La tormenta duró toda la noche sobre Ottawa. A la mañana siguiente, Katrina despertó de manera habitual: gracias a los maullidos de Crono. Después de realizar la rutina antes del trabajo, subió a su coche y salió rumbo al hospital.

Quince minutos después, se encontraría en medio de un accidente de tráfico.


Loki abrió los ojos. Volteó hacia la ventana y alcanzó a notar que aun no había amanecido. Se llevó una mano hacia un costado y tocó ligeramente esperando sentir una punzada de dolor, pero no sintió más que una ligera molestia. A pesar de las técnicas rudimentarias para curar fracturas de los midgardianos, su cuerpo se había recuperado rápidamente. Aunque todavía no había sanado del todo, el dolor había disminuido considerablemente. Solo faltaba esperar a Whitelock para continuar con su plan.

La puerta se abrió una vez más. Loki aun no se acostumbraba a que entraran y salieran de sus aposentos como si él no estuviera presente y sin avisar previamente. Fastidiado, volteó y descubrió que era Nicholls quien lo observaba desde la puerta.

-Buenos días-dijo Caleb seriamente. Loki simplemente siguió mirándolo. Estaba sorprendido de que a pesar de haberlo amenazado el día anterior, se presentara ante él una vez más como si nada hubiera pasado, aunque, si le preguntaran a Loki, diría que Nicholls parecía sorprendido de haberlo encontrado en la cama de la habitación.

Caleb abrió la boca para decir algo más cuando sonó su celular. Lo sacó de su bolsillo y leyó el mensaje. Loki pudo observar que una ligera sonrisa atravesó su rostro por un segundo y siguió esperando a que hiciera algún otro movimiento. Caleb guardó su celular en su bolsillo y sin decir nada más, salió apurado de la habitación. Loki se llevo una mano a su rostro, se tapó los ojos y suspiró demostrando desesperación.


-Te he estado buscando desde anoche, Caleb, no sé por qué siempre te desapareces-dijo seriamente John Templeton al ver que Caleb se acercaba hacia donde se encontraba. Alice lo miro mientras la otra enfermera llegaba para realizar el cambio de turno.

-Lo siento, John, pero primero lo primero. La Doctora Whitelock llegará tarde el día de hoy, un tipo que venía borracho se pasó un alto y le pegó en la puerta a su coche…no te preocupes –dijo al ver la cara de John-ella está bien, pero tiene que esperar a que vayan por su coche para llevarlo al taller.

-¿Y por qué no me avisó a mí directamente?

-Tal vez porque no contestas, ¿has checado últimamente la batería de tu celular?

John Templeton no era amigo de la tecnología. Solo la usaba en momentos de extrema necesidad y todos sabían que siempre se quedaba sin batería por no poner atención a su celular. Al sacarlo, se dio cuenta que en efecto había estado apagado y no podía decir con exactitud desde cuándo. Miró apenado a Caleb y sonrió mientras le mostraba el celular apagado. Caleb le devolvió la sonrisa.

-Y bien, ¿por qué me estabas buscando?

-Hablé con el paciente de la habitación 305, menciona que no solicitó su alta voluntaria y la hoja está firmada por ti, ¿podrías explicarme qué sucede?

Caleb Nicholls palideció por un instante. No imaginaba que John revisara la solicitud y fuera a ver a Loki. Esperaba que la enfermera tramitara todo y Loki estuviera fuera del hospital lo más pronto posible.

Es por eso que se había dirigido en un principio a la habitación y se había sorprendido de que Loki siguiera ahí. Por un momento las cosas no estaban saliendo de acuerdo a su plan. Katrina llegaría en cualquier instante y sabía que lo primero que haría sería pasar a ver a Loki. Estaba por preguntarle por qué seguía ahí cuando el mensaje de Katrina lo había interrumpido.

Había sonreído brevemente. Afortunadamente las cosas seguían a su favor. El hecho de que Katrina llegara tarde, le daba otra vez la oportunidad de sacar a Loki y que no volviera a tener contacto con él.

Solo faltaba arreglar las cosas con John Templeton.

-No sé de qué me hablas, John-dijo tratando de parecer serio- ayer después de hacer exploración neurológica, me solicitó su alta voluntaria.

-Pues al ir a preguntarle me dijo que no había solicitado nada y que necesitaba ver a la doctora Whitelock.

-Tal vez esperaba que ella fuera quien lo diera de alta, John. Sabes que hay pacientes que no se van hasta que el doctor que los recibe es el que los da de alta.

A la impresión de Caleb, su respuesta había calmado a John, quien dio los expedientes que traía en la mano a Alice y lo miró de nuevo.

-Bueno, entonces esperemos a Katrina para que de de alta a su paciente.

John Templeton se dirigió a su oficina y cerró la puerta detrás de él dejando a Caleb solo con Alice.

-Iré a ver de nuevo al paciente de la 305, de todos modos, Alice, ve haciendo los trámites del alta.

Alice miró a Caleb y asintió. No sabía mucho del paciente, pero le sorprenda que solicitara su alta voluntaria. Mientras Caleb se alejaba ella se dirigió a la computadora y buscó el archivo de Loki para empezar todo el proceso.


La puerta se abrió una vez más. Loki ya estaba harto. Mortales inoportunos pensó mientras comía la horrible comida midgardiana que le habían traído otra vez.

Aunque no podía negar que los panecillos, por muy pequeños que fueran, eran deliciosos.

Había exigido a la mujer que le había llevado la comida que le trajera más, pero ella se había limitado a decir que no era posible. ¿Negarle la comida a un dios? Loki gruño algo a la mujer, pero ella lo ignoró y salió de la habitación a repartir las demás charolas con comida a las otras habitaciones.

-Termina rápido tu comida, hoy mismo te vas.

Loki terminó el panecillo con calma y volteó a ver a Caleb, quien se encontraba furioso en la puerta.

-Humano-su voz llena de veneno- ¿no ves que estoy comiendo? Además, quedamos que no te ibas a entrometer más. Necesito ver a Whitelock, no pienso irme a ningún lado.

La paciencia de Caleb se estaba agotando. Tenía que encontrar una manera de sacarlo de ahí antes de que llegara Katrina.

-La doctora Whitelock te verá fuera de esta habitación. Es necesario que te vistas y yo mismo me encargaré de que te lleven con ella.

-¿Y se puede saber cómo me voy a quitar esto?-dijo mientras estiraba el brazo y señalaba la venoclisis que salía de éste.

-Una enfermera vendrá en unos instantes. Ella te lo quitará.

Loki dejó caer su brazo en la cama y miró al techo como si Caleb no estuviera en la habitación.

-Regresaré en media hora para llevarte con la doctora Whitelock.

Caleb salió de la habitación y Loki se sentó en su cama a esperar a la enfermera que le iba a quitar el tubo que salía de su brazo.


Katrina observó cómo se llevaban su coche. La puerta trasera del lado derecho de su corolla negro había quedado destrozada. Afortunadamente a ella no le había pasado nada.

John me va a matar pensó, espero que Cal le haya avisado.

Molesta, se acercó al hombre que le había pegado. Él la miró apenado mientras firmaba unos papeles con el oficial.

-Lo siento tanto, señorita-dijo el hombre al ver que se acercaba Katrina. Ella no dijo nada, estaba demasiado molesta y sentía que si abría la boca, desquitaría todo su coraje acumulado por lo sucedido recientemente y no solamente por el golpe. Simplemente lo miró y volvió a sacar su celular. El reloj marcaba las ocho de la mañana en punto y aun no se encontraba cerca del hospital.

Una vez arreglado todo el problema, decidió tomar un taxi para llegar lo más pronto posible.


Loki terminó de ponerse su ropa cuando la puerta de la habitación volvió a abrirse. Caleb entró y miró a Loki confundido.

-¿Antes de llegar aquí ibas a alguna fiesta de disfraces? …¿O así visten en Asgard?- dijo sarcásticamente. Loki ignoró el comentario. Físicamente podría recordarle a Fandral, pero en su forma de ser era más parecido a aquel humano con armadura roja…Stark o algo así.

-Vamos, te llevaré con la Doctora Whitelock-dijo Caleb e hizo señas para que Loki lo siguiera. Loki comenzó a caminar y salieron de la habitación.

A su paso por los pasillos, Loki sintió varias miradas sobre él. No estaban acostumbrados a ver a alguien vestido así. Loki los ignoró y siguió caminando elegantemente, cada vez estaba más cerca de salir de ese lugar.

Durante todo el tiempo que había estado a solas en la habitación había pensado qué iba a hacer. En un principio no tenía idea de cómo regresar a Asgard. Ni siquiera sabía dónde estaba Ottawa.

De pronto recordó que su querido hermano Thor regresaría para reunirse con la mortal que tanto amaba. Y todo encajó.

Jane Foster. Puente antiguo. Bifrost.

Así que las cosas eran sencillas. Tendría que ir a puente antiguo y esperaría a que apareciera Thor. Sabía que eso tardaría, la reconstrucción del Bifrost era lenta y Odín no dejaría usar a Thor el Tesseract para regresar a la tierra, sería demasiado peligroso. Así que mientras el Bifrost era reconstruido él se prepararía. Vigilaría de cerca a la mortal y encontraría la manera de vengarse de Odín.

Midgard era bastante grande, en algún lugar habría algo que le pudiera ayudar a recuperar sus poderes. También aprovecharía ese tiempo para (aunque la idea le disgustara) aprender a vivir como un midgardiano más. Aprendería las costumbres de ese reino y se mezclaría con sus habitantes para sacar algo de provecho.

Loki sonrió. Recordó que iba en busca de Whitelock. Tenía que convencerla de que lo llevara a puente antiguo. Después de eso, analizaría si aun le era útil o no.

Caleb lo llevó al estacionamiento. Le indicó que se subiera a su coche. Loki dudó por un instante, pero entre más pronto convenciera a Whitelock, mejor para él. Caleb encendió el auto y ambos salieron del hospital.


Katrina Whitelock entró corriendo al hospital. Observó el reloj en su celular y vio que eran las nueve y media. Maldijo el tráfico de la pequeña ciudad y subió directamente a su oficina sin pasar por su café.

-¡Hola, Kat!-dijo Alice en cuanto la vio salir del elevador. Katrina dejó sus cosas sobre la barra de la estación de enfermeras y respiró profundamente.

-Disculpa la tardanza, ¿ya realizaron la primera visita?

-Sí, tranquila-le dijo Alice- John se encargó de pasar y después se fue.

Katrina respiró aliviada y fue a dejar sus cosas a su oficina. Notó que encima de su escritorio estaba un platito con dos panecillos. Katrina se acercó y tomó uno de ellos. Al igual que muchos, odiaba la comida de hospital, pero no podía negar que los panecillos que elaboraban en el hospital de Ottawa eran deliciosos. En un principio solo los comía cuando desayunaba en la cafetería, hasta que se hizo amiga de Dani, la mujer que se encargaba de repartir la comida a los pacientes. De vez en cuando Dani le guardaba panecillos a Katrina y se los daba personalmente. Esta vez, como había llegado tarde, había decidido dejárselos en su escritorio.

Katrina mordisqueó un panecillo y observó los pendientes que tenía en un folder a un lado de su computadora. Se descubrió pensando en si Loki, quien había despreciado la comida, los había probado al menos y si le habrían gustado. Sorprendida, sacudió la cabeza como para borrar de ella la imagen pero recordó que tenía que hablar con él. El choque había borrado todo su plan del día de su cabeza. Terminó su pan y salió de nuevo hacia la habitación 305.

-Voy al 305-dijo Katrina y Alice levanto la vista.

-Kat, espera.

Katrina regreso a la estación de enfermeras y se acercó a Alice, quien se notaba seria.

-El paciente de la habitación 305 solicitó su alta voluntaria y salió hoy por la mañana.


Hola :)

Después de aquel... llamémosle interludio, que fue Tormenta, las cosas se complican un poco.

Aun no logro entender cómo logró engañar Caleb al Dios del engaño. Tal vez no es tan tonto como parece jaja o simplemente corrió con suerte. Eso lo sabremos en el siguiente capítulo ;)

Como siempre, gracias a todos los que leen esta historia, a los que dejan sus reviews y a los que la agregaron como favorita o a sus alertas. Me hacen feliz :D

Como dato adicional..actualicé mi perfil. Nada relevante, pero conforme pase el tiempo iré poniendo más cosillas jeje.

Si tienen alguna duda o quieren saber algo en especial de la historia, sus personajes o lo que sea, pueden preguntarme. :)

Aloine.