—Quédate quieto.
Katrina se acercó de nuevo a Loki. Con las pinzas en la mano izquierda sujetó un hilo del punto que sobresalía del costado de Loki. Lo tensó y metió suavemente la tijera que tenía en la mano derecha por debajo del nudo. Sintió que Loki dio un ligero brinco y dejó escapar el aire, frustrada.
—¿Quieres dejar de moverte?
—¿Quieres amarrar tu cabello? —Soltó Loki desesperado—cada que te acercas me...hace cosquillas.
Katrina levantó la vista y miró a Loki, quien desvió la mirada inmediatamente, como si hubiese admitido algo muy vergonzoso y no quisiera que supieran que era él el que había hablado. Katrina trató de ahogar la risa pero no lo logró y Loki la fulminó con la mirada.
—Lo siento—dijo aun riendo—tampoco debería acercarme tanto, pero puedes agradecerle a crono, decidió dormir encima de mis lentes y los torció completamente. Y aun no me los entregan.
Loki pensó con horror como se atrevía a quitarle los puntos sin estar bien de la vista, pero prefirió no decir nada. Con lentes o no, había cuidado bien de él durante la última semana. Había estado al pendiente de él, había pasado todo el tiempo que tenía libre con él y nunca había dicho algo al respecto. Desde el incidente con Caleb (maldito mortal), su actitud con él había cambiado bastante. Podría decirse que ella le había tomado confianza. Grave error pensó Loki, pero tampoco sentía ganas de contradecirla. Le agradaba cómo lo trataba y, aunque estaba completamente seguro que ella no demostraba interés por él más que por Caleb (una vez más, estúpido mortal), se sentía a gusto con ella.
Tal vez la mortal fuera digna de un poco de su confianza. Solo un poco.
Sintió el hilo nylon deslizarse y salir de su piel. Era una sensación extraña y bastante desagradable aunque suponía que Katrina hacía todo lo posible para evitar que fuera aun más molesto.
—Solo falta uno más, tu herida cerró bastante bien. ¿Y tu brazo? ¿Cómo lo sientes?
Loki levantó despacio su brazo e hizo una mueca de dolor. El pesado y fijo vendaje que Katrina había puesto inicialmente había sido sustituido (a petición suya y después de una interesante discusión) por un vendaje más suave y una venda elástica. Loki tenía más movilidad, pero Katrina estaba aferrada a que eso no era lo más adecuado.
—Eso te pasa por no usar el yeso—le dijo mientras jalaba el último punto. Loki hizo una expresión de desesperación, pero prefirió no decir nada—bueno, al menos tenemos que agradecer que ya te puedes sentar en la cama.
Loki sonrió sarcásticamente. Aun no se recuperaba ni física ni emocionalmente del encuentro con Caleb. Y la gota que había derramado el vaso en su recuperación era que un día después de que había despertado notó que Katrina traía un par de moretones en el brazo, señal de que su hechizo no había funcionado del todo.
Katrina le había asegurado que no era nada de importancia, que pronto desaparecerían, pero el hecho de que Caleb le hubiera hecho daño y aun así ella sintiera algo por él, le hacía hervir la sangre.
—Listo—dijo Katrina sacándolo de sus pensamientos— no te muevas bruscamente o puede que tu herida se vuelva a abrir.
Puso su mano cubriendo totalmente la herida y Loki se estremeció ligeramente ante la sensación de calor. A pesar de que ahora era más constante que ella lo tocara para evaluar sus heridas, aun seguía brincando ligeramente cada que eso sucedía.
—Quiero café.
Katrina lo miró fijamente mientras se incorporaba. Con la pinza en la mano lo señaló amenazadoramente y Loki se hizo un poco para atrás ante su reacción.
—Está bien que seas un príncipe asgardiano, pero aquí las cosas se piden por favor.
Dio media vuelta y salió de la habitación dejando solo a Loki sentado en la cama. Últimamente quitarse y ponerse la camisa era una odisea que no podía completar sin la ayuda de Whitelock pero notaba que cada vez le era más fácil hacerlo. Lentamente se puso la camisa encima y se quedó mirando fijamente la puerta.
Durante todas las tardes que había pasado Whitelock cuidándolo, él le había contado gran parte de sus orígenes. Notaba que Katrina le creía un poco y lo asoció al incidente que había pasado con Caleb. Mientras esperaba que Whitelock regresara a la habitación, comenzó a recordar algunas de las preguntas que ella había hecho.
—como es que lograste...bueno como es que hiciste…—movió las manos hacia los lados un tanto frustrada al no hallar las palabras adecuadas— lo que sea que haya sido eso, a Caleb?
Él le había explicado que su emblema guardaba parte de su magia y que podía vincularlo con su energía vital para formar una especie de escudo para quien fuera su portador.
—Entonces eso quiere decir que usaste tu energía vital para...protegerme...y eso a la vez te debilitó.
Loki sonrió ante el hecho de que ella captara tan rápido las cosas.
—pero…¿por qué lo hiciste?
Loki se quedó en silencio durante un rato. La verdad es que no sabía qué responder. El verdadero motivo probablemente Whitelock no lo entendería...y tampoco quería admitir por qué lo había hecho.
—Tenía que demostrarle a ese estúpido mortal que conmigo nadie se mete.
Katrina lo había mirado fijamente y él notó que no era la respuesta que ella estaba esperando.
—Bueno entonces, seguimos en lo mismo. Eres un dios de Asgard—dijo haciendo énfasis en la palabra— El dios del engaño para ser precisos. Y estas en mi departamento y bajo mi cuidado porque tu padre Odín decidió exiliarte por lo que habías hecho previamente en este planeta.
—Odín no es mi padre—dijo cortantemente.
—Cierto—contestó ella haciendo un ademán para demostrar que no tenía importancia la corrección—pero él te adoptó y te crió junto con Thor, ¿no es así?
Loki asintió sin decir una palabra.
—Y ahora te encuentras aquí, sin poderes, sin poder sanar rápidamente, totalmente a mi merced y supongo que estas ideando algún plan para apoderarte de nuevo de la tierra.
Loki sonrió sarcásticamente mientras la miraba.
—No, tiene mucho que perdí interés en Midgard. Además el tesseract se encuentra de nuevo en Asgard.
—Bien, entonces si eres el loco que causo destrozos en estados unidos meses atrás y tu hermano es parte de los vengadores, eso significa que tengo que avisar a las autoridades que uno de sus villanos más buscados se encuentra en Ottawa y con toda la disposición a ser aprehendido, ¿no lo crees?
Loki palideció ante el comentario. Sabía que Whitelock podría hacer eso en cualquier momento. La miró fijamente, definitivamente no solo su pronta recuperación estaba en sus manos, sino todo lo que le esperaba en Midgard.
—¿Y por qué no lo has hecho, entonces? —dijo arriesgando el todo por el todo.
Esta vez Katrina fue la que se quedo en silencio durante un instante. Loki pudo ver que su rostro reflejaba duda.
—¿Y quién dice que no lo he hecho ya?
Sin poder evitarlo, Loki soltó una carcajada haciendo que Katrina lo viera completamente sorprendida. ¿Que tenía esta mortal que lo hacía sentir así? Pensó mientras tomaba aire lentamente. Katrina seguía mirándolo fijamente esperando una respuesta.
—Entonces eso quiere decir que no me crees sobre lo que te estoy diciendo.
La puerta de la habitación volvió a abrirse y entró Katrina con un par de tazas de café. Le dio una a Loki y se dirigió al sillón que estaba en el otro lado de la habitación y miró fijamente a Loki mientras le daba un sorbo a su taza.
—Servido, su alteza—dijo sarcásticamente y Loki escondió su sonrisa detrás de la taza.
—Gracias—contestó, arrastrando un poco la palabra.
Permanecieron así durante unos minutos, cada uno concentrado en su taza y disfrutando del aroma que desprendía. La primera vez que Katrina le dio a probar el café, descubrió que era muy similar a una bebida común en Asgard y que él conocía por otro nombre, además que esta bebida tenía un sabor un tanto diferente. Tal vez el modo de prepararlo por los midgardianos era lo que lo hacía diferente. O tal vez era cómo lo preparaba Katrina. Definitivamente prefería esta versión preparada por ella.
Detrás de su taza de café color morado, Katrina espiaba a su inquilino. ¿De verdad sería aquél hombre del casco con cuernos que había amenazado a la humanidad entera meses atrás? Lo dudaba sinceramente, así como dudaba el hecho de que viniera de otro planeta. O al menos lo había hecho hasta que lo había visto en acción. Empezó a sentirse nerviosa ante la idea. ¿Y si intentaba atacarla? Algo muy en el fondo de ella le decía que era poco probable que él le hiciera algo, sino ¿entonces para qué la había defendido anteriormente?
Dio un largo sorbo a su taza mientras seguía observando a Loki, quien se encontraba dándole la espalda. Seguía sentado con la mirada fija en la puerta sin importar que ella se hubiera ido a sentar al otro lado de la habitación. Dedujo que aun le costaba trabajo moverse y aun más girarse sobre la cama para quedar frente a ella.
Inconscientemente se llevó una mano hacia su brazo, donde tenía los moretones y los presionó ligeramente. Recordó a Caleb sujetándola con fuerza e hizo una expresión amarga. Al parecer era más probable que Caleb la dañara que el sujeto que venía de otro mundo. Una sensación de profunda tristeza la invadió ante la idea que se había manifestado.
Volvió a mirar a Loki, quien seguía concentrado en su taza, ajeno a todo lo que pasaba por su cabeza. Miró su cabello negro, aun alborotado por pasar mucho tiempo recostado y notó que giraba un poco la cabeza. Analizó su perfil y sus facciones demasiado finas y elegantes. Pensó en sus ojos verdes, que no se alcanzaban a ver desde su posición, pero los recordaba perfectamente, como si estuviera acostumbrada a verlos todos los días.
Un sorbo más a su taza de café y una ligera sonrisa se dibujó en su rostro. Su inquilino le agradaba, le inspiraba confianza y de alguna manera se sentía en deuda con él. Pero era solo su paciente y tenía que aceptar que en cuanto estuviera completamente recuperado se iría de su casa y las cosas volverían a ser como antes, claro está, sin Caleb.
La idea de que él se iría la hizo sentir incómoda y deseó que se quedara más tiempo en su casa. Que se quedara con ella, que le hiciera compañía, que la defendiera. Quería sentirlo cerca, tocar su piel blanca y fría. No quería que se fuera nunca…
La puerta de la habitación se abrió suavemente haciendo que los dos dieran un brinco pensando lo peor, pero crono asomó su naricita y entró a la habitación como si fuera dueño del lugar. Ambos respiraron aliviados mientras crono se dirigía hacia Katrina y movía suavemente la cola.
—Lo siento, dijo Katrina tratando de tranquilizarse—no cerré bien la puerta y crono encontró la oportunidad perfecta para entrar. Lleva horas afuera, me parece que se han vuelto buenos amigos.
—Mientras no me brinque encima, puede quedarse adentro—contestó Loki sin voltear a verla y tomó otro poco de café. Miró la taza azul que sostenía entre sus manos y sintió el calor que emanaba. Este era totalmente diferente al calor que sentía cuando Whitelock lo tocaba. Claro que sabía que no era lo mismo, pero ni cuando Frigga lo tomaba entre sus brazos y le cantaba canciones para que durmiera, había sentido ese calor. Era algo diferente y le gustaba sentirlo. Tal vez esa sensación era la que lo estaba haciendo sentir que su exilio no era tan malo a pesar de todo.
Jamás pensó en que ella fuera capaz de entregarlo a los vengadores. Además ¿Qué harían con él? Ellos no tenían la capacidad de mandarlo de regreso a Asgard, probablemente tendrían que buscar una manera de contactar a Thor y ¡qué sorpresa se llevarían al momento en que él les dijera que era parte del glorioso plan de su amado padre Odín el haberlo mandado de regreso a la tierra! Tal vez eso valdría la pena presenciar.
Acarició con un dedo el borde de la taza. Pensaba en girarse y quedar de frente a Katrina, pero el dolor de la pierna aun lo limitaba demasiado y, aunque nunca había sido precavido, prefirió no moverla para evitar la furia de Katrina y otra discusión sobre por qué debe de cuidar su salud.
Sonrió ante el recuerdo de la discusión sobre el yeso y agradeció estar de espaldas a ella para que no lo viera sonreír. También recordó las palabras que ella había dicho, recordó que solo estaría en su departamento hasta que sanara haciendo que su sonrisa se borrara rápidamente. Sin pensarlo, se sintió afortunado por primera vez de que sus heridas no sanaran con la velocidad acostumbrada.
Inmediatamente se reprendió por haber pensado eso. Era humillante no poder recuperarse como siempre lo había hecho y depender de alguien más hasta para poder vestirse. ¡Eso no era digno de un Dios! Pero si eso le permitía estar cerca de Whitelock durante más tiempo, tal vez tuviera algo bueno después de todo.
Habían pasado algunos días desde que había dejado de pensar en algún plan para vengarse. Incluso no sabía que iba a hacer en cuanto ella le pidiera que se fuera. Con suerte ese momento tardaría, pero sabía que tarde o temprano llegaría.
Quién lo iba a pensar. Se estaba volviendo lentamente un mortal sentimental como los que había odiado meses atrás.
Escucho que Katrina se incorporó y caminó hacia donde se encontraba sentado. La observó dejar la taza en el buró que estaba a un lado y lo miró fijamente. Loki terminó de un trago lo que quedaba en la taza y también dejó su taza junto a la de Katrina.
—Whitelock, ¿te duele el brazo?
Katrina desvió la mirada y se tocó los moretones distraídamente. Claro que le dolían pero no era nada de qué preocuparse. No cuando tienes fracturas en varios lados y una herida que requirió varios puntos. Comparado con lo que tenía Loki, no tenía nada. Sin embargo, el hecho de que le haya preguntado si le dolía la hizo sentir bien. Sonrió y movió la cabeza hacia los lados.
—Ya pasará, son solo moretones.
Otra vez no le había dado importancia a sus heridas, pensó Loki con furia. ¿Hasta cuándo iba a dejar de defender a Caleb? Seguro que eso lo decía porque había sido él el que le había causado el daño. Respiró profundamente y trató de tranquilizarse. Definitivamente lo primero que haría en cuanto estuviera recuperado sería matar a Caleb.
—¿Quieres ir a la sala a ver un poco de televisión? —preguntó tímidamente Katrina. Loki llevaba varios días encerrado en la habitación y era la primera vez que podía sentarse. Seguro con su ayuda podría levantarse e ir a la sala aunque sea por un momento.
—No puedo ponerme de pie por mi cuenta, Whitelock—le dijo, irritado.
—Pero yo puedo ayudarte.
Katrina le extendió la mano mientras sonreía. Loki dudó un instante y después, lentamente estiró su mano y tomó la de Katrina, tratando de ignorar todo lo que sentía cuando la tocaba. Katrina se acercó aun más y pasó su brazo por su cabeza. Se agachó a la altura de Loki y le hizo señas para que se fuera levantando poco a poco.
Loki se apoyó primero en la pierna que no tenía lastimada y sosteniéndose de Katrina se puso en pie. Tambaleó un poco al principio, pero nunca sintió que Katrina lo soltara. Caminaron lentamente hacia la sala.
A pesar de que Katrina era más pequeña que él, lograba ayudarle a caminar y le daba seguridad. Trataba de no apoyar todo su peso sobre ella por miedo a lastimarla, pero notó que ella lo sostenía con la fuerza suficiente para que no se tambaleara. Crono los seguía lentamente, como si estuviera vigilando toda la situación.
Llegaron a la sala y se colocaron frente al sillón dándole la espalda. Katrina dejó de sostener a Loki y se puso frente a él para ayudarle a sentarse. Él se sostuvo de ella y se fue inclinando para acomodarse en el sillón. Levantó la vista y se encontró con Katrina a escasos centímetros de él. Respiró y su nariz se llenó de ese aroma a flores que caracterizaba a Whitelock. La miró fijamente a los ojos mientras ella le sonreía y le ayudaba a acomodarse completamente en el sillón. Sintió como lo soltó de los brazos y empezó a hacerse para atrás, pero algo la detuvo. Curiosa volteó hacia abajo y notó que Loki la había tomado del brazo evitando que se alejara. Abrió la boca para preguntarle qué sucedía pero Loki la atrajo hacia él y la besó.
Sintió sus labios unirse contra los suyos y cómo su calidez lo iba envolviendo lentamente. ¿Por qué la estaba besando? Aunque le costara aceptarlo, sabía muy bien por qué lo hacía. Cerró los ojos y se dejó llevar. Soltó su brazo sin temor a que ella se alejara y pasó su mano entre el cabello castaño de Katrina. Notó que ella se estremecía un poco.
Todo se quedó en completo silencio y fue como si las cosas a su alrededor se hubieran detenido por un instante. Deslizó su mano por su mejilla y se detuvo en su barbilla por un instante. Abrió los ojos y se separó de ella mientras respiraba profundamente. La miró fijamente antes de volverla a besar suavemente.
Sentirla tan cerca de él era algo nuevo y emocionante para Loki. A pesar de todas las veces que ella se había acercado a él para cuidar de sus heridas, jamás se había sentido así. Definitivamente no quería ir a otro lado en mucho tiempo aunque eso significara posponer su venganza contra Odín y todos los que le habían hecho daño.
Katrina se hizo hacia atrás y se separó de él. Loki abrió los ojos y la miró un tanto confundido.
—Yo…—balbuceó y dio un paso hacia atrás. Loki estiró un brazo tratando de alcanzarla, pero no fue suficiente—Lo siento, esto… no puede ser así.
La expresión de Loki cambió drásticamente. ¿Y qué esperaba? Él sabía perfectamente que el corazón de Whitelock pertenecía a Caleb. Una vez más había sido herido pero esta vez había sido por su culpa. Jamás debió besarla. Vio cómo Whitelock se alejaba cada vez más de él y se dirigía a la cocina. Escuchó cerrarse la puerta y se quedó completamente solo en la sala.
Hola, queridos lectores.
Jeje, no sé qué decir acerca del final de este capítulo. Espero les guste y si les dejé en suspenso (que es lo que espero), no desesperéis. Trataré de apurarme con el siguiente cap.
Ya 20 caps! Qué barbaridad! Gracias a todos los que han seguido mi historia durante casi un año.
Yay! Por fin Loki besó a Katrina, pero al parecer las cosas no salieron como planeaba el Dios del Engaño...y bueno, qué era lo que estaba planeando desde un principio? Tal vez actuó por impulso, pero en el siguiente capítulo... bueno mejor no les adelanto nada, jejejeje.
Muchas gracias por sus reviews, alerts y favs. Son el principal motor de esta historia :D
A principios de mes pasé por esos terribles bloqueos y no sabía como empezar. Pero pueden agradecerle al Señor Bon Jovi (babea un poco), a Depeche Mode y a Imagine Dragons, que fueron los que me inspiraron y me hicieron sacar este cap y parte del que sigue. Anden y escuchen sus nuevos álbumes, son excelentes. :D
Sin más por el momento, hasta la próxima!
~Aloine.
