Katrina cerró la puerta de la cocina, se recargó en ella y, llevándose las manos a la cabeza, se deslizo lentamente hasta quedar sentada en el piso. ¿Por qué había huido de esa manera? Loki la había tomado por sorpresa y la había besado. Al principio fue algo extraño, sentir sus labios fríos sobre los de ella fue una sensación bastante reconfortante. Inicialmente sintió miedo, pero él la había besado delicadamente, como si estuviera consciente de lo que sentía y ella le correspondió el beso con un poco más de fuerza. Ante su reacción, el deslizó su mano por su cabello y después por su mejilla. Se separó de ella y la miró fijamente. La besó una vez más, pero ahora solo había sido un beso breve, sus labios apenas se habían rozado.

Fue cuando sintió ganas de huir. Se había disculpado torpemente y se había alejado de él, dejándolo con una expresión de sorpresa y duda. Ahora se encontraba en la cocina y por unos instantes deseó poder quedarse ahí por siempre.

No era la primera vez que huía en una situación así. Recordó cuando Caleb le robó un beso en la oficina y ella tuvo la misma reacción, pero él la había detenido en ese momento. Recordar a Caleb, en vez de ayudarle hizo que una sensación de culpa la invadiera. Estaba traicionando a Caleb, estaba haciendo exactamente lo que él había pensado y le había gritado hace unos días.

No, se dijo firmemente, él y tu ya no son nada. Frustrada, se talló los ojos y se quedó con la mirada perdida unos instantes. ¿Ahora qué sucedería con su inquilino? Muchas veces, mientras él se encontraba inconsciente se había imaginado besándolo, pero instantes después se regañaba a sí misma recordándose que era solo su paciente. A su vez, trataba de convencerse de que él no estaba interesado en ella, pero las cosas que habían pasado recientemente le demostraban todo lo contrario.

Sacó el emblema de Loki y lo miró fijamente. Podría decirse que gracias a esa diminuta serpiente de ojos de esmeralda ella no tenía ningún rasguño, salvo los moretones. Lo que más le costaba aceptar era que no estaba segura sobre lo que podría haber sido capaz Caleb en ese momento.

Otra vez Caleb... ¿hasta cuándo iba a dejar de hacerle daño?

A pesar de que tenía un par de días que Caleb no se presentaba al hospital, Katrina tenía miedo de que volviera a aparecer como si nada en su departamento. Algo muy en el fondo de ella hacía que casi lo pudiera asegurar. Temía por ella y principalmente por Loki. Dedujo que si intentaba utilizar de nuevo su emblema sin estar recuperado del todo, le podría causar incluso la muerte.
El par de ojos de esmeralda emitieron un leve destello mientras Katrina movía el emblema. ¿Cómo era posible que un objeto tan pequeño fuera capaz de haberla salvado de Caleb? Definitivamente se trataba de magia o algo parecido. Eso había sido difícil de creer en un principio, así como el hecho de que Caleb tuviera toda la intención de lastimarla. ¿Habría sido capaz de matarla?

Se estremeció y volvió a guardar el emblema bajo sus ropas. Ya era hora de dejar atrás a Caleb por completo. Esperó y deseó con todas sus fuerzas que si él volvía a aparecer en su vida, lo hiciera cuando Loki estuviera completamente recuperado y cuando ella tuviera la suficiente fuerza para enfrentarlo. También, en ese momento aceptó que Loki no solo le preocupaba por ser su paciente.

Un maullido amortiguado la hizo salir de sus pensamientos. Crono se encontraba detrás de la puerta esperando que Katrina lo dejara entrar en la cocina. Katrina decidió ignorarlo, no pensaba abrir la puerta en un buen rato, al menos en lo que lograba formular una explicación apropiada para su reacción de hace unos minutos. Crono volvió a maullar un par de veces. Molesta, se volteó y abrió un poco la puerta, lo suficiente para que Crono entrara y para ver que justo en ese momento Loki pasaba caminando con mucha dificultad hacia su habitación. Lo miró sin hacer ningún ruido. Al parecer no se había dado cuenta de que ella había abierto la puerta. Loki caminaba apoyado contra la pared arrastrando su pierna mientras trataba de moverla lo menos posible. Su expresión demostraba dolor con cada paso que daba. Katrina suspiró suavemente, definitivamente si seguía así volvería a lastimarse.

Salió de la cocina y sin hacer ruido se acerco a Loki.


—Maldita sea—gruñó en voz baja mientras azotaba su puño en el sillón. Escuchó la puerta de la cocina cerrarse y alzó la mirada hacia el techo. Estaba furioso, había echado las cosas a perder. ¡Qué difícil era ser un simple mortal! Parecía como que toda su habilidad para controlar sus sentimientos y emociones se hubiera esfumado a la par que sus poderes. A pesar de que aun no aceptaba por completo sus sentimientos hacia Katrina, el hecho de saber que ella estaba enamorada todavía de Caleb a pesar de que había intentado matarla, le deprimía más de lo que esperaba.

Porque, claro está, Caleb tenía toda la intención de hacerlo, no había otra manera de que se activara el emblema y requiriera más energía de la que él tenía en ese momento. Pero, ¿ahora qué pasaría con Whitelock? Quizás ella se alejaría. O lo más probable era que le pidiera que abandonara su departamento en ese momento. Sintió miedo, ahora era cuando se encontraba más débil y le costaría mucho sobrevivir en Ottawa.

Pero lo que en realidad le preocupaba era dejar a Whitelock sola. Él sabía que ella era totalmente capaz de cuidarse, además con el emblema no tendría de qué preocuparse, sin embargo lo hacía. Ya no era una vaga idea, ahora en verdad no quería irse. Quería quedarse ahí, con ella, siempre. Pero para varia había arruinado todo.

No era la primera vez que echaba todo a perder. Pero esta vez de verdad quería arreglar las cosas, si es que existía alguna posibilidad. Decidió esperar a que Whitelock saliera de la cocina, tarde o temprano tendría que hacerlo y hablaría con ella.

¿Ah, sí? ¿Y qué le vas a decir?

La vocecita que gustaba atormentarlo volvió a aparecer. Pero era verdad, ¿qué le diría? Primero tendría que aceptar que... ¿amor? Jaja por favor, Loki, no te engañes. Loki hizo una expresión de fastidio ante la discusión que se libraba en su cabeza. ¡Malditos mortales complicados! Pensó y se llevó las manos a la cara. Respiró profundamente.

No, no la amaba. Solo los que no saben qué es amar a alguien aseguran hacerlo en tan poco tiempo. Y no es que él fuera experto, pero siglos de observar la vida en Asgard y múltiples generaciones en Midgard, le habían dado un amplio panorama sobre el significado de amar a una persona.

No, no la amaba, pero si había comenzado a quererla. Tenía que aceptar que no solo estaba agradecido con ella porque lo había salvado. En verdad la quería. Estos días que ella había estado aun más al pendiente de él, sirvieron para que el dios del engaño empezara a desarrollar ese sentimiento hacia ella. Las pláticas y discusiones que habían mantenido sobre múltiples temas, desde algún libro que ella le hubiera prestado para entretenerse en lo que ella tenía que ir al hospital, hasta el por qué debía usar un yeso en vez de una venda elástica para su brazo, habían hecho que empezara a cobrarle afecto. Aunque era una simple mortal que no tenía nada en especial, la quería. Quería estar con ella, quería abrazarla, quería pasar más tiempo con ella, quería conocerla por completo, quería...

Sí, pero echaste todo a perder, además ella no siente nada por ti, interrumpió de nuevo la voz. Era verdad, pensó Loki con amargura. Aunque intentara arreglar las cosas de nada serviría. Tal vez lo mejor era alejarse.

No esperaría a que Whitelock saliera de la cocina. Él tendría que arreglárselas por su cuenta de ahora en adelante. Sobreviviría solo, como siempre lo había hecho. Apoyando su peso en su pierna que no estaba lastimada, se incorporó lentamente. Al enderezarse por completo sintió un fino dolor en la pierna. Haciendo una mueca, trató de ignorarlo y comenzó a caminar lentamente hacia la habitación donde se había estado quedando. Recogería sus cosas y saldría del departamento. De nada servía quedarse más tiempo.

Vio cómo Crono bajaba de un sillón de un brinco y se ponía entre él y el pasillo, a un lado de la puerta de la cocina. Lo ignoró y comenzó a caminar encorvado ligeramente y tratando de mover su pierna lo menos posible. En cuanto alcanzó la pared, se apoyó en ella y se detuvo para normalizar su respiración. Aparte de todo, su situación era tan patética que no lograba ni siquiera caminar con dignidad. Escuchó a Crono maullar un par de veces pero decidió ignorarlo. Reanudó su lenta y penosa marcha hacia la habitación. La pierna cada vez le dolía más pero no le importaba, entre más rápido llegara a su habitación, mejor. Además dudaba que Whitelock saliera en esos momentos de la cocina.

Dio un paso más y sintió cómo tambaleaba su pierna ante su peso. Intentó apoyarse con más fuerza en la pared, pero cada vez le resultaba más difícil. Lo que le faltaba, estaba a punto de caer. Eres un mortal débil e inútil se dijo furioso. Sintió cómo se doblaba aun más su pierna ante su peso y justo cuando estuvo a punto de dejarse caer, sintió que alguien lo tomaba por debajo del brazo y se colocaba a su lado brindándole el soporte que tanto le hacía falta. Bajó la vista y vio a Katrina, quien había logrado acercarse a él y detenerlo sin hacer ningún ruido. Tenía la mirada fija en el piso, como si estuviera evitando cualquier contacto visual con él. Una sonrisa un tanto sarcástica se dibujó en su rostro por un segundo. Caminaron en silencio hacia la habitación y se acercaron a la cama.

Repitiendo la misma acción que en la sala, Katrina dejó a Loki frente a la cama, ambos dándole la espalda. Con la mirada desviada hacia otro lado, le ayudó a sentarse en la cama y, para sorpresa de Loki, cuando él volteo a verla, se encontró con la mirada fija de Katrina a escasos centímetros de su cara. No pudo evitar ruborizarse un poco. La mirada de Katrina era intensa y permaneció así durante unos segundos, los cuales a Loki le parecieron eternos.

—Whitelock, ¿qué...

Katrina hizo que callara con un leve 'shh' y antes de que pudiera decir algo más lo besó. Loki se quedó sorprendido por un instante y después se relajó. Sentir los labios tibios de Katrina sobre los suyos le gustaba. Una vez más deslizó su mano entre su cabello y la atrajo más hacia él. La besó con más intensidad y sintió cómo se estremecía levemente. Abrió lentamente los ojos separándose de ella y notó que desviaba una vez más la mirada algo nerviosa. La tomó por la barbilla e hizo que sus miradas se encontraran.

—Loki—dijo Katrina. No recordaba haber dicho su nombre más de 10 veces desde que lo había conocido, pero en este momento le pareció una palabra nueva y fascinante. Había pronunciado su nombre suavemente y notó que también la reacción de Loki había sido diferente, como si hubiera sido la primera vez que alguien lo llamaba así. Una leve sonrisa se dibujó en el rostro de Loki. Su sonrisa relajó a Katrina, quien, aunque no lo demostraba del todo, estaba algo tensa por la situación. No estaba acostumbrada a hacer eso, siempre huía ante situaciones así, pero ahora estaba frente a Loki y ella era la que lo había besado. Las dudas que quedaban sobre cómo podría haber reaccionado se disiparon por completo en ese momento. Loki la miraba esperando que continuara con lo que estaba diciendo—lo siento.

Otra vez se estaba disculpando. ¿Ahora volvería a huir y encerrarse quién sabe dónde? Se cuestionó Loki y se preparó para detenerla en caso de que quisiera hacerlo, pero ella se quedo quieta.

—¿Por qué?

Loki se mantenía serio y habló suavemente, Katrina aun seguía bastante cerca de él y también era la primera vez que ponía atención al timbre de su voz. Sonrió levemente ante la pregunta de Loki. Quería decir miles de cosas, agradecerle una vez más por haberla salvado, expresarle un poco de sus sentimientos, tal vez pedirle perdón nuevamente; pero las palabras le fallaron. Bajó por un instante la mirada. Loki, quien seguía sereno y nunca había quitado la mano de su barbilla no hizo ningún movimiento. Tenía que decir algo, lo que sea. Pero alzó la vista y se encontró con sus ojos verdes haciendo que su mente se quedara en blanco.

Antes de que ella pudiera reaccionar, con unos movimientos rápidos y suaves, Loki la soltó de la barbilla y la abrazó haciendo que perdiera un poco el equilibrio y se tuviera que sentar torpemente al lado de él. Quedando envuelta en sus brazos, respiró profundamente mientras Loki hundía su nariz en su cabello.

—Gracias, Whitelock, por todo.

Sintió su aliento ligeramente frío en su oreja. Ahora él le estaba agradeciendo todo lo que ella había hecho por él. No pudo evitar pensar en que era innecesario, que no era nada a comparación de lo que él había hecho por ella. La abrazó fuertemente durante unos instantes y después la soltó suavemente. Katrina levantó la vista y se encontró una vez más con sus ojos verdes, pero esta vez eran diferentes. No demostraban la frialdad acostumbrada, incluso podría decirse que se habían vuelto más agradables, parecía que habían cambiado a un verde más claro y amable. Pero su mirada seguía siendo tan intensa como desde la primera vez que lo vio. Sintió cómo La tomaba suavemente por los hombros y, para su sorpresa, la besó con una intensidad que hasta ahora no había demostrado.


Hola! Queridos lectores :)

Qué puedo decir? jejeje solo espero que disfruten este capítulo, como siempre ;)

Bueno, espero no se decepcionen porque Loki no "ama" a Katrina, pero es que no va conmigo eso de "llevo tres días de conocerte y te amo infinitamente", je, además me gustaría construir un poco más de esta relación antes de que se juren amor eterno (si es que lo hacen, todo puede suceder). Pero no podrán negar que el que por fin ambos hayan aceptado que sienten algo, es un gran avance.

Un poco más de interacción entre estos dos, no sé que vaya a suceder más adelante! jajajaja

Muchas, de verdad muchas gracias por todas las reviews, favs y follows :D

Puf! Quería subir este cap antes de empezar mis exámenes finales, sino tendrían que esperar un par de semanas más.

Y por último (pero no menos importante), Sí, como dijo rebecca-wong en su review, por si no podían imaginarse bien a Kat (porque eso de las descripciones de rostros no se me da mucho que digamos) es más o menos como Kristin Kreuk, pero de ojos cafés y un poco más blanca, casi pálida, o al menos esa es mi versión pero ustedes, queridos lectores, son libres de imaginarla como más os plazca :)

Hasta la próxima! :)

~Aloine