el tronco, instantáneamente se impulsó hacia el pokémon catástrofe usando nuevamente su Aqua Jet en un nuevo intento de tomarlo desprevenido.
Hubiera funcionado, de no ser porque el pokémon siniestro ya se lo esperaba.
Tras lo efectiva que fue la anterior arremetida, supuso que la nutria volvería a intentar esa estrategia, por lo que ya había pensado en una forma de contrarrestarla.
Sin embargo, el impulso adicional que ganó por el árbol la hizo aún más rápida, por lo que él debía actuar incluso más.
Usó el aumento repentino de velocidad del Golpe Aéreo para salir de la trayectoria de la embestida, colocándose sobre el torpedo que ahora era su oponente para al momento darle un golpe descendiente con ambas patas delanteras.
El golpe provocó un efecto que ni el mismo Absol se esperaba, además darle un fuerte golpe a su oponente, el impacto provocó que la trayectoria de la nutria cambiara. Esto causó que la nutria no sólo impactase el suelo con su cara, sino que el Aqua Jet continuaba activo, cosa que implicó que el pokémon de agua fuera arrastrado hasta chocar contra un árbol.
Hyuta hizo una mueca, eso debió haberle dolido, y mucho. Más grande fue su sorpresa al ver que la nutria se levantaba, con dificultad, pero se levantaba.
Queriendo terminar con esto de una vez, empezó a tomar fuertes y repetidas bocanadas de aire, aumentando la temperatura de su interior, pasa luego lanzar nuevamente una Llamarada hacia su debilitado oponente.
El golpe era poco eficaz, y era en parte por ello que decidió usar a modo de remate, no quería lastimar demasiado a su oponente.
El impacto, sin embargo, fue bastante potente.
Cuando todo se aclaró, se vio a la nutria aún de pie, con una gran dificultad. Hyuta debía admitirlo, su oponente sí que era persistente, pero sufrió mucho daño y podía llegar a perjudicarse seriamente si el combate seguía.
Justo cuando iba a pedirle, entre jadeos, a su oponente que se rindiera, este soltó sus conchas y calló de rodillas, respirando con dificultad.
– eres…..fuerte…. – dijo con dificultad, a lo que el pokémon catástrofe asintió esperando que eso lo convenciera de detenerse – ya veo, entonces los siniestros son así de fuertes – se dijo a sí mismo, provocando otra muesca en el Absol.
Justo cuando iba a decir algo, alguien más se le adelantó.
– ¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ!? – gritó una nueva voz, aunque esta era femenina.
Y ahí queda este nuevo cap.
Este fue mi primer intento de narrar una batalla pokémon ¿qué les pareció? ¿les gustó o no llegaron a entender?
Agradecería que cualquier crítica u opinión la enviaran como Review o como Mensaje Privado.
Ya sin más que agregar.
Hasta la próxima.
