Ember estaba sentada en su sofá, mirando en la web oscura si alguien estaba vendiendo unas alas de ángel, era sorprendente lo que se encontraba en ese lugar. Lucifer y Maze le dijeron que ellos se encargarían de encontrarlas, que era un asunto personal y necesitaban hacerlo a su manera. Ember había aceptado, les dio un par de nombres de contrabandistas que operaban en Los Ángeles para que tuvieran un lugar por donde empezar. Pero que ella los hubiera dejado en sus asuntos no significaba que no iba a ayudar. Lucifer podía decir lo que quisiera, pero ellos eran un equipo, y aunque él no lo quisiera ella iba a ayudarle con su búsqueda. Ella fue sacada de sus pensamiento con el timbre de su teléfono. Ella miró él identificador y sonrió.

-Hola hermanita ¿Ya me extrañas?-pregunto con un tono algo burlón-Solo para que te conste, si, ya he dejado a Beatricce en la escuela y sus cosas en tu casa.

-Gracias Ember, pero no es por lo que te llamo-dijo sonando seria.

-¿Oh? ¿Y por qué me llamas entonces?

-Necesito tu ayuda con algo, un caso en el que estoy trabajando-dijo, las cejas de Ember se contrajeron confundidas.

-Olivia no ha mandado ninguna alerta, probablemente piensa que puedes manejarlo-dijo tranquilamente, Chloe suspiro desde el otro lado de la línea.

-No...es, es un caso viejo-dijo y la pelirroja pudo sentir su tensión-Es mi investigación de Malcom Graham.

-¿El poli corrupto que fue baleado en Palmetto? ¿El que está en coma y por el que todo el mundo te odia?

-Si, ese mismo, su mujer a decidido desconectarle, Dan me ha pedido que cierre el caso por que si hay una investigación abierta su familia no podría cobrar seguro o indemnización, cree que debo dejarles pasar página-comento.

-¿Y que? ¿Planeas simplemente coronarlo de santo solo porque está a punto de abandonar el mundo de los vivos?-pregunto cerrando la página y su computadora.

-No quiero hacerlo, pero tengo que cerrar el caso, tengo solo veinticuatro horas-informó-¿Puedes ayudarme?

-¿Donde nos vemos?-fue toda la respuesta que le dio.

Resultó ser que el lugar de reunión fue la casa donde Chloe y Beatrice estaban viviendo. Ellas se sentaron una junto a la otra en la alfombra de la sala un círculo interminable de fotografías rodeandolas intentando conectar los puntos para probar la culpabilidad de Malcom Graham.

-Si este tipo era corrupto, era bueno para esconder sus huellas-dijo Ember con un suspiro-Ojalá estuviera consciente y haciendo maldades, entonces podría tener un rastro que seguir-comentó.

-Tiene que haber algo aquí Emb's, estoy segura de eso-suspiro Chloe.

-Te creo Chloe, tienes el instinto de papá, no es algo para tomar a la ligera-señaló ella haciendo a su hermana sonreír-Solo es nuestra suerte que el instinto no sea prueba suficiente para condenar a alguien.

Chloe asintió estando de acuerdo y pronto volvieron a trabajar en un silencio tranquilo.

-¿Esto es lo que haceis en su tiempo de unificación de hermanas?-esa voz era de Lucifer y venía directamente detrás de ellas-Es fascinantemente morboso ¿No habéis pensado en ir al cine o algo parecido?

Chloe se levantó molesta y le miró, Ember se giró y le sopló un beso rápido antes de volver a concentrarse en su tarea.

-¿Que haces tu aquí?-preguntó Chloe enfadada. Parecía que no podía pasar ni una hora con su hermana sin que Lucifer apareciera.

-Estaba buscando a su hermana, detective.

-¿Para que quieres ver a mi hermana? ¿No puedes pasar una hora sin estar echándote encima de ella?-pregunto cuando Ember se paró para mirar a Lucifer.

-Esta vez, no tiene que ver con eso, necesito un consejo experto-dijo y luego miró a la pelirroja-No estás ocupada ¿no cariño?

-Si, estamos ocupadas-dijo Chloe antes de que la pelirroja pudiera contestar- Tenemos el tiempo justo y no hay tiempo para tus...Luciferadas-dijo sin saber que nombre ponerle a todo lo que él hacía, antes de empezar a empujarlo a la puerta-Tengo una idea, llama otro día.

-Espera, espera-detuvo Lucifer cuando llegaron a la puerta, él la cerró antes de que pudiera sacarlo del lugar-Ustedes saben que no suelo ser muy empático-comentó caminando hacia donde estaba Ember pero aun mirando a la rubia-Pero te noto disgustada ¿Estas bien? ¿Quieres que no se...hablemos?-ofreció y luego miró a la pelirroja-Siempre puedo encontrarle a alguien para que se quite el estres.

-No puedes estar hablando en serio-se quejó yendo a la cocina por un poco de de agua, Lucifer se rio.

-Vamos inspectora, os estoy ofreciendo mi...hombro supongo-dijo y luego miró a la pelirroja-Así lo llaman los humanos ¿Verdad?-pregunto, Ember asintió y Chloe suspiro.

-¿Recuerdas el caso de Palmetto del que les hable?-pregunto, Lucifer la miro.

-¿Te refieres al caso que te consume, por el que todo el mundo te desprecia, te insulta y llegué a pelearme obteniendo un beso increíble como recompensa?-pregunto Lucifer y fingió pensarlo-No, no me suena-negó en broma, esta vez Chloe se rió con su hermana.

-Le están presionando para que diga que murió como un héroe-dijo Ember.

-Mi sentido arácnido me dice que no piensa hacerlo ¿A que si?-concluyó Lucifer.

-Quiero la verdad-afirmó Chloe.

-¡Pues buscala! Eres poli, no tienes que pedirle permiso a nadie-alentó Lucifer. Chloe se lo pensó.

-Es un consejo decente.

-Ya lo se, soy muy bueno, ahora él que necesita consejo soy yo-dijo Lucifer para luego girarse a su hermana-Me he atascado en la búsqueda ¿Que sueles hacer cuando te atascas en tus investigaciones?-pregunto. Ember se lo pensó.

-Suelo buscar una segunda opinión, hablar con alguien imparcial que me diga lo que no quiero oír para poner las cosas en orden, los puntos de vista diferentes ayudan a completar una imagen y te permiten ver cosas que no puedes o no quieres ver-dijo honestamente, Lucifer se lo pensó.

-Caray, es una idea magnífica-dijo ya teniendo en mente a quien preguntar.

-Si, no está mal-dijo Chloe pensando. Lucifer le dio una sonrisa a la pelirroja.

-Gracias cariño-dijo y le picoteo los labios antes de salir de la casa. Ember lo miró irse antes de voltear hacia su hermana.

-Bueno ¿Donde lo dejamos?-pregunto, Chloe suspiro y volvieron a revisar las fotografías.

-¿Te importa si obtenemos una tercera opinión?-interrogó la rubia. Ember la miró con una ceja encarada de forma interrogante.

...0o0o0o0o0...

Lucifer miro el mar, pensando en que Ember realmente daba muy buenos consejos, a quien él iba a pedirle ayuda no era completamente imparcial en el asunto pero de todas formas servirá, tendría que. Y hablando del rey de Roma, su hermano se posó suavemente en la arena.

-¿Qué hacemos aquí Lucifer?-pregunto Amenadiel.

-Me gusta venir aquí a veces, dejar que los dedos se hundan en la arena, pensar y dar un paseo por el carril de los recuerdos. Cuando Maze y yo escapamos del infierno aterrizamos aquí, fue cuando decidí dejar a nuestro padre sin una de sus aves al hacer que Maze me corte las alas-contó.

-¿Por qué me has traido aqui? Seguro que no ha sido para compartir recuerdos-dijo Amenadiel.

-Te he traído aquí porque me han robado las alas, y necesito tu ayuda para recuperarlas-dijo Lucifer, Amenadiel lucio horrorizado, por primera vez mirando a su hermano.

-¿Tus alas han desaparecido?-interrogó Amenadiel sonando un poco frenético.

-¿Eres el eco? ¿O no escuchaste lo que acabo de decir?

-¿Y que pretendes que haga yo al respecto?-increpó Amenadiel.

-Usar tus poderes angelicales y sobrevolar la ciudad en su busca-dijo Lucifer y Amenadiel le dio una mirada que él había visto a Chloe Decker darle a su hermana pequeña-Por que ¿De que sirven los angeles si no pueden ayudar a un hermano? ¿No es verdad?

-Lucy, desde que tu abandonaste el infierno, soy yo el que tiene que vigilar las puertas, soy yo el que evita que las almas de los condenados se escabullan, labor que, por cierto, detesto-afirmó mirándolo con enojo.

-Yo no te lo he pedido-señaló.

-Pero que las alas corran por el mundo de los humanos es demasiado peligroso, un trocito divino en el mundo, la humanidad no podría comprenderlo, y si cayeran en malas manos...

-La gente podría morir, si lo entiendo, he precensiado como un hombre se tiraba de una azotea por haberlas visto-cortó el regaño de su hermano, esa era una de las razones por las que tenía como último recurso aceptar la ayuda de Ember-Si ya has acabado de decir cosas que ya se ¿Vas a ayudarme o no?-pregunto poniendo las manos en los hombros de su hermano.

-Dime una cosa, si tanto odiabas las alas ¿Por que las conservaste durante tanto tiempo?-pregunto y Lucifer resoplo ¿Era solo una cosa de hermanos mayores hacer tantas preguntas? Por que estaba empezando a ver un pequeño parecido entre su hermano y la detective Decker-Por que, es muy sentimental, sobre todo para alguien que intenta dejar su vida atrás.

-Y ya empezamos.

-A lo mejor en el fondo te das cuenta de que no deberías haberlas cortado, y puede que por eso dejaste abierta una puerta-sugirió Amenadiel.

-Ya ¿Has terminado? Eso es muy bonito, pero no. Son de mi propiedad, y quiero recuperarlas, así de simple, y si puedo evitar una tragedia que conmocione al mundo, mejor-declaró, Amenadiel lo miro enojado y cansado a partes iguales.

-Querías libre albedrío. Pues, siente la responsabilidad, y arregla tus desastres por una vez-sentenció antes de alejarse.

Lucifer suspiro, bueno, allí iba su segunda opinion o lo que fuera. Él no pudo evitar pensar en las hermanas Decker. Ellas se peleaban y se molestaban, pero cuando se necesitaban estaban allí la una para la otra sin cuestionar, independientemente de si estuvieran enojadas o que tan grave fuera el asunto. Justo ahora estaban trabajando juntas para resolver algo que molestaba a la mayor de las Decker. Entonces el corrigio un pensamiento que había tenido anteriormente, Amenadiel y la detective, no se parecían en nada.

Ember y Chloe habían pasado de mirar fotografías a revisar archivos, Chloe revisaba el del caso y Ember se había metido en el sistema de la poli con la clave de su hermana para poder revisar los archivos de casos viejos en los que Malcom Graham había participado, intentando encontrar algún tipo de discordancia que pudiera llevarlas en la dirección correcta. Alguien llamó a la puerta y ellas se miraron.

-Deja, ya voy yo-dijo Ember mientras se ponía de pie y le daba una sonrisa a su hermana para caminar a la puerta. Cuando la abrió Lucifer estaba parado allí con las manos en los bolsillos.

-Me lo he pensado, puedo echarle una mano con su caso y yo are lo mismo por vosotras, un quid pro qua-ofreció, Chloe se vio un poco presumida.

-Oh, así que necesitas nuestra ayuda-dijo la rubia.

-¿Es que acaso hoy no me expreso con claridad?-pregunto Lucifer con fuerza claramente un poco alterado, Ember se acercó y puso sus manos en sus brazos.

-Vale stellina mia, calmate ¿Tu segunda opinion no ha dado resultado?-preguntó, él suspiró pero negó con la cabeza-Bueno, déjame pensar, tal vez haya alguien mercado negro o parecido que las está ofreciendo, tal vez mi contacto con los federales sepa algo, puedo hacer la llamada.

-¿Crees que esten intentado venderlas?-pregunto horrorizado.

-¿De qué estáis hablando?-pregunto Chloe-¿Quien esta tratando de vender que en el mercado negro?

Lucifer miro a Ember con la duda en los ojos y ella asintió, su hermana era de confianza y tal vez ni siquiera se lo creyera porque ella no creía en nada que no pudiera probar. Ella se puso junto a él para mirar a su hermana.

-¿Recuerdas ese contenedor que tan groseramente me robaron?

-El que tenía muñecas rusas, si.

-Bueno, no eran las muñecas lo que buscaba, era otra cosa, algo muy personal que no estaba allí cuando lo abrimos-contó Lucifer, Chloe negó con la cabeza.

-Lo sabia ¿Lucifer que había en el contenedor?-pregunto, él dudo un poco antes de contestar.

-Mis alas de angel-contesto, Chloe lo miro y luego se echó a reír-Si, claro, no te cortes.

-Está bien, en serio ¿Que había allí dentro?-pregunto aun medio riendo, luego noto que ni Lucifer ni su hermana se reían-Espera ¿Lo dices en serio? ¿Lo dice en serio?-la última pregunta fue dirigida a su hermana-¿Alguien te las fabrico o te gusta disfrazarte de …?

-¿Te lo estás pasando en grande no es así?-interrogó picado. Chloe se contuvo y tardo un poco más de lo normal en ponerse seria.

-Esta bien, lo siento, reconozco que a veces eres raro, pero si tan importante es para ti...

-Lo es-le cortó Lucifer.

-Chloe, incluso si piensas que esto es estúpido, no lo es ¿Crees que puedas emitir una orden de búsqueda? Yo llamare a mi contacto con el FBI, quizás consiga algo.

-Claro, emitire un boletín para unas...alas de ángel-dijo Chloe tratando de poner su mejor cara de estarlo tomando en serio.

-Perfecto, a cambio puedo echarles una mano en lo de Palmetto-dijo Lucifer.

-Seguro, nos vendrá bien otro par de ojos-dijo Chloe, Lucifer la miró con interés, por alguna razón sabiendo que no se refería a ella y su hermana. Entonces el inspector capullo llegó detrás de él y las miro.

-Entonces ¿Están listas?-pregunto mirandolas antes de mirar a Lucifer.

-Mi hermana quería una tercera opinión y lo único que se le ha ocurrido es esto-comentó Ember haciendo un ademán despectivo hacia Dan.

-¿Les estas ayudando?-pregunto Lucifer sonando medio sorprendido medio molesto.

-Sabía que no se daría por vencida, y no iba a dejar que fueran solas, así que me he apuntado-dijo Dan.

-Estupendo, los cuatro trabajando juntos-dijo Chloe.

-Ya, porque eso no es estar intentando desatar la tercera guerra mundial-dijo Ember y luego miró a Lucifer-Puedo ir en tu auto, me niego a quedarme encerrada en una cabina con estos dos por más de cinco minutos.

Lucifer le sonrió y enredó su brazo en su cintura.

-Por supuesto que sí cariño, jamás te sometería a una tortura tan horrible-prometió y ella le sonrió. Él ex matrimonio rodó los ojos y salió de la casa.

...0o0o0o0o0...

Los cuatro entraron en el antiguo gimnasio Palmetto Street que tenía las ventana tapiadas y lucía completamente inmundo.

-Así que este es el famoso Palmetto Street-comentó Lucifer con diversión.

-¿Por que le hemos traído con nosotro?-pregunto Dan mirando a las hermanas.

-Una segunda opinión-dijo Chloe, Dan la miró.

-Creí que era tu segunda opinion.

-No, yo soy su segunda opinion, tu eres la tercera, y Lucifer es mi segunda opinión, ahora deja de quejarte-dijo Ember haciendo que el hombre apretara la mandíbula.

-Si, les he sido de mucha utilidad ante Dan-comentó Lucifer con una sonrisa. Dan rodó los ojos y luego miro a Chloe.

-¿Que es lo que quieres que hagamos?-pregunto señalando a Lucifer y a sí mismo.

-Quiero recrear el tiroteo, para ver que se me paso.

-¿Que demostraría eso?-pregunto.

-Hacedme el favor-pidió Chloe y su ex levantó las manos en señal de rendición. Ember se adelantó y puso sus manos en la cintura de Lucifer.

-Amore tu seras el vil criminal-indicó empujándolo suavemente hasta ponerlo donde debería.

-El atractivo criminal querrás decir-corrigio.

-Si, el vil y sexy criminal-aceptó ella fácilmente antes de girarse a Dan y tomar su brazo también suavemente-Tu Espinoza seras Malcom, el poli que hubiera deseado que mi hermana se rindiera en su búsqueda por la verdad-señaló, Dan le dio una mirada conocedora.

-Que graciosa Ember-dijo con sarcasmo.

-Y Chloe se interpretará a sí misma, una tía que puede desentrañar lo que vio realmente-finalizó la pelirroja.

-¿Y qué vas a hacer tu?-pregunto Dan.

-Disfrutar el espectáculo de ti siendo baleado-proporcionó y Dan le encaró una ceja, ella rodó los ojos-Estoy siendo la espectadora imparcial, como alguien que ve una película, tal vez así noté algo que Chloe o cualquiera de ustedes no puede.

-Bueno-inicio Chloe-En meses previos al tiroteo estábamos siguiendo al traficante francés Nicolas Audi...

-¿Me das una pistola? Seguro que Nícolas llevaba una pistola-comentó Lucifer. Chloe le dio una mirada de reprimenda.

-No-dijo la rubia

-En realidad a ese tío le iban más los mazos, le gustaba romper dedos, pierna, brazos y dientes-dijo Dan como si quisiera intimidarlo, Lucifer lo miró con interés.

-Ya-dijo y luego miró a Chloe-¿Me prestas un mazo?

-No se como Audi eludía siempre a la policía, detuve a uno de sus hombres y creía que le delataría, pero de repente se echó atrás-continuó Chloe-El único poli que hablo con él fue Malcom. Así que una noche le seguí hasta aquí, me colé por la puerta lateral y me escondi detras de ese cristal-narro señalando una puerta cuya mitad superior tenía una enorme parte de vidrio-Los veía bien, eran Malcom, Audi y sus guardaespaldas, parecía que hacian un trato, Malcom sujetaba unos billetes.

-Espera-dijo Lucifer metiendo su mano en el bolsillo interno de su saco antes de extraer un fajo bastante gordo de billetes de cien-¿Es suficiente?-pregunto entregandoselo a Dan, quien se rió con molestia.

-O puede que fuera un soborno, no estoy segura-admitió Chloe sin prestarles atención-Pero me incline para escuchar lo que decían e hice ruido sin querer, lo note, Malcom me vio pero no reaccionó, sencillamente siguió la conversación, y entonces empezó el tiroteo. Me cubrí, las balas volaban por todas partes, cuando acabó Audi y sus hombres estaban muertos y Malcom se estaba desangrando en el suelo.

Ember miró a su hermana moverse por el lugar y sumergirse en la historia, ella estaba respirando un poco fuerte cuando termino, Dan se acercó y puso una mano en su hombro.

-No podrías haber hecho nada.

-Y sea quien fuera que inició el tiroteo, deberias estar agradecida con él o ella-señalo Ember, ellos la miraron-¿Que? Tanto si Malcom estaba haciendo algún tipo de trato o recibiendo un soborno en cuanto la noto debería haberse dado cuenta de que ella podría delatarle y él iría a la cárcel, podría haberte matado-señaló la pelirroja a su hermana.

-No pudo haber sido Audi, eso no tendría sentido-dijo Lucifer, ellos lo miraron- Él no habria querido matar a Malcom, a mi no se me escapan los deseos de la gente, si Malcom era corrupto de verdad era su gallina de los huevos de oro.

-Es verdad, Malcom le servía más vivo que muerto y además si hubiera querido matarle lo habria hecho por la espalda y en silencio, Audi no eran de los que iniciaba tiroteos para matar a un solo hombre-estuvo de acuerdo Ember.

-¿Y si había alguien más?-pregunto Chloe.

-Registramos el almacén Chloe, no había nadie más-dijo Dan, Ember lo miro estrechando sus ojos, allí estaba, la nota de una mentira practicada que ella había escuchado un buen par de veces-Puede que no quieras reconocerlo pero, y si...

-¿Me equivocaba?-preguntó Chloe, la tensión fue rota por el teléfono de Ember. Ella miró el identificador.

-Clarke ¿Que tienes?

-Hola Ember, también me alegro de oírte-se burló él y ella rodó los ojos-He encontrado lo que me pediste-dijo el hombre del otro lado de la línea.

-Genial gracias Clarke ¿Donde?

-No puedo decírtelo Emb's.

-¿Por que diablos no?

-Es parte de una operación en proceso, Davis ha dicho que es clasificado-dijo ella rodó los ojos.

-Pasame con tu estúpido jefe-ordenó, ella escuchó unos murmullos y luego:-Decker no puedo hacer nada por ti, lo que buscas es parte de una operación federal.

-¿Si? Bueno me importa una mierda, puedes incluirme en esto para que pueda obtener lo que busco y de paso ayudar con una de tus operaciones, otra vez, o puedes excluirme, le mandare esas fotos a tu mujer y obtendré lo que busco de todas formas-dijo, el hombre del otro lado de la línea gruño.

-Nunca dejara ir eso ¿cierto?-pregunto.

-No.

-Bien, te encontrarás con uno de mis chicos en el lugar de siempre, él te lo explicara todo-dijo y colgó, ella rodó lo ojos antes de mirar a Lucifer con una sonrisa.

-Las encontraron Stellina mia-declaró. Él sonrió con un poco de emoción.

-Perfecto, vamos entonces-dijo y ella lo tomó de la mano para sacarlo de allí.

Lucifer y Chloe siguieron a Ember quien camino a un lindo y rústico café, ella no entro, en cambio siguió de largo por el amplio pasillo exterior, en una de las mesas estaba sentado un hombre de piel trigueña y traje de oficina mirando su teléfono y bebiendo un café.

-Pits-saludo ella.

-Decker-saludo levantándose para besarle la mejilla-Ha pasado menos tiempo que la última vez, fueron que ¿Nueve días?

-Hablas como si no estuvieras complacido de verme-comentó ella, él le dio una sonrisa.

-Es difícil no estar complacido de verte-dijo antes de sacar una tableta y entregarla con una imagen abierta-Lo que buscabas, Clarke ha dicho que volviste a amenazar al jefe.

-Si tu jefe no fuera terco en darme lo que le pido no tendría que amenazarle-contesto ella con diversión mientras miraba la foto, las alas que allí se mostraban eran hermosas, gloriosas incluso, pero lo que la tuvo atragantándose fue los trozos de carne que pudo ver pegados en los extremos, ella le pasó la tableta a Lucifer-¿Son estas stellina mia?

Él miró las alas y asintió, esas eran sus alas.

-Todavía no puedo creer que las alas..

-¿Sean reales? ¿Exquisitas? ¿Divinas? Puedes decirlo-corto Lucifer a Chloe.

-Iba a decir que esten en venta-corrigió Chloe.

-¿Qué puedes decirnos de esto Pits?-pregunto Ember empezando a caminar.

-Las alas y otras cosas que la gente cree que son reales se van a empeñar en una subasta del mercado negro-informó, Lucifer lucio ofendido.

-¿Una subasta?-pregunto, Pits asintió.

-Bajo la apariencia de un evento benéfico en el Crimson Hall-confirmó el agente. Lucifer estaba viajando a través de la lista de cosas que se subastarian.

-Dientes de santos, sabanas sagradas...¿Un trozo de la cruz?-exclamó indignado, antes de mirar a Ember-Mis alas estan en posesion de una empresa fraudulenta-se quejo, Ember le acarició el brazo.

-Las recuperaremos.

-Salvo tus alas, nada de eso será real ¿no?-comento Chloe.

-Si, exacto, poner mis hermosas alas en un lote con esas baratijas.

-¿Y cómo será esto?-pregunto Chloe sin prestar atención a las quejas de Lucifer.

-Organizamos una redada esta noche para pillar a los vendedores.

-¿Y el FBI tendrá mis alas?-pregunto Lucifer

-Pillaremos a los...

-Al punto Pits ¿Lucifer podrá recuperar sus alas o no?-exigio Ember, el agente se aclaró la garganta.

-Siempre que pueda demostrar la propiedad se la devolveremos en treinta días, sin problemas-prometió, ella le entrecerró lo ojos y él tragó saliva-Pe-pero estoy seguro de que pueden hacer una pequeña excepción para ti Decker, el director general te tiene bastante estima-aseguro con nerviosismo.

-Bien, espero encarecidamente que así sea-dijo Ember con un tono dulce haciendo que Pits se retorciera un poco-Fue bueno verte Pits, gracias por la informacion-termino ella en un tono más tranquilo, él suspiró medio aliviado y le dio una sonrisa a la pelirroja.

-Fue bueno verte también Decker, deberías venir con el grupo a beber algo un día de estos-dijo antes de darles un asentimiento de despedida e ir a su auto. Ember y Lucifer se miraron llegando a un acuerdo silencioso.

...0o0o0o0o0...

Ember se miró en el espejo, el vestido de tirantes satinado azul noche hacía maravillas para su figura, era largo, ajustado y con tirantes, la falda era recta y tenía un corte que partía por encima de su rodilla hasta el dobladillo y el escote de la espalda llegaba hasta su cintura revelando bastante piel, ella amaba ese vestido por que la hacía lucir sensual sin necesidad de parecer una zorra. Ella recogió su cabello en un intrincado bollo en su nuca pero haciendo que pareciera delicado y relajado.

-Luces impresionante cariño-dijo Lucifer detrás de ella y la pelirroja se volteo a mirarlo.

-Bueno, podría decir lo mismo de ti-comentó mientras levantaba sus manos y ajustaba bien la pajarita-Mmm, el smokin realmente te queda amore-determinó ella alisando la solapa-¿Listo para irnos?

-¿Estás segura de que quieres hacer esto? No es exactamente seguro-dijo Lucifer mirándola, ella le sonrió con diversión.

-¿Lucifer Morningstar pidiendo permiso?-pregunto, él tomo su mano e hizo que le mirara.

-Esto no es como siempre, ya viste lo que sucedió con Rennie luego de que vio mis alas-dijo Lucifer seriamente, ella puso su mano libre en su mejilla y la acarició con el pulgar.

-Tu y yo somos un equipo, y ya te lo dije, somos amigo, estoy ayudando en esto al cien por cien y prometo cerrar los ojos y no mirar, justo como acordamos-prometió, ella se mordió el labio y luego lo miró intensamente-Solo...deja que esté allí para ti ¿Vale?

Lucifer sintió ese mismos molestos nudos que sintió cuando sucedió lo de Benny y asintió. En el camino al Crimson Hall fueron en un silencio cómodo, tenían que ir en el auto de Lucifer porque el FBI podría reconocer el de ella y eso podría arruinarlo todo. Ember era llamativa, pero no era como si fuera la única mujer pelirroja en el mundo y ellos estarian demasiado concentrados en pillar a los malos como para prestar una atención real a los que no estuvieran en sus listas. Lucifer estaciono el coche y luego abrió la puerta para ella, tenían que entrar por detras por que la seguridad en la puerta principal era demasiada y ella señalo que podrían haber agentes entremezclados. Caminaron por el pasillo con ella colgada de su brazo cuando él repentinamente se paró.

-¿Amore?-pregunto, Lucifer sonrió.

-Puedes salir ya Amenadiel-dijo, Ember miró alrededor de él para ver a un hombre de color alto y también en un traje de tres piezas, que era en tonos grises claros, salir de un rincón oscuro. Sus ojos eran como dos pozos oscuros, iguales a los de Lucifer, era calvo y tenía una barba candado bien cuidada.

-¿Quien es?-pregunto él mirándola, algo tirando de él en cuanto sus ojos se encontraron.

-Soy una amiga de Lucifer, le estoy ayudando a recuperar lo que pertenece, ya que...otras personas se negaron a hacerlo-dijo ella estrechando sus ojos hacia él, su voz era suave y baja, casi...hechizante-Tu debes ser el famoso ángel Amenadiel-comentó ella alargando su mano y pasando un dedo afilado por su saco-No tan impresionante como esperaba, debo decir.

-A que no ¿Verdad?-pregunto Lucifer antes de devolver su atención a su hermano-¿Que paso con eso de que arreglara mis propios desastres, o es que no querías perderte el espectáculo?-pregunto haciendo que Amenadiel devolviera su atención a su hermano, sintiéndose libre de hablar cuando vio que la humana sabía de todo, y aún más importante, lo creía.

-Te lo aseguro Lucifer, no me resulta agradable seguirte por ahí, pero esto es demasiado importante como para que la cagues-contesto. Lucifer empezó a caminar, llevando a Ember con él y dejando a su hermano para que los siguiera.

-Entonces has venido a ayudar-concluyó Lucifer.

-He venido a asegurarme que las alas vuelvan a su sitio.

-¿Y qué sitio seria ese?-pregunto Lucifer.

-¿A parte de tu espalda?-contraataco el angel.

-Ya te digo mi emplumado amigo, eso no va a pasar-decreto Lucifer, Amenadiel puso una mano en su abdomen para detenerlo.

-Deben estar en el cielo, donde se crearon-susurro y miro brevemente a la pelirroja, que no parecía en absoluto sorprendida o divertida por la declaración, ella de hecho lucía seria-Si no las quieres, allí es donde deben estar.

-Me parece bien-acepto Lucifer luego de un pequeño momento de silencio-Y como vamos a contrarreloj me viene bien toda la ayuda que pueda conseguir.

-¿A qué te refieres?

-El FBI está planeando una redada, si no las conseguimos antes de que suceda la humanidad conocerá la divinidad-proporcionó Ember, el ángel la miró y ella rodó los ojos-Sí, se lo que desencadenaría eso, Lucifer me lo explico, y no, no planeo mirarlas, quiero conservar mi cordura muchas gracias, no eso para lo que estoy aquí.

-¿Y para que estas aquí entonces?-pregunto Amenadiel, ella le encaró una ceja.

-Apoyo moral-contesto con sarcasmo, él la miró, aún a la espera de la verdadera respuesta-Si realmente no puedes descifrarlo por ti mismo, entonces es obvio que no conoces el efecto que puede tener una mujer hermosa-señaló sin una pizca de vanidad en la voz, era la simple constatación de un hecho.

-No podemos permitir que el mundo vea las alas-dijo finalmente a Lucifer.

-Eso, y puedes ayudarnos, siempre y cuando dejes de lado ese ego angelical que te caracteriza.

-Yo no tengo ego.

-Claro que sí-afirmó Lucifer-Pero te animo a que te bajes de tu pedestal y aprendas algo de la humanidad-dijo y luego se paró para estirar sus manos y alisar los bordes del saco de su hermano-Aunque veo que ya le has pillado el truquillo a lo de la moda-dijo y luego miró a Ember-Tal vez pueda usar uno o dos consejos.

Ellos caminaron hacia el guarda que no les dejaría entrar independientemente de cuánto dinero le diera Lucifer, seducirlo tampoco era una opción, él hombre la miró como si estuviera más que dispuesto a negarle la entrada solo para mantenerla allí toda la noche.

-Creo que vas a tener que ofrecerle...un tipo de moneda diferente amore-señaló ella en un susurro, sus ojos brillaron con una idea y miró al guarda.

-Es curioso que lo diga yo, pero tengo algo que podría interesarle a los fanáticos religiosos-dijo sacando una moneda de su bolsillo y enseñandola a la cámara, el guarda escucho algo por el auricular en su oído y luego les miro.

-Pasen señores, y señorita-dijo mirándola, Ember le dio una sonrisa y se adelantó. Ella escuchó a Lucifer burlarse de Amenadiel mientras caminaba para ponerse a su lado.

-Buena idea cariño-felicito, ella le dio una mirada divertida.

-Esa no era mi idea, pero bien hecho-felicito ella.

El hombre que se encargaba de las subastas les hizo pasar y pidió ver la moneda, Lucifer se la entregó mientras los tres se sentaban frente a una mesa de cristal, dispuesta en la zona donde todo estaba almacenado, Ember se sentó en la silla de en medio entre Lucifer y Amenadiel mientras el subastador junto con su experto evaluaban la moneda de Lucifer.

-Felicidades señor Morningstar-dijo el hombre de color en sus cincuenta volviendo al escritorio-Los católicos y los satanicos se pelearan por esta moneda, hasta puede que se desate una guerra de ofertas. A que seria divertido.

-¿Quien lo diria? Una moneda del diablo receptora de tanto amor-comentó Lucifer.

-Me da un puñado de creyente, y disculpe el chiste, el cielo es el límite-se rió el hombre. Lucifer y Ember se rieron con él mientras Amenadiel se quedó callado y estoico en su silla.

-Si, muy bueno-reconoció Lucifer.

-Si no le conociera, creería que no respeta la fe de sus compradores-comentó Amenadiel haciendo que Lucifer lo mirara.

-Al contrario, respeto completamente la fe de mis cliente-contradijo el vendedor-Pero no tengo que compartirlas para sacar provecho de ellas-dijo y volvió a reírse.

-Deduzco que no es un creyente ¿no?-siguió Amenadiel.

-Soy un hombre que cree en una sola divinidad ¡El todopoderoso dólar!-bromeo volviendo a reírse, Ember le dio una mirada rápida a Amenadiel cuando dejaron de hacerlo, este hombre era demasiado risueño para que fuera normal. Lucifer fue el que más se rio.

-Ya ves-dijo riendo y Ember lo miró, parecía que realmente había algo que le hacía gracia-Humanos, son la pera-expresó luego dejó de reírse y se inclinó hacia delante-Reconozco que me chifla ser portador de malas noticias.

-Usted dirá-alentó el hombre.

-La moneda no está en venta, solo la quería para llegar a usted-declaró tomando la moneda y guardandola nuevamente.

-¿Y qué hacen aquí?-pregunto el hombre con una sonrisa.

-Alguien me ha robado las alas-anuncio Lucifer y toda diversión desapareció del rostro del hombre-Miden un metro ochenta y brillan con la luz de Dios, así que si me las devuelve nos iremos sin la necesidad de ningún...altercado-dijo Lucifer sonando serio y enojado.

-Muy gracioso, pero las cosas no funcionan así-dijo el hombre y la docena de hombres en el lugar sacaron armas semi automáticas. Amenadiel se rió.

-Sus matones no saben a lo que se enfrentan, las pistolas no nos dan miedo, de hecho, les animó a disparar-dijo Amenadiel poniéndose de pie-Adelante.

Amenadiel sintió una mano delicada posarse en su hombro.

-No todos repelemos las balas-le susurro la voz de la chica humana que había acompañado a Lucifer.

-Disculpad a mi amigo-ella le sonrió al vendedor-Él...es un poco...lento sobre leer las situaciones-dijo ella y escucho a Lucifer resoplar y luego soltar una risa baja-Ven, siéntate y deja de insultar al caballero-ordenó empujandolo suave pero firmemente en su silla.

-Tenemos que recuperar esas alas-le gruño en un susurro. Ella acercó su rostro al suyo.

-Lo sé, pero actuar de esta manera solo acabara conmigo hecha un colador, deja que yo me encargue-dijo y luego miró al hombre frente a ellos.

-Dadme una buena razón para que no acabe con ustedes-exigio, ella le dio una sonrisa amable que tuvo a los matones relajándose ligeramente.

-Me disculpo, mis niños aquí no se expresaron de la manera correcta-dijo haciendo que el hombre la mirara interrogante-La verdad es que queremos comprar las alas, hemos estado esperando para encontrar un artículo así durante un tiempo y estamos con las emociones en alto-dijo y luego rebuscó en su pequeño bolso de mano hasta sacar una tarjeta para después entregarsela al hombre-Nuestros clientes son coleccionistas obsesionados con la religion y estan mas que dispuesto a pagar un pastón por esas alas.

El hombre examinó la tarjeta y sus cejas se alzaron antes de darle una sonrisa amable a Ember.

-Entiendo, supongo que sus compañeros aquí solo son su equipo de seguridad y no los que hacen los negocios reales-comentó el hombre haciendo una seña con la mano para que los matones bajaran las armas-Tal vez sea quien deba hablar la próxima vez, estos dos podrían acabar metiéndola en un lío-advirtió casi cariñosamente como si le hablara a una amiga de toda la vida, ella le dio una sonrisa.

-Son algo traviesos, pero son buenos chicos-contesto extendiendo sus manos y acariciando los mentones de Lucifer y Amenadiel como si fueran sus hijos. El hombre le sonrió y le devolvió la tarjeta.

-Disfrute de la subasta Srta. Johnson-dijo y luego le dio una sonrisa amistosa-Tal vez podamos tomarnos una copa de celebración luego.

-Eso seria encantador-dijo poniendose de pie y ofreciendo su mano al hombre, él la tomó pero en lugar de sacudirla la beso suavemente.

-Le veré luego Srta. Johnson, la mejor de las suertes en la subasta-dijo antes de soltarla, ella le dio otra sonrisa. Antes de caminar a la puerta que uno de los matones abrió para ella.

...0o0o0o0o0...

Ellos caminaron entre la multitud densa mirando los diferentes, y posiblemente falsos, articulos religiosos que se subastarian. Lucifer y Amenadiel a ambos lados de ella.

-Que curioso ¿No? Lo único que hace falta para reunir a todas las fe del mundo es un poco de consumismo ilegal-comentó Lucifer entregando una copa de champán a la pelirroja y otra a su hermano antes de tomar una para sí mismo-Y hablando de curiosidades ¿Que ha sido eso de "Srta. Johnson" eh cariño?-pregunto a la bella mujer que se dirigió a una mesa y se sentó.

-Soy una investigadora privada, y hay ocasiones en las que tengo que hablar con personas peligrosas o buscar más de la cuenta donde no debería-explico-Amber Johnson es el nombre de una asesora financiera de algunos grandes inversores de Wall Street que también es su contacto con los negocios menos oficiales, o esa es la creencia popular-dijo ella tranquilamente. Lucifer se rio.

-Maravilloso, simplemente brillante-dijo pasando su brazo por su cintura y acariciando la piel desnuda de su espalda-Me pregunto qué otras cosas te estas guardando cariño-indago bajando su cara a su rostro y acariciando suavemente su mejilla con la punta de su nariz.

-Bueno, tendras que esperar y averiguarlo amore-contesto ella con el mismo tono sugerente.

Amenadiel los miró con ojos calculadores, el deseo era predominante en los sentimientos de su hermano, pero había algo más allí, la comodidad, la confianza, incluso el cariño ¿Podría su hermano estar...? No, eso era imposible Lucifer no tenía idea de lo que era el amor o como expresarlo, pero tal vez se sintiera lo suficientemente apegado a esta chica humana como para que él pudiera utilizarla de alguna manera.

Poco despues aparecio el subastador, quien se llamaba Carmine Grant, para dar su discurso de apertura a la subasta, el discurso en sí fue melosamente falso y lleno de fingida creencia. Todos aplaudieron cuando lo termino, cosa que honestamente, Lucifer no entendió. El primer artículo fueron, según Carmine, las cadenas perdidas de San Pablo.

-Las muñecas de Pablo no cabrían en esas cadenas-le murmuró Amenadiel a Lucifer capturando la atención de Ember.

-Ese hombre nunca se perdía los postres ¿Verdad?-comento Lucifer.

-Debería haber sido patrono...de los pastelitos de miel-coinsidio Amenadiel, y luego ambos se rieron, una atmósfera relajada instalándose entre ellos fácilmente. Con toda la hostilidad que se habían mostrado y lo mucho que Lucifer solía quejarse de su hermano intentando regresarlo al infierno, Ember se sorprendió que pudieran compartir un momento así, pero ella se alegró por Lucifer, nadie debería estar completamente en guardia todo el tiempo con su propio hermano. Ember probablemente seria miserable si ella y su hermana se pelaran y llegarán al punto de no poder verse sin sentir disgusto y tensión.

Pero el mundo no es perfecto y la atmósfera murió en cuanto se dieron cuenta de que habían caído en ella.

-¡Esos eslabones son falsos!-gritó Lucifer, la gente lo callo y lo miró con reprimenda-Vaya, publico dificil.

-Ya les digo yo-dijo la voz de Chloe apareciendo detrás de ellos uniéndose con su propia copa de champagne-¿Que como sabia que estarian aqui? Son algo predecibles-les dijo con un guiño, ella estaba usando un vestido negro con encaje que Ember le había regalado y un lápiz labial rojo fuerte que la pelirroja le insto a comprar cuando se enteró de que se estaba divorciando.

-Yo usaria el termino persistente ¿Como has podido entrar?-preguntó Ember, su hermana le sonrió.

-Canalize tu espíritu y use el encanto-dijo y la pelirroja la miró con sorpresa y orgullo.

-Bueno, mira eso, sabia que aun lo tenias en ti hermanita-sonrió Ember.

-Vine a avisaros que el FBI irrumpira en diez minutos, tenemos que irnos pero ya-susurro.

-No podemos irnos, aun no obtuvimos lo que vinimos a buscar y arriesgue mi pellejo para meter a estos dos aquí-declaró su hermana señalando a los hombres con ella, entonces Chloe miro a Amenadiel y sonrió.

-¿Quien es?

-A si, no os conocéis, este es Amenadiel, mi hermano-dijo Lucifer y la rubia se vio sorprendida, porque la realidad es que ellos no se parecían en absoluto, pero de nuevo, ella y Ember tampoco lo hacían.

-Venga, di algo, no solo te quedes mirando como idiota-le susurro entre dientes su hermana para que solo ella escuchara.

-Lo siento, no esperaba que tu hermano fuera tan apuesto-comentó Chloe, el ángel le sonrió.

-Bueno, me preguntaba qué había hecho a Lucifer querer cambiar la carrera, ahora entiendo-le contesto Amenadiel, Chloe le dio una caída de pestañas.

-Lucifer, tu hermano heredó todo el encanto de la familia-mencionó y Ember miró entre ellos con abierta curiosidad.

-¿Crees que aún esté canalizandome de alguna forma o que simplemente está improvisando?-pregunto Ember a Lucifer.

-No creo que siga canalizandote, tu eres mucho más agresiva-contesto honestamente Lucifer acariciando su costado-Sin embargo tengo que decir que es un poco perturbador lo compatibles que parecen ser.

-Si ellos tienen este aire santurron y malhumorado a su alrededor-comentó ella críticamente.

-Tal vez si se quitan las ganas el uno con el otro finalmente se relajen un poco-sugirió él.

-Si, a ambos parece que les hace falta un buen polvo de desahogo.

-A lo mejor si los empujamos en un armario...

-Pero entonces corremos el riesgo de que se junten, o peor, se multipliquen-determinó Ember, ellos se miraron y luego hicieron una mueca de miedo antes de decir juntos-No, mejor no.

Entonces se rieron con diversión. El pequeño momento se acabó cuando Carmine presentó las alas. La gente se maravilló y hasta Chloe mencionó que eran hermosas, pero había algo...apagado, fuera de lugar, algo que no cuadraba. Ella no sabía que era, pero simplemente algo estaba mal con esas alas. Por supuesto ella no tuvo tiempo de expresarlo cuando el FBI entró en el lugar para hacer el trabajo. Chloe vio a Carmine huir y le siguió pero se encontró con un callejón sin salida.

-Puedes ayudarme-dijo Lucifer a su hermano mayor, Amenadiel suspiro y respiro profundamente.

El tiempo se ralentizó casi al punto en que nadie se movía y Lucifer sorteo entre la gente caminó al escenario. Grande fue su decepción cuando noto que eran falsas, tanto para nada. Él quiso romper algo.

Ember parpadeo, un minuto Lucifer estaba junto a ella y al siguiente ya no mas, en cambio estaba mirando las alas en el escenario con expresión enojada. Ella parpadeó otra vez antes de mirar a Amenadiel.

-¿Tu eres el que ralentiza el tiempo?-pregunto, recordando cuando ella y Lucifer se habían conocido hacía un mes y medio que él le había dicho sobre su hermano angelical que ralentizaba el tiempo, él abrió la boca para hablar pero ella levantó la mano-Olvidalo, pregunta tonta, claro que eres tu, si me disculpas, voy a evitar que Lucifer tire el edificio abajo-se despidió antes de caminar hacía el hombre en la plataforma.

Ember camino detrás de Lucifer y pasó sus brazos por su cintura, abrazándolo por la espalda.

-Son falsas ¿No es verdad?-pregunto, él no contesto y ella suspiro. Habían estado tan malditamente cerca.

Pasaron unos buenos quince minutos antes de que Ember consiguiera desplantar al diablo de en medio del escenario, lo llevó al borde del mismo y le hizo sentarse. Él giró un trozo de ala falsa que había arrancado mirando las plumas pegadas allí como si quisiera que fueran cosas malvadas que quería castigar por el resto de la eternidad. Chloe camino hacia ellos.

-Bueno, has recuperado las alas ¿No estas contento?-pregunto sonando un poco optimista.

-Estas no son mis alas-negó mirando a su hermana.

-¿Y de quien son?-interrogó ella.

-De alguien con un humor retorcido-contesto.

-Entonces ¿No...

-Son falsas, un timo-se quejo enojado-Bueno, están bien hechas, seguramente habrían engañado a cualquiera menos al auténtico dueño-dijo lanzando con molesta el trozo del ala falsa.

-¿Autentico dueño?-pregunto Chloe.

-Él-contesto Ember señalando lo obvio.

-Les habrán dado el cambiazo-supuso Lucifer-No es casualidad que me robaran las alas y Carmine hiciera una réplica exacta una semana después.

-Lamento oír eso, en serio-dijo sonando bastante sincera-Pero yo tengo que ir a Palmetto, así que...-ella dudó mirando a su hermana, ambos entendiendo lo que no había dicho, que quería que su hermana le acompañara porque necesitaba su ayuda.

-¿No me has oído? Mis alas siguen por ahí, tengo que encontrarlas-dijo enojado Lucifer.

-Y yo necesito ayuda con mi caso, ya te hemos ayudado, pero ahora necesito a mi hermana ¿Vienes?-pregunto Chloe. Ember miró entre ellos y suspiro antes de asentir.

-Dame un minuto-pidió, Chloe suspiro aliviada y le sonrió.

-Gracias, te esperare en el coche, lo tengo aparcado en la acera de enfrente-contesto antes de irse, ella se giró hacia Lucifer.

-Escucha, si Rennie hizo el cambiazo y le dio las alas a alguien más, entonces debe haber e-mails, conversaciones telefónicas o algún tipo de registro, me meteré en la base de datos de su empresa telefónica y en su correo, si encuentro algo te aviso-prometió, Lucifer suspiro cansado y molesto, ella se acercó-Eh, vamos encontrar tus alas ¿Vale? No te dejaré colgado pero tampoco puedo abandonar a mi hermana ¿Entiendes?-preguntó, él miró hacia otro lado antes de devolver su mirada a ella y asentir, ella sonrió y le besó la mandíbula-Bien, si consigo algo te lo are saber stellina mia, no te preocupes soy buena encontrando cosas que se supone no debo encontrar.

Lucifer la vio irse con un suspiro, al menos si ella no estaba allí, él podría hacer cosas realmente feas sin necesidad de preocuparse de que ella lo viera, otra vez ¿Y como es que seguía actuando cuerda y natural a su alrededor?

-¿Estás seguro de que no quieres seguirle?-pregunto Amenadiel mientras veía el destello rojo desaparecer entre la gente-Podría pedirle a papá algo de lluvia y crearte un poco de ambiente-sugirió medio en broma, Lucifer le dio una mirada bastante enojada haciendo que se callara-Vale, lo siento ¿Cuál es el siguiente paso?

-Me temo que debo dejarte aqui, hermano-anuncio poniéndose de pie en toda su altura-Ahora tengo que ir a hacer el trabajo del diablo.

Entonces Lucifer camino a la salida, lentamente y con una gracia asesina, la gente apartándose de su camino al ver su semblante enojado y aterrador.

...0o0o0o0o0...

-¿No habíamos terminado ya con todo esto?-pregunto Dan que ya estaba apoyado en su auto esperandolas cuando llegaron al lugar. Chloe había querido ir directo a Palmetto Street, y ella no tenía nada para cubrirse del frío de la noche, no es que se le notara que tenía frío, Ember había estado usando algo similar en una velada Navideña al aire libre...en San Francisco, ella era buena para mantener los escalofríos a raya.

-Déjame entender esto, encontraste una salida secreta durante la subasta y ahora quieres ver si hay una aquí donde la posible otra persona que probablemente salvó tu pellejo ese día podría haber escapado-resumió Ember mientras caminaba para entrar en el edificio, su hermana le dio una sonrisa y asintió, ella abrió la boca para decir algo cuando un peso cálido se asentó sobre sus hombros, ella se miró para darse cuenta de que tenía la enorme chaqueta de cuero de Dan encima-¿Que haces?-pregunto al inspector.

-Agradecelo mañana cuando no hayas pillado un resfriado-señalo, la pelirroja quiso discutir pero decidió no hacerlo, ella podía fingir no tener frío pero tenía frío.

-Gracias por evitar que coja un resfriado ¿Quien diria que eres capaz de cuidar de las personas?-bromeo ella sin intentar ser hiriente, Dan le sonrio y abrio las puertas para que pudieran entrar.

-Eh estado pensando-dijo Chloe mientras enciendían sus linternas, por que Chloe era de las que tenía linternas extra en el coche pero no chaquetas-Tu y Lucifer dijeron que no era posible que Audi quisiera a Malcom muerto.

-Correcto.

-Y tampoco Malcom intentaría matar a Audi, eso seria estupido.

-Correcto de nuevo.

-Entonces hay un tercero, y tuvo que haber entrado y salido de aquí de alguna manera sin ser visto, pero las salidas evidentes fueron descartadas, entonces a lo mejor hay otra, una secreta como la de Carmine.

-Esperen ¿Quieren encontrar una puerta secreta?-pregunto Dan sonando desconcertado-Chloe te estás dando golpes contra un muro que no se va a romper, y esto se está volviendo absurdo.

-Tiene que haber una explicación para lo que vi ¡Tiene que haberla!-insistió la rubia, Dan dio un paso hacia ella, dispuesto a poner sus manos en sus brazos y sacudirla un poco para que entrara en razón, pero cuando dio el paso, sonó como si el piso estuviera hueco.

-¿Que ha sido eso?-pregunto Ember poniendo su pie junto al de Dan, de nuevo el sonido junto con una especie de rechinido de bisagras, entonces ella miró a Dan-¿Que decias sobre esto siendo absurdo?

Dan abrió la boca y volvió a cerrarla antes de agacharse y buscar en el suelo, sacó una navaja y puso la punta entre los tablones y levantar lo que resultó ser una trampilla en el suelo. Ellos miraron para ver que daban a unas escaleras y a un túnel subterráneo. Ember palmeo el hombro de Dan.

-¿Por que no guias el camino Espinoza?-sugirió, él rodó los ojos pero sacó su linterna e iluminó las escaleras mientras bajaba. Caminaron por el lugar hasta que Dan encontró un interruptor y caminaron por el largo pasillo que daba a otra puerta, por encima se escuchaba el sonido de la gente y autos pasando.

-Da a la calle-dijo Chloe, Ember miró a su alrededor hasta que noto un destello en el suelo, sacó un pañuelo de su pequeño bolso y tomo lo que era una pequeña llave de metal.

-Mirad, parece la llave de un locker.

-Es de la policía-se dio cuenta Chloe tomando la llave-Eso significa que había un policía que sabía sobre este lugar.

-Y significa que un policía baleó a Malcom y salvo tu piel ¿Pero que hacia aquí debajo?

-Es lo que voy a averiguar-contesto su hermana.

-No, es lo que averiguaremos-prometió Dan. Chloe los miro y su hermana asintió estando de acuerdo. Entonces su teléfono sonó con una alerta y ella lo miró frunciendo el ceño en concentración, y luego la realización llego a su rostro.

-No hubo un cambiazo, al menos no de parte de Rennie-murmuró Ember, ellos le miraron confundidos.

-¿Que?-pregunto Dan sin entender nada.

-Y él lo sabe, lo sabia y no dijo nada-susurro nuevamente, ella reflexiono sobre eso por un minuto. Lucifer había aceptado su ayuda pero había estado preocupado por que ella mirara sus alas y acabara como Rennie, entonces, naturalmente él iría por su cuenta a buscarlas. Ember podía entender eso, y además probablemente él tenía algo bastante feo preparado para Carmine cuando lo encontrara, y ella preferiría mantener su comida en su estómago. Ella podía manejar la agresion, intimidacion y quizás un poco de juego psicológico, la tortura explícita era un negocio en el que no planeaba meterse.

-¿Emb's? ¿Esta todo bien?-preguntó su hermana devolviendola a la realidad, ella parpadeó y vio que tanto Chloe como Dan la miraban preocupados.

-Si, bien, solo un poco de epifanía cósmica y cosas así-dijo en broma haciendo que su hermana sonriera-Entonces, ya que hemos resuelto un poco del misterio y es tarde, yo digo que vayamos por algo de pizza y cerveza para celebrar los avances ¿Que dicen?-propuso ella con una sonrisa.

-Suena bien-dijo Dan.

-Oh, disculpa ¿Quien dijo que vendrías?-pregunto Ember.

-Recuerdame de quien es la chaqueta que te protege de un resfriado.

-¿Ahora piensas cobrarme? Y yo aquí pensando que evolucionaste en un ser humano decente.

-Oye, no me culpes si pasó demasiado tiempo contigo últimamente y se me pegan tus hábitos.

-Osea que encima de todo te copias mis cosas, te demandare por plagio.

Chloe los miro con una sonrisa en el rostro.

-Es bueno ver que empiezan a llevarse bien otra vez-dijo con un tono complacido, Ember rodó los ojos.

-Si, nada como un caso de un poli corrupto para hacer renacer la flor de la amistad-contesto la pelirroja con sarcasmo. Pero a pesar de su actitud despreocupada, ella estaba un poco preocupada por Lucifer.

...0o0o0o0o0...

Ember estaba sentada en su sofá, con sus piernas extendidas sobre este mientras buscaba información sobre un carroñero. Una de sus clientas habituales, una abogada civil, se había comunicado con ella para que investigara a un hombre que se había accidentado, la mujer estaba segura de que este hombre era un estafador de seguros, pero era la primera vez que veía al hombre y necesitaba pruebas, y allí era donde Ember entraba, los carroñeros no eran algo poco común y la pelirroja había atrapado ya a unos cuantos, por lo que sabía que buscar y donde.

Ella bebió de su café y siguió trabajando hasta que se vio interrumpida por alguien tocando su puerta, ella dejó la taza y la computadora en la mesita frente a ella y fue a abrir la puerta. Lo que había del otro lado la dejo sorprendida.

-¡Lucifer! ¿Que en el infierno sangriento te paso?-pregunto mirándole, él tenía un serio y horrible moretón rojo en la cara que ya se estaba hinchando, su labio y ceja izquierda estaban partidos, y su camisa desabotonada tenía sangre.

-Amenadiel me ha pegado ¿Puedo pasar?-pregunto en un tono casual. Ella se hizo a un lado y le dejó entrar sin dudarlo, luego fue a la cocina con él siguiéndola por detrás, ella rebuscó en un compartimento debajo del fregadero antes de sacar un botiquín.

-Siéntate-ordenó mientras ponía el botiquín en la mesa de desayuno, él lo hizo y la miró mojar un hisopo con alcohol-Esto va a arder.

-No creo que sea tan malo-descarto, ella se encogió de hombros y se dispuso a trabajar.

-Así que, encontraste tus alas-comentó luego de un pequeño silencio.

-Carmine las tenía.

-Lo supuse.

-Fue repugnante Ember-dijo llamando su atención, él nunca la llamaba por su nombre-Carmine las tenía enmarcadas como si fueran...la cabeza de un animal. Y esa no es la peor parte.

-¿Cual es la peor parte?

-Que fue Amenadiel.

-¿Fue que?-pregunto gentilmente mientras le limpiaba la sangre del rostro.

-Él organizó el robo-contó haciendo que le mirara-Le dio el chivatazo a Carmine, orquestó el robo de mis alas en un plan retorcido para que recordara lo que era yo y estuviera dispuesto a ponerlas en mi espalda, todo para que regrese al infierno. Por supuesto le dije que no iba a pasar y ya ves el resultado que desencadenó eso-dijo haciendo un gesto a su cara.

-Espera, deja ver si entendí bien-dijo ella reorganizando sus pensamientos-Tu hermano, Amenadiel, organizó el robo de tus alas, haciendo así que mataran a un hombre y provocando el suicidio de otro, poniendo en peligro a la humanidad al estar cerca de revelar ese trozo de divinidad al mundo, haciendo que te convirtieras en un lío enojado y ansioso durante las últimas semanas, todo esto para que quisieras volver al infierno por tu propio pie, y cuando esto no funcionó te golpeo ¿Es correcto?-dijo mirándolo.

-Si.

-¿Él quiere que vuelvas al infierno o quiere quedarse con tu trono? Por que francamente, eso es bastante retorcido-comentó, luego suspiro y puso una mano en su mejilla-¿Que paso con tus alas? ¿Dónde están ahora? ¿Dejaste que se las llevara?

-No, las queme-contesto poniendo sus manos en sus caderas y acercandola un poco.

-¿Las...quemaste? ¿Luego de todo el lio...?-pregunto desconcertada y luego negó con la cabeza-¿Sabes que? Esta bien, son tuyas, o lo eran.

-Bueno cariño-dijo con un tono juguetón-Has sido increíble conmigo esta semana, deja que te dé las gracias.

Ella abrió la boca para contestarle cuando noto algo, haciendo que frunciera el ceño con confusión.

-No tenía idea de que te regeneraras amore-comentó trazando con su dedo donde anteriormente había estado el corte en su labio.

-¿Qué?-pregunto confundido.

-Que no me di cuenta de que te regeneras, los cortes se cerraron y tu cara se está deshinchando-contesto.

Lucifer parpadeo con confusión, incluso si él se había regenerado de la herida de bala de la detective, eso no era tan sorprendente, esa había sido una herida mortal, provocada por un arma mortal y una mujer mortal. Pero los golpes de Amenadiel eran heridas provocadas por un ser divino, razón por la cual había terminado tan herido en primer lugar, si hubiera sido humano, probablemente habria tenido los huesos rotos. E incluso si él aún tenía un poco de sus poderes, no se regenera de los golpes de un ángel, tendría que esperar y curar como los humanos. La pelirroja frente a él trazó su pómulo hinchado con dedos suaves y sintió la misma calidez que había sentido cuando ella le abrazó luego de que su hermana le disparara ¿Qué demonios se suponía que significaba eso?