La noche cayó sobre Ottawa y Loki aun no llegaba al hospital. Se negaba a aceptarlo, pero estaba perdido. Unos truenos sonaron a lo lejos y maldijo su suerte. Herido, desterrado en un planeta extraño, solo y ahora sin un refugio donde pasar la noche. Se maldijo de nuevo. Maldijo al inútil humano que era Caleb por haberlo engañado…se maldijo una vez más por creerle.

Loki estaba furioso. Desde que había salido de aquel restaurante había caminado sin parar y no había encontrado el hospital. Aquel hombre al que había preguntado aseguró que no estaba lejos, pero al parecer el concepto de 'cerca y lejos' era muy diferente en Asgard y en Midgard.

El haberse negado a pedir información a otro humano después de la mala orientación que tenía el hombre en el restaurante lo había llevado a esta situación.

Continuó caminando y con cada paso que daba su ira aumentaba. Tampoco ayudó que todas las personas que caminaban cerca de él lo miraran, incluso algunas se burlaron sobre su apariencia. Más adelante decidió quitarse parte de su atuendo y quedó solo con la delgada camisa que traía por debajo de toda su vestimenta y con su pantalón.

Aunque no lo supiera llegó al parque donde unas noches atrás había llegado con su hermano después de su juicio. Localizó una banca y se sentó en ella. Otra vez había actuado impulsivamente y ahora estaba perdido. ¿Qué le estaba pasando? En vez de tranquilizarse la ira lo fue invadiendo cada vez más.

Tenía que actuar rápido. La ciudad estaba oscura y poco a poco iban disminuyendo las personas que transitaban por sus calles. Los truenos cada vez se escuchaban mas cerca. Una ráfaga de aire frio lo envolvió causando que volviera a ponerse toda su ropa encima. Mientras se acomodaba su capa metió la mano dentro de uno de los bolsillitos que tenía.

Su emblema había desaparecido.

Loki palideció por un instante. En sus ojos verde esmeralda se asomó una sensación extraña que fue sustituido por ira en un instante. Buscó de nuevo por todos los bolsillos que tenía y comprobó que no estaba. Ahora había perdido su último objeto de valor que conservaba en Midgard y la ira terminó de envolverlo. Miró a su alrededor. El parque estaba totalmente a oscuras y los establecimientos que estaban detrás de él poco a poco iban apagando sus luces.

Una gota de agua cayó sobre su cabeza. Loki levantó la vista y gruñó algo hacia las nubes. Ahora era urgente buscar un refugio.

Se levantó de la banca y comenzó a caminar otra vez sin rumbo. Decidió que por el momento encontrar un lugar sencillo dónde pasar la noche era lo más adecuado. La lluvia aumentaba con cada paso que daba y sus ropas se volvían más pesadas a medida que se mojaban.

Poco a poco el frio fue subiendo por su cuerpo hasta que lo envolvió por completo y provocó que sus costillas fracturadas comenzaran a dolerle. Maldito gigante de hielo, ni siquiera aguantas el frio de este inmundo planeta se dijo a si mismo frustrado y se volvió a quitar parte de su vestimenta para disminuir la presión y la humedad sobre sus costillas. La lluvia seguía aumentando y parecía llevarse las esperanzas de Loki de encontrar el hospital mientras apagaba su sed de venganza contra Caleb. Pero su frustración y su enojo se mantenían igual.

Después de caminar un rato divisó a lo lejos un grupo de personas que se encontraban recargados en un auto. Prefirió no acercarse, pero en cuanto lo vieron comenzaron a ofenderle y a burlarse de su apariencia. Loki pasó frente a ellos y los miró. Les sonrió maliciosamente, como provocándolos, mientras continuaba su camino. Los hombres lo observaron brevemente y él dejó de ponerles atención, fijando de nuevo su mirada en la calle que estaba frente a él.

El golpe que recibió en su costado lo dejó sin aire.

El dolor empezó a irradiar desde sus costillas y le impidió respirar. Las piernas le fallaron y cayó de rodillas con su atacante detrás de él. Escuchó sus carcajadas mientras le daba una patada en el otro costado.

Pero Loki reaccionó rápidamente y jaló su pierna haciendo que cayera al piso. Sorprendido, el muchacho miró a Loki, quien estaba haciendo caso omiso del dolor que sentía y ahora estaba dispuesto a atacarlo.

-No sabes…con quién…te estás metiendo, humano-le dijo jadeando mientras se acercaba a él. Ágilmente inmovilizó al muchacho y amenazó con romperle la muñeca. El muchacho profirió un grito y sus compañeros prefirieron no acercarse, acobardados por la escena.

-Dime dónde puedo conseguir…refugio-demandó Loki y torció un poco la muñeca del chico.

-N-no sé-aulló aterrado mientras miraba su muñeca con la esperanza de que no se la fracturara, después miro a Loki y sus facciones afiladas y sus ojos verde intenso terminaron de atemorizarlo. Loki lo miró fijamente mientras se acercaba a su cara de manera amenazadora.

Otra punzada de dolor hizo que no continuara con su ataque. Soltó al chico de manera brusca y éste inmediatamente se alejó de él frotándose la muñeca. Sus demás compañeros lo siguieron. Loki miró hacia su costado en busca de sangre pero no encontró nada. Dedujo que otra costilla se había fracturado puesto que, habiendo pasado el efecto de la adrenalina, el dolor se había vuelto igual de intenso que la noche que había llegado a la tierra.

Se levantó de la calle y caminó apoyándose de la pared. Respiraba con dificultad mientras que su otra mano no abandonaba el costado fracturado. Levantó la vista y se encontró que era un callejón sin salida. La lluvia no dejaba de caer y ahora su cabello, que siempre iba peinado perfectamente hacia atrás, caía por su cara y se le pegaba en sus facciones por el efecto de la lluvia.

Notó que en el fondo del callejón se formaba, por el diseño de los edificios que colindaban, una pequeña saliente que podría servirle para protegerse de la lluvia. Caminó dificultosamente hasta ahí y se recargó en la pared. Se deslizó lentamente hasta quedar sentado en el piso y observó de nuevo sus alrededores.

El frio y el cansancio estaban cobrando su factura, pero quedarse dormido en ese lugar a la intemperie no era seguro.

-Gracias, inútil padre, por tu grandiosa idea de dejarme aquí en este horrible reino-dijo en voz alta y mirando a las nubes. Quién sabe cuánto tiempo pasó en esa posición mirando al cielo desde su improvisado refugio, pero la ira fue disminuyendo y fue sustituida por una mezcla de sentimientos.

Tristeza, desesperación, frustración, abandono...miedo.

Aunque a Loki le era familiar el sentimiento, jamás lo había sentido por su cuenta. Estaba acostumbrado a que muchos asgardianos le temieran por sus habilidades como hechicero, pero él jamás había tenido por qué sentir miedo. Solo estaba acostumbrado a sentir el rechazo que ese miedo generaba hacia él.

Pero a pesar de todo, siempre había estado seguro de sí mismo, incluso frente a Thanos al momento de hacer un pacto con él. Ahora era diferente, estaba despojado de todas sus habilidades: ya no era el mismo. Ya no era el asgardiano que había descubierto que era el monstruo que aterraba a los niños por las noches. Ese ser se había esfumado. Ahora no era ni una décima parte de lo que había sido.

Ahora era simplemente un humano. Y como humano sentía miedo.

Sin darse cuenta se había aferrado a su emblema desde que Odín se lo había regalado. El haberlo perdido en Midgard había sido la gota que derramó el vaso. Había perdido el último objeto que le recordaba quién era.

Miró sus ropas empapadas y ni así encontró algún residuo de quien había sido. Si en este momento se mirara al espejo tampoco sería capaz de reconocerse. Odió la situación en la que estaba, odió a Odín por haberlo desterrado, odió a Thor por estar siempre al pendiente de él… se odió a sí mismo por no ser nadie.

La lluvia disminuyó un poco, pero el remolino de emociones que sentía parecía no detenerse. El frio comenzó a convertirse en una sensación extraña, más no desconocida. Comenzó a tener escalofríos y supuso que más tarde tendría fiebre.

El tiempo pasó y Loki seguía tratando de despejar su mente. Conforme la lluvia iba disminuyendo, su mente se iba calmando y todo fue sustituido por cansancio tanto físico como mental. Había sido una noche difícil.

La lluvia se mantuvo ligera pero constante durante mucho tiempo y la fiebre de Loki comenzaba a establecerse. Estaba helado hasta los huesos y tiritaba. Su ropa empapada no era la mejor protección que podía tener en estos momentos.

Tiempo después, la lluvia se detuvo y la fiebre aumentó más. Loki se sentía débil y hacía todo el esfuerzo posible por no quedarse dormido. Alcanzó a escuchar a lo lejos que la gente pasaba por la calle que se encontraba al otro extremo del callejón y parecía no darse cuenta de su presencia. Loki prefirió que fuera así en estos momentos, ya que no estaba lo suficientemente bien como para soportar otra pelea con otro humano.

Estiró lentamente las piernas pues había estado toda la noche con ellas flexionadas y habían comenzado a dolerle. El cabello había comenzado a secársele y con la mano que tenía libre, puesto que la otra en ningún momento había abandonado su costado, comenzó a peinarlo toscamente para atrás.

Las nubes se despejaron un poco dejando que unos tímidos rayos de sol cayeran frente a Loki. Intentó incorporarse pero la fiebre y el dolor se lo impidieron. Se sentía débil y no dudaba que no tardaría en desmayarse. La noche y la lluvia habían exigido demasiado de él y sentía desvanecerse.

Escucho unos pasos cerca de él, pero no tenía las fuerzas suficientes para voltear hacia donde provenía el sonido. Una silueta, que la fiebre lo hizo ver borrosa, se paró frente a él y se agachó hasta quedar a su altura.

Sobre su pecho, un par de esmeraldas verdes y pequeñas brillaron con los leves rayos de luz. Loki levantó la vista y gruñó algo.

Katrina Whitelock estaba frente a él y traía su emblema colgado del cuello.

Sin saber exactamente si era por la visión de su emblema o de Whitelock frente a él, una extraña sensación de tranquilidad lo invadió y se desplomó, entregándose al sueño y a los delirios que ocasiona la fiebre.


Hola, queridos lectores!

Disculpen si tardó un poco más la actualización, pero entre que ya regresé a clases (pero cómo, si acababa de salir de vacaciones?) y que tuve gripa mi semana se basó prácticamente en mis prácticas clínicas y en dormir xD

Este cap fue puro Loki, espero les guste.

¿Cómo llegó Whitelock a donde estaba Loki?

Gracias por sus reviews, alerts y favs, bienvenidos nuevos lectores y gracias a los que siguen esta historia desde que subí el primer capítulo :D

Espero no tardarme tanto para la próxima actualización. :D

...Por cierto... si hay algún fan de Avatar: The Last Airbender, se puede dar una vuelta por mi nuevo fic que estoy empezando, pueden checarlo en mi perfil. :D

~Aloine.