Sueño
En general, para Mamoru los sueños han sido siempre un asunto bastante serio, y no solo porque, como muchos afirman, son el reflejo de sus más grandes deseos, o porque pueden llegar a ser interesantes a la hora de recordarlos, sino porque al menos para él, los sueños también pueden estar llenos de premoniciones.
Y si bien, no tiene certeza de si antes del accidente que le robo a sus padres y su memoria, ya tenía ese tipo de sueños, al menos tiene la certeza de haber tenido uno de esos sueños cada vez que un evento importante se acercaba a su vida desde aquel día en que despertó solo en una fría habitación de hospital.
Claramente recuerda haber tenido un par cuando por fin pudo dejar el orfanato y hacerse de su propio departamento; también recuerda de manera cariñosa todos los sueños donde su Princesa le pedía ayuda… y por supuesto que recuerda esas horribles pesadillas donde el mundo se acababa y su esposa era asesinada.
Últimamente un nuevo sueño había estado apareciendo de manera recurrente. Un sueño tan vívido y lucido como todos los que le habían anunciado algo con anterioridad, pero que en ocasiones le hacía sentir más como un recuerdo que revivía otra vida, de no ser por ciertos detalles específicos que le desmentían.
Hacía días que soñaba con sus Shitennou.
No, Mamoru no soñaba con quien ahora conocía como Saito Hiroshi, Mori Satoru, Asanuma Yuusaku, y Matsumoto Yuki, sino con Kunzite, Nephrite, Jadeite y Zoicite, quienes vestían lo que a simple vista eran sus antiguos Uniformes como Generales del Reino Dorado.
Sin embargo, la imagen no era tal y como la recordaba de hacía una vida atrás. Los uniformes, si bien eran muy parecidos a los que recordaba, tenían ciertas diferencias y adiciones que marcaban un cambio en rango y circunstancias. De igual forma, la manera en que interactuaban tanto entre ellos como con el mismo Mamoru era si bien aún respetuosa, sí mucho más relajada y menos formal que antes.
Era la actitud distinta a la que tuvieron en un principio, de príncipe y generales que eran amigos; esta era la interacción de un grupo de amigos que se consideraban iguales.
Era un sueño bastante agradable, pero sueño al fin y al cabo. Sin embargo, este era un sueño que Mamoru no tendría real problema si se volvía realidad.
