—Shaoran—escucho que me llaman a lo lejos—. ¡Shaoran!—ese grito me saco de golpe de no sé dónde, como tonto gire la cabeza hasta que enfoque mis ojos en Meiling que me miraba con una mezcla de emociones, con mi confusión no fui capaz de identificar ni una sola de ellas.

—Shaoran, por lo que más quieras, sé que estas en Shock aun por lo que paso esta mañana… pero al menos ten la sensatez de disimularlo mejor, te recuerdo que tu y yo vivimos en un mundo de apariencias y tu ahora estas dando mucho que desear, no han dejado de mirarnos y cuchichear a nuestras espaldas, por favor actúa normalmente y demos el show de los novios eternamente enamorados al que los tenemos acostumbrados, sabes que un solo rumor podría poner en entre dicho todo.

— La odiaba pero ella tenia razón, ya un poco mas tranquilo pude mirar a nuestro alrededor y me di cuenta que estábamos en el salón de clases y a nuestro alrededor había varias personas mirando y susurrando… era asqueroso, ni aun momento de consternación tenía derecho, y todo por ser una figura pública, Meiling tenía razón, di un largo suspiro y la abrase con fuerza.

—Lo siento.—Fue lo único que pude susurrarle para después levantar sus rostro, que me miro confundido el cual me hizo sonreír tenia mucho que no veía a Meiling confundida. Creo que fue un impuso pero la bese, hecho que la tomo a ella y a toda la clase por sorpresa.

—Si van a tener ese tipo de demostraciones, sean tan amables de hacerlo fuera de mi salón de clases, aquí vienen a aprender Literatura. Así que, por favor Señoritos Li sean buenos niños y compórtense a la altura. —Cuando la escuche sentí un punzada que recorrió todo mi sistema nervioso, lentamente solté a Meiling y me encontré ante mí la visión mas horrible que podría imaginar, Limón Salvaje estaba ahí, esperando cruzada de brazos. Me aparte un poco más, bastante sonrojado.

—Lo siento Profesora Amamiya no era nuestra intención causar algún problema, es solo que no vi nada de malo en demostrarle a mi novia el gran amor que le tengo, después de haberla preocupado toda la mañana. Fíjese usted que me lleve un susto de muerte al comprobar eso que usted siempre dice, es cierto. —Aunque mis palabras reflejaban tranquilidad y desenfado por dentro estaba hecho un mar de nervios.

—Generalmente siempre suelo tener razón, pero dígame ¿en que fui asertiva esta vez?— Sakura Limón era obvio que quería provocarme, no entiendo muy bien porque, así que solo le sonreí con la inocencia que suelo utilizar siempre que necesito salirme con la mía.

—Jamás hay que juzgar un libro con su portada, ya que esta es solo la cubierta. Las verdaderas y gratas sorpresas siempre están por dentro en el contenido. Eso Profesora. El día de hoy descubrí que también es aplicable a las personas, pero creo que ahí suelen decir que las apariencias engañan, ¿no cree?—Pude ver claramente como Sakura Limón se tenso y se dio la media vuelta para caminar a su escritorio, mientras mis queridos compañeros me miraban con admiración y respeto. Yo solo me permití disfrutar mi breve triunfo, conocía demasiado bien a Sakura Limón para saber que su contraataque vendría pronto y directo. Abrase por los hombros a Meiling y la vi asentir, recargo su cabeza en mi hombro también aguardando esa estocada.

—Bien clase ya que hoy andamos con aires tan… Románticos creo que es idóneo dejarles un trabajo especial… jóvenes vamos a leer Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. Y me entregaran un informe detallado de sus impresiones acerca de la obra, esto lo tendrán que hacer para el día de mañana que tenemos la primera clase juntos. Nada como empezar el día leyendo y calificándoles. Y como tienen tanto que hacer el día de hoy me retiro para que comiencen, tengan un muy buen día y créanme que espero que el libro les interese. El ochenta y cinco por ciento de su calificación final, ya que esta en juego con este pequeño trabajo. —Boquiabierto vi como Sakura Limón, salio del aula sonriente. Juraría que me susurro Jaque, pero no estoy seguro cuando iba a levantarme para seguirla la mano de Mei me detuvo.

—Sera mejor que vayamos a casa, pero antes busca a esa noviecita tuya. Que siempre hace nuestras tareas, la necesitamos si no queremos darle una satisfacción al Limón Salvaje. —Asentí y tomados de la mano caminamos hacia el estacionamiento, ya ahí note como ella se tenso visiblemente, trate de enfocar la mirada en la dirección que ella miraba tan aturdida, pero un par de tortolos se besaban apasionadamente y me estorbaban… Hasta que lo comprendí… Ese par de tortolos era lo que la puso en ese estado, ellos estaban tan absortos en su nube que no notaron que teníamos ya rato mirándolos.

De perfil pude notar que la chica se me hacia conocida. Era bajita, muy buen cuerpo, cabello sedoso castaño corto y obscuro, con un par de piernas de muerte. Después de varios minutos repasando mentalmente mi lista de "amiguitas" la ubique su nombre era Rika Sasaki. Y tenia un problema ella es mi… amigota, la que me hacia las tareas, aun asi no entiendo por que Meiling se tensaba, solo era cuestión de acudir ella o yo a alguno de nuestros acosadores para pedirles ese favor, ellos con tal de una foto, un abrazo o un hola nuestro se daban por pagados. Pero había algo más, que obviamente yo no estaba viendo y que provoco que mi novia derramara más que un par de lágrimas.

—Sácame de aquí por favor, Shaoran, llévame a casa o mejor aun sácame del país, lo más lejos que se pueda de aquí y de todo esto. —Al escuchar ese sollozo por parte de Meiling lo entendí, a ella no le importaba un pepino que Rika tuviera novio. El problema era realmente quien era el novio, no necesite ser un genio para saber que ese chico besucón, no era otro más que Liam. Su, Liam. La abrace por los hombros y deje que recargara su pecho en mí, mientras tomaba mi celular y llamaba a Nail, que como siempre tomaba su tiempo en ver si deseaba contestarme o no.

—¡Hola Shaoran! Es un placer como siempre saber de ti amigo. —Su voz me irritaba, así que solo suspire e hizo un momento de pausa.

—Mira necesito un favor. Un idiota se metió con Mi novia. Quiero hacerle saber, que mi novia no es el juguete, de nadie. ¿Está bien?— Los sollozos de Meiling se estaban acrecentando, así que dejando atrás a ese par la ayude a entrar al auto aun aguardando la respuesta de Nail.

—Listo ya van en camino dame solo su ubicación. —Cuando Nail quería era eficiente, sonreí mientras cerraba la puerta del coche, dejando a una muy, pero muy deprimida Meiling. Así que me tome mi tiempo en rodear el coche para darle santo y seño de Liam, a mi parecer un tipo no muy atractivo en comparación mía pero en fin, si Meiling había visto algo y ahora ese algo la estaba sumiendo en una depresión total, entre al auto y comencé a conducir en silencio, el cual fue llenado por los sollozos de mi novia, que me transmitían un enorme sentimiento de dolor y vacío. La entendía, por que yo mismo me he sentido así demasiadas veces, aun así me pregunto por que seguimos adelante con toda esta farsa. Pero a mi mente solo vino un rostro burlón—Hiraguizawa. —Lo dije en voz alta sin querer e interrumpí los sollozos de Meiling, que apretó sus puños con fuerza.

—Lamento haber perdido la compostura de esta manera Shaoran, perdí de vista nuestros objetivos… no volverá a pasar. —La vi secar su rostro con un pequeño pañuelo que no se de donde saco, pero aunque su voz era débil había decisión en sus palabras. Estamos locos, quizás, pero ambos teníamos claras dos cosas. No íbamos a poner en riesgo lo que tanto trabajo nos a costado ganar juntos y ambos odiábamos a Hiraguizawa.

Llegamos a casa y ella se retiró a descansar. Lo necesitaría, estoy seguro que mañana en la pista no me la iba a dejar fácil, por otro lado se le olvido el problema de Sakura Limón, aunque en este momento. Limón Salvaje definitivamente le iba mejor, pero al descubrir que mi afrodita de la nieve era ella, algo me molestaba y no podía volver a llamarla Limón Salvaje. Sonreí para mí al pensar en su cara si supiera que ahora es Sakura Limón. La sonrisa se borró de mi rostro al recordar que debía llamar a alguien, con fastidio tome mi móvil, realmente no quería hacerlo pero no tenía alternativa.

—Hola, Rika. ¿Cómo estas preciosa? Sabes me has tenido muy abandonado, yo sé que tienes novio pero eso no quita un mensaje de vez en cuando, o una llamada. Aunque sea de cortesía cariño. —La escucho titubear un poco, pero no duda en venir a casa a visitarme, en fin. ¿Quién soy yo, para negarle a mi ratón de biblioteca el venir a mi casa, a hacer mi tarea? A veces me sorprendo de lo mala persona que puedo llegar a ser, pero si algo he aprendido en el mundo, es que todo se basa en apariencias. Después de prometer encontrarla en mi casa mas tarde, doy ordenes al servicio de mantener a mi novia vigilada y en cuanto llegue la visita la hagan pasar. Por el momento yo debía salir y asegurarme de algo.

Conducir a altas velocidades es algo que rara vez puedo hacer, pero ahora mirando mi colección de autos no logro decidir cual escoger, pero opto por lo sencillo y casual. Así que opto por mi Alfa Romeo Spyder, amo este auto aunque casi no puedo utilizarlo, en fin, me pongo en marcha. Pongo un poco de música, me alegra al menos haber dejado mi disco de Muse aquí, asi el viaje será mas placentero, mi auto favorito, y mi banda favorita nada puede arruinarlo.

Me deslizo conduciendo por la carretera, odio que ese lugar este a las afueras de la ciudad, pero que se le puede hacer. Al llegar aparco el auto y apago el estéreo, mientras corto las primeras notas de Neutron Star Collisions, después de un largo y cansado suspiro entro al elegante y pequeño edificio. Como soy cliente estrella del lugar no necesito ningún tipo de anuncio, así que paso de largo sin mirara a nadie. Este lugar es un nido de arrivistas.

Al llegar a mi destino una osada secretaria intenta detenerme pero una mirada arrogante de mi parte la detiene y la obliga a volver a tomar asiento mirando fijamente su monitor.

—Buena chica —le susurro, entro a la oficina pero la encuentro vacía, me irrita que ese cretino no este cuando se le necesita así que decidido irme, en ese momento escucho voces en la parte posterior de la oficina. No me considero un chismoso pero si curioso, así que me acerque para escucha un poco y en efecto en donde se encontraba el privado de mi querido representante estaba él y alguien que lo hacía levantar de sobre manera la voz.

—Harrys hicimos un trato, dame la plata yo cumplí, la encontraste ahora paga. —Esa voz se escuchaba aburrida, nerviosa era… rara.

—Conmigo no te vengas a hacer el listo que ya te pague, cometiste el error de firmar esos pagares que lo comprueban, así que largo de aquí que me estas haciendo perder el tiempo y mi tiempo vale mucho, tu jamás podrás pagarlo. —Como siempre altanero, pero esta vez había algo más en su voz… ¿Preocupación? ¿Miedo? Nail Harrys era un hombre frio y sin alma a la hora de cerrar un trato y por conseguir su objetivo podría ser peor que el mismísimo diablo.

—Eso ya se me acabo necesito más, soy un hombre de negocios como tú mi amigo, y mi capital circula rápidamente.

—¿Hombre de negocios tú? Por favor, no me hagas reír y si el dinero no te dura es porque en cuanto lo tienes lo gastas es tus porquerías, asi que por favor sal de aquí y no vuelvas más, nuestro negocio acabo.

—No lo creo… Harrys, mira no eres el único que la busca, en cambio te di la preferencia a ti por los viejos tiempos, créemelo su ubicación cuesta y si quiero saliendo de aquí voy con Hiraguizawa, o mejor aun a la prensa. Te imaginas el revuelo, por fin la desaparecida Reina regresa…Y de que manera, te lo imaginas ella bajo los reflectores es algo hermoso y espero verlo pronto.

—Lo siento pero eso es algo que no te puedo permitir arruinarías todo y no pienso dejar que le arruines la vida a Sakura dos veces, asi que ya he tomado medidas en caso de confirmar que, como sospechaba, sigues siendo un completo imbécil. Solo que esta vez, gracias a Dios no tienes los medios ni el prestigio…Tsukishiro, sé que ella va aceptar mi oferta y mi deber es cuidarla a ella como entrenadora y a los Li como mis estrellas, tu no figuras en ningún lado, deja de hacer el ridículo humillándote y lárgate de aquí.

—¿Quién demonios te crees que eres Neal Harrys? Si lo que eres me lo debes a mi yo te tome como mi asistente personal cuando pude escoger a otro, te enseñe todo lo que hoy sabes, mal agradecido tu no estarías hoy aquí sin mi Harrys, no lo olvides. Todo esto que hay a tu alrededor me lo debes a mí.

—No hagas que termine perdiendo la poca pizca de respeto que aun te tengo y te saque a patadas, tú no me hiciste ningún favor. Es cierto aprendí del mejor, cuando tú eras el mejor pero mírate ahora en un espejo Yue Tsukishiro. Tú ya no eres nadie, vives en un mundo totalmente ajeno a este, constantemente estas perdido. Lo perdiste todo, absolutamente todo por tus excesos. Ahora vienes aquí queriendo volver a aprovecharte del talento de Sakura, no te basto todo lo que paso, no te fue suficiente, engañarla robarla y enviarla a prisión por tus fraudes. Dime ¿no fue suficiente todo eso? Créeme aprendí bien de ti y si no quiero acabar como tú, es mejor mantenerme como hasta ahora, asi que aléjate de nuestras vidas y si anda ve a los medios a ver cuál te cree.

—¡Ella es mi Esposa tengo derecho a todo lo que ella gane!

—Ex esposa, Yue. Ella no te debe nada, si alguien esta demás aquí eres tú y cuidado con ir con Hiraguizawa, tienes un contrato conmigo y tengo a alguien vigilándote los pasos cada minuto. Si intentas algo, créemelo lo sabré y no te gustara descubrir todo lo que hago cuando alguien incumple un contrato conmigo

Estaba totalmente anonadado no podía creer todo lo que ahí estaba pasando, tuve que ayudar a mi mandíbula a cerrarse con mi mano izquierda y comencé a caminar de espaldas a la salida, descubrir todo esto era demasiado, pero me encontré con un cálido, delgado, pero firme muro que detuvo mi andar. Al girarme me quede helado, ahí estaba ella mirándome gélidamente.

—¿Sabía que es de mala educación espiar conversaciones señor Li?

No supe que decir, pero en cuanto vi el pestillo de la puerta donde estaban Nail y su amigo por impulso la tome del brazo y la saque de ahí a toda prisa, pasamos nuevamente junto a la secretaria de Nail que solo levanto la vista.

—Si dices que estuvimos aquí considérate despedida. —Le indique amenazador sin dejar de jalar a Limón Sakura conmigo.