…Dos costillas rotas y probable contusión cerebral. Leyó para sí misma Katrina mientras se dirigía a la habitación 305, donde la esperaba el paciente de nuevo ingreso. Se detuvo frente a ella y respiró profundo. A pesar de ser su rutina diaria, siempre se ponía un poco nerviosa antes de entrar con un paciente nuevo. Cerró el expediente, abrió la puerta y entró.
La habitación se encontraba con las cortinas cerradas haciendo parecer que todavía era de noche. Katrina se acercó lentamente a la cama y observó al paciente, quien se encontraba dormido. Revisó el goteo del suero y el paciente se movió en sueños. Katrina volteó a verlo y notó que era extraño. Era extremadamente pálido y su cabello negro le llegaba hasta los hombros. Su cara era afilada y, a pesar de que estaba dormido, daba la impresión de que estuviera a punto de saltar como si estuviese a punto de ser atacado.
Katrina decidió dejarlo dormir y regresar en otro momento. Dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la puerta.
-¿Quién eres?
Katrina dio la vuelta y encontró que el paciente había despertado. Sonrió amablemente y se acercó de nuevo.
-Buenos días, soy la Doctora Whitelock- comenzó a decir Katrina-¿Cuál es su nombre?
Katrina había estado repasando todo el expediente del paciente antes de entrar y entendió por qué Alice le había hecho la recomendación de pasar a verlo: No sabían absolutamente nada de él. Desde que había llegado al hospital no había querido dar su nombre ni explicar por qué se encontraba a media noche en la calle, con un par de costillas rotas y totalmente empapado. Como nota adicional, se sospechaba de contusión debido a su actitud.
El paciente la miró y Katrina notó que sus ojos eran de color verde intenso. Su mirada era tan profunda que incluso llego a sentirse intimidada por él, pero no lo demostró. El paciente trató de enderezarse pero otra vez el dolor le impidió hacerlo del todo.
-Le exijo que me libere, inútil humana.
Katrina trató de permanecer seria, pero la respuesta la había tomado por sorpresa. Miró al paciente asombrada y se acerco un poco más.
-Claro- dijo tratando de mantenerse seria- solo si me responde primero quién es.
-Loki…-vaciló por un momento, en parte por el dolor que le producía el simple hecho de respirar y porque no tenía por qué responder preguntas que le hiciera una simple mortal.-Laufeyson-terminó de decir cortantemente.
-Bien ¿y sabe dónde estamos?
-Midgard.
¿Midgard? Pensó Katrina. El nombre le sonaba familiar pero no lograba recordar de dónde.
-Bien, señor Loki, con gusto lo dejaremos ir en cuanto le tomemos otras radiografías para ver como están las fracturas de sus costillas y estemos totalmente seguros de que usted está bien. Por el momento me retiro, si necesita cualquier cosa no dude en llamarme.
Katrina dio media vuelta y salió de la habitación antes de que el paciente dijera algo más.
La puerta se cerró y Loki observó la habitación. Todavía estaba algo aturdido. El dolor había disminuido y sentía que algo le oprimía el pecho. Se quitó la sábana de encima y notó que tenía un vendaje. Volteó a su derecha y encontró un sillón donde estaban sus pertenencias. Desde que había llegado a ese lugar no tenía idea de lo que estaba pasando.
Recordaba llegar a un lugar con mucha luz, donde muchos humanos lo tocaban a la vez y lo acomodaban, lo pinchaban en los brazos y le quitaban la ropa. Varias veces intentó quitárselos de encima. ¿Cómo se atrevían a tocar a un Dios? También escuchó varias veces que le preguntaban su nombre y algunas otras cosas, pero él no contesto. Intentó librarse otra vez de todo lo que estaban haciendo y después de eso volvió a desvanecerse. Definitivamente estaban haciendo algo para que él se desmayara cada que intentara atacarlos.
Después se despertó en esa habitación justo en el momento en que alguien se dirigía a la puerta. Débilmente le pregunto quién era y ella se presentó como doctora y después pronuncio una palabra que no logró entender. La llamó humana inútil en un intento de demostrar su poder sobre ella, pero le sorprendió su reacción: mientras él esperaba que se acobardara, ella se mantuvo serena, le preguntó su nombre y si sabia dónde estaba, como si hubiera pasado por alto el modo en el que se había dirigido a ella. Después aseguró que en cuanto estuviera bien lo liberarían y salió de la habitación sin dejar que Loki dijera algo más.
La cama donde estaba se encontraba en el medio de la habitación y era muy estrecha. Un tubo transparente estaba conectado a su brazo y distinguió que estaba lleno de un líquido cristalino que salía de una bolsa que tenia enchufada al otro extremo. La mortal había mencionado algo sobre costillas rotas y supo por qué tenía tanto dolor en el pecho. En Asgard, curar un hueso roto era algo bastante sencillo; aquí en la tierra, por lo que notaba, era algo más complicado y doloroso.
Repasó mentalmente las cosas que habían pasado desde que habia regresado a Asgard: desde su juicio, que no había terminado de manera favorable, hasta su huida con Thor. Thor lo había ayudado otra vez. ¿Nunca iba a entender que él no necesitaba su ayuda? Recordó que lo dejó en el piso y después sin decir nada más, desapareció. ¿O había dicho algo? El dolor le impedía recordar bien todo lo sucedido.
Ahora se encontraba en Midgard. Solo y sin poderes. Sin saber nada de este mundo, puesto que todo lo que creía saber estaba mal. Había menospreciado a los humanos. Y no es que ahora los tuviera en un mejor concepto, pero sabía que no eran tan indefensos como suponía.
Loki seguía agotado y sabia que hasta que sus costillas estuvieran bien lo liberarían. Así que no lucho contra el cansancio y volvió a quedarse dormido.
-Doctora Whitelock, ¿Podría decirme por qué el paciente de la cama 305 no tiene su historia clínica completa?- dijo un hombre alto, de lentes y cabello canoso. Era el doctor Templeton, jefe de medicina interna y jefe directo de Katrina.
-Es un paciente difícil, doctor, con suerte me dijo su nombre.
-¿Y desde cuándo para usted un paciente difícil le causa tanto problema? Tiene toda su guardia para averiguar quién es este hombre- dijo el doctor seriamente, le devolvió el expediente a Katrina y salió de la oficina. Katrina suspiró, miró a Alice quien había observado toda la plática y ella le sonrió tímidamente.
-Deséame suerte, Alice, pues será una tarde difícil.
Katrina salió de la oficina y se dirigió nuevamente a la habitación 305. Desde que el paciente había despertado, Katrina no había dejado de darle vueltas a su caso. Según el registro de la ambulancia, lo recogieron empapado cerca de un parque, con las costillas rotas y traía un traje bastante extraño y pesado. Se había rehusado a responder todas las preguntas que le hacían y varias veces se refirió a todos como "humanos insignificantes". Habían determinado que tenía dos costillas rotas y que, afortunadamente, no se había perforado un pulmón.
Katrina volvió a abrir la puerta de la habitación y esta vez Loki se encontraba despierto.
-Buenas tardes-dijo Katrina y entró. Loki tenía enfrente de él la bandeja de comida intacta y la observaba con profundo asco. Volteó a ver a Katrina por un instante y volvió a observar su bandeja como si esperara que desapareciera mágicamente-Necesito hacerle algunas preguntas y es importante que me las conteste.
Loki siguió sin mirarla y Katrina se acercó hasta quedar a un lado de la cama.
-Si quiere le puedo retirar la comida-dijo Katrina y movió la mano para agarrar la bandeja.
-¿A esto le llaman comida?- dijo Loki cortantemente y sin mirarla. Después de estar acostumbrado a los banquetes en Asgard, lo que tenía enfrente no se veía digno de un dios.
-Sí, lo sé. La comida de un hospital no se caracteriza por ser la mejor.
Katrina tomó la bandeja y la puso en una mesita que se encontraba frente a la cama. Volteó y descubrió que Loki la miraba fijamente. Sus ojos verdes la miraban intensamente y su expresión seria hacía que pareciera amenazador, incluso estando en una cama de hospital. Katrina le sonrió mientras regresaba al lado de la cama.
-Entonces, ¿podría decirme por qué lo trajeron aquí?
Hola! De nuevo, gracias por leer.
Bueno, los personajes principales se han encontrado y tal vez no fue en el mejor momento y no fue de la manera más emocionante jeje. Quiero mantener a Loki dentro de su personaje lo más posible, por eso por el momento solo es serio y observa las cosas. Todavía no acepta que es un humano. Y la doctora Whitelock...bueno, falta saber todavía muchas cosas sobre ella, pero por el momento concentrémonos en Loki :D
Gracias por los reviews y ya saben, todos sus comentarios son bien recibidos y tomados en cuenta.
Aloine.
