Estúpido se dijo Loki mientras se llevaba las manos a la cara. Estaba furioso. ¿Cómo era posible? Había sido engañado por un humano, por un ser inferior a él.
El mismo Dios del engaño no iba a permitir eso.
¿Qué le estaba pasando? Odín no podía haberle quitado su habilidad de persuasión ni su inteligencia. Algo más tenía que haber sucedido para que él fuera víctima de tal engaño. Ahora se encontraba solo en otro lugar que no conocía y sin la menor posibilidad de encontrar a Whitelock.
No la necesitas… una voz dentro de él le susurró alimentada por el coraje que tenía. Jamás has dependido de alguien. Puedes llegar a puente antiguo por tus medios.
Loki había confiado en que dispondría de Katrina Whitelock en todo momento. Y precisamente eso era lo que lo había llevado a esa situación.
Su prisa por salir de aquel lugar y sus ganas de llegar a puente antiguo lo más pronto posible habían hecho que no pusiera atención a las situaciones que se desarrollaban a su alrededor. Considerar a los seres humanos como una especie que no se caracterizaba por pensar bien las cosas tampoco estuvo a su favor. No había reparado en que todo estaba saliendo demasiado fácil, simplemente lo había atribuido a su gran habilidad como manipulador.
Pero a veces los dioses también se equivocan.
Loki se enderezó al sentir una ligera punzada de dolor que provenía de su costado. Las cosas no podían estar peor: aun seguía herido. Respiró lentamente y cerró los ojos. Antes de hacer algún movimiento tenía que calmarse y pensar bien las cosas.
Se levantó de la banca y comenzó a caminar hacia el lago. Llegó a la orilla y con la punta de sus botas pateó algunas piedrecillas. Observó las ondas que generaban al ser devoradas por el agua y después levanto la vista tratando de buscar la otra orilla del lago.
Unas risas lejanas hicieron que volteara hacia donde unos instantes atrás había estado Caleb. Una pareja sonreía mientras caminaban tomados de la mano. Loki los observó por un momento y después volteó hacia donde supuso que se dirigían.
Comenzó a caminar a zancadas hacia el establecimiento llamado restaurante.
El despertador sonó y Caleb se levantó con el tiempo justo para llegar a su cita con Katrina. Bajó de su departamento y se subió a su coche. Durante todo el camino estuvo diseñando una historia falsa por si Katrina le llegaba a preguntar sobre Loki.
Estacionó su coche en el hueco que ocupaba el viejo corolla y salió del auto. Decidió que antes de entrar a su departamento fumaría un cigarrillo. Se recargó en el cofre de su auto y se llevó el cigarrillo a los labios. Levantó la cara aun con el cigarro en la boca y vio que Katrina se dirigía hacia él. Traía unas bolsas con algo que parecía ser comida. Caleb movió la mano para saludarla y Katrina en un principio sonrió, pero su expresión cambio por una de desagrado inmediatamente.
Caleb sabía que a Katrina le disgustaba que fumara antes de salir con ella.
-¡Hola, cariño!
Caleb sonrió y después exhalo el humo del cigarrillo. Katrina arrugó la nariz y se detuvo a algunos pasos de distancia de él.
-Sabes que no me gusta el olor, Cal.
Molesto, Caleb tiró el cigarro que acababa de prender a la calle. Volteó a ver de nuevo a Katrina e hizo como si no hubiera pasado nada. En ningún momento reparó en que Katrina no se dirigía a él con la alegría acostumbrada.
-¿Podemos entrar? Está haciendo frio.
Katrina suspiró y cruzó la calle para subir las escaleras a su departamento. Caleb la siguió y ambos se detuvieron en la puerta. Crono saltó por la ventana y maulló alegremente como si no hubiera visto a Katrina en mucho tiempo. Caleb le lanzó una mirada despectiva a Crono, nunca le habían gustado los animales y él era uno de los principales motivos por los que casi no visitaba el departamento de Katrina.
Katrina dejó las bolsas a un lado de la puerta y de paso le acaricio la oreja. Al enderezarse para buscar las llaves en su bolsa, Caleb la tomó por sorpresa, la abrazó fuertemente y le dio un beso que él habría considerado tierno, pero que Katrina sintió de otra manera.
Katrina se sorprendió al descubrir que el beso había despertado una sensación diferente a la acostumbrada. No había sentido ese agradable calor que la invadía cuando Caleb la besaba. Se había sentido incomoda y trató de apartarse lo más rápido posible. Esta vez Caleb sintió que algo no estaba bien.
-¿Pasa algo, Kat?
Katrina lo miró un instante, escuchó que Crono maulló detrás de ellos y trato de sonreír lo más sinceramente posible.
-Será mejor que entremos, Cal.
Katrina abrió la puerta de su departamento y ambos, junto con Crono, entraron. Caleb se desplomó en el sillón que se ubicaba frente a la televisión y volteó a ver a Katrina que había ido a la cocina a dejar las bolsas que traía. Después de unos minutos volvió a salir de la cocina con un plato lleno de pequeños dulces de color café.
Caleb sonrió maravillado al ver los dulces. Katrina sabía que esos eran sus favoritos.
-Los encontré camino a casa-dijo Katrina mientras los ponía frente a Caleb y este tomó uno y se lo llevó a la boca. Sin dejar de sonreír, volteó a ver a Katrina y ella le devolvió la sonrisa, aunque un poco apagada.
A pesar de todo en algunas situaciones sigue siendo un niño se dijo a sí misma mientras observaba a Caleb que devoraba otro dulce, si se lo proponía acabaría con el plato en un instante.
-Y bien ¿de qué querías hablar?-dijo Caleb mientras tomaba otro dulce. Katrina salió de sus pensamientos y miró a Caleb. No sabía cómo empezar la conversación.
Horas antes había tomado una decisión: hablaría con Caleb y dejaría su relación por lo sano.
Había terminado de hacer la visita del medio día y con eso su turno había terminado, tendría la tarde para cuestionarse sobre si lo que estaba haciendo era porque de verdad ya no sentía lo mismo por él o si lo estaba haciendo por un paciente que en su vida volvería a ver. La cabeza había comenzado a dolerle y también se había quedado dormida un rato, pero el sueño no había sido placentero.
Al despertarse seguía con la misma decisión. Y al encontrar a Caleb frente a su casa fumando la había confirmado.
Todavía sentía algo por Caleb, pero ya no era lo mismo. Era necesario terminar las cosas antes de que todo terminara peor.
Katrina suspiró, desvió la mirada unos instantes y se topó con Crono, que la miraba fijamente como si la animara a decir las cosas.
-Quiero terminar nuestra relación-dijo rápidamente, como si las palabras le quemaran la boca al pronunciarlas.
Caleb detuvo su mano en el transcurso para tomar otro dulce y la dejó suspendida en el aire. Así que de esto se trataba pensó y lo primero que sintió fue que había estado elaborando una mentira para un tema que, afortunadamente, no sería tocado.
-¿Cómo dices?
Katrina sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas, pero hizo esfuerzos por contenerlas. Se aclaró la garganta y trató de hablar lo más serenamente posible.
-Así es Caleb, las cosas ya no son como antes y prefiero dejarlo así antes de que algo más pase.
Katrina quería explicar todo; quería explicarle que él nunca se daba cuenta de lo que pasaba en realidad, que ella últimamente ya no sentía lo mismo…infinidad de cosas que prefirió no decir nada, al menos por el momento.
Caleb se puso aun más serio. No sabía qué decir o qué pensar. El había estado seguro de que las cosas con Katrina marchaban adecuadamente. Pero bueno, algo tenía que haber sospechado inconscientemente para haber alejado a un paciente sin tomar en cuenta su estado de salud.
-Lo sabía-dijo Caleb venenosamente. Katrina lo miró sorprendida- todo es por aquel estúpido paciente, ¿verdad?
Katrina no sabía a qué se refería Caleb. Bueno, sabía a qué paciente se refería, pero no sabía de qué estaba hablando. Caleb se levantó del sillón abruptamente haciendo que Crono diera un ligero brinco. Katrina lo siguió con la mirada, ella esperaba una reacción diferente, cualquiera, pero no esa.
-¿De qué estás hablando?
-No finjas, sabía que había algo entre ustedes, Katrina, la manera en que lo mirabas… -Caleb dio media vuelta dándole la espalda a Katrina, que seguía sin saber que estaba pasando- …de nada sirvió que lo alejara-murmuró amargamente.
Katrina abrió los ojos totalmente sorprendida. Ya no importaba si era acerca de ella o no, Caleb había hecho escenas de celos en ciertas ocasiones pero ninguna había llegado a este extremo. Hacer que un paciente abandonara el hospital sin una razón válida era algo que tenía que tratarse con sumo cuidado.
-¿A qué te refieres con alejarlo?
Caleb palideció. Había hablado de más otra vez cegado por sus celos. Se lo reprochó a si mismo antes de voltear y enfrentar a Katrina. Toda su historia que había inventado como apoyo ahora le era totalmente inútil. Así que no le quedaba otra que hablar con la verdad.
O una verdad a medias, si la situación se lo permitía.
-Tú lo obligaste a que firmara su alta, ¿verdad?-dijo Katrina antes de que Caleb pudiera decir algo. Su voz había temblado un poco al hablar, no podía creer que Caleb hubiera hecho algo así. Él la miraba fijamente pero no pudo contradecir lo que ella había dicho.
-Él quería irse, ¿no es así? Yo solo lo ayudé.
-No creo que ese haya sido tu motivo, Caleb, esto es algo muy serio, no solo se trata de mí…- dijo Katrina levantándose del sillón y dirigiéndose a la puerta ahogando todo lo que podría gritarle en ese momento, respiró y continuó -lo siento, no puedo creer que hayas hecho algo así.
Esta vez no pudo detener las lágrimas, Caleb la había decepcionado. Ella esperaba que él dijera algo diferente, sabía que Caleb no era alguien caracterizado por rogar, pero esperaba más esa reacción que la que estaba teniendo ahorita. Era creíble que estuviera celoso de un paciente, pero llegar a ese extremo era imperdonable. Abrió la puerta de su departamento y Caleb se acercó lentamente, como si temiera que ella huyera si se acercaba demasiado. Ella desvió la mirada hacia Crono buscando alguna excusa para no mirarlo a los ojos.
-No entiendes, Kat…
-No tengo que entender nada, Caleb-le interrumpió sin mirarlo- yo…no quiero verte.
Escuchó cómo Caleb gruñía algo que no logró entender. Cerró los ojos y sintió que las lagrimas resbalaban por sus mejillas. De repente todo se quedo en silencio.
Cuando abrió los ojos Caleb ya se había ido.
Loki entró en el establecimiento y una vez más todos voltearon a verlo. Sus ojos verdes fulminaron uno por uno a los que lo miraban y llegó a la conclusión de que, para llegar a puente antiguo tenía que conseguirse un atuendo más midgardiano.
El lugar le era extraño. Estaba lleno de pequeñas mesas distribuidas de manera que los ocupantes de cada una se daban la espalda, como si buscaran aislarse. Al fondo se encontraban algunas sillas en hilera frente a una especie de mesa larga donde se ubicaba una mujer detrás.
Loki caminó hasta ella, quien lo miraba de manera extraña.
-¿Qué va a pedir?-le dijo no muy amablemente. Loki la miró confundido. Volteó hacia las mesas y vio que sus ocupantes tenían frente a ellos comida. Un hombre que se encontraba sentado a la barra junto a él estaba tomando una bebida que no conocía pero el aroma que alcanzaba a percibir le pareció agradable.
-Eso-dijo Loki señalando el café. La mesera lo vio otra vez de pies a cabeza y dio media vuelta para ir por el café. Loki se sentó en la barra. El hombre del café lo miro, levantó la taza y le sonrió a modo de saludo.
-¿Dónde estamos?-le dijo al hombre de manera amable, tenía que intentar una nueva táctica. Intimidar a los humanos no le había resultado favorable.
-En un restaurante-le contestó indiferentemente y le dio otro sorbo a su café.
-¿Dónde estamos?- volvió a repetir.
-Eh…¿Ottawa?-dijo el hombre no muy seguro de saber si a eso se refería con Dónde.
Así que seguía en Ottawa.
-¿Dónde está el…hospital?
-Cerca de aquí-comenzó a decir el hombre- sigue la carretera hasta la…
Pero Loki se levantó en ese momento y salió del restaurante sin decir más. Encontraría el hospital y haría pagar a Caleb Nicholls antes de continuar su camino a Puente antiguo. Llegó a la carretera y comenzó a caminar en la dirección que había visto a Caleb alejarse.
Regresar al hospital también significaba encontrar a Whitelock.
¿Por qué pensaba tanto en ella? Se reprendió a sí mismo. Daba igual qué humano le ayudara en sus planes, pero de alguna manera sentía que ella podía ayudarle mucho más.
Algo le intrigaba acerca de ella. Algo que tenía que averiguar…
Prefirió ignorar sus pensamientos en ese momento y siguió caminando por la orilla de la carretera con un rumbo aparentemente fijo.
Hola, mis estimados lectores!
Gracias otra vez por seguir esta historia, espero este capítulo sea de su agrado.
También agradezco infinitamente sus reviews, sus alerts y sus favs. :3
Bueno... Katrina se armó de valor y se alejó de Caleb...o bueno al menos eso parece jeje.
¿Llegará Loki al hospital?
Jajaja, esto parece más un comercial para el siguiente capítulo xD
Hasta la próxima! :D
~Aloine.
