Bailarina vs Ninja

El festival de primavera ya se acercaba y debían ir por los disfraces, Hikaru de cinco años iba a ir de hanyou y Shiori de tres años debía ir de bailarina. Fueron a una tienda de disfraces a comprar los trajes, se estaban divirtiendo mucho mirando la gran cantidad de disfraces que había, hasta que ya debían medirse los que usarían en el festival. Hikaru estaba muy feliz, tenía una espada de madera como la que usaba su padre cuando practicaba Kendo, pero Shiori no estaba feliz.

― ¿Qué pasa Shiori?― le preguntó su padre, a la pequeña de cabello chocolate y ojos avellana.

― Quielo sel ninja.

― Pero debes ir de bailarina, para tu cumpleaños te disfrazas de eso.― le ofreció.

― No quielo, Hika tiene espada.― refunfuño mientras cruzaba sus brazos.

― Shiori la maestra dijo que debes ser una bailarina, no hay ninjas en tu presentación.― le explicó su madre.

El grupo de Hikaru representaría una leyenda del Sengoku, pero el de grupo de Shiori haría una ronda.

― No quielo.― se dejo caer en el suelo.

― Vamos por uno de ninja y te lo pones en la casa.― le sugirió su padre, sabiendo que si la niña aceptaba también debían llevar otro a Hikaru.

― No.

― Shiori, solo es un rato, además a ti te gustan las princesas y bailarinas.

― Ya no.

― Es verdad, desde que vio a papá entrenar con el tío Sessho ya no le gustan.― les dijo a sus padres, el pequeño de cabello negro y ojos miel.― Y Ryu le mostro un manga de ninjas.

― Tenías que parecerte a tu madre.― menciono Inuyasha al recordar que por eso era que se había enamorado de su esposa, por el exterior parecía que era una chica "fresa" pero le gustaban las cosas como mangas, comics, artes marciales, películas de terror, en otras palabras rompía con el estereotipo de lo que es una chica.

― ¿Y eso es malo?― le preguntó a la defensiva Kagome.

― No claro que no, así no me tengo que preocupar porque se interese pronto en chicos.― bromeó, también al recordar que ella los rechazaba a todos.― Mejor hay que ir a pagar los disfraces luego la convencemos.

Kagome y Hikaru se fueron a cajas, mientras Inuyasha trataba de alegrar a su hija.

― No te enojes cachorra, si te gustan esas cosas te llevaré conmigo desde ahora al dojo ¿sí?

― Sí, pelo... quelo sel ninja.

Inuyasha suspiro frustrado y él que pensó que ya había aceptado, pero bueno, tenían una semana para conversarla de usar ese disfraz.

...

Faltaban dos días para el festival e Inuyasha no lograba convencer a su hija, lo único que le quedaba por hacer era ir a ver a su cuñada. Llegó al edificio de una importante revista de modas, subió por el elevador hasta el decimo piso donde ella trabajaba, cuando lo vio entrar Sara se sorprendió de verlo.

― Qué milagro Inuyasha ¿A qué se debe la visita?

― Necesito que modifiques el disfraz de Shiori.

― ¿No le quedo?

― Ella no quiere ser bailarina, ahora quiere ser ninja, llevamos días tratando de convérsela para que lo use y no quiere.

― Entiendo ¿lo traes?― Inuyasha lo saco de su mochila.― Ya decía yo que su etapa rosa no duraría.

― ¿Etapa rosa?

― Donde quiere ser princesa.― explico.― Rin aun fastidia a su padre con eso, sabes que a Sessho no le gustan esas cosas, pero por ella lo aguanta. Que Shiori al final resultara como su madre te alegra ¿cierto?

― Como no tienes idea.

― Ven por el mañana, ¿Kagome sabe que viniste?

― No, espero no se moleste cuando lo vea.

Al día siguiente Inuyasha paso a recoger el disfraz, al verlo se sorprendió de cómo había quedado con eso su hija no podía negarse a usarlo.

...

Por la mañana estaban alistándose, Hikaru ya estaba casi listo se veía tan lindo con su kahama y haori rojo, además llevaba unas orejitas perrunas en la cabeza. Cuando llego el turno de Shiori no quería quitarse la pijama, así que su padre intervino.

― Cierra los ojos, te tengo una sorpresa.― Shiori obedeció y cerro sus ojitos.― Ya ábrelos.

Sus ojitos de inmediato se abrieron enorme al ver que su disfraz de bailarina ahora era de un ninja. Su tutu tenía un cinturón rojo y estrellas ninja, también una cinta roja para la cabeza y sus zapatillas de ballet antes rosas ahora eran negras.

― ¿Te gusta cachorra?

― ¡Sí!― exclamo llena de felicidad.

― Explica esto Inuyasha.― pidió su esposa claramente sorprendida.

― Lo lleve con Sara, ella lo arreglo.

― Espero no tengamos problemas con la maestra.

― Ella dijo que bailarina, nunca especifico de que estilo.

― Vamos a cambiarte que se nos hace tarde.― le dijo su madre al tomarla en brazos.

...

Como era de esperarse a la maestra no le agrado el cambio al traje de bailarina, pero al final acepto resignada porque se dio cuenta que Inuyasha no iba a dar su brazo a torcer y la niña estaba feliz, padre e hija era igual de testarudos.

Ahora caminaban por el pequeño auditorio en busca de sus invitados, sus amigos Sango y Miroku con sus revoltosas gemelas de siete años y su carismático hijo se seis.

― ¡Que lindos se ven!― grito emocionada Sango al ver a sus "sobrinos", no eran sus sobrinos en realidad, pero dada la amistad con Inuyasha y Kagome era como si lo fueran.

― ¿Su disfraz no debía ser todo rosa?― preguntó curioso Miroku.

― Así es, pero ella quería ninja y ya saben...

― Inuyasha la consiente mucho.― completaron sus amigos.

― A los dos, no se imaginan cuanto.

― Era de esperarse, sabes lo mucho que ansiaba ser padre.― recordó Miroku.

Kagome sonrió al saber que aquello era verdad, nunca fue un secreto que desde que se comprometieron Inuyasha anhelaba formar una familia en todo sentido de la palabra.

Todos los números fueron muy lindos, Hikaru se lucio en escena, al terminar y bajar del escenario muchas niñitas se querían tomar una foto con él por lo bien que se veía, pero su hijo como digno hijo de Inuyasha las rechazaba a todas con su típico "Feh". Cuando llegó con su familia y lo felicitaron, hizo reír a todos cuando dijo que se había basado en el fanfarrón de su padre para interpretar su papel. El grupo de Shiori era el último en presentarse e Inuyasha estaba tras escenario con ella acomodándole su cinturón, cuando la noto preocupada.

― ¿Qué pasa Shiori?

― No quelo sali.― dijo al abrazar a la pierna de su padre.

― ¿Por qué?

― Hay muxa guente.

― Pero a los ninjas nadie los ve, ellos se mueven muy rápido.

― ¿En vedad?― preguntó emocionada y soltando la pierna de su padre.

― Claro, ahora fórmate, tengo que ir con tu mamá.― Shiori sonrió y corrió a ponerse a su lugar.

Al finalizar su número, la directora felicito a todos y los invitó a pasar a las mesas donde podían servirse un refrigerio, Shiori corrió hasta su familia que ya la esperaba junto al escenario.

― ¿Me vishte papi?― preguntó al lanzarse a los brazos de su padre.

― Claro que sí.

― Peo dijite que no me velía.― reclamó de inmediato.

― Me ofendes, sabes que yo entreno mucho, además eres mi hija.― la pequeña sonrió, le dio un beso en la mejilla y corrió con Hikaru para recoger su bolsa de dulces.

― ¿Qué fue todo eso?― preguntó Kagome.

― Tenía pánico escénico y le dije que a los ninjas nadie los ve.

― ¡Kyaa!, eres tan lindo cuando te lo propones.― dijo su esposa al abrazarlo por el cuello y besarlo.

― Yo siempre soy lindo.

― Waak, no hagan eso en público.― se quejó Hikaru quien junto a su hermana ya regresaban con su bolsa de dulces y vieron a sus padres besarse.

― ¿Quieren que vayamos a la mesa por algo de comer?- preguntó Kagome a sus retoños.

― ¡Siii!― gritaron emocionados los dos.

...

De regreso a casa los niños iban en el coche en el asiento trasero, ni bien habían salido del estacionamiento de la escuela habían caído dormidos.

― Hasta parece que no rompen ni un plato cuando duermen.― dijo Inuyasha al verlos por el retrovisor.

― Lo sé... y son tan lindos, no puedo creer que sean tuyos.― dijo juguetonamente Kagome.

― Chistosa.

― Sabes que bromeó.― dijo al besarlo aprovechando que estaban detenidos en un semáforo.

― ¿Te parece si un día de estos los dejamos un fin de semana con mi madre?― no es que no tuvieran sus momentos a solas, pero debían ser muy cuidadosos porque sus hijos eran demasiado curiosos.

― Acuérdate lo que paso la última vez y solo fue una noche por nuestro aniversario.― dijo refiriéndose que en aquella ocasión quedo embarazada de Shiori.

― ¿Y qué tiene de malo? Podemos seguir dándole uso a las cosas de bebé.

― Entonces cuando guste mi amado esposo.

Inuyasha sonrió y tomo nota mental, llamar a su madre para ver cuando podía llevarle a sus queridos nietos.


Hace mucho que no escribía para esta colección y me dije que ya era hora que regresará XD...

Y si, para quienes se lo preguntaban, la anterior historia teniente un toque de Kaichou Wa Maid Sama y de Hana Yori no Dango "F3" ¿no les suena a "F4"? (Bueno para quienes han visto el dorama XP), ni yo misma sé como llegué a esas mezclas, cuando se suponía que sería una historia corta y termino teniendo como 6,000 palabras.

Espero está les gustará y miles de gracias por sus mensajes, en verdad me pongo muy feliz cuando los recibo :D.

04/05/2014