Chaqueta verde
Si por alguna razón, pudieras preguntar por Mamoru a alguien quele conció durante su adolescencia, cualquiera te diría que era un tipo bastante inteligente, algo frío y distante con los desconocidos, pero ocurrente y buen conversador cuando se encontraba con su círculo mas cercano de amigos.
Y todos, sin excepción alguna, harían énfasis en su horrible sentido de la moda, mismo que podía definirse con una sola palabra… o en este caso, una sola prenda: su Chaqueta Verde.
Todos aquellos que le conocieron en esa época, sufrieron la presencia de dicha prenda que únicamente era dejada de lado para usar el riguroso Uniforme del Instituto. Fuera de ahí, Mamoru siempre la traía puesta, incluso si, como frecuentemente sucedía, no combinaba en lo más mínimo con el resto de su atuendo.
Llegó a tal grado que, si en la periferia de su vista, alguien veía ese particular tono de verde, era extremadamente probable que se tratara de Mamoru y no de alguien o algo distinto.
Mucha gente llegó a cuestionar su decisión de llevar esa prenda a todos lados, sin embargo, muy pocos realmente se preguntaron acerca del origen de dicha prenda; fueron menos aún, los que se atrevieron a preguntárselo directamente.
Aun así, los que se atrevieron, se llevaron un palmo de narices cuando Mamoru respondió que en realidad, no sabía de donde había salido la ofensiva prenda. El brillo defensivo en su mirada, les informaba sin embargo, que ninguna otra pregunta al respecto sería jamás contestada.
La verdad era que, esa chaqueta, junto con una vieja fotografía que le entregaron en el orfanato, eran la única prueba que Mamoru tenía de la familia a la que una vez perteneció; en la fotografía, se encontraba Mamoru junto a sus padres, su madre en un hermoso vestido azul, su padre vistiendo esa misma chaqueta. Los tres sonreían alegremente.
Si por alguna razón, pudieras preguntar a alguien que le conoció durante su adolescencia, y que no perdió contacto con él al paso del tiempo, acerca de su actual sentido de la moda, todos te dirían que se alegraban que Mamoru, al fin, se había deshecho de tan horrorosa prenda.
Lo que ellos no tendrían forma de saber es que, Mamoru jamás se deshizo de ella, sino que voluntariamente dejó de portarla.
Y es que, ninguno de ellos comprendería que Mamoru ya no tenía esa vieja necesidad de cargar con algo que le diera, aunque sea, un leve sentido de pertenencia, pues ahora ya tenía nuevos lugares y nuevas personas con las que identificar el concepto de Hogar y familia.
No, Mamoru ya no necesita ni viste esa prenda, más no por eso ha dejado ni dejará de quererla.
