-Lo siento tanto, pero es lo mejor que puedo hacer por ti. Perdóname por todo, espero algún día entiendas… No, no es necesario que digas nada ahora. Todo esto es mi culpa y es la única manera en que puedo remediarlo. Sé lo que estoy haciendo, confía en mí solo esta vez… Nos volveremos a ver, hermano.
Loki intentó abrir la boca pero sintió inmediatamente la falta de aire. Se encontraba en el piso completamente empapado y un dolor punzante le atravesaba el pecho. Observó a su hermano—no, nunca lo había sido—que estaba arrodillado a un lado de él. Su cabello rubio se le pegaba en la cara mientras hablaba atropelladamente. ¿Qué demonios estaba diciendo?
Cerró brevemente los ojos para hacer acopio de todas sus fuerzas y gritarle alguna muestra de desprecio, pero cuando volvió a abrirlos descubrió que se encontraba solo en el piso de algún lugar desconocido.
—Supongamos que te creo—dijo Katrina mientras sostenía el tenedor en el aire apuntando a Loki. Habían comido en silencio durante algunos minutos y la situación se estaba volviendo incómoda. Loki levantó la mirada del plato y la dirigió hacia Katrina, un tanto confundido. Arqueó una ceja esperando que Whitelock continuara.
—Simplemente supongamos—reanudó su comentario- que en verdad vienes de Asgard... ¿A qué se debe tu visita a la tierra?
Loki bajó el tenedor y lo dejó delicadamente a un lado del plato que ahora se encontraba vacío. Tenía que admitir que aquellos panecillos aplastados y redondos tenían un sabor peculiar y le sorprendió que Whitelock misma los hubiera preparado. Si algo tenía que reconocerle a los midgardianos, era que no dependían de miles de sirvientes para realizar sus actividades diarias.
Al menos no es una midgardiana de mente cerrada, pensó, puesto que con ese comentario parecía aceptar la posibilidad de la existencia de vida en otros planetas. No como la mayoría de los habitantes de la tierra, que se sentían únicos en el vasto universo. Le divertía darse cuenta que eran capaces de creer en cosas más extrañas pero eran incapaces de aceptar otras cosas más obvias.
Whitelock esperaba una respuesta. Y Loki no estaba dispuesta a dársela.
—Fui desterrado de Asgard por...
Paró en seco. ¡Idiota! Se suponía que no debería decir nada al respecto, incluso tenía en mente la mentira precisa para evitar más preguntas por parte de Katrina. ¡Y se le había ido la lengua! Pero había alcanzado a callarse antes de decir algo importante—Simplemente fui desterrado, Whitelock, no te interesa saber más—corrigió y desvió la mirada notoriamente molesto.
Katrina siguió mirándolo tranquilamente. Loki esperaba que un millón de preguntas cayeran sobre él, pero ella guardó silencio. Se mantuvo sin expresión y Loki no supo si era porque no le había causado impresión lo que había dicho, o porque simplemente no le entendía. Se sintió incómodo ante la mirada de la mortal. Absurdo.
—Bien—dijo Katrina después de un rato—entonces fuiste desterrado y tu condena es en la tierra...mencionabas que tu hermano te trajo aquí, ¿te dijo algo antes de dejarte en la ambulancia?
Durante todo el tiempo que había pasado encerrado en aquella habitación del hospital sin poder hacer nada, una de las cosas que lo atormentaban era que no podía recordar qué era lo que le había dicho Thor antes de dejarlo. Trataba de convencerse de que no había sido nada interesante. Sabiendo cómo era Thor, probablemente habría dicho alguna tontería respecto al juicio y que él lo había salvado de Padre, como era costumbre.
Pero por más que trataba de ignorar el asunto, no podía parar de darle vueltas hasta que, lentamente comenzó a recordar...y confirmó su teoría. Había dicho puras incoherencias, le había pedido perdón una vez más y que era lo menos que podía hacer por él y sabrá Odín qué más. Recordó también que intentó correrlo, pero antes de que pudiera decir algo, él simplemente había desaparecido.
Whitelock seguía observándolo mientras esperaba una respuesta. Obviamente no iba a meter la pata una vez más.
—No, simplemente se fue.
—¿Y tu emblema? ¿Él te lo regaló?
¡De todas las preguntas que podía hacer tenía que hacer ésas! Pero era lógico, los mortales eran extremadamente curiosos y ella habría tenido tiempo más que suficiente para analizar el emblema.
—Es un regalo de Odín—dijo tajantemente y decidió que no respondería ni una pregunta más.
—¿Piensas regresar a Asgard en algún momento?
—No
Katrina se sorprendió de la frialdad con la que había pronunciado la última respuesta pero no lo demostró. Así como no había demostrado que no había creído en ningún momento que él viniera de otro planeta. Menos un planeta que solo existe en la mitología. Pero tenía que sacar información de su inquilino, así que si la única manera era seguirle la corriente, lo haría.
Asgard era su hogar, de eso no cabía duda, pero lo más probable era que estuviera usando la mitología para referirse a su situación actual como modo de evasión. Asgard era su casa, de la cual había huido por alguna razón que en algún momento descubriría, probablemente algún problema con su hermano. Tal vez su 'hermano' (puesto que también podría estar cambiando el parentesco) se había arrepentido y lo había llevado a algún lugar para que llamaran a una ambulancia y él no se viera involucrado y así evitar averiguaciones. Odín, basándose en la mitología, podría ser su padre y que él se aferrara al emblema que le había regalado, probablemente significara que se sentía culpable por aquello que había hecho y eso lo había llevado a decidir que no regresaría.
Pareciera que se tratara de un adolescente que tuvo problemas con su padre, pensó Katrina y no pudo evitar sonreír ante tal idea puesto que Loki (si es que ese era su verdadero nombre) no era ningún adolescente. Tenía que haber algo más...
Decidió dejar a un lado esa idea, a fin de cuentas, eran meras suposiciones.
Había utilizado un poco de las tácticas que utilizaba con sus pacientes para sacar información pero otra vez se había quedado en lo mismo, aunque notaba que Loki había cooperado un poco más que en las otras ocasiones.
Se levantó de la mesa y tomó también el plato que estaba frente a Loki y los llevó a la cocina. Loki se quedó sin saber qué hacer durante unos instantes y después decidió seguirla. Justo cuando estaba por empujar la puerta, Katrina salió y se topó con él. Ella levantó la vista y se encontró con la misma mirada despectiva que le había dirigido su inquilino mientras le cambiaba el vendaje el día anterior. No, no era la misma mirada, era diferente, no sabría explicar cómo, pero no se sentía tan intimidada como en un principio. Se quedaron en esa posición durante algunos segundos, analizándose mutuamente.
Definitivamente Whitelock, o tal vez todas las midgardianas, pensó Loki al recordar a la mortal de la cual estaba enamorado su her—Thor, era mucho más pequeña que él. Contrario a las mujeres asgardianas como Sif, que era casi de su altura, Whitelock apenas le llegaba a la barbilla.
Siguió mirándola unos segundos hasta que ella colocó la mano sobre su brazo y sintió cómo lo empujaba suavemente hacia un lado.
—¿Me dejas pasar? —le dijo mientras lo movía. Él se quitó con un ligero brinco y se hizo más atrás de lo necesario, tratando de escapar del contacto con su mano. Para su alivio, ella no notó su reacción. Observó cómo se dirigía a la sala y se dejaba caer en el sillón donde él había dormido en algún momento del día anterior. Whitelock estiró su mano y tomó un objeto rectangular lleno de botones, presionó uno y la televisión (Loki había tenido tiempo suficiente para analizar el que tenía en su habitación en el hospital) se encendió. Al ver que Whitelock no le prestaba atención decidió acercarse y sentarse en el sillón que estaba a un lado.
Katrina no volteó a verlo cuando se sentó en el sillón, de hecho no quería prestarle mucha atención en lo que quedaba del día. Cuando se habían quedado parados en la puerta de la cocina se sintió extraña. No sabía si se debía a que prácticamente estaba un completo extraño en su casa o a algo más. De lo que sí podía estar segura era que su actitud le estaba colmando la paciencia.
—Podrías ser más amable con quien te salvó la vida—dijo sin voltear a ver a su interlocutor. Y obtuvo silencio como respuesta. Molesta, decidió voltear y notó que Loki la miraba furiosamente. Loki abrió la boca para decir algo, pero fue interrumpido con un sonido que parecía un silbido. Recordaba haber escuchado ese ruido antes y le sorprendió ver que Whitelock había saltado del sillón en cuanto lo había escuchado y se había dirigido a su habitación. Segundos después regresó con el objeto rectangular que había sacado del bolsillo de su bata cuando estaba en el hospital y notó que su cara mostraba preocupación y fastidio.
—Mira—le dijo mientras presionaba con los dedos varias veces el rectángulo—surgió una emergencia, necesito salir—dejó el objeto sobre la mesa de centro y volteó a verlo—puedes quedarte aquí, no hagas nada extraño, ¿Ok? Espero no tardarme mucho.
Se dirigió a su bolsa y sacó un trozo de papel y una pluma. Garabateó algo y se lo extendió a Loki, quien la miró confundido y un instante después tomó la nota. Era una secuencia de números que en un principio no le encontró sentido.
—El de arriba es mi celular. Si ocurre algo, que espero que no, puedes localizarme ahí. Si no contesto marca el número de abajo, es del hospital y pregunta por mí, sabrán cómo encontrarme.
Sin dar oportunidad a que Loki dijera algo, salió disparada de nuevo a su habitación y después se escuchó cómo cerraba la puerta del baño. Miró de nuevo la hoja y después la dejó en la mesa. Permaneció en silencio unos minutos y recordó la conversación (si es que podía llamársele así) que mantenía con Whitelock antes de que los interrumpiera el sonido extraño. ¿Cómo se atrevía a criticar su actitud? ¿Ella? ¿Salvarle la vida? ¡Por Odín! Ella solo lo había recogido de su refugio. Había llegado antes de que él pudiera hacer algo al respecto y por supuesto que tenía todo bajo control, no necesitaba su ayuda...
¿Seguro que no necesitas su ayuda? Una voz dijo dentro de su cabeza y eso solo sirvió para aumentar su molestia. Últimamente todo había girado en torno a ganarse su confianza para obtener su ayuda y ahora resultaba que no la necesitaba. Si no necesitas su ayuda, entonces ¿qué haces aqui?
El no poder responder a la pregunta que él mismo se había formulado hizo que su ánimo empeorara aun más. En efecto, ¿qué hacía en casa de Whitelock? ¿Cuándo había logrado convencerse que ella era la única que podía ayudarlo? ¿Cuándo había llegado a la conclusión que él necesitaba ayuda? Siempre había hecho todo solo y ahora no iba a ser la excepción. Él era el Dios del Engaño, no un mortal cualquiera. Siglos de experiencia estaban de su lado y era el momento de utilizarlos.
Sintió el frío que provenía de su emblema clavarse contra su pecho y lo hizo salir de sus pensamientos. Lo sacó y contempló como no lo habia hecho en mucho tiempo. También era de las cosas que había olvidado y que tanto le gustaba hacer. Era increíble cuánto había cambiado en tan poco tiempo. Se sabía de memoria cada surco que tenia la serpiente grabada y las dos esmeraldas que tenia por ojos siempre brillaban haciendo parecer que estaba viva. A su mente vino la imagen de Whitelock agachándose hacia él y preguntándole si estaba bien. Recordó haber bajado la vista y encontrase con su emblema y la sensación de tranquilidad que lo había envuelto junto con la fiebre. "En ningún momento lo he usado" había dicho mientras comían. Era obvio que mentía, él la había visto. ¿O había sido una alucinación ocasionada por la fiebre? Últimamente ya no sabía qué pensar.
Se levantó bruscamente del sillón e instantes después se arrepintió de haberlo hecho. Las costillas fracturadas se quejaron ante el movimiento y le provocaron dolor, lo que hizo que se recargara brevemente en el descansabrazos del sillón. Respiró lenta y profundamente mientras cerraba los ojos. Esperando a que el dolor pasara, alcanzó a escuchar que a lo lejos caía agua. Dedujo que Whitelock estaba tomando un baño. Se enderezó y se dirigió hacia la habitación que en ese instante le pertenecía. Pasó por la puerta del baño y se detuvo frente a ella colocando su mano sobre la manija. Se mantuvo quieto por un instante y después volvió a soltarla, dio media vuelta y se dirigió de nuevo a la sala y encendió el televisor.
En cuanto Whitelock saliera, sería el turno de Loki de hacer preguntas.
Minutos después Whitelock entró corriendo a la sala. Loki observó su vestimenta: pantalón negro, una blusa gris y su bata colgada del brazo. Le pareció extraña la manera de vestir de Whitelock ya que previamente traía un pantalón holgado morado sin estilo ni forma. No podía negar que, aunque no fuera asgardiana, tenía elegancia y se veía como si fuera una midgardiana importante. Se quedó en silencio observándola mientras ella recogía algunas cosas y las metía en su bolso.
—Espero no tardar—le repitió- no hagas nada, ¿entendido? Tienes mi número donde puedes localizarme.
Y salió corriendo del departamento sin dejar que Loki dijera algo al respecto.
Se había quedado solo en el departamento de Whitelock. Era su momento para huir. Tal vez ella tuviera algo que pudiera ayudarle y ahora que no estaba para interrogarlo por sus acciones, podría buscar por toda la casa con tranquilidad.
Sin embargo, no se movió del sillón. Tenía demasiadas cosas qué pensar y continuó mirando la tele sin prestarle atención. Se sentía extraño y estaba comenzando a odiar esa sensación. Ahora que había llegado a la conclusión de que Whitelock no era importante para sus planes, no quedaba más que huir. Y este era el momento preciso. Y aun así no lo estaba aprovechando.
Algo lo hacía querer estar ahí. No, no querer, algo le decía que tenía que estar ahí. Que tenía que ser paciente y que no era el momento de huir de ese departamento.
Por un instante se sintió atrapado.
Se levantó (esta vez con cuidado) y se dirigió a la habitación de Whitelock dispuesto a encontrar algo que le pudiera ser de ayuda. Crono lo siguió sigilosamente. Ambos entraron al cuarto y Loki percibió un suave aroma dulce que inundaba el cuarto. Se acercó al buró que estaba a un lado de la cama de Whitelock y encontró un pequeño frasco. Lo tomó y lo acercó a su nariz. Definitivamente a eso olía el cuarto y recordó que Whitelock también olía así. Volvió a dejarlo sobre el buró y abrió el cajón. Para su sorpresa lo encontró vacío.
Se acercó al tocador que estaba en el otro extremo de la habitación y abrió los cajones donde no encontró nada que pudiera ayudarle. Escuchó un maullido detrás de él. Volteó y se encontró con Crono que lo miraba como si analizara lo que estaba haciendo.
—Fuera de aquí, bestia inútil—le dijo y Crono movió una oreja a modo de respuesta pero no se movió de su lugar. Loki rodó los ojos y regresó a buscar en los cajones. Instantes después cerró el último cajón y salió de la habitación frustrado.
Aunque le costara aceptarlo, iba a necesitar ayuda de Whitelock si es que quería ir a Puente Antiguo. El mero hecho de saber que dependía de un humano le molestó horriblemente. Pero no quedaba otra que hacer su orgullo a un lado.
Sin contar la sensación extraña que se apoderaba de él cada que tenía contacto con Whitelock. Sacudió una vez más su cabeza intentando despejarla de esos pensamientos y volvió a la sala y se encontró esperando que Whitelock no tardara mucho en regresar.
Oscureció y Whitelock no había regresado al departamento. Loki estaba a punto de volverse loco cuando encontró la colección de libros de Whitelock. A pesar de que casi todos hablaban sobre el cuerpo humano, decidió tomar uno y comenzar a leerlo. Tal vez en algún momento le diría a Whitelock parte de la información que le faltaba a esos libros y que él sabía perfectamente. Tal vez…
Se encontraba leyendo un libro sobre el corazón cuando escuchó que la puerta se abrió permitiendo la entrada a una Katrina Whitelock agotada.
Levantó la vista brevemente del libro y observó cómo Katrina se dirigía al sillón que tenía a un lado y se desplomaba en él. Vio cómo presionaba su entrecejo con su pulgar y su índice mientras suspiraba.
—Me da gusto saber que estás bien, pensé que te encontraría dormido, pasa ya de la media noche—le dijo sin moverse de esa posición y cerrando los ojos. Loki cerró el libro y siguió mirándola. ¿Tan tarde era ya? El teléfono sonó y Katrina gruñó mientras se levantaba a contestar—¿Sí? ¿Quién habla?
Permaneció en silencio unos segundos y colgó—Número equivocado—le dijo a Loki indiferentemente y regresó al sillón. Loki permaneció en silencio mientras observaba a Katrina. De verdad que se veía agotada y se preguntó que habría estado haciendo. Al ver que Katrina no decía nada, decidió retomar su lectura.
El teléfono volvió a sonar.
Loki volvió a mirar a Katrina esperando que se levantara de nuevo del sillón, pero notó que se encontraba profundamente dormida. El teléfono sonó una vez más y Loki dudó por un instante despertarla.
Se levantó del sillón y se dirigió hacia donde estaba el teléfono. Whitelock ni siquiera se movió. Levantó la bocina y se la colocó en la oreja—¿Sí? —dijo imitando a Whitelock no muy seguro de saber qué estaba haciendo. Por la bocina escuchó una ligera respiración seguido de una exhalación profunda y segundos después un sonido parecido a un "click" seguido de un tono agudo y sostenido. Confundido dejó la bocina de nuevo en su lugar y decidió regresar al sillón a seguir leyendo esperando a que se hicieran presentes las ganas de ir a dormir.
Del otro lado de la línea, Caleb Nicholls apagó bruscamente su cigarrillo en el cenicero y maldijo por lo bajo a Katrina Whitelock.
Hola! Queridos lectores!
Lo sé, lo sé, lo sé, soy la cosa más horrorosa que existe en este planeta por tardarme tanto en actualizar!
Pero es que este capítulo vaya que me dio dolor de cabeza! Tuve que reescribirlo varias veces y eso fue lo que atrasó la actualización.
Pero aquí está otro cap que espero sea de su agrado :)
Oh, oh...Caleb reaparece y no esta nada contento D:
Qué será eso que siente Loki que no le agrada? Y qué habrá querido decir Thor? jaja este cap está lleno de preguntas por parte de todos :D
Oh sí, todas las historias incluyen aunque sea un poquito de ese Thor lindo y preocupado por su hermano y aquí no iba a ser la excepción, pero no abusaremos de ello. Definitivamente sería inmensamente feliz si tuviera un hermanote igual a ese Dios del Trueno jajaja!
Y bueno, este capítulo podría decirse que es el inicio de la segunda parte de este fanfic y podría considerarse la mitad (aproximadamente) de éste. Gracias a los que lo han seguido hasta este momento y bienvenidos a los nuevos lectores! Todavía queda mucho por contar :D
Gracias por sus reviews, favs y follows, son el principal motor de este fanfic :D
~Aloine.
