Katrina trató de mantenerse serena. Basándose en sus observaciones de la situación anterior en la que había estado en peligro, sabía que el emblema absorbería energía de Loki para protegerla y era lo que menos quería en ese momento. Aunque no estuviera segura de que funcionara a distancia, no quería arriesgarse. Tenía confianza de que podría manejar la situación sin recurrir al emblema.
Trató de dar la media vuelta, pero Caleb la atajó y la alcanzó a tomar por el brazo. Lo hizo suavemente, al parecer él también estaba consciente de lo que podía pasar si intentaba lastimarla.
—No te muevas, Kitty, no quiero hacerte daño...al menos no por ahora.
Empezó a sentirse débil sin encontrar una razón. Intentó ponerse de pie y le faltó el aire, haciendo que volviera a sentarse de golpe en el sillón. Crono lo miró y Loki podría jurar que lo miraba confundido. Una expresión de pánico se apoderó de su cara y a su mente acudió la imagen de Katrina Whitelock. Aunque no tendría más de 20 minutos que había salido del departamento, sabía perfectamente que era muy probable que Caleb pudiera atacarla en cualquier instante. Sintió, por millonésima vez, crujir uno de sus huesos y temió lo peor. Sabía que por la velocidad en que su energía vital era drenada de su cuerpo, Katrina estaba en peligro y lo más probable era que él perdiera el conocimiento antes de siquiera salir del departamento.
El miedo pasó de solo manifestarse en su cara a invadir por completo su cuerpo, sin embargo, en ese momento sintió cómo su energía vital se mantenía relativamente estable. Aprovechó y se dirigió lo más rápido que podía hacia la habitación, torpemente se calzó sus botas y se dirigió hacia la calle, sin saber exactamente qué dirección tomar.
Un hilillo de sangre corría por la sien de Katrina desde una pequeña herida. Estaba confundida y no sabía dónde se encontraba. De alguna manera, Caleb había logrado quitarle el emblema cuando se había acercado a ella. Después de eso la había golpeado en la cabeza con un objeto que todavía no alcanzaba a descifrar qué era y le había causado la herida que ahora se encontraba sangrando. El golpe había sido lo suficientemente fuerte como para dejarla aturdida, pero no para que perdiera el conocimiento inmediatamente. Recordaba haberse subido torpemente al auto de Caleb y ahora sus alrededores dejaban de ser borrosos y comenzaba a ubicar dónde se encontraba.
A pesar de haber mantenido una relación con Caleb durante bastante tiempo, pocas habían sido las ocasiones en las que había visitado su departamento. Generalmente era él el que iba a su casa. Se encontraba sentada en su sala, podía sentir sus manos atadas y cómo un dolor intenso empezaba a brotar de la herida amenazando con convertirse en migraña. Trató de estirar una pierna, pero descubrió que también las tenía atadas.
Mmmh, Loki, de nada sirvió que trajera tu emblema puesto pensó amargamente y acudieron a su mente los ojos verdes del asgardiano, justo en el momento en el que un destello del mismo color llamaba su atención. Caleb se encontraba frente a ella, jugando con la cadena del emblema mientras lo analizaba. Sonrió maliciosamente mientras desviaba su atención hacia Katrina.
—¿Acaso crees que Loki sabe dónde te encuentras, Kitty? —le dijo sin dejar de sonreír—esto es solo una pequeña lección para que sepa cómo deben de ser las cosas...y también que sepa quién soy en realidad.
Katrina lo miró aturdida. ¿Que quién era en realidad? La verdad es que ella no tenía la mínima intención de averiguarlo, solo quería que Loki no se viera involucrado. Respiró profundamente. Caleb tenía razón, Loki no sabía dónde se encontraba, pero lo que Katrina sí sabía era que en cuanto pasara determinado tiempo, Loki empezaría a impacientarse y se daría cuenta de que algo no estaba bien. Pero daba igual, era imposible que pudiera dar con ella. Una expresión amarga se dibujo en su rostro.
Sintió cómo Caleb la tomaba bruscamente y la llevaba cargando de nuevo hacia la puerta. ¿Qué pretendía? Katrina tenía la vaga idea de que para que Caleb llevara a cabo lo que sea que tuviera planeado, Loki tenía que estar al tanto de la situación, así que lo más probable era que en ese momento salieran en su búsqueda.
O tal vez no.
Era su primer día en el hospital y por supuesto que estaba nerviosa. Tenía poco que se había mudado a una nueva ciudad donde no conocía a nadie. Se encontraba a un mundo de distancia de su familia y aun no podía terminar de convencerse que todo esto era un paso importante en su vida. A pesar de todo, sus actividades ese día las había desempeñado a la perfección. El doctor John Templeton la había felicitado y ella se encontraba sonriendo mientras terminaba de escribir las notas del día.
—Tus compañeros se fueron hace tiempo, ¿por qué sigues aquí?
Ella había volteado la cabeza hacia donde provenía la voz y se había encontrado con un doctor de cabello castaño claro que estaba recargado en la puerta, la miraba con extrañeza y ella le sonrió tímidamente.
—¿Compañeros?
—Sí, eres del grupo de estudiantes que viene a hacer prácticas, ¿no es así?
Katrina sonriendo lo sacó de su error. Él solo sonrió.
—Soy Caleb Nicholls, neurólogo de por aquí. Si tienes algún problema no dudes en llamarme.
Y sin decir más había salido de la habitación dejando a Katrina bastante nerviosa.
Katrina abrió los ojos aturdida y no tardó en darse cuenta que se encontraba bajo los efectos de algún medicamento. Sentía la boca seca y le costaba mucho trabajo mantenerse despierta. Había estado soñando (¿o delirando?) sobre el día que había conocido a Caleb sin pensar en ese momento sobre las cosas de las que podía ser capaz.
Se encontraba al aire libre. Entre sus delirios, percibió un aroma similar a pino. Hacia frío y se encontraba tirada en el suelo, que pudo advertir era de tierra. ¿Se encontraba en un bosque? Todo estaba completamente en silencio, incluso se preguntó si se encontraba sola.
—Loki…—dijo casi en un susurro, esperando escuchar la voz aterciopelada del asgardiano.
Giró torpemente la cabeza y vio el reflejo del agua a lo lejos antes de volver a desvanecerse.
Salió corriendo del edificio y se quedó parado frente al viejo corolla de Katrina. Lo miró inquieto. Al menos sabía que había ido a algún lugar que se encontraba cerca, puesto que había ido caminando. El problema era saber qué dirección había tomado.
Trató de concentrarse, pero con el emblema tan lejos de él le era difícil poder canalizar su energía vital. Frustrado se recargó en el coche por un instante. Hacía frío y él apenas había comenzado a notarlo. Tardó unos segundos, los cuales le parecieron eternos y vitales, en decidir si era adecuado regresar al departamento por su armadura y salir de nuevo en busca de Katrina.
Sabía perfectamente que era una búsqueda a ciegas. No tenía ni la menor idea de dónde se podría encontrar en ese momento.
Sin embargo, era lo único que podía hacer.
En cuanto su energía vital se mantuvo estable, también se sintió un poco más tranquilo, puesto que eso significaba que Katrina estaba viva. Sabía perfectamente el mecanismo de acción de su emblema. Lo había arreglado en el momento que Caleb había hecho su primer ataque para que, en primera instancia, con su energía se formara una barrera similar a un campo de fuerza y rebotara todos los ataques hacia quien los había efectuado y como último recurso, todas las heridas que sufriera Katrina (o cualquiera que trajera el emblema encima) se pasaran directamente a su cuerpo y así él pudiera hacerse cargo de ellas. Estaba consciente de los riesgos que había si el emblema llegaba a caer en manos equivocadas, pero en ese momento lo único que le había importado era salvar a Katrina. Incluso si eso significaba su propia muerte.
Se estremeció levemente al siquiera pensarlo, ya que otra cosa que no había tomado en consideración era que el link entre él y su emblema se debilitaba entre mas distancia hubiera entre ellos.
Lo que podía significar que Katrina ya podía estar lo suficientemente lejos como para que su hechizo no surtiera efecto.
Volvió a bajar del departamento, esta vez con toda su vestimenta. Sintió que había pasado una eternidad desde la última vez que la había usado y se sintió extraño por unos instantes. En algun otro momento había sido como una segunda piel y ahora le era desconocida. Se llevó las manos a la cabeza, frustrado por no saber qué hacer.
Tenía que hallar una manera de encontrar a Katrina Whitelock antes de que fuera demasiado tarde.
Katrina sintió una presión en su hombro y abrió los ojos. Seguía en el mismo lugar y aun podía ver el reflejo del agua a lo lejos. Giró un poco la cabeza para ver qué era lo que la oprimía y descubrió que era Caleb, quien tenía su pie sobre su hombro, ejerciéndole presión para que ella volviera en sí.
—Solo es cuestión de esperar que llegue tu príncipe azul—le dijo burlonamente y la empujó con el pie, haciendo que quedara boca abajo. Pudo sentir la tierra en su boca. Se quedó en silencio esperando que Caleb no demandara alguna respuesta.
Había oscurecido y la única luz que caía sobre ella era el resplandor de la luna llena. Decidió que lo más prudente era guardar silencio.
Aunque nunca había contado con la presencia del emblema, en ese momento se sintió completamente desprotegida. Giró la cabeza discretamente al sentir que Caleb quitaba su pie de encima de ella. Observó que él se dirigió a un tocón cercano y se sentó dándole la espalda.
Pareciera que solo estuviera esperando a que alguien apareciera caminando entre los árboles.
Solo hasta ese momento, Katrina deseó con todas sus fuerzas que Loki diera con ella.
Caminaba sin rumbo aparente, desesperado por no saber qué hacer. Jamás en su vida se había sentido tan inútil y jamás se había odiado tanto a sí mismo por no poder hacer nada. De repente se quedó en silencio y quieto por un instante. Él podía haber jurado que había escuchado un susurro a lo lejos pronunciando su nombre, pero era imposible. Miró a su alrededor. La calle se encontraba completamente vacía y en penumbras. Además apenas llevaba un par de cuadras lejos del departamento, era imposible que Katrina estuviera cerca de ahí.
Un maullido hizo que diera la vuelta.
Crono se encontraba sentado frente a él y lo miraba fijamente. Loki le devolvió la mirada y él movió la cola y la oreja, se levantó y comenzó a caminar tranquilamente. Loki lo siguió con la mirada. Después de un par de metros, el felino se detuvo y volteó a verlo, como si estuviera invitándolo a que lo siguiera.
Loki se quedó parado un instante sin saber qué hacer. Poco después dio un paso algo inseguro y comenzó a seguir al gato.
—¿Recuerdas cuando nos conocimos, eh, Kat?
Caleb le hablaba desde el mismo lugar donde se había sentado desde hace ya un buen tiempo. Katrina podía sentir que el efecto de lo que sea que le hubiera administrado Caleb se estaba desvaneciendo. Podía pensar con más claridad e incluso logró identificar una vez más dónde se encontraba. Como si eso fuera a servir de algo se dijo desesperanzada.
Se encontraban al otro lado del lago donde hacía poco Caleb había abandonado a Loki para evitar que buscara a Katrina. Y ahora, irónicamente estaba en el mismo lugar esperando que Loki buscara a Katrina y esta vez sí la encontrara.
—No te preocupes, Kitty, si fue lo suficientemente inteligente como para encontrarte la vez pasada, seguro lo hará una vez más.
Katrina sintió miedo. No sabía qué estaba planeando Caleb para cuando Loki apareciera.
¿Y si no lo hacía? ¿Y si todavía seguía en el departamento ajeno a lo que estaba sucediendo? ¿Y si sus heridas le impedían salir del mismo? ¿Y si simplemente no le importaba que ella hubiera desaparecido?
Cerró los ojos tratando de contener las lágrimas. Aun no podía creer que Caleb fuera capaz de estar haciendo todo esto. Todo desde que había aparecido Loki en su vida.
O tal vez desde antes y Loki solo había sido el detonante.
Sabía que la intención de Caleb era matar a Loki. Pero ¿a qué demonios se refería con quién era en realidad? Siguió mirando fijamente la espalda de Caleb, quien había encendido un cigarrillo mientras jugueteaba con la cadena del emblema que tenía sujeto en la otra mano.
Loki caminaba a prisa y aunque podía sentir que por momentos le faltaba el aire, no se detuvo ni por un breve instante. Crono seguía caminando delante de él y volteaba de vez en cuando como para cerciorarse de que continuara siguiéndolo.
Habían regresado hasta casi el departamento y Loki ahogó un grito de frustración. Por un momento pensó que había estado siguiendo al animal sin algún sentido. Pero Crono dio la vuelta en otra calle, alejándose una vez más del departamento. Si el gato estaba en lo correcto, él había andado por el rumbo equivocado desde un principio.
Caminaron por calles que no le parecieron ni remotamente conocidas.
Al dar vuelta en una calle y sin previo aviso, la imagen de un lago se hizo presente ante Loki como si se tratase de una especie de visión. Era el mismo lago donde lo había abandonado Caleb. Dudó sinceramente que Katrina se encontrara ahí, así que, a falta de un mejor plan, continuó siguiendo al felino, sin saber que ese era el lugar exacto a donde se dirigían.
—¿Frío, Kitty?
Caleb habló sin voltear a ve a Katrina. En algún momento él la había sentado y la había recargado contra un árbol para que "estuviera más cómoda". Además le había vuelto a administrar una dosis del mismo medicamento volviéndola a sedar. Pero Caleb estaba en lo cierto, empezaba a sentir cómo el frío le calaba los huesos, pero no dijo nada.
Caleb se acercó a ella y se agachó hasta quedar a su altura. La tomó por la barbilla y la miró fijamente.
—Tu príncipe azul suele ser aun más frío, pensé que ya estabas acostumbrada —le dijo mientras pasaba un dedo sobre sus labios, que ya empezaban a teñirse ligeramente de morado.
Katrina no supo a qué se refería con ese comentario. Pudo calcular que era cerca de la media noche y no sabía cuánto tiempo tenía planeado tenerla ahí sin hacerle nada. Las esperanzas de que Loki apareciera se iban extinguiendo lentamente como si fueran reemplazadas por el frío que empezaba a invadirla. Algo le decía en el fondo que Loki aparecería en cualquier momento, ya que Caleb al parecer se encontraba esperándolo para continuar su plan. Además sabía que Caleb no se iba a quedar con la simple idea de venganza si este no aparecía.
Cerró los ojos una vez más, tratando de soportar el frío y el miedo por lo que Caleb pudiera ser capaz de hacerles en cuanto Loki apareciera en escena.
Había caminado ya por un par de horas y empezaba a sentirse en verdad agotado. Pero no se detendría hasta encontrar a Katrina. Respiraba con dificultad y se encontraba al pendiente de su energía vital, ya que si empezaba a disminuir una vez más significaría que las cosas estaban peor y él no podría hacer mucho al respecto.
Pero durante todo su penoso trayecto por las calles de Ottawa, todo se había mantenido estable. Trató de concentrarse en seguir al gato.
Al dar una vuelta, sus alrededores le empezaron a parecer conocidos. Si su memoria seguía siendo igual de buena (aunque ese día estuviera borrosa por la fiebre), se encontraba donde lo habían atacado el grupo de mortales inútiles que después habían salido huyendo.
¿Acaso Crono lo estaba llevando al lago?
Comenzó a caminar aun más rápido y empezó a ir a la par de crono hacia el mismo lugar. El felino volteó a verlo y ambos continuaron caminando, casi corriendo, hacia la carretera que los llevaría al lago donde probablemente se encontraban Katrina y Caleb.
—¿Cómo no lo reconocí desde un principio?
Caleb habló al aire. No esperaba una respuesta. Katrina lo miro fijamente y él sonrió mientras echaba el humo del cigarro por entre los dientes. Las cosas ahora le resultaban demasiado confusas y no sabía si era por todo lo que estaba diciendo Caleb, o por el medicamento que le había administrado.
—En un principio pensé que era solo un aficionado más de la mitología como lo suelen ser muchos mortales—dijo arrastrando la palabra—pero resultó que no. ¡Y de todos los lugares en los que podía terminar tenía que venir a dar aquí conmigo! Vaya que Odín sabe planear las cosas. Quería deshacerse de él pero no quería hacer el trabajo sucio él mismo. Me pregunto cómo es que dio conmigo y no hizo nada para venir a por mí…
Katrina siguió mirándolo confundida mientras él seguía hablando. Si entendía bien la situación entonces Caleb también venía de donde habían exiliado a Loki. Simplemente no le resultaba creíble. ¡Ahora todos venían de otro planeta! La simple idea hizo que le dieran ganas de reír, pero se mantuvo seria. Aun seguía bajo los efectos del sedante pero en parte eran exagerados por ella, para evitar que Caleb aumentara la dosis.
Caleb continuaba con su discurso como si en verdad estuviera discutiendo con alguien más. Katrina continuó escuchándolo aunque por momentos no lograra entender nada de lo que decía.
—…Y después de amenazar a su propia raza y asesinar a su padre para ganarse el reconocimiento de su padre adoptivo ¡aparece aquí! ¡En medio de la nada y despojado de sus poderes! No podía creer que contara con tanta suerte.
Dio dos pasos hacia ella y volvió a inclinarse a su altura.
—Y es aquí donde intervienes tú y por eso tengo que agradecerte. Gracias a ti las cosas se fueron dando a la perfección. Sí, en un principio no lo había reconocido y la iluminación llegó justo después de que lo saqué del hospital. ¡Pero él te encontró! Y solo tuve que ir a tu departamento para comprobarlo. Aunque he de admitir que me agarró desprevenido…
Se levantó una vez más y caminó hacia el lago pateando algunas piedritas en el camino. ¿Sería verdad todo lo que estaba diciendo de Loki? Recordó que él en algún momento le dijo que había cometido muchos errores y que no merecía ser cuidado por ella de esa manera y ella lo había ignorado. Después, cuando le había dicho que era el hombre con casco de cuernos que había amenazado a la humanidad entera meses atrás, ella siguió cerca de él, como si se rehusara a aceptar lo que le estaba diciendo. Por alguna razón, al verlo a los ojos podía decir que él no era capaz de hacer eso. Sin embargo, seguía con dudas. Y ahora todos los comentarios de Caleb…
La cabeza le empezaba a punzar y no sabía si era por toda la información nueva que estaba recibiendo sobre Loki, o porque el sedante estaba dejando de surtir efecto.
Katrina siguió a Caleb con la mirada y notó que sacaba el emblema de su bolsillo. Lo alzó para observarlo con el reflejo de la luna y Katrina pensó por un instante que lo lanzaría al lago.
—Pero ya me cansé de esperar, Katrina, así que apresuremos un poco las cosas. Loki sigue siendo un debilucho y un pésimo guerrero, sin su magia no es nada. Ahora entiendo por qué Laufey lo abandonó de pequeño.
Una vez más se acercó a ella. Le sujetó la barbilla con más fuerza de la necesaria e hizo que moviera la cabeza hacia adelante. Le volvió a colocar el emblema e inmediatamente sintió como se tornaba más frio.
—Tal vez así ya te encuentre por fin.
Loki se detuvo por primera vez desde que había salido del departamento. Estaba agotado de tanto caminar pero ese no había sido el motivo que lo había hecho parar; de repente había vuelto a sentirse débil.
Eso solo podía significar que ya se encontraba cerca.
Crono se detuvo frente a él y lo miró inquieto. Loki se notaba preocupado y estaba ansioso. En cuanto divisó el lago a lo lejos, sus energías se vieron alimentadas por la ira hacia Caleb. A pesar de no estar completamente sano y de no tener sus poderes, hallaría la forma de hacer pagar a Caleb por todo lo que estaba haciendo.
Reanudó su marcha haciendo caso omiso de todo lo que lo aquejaba y respiró profundamente, mientras pensaba en qué es lo que iba a hacer en cuanto estuviera cerca de ese estúpido mortal.
Hola! Queridos lectores!
Aquí está un nuevo capítulo que, como siempre, espero sea de su agrado :)
Pues... creo que nos acercamos a la recta final de este fic ;)
En el próximo capítulo se revelará quién es Caleb en realidad, se aceptan sus apuestas!
Este capítulo es algo fragmentado, pero traté de escribirlo así puesto que ambas cosas están sucediendo al mismo tiempo. Tal vez no sucedan muchas cosas relevantes, pero tenemos que hacer que los personajes lleguen al lugar donde deben de estar. Pobre Loki, tuvo que hacer todo el trayecto caminando! Pero todo pasa por algo, jeje.
Como siempre, gracias por sus reviews, alerts y favs y más que nada, por leer esta historia y aguantar conmigo! :D
...y que alguien se atreva a decirme que Loki NO es un príncipe azul! jejejeje.
Hasta la próxima!
~Aloine
Ah! Por cierto...si hay algún fan de Sherlock y Molly Hooper perdido por aquí, lo invito a que se de una vuelta por mi otro fic llamado Pulso ;)
