Capítulo 2: ¡Feliz cumpleaños Teddy!
Abril 2000
Han pasado casi dos años desde el fin de la guerra mágica. Y todos están reunidos en la madriguera para celebrar el cumpleaños de Teddy. Bueno, todos los sobrevivientes. Las heridas recién están comenzando a sanar. Lupin, Tonks y Fred murieron en la batalla de Hogwarts. Hermione desapareció en el bosque de Dean mientras se escondían de Voldemort y nunca más se supo sobre ella. La buscaron. Sí que la buscaron, pero no la encontraron.
Algunos dicen que se cansó de ocultarse y se regresó al mundo muggle, Harry considera eso imposible, dice que ella jamás haría algo así. Otros dicen que cayó desde un acantilado y se mató, pero eso es aún más improbable. Tal vez la secuestraron, la asesinaron o algo aún peor. Nadie lo sabe… o tal vez ¿Sí?
- ¡Teddy! Mira que grande estás ¿quién es tu tía pelirroja favorira? Uuh dimelo pequeño Teddy
-¡Inny!
-Por Merlín Ginny deja a ese niño en paz y venme a ayudar con los platos- Dice su madre.
Que armonía transmiten estos jóvenes. Sonríen. Llega Harry y abraza a Ginny, se han vuelto algo así como inseparables. Ron con Lavander se encuentran en una esquina incomodando a los demás como de costumbre con sus arrumacos. Todo se ve tan normal. Normalidad, que cómodo concepto. Después de la tormenta viene la calma y ¿después de la calma? ¿Regresa la tormenta?
¡Llega el pastel! ¡Es una snitch gigante! Lo más probable es que este niño de sólo dos años ni sepa qué es el quidditch, pero su pastel es de una snitch. ¿Por qué? Porque su padrino sí que sabe de quidditch.
-¡Hora de abrir los regalos!
-Primero el mio.
-¿En serio Harry? Una mini escoba, puede ser peligroso
-El hombre de la tienda dijo que no lo era, tiene hechizos para que no puedo sobrepasar los 60 cm del suelo.
-Ajam – rebate una pelirroja poco convencida.
Pastel, cómo disfrutan ese pastel. Tan dulce como sus vidas. Azúcar para superar los problemas. Hasta Molly deja de lado el dolor por la muerte de su hijo para disfrutar ese pastel. Todo está en paz. Son felices dentro de lo posible luego de una guerra. Ríen y ríen cómo si nada les faltara.
¿Lo ves pequeña Hermione? Ya no te extrañan.
