Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, a estas alturas eso es más que claro.

-Personaje hablando-

-Personaje pensando-

-Personaje hablando en otro idioma-

"Informe Ansem, carta o recuerdo"


El primer viaje que Ruby y Hibiki tuvieron con la estrella no fue bueno o divertido, todo lo contrario en realidad, fue mucho peor de lo que había imaginado. Y esta vez había empeorado en contra de lo que ambas pensaban posible. Había tardado casi el doble y el zigzag había estado presente en una escala completamente diferente.

Por ello cuando llegaron a su destino, esta vez una gran torre, Hibiki solo pudo agradecer que ya no tendrían que pasar por eso de nuevo.

-Odio esa estrella- en cuanto tocaron suelo Ruby cayo para abrazarlo y permaneció en esa posición varios minutos en los que los demás se recuperaban –No quiero volver a viajar así-

-¡Mola!- Marco grito sorprendido y miro a Neptune como si le hubiese crecido una segunda cabeza -¡Vamos a repetirlo!-

-¿Lo dice en serio?- Hibiki le pregunto preocupada a Marco, este solo asintió con la cabeza –Es imposible-

-Lo es- él estuvo de acuerdo, por supuesto, pero eso no impedía a Neptune seguir emocionada –Y a todo esto, ¿dónde estamos?-

-Vaya pregunta Marco. ¡Estamos en otro mundo!-

Ruby rodo los ojos tras levantarse –No puedo creer que lo hayas acertado-

Neptune rio –Ni que fuera la primera vez que veo otros mundos hombre-

Marco asintió de acuerdo –No es tan extraño-

Hibiki bufo, para ella si había sido extraño. Aun con todo lo de Symphogear, la frontera y más si había sido una gran sorpresa encontrarse en Villa Crepúsculo hace ya tantos meses. De no haber sido por la destrucción de su mundo nunca hubiese llegado a saber de la existencia de otros hay fuera.

-Extraño es- dijo Ruby –Mucho-

Marco la miro -¿Sabías de la existencia de otros mundos?-

Como toda respuesta Ruby asintió –Lo sabía antes de acabar en Agrabah-

Eso pillo a Hibiki completamente por sorpresa -¿¡Lo sabias?! ¿Cómo?-

-Noctis. Su padre es el rey de Lucis. Y Lucis es un reino que en mi mundo no existía hasta hace 25 años-

Tres miradas incrédulas le dijeron que estaban entendiendo a donde iba. Algo bastante sencillo si se tenía en cuenta que estaban hablando de mundos –De alguna forma el rey de Lucis transporto todo su reino a Remanente con ayuda de la Oráculo-

-¿Movió un reino de un mundo a otro?- Marco estaba sorprendido, y no era el único.

Para hacer algo como eso necesitaría muchísima energía, y no solo eso. Hasta donde el sabia, siendo amigo de Star y habiendo estado en Mewni varias veces, no había forma de mover todo un reino, que normalmente era una gran extensión de tierra, de un mundo a otro. Ya necesitaba tijeras dimensionales solo para viajar a otro mundo, por lo que mover un reino entero era algo que ni siquiera sabía cómo podría hacerse.

La respuesta que Ruby les dio, basado en lo que sabía, era simple. Magia. El reino de Lucis estaba en posesión de una reliquia mágica de su mundo, un cristal. Aprovechando su poder y gracias a la ayuda de la Oráculo el rey de Lucis, Regis, pudo mover todo su reino a un nuevo mundo… su mundo, Remanente.

Su llegada no fue precisamente tranquila, cuando llegaron se desataron fenómenos climáticos únicos, tormentas, tornados de agua, glaciares, agujas de tierra... fenómenos como nunca se había visto en remanente, y después llego el reino. En un gigantesco destello de luz el reino de Lucis apareció de la nada. Y fueron designados una serie de individuos para investigar el fenómeno, entre los que se encontraba la madre de Ruby, Summer.

Se dijo que Lucis llego a Remanente huyendo de la guerra, y con el tiempo se convirtió en el quinto reino junto a Vale, Mistral, Vacuo y Atlas.

Tras esto Ruby respondió un par de preguntas más respecto a la aparición del nuevo reino, pero aparte de eso no había mucho más que contar, nada salvo acerca de los dioses en los que Lucis creía, dioses a los que llamaban "Sidereos". Si no se equivocaba eran seis, Bahamut, el Draconiano. Titan, el Arcaico. Ramuh, el Fulguriano. Shiva, la Glaciana. Leviatán, la Hidra e Ifrit, el Inferniano.

Mientras que normalmente la historia en si ya sería difícil de creer ninguno la puso en duda, no después de lo que cada uno de ellos había vivido. Lo que si se podía poner en duda era la existencia de los dioses, algo difícil de creer para aquellos que nunca habían creído en dioses. Curiosamente todos lo creyeron con facilidad, pero por diferentes motivos.

Marco lo creyó dado que ya tenía experiencia con la magia, hasta el punto de que la existencia de dioses no le sorprendía demasiado. Hibiki lo creyó fácil dado que conocía de la existencia del llamado "poder de los dioses", como ella misma dijo, si existía su poder estos debían de existir. En cuanto al motivo de Neptune.

-Vivía en Planeptune, y allí teníamos nuestra propia diosa: Purple Heart-

Ruby la mando una mirada impresionada, la única razón de que ella supiera de los sidéreos era porque era amiga de Noctis, pero que Neptune viviera en un mundo donde la existencia de dioses era algo cotidiano…

-Aunque no aparecía demasiado, siempre en guerra con las otras diosas para ver quien gobernaba sobre Gamindustri- mientras que la idea de dioses peleando era algo normal lo que no podían entender era por qué Neptune lucia triste al hablarles de la diosa –Poco antes de que el mundo fuera destruido las diosas firmaron la paz, pero ahora ya…

Si, ese era el asunto que los había unido en primer lugar: la destrucción de los mundos. Aunque había dos de ellas que tenían información privilegiada respecto a ese tema en particular. Información que no tardaron en compartir.

-¿Los mundos están restaurados?- Neptune y Marco, ambos dos, se sorprendieron. Ambos habían acabado fuera de sus mundos en un momento determinado y a estas alturas parecían creer que no podrían regresar. Eso acababa de cambiar.

-Por lo que se no todos- Hibiki realmente no podía imaginar cómo sabría Yen Sid que mundos habían regresado y cuáles no, pero en su situación actual era creerle o quedarse de brazos cruzados sin hacer nada. Prefería actuar –Pero Yen Sid nos podrá dar más información-

Hibiki se dirigió hacia la torre, seguida por Ruby.

Marco asintió de acuerdo. Necesitaban saber más ya mismo -¿Vamos Nep… ¿Neptune?-

Era extraño para él ver a Neptune tan seria, dado que desde que la conocía, lo cual tampoco era tanto tiempo, nunca la había visto tan seria. Si bien es cierto que al principio de conocerse tenía una actitud más fría y distante al poco tiempo de que comenzaran a viajar para buscar sus mundos esta se relajando, llegando a ser como era hoy.

Pero esta solo negó con la cabeza asegurándole que estaba bien, cuando era claro para todos que no lo estaba. Pero dado que ingreso en la torre sin decir ninguna otra palabra más simplemente la siguieron.

El ascenso por la torre no fue para nada normal, más bien era lo contrario, casi podían describirlo como algo fantasioso. Cada escalera tenía una especie de portal multicolor que les conducía hacia una sala, y cuando salían de esta acababan en otra escalera. Pero llego un momento en que las escaleras acabaron y finalmente se encontraron adonde se dirigían, el despacho del mago. Y en su interior, esperando por ellos, estaba Yen Sid.

En el silencio de la habitación pudieron escuchar el suspiro de Hibiki.

-… es bueno ver que esta vez estamos en el lugar correcto- Yen Sid mostro una ligera sonrisa.

-La estrella te transporta a otro mundo junto a aquel que este contigo. Pero si no sabes usarla adecuadamente la estrella se activara de forma aleatoria y nunca sabes donde podrá conducirte-

-¿Les dio un objeto que no sabrían controlar y que no sabían dónde podría llevarlas?- Marco parecía pensar que eso era algo bastante irresponsable, y aunque Hibiki estuviera agradecida con el mago ella estaba de acuerdo con eso.

-Era una forma bastante fiable de llegar, sobre todo si lo había encantado para que las trajera aquí- Yen Sid respondió con facilidad, pero después frunció el entrecejo –Y aunque no lo hubiera hecho también las habría conducido aquí. El fragmento suele conducirte a donde necesitas estar-

Cuando escucharon eso Ruby y Hibiki se miraron. La realidad es que cuando salieron de Agrabah ambas querían ir con Yen Sid, pero la estrella las llevo a Tebas, donde conocieron a Neptune y Marco. Eso parecía algo más que simple suerte. Según Yen Sid si el fragmento las condujo a Tebas era porque allí podrían reclutar la ayuda de Marco y Neptune, después los devolvió aquí. Aunque eso no significaba que creyeran completamente eso de que los conduciría a donde necesitaban estar.

-Imagino que la primera pregunta que ambos tendréis es si vuestros mundos han sido restaurados- Yen Sid miro con intensidad a Marco y Neptune, quienes asintieron. Eso era lo que más les interesaba a ambos, los mundos restaurados -¿Qué podéis decirme de vuestro hogar?-

-Vivía en Echo Creek- dijo Marco.

-Echo Creek- el mago parecía confuso –Si, lo conozco, la princesa de Mewni fue enviada allí, ¿verdad?-

Marco asintió. No tenía que hablarle mucho de la princesa de Mewni, era su mejor amiga a fin de cuentas.

-Entonces puedo decir que tu mundo fue restaurado hace un mes-

La noticia fue bastante novedosa para los presentes. Ruby y Hibiki se alegraron cuando lo escucharon, contentas de que al menos uno de ellos pudiera regresar a casa. Neptune le sonrió a Marco, feliz de que su mundo hubiera regresado, de que pudiera regresar a su hogar.

Marco era el único que no parecía tan feliz con la noticia. Su expresión estoica no dejaba entrever ninguna emoción, pero el simple hecho de que la noticia, si realmente la creía, no lo hubiera hecho saltar de la emoción era señal de que algo había ocurrido. Algo que hacía que regresar a su mundo no fuera una idea que lo hiciera saltar de alegría.

Marco permaneció en silencio un poco más de tiempo, pero finalmente abrió la boca para preguntar -¿Y su mundo?-

De todas las cosas que Marco podría haber preguntado en ese momento el hecho de que no preguntara por su mundo, sino por el de Neptune fue lo que lo confirmo, algo pasaba. Y Yen Sid también debía ser consciente de que algo pasaba, pero no dijo nada. Si era un problema que Marco tenía lo más normal era que dejaran que Marco lo resolviera.

Por ello centro su atención en la joven peli morada -¿Y tú eres?-

Neptune trago saliva nerviosa y respondió –Neptune, vivía en Gamindustri-

La respuesta de Neptune no tenía nada de especial, un nombre y un mundo, algo que en este momento debía de ser bastante normal. Lo que no fue normal fue la reacción que Yen Sid tuvo, dado que todos pudieron notar fácilmente. Como no hacerlo si su sorpresa fue bastante visible.

Era bastante extraño dado que desde que Hibiki le conocía, que no era tampoco demasiado, nunca le había visto sorprenderse. ¿Qué había visto que los demás no?

-Gamindustri… no esperaba realmente conocer a alguien de ese mundo en particular-

Ruby arrugo el entrecejo -¿Qué tiene de especial?-

Yen Sid suspiro -… fue destruido hace ya nueve años-

-¿NUEVE?-

Por un momento Hibiki se olvidó de respirar, casi olvido como mantenerse de pie, pero por fortuna sus piernas estaban demasiado tensas de la sorpresa como para reaccionar. ¿Nueve años? Eso era casi una década. En diez años podían pasar cientos de cosas, era tiempo suficiente para que alguien pasara de ser un estudiante a pensar en asentar la cabeza junto a su pareja. Era una cantidad de tiempo en la que toda una vida podía cambiar para siempre. En todos esos años una persona debía crecer, desarrollarse como persona, encontrar un trabajo… vivir su vida.

Y Neptune los había pasado fuera de su hogar, alejada de su mundo y de su familia. Y a juzgar por su apariencia incluso aunque regresara ahora lo tendría difícil. Ella debía tener unos 5 años cuando abandono su mundo.

Por tanto, incluso aunque Neptune regresara, ¿qué se suponía que debía hacer? A estas alturas, después de nueve años ya no era la niña que abandono su hogar, nada habría cambiado en su mundo, pero para ella nada seria igual.

-¿Nep?-

Pero por mucho que Ruby y ella estuvieran sorprendidas tras escuchar eso había alguien que estaba mucho más sorprendido, y ese era, indiscutiblemente, Marco. Era normal dado que de los presentes era quien más la conocía, pero nunca había escuchado algo como eso. Él la conoció hace ya tres meses, después de la destrucción de su mundo, pero eso no era nada comparado con el tiempo que ella había pasado lejos de casa. Ahora se sentía como un idiota por insistir tanto en que buscaran a sus amigos.

-No pasa nada- Neptune debía de ser muy valiente, o simplemente ya se había mentalizado, porque no pareció afectada por el recordatorio de que su mundo había desaparecido hace tantísimo tiempo -¿Y? ¿Ha regresado?-

La respuesta no fue favorable. Gamindustri era uno de los tantos mundos que continuaban dormidos después de que Ansem fuera derrotado, lo cual significaba que de los cuatro solo uno podía regresar a su hogar. Marco.

El único que no parecía demasiado emocionado por ello.

-Puedo enviarte de vuelta ahora, si lo deseas-

Podrían decir que Marco realmente pensó en ello, que tuvo una epifanía en la que entendió lo que de verdad entendía y por ello decidió no regresar a su mundo. Pero sería mentira. Su negativa fue inmediata.

-¿NO QUIERES VOLVER?-

Cuando el grito resonó por el estudio Marco soplo pudo reír, ya se imaginaba la reacción de Neptune. No había previsto que Ruby y Hibiki también le regañaran por ello, pero Marco continúo con su negativa. No regresaría a su mundo, no todavía. Decía que había algo importante que debía hacer, algo que no podía posponer bajo ninguna circunstancia.

Hibiki ni siquiera podía imaginar que podría ser tan importante como para no regresar a casa. Pero Marco solo negó con la cabeza, como si no pudiera creerse que no fueran capaces de entenderlo. Pero sin importar que dijeran este seguía en sus trece, negándose a regresar.

-¿Creéis que no quiero regresar? ¿Creéis que no extraño mi casa? ¡Claro que lo hago! Y no solo mi casa, también extraño mi colegio, a mis amigos, a mi familia… extraño Echo Creek, porque ahí es donde pertenezco, es mi hogar. Es mi mundo-

-¡Entonces deberías volver a él!- grito Neptune furiosa. Hibiki imaginaba que no debía de ser fácil para ella. Había estado fuera de casa demasiado tiempo y ver a alguien que podía volver y no quería hacerlo no debía de sentarle bien. Tampoco le sentaba demasiado bien a ella para el caso.

Pero Marco solo negó con la cabeza –Precisamente porque extraño mi mundo es por lo que no voy a volver. De verdad me ofende que creas que puedo regresar como si nada, olvidando que vosotras no tenéis un lugar al que volver. Tenías uno, pero lo perdisteis y ahora luchareis para recuperarlo. Y yo os ayudare a hacerlo-

Neptune se quedó en silencio cuando Marco termino de hablar. Era obvio que no había esperado una respuesta como esa, pero para el caso ninguno la esperaba. Ruby también estaba sin aliento, probablemente pensando que tan altruista, o más probablemente estúpido, tenía que ser alguien para negarse a regresar a casa solo porque sus amigos no podían hacerlo. ¡Y más incluso ofrecerse a pelear con ellos! Marco realmente debía de ser una buena persona.

-Marco…- Pero Hibiki no se creía su historia, no al menos del todo. Podía ser cierto que tenía una auténtica voluntad para ayudarlas, pero eso no era todo. Conocía demasiado bien una sonrisa falsa cuando la veía. Tras usar una durante dos años podía reconocerlas con demasiada facilidad. Debía de haber algo en su mundo a lo que no quería enfrentarse. Algo que ella entendía de primera mano.

-Bien pues, si esa es tu decisión, adelante- Marco asintió agradecido –Pero debes entender que será peligroso-

Marco sonrió –Contaba con ello-

Yen Sid le dio un asentimiento y se giró hacia Hibiki y Ruby –Veo que encontraste a Ruby-

Hibiki asintió, y tras un momento aprovecho para hacer algo que quiera hacer desde Agrabah –Tengo varias preguntas que me gustaría que respondiera-

-Mientras pueda-

-Dijiste que Sora y los demás están durmiendo, ¿pero por qué están durmiendo?-

Yen Sid se recostó en su asiento –La primera pregunta y es la más larga de responder-

-Tenemos tiempo- replico Ruby.

-En efecto, lo tenemos, por tanto comenzare por el principio. Hibiki, ¿Qué recuerdas de la razón por la que los mundos comenzaron a desaparecer?-

-Me dijo que los mundos eran destruidos desde hace nueve años, pero nunca llego a decirme el por qué-

-Todo comenzó hace nueve años, cuando las barreras que protegían los mundos desaparecieron. Las barreras existían para proteger estos mundos y evitar el contacto entre ellos, pero cuando las barreras desaparecieron estos quedaron desprotegidos, y con el tiempo los sincorazón devoraron el corazón del mundo. Después de que el corazón de un mundo se consume, el mundo se desmorona, y se desvanece de la existencia-

-¿Tan fácil es destruir un mundo?- pregunto Ruby incrédula.

Yen Sid negó con la cabeza –Incluso aunque las barreras que protegen los mundos caigan, aun quedara la cerradura que proteja el corazón del mundo. Son básicamente puertas que conectan con el corazón de cada mundo, y a través de ellas los sincorazón pueden acceder al corazón de los mundos y devorarlos-

Neptune trago saliva -¿Eso fue lo que paso con nuestros mundos?-

-En efecto. Los sincorazón invadieron vuestros mundos en búsqueda de la cerradura, y una vez la hallaron devoraron el corazón del mundo, eliminando al mundo de la existencia-

-Si eso es cierto, ¿cómo pudimos escapar nosotros?- pregunto Ruby.

-Una vez que el corazón de un mundo es devorado este comienza a desmoronarse, devorado por el poder de la oscuridad. Por ello no es extraño que se creen Corredores Oscuros, los cuales funcionan como portales, si atraviesas uno podrías acabar en otro mundo por accidente-

-Así fue como escapamos a la destrucción de nuestros mundos- Ruby finalmente lo entendía, la razón de que ellas hubieran escapado y no los demás, Corredores Oscuros. Cuando los sincorazón atacaron Beacon ella no se molestó en pelear con ellos, estaba más ocupada en buscar a Yang, Weiss y Blake. Si solo ella atravesó un Corredor Oscuro implicaba que sin importar cuanto buscara jamás las encontraría.

-Pero muchos mundos han regresado- replico Hibiki.

-Sí, sucedió hace poco-

-¿Qué paso?-

-Sora y los demás derrotaron a Ansem-

Esa respuesta los pillo a todos por sorpresa. Ninguno veía como algo tan simple como eso podría restaurar los mundos.

-Hehehe- Yen Sid rio ligeramente y con un movimiento de mano acerco cuatro sillas –La historia es algo más larga que eso, así que os recomiendo tomar asiento-

A desgana se sentaron, momento en que Yen Sid comenzó su historia.

-Todo comenzó hace un mes, cuando los sincorazón invadieron un mundo llamado "Islas del Destino". El objetivo de los sincorazón era el mismo de siempre, devorar el corazón, solo no esperaron un pequeño detalle. Sora. Él de alguna manera logro invocar una llave espada y plantarles cara, pero nada pudo hacer y al final fue engullido por un Corredor Oscuro acabando en otro mundo, Ciudad de Paso. Alli se encontró con otros que también lograron escapar a la destrucción de sus mundos de una u otra forma. Hablo de Shido, Harry y Noctis-

Ruby soltó un gritito cuando oyó el nombre. Así que Noctis y Sora se conocieron después de la destrucción de los mundos…

-Después de aunar fuerzas con los enviados del rey Mickey, Donald y Goofy- Hibiki hizo un ruido con la garganta cuando reconoció todos los nombres que vio en la clasificación del coliseo –Sora sello la cerradura de Ciudad de Paso y viajo con los demás a distintos mundos, enfrentado a las fuerzas de la oscuridad y peleando contra quien estaba detrás de los sincorazón, una bruja llamada Maléfica. La lucha les condujo hasta Bastión Hueco, donde tras un último enfrentamiento Maléfica demostró ser un títere de la oscuridad controlada por Ansem. Este había tomado control de Riku, un amigo de Sora, y declaro que su objetivo era usar a las princesas del corazón para acceder a Kingdom Hearts-

-¿Princesas del corazón?-

Nunca habían oído hablar de ese término, si bien era ampliamente conocido lo que era una princesa imaginaban que una del corazón no era lo mismo. Y claramente no lo era. Las princesas del Corazón eran existencias cuyos corazones estaban hechos de pura luz. Su función, o al menos para lo que Maelfica las quería, era crear una puerta que los condujera hacia Kingdom Hearts. Y Kingdom Hearts era el corazón de todos los mundos, así como una fuente de gran poder y sabiduría.

-Aunque Ansem fue derrotado la cerradura de Bastión Hueco se completó y este partió hacia el Fin del Mundo, un lugar que fue creado por los fragmentos combinados de los mundos destruidos por los sincorazón. Sora y los demás le siguieron hasta el Fin del Mundo, donde tuvieron la última batalla. Ansem logro encontrar la puerta que lo conduciría hacia Kingdom Hearts, pero tras abrirla fue aniquilado por la luz que emergió de esta. Tras cerrar la puerta con ayuda de Riku y el Rey Mickey los mundos fueron reconstruidos, pero Sora y los chicos quedaron atrapados, sin posibilidad de regresar a sus mundos-

-… vaya- Ruby suspiro con admiración, eso sonaba como toda una aventura. Una que Noctis había vivido mientras ella creaba armas en Agrabah. ¿Qué tan fuerte se habría vuelto tras todas esas aventuras? Si recordaba bien, algo que últimamente era algo difícil, en la iniciación mostro una habilidad bastante buena y un buen manejo de sus armas a través de su magia, si bien se le daba mejor usar la espada. ¿Cómo sería ahora?

-Vale, Sora y los demás viajaron por los mundos y al final tuvieron un enfrentamiento con Ansem al final del cual acabaron atrapados sin posibilidad de regresar a su mundo, ¿verdad?- como Yen Sid no objeto Hibiki continuo –Los mundos se reconstruyeron cuando esa "luz" salió de esa "puerta", la misma que cerraron con ayuda del rey y Riku. Y ahora sin embargo están durmiendo y son incapaces de despertar por sí mismo. Eso sin contar con que la Organización XIII los busca-

-Te preguntaras como se llegó a esa situación- Yen Sid podía entender su duda, al fin de cuentas hasta donde les había contado Sora y los chicos estaban atrapados lejos de sus mundos y poco después estaban durmiendo, era fácil entender su confusión –La razón de su sueño es la Organización XIII. O más exactamente una de sus bases, el llamado "Castillo del Olvido"-

-Castillo del Olvido- repitió Marco -¿Están durmiendo por que han olvidado?-

Aunque su confusión era normal, Yen Sid tuvo que corregirlo –Duermen por que no pueden recordar. Sus recuerdos están esparcidos en su memoria, desconectados unos de otros. Hasta que su memoria no regrese a ser lo que debería no podrán despertar-

-Mis recuerdos de Noctis se están desvaneciendo- soltó Ruby de improvisto -¿Tiene alguna relación?-

Tras cavilar un momento Yen Sid respondió –Es posible que dado que los recuerdos de los chicos se han desconectado los recuerdos de aquellos ligados con ellos también lo hagan-

-¿Eso significa que olvidare a Noctis?-

-Difícil decirlo. Algo como esto no había pasado antes, pero supongo que tus recuerdos ligados con Noctis no desaparecerán, simplemente se desconectaran de los demás, evitando que puedas recordarlo-

-Eso es lo mismo que olvidarlo- se quejó Ruby. Hace poco había descubierto que de hecho Noctis también había escapado y ahora resultaba que era muy probable que le olvidara. Simplemente genial.

-Al igual que pasara con ellos, cuando su memoria este restaurada es seguro decir que tú también lo recordaras-

-Bueno, es mejor que nada- Olvidar a su amigo no era ni de lejos lo que Ruby más deseaba, pero considerando la razón detrás de ello no podía hacer nada por evitarlo. Ya había comenzado y no sabría cómo evitarlo aunque lo intentara.

-En la actualidad la Organización XIII está reuniendo corazones en un intento por crear un Kingdom Hearts artificial, y mientras Riku trabaja para despertar a los chicos vuestra tarea seria derrotar a los sincorazón antes que la Organización, para retrasar sus planes lo máximo posible-

-¿Y no sería más fácil derrotar a la Organización?- pregunto Neptune.

-No debéis subestimarlos, la Organización está compuesta por los incorpóreos más poderosos-

-¿Incorpóreos?- Marco frunció el entrecejo, en toda la conversación ese término no había salido n una sola vez.

-Yo puedo responder eso- dijo Hibiki –Cuando una persona cede a la oscuridad se crea un sincorazón, y el incorpóreo se crea del cuerpo que queda atrás-

-¿Entonces, si uno cede a la oscuridad se crea un incorpóreo y un sincorazón?-

Yen Sid lo corrigió diciendo que un incorpóreo no surgía siempre, pero la mecánica simple era eso. Cuando el corazón cede a la oscuridad nace un sincorazón, y de la cascara que queda detrás puede surgir un incorpóreo.

-Entonces solo tenemos que derrotar a los sincorazón antes que la Organización, puede ser fácil, ¿cuántos son?-

-Al contrario de lo que su nombre sugiere, son catorce miembros, aunque en la actualidad solo quedan siete-

Neptune silbo –La mitad-

-Los demás fueron derrotados en el Castillo del Olvido-

El castillo del Olvido, eso implicaba que los había eliminado Sora, lo cual les dejaba con siete miembros que podían aniquilar activamente sincorazón, contra cuatro de ellos que tenían que matarlos antes que ellos. No era una buena perspectiva de número, pero sin la batalla del Castillo del Olvido tendrían el doble, así que tampoco iban a quejarse.

Pero Hibiki veía un error garrafal en el plan de Yen Sid -Lo que no tiene sentido es que ya sea que los derroten ellos o nosotros los sincorazón son derrotados-

-En efecto, de una u otra forma los sincorazón son derrotados- Yen Sid no tuvo problemas en reconocer la veracidad de la declaración de Hibiki –Pero lo que la organización busca no es la derrota de los sincorazón, sino el corazón que se libera cuando uno es derrotado. Su objetivo es recoger estos corazones para formar su Kingdom Hearts. Pero para liberar un corazón y poder recogerlo es necesario que un elegido de la llave espada lo derrote, y la Organización solo cuenta con dos-

Vale, eso ya cambiaba las cosas, dado que ahora solo tenían que derrotar a los sincorazón antes que esos dos, eso evitaría que la Organización reuniera corazones y así retrasarían sus planes. Era algo que podían hacer fácil.

Con todo más o menos explicado solo quedaba una única duda -¿Cuándo empezamos?-


Y hasta aquí llega el capítulo, el cual ha sido más que nada de explicaciones de los eventos de los anteriores fics, de lo que condujo a Sora y los demás a dormir en la mansión de Villa crepúsculo, junto con esclarecer los objetivos que tendrán los protas en este fic. A partir de ahora ya no habrá muchas más explicaciones, al menos por unos pocos capítulos, centrándose más en la acción.

Espero que todo se haya podido entender bien, sino siempre se puede mirar mejor la historia en internet.