Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, a estas alturas eso es más que claro.
-Personaje hablando-
-Personaje pensando-
-Personaje hablando en otro idioma-
"Informe Ansem, carta o recuerdo"
Canciones de Hibiki/otros.
Bien, tras pasarme el 3 he de decir un par de cosas, siendo la primera varios momentos en los que he gritado como lunático mientras jugaba, aunque realmente no tenga nada que ver. Ahora en serio, al ver el final he decidido cambiar algunas cosas que tenía planeadas para los fics posteriores al 3, y un detalle importante para los fics del DDD y el 3. Yo espero que los DLC que lancen tengan más contenido de historia para hacerme una idea de cómo seguir los fics, porque ahora solo tengo un par de ideas y no creo que llegaría muy lejos con eso.
-Agrabah- Hibiki repitió el nombre del mundo un par de veces, por el nombre se imaginaba algún tipo se ciudad con un castillo, pero no podría estar segura sin más detalles -¿Qué más me puede decir de él?-
-Una ciudad en mitad de un desierto-
Hibiki hizo una mueca, un desierto eh… no había estado en muchos, hasta donde recordaba en ninguno de hecho -¿Cómo llegare allí?-
-Yo me encargare de eso- respondió Yen Sid –Pero, antes de irte, necesitaras ropas de viaje más apropiadas. Esas no te ofrecerán tanta protección como necesitaras- Hibiki se miró, su ropa era similar a la que llevaba ayer –Si uso el Symphogear no creo que tena problemas-
-Si te da tiempo a usarlo- concreto Yen Sid –Por aquí encontraras a las tres hadas, si se lo pides ellas te proporcionaran un traje mejor-
No veía especialmente necesidad de un traje mejor, pero ya que se lo pensaban proporcionar no iba a negarse. Siguiendo las indicaciones de Yen Sid llego a una nueva habitación, una donde vio a las tres hadas.
Las tres eran similares en altura, pero aunque su ropa era igual sus colores diferían mucho, siendo rojo, azul y verde.
-¡Mirad quien está aquí! Hibiki, querida...
-Si estás buscando ropa has venido al lugar indicado-
-Hay que hacer algo con ese diseño tan simple-
El hada roja tiro de la mano de Hibiki y la llevo al centro de la habitación, una vez allí las hadas comenzaron a lanzar haces de luz desde sus varitas hacia su ropa, cambiando su diseño y colores.
-Ehm- Hibiki se vio en un traje que parecía una réplica de uno que había visto en una película cuando entrenaba con Genjuro –Me parece que no os ponéis de acuerdo…- ahora llevaba un atuendo de guerrera bastante revelador -¿Por qué no me hacéis algo como lo de antes?-
-Denegado- la buena noticia es que las hadas se habían puesto de acuerdo, la mala es que su idea fue desechada –Intentémoslo a la vez. Eso siempre da buenos resultados-
Los tres haces de luz impactaron al unisono contra Hibiki, cubriendo su cuerpo con luz.
-¡Ohhh!-
-Nada mal-
-Esta preciosa-
Lo primero en que Hibiki se fijo es que ahora llevaba unas botas cortas de color naranja y negro. Colgando encima, cayendo por debajo de las rodillas un pantalón holgado de color negro con franjas naranjas, una camiseta de manga corta negra y encima una chaqueta larga con capucha gris y adornos naranja. Su atuendo tenía una bolsa amarrada a la pierna derecha. El colgante de Gungnir brillaba en su cuello encima de la camiseta. En ambas manos tenía unas muñequeras negras y plateadas con el símbolo de un forte.
-Vaya- no encontraba las palabras, su vestimenta era bastante impresionante si podía decirlo.
-No son ropas normales- su atención regreso a las hadas cuando le dijeron eso –Poseen algunos encantamientos de resistencia y apoyo, junto con alguno para ayudar con las temperaturas-
-Si voy a un desierto eso me vendrá bien- era una adicción interesante, una a tener en cuenta si planeaba ir a Agrabah.
Tras despedirse regreso al desván donde Yen Sid la esperaba.
-¿Estas preparada para partir?- Hibiki negó con la cabeza, no se sentía preparada para nada, pero no iba a retrasarlo.
-¿Cómo llegare a Agrabah?-
Yen Sid se acarició la barba –Antes habrías podido llegar con una nave gumi, pero cuando los mundos regresaron a la normalidad también lo hicieron las barreras que los protegían- Hibiki dejo caer la cabeza, ¿más información? –Por ahora te enviare allí mediante la magia-
-¿Magia?- Hibiki levanto la cabeza animada -¿Existe?- Yen Sid asintió -Y yo… ¿podría aprenderla?-
Yen Sid asintió –Con el tiempo, si-
La joven solo podía babear imaginando lo que sería capaz de hacer una vez regresara a casa –Regresar…- Eso la trajo de vuelta a la realidad, haciendo que se diera cuenta de un detalle importante. Su vida, no la que dejo atrás hace ya meses, sino la que había creado en Villa Crepúsculo –Una vez que todo termine, ¿sería posible que regresara a Villa Crepúsculo?-
-Es posible, si-
Con un suspiro se quitó el gran estuche que tenía colgado en la espalda -¿Podría dejar esto aquí? Es importante para mí y no quiero que le pase nada-
-Adelante- con la afirmativa de Yen Sid coloco el estuche de la guitarra apoyado contra una estantería, antes de acercarse a él.
-Estoy lista-
-Antes hay algo que debes recordar- Yen Sid la hablo con inusitada seriedad –No puedes decirle a nadie acerca de la existencia de los otros mundos, o de tu autentica misión-
Hibiki abrió los ojos al máximo -¿Qué? ¡Eso hará que convencerla sea más difícil!-
-Ruby Rose ya conoce la existencia de otros mundos, pero nadie más debe saberlo- la voz de Yen Sid era tajante, sin dejar espacio para discusión –Es imprescindible que nadie sepa de ello. No se puede perturbar el orden de los mundos-
Hibiki suspiro cansada, su tarea, que ya era difícil desde un principio, se hacía más y más complicada a cada momento.
-Los viajeros siempre han de tener cuidado de no divulgar información de otros mundos entre los residentes de los lugares que visitan- Yen Sid se sentó en la gran silla –O por lo menos lo intentan. Temo que eso es algo que Sora y sus compañeros rara vez lograban conseguir. Solían ser muy olvidadizos respecto al orden, muchas veces metiéndose en problemas por ello. Donald siempre solía regañarlos en consecuencia. Por ello no te prohibiré que hables acerca de tu misión, pero si lo haces debes mantener al mínimo las personas que tengan conocimiento de ello-
Hibiki asintió viendo a Yen Sid sacando un artefacto de algún lugar bajo la mesa, parecía una estrella, pero estaba hecha de cristal con una estela de color amarillo, como si fuese la cola de una estrella fugaz.
-Cuando te hayas reunido con Ruby y estéis listas para regresar úsalo, os conducirá hasta aquí- Hibiki recibió el artefacto y se lo guardo en uno de los bolsillos del pantalón.
Yen Sid extendió las manos hacia ella y Hibiki noto como todo su campo de visión se iluminaba –Cuando esta luz termine, estaré en… ¡otro mundo!- el solo pensamiento hacia que su corazón se acelerara, lleno de emoción.
-Los sincorazón nace cuando el corazón cede a la oscuridad. Los incorpóreos nacen del cuerpo que queda detrás- mientras se dirigía a la gran ciudad que podía ver a lo lejos Hibiki iba repasando cuanto Yen Sid le había contado, algunas cosas eran fáciles de entender, incluso los sincorazón y incorpóreos eran fáciles una vez que pensaba lo suficiente en ello. La organización XIII eran incluso más fáciles, dado que eran incorpóreos más fuertes de lo usual, aunque Yen Sid la había recomendado que no los subestimara.
Por ahora buscaría a esa chica llamada Ruby. Lo malo es que no sabía cómo era, ni donde podría estar más allá de "en Agrabah" -¡Ghaaaaa debí preguntarle más!-
Revolverse el pelo no la ayudaría, pero tampoco podía hacer muchas cosas, no era como si al llegar a la ciudad y preguntar por Ruby la dirían donde estaba. Tendría que buscarla, y sin suerte eso la llevaría mucho tiempo. Por lo menos ya veía la ciudad a lo lejos. Era, sin una forma mejor de describirla, una gran ciudad medieval del color de la arena del desierto. Y tenía pinta de hacer un calor de mil infiernos, por suerte en ese sentido la ropa de las hadas funcionaba bien evitando que sintiera mucho calor. No lo quitaba por completo, pero era mejor que caminar con la ropa propia del lugar.
El mayor de sus problemas en ese momento era que estaba anocheciendo y no tenía donde quedarse –Esto me trae recuerdos-
Los primeros días en Villa Crepúsculo habían sido similares, una enorme ciudad, con gente nueva, con muchísimas cosas nuevas que nunca había visto. Algo que usualmente podía ser agradable si estabas de turismo. No era su caso. Ella acababa de luchar contra Adam y al despertar estaba en un lugar que no conocía, en el que nadie parecía saber que era Japón, con el tiempo, y tras mucho buscar, termino aceptando que estaba en otro mundo, y creyendo que nunca volvería comenzó a labrarse una vida. Y no le fue muy mal, de hecho era la mejor cantante de toda la ciudad, y no lo decía por presumir precisamente. Ahora andando hacia una ciudad en mitad del desierto solo podía reír ante la ironía, al principio solo quería salir de Villa Crepúsculo, y ahora lo echaba de menos.
-Tengo que animarme- Hibiki sabía que con negatividad no llegaría a ninguna parte, era mejor ser positiva sabiendo lo que tenía que hacer –Hora de buscar-
Entrar a la ciudad no resulto ningún problema, si acaso alguna mirada por su vestimenta, pero no paso de ello. El problema vino una vez dentro de la ciudad. Sorprendentemente resulto ser bastante fácil localizar a Ruby Rose, dado que se había convertido en la mejor herrera de todo Agrabah, lo malo es que el taller donde trabajaba estaba cerrado. La habían dicho que estaba en el desierto ayudando a unos soldados a exterminar unos seres extraños.
-¿Serán sincorazón? ¿o incorpóreos?- seres extraños, hubo un tiempo en que para ella eso habría sido sinónimo de noise, pero ahora eran nuevos enemigos. Unos a los que aún no se había enfrentado. Podría ir al desierto y buscarla, así de paso echaba un vistazo a esos enemigos a los que aún no se había enfrentado.
Con unas simples preguntas y un par de excusas rápidas estaba acercándose al desierto. Lo bueno era que parecía que su traje también resistía bien el frio, lo malo es que estaba anocheciendo. Se suponía que los soldados estaban cerca de unas antiguas ruinas, pero aparte de eso poco más sabia.
-Y hay todo un desierto para buscar- Hibiki se agacho desganada, sin saber nada más no llegaría a ningún sitio –Ojala hubiera algo que me dijera donde ir….
Hibiki seguía andando desganada cuando en un momento noto algo frente a ella, algo que no esperaba ver. Un pequeño mono con un chaleco granate y un gorro árabe morado. Este le regresaba una mirada tan curiosa como la suya debía de serlo.
-¿Que hace aquí un mono?-
El mono no hacia ningún movimiento, solo se quedó mirándola hasta que centro su mirada en algo que había en su espalda.
-¿Hu?- Hibiki se apartó el cabello de la cara, ahora que lo tenía más largo solía molestarla más, y observo como una alfombra voladora se acercaba hacia donde ella estaba
-No creo que conozca a nadie que tenga una alfombra voladora, ¿vendrán por él?- pensándolo fríamente Hibiki ni siquiera sabía que existieran alfombras voladoras. Esto verdaderamente era otro mundo.
-¡Abu!- cuando al alfombra estuvo lo bastante cerca Hibiki pudo ver a quien la montaba. Era un chico joven, tal vez algo mayor que ella. Llevaba un chaleco morado, un pantalón blanco y alrededor de la cintura una cinta roja -¿Dónde estabas? ¡Te hemos buscado por todas partes!-
El mono solo dio un par de saltos, después hizo algunas señas señalando a Hibiki. Esta le miro sorprendida, ¿qué quería decir?
-¿La chica?- él la miro, al principio no parecía demasiado interesado en ella, pero después de la intervención de Abu sí que se fijó más en ella. O para ser precisos, en su forma de vestir.
La misma Hibiki era consciente de que su vestimenta sí que decantaba bastante, en la ciudad ya había sido consciente de ello. Su ropa llamaba bastante la atención, dado que no común ver una vestimenta como la suya en mitad del desierto.
-¿Quién eres? ¿Qué haces en mitad del desierto?-
-Hibiki, Tachibana Hibiki- como las anteriores veces que se lo preguntaron siempre mencionaba primero su nombre, y después lo decía completo. No era algo que pudiera cambiar –Estoy buscando a una chica llamada Ruby-
-¿Ruby?- Hibiki celebro interiormente, la conocía -¿Para que la buscas?-
-Buenoooooo- Yen Sid no la había prohibido explícitamente hablar de su misión, pero tampoco podía ir contando alegremente que aun había mundos sin reconstruir, por tanto lo mejor sería –Es acerca de un amigo suyo, Noctis-
-¿Espera, Noctis? ¿Has dicho Noctis, como en Noctis Lucis Caleum, el príncipe de Lucis y rey de la pesca?- Hibiki parpadeo, ¿rey de la pesca? –¿Ruby conoce a Noctis?-
Hibiki lo miro sin palabras –¿Tú lo conoces?-
Aladdín asintió -Y no solo a él, también a Sora, Donald, Goofy, Harry y Shido-
Ahora Hibiki si estaba sorprendida -¿De que los conoces?-
El chico sonrió –Me ayudaron mucho una vez, hace ya tiempo-
-Por lo que se, estuvieron viajando por los mundos hasta hace poco tiempo, entonces no es descabellado que vinieran a este mundo y conocieran a… a…-
-¿Cómo te llamas?-
-Aladdín. Has dicho que buscas a Ruby por algo relacionado con Noctis, ¿le ha pasado algo?
Hibiki se rasco la cabeza –Bueno, están en un pequeño aprieto, por lo que necesito encontrar a Ruby cuanto antes. Me dijeron que estaba en el desierto, pero no he tenido mucha suerte encontrándola-
-¿Y viniste al desierto de noche solo por eso? Ahora no es buen momento para ello…
Hibiki le mando una mirada confusa, aun no era completamente de noche, pero no faltaba mucho para ello. Aladdín parecía creer que algo malo pasaría cuando fuera de noche. Con la suerte que Hibiki tenía últimamente muy posiblemente sería algo muy grande y muy malo.
-Por ahora vayamos con los soldados- Aladdín se subió con facilidad a la alfombra y tras ayudarla puso rumbo a las ruinas de la ciudad. El viaje transcurrió en silencio y para cuando llegaron ya era de noche. Hibiki ya podía ver a los enemigos de los que habían hablado.
No se parecían a los sincorazón que Yen Sid le había mostrado. Tampoco a los incorpóreos. Ni a los noise, de hecho no se parecían a nada que hubiera visto antes.
El más grande tenía una forma vagamente humana, pero mucho más grande, como si fuera un gigante. Pero no era humano, ni de lejos. Su cuerpo parecía estar hecho de hierro, con varias protuberancias por el cuerpo, siendo las dos más grandes como cuernos que emergían de sus hombros. Su puño derecho estaba envuelto en más hierro, y en su mano derecha empuñaba una inmensa espada.
-¡Maldición!- Aladdín no estaba contento de verlos, y Hibiki no podía culparlo, esa cosa era enorme, pero no era lo único que había.
Los demás eran pedazos de roca rodeados por ardientes llamas. Tenían expresiones malignas mientras recorrían la oscura noche atacando a todo cuanto veían.
Hibiki llevo su mano al colgante rojo que tenía. Hacía mucho tiempo desde la última vez que lo había usado, pero tal y como veía no tenía más opción que luchar. No podía quedarse mirando, no pensaba hacerlo. Ya fueran sincorazón o incorpóreos lo que tenía ante ella no cambiaba lo que debía hacer. Para eso la había reclutado Yen Sid.
-¡Vamos a…. ¿¡Que haces?!- Aladdín se sorprendió cuando vio que Hibiki salto de la alfombra sin dudarlo ni un momento.
-Balwisyall nescell Gungnir tron-
El colgante reacciono, el poder contenido en su interior fue liberado gracias al canto de activación y se materializo en el mundo como franjas de energía naranja que la rodearon rápidamente envolviéndola en una esfera de luz naranja.
Hibiki extendió los brazos mientras la armadura del symphogear se desplegaba, concentrándose en varias partes, como sus puños, los pies, la cintura… todas estas partes fueron reforzadas cuando la armadura se desplego por completo, con la bufanda extendiéndose rápidamente.
La transformación fue como siempre, con una única diferencia. Esta vez no tenía armadura en la cabeza, los auriculares que se creaban para comunicarse con S.O.N.G. no se desplegaron.
-No es como si los necesitara en este momento-
Cuando cayó al suelo activo los propulsores de su cintura y salió disparada contra el monstruo con la espada de metal.
-Ryaaaaaaaa- su puño choco limpiamente con la inmensa espada. El impacto removió mucha arena de los alrededores, pero el monstruo no parecía ni remotamente afectado. Hibiki al verlo se alejó impulsándose en la espada del monstruo.
Cuando cayó al suelo fue atacada por una de las esferas de fuego, pero con un par de puñetazos lo alejo de ella con una mueca de dolor.
-Esto es difícil- tenía experiencia peleando con los noise, y muchos ataques para lidiar con ellos, pero normalmente estos eran eliminados al solo tocarlos. Los alca noise eran más resistentes, pero al final también era fácil eliminarlos, estos por el contrario… golpear al enorme había sido una mala idea, sentía como si hubiera golpeado una gran plancha de metal. Y esas cosas quemaban, por ahora no tenía muchos problemas puesto que solo lo había golpeado para alejarlo, pero definitivamente seria problemático si la batalla se alargaba.
Y a juzgar por el gran número de enemigos y los pocos soldados se iba a alargar. Justo lo que más la convenía.
Con una maldición canto la primera estrofa de su canción de batalla mientras se acercaba al de acero para atacar. Sus movimientos no parecían hacerle demasiado daño, pero gracias a su gran velocidad enfrentarlo no era un gran problema. Y los soldados habían comenzado a moverse para enfrentar a los enemigos de fuego, dejándola el grande a ella. Salvo Aladdín, él se acercó para ayudarla a luchar.
-¿Haces esto a menudo?- la cimitarra de Aladdín choco con el cuerpo, sin causar grandes daños. El joven al verlo se alejó para aplicar más fuerza en la empuñadura de la espada y seguir con el asalto.
-Hasta hace poco trabajaba así- Hibiki seguía golpeando con todas sus fuerzas contra el monstruo. Al principio no parecía hacer demasiado daño, pero en un momento parte de la armadura del monstruo se agrieto y sus ataques pasaron a ser mucho más efectivos.
-¿Trabajar?- Aladdín lanzo un veloz golpe ascendente contra la pierna derecha del monstruo. Este al recibirlo tropezó cayendo a la arena. Hibiki al verlo dio un gran salto y se impulsó una vez más en el aire para caer sobre él con un grito de batalla.
-¡Hyaaaaaa!- Hibiki lanzo su puñetazo hacia el pecho del monstruo de acero con toda su fuerza, la arena alrededor tembló cuando el puño se encontró con el pecho de metal –Débil-
La chica se alejó con gran velocidad, cuando cayó se miró los puños –Eso ha sido más débil de lo que debería. Debería haber podido golpearlo con más fuerza- era una mala noticia, y no solo era la fuerza, desde un principio la velocidad era menor. El rendimiento del symphogear era inferior a lo que debería. No representaba un gran problema dado que aun podía luchar, pero si la batalla se prolongaba demasiado tendría que recurrir al "ignite".
-¡Aladdín!-
Usar el módulo ignite era una opción, la otra era quedarse de brazos cruzados viendo como una estela de pétalos de rosas envolvían al monstruo plagando su cuerpo con ciertos de cortes.
-¡Ruby! ¡Siempre llegando tarde!-
Hibiki miro a Aladdín -¿Ruby? ¿Esa es Ruby?¬- la chica que cayó al suelo envuelta en pétalos de rosa era… normal. No había ninguna característica especial que pudiera ver en ella a primera vista, salvo la gran guadaña roja que cargaba como arma. Vestía un pantalón corto y una camiseta sin mangas banca con una capa roja sobre sus hombros.
-Perdona, Aladdín- Ruby tenía cabello negro, uno que parecía degradarse a un tono rojo cerca de las puntas. Pero el rasgo que más la llamo la atención fueron sus ojos. Unos ojos plateados –Pero había algunos cerca del campamento-
Aladdín apretó los dientes al oírlo, no era una buena señal –Iré a ver como esta todo, ¿podréis con él?-
Hibiki y Ruby intercambiaron miradas –No creo que eso sea un problema-
-No debería-
Aladdín las miro una última vez antes de correr lejos. Ruby y Hibiki no dijeron nada, el enemigo ante ambas estaba levantándose.
-¿Preparada?- Hibiki sonrió.
-Siempre-
El monstruo alzo su espada y la balanceo contra el suelo a una inmensa velocidad. La hoja choco contra el suelo con gran fuerza, pero no había cortado nada.
-…- Hibiki estaba en el cielo, encima del monstruo. Ruby a su vez estaba en el suelo, lejos del monstruo y con su guadaña reducida a un tamaño más compacto, con la forma de un rifle. Hasta donde Hibiki sabia podía serlo.
Un instante después se demostró que tenía razón, era un rifle. Una ronda de varias balas chocaron con el pecho del ser, causando que las grietas que ya tenía se extendieran como una telaraña.
-¡Bien!- Hibiki se colocó frente a frente con el monstruo, con su brazo derecho flexionado a un lado de su rostro, con el pistón del guantelete estirándose a su máxima capacidad.
-¿Eh? ¿Eso es un arma?- Ruby se quedó extática en su sitio, acababa de llegar y no sabía que el extraño traje de Hibiki actuara como un arma, pero al ver como evadía el ataque accionando unos propulsores en su cintura y ahora los pistones de su guantelete estaba interesada –Mola-
Hibiki no la escucho, estaba más concentrada en impulsarse contra el ser y golpear con toda la fuerza de gungnir. El certero golpe debió de causar más daño que cualquier otro ataque que hubiera hecho hasta ahora. Las grietas se extendieron por todo su cuerpo y el monstruo soltó un último grito de dolor antes de caer al suelo.
Lo más extraño, al menos para Hibiki, ocurrió después. El monstruo, arrodillado en el suelo, pareció desprender energía negra con tintes morados mientras su cuerpo pareció fundirse con el suelo formando un extraño líquido que desapareció poco después.
-¿Qué demonios era esa cosa?- Hibiki lo tenía claro, tras lo que había escuchado de sincorazón e incorpóreos para ella era claro que esa cosa no era ni lo uno ni lo otro. Era algo más, algo de lo que Yen Sid no tenía conocimiento.
-¡¿Eso es un arma!?- pero preguntarle a Ruby no parecía la mejor de las ideas, estaba demasiado emocionada mirando sus guanteletes y demás armamento de gungnir.
-Eh…
-No tenemos nombre para ellos- Ruby continuaba mirando su symphogear, pero se notaba un tono algo nervioso –Comenzaron a aparecer hace algo menos de un mes-
-Eso es después de que los mundos se reconstruyeran. ¿Tendrá alguna relación con ello?- Hibiki no sabía con exactitud qué había ocurrido para que los mundos se reconstruyeran, solo que Sora había sido responsable de esa hazaña. Ayudado por Noctis y los demás –Vine al desierto para hablar contigo-
-¿Conmigo?- Ruby se levantó de golpe al oírla -¿Qué ocurre?-
Hibiki suspiro, allá vamos -Es acerca de Noctis-
-¿Noct?- Ruby arrugo el entrecejo, confundida -¿Cómo sabes de él? ¿Noct no es de por aquí…-
-No es de este mundo- Ruby salto medio metro al oírla –Igual que tú. Y que yo-
-¿Quién eres?-
Hibiki suspiro a la pregunta, sería algo muy largo de contar –Hibiki Ta—
BOM
El rugido de una lejana explosión las distrajo a las dos, recordándoles que de hecho estaban en mitad del desierto, rodeadas de varios enemigos.
-Hablaremos después…
-… cuando terminemos con estos-
Los monstruos de fuego se habían acercado a ellas mientras estaban hablando. Había al menos unos doce.
Seis para cada una.
En un instante los propulsores en la espalda de Hibiki se activaron lanzándola hacia delante a toda velocidad, por la otra parte Hibiki convirtió su cuerpo en una mancha roja que dejaba a su paso pétalos de rosa.
El primero que cayó lo hizo ante Ruby, con un gran corte de su guadaña roja este fue seccionado en un instante. El siguiente fue destrozado por un golpe de Hibiki.
A partir de ese momento fueron cayendo como moscas. Ya sea por un puñetazo, una patada o simplemente cortados por una gran guadaña todos los monstruos eran eliminados a gran velocidad. Con el tiempo estos se acabaron y ambas se trasladaron para seguir peleando contra más, muchos más. Desde luego enemigos había para u buen rato. Incluyendo varios más enormes. Y uno que era enorme, pero su color base era rojo y su espada de fuego.
-Ese va a ser más difícil- dijo Ruby mirándolo, el fuego no la asustaba y el cambio de color no era especialmente imponente. Pero eso significaba mucha más fuerza.
-Caerá con todo el equipo- Ruby y Hibiki chocaron los puños y se centraron en el enemigo ante ellas.
Makenai ai ga koko ni aru
Ichibanyari no kobushi icchokusen no kobushi
Gan Gan (susume) Gan Gan (utae)
Gekisou JASUTISU
Hibiki y Ruby se abalanzaron contra el monstruo. Hibiki fue la primera en llegar, y en cuanto lo hizo comenzó a golpearlo con todas sus fuerzas en el pecho, en las piernas, en el brazo de la espada, en todas partes. Usaba la velocidad del symphogear para moverse entre golpes y no pasar demasiado tiempo golpeando en el mismo sitio.
Hibiki noto que el mosntruo esquivo uno de sus ataques y tomo distancia, agarrando fuertemente su espada de fuego. Ella también tomaría distancia. Ella.
Watashi ga erabu seiki katame tsukanda seiki
Hanasanai koto koko ni chikau
Los pétalos de rosa brillaron en la noche cuando Ruby apareció sobre el monstruo con su arma reducida a un rifle. Con atronadores rugidos disparo varias rondas sobre el enemigo, evitando que atacara a Hibiki y haciendo que centrará su atención en ella.
En un instante la inmensa espada de fuego venia hacia ella, pero Ruby no estaba preocupada, en cuanto piso el suelo lo esquivo sin ninguna dificultad encontrando una abertura, después transformo su arma de nuevo en una guadaña y la balanceo con toda su fuerza contra el pecho desprotegido del monstruo.
Tsuppashire tatoe koe ga karete mo
Tsuppashire kono mune no uta dake wa zettai tayasanai
Cuando Ruby se apartó Hibiki continúo el asalto. Con los pistones de los brazos desplegados al máximo lanzo un ataque con inmensa fuerza a la misma zona donde los cortes de Ruby habían convergido.
Los pistones ayudaron a aumentar muchísimo su fuerza de golpe, pero no logro causar siquiera una pequeña fisura.
-¡Hibiki!- cuando lo escucho no lo pensó, activo los propulsores y dio un gran salto. Un par de proyectiles cruzaron el espacio que ella había ocupado antes y causaron una gran explosión en el monstruo.
Ichigeki hitsuai (bun mamore) ai wa makenai
(Zenryoku) gutto (zenkai) gutto
Funbare kodou yo
Ruby volvió a disparar el rifle, pero esta vez no contra el monstruo, sino para impulsarse hacia delante y girando la guadaña a toda velocidad gracias a su semblanza.
Para Hibiki era como ver una espiral roja cortando el aire mientras avanzaba imparable. Ruby choco de lleno con la espada de llamas.
-¡Hyaaaaa!- la espada se clavó en el suelo y Ruby tomo impulso. Su cuerpo dejo un rastro de pétalos de rosa cuando paso al lado de la cabeza del gigantón, dejando una gran marca en su rostro.
Inadzuma wo kurai (ikazuchi wo) nigiritsubushi
Atsuki (HAATO) kakeru (HAATO)
JAJJI shita sora wo buttobe
El monstruo retrocedió varios pasos antes de soltar un rugido de rabia y lanzar un puñetazo que fracturo el suelo.
-¡Que mal!- Ruby tropezó cuando su punto de apoyo se esfumo y cayó al suelo, dejándola desprotegida.
-¡Ruby!- Hibiki vio con incredulidad como una inmensa espada de fuego pasaba zumbando a pocos centímetros de la cabeza de la joven. El monstruo había lanzado un amplio barrido que podría haber matado a Ruby de haberla alcanzado.
Kako wo tsutsunda mirai idaite kureta mirai
Soba ni (zutto) iru yo (zutto)
Futari issho da yo
BOM
Los propulsores se activaron y Hibiki acorto el espacio entre ellos en un instante, preparada para lanzar un ataque.
El monstruo también lo estaba. En un instante lanzo un barrido con el brazo derecho que la impacto de lleno y la arrojó al suelo en segundos.
-¡Cof, cof!- Ruby vio como Hibiki tosió sangre desde el suelo. Pero no tenía tiempo para preocuparse por si estaba bien.
Uso su semblanza para llegar a su lado en un segundo y la empujo para sacarla del camino. El monstruo había lanzado un corte en vertical con toda su fuerza. La arena del desierto tembló cuando el golpe cayó.
Sono mamoru beki ashita hi damaru tame no ashita
Machigaerarenai sentaku no PIISUU
-Eso podría habernos matado- Ruby trago saliva viendo el gran corte que había en el suelo.
Hibiki hizo un movimiento para volver a sacar los pistones de su brazo –Hay que eliminarlo cuanto antes-
Ruby asintió de acuerdo. Balanceo la guadaña tal y como su tío la enseño –Hagámoslo-
Tsuppashire "tsunagu" to iu chikara de
Tsuppashire watashi wa watashi no mama tsuyoku naritai
Ellas iban a volver al ataque, pero no pudieron tomar la iniciativa. Ese honor le perteneció al ser. Este alzo su brazo izquierdo que rodeo de poder en un instante. Tras esto un simple giro sobre sí mismo fue suficiente para crear un vacío que las aspiro hacia él.
Este ataque duro pocos segundos, pero cuando acabo ambas emprendieron el ataque. Hibiki uso su máxima velocidad para tomar impulso y golpear con toda su fuerza, acto seguido Ruby ataco con la guadaña al mismo lugar donde ella había golpeado. No hicieron mucho daño, pero crearon una pequeña grieta.
Kakugo wo matotte (bun mamore) inochi kakete
(Zenshin) gutto (zenrei) gutto
Komero tamashii
-Explotar eso…-
-… y lo acabamos-
Esquivar el ataque descendente fue fácil, pero después vinieron varios cortes en forma de media luna. Esquivarlos y atacarlo mostro ser todo un reto, un reto que ni siquiera sabían que podían superar. Pero lo superaron.
Ruby lo tenía más fácil, gracias a toda su velocidad podía esquivar los ataques y contratacar sin problemas. Hibiki lo tenía más difícil, perdió varias oportunidades, pero finalmente pudo aterrizar un par de golpes.
Mienai mono koso (shinjiai) seoiatte
Tagire (kizuna) atsuki (kizuna)
Hibikasetai'n da tomoni
Ruby transformo su arma en un rifle y disparo multitud de veces al pecho, a la pequeña grieta que con cada impacto se hacía más y más grande. Hibiki aprovechaba cada oportunidad para atacar también. El monstruo cada vez se movía más lento, como si le estuviera costando.
-¡Vamos!- Hibiki coloco su mano izquierda sobre el pistón derecho y lo estiro al máximo posible. Cuando este se detuvo chasqueo la lengua y tiro una vez más, estirándolo aún más.
Ruby cambio la munición lo más rápido que pudo.
-¡Preparada!-
Ichigeki hitsuai (bun mamore) ai wa makenai
(Zenryoku) gutto (zenkai) gutto
Funbare kodou yo
El rifle de Ruby expulso varias balas a mucha velocidad. Estas balan eran diferentes, las anteriores dejaban una llamarada blanca, pero estas dejaban una negra. El impulso la hacía retroceder, pero sin importar eso ella seguía disparando una y otra vez.
Hibiki aprovechó el momento para lanzarse contra él, pero se detuvo momentáneamente cuando le vio crear una esfera de energía que la atrajo.
-He- los pistones de sus botas se dispararon contra el suelo fijándola. Ruby se alejó y volvió a disparar. Pasados unos segundos el ataque acabo y Hibiki uso los pistones para impulsarse echando su brazo hacia atrás.
Inadzuma wo kurai (ikazuchi wo) nigiritsubushi
Atsuki (HAATO) kakeru (HAATO)
JAJJI shita sora wo buttobe
-¡Te mandare a volar!- Hibiki lanza el puñetazo con toda su fuerza. Menos de un instante después el pistón se activa y el poder del impacto aumenta cientos de veces. La grieta se expande violentamente por todo su cuerpo creando una gran fractura. Lo suficiente para dejarlo al borde de la muerte, pero no para acabar el trabajo.
Hibiki sabía que por sí sola no podría derrotar a un enemigo de esta fuerza, no sin el Ignite. Pero no estaba sola.
BANG
Un simple disparo, uno realizado por un rifle a varios metros de distancia y cuyo objetivo era el pecho del ser.
Buttobe!
-Vaya- Aladdín llego justo para ver al ser cayendo a la arena, con multitud de heridas en todo su cuerpo, y multitud de enormes fisuras en la armadura de su pecho. Este no se movía más, estaba deshaciéndose en el suelo, mientras las llamas de su espada se apagaban
-¿Qué queda?-
Aladdín miro a las dos –Quedaba ese- Ambas le miraron incrédulas –Habéis eliminado a todos los enemigos. Aunque será mejor reagruparse con los demás antes de que aparezcan más-
-¿Ya está?- Hibiki se dio un momento para mirar alrededor. Veía a varios soldados con algunas cimitarras como la de Aladdín, pero ningún monstruo con espadas o hechos de fuego.
-¿Tan rápido?- Ruby miraba con incertidumbre a Aladdín, como si pensara que escondía a algún monstruo detrás de él.
-¿Rápido? Ya casi amanece-
-¿Eh?- Ruby y Hibiki se miran, incapaces de creer en las palabras de Aladdín.
Pero no es como si él mintiera. El frio que se había asentado en el desierto ya estaba desapareciendo y hacia algo de calor. La razón de que no se hubieran dado cuenta antes era simplemente que habían estado peleando sin para durante horas, pero desde un principio no las había parecido tanto.
Ciertamente podían ver mejor desde hace un tiempo, pero no se habían parado a pensar exactamente por qué.
Ahora era obvio. Simplemente estaba amaneciendo.
-¿¡Ehhhhhhh?!-
Aladdín simplemente se ríe, y no es el único. Varios otros soldados también se ríen, pero Hibiki o Ruby no podían culparlos, habían estado tan enfrascadas en la lucha que no se habían dado cuenta de que ya estaba amaneciendo.
-Mejor vallamos a palacio, allí podremos hablar con el sultán y Jazmín-
-¿Jazmín?- pregunto Hibiki inclinándose hacia Ruby.
-Su novia- respondió esta con una sonrisita.
-Jazmín no es mi novia- replico Aladdín en el acto, muy rojo.
-Curioso, eso no es lo que dice ella-
En cuanto lo escucho Aladdín se abalanzo sobre Ruby en el acto -¿Eso dice Jazmín?-
-No-
El chico se alejó como si le hubieran robado el alma. Ruby aprovecho la distancia para susurrarle unas palabras a Hibiki.
-Las palabras de Jazmín fueron "me gustaría ser su novia" no hay mucha diferencia, ¿verdad?-
-Ehhhhh- de hecho Hibiki si le podía encontrar una diferencia, una importante, pero no era quien para meterse. Por ahora debía hablar con Ruby, y sería mejor si pudiera ser en privado -¿Seguimos hablando?-
-¡Sí, por supu—
-En privado- aclaro viendo a algunos soldados y a Aladdín acercar la oreja.
-Vale-
Ruby les dijo unas palabras a Aladdín y a los demás y estos se adelantaron a regañadientes. Hibiki no dijo nada, pero estaba agradecida. Eso ayudaría a "proteger el orden".
-Ahora—
-Te contare todo lo que se-
Ruby asintió apresurándola a hablar.
-Como tu yo nací en otro mundo. Pero hace siete meses ocurrió algo y acabe en un mundo diferente-
-En mi caso fue hace un mes- intervino Ruby –estaba en la academia y en algún momento todo se volvió negro, y después ¡PUM! Estaba en Agrabah-
-Ehhh- eso no le daba muchas pistas de que había ocurrido exactamente en el mundo de Ruby o como acabo en Agrabah.
-¿Tú también acabaste en Agrabah?-
La respuesta de Hibiki fue una negativa –Yo acabe en Villa Crepúsculo-
-¿He? ¿Cómo fue eso? Y si acabaste allí, ¿cómo llegaste aquí?-
-Eso iba a decir- Ruby le dio una rápida disculpa –Hace… hace poco he conocido a un mago llamado Yen Sid. Él me dijo que algunos mundos, como los nuestros, fueron destruidos-
-¿Destruidos? ¿Cómo en volados?-
Era obvio que Ruby estaba muy preocupada, poniéndose pálida muy rápidamente.
-No en ese sentido. Por lo que me dijo básicamente el corazón de los mundos cayo en la oscuridad y de alguna forma el mundo se sumió en un profundo sueño llevando consigo a quienes lo habitan. Con excepciones, como tú o como yo. Y como Noctis-
Ruby había escuchado en silencio, pero no preguntaba nada, eso era extraño, demasiado extraño, Hibiki había tenido muchas preguntas cuando lo escucho pero ella no. Probablemente no la habría creído.
-Si he entendido bien, ¿mis amigos están bien?-
-Ironía o casualidad- ella pregunto exactamente lo mismo –Si. Pero están dormidos en el mundo. Para liberarlo se necesita una llave espada. Y ahora solo hay dos que tengan, ambos peleando-
-¿Peleando contra qué? ¿Qué es una llave espada? ¿Cómo se libera un mundo?-
-Contra la Organización XIII. Imagino que una espada. No lo sé-
-¡Pues luchemos contra esa Organización!-
La emoción de Ruby era encomiable, pero Hibiki tenía que intervenir –En realidad se supone que nuestro trabajo es ayudar a que Sora, Noctis y unos pocos más puedan despertar-
Los ojos de Ruby se abrieron de la impresión -¿También están durmiendo con los mundos?-
-No, ellos están durmiendo por… por… por…- ¿Por qué estaban durmiendo ellos? ¿Yen Sid había siquiera llegado a decírselo? –No lo sé, pero hay que hacer que despierten-
-¿Cómo despiertan?-
-¡Maldita sea!- las preguntas de Ruby eran como puñales para Hibiki, haciendo que se diera cuenta forzosamente de lo poco que sabía realmente –¡Yen Sid no me dijo nada de nada!-
-¡Se lo preguntamos y ya está!-
Hibiki miro a Ruby cuando esta intento animarla. No estaba sorprendida por que lo intentara, sino por lo que había dicho.
-¿Vienes?- con todo lo que había dicho, realmente sonaba solo como una loca. ¿Por qué Ruby se fiaba de ella?
-Eres la primera que me ha dicho algo referente a mi mundo-
No pudo evitarlo. Rio –La gran razón que tuve yo para confiar en Yen Sid-
Ruby se detuvo -¿Nos vamos ahora?-
-Me dijo que en cuanto aceptaras que usara esto para volver- Hibiki hurgo un poco y saco la estrella –Aunque podría haber incluido instrucciones-
Ruby asintió -¡Aladdín! ¡Hibiki y yo nos vamos!-
-¿Ehhh?- la persona más sorprendida no fue Aladdín, fue Hibiki. No se había imaginado que Ruby lo diría tan abiertamente.
Aladdín de hecho no se sorprendió, él mismo admitió que tras ver luchar a Hibiki y sabiendo que la buscaba ya se había imaginado que Ruby se iría con ella.
-E imagino que de nuevo no podré ir-
Hibiki bajo la cabeza –No. Lo siento-
Aladdín resoplo. Él les dijo que la última vez Jazmín desapareció, y que no pudo acompañar a Sora y los demás para salvarla. Ahora volvía a pasar, pero esta vez eran ellos quienes necesitaban ayuda. Y no podía ayudarlos.
-Y ahora es igual- su tono era bajo, triste, acongojado. Hibiki y Ruby lo entendían bien. Si alguno de sus amigos estuviera en apuros y no pudieran hacer nada para ayudarlos se volverían locas.
Pero Yen Sid había sido claro con Hibiki. Y Aladdín tenía una vida en Agrabah. No podía acompañarlos.
Sorprendentemente Ruby parecía de acuerdo con ella –Tú tienes que quedarte con Jazmín. Cuidar de ella-
-Ruby-
Ninguno de los dos querían ceder, pero uno debía hacerlo. Y todos sabían que hacer.
Con una expresión derrotada Aladdín les pidió que se cuidaran antes de remontar el paso de los soldados.
-¿Cómo se usa eso?-
Hibiki no respondió, solo examino la estrella con curiosidad.
El pedazo de estrella seguía exactamente igual que la última vez, sin tener ningún cambio. Su forma era la misma y su interior el mismo. Ninguna cosa extra o faltante. Solo la misma estrella brillante que— ¿brillante?
-¡Oye! ¡Esta haciendo algo!-
Ruby la agarro del hombro antes de que la luz inundara todo para después dirigirse hacia el cielo en zigzag. La luz reboto varias veces antes de dejar el mundo y partir en dirección desconocida.
Sobre la arena del desierto solo quedaba un abrumador calor. Ningún rastro de dos jóvenes que habían estado ahí antes.
Hasta aquí llega el capítulo, como habréis leído no solo se incluye a Ruby, sino un nuevo tipo de enemigo. Algunos que hayan jugado un cierto juego ya sabran que son, los que no solo resta esperar.
Ruby ya ha salido antes en la saga, más exactamente en el capítulo 3 del fic Re: Chain of Memories. Allí explique (o debería haber explicado) que ella pertenece a la serie de animación RWBY, quien es una amiga de la infancia de Noctis.
A partir de este capítulo ya comenzare a escribir fics individuales de Harry Potter y Date a Live, relatando en cierta medida los eventos que ocurren en los mundos desde que fueran reconstruidos sin los chicos en ellos. De FF XV nada dado que el mundo sigue dormido.
El próximo capítulo se llama "El humano y la CPU" eso ya puede dar una pista para un nuevo personaje (El otro, para mí, es imposible de acertar)
